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Biografía

Jennifer Ehle

Jennifer Ehle

50 años

Jennifer Ehle

Nació el 29 de Diciembre de 1969 en Winston-Salem, North Carolina, EE.UU.

El arma secreta

21 Diciembre 2012

Jennifer Ehle ha conquistado sobre todo la televisión y el teatro (ha ganado dos premios Tony), pero en los últimos tiempos está obteniendo también un inmenso prestigio en la gran pantalla. Su papel de compañera de la CIA de Jessica Chastain en "La noche más oscura (Zero Dark Thirty)" puede terminar de consagrarla en el cine y hasta algún crítico ha apuntado una posible candidatura al Oscar.

Nacida en Winston-Salem (Carolina del Norte), el 29 de diciembre de 1969, Jennifer Anne Ehle es la hija de la actriz británica Rosemary Harris, conocida entre otras cosas por su papel de tía May en la saga de Spider-Man, de Sam Raimi, y del novelista americano John Ehle (El viaje de August King).

Se pasó toda su infancia viajando de un lado a otro con su madre, que no paraba de rodar en diferentes localizaciones. Estudió en la Central School of Speech and Drama, prestigiosa escuela de Arte Dramático de Londres, pero el último año lo dejó cuando le ofrecieron el papel principal de la serie británica The Camomile Lawn, donde su progenitora interpretaba a la versión madura de su personaje. Al acabar, fue una emperatriz en la serie Las aventuras del joven Indiana Jones.

Debutó en la gran pantalla como la primera esposa de John Lennon, Cynthia Powell, en Backbeat. Posteriormente, Jennifer Ehle se convirtió en un rostro popular en Gran Bretaña, y en menor medida en Estados Unidos, cuando protagonizó la serie Orgullo y prejuicio (1995), impecable versión de la BBC de la novela de Jane Austen, donde encarnaba a Elizabeth Bennet, aunque la gran revelación fue Colin Firth, que interpretaba a Mr. Darcy. Ehle obtuvo el BAFTA a la mejor actriz. "Ni sospechaba mínimamente que la serie se iba a convertir en todo un fenómeno", recuerda la actriz.

A lo largo de su carrera, Jennifer Ehle ha combinado largometrajes como Wilde, Sunshine (con Ralph Fiennes y nuevamente su madre encarnando su personaje de mayor), Posesión, Cuestión de honor o Destino oculto con los montajes de grandes obras teatrales, de William Shakespeare, Molière y hasta el español Calderón de la Barca (representó "El pintor de su deshonra" en Reino Unido). Ganó dos premios Tony, por las obras de Tom Stoppard "The Coast of Utopia" y "The Real Thing (ese año le arrebató el trofeo a su madre, que también era candidata).

Aunque tuvo un breve romance con Colin Firth, cuando rodaron juntos, finalmente se casó en 2001 con el escritor Michael Ryan. Tiene dos hijos, George (nacido en 2003) y Talulah (nacida en 2009), a los que Jennifer Ehle prioriza, por encima de su trabajo como actriz. De hecho, iba a ser Catelyn Stark, la esposa del personaje de Sean Bean, en Juego de tronos, y llegó a rodar el episodio piloto, pero cuando se anunció que la serie tenía luz verde para emitirse renunció al papel para estar más tiempo con los suyos, por lo que sus secuencias tuvieron que volver a rodarse con Michelle Fairley, su sustituta.

En los últimos años, Jennifer Ehle se ha convertido en muchas películas en secundaria de lujo o 'el arma secreta', como la definió Laurence Fishburne, su compañero de reparto en Contagio, donde interpretaba a una doctora. A pesar de la brevedad de su papel, destacaba como Myrtle, la esposa del logopeda (Geoffrey Rush) de Jorge VI (su viejo conocido Colin Firth), en El discurso del rey. También llamaba la atención como la esposa del gobernador que interpretaba George Clooney en Los idus de marzo. En La noche más oscura (Zero Dark Thirty), el film sobre la caza de Bin Laden, interpreta a una astuta espía. Se dejará ver también en Robocop, de José Padilha, en un personaje nuevo que no salía en el film original.

Filmografía
The Wolf Hour

2019 | The Wolf Hour

Run This Town

2019 | Run This Town

Entre la razón y la locura

2019 | The Professor and the Madman

Notable debut en la dirección del cineasta nacido en Irán Farhad Safinia, que escribió para Mel Gibson el guion de Apocalypto. Adapta el libro de Simon Winchester, que documenta con magnífica recreación de la época y acertadísimo reparto, hechos reales acerca de la confección del Diccionario de Inglés de Oxford, una titánica tarea que llevó más de 50 años, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Se centra sobre todo en cómo se cruzan los caminos de dos personajes que parecen completamente dispares: James Munray, editor del diccionario, sabio en lenguas a pesar de no tener titulación universitaria, feliz padre de familia numerosa y hombre de fe; y el doctor W.C. Minor, recluido en el manicomio de Crowthorne en Berkshire, enajenado mental que en un momento de manía persecutoria asesinó a un hombre. Cuando Munray pide la ayuda de miles de voluntarios desinteresados, para que documenten con citas de textos históricos el posible origen y uso de las palabras del diccionario, uno de los más activos resulta ser Minor; la tarea parece incluso servirle de terapia, al mismo tiempo que desea reparar el daño causado a la viuda e hijos del asesinado traspasándoles la integridad de su pensión. Safinia sabe manejar bien el libreto firmado por John Boorman, Todd Komarnicki y él mismo, que sabe tocar palos diversos con gran sabiduría. Así, habla de razón y locura, pero también de fe y ciencia, y de la fuerza del amor, el perdón y la reparación, conceptos muy presentes a lo largo de la narración, y que nunca están metidos con calzador o con la intención de ofrecer moralina barata. Late la capacidad del hombre, por muchos horrores que pueda cometer, de alcanzar la redención, tocado por la gracia y por la caridad de los que se mueven a su alrededor. Y además se pinta bien las dificultades con la que toca moverse en el mundo académico, donde la exigencia de resultados a toda costa, y los celos y rivalidades, pueden poner en peligro las empresas más honrosas. Da gusto ver lo bien que están introducidas las citas literarias, en la medida justa, y que ilustran no solo el origen de una palabra, sino también las situaciones que afrontan en un momento dado los personajes. El reparto está sencillamente espléndido, con dos colosos como Mel Gibson y Sean Penn, el profesor y el loco doctor, en los momentos en que comparten escena saltan las chispas de la emoción. Están también muy bien el resto de personajes secundarios: la viuda interpretada por Natalie Dormer, la esposa de Murray a la que da vida Jennifer Ehle, Eddie Marsan como el vigilante del manicomio que descubre el valor de la misericordia, o los distintos actores que dan vida a profesores y académicos, donde destaca Steve Coogan.

7/10
Monster

2018 | Monster

Vox Lux

2018 | Vox Lux

La (des)educación de Cameron Post

2018 | The Miseducation of Cameron Post

1993. Durante la noche del baile de su instituto, Cameron es sorprendida por su novio mientras mantenía un encuentro sexual con su amiga Coley. El estupor es grande y Cameron será llevada por sus tíos al campamento “La promesa de Dios”, con la esperanza de que la curen de su enfermedad homosexual. La estancia allí no será precisamente feliz. La estadounidense de origen iraní Desiree Akhavan (Appropriate Behavior), actriz y directora cuya filmografía gira íntegramente en torno a la ideología de género y al mundo LGTBI, entrega una película modélica en este sentido, basada en la novela de Emily M. Danforth. Entronca su historia con otra película de “reeducación sexual” muy similar, Identidad borrada, aunque en este caso se trataría de la versión femenina (si es que a estas alturas se puede aún hablar de géneros, claro). Aquí asistimos a la triste vida en el campamento La promesa de Dios, una organización de la Iglesia Evangélica donde sin ningún tipo de violencia física se ejerce una presión emocional de carácter integrista. Las terapias se suceden: reuniones religiosas, arteterapia, conversaciones entre internos, terapia grupal. En La promesa de Dios se insiste continuamente en el pecado –los asistentes deben ser salvados–, se infunde así el miedo y el temor al futuro. La película es burda a la hora de ridiculizar la actitud aparentemente familiar y cariñosa de la doctora jefe de la institución, cuya atmósfera opresiva se irá volviendo cada vez más irrespirable para la protagonista. Como no podía ser menos La (des)educación de Cameron Post es una película tristona. Aunque correctamente rodada, no hay grandes momentos ni escenas especialmente significativas, sólo una continua y gris desazón vital. Bajo los planteamientos de la ideología de género, el film denuncia el trato que las personas LGTBI etc. han recibido en el pasado y se incide en el sufrimiento que ese rechazo ha causado. No hay más que esa visión ideológica de un colectivo que se ha sentido marginado por el miedo, por la sociedad, por la cultura, por la religión. Las interpretaciones son correctas.

4/10
Historia de una pasión

2016 | A Quiet Passion

No estamos ante un biopic al uso, aunque Terence Davies ofrece sin duda una visión muy completa de la poetisa estadounidense Emily Dickinson (1830-1886). El cineasta británico tiene la virtud de hacer viajar al espectador en el tiempo, nos introduce en una época y contexto sociales, sin manipular con una visión contemporánea y anacrónica. Y, paradoja, encuentra lo que su alma sensible de artista tiene en común con Dickinson, la búsqueda de la belleza en un mundo a veces desagradable, y la rebelión contra las religiones organizadas para optar por una versión personal de la búsqueda de la trascendencia: no por casualidad Davies al presentar su película decía ser un ex católico al que Dios había ayudado a llevar a buen término su trabajo. Y la escena de arranque, en que Dickinson va a contracorriente en una escuela evangélica de señoritas, sería un ejemplo de esa conexión. La película, de gran riqueza antropológica y estéticamente muy bella, sigue al personaje, omnipresente no sólo físicamente, sino con sus poemas, muy bien insertados en la narración con la voz en off de la protagonista, interpretada con maestría por Cynthia Nixon. Y sorprende cómo esta mujer de gran carácter, nunca se casó y vivió cuidando a sus padres. El marco de la narración, la casa familiar de Massachusetts, con los encuadres y la iluminación, es un personaje más, de poderosa presencia, Davies siempre ha sido un gran creador de atmósferas, ya desde sus primeros y grandes títulos personalísimos Voces distantes y El largo día se acaba. Y allí, en ese lugar, vemos a Emily, destilando ingenio, logrando gracias a la influencia paterna que le publiquen en un periódico, en un mundo de hombres. La relación con sus dos hermanos, con el nuevo pastor de la iglesia, con una amiga que sigue el camino del matrimonio. La autoexigencia personal de la poetisa está muy bien reflejada, y también su sufrimiento, por la enfermedad personal y ajena, pero también por los defectos que observa en los demás, y que la aproximan a la intolerancia, no soporta ver bajezas morales en los otros, aunque sus reacciones tampoco resulten ejemplares. 

6/10
Los principios del cuidado

2016 | The Fundamentals of Caring

Ben nunca ha vuelto a ser el mismo tras vivir una tragedia familiar. Renunció a su oficio de escritor, y no hace caso a su mujer, de la que está separado, cuando le pide que firme los papeles del divorcio. Como de algo tiene que vivir, busca trabajo como cuidador. Y aunque no tiene experiencia, sólo ha hecho un curso, le contratan para cuidar a Trevor un joven tetrapléjico algo amargado, que vive con su madre. Poco a poco Ben se gana a Trevor, hasta el punto de que pese a las limitaciones del chico la madre les deja emprender un viaje en furgoneta a lugares que al enfermo le gustaría conocer. En el camino encontrarán a diversos personajes, incluida Dot, una chica que le hace tilín a Trevor. Cinta bienintencionada, que tras su primer tramo se convierte en una "road movie", acerca de la necesidad de superar egocentrismos que a todos nos acechan, para alcanzar la felicidad, todos necesitamos cuidar y ser cuidados. Aunque previsible y algo blanda, se ve con agrado, y combina bien lo dramático con algunos elementos humorísticos y románticos. Las interpretaciones, correctas.

5/10
Verano en Brooklyn

2016 | Little Men

Pequeña pieza fílmica de cámara, que funciona muy bien, se trata de una de esas historias de adolescencia, que debería dejar marcados a sus dos protagonistas como experiencia difícilmente olvidable. Todo arranca con la muerte del abuelo de Jake, que deja a su hijo –Brian, el padre de Jake, un actor de teatro de segunda división que se malgana la vida– la casa que ocupaba en Brooklyn; de modo que ese verano se mudan allí, también con la madre, Kathy, que trabaja como psiquiatra. La vivienda tiene la peculiaridad de incluir un bajo, que el fallecido tenía alquilado a una mujer latina, Leonor, que regenta allí una mercería y tiene un hijo de la edad de Jake llamado Tony. Pronto entre los chicos surge una amistad honda, pues los dos tienen inquietudes artísticas; pero tal relación corre peligro por las diferencias entre los padres de uno y la madre del otro a cuento de la baja renta que ésta venía pagando al antiguo arrendatario. Con estos pocos elementos sencillos, bien trabados por Ira Sachs y su coguionista Mauricio Zacharias, resulta una trama nostálgica de iniciación a la vida para los dos chicos –están bien los desconocidos Theo Taplitz y Michael Barbieri–, cuyo ingreso en el mundo de los adultos se precipita por la falta de entendimiento de sus mayores. La idea es mostrar cómo por pequeños malentendidos y mezquindades corre el peligro de perderse algo tan valioso como es un amigo; sin dejar de decir que a veces no es que las cosas sean complicadas, sino que las complicamos sus protagonistas innecesariamente. El director juega también la carta de la ambigüedad en la estrecha unión entre Jake y Tony: con habilidad, se mueve en el filo de la navaja a la hora de sugerir que puede haber algo más que amistad para uno de ellos, no olvidemos que el film anterior de Sachs, El amor es extraño, seguía los pasos de una madura pareja gay que contraía matrimonio. Sachs tiene la inteligencia de no demonizar a los adultos, que tienen sus razonadas sinrazones, bien interpretados por Greg Kinnear, Jennifer Ehle y Paulina García.

6/10
Advantageous

2015 | Advantageous

Cincuenta sombras de Grey

2015 | Fifty Shades of Grey

Anastasia Steele, estudiante de filología, acepta sustituir a su compañera de piso enferma, Katherine, que debía entrevistar para la revista universitaria a Christian Grey, empresario de éxito de 27 años. Días después, el magnate se presenta como por casualidad en la ferretería donde ella se saca un dinerillo trabajando unas horas, y le envía como regalo unos valiosos libros antiguos. Parece inevitable que la muchacha se sienta atraída por este hombre, bien parecido, con un carácter enigmático que resulta atractivo, y que vive en un mundo de lujo. Pero cuando le conoce más, descubre que tiene un lado oscuro. Hollywood ha visto la oportunidad de resucitar la fórmula de las ya trasnochadas películas escandalosas estilo Atracción fatal adaptando la exitosa novela de la británica E.L. James, pues lleva al público un paso más allá en el erotismo mostrando las relaciones sadomasoquistas, vistas hasta ahora en cintas más minoritarias, como Historia de O, pero no en una superproducción. Tras el planteamiento 'novedoso', el film se estanca por completo, y pasa a ser un bucle en el que se suceden las exhibiciones de poderío económico del protagonista, con las morbosas secuencias de cama. No existe ningún giro ni sorpresas que aporten algo, por lo que 50 sombras de Grey resulta sobre todo aburrida. Con este material, y con la productora presionando para que no se cambie nada, no se vaya a estropear la fórmula del éxito, poco puede hacer la realizadora Sam Taylor-Johnson, hasta ahora autora de un único largometraje, Nowhere Boy, de mayor interés. Sólo un personaje pasa de ser un mero arquetipo, el propio Grey, del que se sugiere algo de tridimensionalidad y background. El actor que le interpreta, Jamie Dornan, hasta ahora secundario de títulos como María Antonieta, tiene actitudes, pero le falta carisma que explique por qué despierta tanta fascinación. Por su parte, la protagonista femenina parece demasiado ingenua y esquemática, lo que lastra la interpretación de Dakota Johnson, hija de Melanie Griffith y Don Johnson, que tiene una mirada que denota que cuando tenga más tablas podría llegar a ser una actriz. Asombrosamente, el resto de personajes sólo pasan ocasionalmente por allí, y dicen un par de frases que no aportan nada al conjunto, lo que desaprovecha a alguna actriz de talento, como Jennifer Ehle (la madre de Anastasia) y Marcia Gay Harden (la de Grey). Pero lo realmente preocupante de 50 sombras de Grey reside en el hecho de que se presente en la pantalla como fantasía sexual lo que tiene todos los componentes de relación tóxica, pues Anastasia se siente infeliz por la situación, da su 'consentimiento' por amor a un tipo de relaciones sexuales que le desagradan, y hasta se deja controlar, pues Grey decide incluso qué se pone o qué bebe. El caso resulta tristemente similar al de numerosas mujeres que han sido víctimas de la violencia por sus sentimientos, con la esperanza vana de poder cambiar al agresor. Se explican las perversiones sexuales del protagonista por su traumático pasado, pues su madre biológica drogadicta murió prematuramente, y fue víctima de la pederastia cuando una mujer madura, a la que apodan Mrs. Robinson, le tuvo como esclavo sexual a los 15 años. Pero no se indaga en su problema, se vende la película por el erotismo, y además se le presenta como un tipo sensible que toca el piano, y que además contribuye a causas benéficas, lo que da al film un tono de historia supuestamente romántica, con frases dignas de novela de Nicholas Sparks, aunque totalmente fuera de lugar.

2/10
Doble identidad: Jaque al MI5

2015 | Spooks: The Greater Good

Continuación en formato de largometraje de Spooks, longeva serie británica emitida entre 2002 y 2011, que contaba los esfuerzos de Harry Pearce, máximo responsable de la lucha antiterrorista en el Reino Unido para hacer frente a todo tipo de amenazas. En esta ocasión, Pearce desaparece sin dejar rastro, tras la espectacular fuga de Adem Qasim, un peligroso terrorista musulmán. El MI5 se pone en contacto con Will Holloway, antiguo pupilo de Pearce, para que dé con su paradero. Se ocupa de la realización Bharat Nalluri, responsable de varios capítulos, y también de películas de cine como Un gran día para ellas. Quizás su realización sea demasiado convencional, y no cuenta con un presupuesto de superproducción para rodar secuencias de acción al estilo de las películas de James Bond o Misión imposible. Sin embargo, los giros de la trama mantienen el interés del espectador.

5/10
RoboCop

2014 | RoboCop

José Padilha, brasileño que se prodiga en el documental, se ha labrado un sólido prestigio internacional con sus dos únicos filmes de ficción, Tropa de elite, y su secuela, estrenada directamente en DVD en España, a pesar de las buenas críticas cosechadas. Hollywood se ha fijado en él, contratándole para ocuparse del remake de RoboCop, el exitoso film de ciencia ficción de Paul Verhoeven. El argumento de RoboCop parte del mismo esquema que su predecesor. 2028. Estados Unidos provee a todos los países de robots capaces de reemplazar a soldados y policías. Pero éstos están prohibidos en el interior del país. La corporación que los diseña, presidida por Raymond Sellars, tratará de influir en el Senado mediante el último trabajo del doctor Norton, que ha construído un híbrido de máquina y humano, para devolverle la vida a Alex Murphy, policía y padre de familia gravemente herido en un atentado. Padilha ha sido una elección acertada, pues imprime a las secuencias de acción un aire cercano al documental que las dota de enorme realismo. Su integración naturalista de los logrados e impactantes efectos especiales recuerda a District 9 y Elysium, del sudafricano Neill Blomkamp. Imprime además un ritmo ágil, sólo roto por alguna caída de ritmo, y logra la necesaria espectacularidad, A diferencia de otros directores que pretenden exhibir demasiado la sofisticada técnica de que disponen, el cineasta la pone al servicio de la narración, y logra resultados impactantes, especialmente en la secuencia –posiblemente la mejor del film– en la que el protagonista se enfrenta a lo que queda de humano en él, después de que le retiren la parte robótica. El guionista Josh Zetumer, debutante aunque ha colaborado sin aparecer en los créditos en Quantum of Solace y La hora más oscura, introduce numerosas diferencias menores con el original (se desplaza en moto, tiene un compañero masculino, etc.), y algunas significativas como una mayor presencia de la esposa y el hijo del protagonista, lo que contribuye a humanizarle. Pero el mayor acierto del libreto de este RoboCop consiste en actualizar la trama, aportando elementos para la reflexión de temas candentes, por ejemplo con los paralelismos de la trama con el uso militar de drones y máquinas. También reabre el debate de la renuncia a la libertad en beneficio de la seguridad, habla de la esencia del ser humano, y reivindica la necesidad de que sean las personas las que tomen las decisiones. Además, mantiene cuestiones ya presentes en el original, como la corrupción, y la avaricia que puede llevar por el mal camino a las grandes corporaciones. El sueco Joel Kinnaman, conocido por The Killing, realiza un notable trabajo en el rol principal. No es el único acierto total del reparto, que cuenta como inventor de RoboCop con un eficaz Gary Oldman que en los últimos tiempos se ha propuesto demostrar que también puede interpretar a personajes honestos, el siempre inquietante Jackie Earle Haley en el papel de uno de los villanos, una Abbie Cornish estupenda como desconsolada esposa, y unos exagerados pero bien elegidos Samuel L. Jackson –un locutor televisivo– y Michael Keaton –el CEO de la megacorporación–.

6/10
Lo mejor para ella

2014 | Black or White

Película de la que da mejor idea su título original, “Black or White”, “blanco o negro”, juego de palabras con el color de la piel y el maniqueísmo de no distinguir los grises a la hora de juzgar situaciones. Sigue a Elliot, que tras enviudar por un accidente mortal de su esposa, deja temporalmente su trabajo para cuidar de su nieta mestiza Eloise, fruto de la relación de su hija –fallecida al dar a luz– con Jess, hombre negro de vida desarreglada. No cuenta con que la abuela negra de la niña va a luchar por la custodia de la niña, que piensa podría enderezar la vida de Jess. Mike Binder, guionista y director de carrera irregular –su mejor trabajo es En algún lugar de la memoria, drama en torno al 11-S–, entrega una cinta sobre desajustes familiares no hiperbrillante –le falta un hervor–, pero que da qué pensar, pues habla de sacrificio y egoísmo, y de adicciones fatales, sin dejar de señalar –y aquí el título español da en el clavo– que al tomar decisiones hay que pensar en los más frágiles, los niños. Produce Kevin Costner, también protagonista como el abuelo de la niña, la cara de una moneda en cuyo reverso estaría el padre, al que da vida Anthony Mackie; el desdén que siente el primero hacia el segundo por sus evidentes problema es matizado por quien sabe que también se enfrenta a sus propios demonios. La abuela negra, interpretada por Octavia Spencer, es quizá un personaje más predecible, mientras que la niña no tiene la importancia de otros chavales objeto de litigio en filmes como Kramer contra Kramer o Campeón, por citar dos posibles referentes, aunque ahí la lucha tiene lugar en un contexto de padres divorciados.

5/10
Un pequeño caos

2014 | A Little Chaos

La Francia del rey Sol. Luis XIV está embarcado en la obra magna del Palacio de Versalles, y del diseño de sus espléndidos jardines se está ocupando André Le Nôtre. Aunque de talento reconocido, este paisajista tiende a ser conservador en la ejecución de los planes para no contrariar al monarca, pero estará dispuesto a introducir "un poco de caos" contratando a Sabine de Barra para el original Grotto de Thetis. Esta fascinante mujer, viuda, también agitará la vida de Le Nôtre, que es infeliz en su matrimonio debido a la infidelidad y frialdad de su esposa. La segunda de las dos películas que dirigió y coescribió el actor Alan Rickman, la otra es El invitado de invierno. Ambas comparten el gusto exquisito y la cuidada definición de personajes. La que nos ocupa suma que se basa en hechos históricos –aunque el personaje de Madame de Barra es ficticio–, y el abordar un tema fascinante, el de los jardines de Versalles. Se nota que Rickman es actor, y las escenas que comparten él como Luis XIV con Kate Winslet como la viuda jardinera, son una verdadera gozada, con diálogos brillantes; también la escena coral de un grupo de mujeres, antes de que Madame de Barra sea presentada al rey. Algo más frío y artificial se nos antoja el lance amoroso entre ella y Le Nôtre, con Matthias Schoenaerts esforzado en componer un marido desdichado, gran profesional, y al que trae ilusión a su vida esta mujer. Los pasajes de contrucción del jardín y el desafío de la tormenta, tienen brío, pero el fatal accidente, secreto del pasado de Madame de Barra excede los límites de lo admisible en el folletín.

6/10
El falsificador

2014 | The Forger

La noche más oscura (Zero Dark Thirty)

2013 | Zero Dark Thirty

El 11 de septiembre de 2001 el mundo cambió para siempre. Pero sobre todo cambió el modo en que Estados Unidos se iba a enfrentar al terrorismo a partir de entonces. Eliminar a los responsables de las masacres se convirtió en el primer objetivo de un país encolerizado y fuera de sí. Millones de dólares, de recursos y de agentes se pusieron manos a la obra. Diez años después las noticias del mundo entero se hicieron eco de la muerte de Osama Bin Laden, el jefe de Al Qaeda. Este film es una crónica de más de dos horas y media acerca de esos años. El hilo conductor es Maya, una joven agente de la CIA que es enviada desde Washington hasta Pakistán para obtener pistas acerca del paradero de Bin Laden. Una vez allí los esfuerzos de Maya se centrarán en la búsqueda de un hombre, Abu Ahmed, presumiblemente el correo de Bin Laden. Maya está segura de que encontrándole a él podrán llegar hasta su objetivo número uno. La noche más oscura tiene un comienzo discreto, quizá poco imaginativo, que remite a las típicas películas de denuncia, con esas primeras secuencias tan sucias, tan desagradables, de las torturas que los estadounidenses infligen a los presos para sacarles información; sin embargo, tal impresión inicial es un espejismo, porque poco a poco todo va adquiriendo una inusitada intensidad, una visión más amplia, más traumática, hasta llegar al impactante clímax final, ya en escenario bélico, visión nocturna de por medio, con el objetivo claro de abatir al hombre más buscado del mundo. Entre medias, muchos días, años, de pesquisas, de interrogatorios, de testigos, de decisiones, de muertes, de atentados en diferentes países. Después de En tierra hostil, la oscarizada Kathryn Bigelow vuelve a demostrar que se ha convertido en una directora muy, muy seria. Sigue buscando el hiperrealismo, que en este film está remarcado con la efusión con movimientos de cámara a menudo nerviosos y una planificación cuidadísima para que parezca “descuidada”, real, como si viéramos un trozo de lo que ocurre en el enorme puzzle de los conflictos bélicos, del terrorismo, del mundo de los agentes, de las cárceles secretas e inhumanas, de las reuniones de despacho, etc., con encuentres abiertos y una tendencia enorme a cambiar de localizaciones, no vaya a ser que la cosa resulte aburrida o previsible... En este aspecto destaca el buen uso temporal de la historia, que no acusa debilitamiento alguno pese a abarcar desde 2001 hasta 2011, y que va situando al espectador en numerosos lugares del planeta –aunque centre su base de operaciones en Pakistán y Estados Unidos–, mostrando los hechos que en ese momento suceden, sus investigaciones y avances en cuanto a las pistas que llevan hacia el posible paradero de Bin Laden. Para realizar el film, el equipo de Bigelow ha contado con información privilegiada acerca de los hechos reales que llevaron a la localización y muerte del jefe de Al Qaeda. Y parece bastante lógico que todo lo que se cuenta sea más o menos lo que ocurrió. Porque hay en La noche más oscura algo que llama mucho la atención: el poco interés que se presta a la investigación propiamente dicha. En el fondo, todo el film es una investigación, pero a Bigelow no le interesa mostrar las migas de pan que llevan al objetivo, ni trasladar al espectador una serie razonamientos que ofrezcan a lo Sherlock Holmes la solución matemática de la ecuación. Para Bigelow y su guionista Mark Boal (que ya trabajó con ella en En tierra hostil) cuenta la intensidad de esa investigación (que en realidad es la obsesión de todo un país, y así se enfatiza), las vivencias traumáticas de sus personajes protagonistas, la presión a la que están sometidos, sus tomas de postura, sus crisis, sus enfrentamientos, su frustración. Resulta genial el dibujo a trazo grueso que hace del organigrama de la CIA, donde cada uno cree una cosa, donde todo son dudas y la presumible infalibilidad del mejor sistema de espionaje del mundo se desmorona al revelarse simplemente como ineficiente. Y donde, al final, quien tiene el poder de decisión es capaz de doblegarse ante una sola persona con verdadera seguridad en sí misma. Jessica Chastain ofrece excelentes secuencias con este enfoque gracias a su portentosa interpretación de Maya, de una altura que raya la perfección. El Oscar llama a su puerta. Pero, lógicamente, para que La noche más oscura pueda ser tenida en consideración ha de poner en la picota toda la sucia realidad de la lucha contra el terrorismo. Aquí no hay casi nada para la galería. Todo es directo, despiadado, frío. No se esconden las intenciones inmorales, asesinas, de la CIA, a quien sólo interesa llegar a hasta su objetivo, da igual las vidas que siegue en su camino. Se muestra la falsedad de la Casa Blanca, pero Bigelow lo hace con enorme displicencia y a la vez sabe enfocar (o desenfocar) la mirilla para huir del puro maniqueísmo y, así, muestra, por ejemplo, cómo la inhumanidad de la tortura también acaba pasando factura a los verdugos. Visualmente el film está tan cuidado como todo lo demás aunque hay momentos destacados y de un atroz realismo, como en la escena del atentado del restaurante o en la incursión final en Abbottabad. Desde luego lo más llamativo es ese peculiar aire documental que se imprime a toda la narración, hecho que adquiere mayor entidad a la hora de sembrar la historia de numerosos personajes, sin que ninguno, salvo la Maya de Chastain, se lleve la gloria. Así, con un elenco de actores excelentes en papeles menores –Jennifer Ehle, Stephen Dillane, Mark Strong, James Gandolfini, etc.– la narración aumenta en verosimilitud a la hora de ofrecer una trama equilibrada que quiere acercarse lo más posible a lo que ocurrió en la realidad.

8/10
Los idus de marzo

2011 | The Ides of March

Estados Unidos, elecciones presidenciales. En las primarias de los demócratas, sólo quedan dos aspirantes a candidato a presidente. Uno de ellos es el gobernador Mike Morris, para quien trabaja en la campaña con papel destacado el ambicioso joven Stephen Meyers. Un ligue con una becaria y una conversación inoportuna con el jefe de campaña del otro aspirante, en medio de la decisiva pugna por el estado de Ohio, van a colocar a Stephen en una situación muy delicada. Adaptación de la obra teatral de Beau Willimon “Farragut North”, en la que el propio autor ha participado en colaboración con George Clooney –también director y actor– y Grant Heslov. El libreto final ha logrado la única candidatura al Oscar del film. Willimon se inspiró en su experiencia durante la campaña de 2004 para el demócrata Howard Dean, y hay que reconocer que le película es todo un varapalo al cinismo que con frecuencia domina la escena política. Ritmo trepidante y diálogos bien escritos ayudan a hacer avanzar una narración que tiene un sostén fundamental en un reparto formidable, empezando por el protagonista indiscutible, Ryan Gosling, y siguiendo por los “satélites” George Clooney, Paul Giamatti, Philip Seymour Hoffman, Marisa Tomei y Evan Rachel Wood. En Los idus de marzo se pinta bien la hipocresía, el juego sucio, la “flexibilidad” de lo que se suponían unos sólidos principios, el desprecio de la vida ajena, la banalidad de ciertas relaciones amorosas... La metáfora a la que alude el título está bien traída, y permite intuir pero no desvelar por donde irá el film. Un gran acierto de Clooney es no haber hecho una película partidista. Para alguien más fácilmente identificable con los demócratas, resulta inteligente que conceda esta adscripción política a sus personajes, pues al final de lo que está hablando sobre todo es de principios en la actuación pública, para lo cual es necesario tenerlos, en primer lugar, en la vida personal, con independencia de los colores del espectro político al que uno se adscriba. En la óptica de la película no hay ingenuidad, pero tampoco se cae en el cinismo fustigado, sino que hay realismo, una constatación de cierto status quo generalizado que habría que cambiar. Lo que incluye, por supuesto, a los medios de comunicación.

7/10
Contagio

2011 | Contagion

Beth vuelve de un viaje de negocios en Hong Kong. Llega con tos y una buena jaqueca, que atribuye al jet lag. Pero enferma gravemente y muere, en apariencia de una meningitis. Ante el estupor de su marido Mitch, su hijo también fallece. No son casos únicos. Una epidemia de dimensión mundial empieza a hacer estragos por todas partes, lo que obliga a los científicos a competir en un carrera contra el reloj para dar con una vacuna que detenga un virus tan letal como lo fue en el pasado la gripe española. Y hay reacciones de todo tipo, desde el bloguero que denuncia un complot del gobierno y la industria farmacéutica, al abandono que padecen determinados países menos favorecidos, o a la tentación de alertar del peligro a los más allegados en vez de pensar en el bien común. Segunda colaboración del guionista Scott Z. Burns con Steven Soderbergh tras ¡El soplón!. La película, por su abundancia de personajes secundarios -¡qué gran reparto!-, de los que se muestran sus reacciones ante una situación extrema, se encuadra dentro del subgénero catastrofista, pero hay que reconocer que Soderbergh sabe inyectarle cualidades especiales. Juega mucho el director con un ritmo endiablado, donde partitura musical y sonidos múltiples extraños contribuyen a una atmósfera desasosegante e incómoda muy adecuada. Sin duda que el desarrollo de una carrera fílmica que se mueve entre lo más o menos experimental y lo comercial, le ha ayudado a lograr aquí el perfecto “mix” que configura un film diferente que atrapa. Acierta Soderbergh en no bombardearnos con una sobredosis de momentos límite. Sabe reflejar bien las reacciones globales, mostrar el despliegue mediático y preventivo, o los efectos del virus, pero con medida. Y se fija en la humanidad de los personajes, quizá incidiendo sobre todo en la debilidad, en cómo se sobrepone el instinto de supervivencia a otras actitudes más heroicas. Por supuesto, los científicos, cada uno a su modo, hace un gran trabajo, incluso con el riesgo de la propia vida, y hasta existe el siempre difícil camino de la rectificación, pero se echan en falta más reacciones generosas -apenas vislumbramos a una monjita asistiendo a un enfermo-, frente a la elemental de velar por los tuyos, o la decididamente egoísta de buscar sacar tajada de una situación de pánico.

7/10
A Gifted Man

2010 | A Gifted Man | Serie TV

Michael Holt, un prestigioso cirujano frío y calculador cuya vida cambia radicalmente cuando comienza a tener visiones en las que se le aparece un antiguo amor que falleció tiempo atrás. Los mensajes que recibe desde el Más Allá y los asuntos a los que tendrá que hacer frente por indicación de esta mujer harán que cambie poco a poco su visión de la vida.

El discurso del rey

2010 | The King's Speech

Década de los 30 del pasado siglo. Reina en Inglaterra Jorge V, y soplan aires de guerra. Su segundo hijo, Albert, padece una pronunciada tartamudez desde que era niño. Los muchos expertos que han tratado de ayudarle con su problema han fracasado. Lo que no tendría demasiada importancia, de no ser por la muerte de su padre y lo poco adecuado que es David, el heredero, para asumir la función de monarca. Los avatares del destino le obligan a llevar la corona... y sus súbditos, en tiempos difíciles, necesitan oír la voz del rey. Un heterodoxo logopeda, el australiano Lionel Logue, podría ser la solución a tan reales dificultades. Formidable película dirigida por el británico Tom Hooper, que tiene a sus espaldas un magnífico currículum de películas y series televisivas basadas en personajes auténticos, ya sean regios (Elizabeth I), presidenciales (John Adams) o futboleros (The Damned United). Tiene a su disposición un guión de lujo firmado por un sorprendente David Seidler, quien hasta ahora sólo había descollado, y eso muy relativamente, con libretos de películas animadas (El rey y yo, La espada mágica. En busca de Camelot), y con uno escrito para Francis Ford Coppola, el de Tucker, un hombre y su sueño. Los hermanos Weinstein, productores, vuelven por la puerta grande a la lucha por los Oscar, y desde luego el conjunto del reparto de este film es de los mejores que se han visto en los últimos tiempos. Los personajes son magníficos y los actores que los representan les sacan todo su jugo, está increíble, sensacional, Colin Firth, pero también Geoffrey Rush, Helena Bonham Carter, Guy Pearce, Timothy Spall, Derek Jacobi, Michael Gambon, Jennifer Ehle, Anthony Andrews... Una trama basada en la relación profesor-alumno, por así decir, es algo muy visto. Caer en el tópico es muy, pero que muy fácil. Porque hay elementos que inevitablemente se repiten, ya sea el choque de caracteres, la no comprensión de lo que el profesor pretende, el no-respeto por las capacidades del alumno, etcétera. Pero Seidler y Hooper se las arreglan para sortear una y otra vez estas dificultades ascendiendo a cotas de brillantez excepcionales. Un elemento de originalidad lo introduce, obviamente, el hecho de que uno pertenezca a la realeza y el otro sea un plebeyo, y que éste, para aplicar con éxito su método, exija una relación de igualdad, e incluso de amistad. Pero la razón de que esta película sea casi un milagro no estriba sólo en eso, pues hay mil y un detalles, perfectamente cuidados, que contribuyen a reforzar lo que se cuenta. Así, podemos entender de dónde viene la inseguridad de Albert y la confianza de Lionel, aprendemos a conocer y contrastar los respectivos entornos familiares y sus distintas responsabilidades. Y hay escenas redondísimas, que producen emociones genuinas: no quisiéramos hacer el listado de las mismas, pero vale la pena destacar la de la primera consulta de Albert, la que tiene lugar en Westminster cuando ensayan la coronación y, por supuesto, la del climático discurso tras la declaración de guerra. Es muy inteligente la partitura musical, tanto los temas originales de Alexandre Desplat, como el uso de música clásica, Beethoven y su séptima sinfonía en un momento clave. Y la fotografía, con lentes cortas, y el recurso a picados y contrapicados, resulta muy apropiada para resaltar la soledad de la función real, aunque, paradójicamente, uno se encuentre en buena compañía.

10/10
Cuestión de honor

2008 | Pride and Glory

  Cambio absoluto de registro del cineasta Gavin O'Connor (El milagro), que ha coescrito el guión en el que también ha colaborado Joe Carnahan (Narc). A pesar de la calidad de la cinta, ha tardado mucho en estrenarse por razones curiosas. Ha llegado a los cines un año después de la fecha inicialmente prevista, porque la distribuidora se echó atrás alegando que tendría menos éxito porque iba a competir en las carteleras con otros trabajos de Edward Norton (El increíble Hulk) y Colin Farrell (Escondidos en Brujas). El director ha realizado declaraciones criticando duramente esta decisión. Ray Tierney, agente de la policía de Nueva York, acepta a regañadientes un encargo de su padre, un alto cargo del departamento. Deberá resolver la muerte de cuatro compañeros del cuerpo, abatidos a tiros cuando iban a detener a unos narcotraficantes. Ray no le puede decir que no a su padre, porque los agentes eran conocidos suyos, estaban a las órdenes de su propio hermano (también agente), y servían junto a Jimmy Egan, que es el marido de su hermana. Pero cuando Ray empieza a investigar, descubre que alguien del departamento informó a los sospechosos de que iban a ser detenidos, por oscuros intereses en el negocio de la venta de drogas. El asunto parece que salpica a su hermano y a su cuñado... Estamos ante un violento film, que describe el lado oscuro de la ley y la corrupción policial, en una línea que se parece al mundo nebuloso del novelista James Ellroy (L.A. Confidential), pero en la época actual. También recuerda a cintas sobre este tema como Sérpico, pero con una trama mucho más descarnada, que no escatima detalles turbios. En este sentido cabe mencionar una brutal secuencia con un menor, que si bien no muestra nada –sólo sugiere– no dejará indiferente ni al espectador más insensible, en la línea de la secuencia más dura de American History X, también con Edward Norton. ¿Es quizás la marca de la casa de este actor? El film cuenta con un conjunto de actores de primera fila, con el citado Norton en el papel más difícil, pues su personaje se enfrenta a un duro dilema moral al debatirse entre la lealtad a su familia y la ética profesional. No desentona un actor en línea ascendente desde hace algunos títulos, Colin Farrell, al que se le da tan bien el rol de ‘poli malo’ que llega a hacerse bastante odioso.  

6/10
La hija de los Russell

2008 | The Russell Girl

Sarah Russell (Amber Tamblyn) tiene 23 años y aspira a ser doctora de medicina. Sin embargo, decide regresar a su pueblo para transmitir la dura noticia de que padece leucemia. Las cosas no serán fáciles allí, ya que tendrá que enfrentarse a un pasado sucedido seis años atrás, motivo por el cual abandonó su hogar. Emotivo y cuidado drama familiar que atrapa por su intensidad y la credinilidad de las reacciones entre los personajes. Cuenta además con un espléndido elenco de actores y actrices, muy superior al habitual en este tipo de producciones televisivas.

6/10
The River King

2005 | The River King

Dos policías encuentran un cadáver bajo el hielo de un río congelado de una pequeña población canadiense. Todo apunta a que el joven en cuestión se cayó al agua por accidente o se suicidó. Pero uno de los polis, Abel, parece inclinado a pensar que se trata de un homicidio. Sus pesquisas le llevan a una prestigiosa aunque inquietante escuela a las afueras del pueblo. Allí contacta con una profesora y una chica que conocieron de cerca al muerto. Sin embargo, el departamento de policía es reacio a investigar y él tendra que hacer el trabajo por su cuenta. Estamos ante un convencional thriller, con mucha dosis de drama, protagonizado por el eficiente Edward Burns (Confidence) y dirigido correctamente por Nick Willing (Jason y los argonautas, Alicia en el País de las Maravillas). La ambientación está lograda, pero la historia es poca cosa y no interesa demasiado al espectador, quizá porque carece de suficientes elementos de tensión. Todo es demasiado leve. Aunque el guión, basado en una novela de Alice Hoffman, cuida especialmente al protagonista, preso de sus fantasmas interiores, los demás personajes podían haber dado para más (la profesora, su compañero poli), aunque sí que se aprecia un esfuerzo por ofrecer un enfoque interesante en el desarrollo de los hechos y mostrarlos fragmentadamente, con un punto de originalidad.

4/10
Posesión

2002 | Possession

Mientras estudia la obra de un poeta victoriano, un investigador americano descubre unas cartas que prueban su relación con una misteriosa amante. Con ayuda de una académica inglesa, seguirá diversas pistas en varios países europeos. El cuarto largometraje de Neil LaBute (Persiguiendo a Betty), adapta una novela de A.S. Byatt, que entrelaza dos historias románticas, en diferentes épocas. Pero la cosa no acaba de interesar demasiado.

4/10
Sunshine (1999)

1999 | Sunshine

La Historia del siglo XX a través de tres generaciones de una familia húngara de origen judío. Odios y amores, risas y lágrimas, el deseo de lograr una posición en la sociedad y el precio que se puede (o se debe) pagar. El director húngaro István Szabó se enfrenta a una complicada película donde encajan a la perfección las intimidades de los personajes, con el marco histórico en el que transcurren sus vidas. Szabó pinta un cuadro de personajes vivos, creíbles, y conmueve, hace que nos interesen sus cuitas. Cuenta con un reparto estupendo donde Ralph Fiennes se muestra muy inspirado al dar vida a varios personajes distintos de la citada familia, sin que resulte forzado o ridículo. Como el actor, asegura, este film "analiza las más profundas emociones humanas". Una película a lo grande, al estilo de Doctor Zhivago o El barbero de Siberia.

7/10
Camino al paraíso

1997 | Paradise Road

Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de mujeres occidentales que residen en Singapur son recluidas en un campo de concentración. A pesar de los malos momentos que viven, intentan afrontar su existencia de una forma positiva en espera de que la guerra termine. Únicamente sobrevivirán gracias a la amistad que surge entre ellas y a su solidaridad, a pesar de que son de diversas nacionalidades. Su tesón superará todas las dificultades, sobre todo el hecho de que hablan lenguas diferentes. El realizador de la oscarizada Paseando a Miss Daisy, Bruce Beresford, dirigió y escribió el guión de este filme, sobre el que él mismo declaró que se trataba de su proyecto más personal y que llevaba varios años intentando llevarlo a la gran pantalla. Basado en hechos reales y con una cuidada fotografía de Peter James, quizá lo más impresionante son las excelentes interpretaciones de las actrices protagonistas, entre las que destaca, como es habitual, la polivalente Glenn Close (Las amistades peligrosas, Atracción fatal), pero también Frances McDormand, ganadora del Oscar a la mejor actriz por su papel de policía embarazada en Fargo. La actriz televisiva Julianna Margulies, conocida por la serie Urgencias también realiza un soberbio papel.

6/10
Wilde

1997 | Wilde

Oscar Wilde fue un gran escritor. Todos los que le conocieron atestiguan su ingenio en la conversación y su capacidad de escuchar. Su personalidad resulta altamente compleja. Amante marido y padre de familia, tuvo dos hijos. Era católico y encontraba un algo indefinible en su fe, de lo que no veía rastro en el anglicanismo de su entorno. Refinado esteta, extravagante en el vestir, con gusto por lo exquisito, le atraía la clase alta, a la que no pertenecía. Ya maduro, su afectividad le acercó a hombres jóvenes, uno de ellos, Lord Alfred Douglas Bosie. Su relación con él supuso un escándalo en la Inglaterra victoriana, y le llevó a la cárcel, donde escribió “De profundis”, una obra desgarradora, donde lamenta, y a la vez, añora, su pasión por el joven. Brian Gilbert ha filmado una película pulcra, bien ambientada, y hasta cierto punto fiel a los hechos. Stephen Fry, con una apariencia física que casa muy bien con Wilde, hace una magnífica interpretación. A pesar de todo, el film no acaba de satisfacer. Se echa de menos la genial facilidad de palabra del escritor, y el aleteo de su obra artística, presente sólo en leves apuntes. La dificultad de integrarlos en el relato es obvia, pero es allí donde el guionista, Julian Mitchell, debía echar el resto, y no lo hace. En cambio él y Gilbert optan por ceder el protagonismo a lo más polémico de Wilde: su homosexualidad. Ya el director actuó de modo semejante en Tom y Viv, al fijar la atención en aspectos discutidos de la vida del poeta T.S. Eliot. Así se dibuja una cierta intolerancia social, se suaviza el egoísmo de Bosie con Wilde, y se apunta un amor imposible con Robbie, un viejo amigo. Pese a que, como dice Fry, “nadie está del todo seguro de su implicación física en las relaciones”, el film es explícito en este apartado.

4/10
Orgullo y prejuicio (1995)

1995 | Pride and Prejudice | Serie TV

Lizzie Benneth es una sensible joven que pertenece a una familia humilde. Su madre ansía casarla con un joven de buena familia, como a sus cuatro hermanas. En un baile, Lizzie conoce a Fitzwilliam Darcy, un recién llegado atractivo por el que ella sentirá todo tipo de prejuicios, pues le ve como un joven frío y arrogante. ¿Pueden el orgullo y los prejuicios dar al traste con el amor? Ésta es la premisa de la clásica novela de Jane Austen, rigurosamente adaptada en esta serie británica de la BBC. Destaca Colin Firth, famosos precisamente por su papel de Darcy en El diario de Bridget Jones, film donde la serie era la favorita de la protagonista.

6/10
Backbeat

1994 | Backbeat

Película sobre los primeros tiempos de los Beatles, la acción transcurre durante una gira en Alemania, cuando John Lennon y su bajista Stuart Sutcliffe se interesan por la misma mujer, Astrid Kirchherr, una fotógrafa que pisa los talones al grupo. Aunque el apartado musical es agradable, los personajes son pintados con todas sus debilidades morales, sin apenas un ápice que provoque una mínima empatía, tan absorbidos se encuentran por su egoísmo. Y esto último lastra el conjunto.

4/10

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