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Biografía

Óscar Jaenada

Óscar Jaenada

45 años

Óscar Jaenada

Nació el 04 de Mayo de 1975 en Esplugues de Llobregat, Barcelona, España

Premios: 1 Goya

Dejándose la piel

14 Octubre 2010

Aprendió a interpretar en las tablas, y a base de tesón y talento se ha consagrado como uno de los actores treintañeros más solventes del cine español. Se trabaja cada papel como si fuera el último, aunque le haya tocado en suerte alguna comedieta de baja estofa. Óscar Jaenada aún hará correr muchos ríos de tinta con sus interpretaciones.

Nacido en la localidad barcelonesa de Esplugues de Llobregat, el 4 de mayo de 1975, Óscar Jaenada descubrió el cine de la mano de su abuelo, que solía llevarle a ver todo tipo de películas. A los 13 años fue seleccionado para interpretar en los escenarios una obra de Shakespeare, y aunque en principio iba para ingeniero aeronáutico, finalmente se planteó hacer carrera como actor.

Intentó recibir formación interpretativa, pero se sentía incómodo en las escuelas, y decidió que se prepararía por su cuenta. Fundó con Ángel Torner la compañía L’Endoll con la que representó en centros culturales “Traficantes de placer”, una obra de su propia cosecha, que protestaba contra las injusticias de la sociedad moderna. Le siguen montajes de otras obras, casi siempre de crítica social.

Decidido a jugarse el todo por el todo y triunfar o sucumbir en el intento, se fue a Madrid con 23.000 pesetas que no le daban para alquilar una casa, por lo que acabó durmiendo en los bancos de un parque. Al final consiguió que le contrataran como camarero en un establecimiento madrileño, donde conoció al director de reparto Luis San Narciso. Éste se dio cuenta de sus posibilidades, y logró que le dieran pequeños papeles en las series A las once en casa, 7 vidas y Compañeros. Debutó en el cine con un pequeñísimo papel en Aunque tú no lo sepas, prometedor debut de Juan Vicente Córdoba. A continuación sólo pudo obtener un rol secundario en la fallida comedia Lisístrata y un papel como director de cine, que enseguida fallecía, en Descongélate.

Su carrera empezó a ir bien cuando Achero Mañas reparó en su talento y le dio el papel protagonista de Noviembre, donde interpretaba a un actor, Alfredo, en constante rebeldía contra la sociedad y que funda su propia compañía. Jaenada tenía muchas cosas en común con el personaje. Obtuvo una nominación al Goya, y se dio a conocer al gran público.

Sin embargo, el reconocimiento no trajo consigo enseguida papeles de interés. Le encasillaron paradójicamente en la comedia, tras la discreta El juego de la verdad, y la infumable bufonada sexual XXL. También fue uno de los protagonistas de la serie Javier ya no vive solo, con Emilio Aragón, donde era Marcos, joven profesor con traumas infantiles.

Cuando estaba a punto de perder toda esperanza en el cine español, el director Jaime Chávarri le ofreció un reto a su altura, interpretar al cantaor flamenco José Monge Cruz, más conocido como Camarón de la Isla, en Camarón. Pero él se resistía a aceptar el papel, sobre todo porque no sabía cantar, hasta que su hermano le convenció de que era una buena oportunidad. Para esta película, Óscar Jaenada tuvo que realizar una ardua preparación del personaje, comparable en cierta medida y salvando las distancias a los esfuerzos de grandes actores como Daniel Day-Lewis cuando rodó Mi pie izquierdo o Jamie Foxx en Ray. Se dejó el pelo largo, aprendió a palmear, y estudió a fondo la mirada y los movimientos del auténtico músico, hasta el punto de que llegó a parecerse muchísimo a su modelo físicamente.

Por su trabajo en Camarón, Jaenada obtuvo con toda justicia el Goya, y otros premios, como el del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC), o el Fotogramas de Plata. Pero tampoco en esta ocasión su trabajo le sirvió para que le involucraran en grandes proyectos. Probó fortuna en el thriller, con Somne y Skizo, totalmente fallidas a pesar de sus esfuerzos interpretativos. Tampoco acababan de funcionar el film sobre las relaciones fraternales Días azules, el drama sobre la violencia terrorista Todos estamos invitados, o la cinta de terror La herencia Valdemar.

Ante la falta de perspectivas en su propio país, Jaenada ha reaccionado pisando con fuerza el terreno internacional Ha rodado con Steven Soderbergh el film biográfico Che: Guerrilla, donde interpretaba un pequeño papel, con Jim Jarmusch la decepcionante Los límites del control, con Rob Marshall Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides y con Mabrouk El Mechri The Cold Light of Day, que protagoniza Bruce Willis. Además, participa en Circuit, de Xavier Ribera, con Sophie Auster, hija del celebérrimo escritor Paul Auster.

Goya
2006

Ganador de 1 premio

Filmografía
Rambo: Last Blood

2019 | Rambo: Last Blood

Treinta y siete años después de su creación, Sylvester Stallone cierra la saga protagonizada por uno de sus personajes más emblemáticos, John Rambo. Nació en una época en donde el fracaso de la Guerra de Vietnam aún escocía en Estados Unidos y el cine denunciaba a menudo los traumas causados por el conflicto con un tono realista y amargado. Acorralado mostraba cómo la sociedad había dejado de lado a sus héroes y lo que éstos habían aprendido en la jungla para sobrevivir. Pronto se convirtió en un clásico de las películas de acción. La calidad de las siguientes partes no elevó el listón, desde luego, pero en 2006 Stallone recuperó al personaje en John Rambo, le dotó de mayor humanidad, dispuesto al fin a cerrar sus heridas, abandonar la selva y volver al hogar, a Arizona. Trece años después llega Rambo: Last Blood. John lleva una vida idílica en el rancho familiar, criando caballos. Le acompañan una abuela mexicana y su nieta, Gabriela, a la que Rambo ha criado y adora como si fuera su hija. Pero su tranquila vida va a quedar hecha trizas cuando la incauta jovencita es raptada por un cártel mexicano de trata de blancas. La ira tomará cuerpo en Rambo, que no descansará hasta recuperar a su pequeña. El guión es obra del propio Sylvester Stallone en colaboración con Matthew Cirulnick y es un ejemplo de cómo coger directamente el toro por los cuernos. Aquí nadie se pierde en la jungla, ni se va por las ramas. En 89 minutos vemos cómo se las gasta un John Rambo más desatado que nunca. En verdad que se ofrecen un par de escenas de una inusitada violencia y –aviso para navegantes– una de ellas quedará para siempre grabada en la retina, no apta para el público impresionable. Hay que reconocer el magnífico pulso en la dirección por parte de Adrian Grunberg, que ya demostró su talento en la única película en su haber, Vacaciones en el infierno. Sabe dónde poner la cámara e imprime un ritmo adecuado, con las elipsis y los tiempos bien confeccionados, y con una intensidad que va ‘in crescendo’ hasta el paroxismo final. Antes se nos ha preparado levemente, claro, con una bucólica calma hogareña, con paseos a caballo y conversaciones paternofiliales, al tiempo que comprobamos las luchas de Rambo por escapar de sus demonios bélicos del pasado, algo que desde luego no ha conseguido, pues sus tierras ocultan una red de túneles más propio de las trincheras de una guerra apocalíptica que de una vida retirada y pacífica. Puede achacarse al film que es directamente una exaltación de la venganza. Lo es. Aquí el héroe encarnado por Stallone da rienda suelta a su faceta más salvaje y justiciera, y lo hará de un modo implacable y premeditado, consciente de que la misericordia es imposible ya porque su corazón ha sido aniquilado. Y hay que decir que el actor mantiene el tipo extraordinariamente ¡a sus 73 años! Al fin, tras el subidón de adrenalina los fans agradecerán con entusiasmo el nostálgico epílogo, que recoge durante los títulos de crédito imágenes de todas las películas de una saga que, aunque les pese a muchos, se ha convertido indudablemente en clásico. Rodada en su mayor parte en las Islas Canarias, entre el reparto, destaca una terna de actores españoles de primera categoría: Óscar Jaenada, Paz Vega y Sergio Peris-Mencheta bordan sus personajes mexicanos, correctamente escritos y desarrollados.

6/10
Hernán

2019 | Hernán | Serie TV

Ambiciosa serie sobre Hernán Cortés (1485-1547), producida por España y México y dirigida por Norberto López Amado de amplia trayectoria en el terreno televisivo (Tierra de lobos, El tiempo entre costuras, Mar de plástico). Sin lugar a dudas, Hernán Cortés es uno de los personajes más controvertidos de la historia, hombre de potente personalidad que para muchos es el heroico baluarte de las hazañas del imperio español allende los mares, mientras que para otros –más partidarios de la leyenda negra– encarnaría todos los males atribuidos a los conquistadores. Hernán se sitúa en un convincente equilibrio entre ambas posturas y, si acaso, se posiciona a priori más cerca de una visión heroica y ponderada de la conquista, alejado de extremismos –“la violencia no es siempre el camino”, espeta en un momento uno de sus capitanes– y siempre dispuesto a llegar a acuerdos que posibiliten la convivencia con los pueblos indígenas aunque, eso sí, siempre bajo la corona del emperador Carlos V, ante quien se sentía un completo servidor. De todas formas, nunca hay que perder de vista que hace 500 años las cosas se hacían de modo muy diferente. Huelga decir –es una obviedad– que en el siglo XVI la diplomacia a la hora de conquistar otro territorio no era una prioridad para ningún país. Contaba la fuerza. En la serie se entrevé también la ascendencia que tenía Cortés sobre sus hombres y también su paulatino acercamiento a Marina (conocida como Malinalli o Malinche), la indígena náhuatl que llegaría a ser para él más que una intérprete y consejera en cuestiones indígenas. La serie comienza con Hernán Cortés ya gobernando en Tenochtitlan, capital del imperio azteca, en donde el rey de los mexicas, Moctezuma, es retenido en su palacio. Cortés saldrá de la ciudad para combatir contra los castellanos levantados contra él a las órdenes de Pánfilo Narváez y a su vuelta en la capital se encontrará con un panorama desolador al ver las consecuencias de la llamada “Matanza del templo mayor”, cuando su lugarteniente Pedro de Alvarado decidió atacar a los dirigentes de la ciudad mientras festejaban a sus dioses, adelantándose a una posible rebelión de la cual había recibido informes por parte de sus aliados indígenas. La narración se completa y entremezcla con flasbacks que ilustran diversos episodios de la conquista de Cortés. Concebida como una serie de 8 capítulos de cerca de una hora de duración, visualmente se trata de una producción de entidad, donde vestuario, idiomas (castellano, náhuatl y maya) y escenarios naturales están bien cuidados. Cada capítulo se centra principalmente en un personaje –Olid, Bernal, Alvarado, Moctezuma, Sandoval, etc.–, cuya historia se ilustra también con hechos del pasado. Aspectos de la conquista como la presencia de la religión, la violencia o el trato carnal con las indígenas están presentes, pero sin cargar en exceso las tintas. Por lo demás, el reparto es notable, comenzando por un Óscar Jaenada que supone todo un acierto del casting. Tiene una presencia poderosa y su Hernán Cortés se aleja aparentemente de tópicos, presentado como alguien con madera de líder pero con innegables dotes de gobierno y sensibilidad. Hay también un excelente trabajo de Ishbel Bautista en el papel de Marina y destaca la presencia de secundarios de renombre, como Víctor Clavijo o Aura Garrido.

6/10
El hombre que mató a don Quijote

2018 | The Man Who Killed Don Quixote

Más de 25 años ha tardado Terry Gilliam en ver hecho realidad su sueño de hacer una película inspirada por el Quijote de Miguel de Cervantes. Las múltiples dificultades previas, que parecían gigantes invencibles más que molinos de viento, quedaron recogidas en el documental Perdidos en La Mancha de Keith Fulton y Louis Pepe. Ahora por fin culmina su personal visión del caballero de la triste figura, que deja atrás a los actores elegidos antes para encarnar a Alonso Quijano, Jean Rochefort y John Hurt, es un ajustado y meritorio Jonathan Pryce el que ha ocupado su lugar. El tiempo transcurrido ha hecho que las expectativas en torno a la película, elegida para clausurar el Festival de Cannes, fueran altas, y en tal sentido la cinta de Gilliam, aunque sea coherente con su filmografía –aquí sobre todo con Las aventuras del barón Munchausen y El rey pescador, de 1988 y 1991 respectivamente–, sabe un tanto a decepción. El arranque tiene fuerza, la escena de los molinos de viento, que resulta formar parte de un rodaje. Luego nos enteramos de los esfuerzos de un director de cine, Toby, por llevar la obra de Cervantes a la pantalla antaño, y que ahora rueda anuncios respaldado por un productor que a su vez trata de satisfacer a un oligarca ruso con mucho dinero. Y ello se entremezcla con los flash-backs acerca del rodaje estudiantil en blanco y negro llevado a cabo por el mismo Toby años atrás, una etapa idealista en que conoció a una quinceañera que hizo las veces de Dulcinea, mientras un zapatero local encarnaba a don Quijote. De este modo, y con reminiscencias autobiográficas sobre sus esfuerzos creativos, Gilliam habla de un periplo que sería relativamente paralelo al suyo, y de alguien que perdió el juicio al igual que don Quijote, la actualidad estaría mostrando en las vivencias de Toby la vigencia del personaje que ocupa su película. La idea como base argumental es válida, pero no está bien ejecutada, algo chirría por culpa de estereotipos y personajes grotescos. Le pierde al cineasta su gusto por los excesos delirantes, hay momentos bastante pasados de rosca, sobre todo los relativos a los amoríos y lances sexuales de Toby –un Adam Driver que no acaba de hacerse con su personaje, que sería una especie de Sancho Panza sin serlo del todo, que antaño fue Quijote–, con la amante de su productor y con aquella adolescente ya crecida que ahora está con el ruso.

5/10
Oro

2017 | Oro

Hubo una época en que Agustín Díaz Yanes apuntaba maneras de gran director, su debut tras las cámaras con Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto hace ya más de dos décadas. Su posterior trayectoria ha sido irregular, aunque la taquilla le sonriera con la adaptación del héroe novelesco de Arturo Pérez-Reverte Alatriste. Ahora también toma como punto de partida un relato del escritor, además de una trama aventurera con telón de fondo histórico, la América de los conquistadores del siglo XVI, y también con esa misma mirada triste y desencantada, que busca rebajar la épica de la posible gesta, abundando en los aspectos de pura ambición, envidia, lujuria y violencia, aunque, un querer sin querer, admirando el valor de unos hombres que se enfrentaban a obstáculos sin cuento en territorio desconocido. En ese sentido, sigue la línea de la también fallida 1898, los últimos de Filipinas, dando en su mirada acomplejada una de cal y otra de arena. Hasta la música de Javier Limón se diría que se contagia de esas medias tintas, pues a ratos se arranca en una nota que parece va a ser el inicio de la genial partitura de Ennio Morricone para La misión, pero no, claro que no. Ante el esfuerzo desarrollado en lo que sin duda es una producción ambiciosa, con espléndida fotografía selvática de Paco Femenia, la pregunta del millón es “¿qué pretende transmitir al espectador Agustín Díaz Yanes?”. No es fácil saberlo, y ello se traduce en la carencia de emociones genuinas. El referente fílmico claro es Aguirre, la cólera de Dios, de la que toma prestada entre otras muchas, la idea de la voz en off de un cronista de la expedición. Pero francamente, se queda a años luz del imitado film de Werner Herzog, lo que entrega no funciona como cuadro de la avaricia desbocada por el reluciente oro. Ni siquiera hay una reflexión digna de ese nombre en torno a los nativos. Tenemos una expedición comandada por un anciano oficial, que lleva consigo a su señora esposa, deseada por sus hombres, y a una criada. La poca determinación del líder de la expedición es manifiesta, nunca nos creemos a su personaje, y el empeño en mostrar la fuerza de una mujer con personalidad, con la cara de Bárbara Lennie, parece responde sólo a satisfacer una cuota feminista de pantalla. Tampoco es fácil aceptar al resto de comparsas, a pesar del esfuerzo de las composiciones de Raúl Arévalo, Óscar Jaenada y José Coronado. Algunos pasajes son como viñetas sueltas, que parecen querer obligar al espectador a comulgar con ruedas de molino, véase la aparición de Juan Diego como una suerte de reverso luminoso del coronel Kurtz de Apocalypse Now con acento andaluz, o todas las escenas que protagoniza un caricaturesco fraile dominico.

3/10
Descontroladas

2017 | Snatched

Después de que su novio la haya dejado tirada en la víspera de unas exóticas vacaciones, la impulsiva soñadora Emily Middleton (Amy Schumer), convence a su archiprecavida madre, Linda (Goldie Hawn), para que viaje con ella al paraíso. Emily y Linda, que son polos opuestos, se dan cuenta de que resolver sus diferencias como madre e hija, de forma impredecible y desternillante, es la única forma de escapar de la desenfrenada y estrafalaria aventura en la selva en la que se han visto metidas.

Manos de piedra

2016 | Hands of Stone

Biopic un tanto insípido del boxeador panameño Roberto Durán, conocido popularmente como “Cholo” o Manos de Piedra”. La película muestra cómo el legendario entrenador Ray Arcel interrumpe su retirada para prepararle en su búsqueda del título de campeón mundial en las categorías de peso ligero y welter. Una propuesta de su preparador Carlos Eleta que de entrada no le agrada, odia a los yanquis ya que su padre lo era, y abandonó a su madre cuando él era pequeño. La película, escrita y dirigida por por cineasta venezolano de origen polaco Jonathan Jakubowicz (Secuestro Express), va insertando en el metraje distintos flash-backs: la infancia de Durán durante la nacionalización del Canal de Panamá, cómo conoce al amor de su vida, Felicidad Iglesias, primeros combates, etc. Ello mientras sigue la trayectoria de la relación profesional entre Durán y Arcel. Le falta un hervor a la película que entrega Jakubowicz. Pese a las vistosas escenas de masas de los combates, donde se recrea el marco del Madison Square Garden, se echa en falta el tono épico que requieren las peleas del subgénero de las películas de boxeo, no se vibra ni se sufre en exceso. Edgar Ramírez, Robert De Niro, Rubén Blades, Ana de Armas, están correctos, pero tampoco se esfuerzan demasiado, porque sus personajes no tienen excesivos matices, y desde luego no hay demasiada sutileza a la hora de resaltar el “sex appeal” de la actriz de origen cubano.

5/10
Infierno azul

2016 | The Shallows

Un Tiburón para el nuevo milenio. Jaume Collet-Serra sigue a buen paso su exitosa carrera en Hollywood, y ahora nos ofrece un thriller terrorífico y desasosegante con escualo y chica surfista en apuros, cuyo ritmo no decae en ningún momento. Nancy es una joven estudiante de medicina, que no ha superado la muerte de su madre debido a un cáncer. A modo de terapia se ha ido a la playa solitaria y de difícil acceso en México, donde la fallecida hacía surf en su juventud, dispuesta a relajarse y a encontrarse a ella misma. Pero tras coger olas y saludar a un par de surferos, lo que se va a encontrar es a un tiburón muy enfadado que le obliga a tratar de sobrevivir a sus dentelladas en el islote pasajero que surge en medio del océano, a 200 metros de la orilla, cuando baja la marea. En apenas hora y media, y gracias a un inteligente y medido guión de Anthony Jaswinski, bien trasladado a la pantalla por el director con su habitual colaborador en la fotografía –el también español Flavio Martínez Labiano–, sufrimos con Blake Lively, que tiene el mérito de aguantar el tipo estando presente en prácticamente toda la narración, gozando al principio, sufriendo después. Los elementos que aderezan la narración –la llegada a la playa con el conductor que interpreta el camaleónico Óscar Jaenada, los dos surferos, el recurso al teléfono, cierto borracho, una gaviota, las medusas...– están muy bien introducidos, y el impactante desenlace tiene fuerza.

6/10
After Words

2015 | After Words

Cantinflas

2014 | Cantinflas

Mario Moreno, alias Cantinflas, fue definido por alguien que sabía bastante de cómicos, Charles Chaplin, como el mejor del mundo. No en vano, pues el mexicano más universal de la pantalla acumuló numerosas películas, casi todas rodadas con pocos medios, pero que levantaba por sí solo con su inagotable labia. Hasta la Academia de la Lengua admitió el vocablo 'cantinflear', que define como "hablar o actuar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada con sustancia". Este biopic del cómico más apreciado y querido de Latinoamérica recorre su periplo en dos tiempos. A mediados de los 50, Mike Todd, productor de Broadway, trata de poner en marcha una superproducción, La vuelta al mundo en 80 días, con la idea de fichar a grandes astros, entre ellos a Cantinflas. Dos décadas antes, Mario Moreno es simplemente un 'pelado', mexicano de clase muy humilde, que tras fracasar en el boxeo y la tauromaquia consigue trabajo como chico para todo en una carpa donde se representan espectáculos. Cuando se anunció el rodaje de Cantinflas, los productores declaraban que estaban seguros de que sería un film grandioso, pues contaban con buenos profesionales, y un amplio presupuesto, tres millones de dólares, que permitía de sobra usar hasta 1.500 extras en el film. Sólo un elemento les preocupaba, quizás se habían arriesgado demasiado al darle el papel principal a Óscar Jaenada, un español. Pero al final, lo único memorable de la cinta es precisamente la interpretación de este actor, que ha mimetizado los gestos y la forma de hablar de Cantinflas con la misma precisión con la que en su día se transformó en Camarón. Por desgracia, el resto del reparto está a un nivel muy inferior, y llama la atención que superada la dificultad de que el protagonista resulte convincente, no hayan fichado a dobles más parecidos para personajes que apenas aparecen, como Elizabeth Taylor, que tiene tres frases, o los que no llegan a hablar, Marlon Brando o Yul Brynner, para el que parece que han fichado al primer calvo que pasaba por allí. Se salva también la otra gran aportación de España, la banda sonora de Roque Baños, evocadora y alegre. Por contra, la realización del mexicano Sebastián del Amo (El fantástico mundo de Juan Orol) resulta un tanto insípida. No acaba de funcionar la mezcla de realismo con secuencias que quieren imitar el tono de los filmes del biografiado. El guión incluye algunas anécdotas significativas, como la génesis del apodo del protagonista, cuando un espectador que no le entiende le grita "¿En qué cantina inflas?". Por contra, se retrata con poca profundidad al personaje central. Que se sepa, Mario Moreno no tuvo grandes puntos oscuros a lo largo de su vida, pero se profundiza poco. Salvo el sufrimiento ocasionado a su mujer, su único y verdadero amor, Valentina Ivanova, por alguna infidelidad, todo parece un homenaje demasiado plano, en el que se han omitido episodios como la adopción de su hijo, por el que presuntamente pagó una enorme cantidad de dinero. La trama se centra sobre todo en la gestación de su debut en Hollywood, que tiene su interés, pero se echa de menos que se detenga más en asuntos como su lucha contra la corrupción en el sindicato artístico, junto con otros divos mexicanos de la época.

5/10
¡Atraco!

2012 | ¡Atraco!

¡Atraco! es una comedia que se inserta en la tradición de películas de robos más o menos sofisticados, donde tienen gran importancia los preparativos previos, y donde siempre hay algún elemento que no se ha tenido en cuenta para la ejecución del golpe, y que complica las cosas. El film parte de un atraco auténtico a una joyería, sucedido en la España de los años 50. Tal suceso se relaciona con la ficción de que el general Perón, exiliado en Panamá, hubiera empeñado las joyas de Evita para obtener algo de liquidez, depositándolas precisamente en esa joyería. Carmen Polo de Franco, la esposa del Generalísimo, tras visitar el establecimiento, se habría encaprichado con las joyas. De modo que hombres leales a Perón fingirían un robo para escamotear a la “primera dama” el “botín”, y volver a entregarlo al joyero. Eduard Cortés parece haberse aficionado a películas sobre la simulación y el engaño, piénsese en La vida de nadie y The Pelayos. Aquí entrega una entretenida película con vocación popular, a la que curiosamente le falla un tanto el arranque panameño, y un inesperado desenlace que rompe con el tono amable del film, y que se diría el típico ajuste de cuentas con el franquismo que no puede evitar acometer con demasiada frecuencia el cine español; en ¡Atraco! esto es un error, sobre todo porque la película no va por ahí, en tal sentido sería más eficaz la crítica de pasada a la posible afición de doña Carmen por las joyas gratis total, por otra parte no tan diferente de la que tienen tantos personajes cercanos al poder. El cuerpo central de ¡Atraco! es lo que mejor funciona, las dos parejas masculinas, de ladrones y policías, estupendos Guillermo Francella y Nicolás Cabré, Óscar Jaenada y Jordi Martínez, con su distinta mirada generacional y el progresivo estrechamiento de los lazos que les unen. Y el interés romántico de la encantadora enfermera, Amaia Salamanca, y la caballerosidad de Daniel Fanego que a la postre lo complica todo, del hombre leal al peronismo en una causa sin causa.

5/10
Buscando a Eimish

2012 | Buscando a Eimish

Lucas está muy enamorado de su novia Eimish, con la que lleva viviendo dos años. Pero quizá no acaba de tener claro lo que supone el amor, y tal vez ella tampoco. Un día él vuelve a su apartamento madrileño y encuentra una nota de despedida. Intuye que ha podido irse a Berlín a reencontrarse con un antiguo novio, de modo que sin dudar se lanza a su búsqueda, lo que supone el inicio de un viaje no sólo físico sino al fondo de sí mismo, en el que los seres más allegados a Eimish, a los que no conocía, jugarán un importante papel. Sorprendente película de Ana Rodríguez Rosell, guionista y directora, que entrega algo muy parecido al famoso cine "indie" estadounidense, que tanto gusta a otra mujer cineasta española, Isabel Coixet. Rodríguez Rosell, con ritmo pausado y logrado equilibrio, se las arregla para crear en Buscando a Eimish una atmósfera perfecta de búsqueda de la felicidad, a la que empuja el deseo de amar y ser amados, propio de cualquier persona con los pies en el suelo. Con buen montaje paralelo de las escenas de Lucas y Eimish, incluidos los saltos temporales, todo fluye con gran naturalidad, bien respaldado por un reparto perfecto, brillan Óscar Jaenada y Manuela Vellés, pero también Emma Suárez, Jan Cornet, Carlos Leal, Clara Wurnell y Birol Ünel. Inteligente coproducción hispanoalemana, nada en la trama de Buscando a Eimish suena a artificial o a impostado lo que, obligado es reconocerlo, tiene mucho mérito, pues ideas como el accidente o las numerosas llamadas al móvil, por poner dos ejemplos, podía haber lastrado la narración, cosa que afortunadamente no sucede.

6/10
Piratas del Caribe: En mareas misteriosas

2011 | Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides

Cuarta entre de la saga iniciada por Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra. Entonces, allá por 2003, ese film significó la recuperación por todo lo alto de las películas de aventuras que han poblado siempre la imaginación infantil, desde las creaciones de Daniel Defoe hasta Emilio Salgari, pasando por Jules Verne o Robert Louis Stevenson. Jack Sparrow y compañía recuperaron un mundo legendario que parecía perdido. Ahora asistimos a una nueva aventura pirata con algunos elementos novedosos, efectos especiales llamativos –ampliados gracias al 3D- y la introducción de nuevos personajes. Y por supuesto el rey de la función sigue siendo el “capitán” Johnny Depp. Los reinos de España e Inglaterra se disputan la hegemonía de los mares, y sus respectivos reyes buscan encontrar la mítica Fuente de la eterna juventud, localizada al parecer por el descubridor Ponce de León. Jack Sparrow, quien ha estado investigando por su cuenta el itinerario hacia el misterioso lugar, será capturado por el rey inglés y por su aliado el Capitán Barbossa y requerido para conducirles hasta allí. Con sus artimañas Sparrow logrará evadir esa “obligación”, pero lo que no podrá más tarde es esquivar la aparición de un antiguo amor, la bella Angélica, quien también va tras el preciado “tesoro”, al igual que su temible aliado: el legendario pirata Barbanegra. El guión, de nuevo obra de Ted Elliott y Terry Rossio, se sigue más o menos con interés (porque no da tregua), aunque ofrece más o menos lo mismo de siempre y además la inclusión de las diversas aventurillas colaterales puede hacer perder intensidad al conjunto. En realidad los guionistas tienen muy claro que no desean llegar a ningún sitio, más bien se trata de que el camino sea lo más entretenido posible. Eso está logrado, pero también es compatible con cierto regusto general a producto enlatado, de puro diseño, un espectáculo taquillero tan garantizado que carece de verdadera emoción. Y desde luego donde ya queda poco por hacer es con el personaje de Jack Sparrow: el fabuloso pirata ya no fascina tanto y su encanto baja enteros sencillamente porque espectador le conoce tan bien que siempre se adelanta a sus intenciones, a sus golpes de humor, a sus réplicas chistosas. Por lo demás, la historia cae levemente en el tópico al presentar a los españoles (principalmente con el rostro de Óscar Jaenada) como unos fanáticos defensores del catolicismo sin demasiadas luces. Lo dicho, un guión de sólo diseño. Por lo demás, aunque se repiten las mismas constantes de los otros filmes: impresionantes escenas de acción; lograda mezcla de humor y seriedad, incluso en escenas que se supondrían altamente dramáticas; introducción de sortilegios y seres fantásticos; un punto de romance, etc., hay muchos cambios que hacen esta película diferente de las otras. Para empezar abandona la saga el director Gore Verbinski y coge el relevo Rob Marshall, conocido sobre todo por su cine musical (Chicago (2002), Nine). De todas maneras, quizá este sea el cambio menos significativo, puesto que Marshall se mantiene absolutamente fiel al espíritu de la saga en cuanto a acción a mansalva a lo Jerry Bruckheimer, puesta en escena grandiosa y atmósfera aventurera. Donde sí se nota una importante modificación es en la desaparición de la pareja Will Turner–Elizabeth Swann, que eran interpretados por Orlando Bloom y Keira Knightley. En su lugar el romance viene ahora de la mano de la española Penélope Cruz, encargada de sacar el lado más tierno de Sparrow. La actriz no está a la altura de su colega británica, pero la verdad es que logra un trabajo convincente. Por su parte, destaca la composición de la jovencita Astrid Berges-Frisbey (Bruc: El desafío) como una bella sirena que se niega a derramar una lágrima por los humanos.

5/10
La fría luz del día

2011 | The Cold Light of Day

El francés Mabrouk El Mecri llamó la atención por la originalidad de JCVD, donde Jean-Claude Van Damme se interpretaba a sí mismo. Debuta en una producción estadounidense con este thriller filmado en España, de reparto internacional. Will Shaw, joven estadounidense en apuros porque su empresa está a punto de quebrar, viaja a España para pasar unos días con sus padres, su hermano y la novia de éste, en un yate con el que recorren la costa. Pero mientras Will se marcha para hacer un recado, unos tipos secuestran a punta de pistola a todos los suyos menos a su progenitor, que le desvela que en realidad es agente de la CIA, y que los captores pretenden que les entregue un enigmático maletín. Cuando su padre es tiroteado, Will se las tendrá que arreglar por sí solo para encontrarlo, pues en caso contrario morirá el resto de su familia. El Mecri rueda con la suficiente eficacia secuencias de suspense, y logra que el film funcione, al menos para un sector del público que no tenga muchas expectativas. Pero parte de un libreto pobre y vacío, que acumula tópicos del cine de suspense, y cuyo mayor defecto son los pobres, y a veces ridículos diálogos. No se nota que andaba cerca un peso pesado de los guiones, Steven Zaillian, que figura en los títulos de crédito como productor ejecutivo. A Henry Cavill, protagonista absoluto, le falta carisma y su interpretación es un tanto hermética. Le acompañan variopintos secundarios, como Bruce Willis y Sigourney Weaver, que le dan algo de vida a la cinta, más por su mera presencia que porque realicen ningún esfuerzo. Por su parte, Verónica Echegui no acaba de resultar creíble por culpa de la escasa tridimensionalidad de su personaje, la sobrina de un detective. El también español Óscar Jaenada, un gran actor, apenas tiene presencia como tipo duro, y el irlandés Colm Meaney se limita a un pequeño cameo. Además, el público que conozca Madrid, donde transcurre la mayor parte de la acción,encontrará hilarantes sus numerosas licencias, pues por ejemplo el personaje de Henry Cavill sale corriendo porque le persiguen unos policías junto a la Plaza Mayor, y en dos pasos está en el Parque del Retiro. Algunos detalles de La fría luz del día dan una imagen pobre de España, como la cochambrosa farmacia, o los policías locales a los que el protagonista encuentra en la comisaría jugando a las cartas despreocupados.

4/10
Los perdedores

2010 | The Losers

Historia de traición y venganza centrada en los miembros de una unidad de élite de las Fuerzas Especiales enviados a la selva de Bolivia para una misión de búsqueda y destrucción. Sin embargo, el equipo pronto descubre que ellos son el blanco de una traición mortal instigada desde dentro por un poderoso enemigo conocido simplemente como Max. Tópica película de acción, aunque bien rodada y con escenas espectaculares. Lo mejor es el solvente reparto, con rostros tan conocidos como los de Zoe Saldana o Chris Evans, o la presencia del español Óscar Jaenada.

4/10
Piratas (serie)

2010 | Piratas | Serie TV

Siglo XVIII. Álvaro Mondego, mujeriego y embaucador, es enviado a su pesar a cumplir una misión para la Corona. Por el camino es capturado por un pirata, el capitán Bocanegra, y sus hombres. Bocanegra busca con su hija Carmen, y algunos compinches, un tesoro escondido durante décadas, al tiempo que escapa de los efectivos de un destacamento militar, con base en un lugar conocido como La Fortaleza, que intenta capturarle. El presupuesto es un tanto alto, en relación al promedio de las series españolas. La ambientación no es demasiado rigurosa pero sí efectiva, y sobresalen las secuencias de acción, que están bien rodadas. Lo cierto es que logra su objetivo de entretener, y mantener el interés, al menos en su arranque (el autor de esta crónica sólo ha podido ver los dos episodios emitidos en el momento de escribir estas líneas). Premeditadamente ligera, todo suena a visto en otras ocasiones, pues por ejemplo, recuerda muchísimo a la serie "Águila Roja", también de acción y aventuras. Resulta llamativo que el reparto sea un tanto desigual. Algunos miembros del reparto, como Silvia Abascal, resultan convincentes, pero contra pronóstico no parece que el gran Óscar Jaenada ("Camarón") se encuentre muy a gusto en esta producción (también tiene un pequeño papel en la superproducción del mismo género "Piratas del Caribe. En mareas misteriosas"). Desentona en un papel destacado Pilar Rubio, que a pesar de su tirón comercial carece de dotes interpretativas.. Esta actriz ha sido escogida para protagonizar las secuencias más subidas de tono. Y es que aunque se trata de una producción de aventuras que interesa sobre todo al público infantil, se juega con el erotismo en busca del público adulto, lo que resulta cuanto menos desconcertante. Aunque se autocontrolan, llaman la atención las apariciones sexys de esta atriz, bañándose y posteriormente combatiendo con un camisón mojado.

4/10
Circuit

2010 | Circuit

Una joven fotógrafa acude al estudio de un colega para pedirle trabajo. Éste le hace a la chica una curiosa proposición: que sea él (que le sustituya) durante mil días en la agencia para la que trabaja, pues ha decidido desaparecer por un tiempo. El motivo es que ese mismo día ha sufrido el abandono de la mujer de la que está enamorado, una modelo que él ha hecho famosa. La joven accede a “heredar” el estudio de fotografía. El título del film, rodado en catalán e inglés, juega con la palabra “Circuit” para hablar de que la vida es una eterna repetición. Todas las historias se han vivido ya de una y otra forma, con su dosis de amores y errores. A la vez introduce los mundos de las carreras de motos y sobre todo de la moda –“Circuit” es el nombre de un evento de moda, música y cine en Barcelona–, un vida de flashes, de amistades, de tristezas y de despedidas. El director Xavier Ribera (A + (Amas)) recoge pequeñas historias de amor y desamor, pero lo hace con leves brochazos, miradas tediosas y diálogos poco naturales, donde sólo alcanza de verdad al espectador alguna reflexión suelta y esas cinéfilas referencias a películas como El valle de la violencia o Doctor Zhivago. Pero en general hay poca densidad en lo que se cuenta y abundante superficialidad envuelta de un formalismo de arte y ensayo (todo a base de una estructura en flashbacks y flashforwards), que aporta bien poco a lo que al final es una historia sin empuje, un somero vistazo a unas vidas sin horizonte, con papeles soporíferos y muy sobreinterpretados. ¿Que hay de fondo una crítica al mundo de la moda? Es posible, pero el aburrimiento es más fuerte que cualquier idea y el hecho indiscutible es que los minutos avanzan con una lentitud tremebunda. Es una pena, porque hay esfuerzo en el reparto, en donde sobresale el primer papel importante de la bella Sophie Auster.

3/10
La sombra prohibida

2010 | La sombra prohibida

Colofón del díptico que ha supuesto el debut como director y guionista de José Luis Alemán, que se basa libremente en la mitología creada por H.P. Lovecraft, escritor que aparece como personaje secundario. Supone la última aparición en la gran pantalla de Paul Naschy, el actor español más asociado al género fantaterrorífico, que falleció poco después de terminar el rodaje, y que aunque ya estaba enfermo encarna con bastante convicción a Jervás, un mayordomo. Siniestros individuos persiguen a Luisa Llorente, tasadora inmobiliaria que fue a evaluar la antigua mansión de Lázaro Valdemar. Tras escaparse de un tipo en un bosque, Luisa cae en un precipicio y pierde el sentido. Se despierta en el carromato de una gitana a la que arrebataron a su hijo, que le explica que antes que ella muchas otras personas han sido perseguidas en ese lugar. Mientras, el detective Nicolás Trámel, y por otro lado dos compañeros de trabajo de Luisa, tratan de dar con ella. La sombra prohibida tiene un problema de estructura, ya que no parece que Luis Alemán haya concebido dos películas independientes, sino una que ha acabado cortando en dos. También juega en su contra el que el realizador haya querido introducir demasiados personajes y subtramas, un típico error de principiante. Cuenta con actores extraordinarios, pero casi todos sueltan sus parrafadas sin convicción ninguna, como si no les hubieran dirigido. Sin embargo, se agradece mucho la empresa de sacar adelante un film de terror al estilo de las viejas películas de la Hammer y Universal, más sugerentes que explícitas. Y el esfuerzo de producción es notable, sobre todo en el campo de los efectos especiales por ordenador. Como se prometía al final de la anterior película, aparece la criatura más popular de Lovecraft, Cthulhu, que posiblemente sea el monstruo gigante mejor hecho de la historia del cine español, aunque no tiene grandes precedentes.

4/10
Trash

2009 | Trash

Segundo trabajo del catalán Carles Torras (1974) detrás de las cámaras. El director y guionista se adentra en una historia coral bastante deprimente, ambientada en Barcelona. El guión gira en torno a los miembros de una misma familia, la madre Carme y las dos hijas, Susana y Clara. Las tres sobrellevan sus penalidades en compañía de otras personas, amigos, maridos, novios. La madre, viuda desde hace pocos años tiene que lidiar con un cáncer; Susana se ve desatendida por su pusilánime marido Christian; y Clara no sabrá cómo sobrevivir al engaño de su novio, el guitarrista David. La película ofrece unos personajes muy desorientados y unas vidas repletas de infelicidad, donde lo único que parece paliar la insatisfacción de sus corazones es el desenfreno del sexo y las drogas. Hay egoísmo, ingenuidad y huida por doquier, un poco al estilo de Mentiras y gordas, aunque Trash habla de personas adultas y no es ninguna payasada, sino un retrato dramático del abismo hacia donde desemboca sin remedio una sociedad ególatra y hedonista, saturada del 'yo'. La lectura es crítica acerca de esas vidas desperdiciadas, plagadas de comportamientos inmorales, y de hecho el título –Trash: 'basura'– es claro a este respecto, pero el modo de mostrar esa realidad es brutalmente sórdido, explícito y continuo, lo cual rebaja mucho el esforzado aspecto formal –con un eficaz montaje– y, en definitiva, el resultado final. El trabajo del reparto es notable y acentúa el hecho de que la película es justo lo que cualquier espectador querría que no fuera su vida.

3/10
Los límites del control

2009 | The Limits of Control

Un tipo solitario, negro, con manías como la de pedir siempre dos cafés expreso en tazas separadas. Tiene encuentros con misteriosos personajes en aeropuertos y terrazas de bar. Mediante frases clave que permiten el mutuo reconocimiento intercambian mensajes cifrados contenidos en cajitas de cerillas. ¿A qué se dedica este hombre? Misterio, no sabemos, pero intuimos que no se trata de una hermanita de la caridad, que su oficio es más bien siniestro, y precisa un absoluto dominio o control. Nuestro misterioso personaje se mueve por España: Madrid, Sevilla, un pueblo de Almería. La ejecución de su misión está cada vez más cerca, y la necesidad de relajación para no fallar es total. Una película de atmósfera. Con uso inteligente y variado de la música, e imágenes recogidas por Christopher Doyle que dan a la geografía urbana y rural española un aspecto único, no muy distinto a sus otros filmes. En tal sentido, todo es muy Jim Jarmusch, aunque la trama y su estiramiento hasta las casi dos horas resultan caprichosos en exceso, y el entretenimiento cara a no agotarse parece consistir en reconocer lugares y actores. El film conecta algo con Ghost Dog. El camino de samurai, en la mirada de un tipo disciplinado y frío, un lacónico Isaach De Bankolé, que hace lo que debe hacer, sin dejarse distraer más allá de lo imprescindible y punto. Es el sentido, se supone, que tiene la insólita y surrealista presencia de la mujer desnuda que se cuela en el apartamento del protagonista, y ante la que éste mantiene la distancia justa. Se puede intuir que algo le gusta contemplar obras de arte en el Museo Reina Sofía, y que le atraen las guitarras, más allá de los múltiples usos que se pueden dar a sus cuerdas. Los diálogos son escasos, a veces dar vueltas a ideas como el subjetivismo o el poder de la imaginación para justificar lo imposible. El desenlace, algo desconcertante, sugiere, tal vez, una crítica a la clase política estadounidense con una visión 'realista' –o sea, despreciativa hacia las personas– de las cosas.

5/10
La herencia Valdemar

2009 | La herencia Valdemar

Debut en el largometraje de José Luis Alemán, también autor del guión, inspirado en el universo concebido por el escritor H.P. Lovecraft. Alemán ha contado con un holgado presupuesto y tiene el mérito de haber sacado el proyecto adelante sin contar con ninguna subvención pública, un caso poco corriente en España. Luisa Llorente, tasadora de inmuebles, desaparece mientras realiza el inventario de los bienes de una antigua propiedad, la mansión de estilo victoriano que perteneció a los Valdemar. El presidente de la compañía para la que Luisa trabaja envía a Nicolás Tramel, un detective privado, para que la encuentre. Tramel se traslada en tren al lugar, acompañado por la doctora Cerviá, presidenta de la fundación propietaria del caserón. La doctora cuenta al detective la historia del matrimonio Valdemar, formado por Lázaro y Leonor Valdemar, que vivieron en la mansión allá por el siglo XIX. Ambos fueron pioneros del espiritismo, aunque en realidad Lázaro amañaba las sesiones, lo que desencadenó la tragedia. Se agradecen las buenas intenciones de rodar una historia de corte clásico, que bebe de las películas de Hammer, Universal y especialmente de la también inspirada en Lovecraft El palacio de los espíritus, de Roger Corman, así como de las adaptaciones que hizo este productor y director de la obra de Edgar Allan Poe. José Luis Alemán desecha los sustos fáciles y los excesos sangrientos, y se centra en crear una historia que enganche al espectador, y una ambientación gótica, lo que acaba siendo todo un acierto. Asímismo, resulta atractivo el fuerte componente romántico de la historia del matrimonio Valdemar, lo que le da cierta intensidad dramática a la historia. Los apasionados del terror agradecerán sus constantes referencias al género: la aparición de Bram Stoker, la presencia de Paul Nascy, pionero del terror en España, etc. Los efectos especiales están lo suficientemente bien hechos para que den el pego. La herencia Valdemar está concebida para ser estrenada en dos partes, a lo Kill Bill. Esta primera parte desarrolla sobre todo la historia de época, mientras que la historia contemporánea sólo arranca. Concluirá en La herencia Valdemar 2. Aunque distribuir de esta forma la historia podría ayudar al triunfo comercial de la cinta –para saber cómo acaba es necesario pasar nuevamente por taquilla–, el problema es que la cinta está totalmente desestructurada. La introducción moderna es demasiado larga, y por tanto la historia principal –mucho más interesante– tarda en arrancar. Además, se nota mucho que Alemán es un primerizo. Sus diálogos son demasiado literarios, recargados y poco creíbles. Esto es un lastre para los actores, pues aunque algunos son de primera, como Laia Marull, Eusebio Poncela y Óscar Jaenada, a veces tienen que declamar unas frases larguísimas que no quedan naturales. Sobran también algunos diálogos reiterativos o que se pierden en asuntos secundarios que podrían haberse suprimido para no ralentizar el film.

4/10
Che, guerrilla

2008 | Che: Part Two

1966. La Revolución Cubana ha terminado. Ernesto 'Che' Guevara se ha convertido en todo un símbolo. Un día desaparece de Cuba, sin previo aviso, y aunque deja una carta para su buen amigo Fidel Castro, no se sabe adónde ha ido a parar. Disfrazado como un hombre mayor, Guevara entra en Bolivia, gobernada por la dictadura del general Barrientos, y se instala con un grupo de guerrilleros al sudeste del país, donde intentará recabar el apoyo de los campesinos, cara a derrocar al gobierno. Steven Soderbergh cierra su díptico sobre Ernesto 'Che' Guevara, con esta cinta centrada por completo en su campaña en Bolivia. Se basa en el libro ‘Diario de Bolivia’, compuesto por los apuntes que tomaba el Che para dejar constancia de sus experiencias y reflexiones cotidianas. Esto explica que se ofrezca únicamente su punto de vista, por lo que el film es bastante hagiográfico, y sigue la línea de omitir posibles aspectos negativos del protagonista. Subraya Soderbergh en esta entrega que se trataba de un hombre coherente con sus ideas, que abandonó Cuba e inició otra revolución, en lugar de instalarse cómodamente en el poder, y convertirse en un dictador, como hizo Castro. También se muestra a Guevara como un hombre vitalista y extremadamente positivo, que confió hasta el final en que su lucha sirviera para poner fin a las injusticias, aunque fracasara. Se parece demasiado este film al anterior, en su descripción minuciosa de la vida en la jungla del líder guerrillero y sus hombres, la búsqueda de campesinos que les apoyen, las ocasiones en las que Guevara ejerce de médico, etc. Muchas de ellas resultan reiterativas, lo que ralentiza el metraje. Benicio del Toro se supera a sí mismo mostrando una evolución del personaje, que ya no es un guerrillero anónimo, pues se ha convertido en un mito tras su discurso en la ONU. Le acompañan una cuidadísima selección de actores internacionales, como la alemana Franka Potente –sorprendente la guerrillera argentina Tania– y el portugués Joaquim de Almeida –Barrientos–. El reparto está integrado también por una cuidadísima selección de actores hispanohablantes, integrada por el cubano Jorge Perugorría, el argentino Gastón Pauls, el mexicano Demián Bichir (cuyo Fidel Castro aquí apenas aparece) y los españoles Óscar Jaenada, Eduard Fernández, Jordi Mollà, y los fugaces Raúl Arévalo y Antonio de la Torre, a los que hay que esforzarse para poder verlos. Las interpretaciones son muy naturales, con diálogos que parecen improvisados, a veces entrecortados. Esto refuerza el realismo visual, ya que la cinta ha sido rodada casi toda con luz natural en exteriores, como Che, el argentino, aunque esta vez la seca vegetación de Bolivia contrasta con la espesa selva de Cuba que predominaba en aquella.

6/10
Todos estamos invitados

2007 | Todos estamos invitados

San Sebastián. Josu Jon es un joven terrorista que parece destinado a una terrible carrera criminal. Pero tras un atentado, su coche se estrella tratando de evitar a la policía. Josu sufre un grave traumatismo craneoencefálico y pierde la memoria. En el centro de rehabilitación psicopedagógica conocerá a Francesca. Ésta, a la sazón, es la novia de Xabier Legazpi, un profesor universitario que no calla sus opiniones contra el terrorismo, y que un día sufrirá las consecuencias: mientras está reunido con su sociedad gastronómica recibe una amenaza de muerte por parte de uno de los comensales. Desde ese momento su vida estará marcada por el miedo. Los guionistas Ángeles González Sinde y Manuel Gutiérrez Aragón urden una sencilla trama acerca de unos pocos personajes que viven la realidad del terrorismo. El propio título habla de que todos estamos inmersos en esta situación, todos la sufrimos, todos estamos invitados. Ahí están el profesor interpretado con convicción por José Coronado, los jóvenes que idealizan la lucha armada las más de las veces influidos por el ambiente y las malas amistades, los familiares que sufren, las víctimas, y los habitantes en general –representados en los componentes de la sociedad gastronómica–, que debido al miedo no oyen lo que no quieren oír, ni se atreven a opinar. La historia apunta con seriedad la idea de que el mal genera una tristeza en el alma que demanda el perdón de Dios, así como que el perdón de la víctimas y el arrepentimiento de los verdugos son posiblemente las únicas vías hacia la paz. El film tiene un arranque prometedor, sin embargo no acaba de cuajar del todo, quizá porque la historia se desinfla poco a poco, especialmente la subtrama del joven terrorista interpretado por Óscar Jaenada, y porque los momentos que uno espera que sean de gran impacto, argumental y emotivo, quedan igualmente algo rebajados, faltos de tensión. Por lo demás, la película está rodada con oficio, y las interpretaciones son convincentes, aunque posiblemente se echa en falta una mayor intensidad en ciertas reacciones de la actriz Vanessa Incontrada. Y tanto la fotografía como la música de Ángel Illarramendi son excelentes.

5/10
Skizo

2006 | Skizo

Gorka, camarero del bar de una facultad, tontea con Susana, una estudiante. Un día, Gorka le propone a Iván, un delincuente amenazador, que finja que atraca a Susana, para que después se deje noquear. Así, quedaría como un héroe. Pero el tipo resulta ser un psicópata, que acaba secuestrando a Susana y al propio Gorka. Thriller de medio pelo que suma los peores defectos del cine de terror para adolescentes estadounidenses. No se entiende que esté dirigido por Jesús Ponce, autor de la prometedora 15 días contigo. Se diría que ha aceptado un producto de encargo que no le interesa demasiado. Óscar Jaenada parece el único que se toma en serio esta mediocridad, y aunque las frases que pronuncia están mal escritas, sabe dar vidilla a su personaje, un macarra que produce auténtico terror.

2/10
La vida abismal

2006 | La vida abismal

El cineasta catalán Ventura Pons, que suele situar sus películas en la actualidad, recrea en esta ocasión la España de principios de los 70. La acción tiene lugar en Valencia, donde Ferrán, veinteañero sin perspectivas vitales, se apunta a una timba de cartas, para sacarse un dinerillo. Aunque pierde más de lo que tiene, en la partida conoce a ‘El Chino’, jugador profesional que acaba tomándole como protegido, para enseñarle a vivir de las apuestas. Tomando como base una novela de Ferran Torrent, Pons intenta enlazar con El buscavidas, el clásico sobre un perdedor que saca dinero mediante el juego, y con películas sobre jugadores de cartas, como El destino también juega, El rey del juego, Maverick o Rounders. El irregular cineasta  describe con eficacia la atmósfera turbia que rodea al submundo del juego clandestino, aunque abusa de todos los tópicos imaginables de la época. Por ejemplo, se ceba en el retrato de un improbable sacerdote. Como es habitual, Óscar Jaenada da el do de pecho, creando un personaje magnético, y el resto del reparto realiza un trabajo más o menos correcto. A pesar de todo, algunas de las situaciones resultan demasiado artificiosas.

4/10
Días Azules

2006 | Días Azules

La historia de tres hermanos, en dos tiempos, separados por una tragedia en forma de accidente mortal de tráfico. Ellos veranean en un pueblo de Galicia, y no pueden ser más distintos. Boris es ácrata, hace lo que quiere, es incapaz de comprometerse. Carlos dirige el negocio familiar heredado del padre, es muy responsable, y tiene pánico a tomar decisiones. Álex, el pequeño, es el hermano listo, además de romántico, y gracias a una beca piensa ir a Estados Unidos a hacer un máster. Un film muy de nuestro tiempo, sobre tres jóvenes que no son malas personas, y que se quieren sinceramente, pero que toman decisiones éticamente cuestionables, todas relacionadas con la huida de la responsabilidad, la incapacidad de asumir las consecuencias de los propios actos: conducir bajo los efectos del alcohol, afrontar las posibles consecuencias penales de un homicidio involuntario, dejar pasar la oportunidad de casarse con la chica que realmente quieres… Miguel Santesmases dirige con cierta frescura su historia, donde lo más atractivo es el afecto que se profesan los tres hermanos. Es una pena que no ahonde más, pues el film se queda en el enunciado de la vida frívola de los personajes. El dibujo de sus relaciones sentimentales es también muy de la época: dictadas por el sentimiento, por lo que ahora mismo me apetece; nadie diría por lo que se ve en el film que el amor hay que trabajarlo día a día… El reparto está muy bien, pero sobresale Óscar Jaenada, la promesa joven más firme en el panorama interpretativo hispano.

5/10
Somne

2005 | Somne

Andrea, una brillante neurocirujana, dirige un importante experimento científico que busca transmitir información entre un ordenador y el cerebro humano durante el sueño. Su equipo incluye a Gabriel, un informático con el que mantuvo un idilio en el pasado, y a Diego, especialista en trastornos del sueño. Conforme avanza la investigación, Andrea sufre pesadillas, y se le aparece un joven que insinúa que el mismo experimento se llevó a cabo años atrás. El joven Isidro Ortiz se mantiene en el género fantástico, tras la oscura y prometedora Fausto 5.0, su opera prima. Óscar Jaenada es lo mejor de una cinta que alerta por enésima vez sobre los peligros de la falta de ética en las investigaciones científicas. Mezcla una historia propia de la ciencia ficción, con apariciones terroríficas de uno de los niños de Cuéntame. 

3/10
Camarón

2005 | Camarón

Responsable de Las cosas del querer, Jaime Chávarri es uno de nuestros escasos directores con experiencia en el musical. Por eso, era uno de los más adecuados para acometer la biografía cinematográfica de su admirado artista José Monje Cruz, más conocido como Camarón de la Isla, una de las leyendas del flamenco. Chávarri parte de la infancia de Camarón, y recoge su llegada a la gran ciudad, donde tendrá un encuentro crucial con el guitarrista Paco de Lucía. Juntos graban un disco y triunfan en el mundo del flamenco, al tiempo que Camarón se enamora de La Chispa, una joven gitana con la que acaba contrayendo matrimonio. La película se contagia en mayor o menor medida del duende del genial cantaor, sobre todo en lo relativo al actor Óscar Jaenada. Al igual que ocurría en el caso de Jamie Foxx, que en Ray se transformaba en un clon de Ray Charles, Jaenada logra un mimetismo tan absoluto con Camarón, que por lo visto la gente que había conocido al personaje real no se lo podía creer al ver la cinta. Parece que el equipo técnico aplaudía al actor cuando ejecutaba los números musicales, eso sí, en ‘playback’, con la voz del auténtico Camarón. Jaenada obtuvo justamente el premio al mejor actor,  en la última edición de los Goya, donde el film triunfó también en las categorías de diseño de vestuario, y maquillaje y peluquería. Chávarri, que también ejerce como coguionista, contó con el beneplácito de la familia del cantaor, a pesar de que aborda, muy sutilmente, un asunto turbio, los problemas de Camarón con las drogas que finalmente pudo superar.

6/10
XXL

2004 | XXL

Fali, un veinteañero, aprovecha su trabajo de repartidor en un supermercado para prostituirse cual gigoló con las clientas, con vistas a comprarse un coche de lujo. En sus ratos libres deambula por el barrio con Laski, Paco el Oso y Bolinga, sus inseparables amigos. El veterano Julio Sánchez Valdés, que lleva 20 años dirigiendo series y desconocidas películas como De tripas corazón, retrata a un grupo de descerebrados obsesionados por el sexo y el tamaño de su miembro viril (de ahí el título). Protagoniza Óscar Jaenada, actor revelación de Noviembre, de Achero Mañas.

2/10
El juego de la verdad

2004 | El juego de la verdad

Dos parejas de amigos. La primera, formada por Alberto y Susana, parece constituida por triunfadores: él es jefe de un hipermercado, ella presentadora de televisión de éxito; mientras que Ernesto y Lea trabajan en puestos de menor categoría: él anuncia las ofertas del híper por meganofía, y ella traduce los telediarios a los sordomudos. Debido a un error médico, a Ernesto le pronostican un cáncer que no tiene. Hipocondriaco empedernido, da lástima a sus amigos. Y cuando expresa uno de sus deseos que quisiera ver cumplido antes de morir, acostarse con Susana, el enredo no ha hecho más que empezar. Álvaro Fernández Armero se ha especializado en comedias juveniles ligeras (Todo es mentira, Brujas, Nada en la nevera), terreno en el que se mueve con innegable desparpajo. Aquí, con un acertado reparto, se hace eco de la falta de compromiso serio en tantas relaciones de pareja para crear los buscados momentos de diversión.

5/10
Noviembre

2003 | Noviembre

Un grupo de gente veterana relacionada con el teatro rememora sus años mozos, cuando se vieron espoleados por el empuje y talento de Alfredo, un joven recién llegado a Madrid para estudiar arte dramático. El film alterna las escenas de estos personajes, sobre fondo negro, recordando, con las de la historia principal. Así vemos cómo Alfredo rompe moldes en las clases (memorable su duelo con un profesor encarnado por Héctor Alterio, al que camela en un ejercicio donde el chico debía contar un suceso traumático del pasado, para soltarse: es una escena de gran intensidad dramática, a la vez que se burla de ciertos métodos de interpretación); y poco a poco reúne a su alrededor a un grupo de compañeros inquietos, con los que comienza a hacer un teatro diferente, y teóricamente comprometido, en la calle. A Achero Mañas le pesaba como una losa su enorme éxito en el debut en largo con El bola. Alabado por activa y por pasiva, en su segundo film debía procurar no defraudar. Sin llegar al nivel del citado título, Mañas resiste el tipo, y ofrece un film de idealismos quijotescos que tropiezan con los inevitables molinos de viento, consagrado a los profesionales del teatro y a su dificultad para no plegarse a la representación de obras sin sustancia. La película ofrece momentos intensos (la representación de un atentado terrorista, por ejemplo), pero quizá le falla algo casi imposible de representar: el supuesto teatro memorable que hace Alfredo, en homenaje a su hermano retrasado, que uno lo ve, y le parece llamativo y poco más. En el acertado reparto destaca Óscar Jaenada, memorable como el idealista Alfredo.

5/10
Descongélate

2003 | Descongélate

Justo Santos, humorista fracasado, sólo ha conseguido actuar en el pequeño bar de su hermano. Ahora está a punto de firmar un contrato para hacer una película con un director drogadicto. Pero durante una cena en su casa, muere por sobredosis. Alentado por su esposa, oculta el cadáver en su bañera, con abundante hielo, hasta firmar el sustancioso contrato con el productor. Con títulos en su filmografía como El grito en el cielo y Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí, Félix Sabroso y Dunia Ayaso encarnan la comedia española más alocadamente frívola. Filmada en el madrileño barrio de Lavapiés, y producida por los hermanos Almodóvar, su nueva comedia presenta una gran variedad de personajes estrafalarios, adictos a la vida desenfrenada. Aunque el punto de partida no es demasiado original, está mejor construida que las anteriores comedias de Sabroso y Ayaso, y se regodean menos en el humor soez (aunque queden residuos). Los actores son espontáneos, especialmente los protagonistas, Pepón Nieto y Candela Peña, lo que hace olvidar en parte que el guión tiene poco calado, más allá de reflexionar sobre el peligro de obsesionarse por el éxito. Algunos de gags se alargan demasiado, pero otros funcionan bien.

4/10
Aunque tú no lo sepas

2000 | Aunque tú no lo sepas

Adaptación de "El vocabulario de los balcones", un cuento de Almudena Grandes. Juan Vicente Córdoba logra darle un adecuado tono intimista, con cierta delicadeza, atrapando la desorientación afectiva de los personajes. Se trata de una historia de amor en dos tiempos, entre Lucía, una chica bien, y Juan, de extracción social humilde. En los años 70 aquello es un juego de complicidades propiciado por los balcones enfrentados desde los que mutuamente se encuentran. Como acaban yendo cada uno por su cuenta, un encuentro casual veinticinco años después podría propiciar la renaudación de esa relación, sobre todo porque ambos comparte cierta soledad, y las diferencias de clase ya no son tales.

6/10

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