IMG-LOGO

Biografía

Carlos Areces

Carlos Areces

44 años

Carlos Areces

Nació el 27 de Marzo de 1976 en Madrid, España
Filmografía
García y García

2021 | García y García

Hispavia, una aerolínea de poca monta, está en apuros: ni sus números cuadran, ni sus aviones vuelan. En un intento desesperado de salvar la compañía, deciden contratar a un prestigioso consultor y a un experto mecánico simultáneamente. Los dos se llaman Javier García. La casualidad y la desorganización de la empresa, harán que los dos sean confundidos e intercambien sus papeles desde el principio.

Orígenes secretos

2020 | Orígenes secretos

David Valentín, joven detective de policía, se convierte en el relevo de Cosme Elías, al que le toca jubilarse. Lo que coincide con la actuación de un asesino en serie, que comete horrendos crímenes siguiendo las pautas de cómics de superhéroes. Es la ocasión perfecto para el hijo de Cosme, Jorge, que tiene un tienda de cómics y objetos de culto relacionados con ellos, se convierta en asesor externo de David, algo cuadriculado, y marcado por la muerte violenta de sus padres cuando era niño. Estará atenta a sus investigaciones Norma, la inspectora jefe, que es una friki de los cómics. A su pesar, David tendrá que aprender un poco del arte de las viñetas. Primer largometraje de David Galán Galindo, que adapta su propia novela con la ayuda de Fernando Navarro, que ya estuvo en un libreto relacionado con los tebeos, Anacleto, agente secreto. Tiene un buen punto de partida, que viene a ser un cruce de la siniestra y clásica cinta de David Fincher Seven –el título es citado explícitamente–, con las citas a películas de superhéroes y del mundo de la viñeta en general, que harán la delicia de los frikis, incluso con personajes que responden a los nombres de Norma y Bruguera, homenaje a dos conocidísimas editoriales especializadas. El problema es que a Galán Galindo le falta un hervor. Seguramente le encanta lo que cuenta, y ha contado con medios para un apañado diseño de producción. Pero falta alma a los personajes, que no están bien dirigidos, seguramente el que se encuentra más cómodo es Brays Efe ,convincente con su friki dueño de una tienda de tebeos; este puede ser un ejemplo de cómo el director patina, porque mostrar dos veces la ranura de la “hucha” –o sea, el trasero en román paladino– de este personaje, para mostrar lo descuidado que es en su aspecto físico, no tiene sentido, duplicidad que repite con Verónica Echegui y sus disfraces en grupos de apasionados del cómic. Javier Rey y Antonio Resines se encuentran definitivamente muy envarados. La película se ve con simpatía, pero ideas como traumas de un personaje parecidos a los de Bruce Wayne, alias Batman, no se explotan bien, y el supervillano –cuya identidad no revelaremos– está muy pasado de rosca, y no, no es el Joker ni nada que se le parezca. Quizá haya nacido una franquicia de superhéroes novedosa. Pero “necesita progresar”, apenas se llega al aprobado en lo que se diría una variación de Superlópez con mención con nombres y apellidos a los superhéroes clásicos americanos.

5/10
Diarios de la cuarentena

2020 | Diarios de la cuarentena | Serie TV

En tiempos de cuarentena, por la crisis del COVID-19, Morena Films improvisa para TVE una serie rodada por los propios actores desde sus casas. Están al frente como realizadores y guionistas Álvaro Fernández Armero (Nada en la nevera) y David Marqués (Campeones). Recoge las peripecias durante la pandemia de diversos personajes confinados, como un neurótico casado con una mujer que trata de seguir con su trabajo a distancia, un maduro individuo un tanto hipocondríaco, dos abuelos que intentan iniciarse en las nuevas tecnologías, dos amigos que se conectan entre ellos para inventar posibles negocios con los que sacar provecho de la crisis, una adolescente y su familia, una pareja en crisis y un tipo que había pasado la noche con una desconocida, y por las circunstancias se ve obligado a quedarse en su apartamento durante el estado de alarma. Salvo por algún coqueteo con el humor grosero, sobre todo apuesta por un tono amable, pues tiene el objetivo de servir como entretenimiento y distracción, retratando a los españoles medios durante el durísimo encierro del coronavirus. Pese a estar elaborada en tiempo récord, y con medios rudimentarios, la telecomedia tiene un acabado técnico meritorio y algunos chascarrillos funcionan. El reparto coral acusa grandes diferencias de nivel, cumplen con soltura los veteranos marido y mujer Petra Martínez y Juan Margallo, el experimentado Carlos Bardem, el habituado a series de humor Adrià Collado (La que se avecina), el siempre eficaz Víctor Clavijo y su esposa, Montse Pla, los divertidos Gorka Otxoa y Carlos Areces, el solvente José Luis García Pérez, y el habitual realizador Fernando Colomo, que demuestra mucha gracia espontánea. Otros son más discutibles, como Fele Martínez y Mónica Regueiro. Por desgracia, salvo la trama de Clavijo y su ligue fugaz, Pla, el resto de situaciones no avanzan, por lo que acaba siendo una acumulación de gags aislados. Esto acaba agotando, y además, llegan en un momento en que muchos de los chascarrillos en los que se apoya, sobre la acumulación de papel higiénico, las teleconferencias en el teletrabajo con chaqueta y corbata por encima, y pantalón de pijama por debajo, etc., han sido sobreexplotados por la imaginación popular, sobre todo a través de memes de WhatsApp.

5/10
Yo, mi mujer y mi mujer muerta

2019 | Yo, mi mujer y mi mujer muerta

La historia de Bernardo, catedrático de la Universidad de Buenos Aires, que se niega a incinerar a su mujer, como ella pidió. Días después su tumba aparece profanada y Bernardo se ve empujado a un extraño viaje por la Costa del Sol, donde ella nació, para arrojar sus cenizas. En ese viaje descubrirá que no conocía tanto a su mujer como él creía.

El pueblo

2019 | El pueblo | Serie TV

¿Qué sentido tiene vivir en ciudades abarrotadas, llenas de contaminación, hipotecas imposibles de pagar, estrés, atascos…? ¿De verdad no hay otra manera de vivir? Un grupo de urbanitas van a huir de la ciudad para instalarse en Peñafría. Se trata de emprender la aventura de montar una ecoaldea en un pueblo abandonado de las tierras altas de Soria.

El inconveniente

2019 | El inconveniente

Ambientada en Navidad, cuenta la historia de Sara, a quien le ofrecen comprar la casa perfecta: espaciosa, muy luminosa y extremadamente barata. Tan solo tiene un pequeño inconveniente: Lola, la octogenaria dueña actual, vivirá en ella hasta que muera. Aun así, Sara cree que es un buen negocio y decide comprar y esperar.

Tiempo después

2018 | Tiempo después

Año 9177, mil años hacia arriba o hacia abajo. Mientras que los parados y marginados se agolpan en una humilde colonia de chabolas, la clase alta habita en un rascacielos, donde las leyes señalan que sólo pueden existir tres establecimientos de cada sector, por ejemplo tres bares o tres barberías. Un día, un pobre intenta entrar en la zona elitista con el objetivo de vender limonada, lo que el alcalde y el resto de poderosos tratarán de impedir. La Semana Internacional de Valladolid (Seminci) llevó a cabo en 2013 una encuesta para determinar la mejor película española de las últimas seis décadas. Por un lado, la crítica eligió El verdugo, de Luis García Berlanga, pero el público de a pie se decantó por la surrealista Amanece, que no es poco, de 1989, quizás un tanto sobrevalorada, pues pese a valiosos hallazgos (“Alcalde, todos somos contingentes, pero tú eres necesario”), su acumulación caótica de gags acaba agotando. Su artífice, José Luis Cuerda, rodó en 1995 la funesta comedia en la misma línea Así en el cielo como en la tierra, y en 2018 logra estrenar la tercera entrega de la trilogía, Tiempo después, cuyo guión, tras un intento infructuoso de buscar financiación, había publicado en forma de novela la editorial Pepitas de Calabaza, en 2015. Incrementa su carga de crítica social y política, arremetiendo contra todos los objetivos posibles, pues retrata a la monarquía como una institución caprichosa, a la Guardia Civil la representan un general y un escocés que combina el uniforme con la falda típica de su país, mientras que a la Iglesia la tilda de negocio, comparable por ejemplo a las peluquerías, y que está burdamente simbolizada por un cura malvado de armas tomar interpretado por Antonio de la Torre, y por un monje enamorado de una religiosa; todos ellos serían los malos de la película en la visión tópica del autor. Por otro lado, no tiene reparos en cargar también contra la juventud, que según se argumenta a veces se manifiesta por causas arbitrarias, aunque la mayor parte del tiempo se rige por el pasotismo. Ni siquiera se libraría de sus ataques la izquierda, pues aquí los supuestos revolucionarios son unos egoístas que se olvidan de sus ideas en cuanto consiguen una vida tranquila. Se echan mucho de menos a los ilustres secundarios del original, pues la mayoría han fallecido; imposible lograr la gracia natural de Manuel Alexandre, Rafael Alonso, Cassen, María Isbert o Chus Lampreave. Pese a todo, repiten Miguel Rellán y Gabino Diego, y si dejamos aparte las comparaciones, dan la talla los recién llegados, como Joaquín Reyes, Berto Romero, Carlos Areces, Eva Hache o Secun de la Rosa, no tanto el siempre magistral De la Torre, pues su personaje inquieta más que hace reír. Algunos golpes de humor funcionan, sobre todo cuando recupera del original la fórmula de que personajes propios de la España cañí hablen de escritores de primera categoría o se expresen con frases propias de un doctor en Filosofía y Letras. En este sentido tiene su gracia el barbero poeta (el citado Romero) que recita a sus clientes versos de Federico García Lorca, mientras éstos estallan en carcajadas, o la discusión de los muchachos sobre Hegel y otros autores, en pleno botellón. Pero la mayor parte de secuencias no logran hacer reír, por lo que el metraje se vuelve insufrible.

1/10
Sólo se vive una vez

2017 | Sólo se vive una vez

Leo (Peter Lanzani) lleva a cabo pequeñas estafas con ayuda de una amiga, quien seduce a tipos desprevenidos, mientras Leo graba los encuentros. Pero ambos se meterán en un buen lío cuando en plena faena unos gángsters aparecen en escena y exigen al “cliente” que firme la patente de un invento que les hará millonarios. Sin embargo, Leo se las apaña para escapar con el documento en su poder, por lo que será perseguido a muerte. Comedia de acción coproducida por Argentina y España que ofrece una disparatada aventura gansteril tan ligera como medianamente entretenida. Tras algunos trabajos para la televisión Federico Cueva debuta en el cine gracias al estrambótico guión de Sergio Esquenazi, que retrata a un grupo de personajes de lo más variopinto, para dar lugar a una historia que tiene mucho de esperpéntica. La mezcla entre judíos y cristianos da lugar, claro, a algunos gags que tienen su gracia, pero lamentablemente se acaba abandonando esa confusión inicial en pro de la acción. Además, lo inverosímil de muchas situaciones resta empaque al conjunto. Junto al buen ritmo de la historia, hay en Sólo se vive una vez un esfuerzo por entregar efectos especiales eficaces, aunque el exceso (esa querencia por las explosiones) tiene como consecuencia el remarcar que estamos muy cerca de la pura parodia. Esta sensación queda bien apuntalada por el caricaturesco retrato de los criminales, comenzando por un Gérard Depardieu de lo más rectilíneo, seguido por el graciosete Santiago Segura y subrayado sobre todo por un Hugo Silva totalmente desfasado, aunque siga demostrando que tiene talento innato para la comedia.

4/10
La higuera de los bastardos

2017 | La higuera de los bastardos

En los años finales de la Guerra Civil un grupo de falangistas disfruta saliendo todas las noches para limpiar (“purgar”, dicen ellos) de rojos el pueblo de Getxo y sus alrededores. En una de esas salidas, Rogelio, uno de los asesinos, queda “tocado” por la intensa mirada de un niño de diez años que presencia como él se lleva y ejecuta a su padre y a su hermano adolescente. Desde ese momento la vida del falangista cambia y tras saber que el propio niño enterró los cadáveres y plantó un hijuelo de higuera en la tierra, Rogelio decide dedicar su vida a regar ese árbol. Una marcianada. La directora Ana Murugarren (Tres mentiras) adapta una novela del bilbaíno Ramiro Pinilla, autor que acostumbraba ambientar sus historias en su Getxo natal. Pero no por provenir de un material escrito previamente deja de ser descabellado el guión de la propia Murugarren, que abusa agotadoramente de los clichés de la España de la Guerra Civil, de falangistas de cabeza hueca, de la cortedad del pueblo llano, todos ellos una panda borreguillos a la hora de admirarse y postrarse religiosamente ante un cúmulo de paparruchadas que consideran algo extraordinario. El protagonista se convierte así en una especie de ermitaño laico de tres al cuarto, molesto para unos y santurrón para otros, cuando en realidad es simplemente un pobre tipo desarrapado al que se la ido un poquito la cabeza. En medio de un conjunto que va adquiriendo poco a poco un tono surrealista, de relato berlanguiano, no parece haber un sentido oculto, aunque quizá se esconda alguna metáfora sobre el mal y su castigo, digo yo. Pero en fin, quién lo sabe, porque el espectador buscará en vano un motivo del actuar del protagonista, cuyo peregrino personaje le va al pelo a Karra Elejalde.

3/10
Algo muy gordo

2017 | Algo muy gordo

Crónica del rodaje de una película a cargo del humorista Berto Romero, que protagoniza una aventura surrealista en donde ha de regresar al colegio para estudiar de nuevo octavo de EGB y en la que debido a los numerosos efectos especiales ha de estar colgado de cables, rodar continuamente con croma e ir vestido con un mono de captura de imagen. No hay por dónde coger esta ¿comedia? dirigida por Carlo Padial (Mi loco Erasmus) y escrita también por él en colaboración con Berto Romero, protagonista del film. Da la sensación de que ambos tuvieron una idea feliz mientras tomaban unas cañas y decidieron ponerse manos a la obra con Algo muy gordo. Pero les ha salido el tiro por la culata. No se pararon a pensar en el objetivo que perseguían sus mentes creativas (hacer reír se supone) y en si podían llevarlo a buen puerto. Desgraciadamente estamos ante una película totalmente fallida, donde la confusión inicial (¿making of?, ¿documental? ¿cine dentro del cine? ¿realidad y ficción?) da lugar en el espectador a un estado de creciente estupor que acaba derivando en total extrañeza y al final en asombro esperpéntico. Porque el resultado es un aburrimiento total ante lo viene a ser un experimento soso, tonto, reiterativo. La idea de filmar un rodaje en clave de comedia podría funcionar, claro está, y más si entran en el juego humoristas de la talla de Berto Romero (Ocho apellidos catalanes) o Carlos Areces (Balada triste de trompeta). Pero aquí lo que se narra no interesa nada de nada (aunque ni siquiera se entiende), se alargan las escenas sin ningún pudor, los diálogos son de lo más anodinos y, a excepción de algún gag suelto que invita a la sonrisa (bien Javier Botet), se ofrece realmente muy poco.

2/10
Cuerpo de élite

2016 | Cuerpo de élite

Cuando el más secreto equipo de especialistas de la policía española fracasa en su misión de recuperar una bomba nuclear escondida en Gibraltar, el ministro del interior decide reclutar a nuevos agentes para que reemplacen al comando desaparecido y localicen el explosivo. El nuevo cuerpo de élite lo formarán cinco personas que representen a la sociedad española: un agente de movilidad madrileño, una guardia civil sevillana, un negociador de los mossos d’esquadra, un ertzaintza ex infiltrado en ETA y un legionario ecuatoriano que se siente español hasta las cachas. Todos ellos unos completos ineptos. Comedieta española que supone un ejemplo más de la clásica historia de patanes metidos a trabajos que exigen una sólida preparación física e intelectual, en este caso un supuesto Cuerpo de élite de la policía. A ese planteamiento de “pez fuera del agua” se une lo que ya se está convirtiendo en un uso común en el cine español: jugar con los regionalismos y las marcadas diferencias de carácter según la procedencia geográfica, de modo que los tópicos provincianos se subliman hasta el ridículo. Dentro de sus límites (una parodia ligera y tonta para hacer reír), el director Joaquín Mazón (curtido enseries como Doctor Mateo, Con el culo al aire o Allí abajo) ofrece un producto digno, bien planificado, que cuenta con unos efectos especiales comedidos y eficientes, y una correcta dirección de actores. Es verdad que ciertos enfoques son clichés malísimos –el forzudo homosexual, la andaluza “devota”, las referencias políticas– pero el dibujo general de los mastuerzos personajes es amable, gracioso, aunque sin lugar a dudas se lleva la palma el del ecuatoriano que se cree más español que el Quijote. Verdaderamente algunos de sus prontos fanáticos son totalmente despiporrantes, gags muy superiores a los consabidos tópicos regionalistas. Se nota que el tándem de guionistas compuesto por Cristóbal Garrido y Adolfo Valor tiene oficio. Ambos han hecho carrera en series de cierto calado, como Gran reserva, Bajo sospecha o Velvet, y aquí no derivan su texto hacia los chistes groseros o hacia lo puramente zafio o verde (aunque algo de picante hay), sino que procuran mantenerse en el límite de lo digerible. Y se preocupan de repartir tarea a todos lo actores, de modo que el protagonismo esté equilibrado. Algunos funcionan mejor que otros, como María León (la andaluza), Miki Esparbé (el madrileño), Juan Carlos Aduviri (el ecuatoriano) o Joaquín Reyes (el secretario del ministro), pero en general los demás no desentonan demasiado a lo largo de sus repartidos “momentos de gloria”.

4/10
El hombre de tu vida

2016 | El hombre de tu vida | Serie TV

Hugo es viudo de mediana edad y tiene un hijo adolescente. Despedido de su empresa por ser honrado, accede a la idea de su cuñada Gloria para trabajar en una agencia de citas amorosas, donde él representa el papel de hombre idea: la idea es que Hugo debe simular ser un tipo encantador para enamorar a las cándidas clientas, y luego precipitar la ruptura para poder seguir ejerciendo tan singular trabajo. Pero Hugo tiene conciencia, y lo que hace no acaba de parecerle bien, por lo que se confía en confidencia a un cura al que acaba de conocer, el Padre Francisco. Adaptación española de la serie argentina homónima de 2011 creada por Juan José Campanella y Marcela Guerty, y que contó con dos temporadas, donde el sentido del humor del actor protagonista, José Mota, transpira por todos los poros. Divertida y en general con un tono elegante a la hora de abordar las tramas de seducción –aunque es discutible que se venda como "serie familiar"–, se nota que está rodada deprisa y con presupuesto ajustado, al más puro estilo de los programas de humor de Mota. Junto a los personajes recurrentes, se ha acudido a actores de tirón como personajes invitadas en cada episodio. Quizá con un metraje menor, de sitcom, y con un mejor acabado, funcionaría mejor. Aquí a veces hay una sensación de pasajes demasiado prolongados, algunos saltos abruptos... Transmite buenas vibraciones, pero la idea de TVE de emitir dos episodios seguidos se nos antoja poco inteligente, aunque es la misma fórmula que usaba cuando programa los programas humorísticos, donde encadenaba uno nuevo y una reposición.

5/10
Anacleto: Agente secreto

2015 | Anacleto: Agente secreto

Adolfo no atraviesa su mejor momento. Segurata de 30 años, su novia Katia ha decidido dejarle para irse a la India, pues le considera un tipo aburrido y gris, y ella anhela un poco de aventura. Pero pronto ambos sabrán lo que son las emociones fuertes, cuando se enteran de la identidad secreta del padre de él, Anacleto, agente secreto, y no un payés charcutero. Pues su mortal enemigo, el malvado Vázquez, enterado de que Anacleto tiene un hijo, decide ir contra él, para golpearle donde más le pueda doler. Adaptación fílmica de las historietas cómicas de Anacleto creadas por Manuel Vázquez en 1964 para la editorial Bruguera, que parodiaban las películas de espías. La brevedad de las mismas no permitía una traslación estricta –aunque hay un esfuerzo en aspectos como el villano, el pitillo de Anacleto, el desierto no sabemos di del Gobi o la recreación retro y costumbrista de ministerio gris que caracteriza a la agencia de espías–, pero el guión de los televisivos Pablo Alén, Breixo Corral y Fernando Navarro, más la puesta en escena del director de Promoción fantasma, Javier Ruiz Caldera, logra un resultado bastante entretenido: al espectador se le entrega un vistoso espectáculo de acción, con toques de humorada negra. Y aunque el arranque hacía presagiar lo peor, con situaciones y porrazos tontorrones, a medida que transcurre el metraje la narración va encontrando su tono, con pasajes surrealistas verdaderamente desternillantes, como el del suero de la verdad. Funcionan bien una serie de elementos narrativos –la no-relación de padre e hijo, la ruptura de la novia, el apoyo del amigo y hermano de la novia, la actuación del jefe, la venganza del villano– y el espíritu gamberro transgresor, que no teme plantear que un perro, ¡sapristi!, pueda sufrir daños –o un humano protagonista, vaya–, que un personaje ¡fume!, u otras sorpresas que rompen el saque. Más discutible es algún detalle zafio o la violencia gore, que se dirían tributos a Torrente que no hacen recomendable el film para los más jóvenes, aunque prime otras veces el espíritu de Mortadelo. Hay que aplaudir el casting de la cinta. Son creíbles Imanol Arias y Quim Gutiérrez como padre e hijo, y Alexandra Jiménez como la novia, y tienen un rato de gracia los secundarios, sobre todo Berto Romero, el amigo, pero también Carlos Areces y Emilio Gutiérrez Caba.

6/10
Sexo fácil, películas tristes

2015 | Sexo fácil, películas tristes

Primer largometraje del guionista argentino Alejo Flah, guionista de la miniserie de Juan José Campanella Vientos de Agua. Su libreto fue escogido para participar en el laboratorio de guiones de Sundance para proyectos iberoamericanos, y ha acabado convirtiéndose en una coproducción hispano-argentina. En Sexo fácil, películas tristes un productor contrata en Buenos Aires al guionista Pablo Diuk para que escriba una comedia romántica. Mientras su relación con su novia, Valeria, entra en crisis, Diuk teje las peripecias de ficción de Víctor, diseñador gráfico madrileño que conoce casualmente en una librería a Marina, una bailarina de la que se enamora, con la que vivirá una historia de amor idílica... Aunque sus personajes desorientados, que no saben a dónde van, están muy vistos en el cine actual, Sexo fácil, películas tristes logra cierta frescura, al comparar las desventuras del libretista principal con los clichés del cine romántico, a los que saca cierta punta. Cuenta también con esforzadas interpretaciones, sobre todo por parte de Marta Etura, Quim Gutiérrez y Carlos Areces, protagonistas de la parte 'ficticia'. En el campo de la 'realidad', a Ernesto Alterio le falta algo de fuerza, pero cumple. A pesar de algún momento logrado, y de ideas resultonas, como el paso de un personaje de una de las historias a la otra, queda finalmente la sensación de que la idea podía haber dado más de sí, sobre todo cuando trata de lograr dramatismo. Aún así, resulta palpable cierto esfuerzo de Flah por componer un film que enganche, por lo que se puede vaticinarle futuro en el campo de la realización.

5/10
Incidencias

2015 | Incidencias

El día 31 de diciembre un tren emprende su recorrido desde Barcelona hasta Puerta de Atocha, en Madrid. Es tarde y los pocos pasajeros que viajan –apenas una docena– tienen prisa por llegar a su destino: una pareja con un dineral en efectivo, dos enamorados, un matrimonio mayor, una abogada borrachina, una embarazada y su marido cortito, un musulmán, un móvil-adicto... Junto ellos, el maquinista y demás empleados. A medio camino el tren tiene una avería se detiene en medio de ninguna parte. Aislados, sin suministro eléctrico, sin cobertura, la situación esperpéntica sólo acaba de empezar. Los guionistas y directores José Corbacho y Juan Cruz, responsables de Tapas y Cobardes, contaban en su tercera película juntos con una idea inicial sugestiva: la de reunir en un tren a unos cuantos personajes dispares y ofrecer una historia cómica, con gran variedad de chistes servidos gracias a la situación delirante en que acaban los viajeros y a sus cabezas huecas. Sin embargo, no han sabido sacar tajada de ese planteamiento y su película se queda a medio camino, en un quiero y no puedo que acaba produciendo aburrimiento. Las risas que provoca Incidencias son varias, pero no proporcionales a la cantidad de chistes, innumerables. Quizá esa falta de equilibrio es lo que da al traste con el resultado, porque se ha buscado tanto la carcajada, la tontería banal, que se ha descuidado tremendamente el guión. La trama no tiene ni pies ni cabeza y hay hilos narrativos –las entrevistas, la presencia de la guardia civil, el tipo en la vía, etc.– que quedan ahí sueltos, olvidados, en tierra de nadie. Da la sensación de que el presupuesto se agotó y ni siquiera hubo dinero para rodar un final. Quien sea poco exigente y tenga la risa floja quizá se entretenga, pero en líneas generales la propuesta de Corbacho y compañía es muy pobre. Y ni siquiera el reparto de rostros conocidos logra capear el temporal. Quizá se salve –como casi siempre– Ernesto Alterio y también Rossy de Palma en su breve cameo inicial.

3/10
Mi gran noche

2015 | Mi gran noche

El cine de de Álex de la Iglesia podría describirse como una larga broma gamberra que no cesa, al menos en lo que se refiere a sus películas más claramente adscritas al género de la comedia. Y en este terreno alcanzó su cota más alta hace ya veinte años, con El día de la bestia. Luego ha entregado títulos con destellos, buenas ideas no perfectamente resueltas. Mi gran noche hace pensar en Muertos de risa, aquella película sobre dos cómicos televisivos que se llevan fatal. Aquí tenemos un programa para la pequeña pantalla, un canal está grabando en octubre su programa especial de fin de año, para el que cuenta con un divo de la vieja escuela, Alphonso –el cantante Raphael que ha aceptado el envite de De la Iglesia de ofrecer una versión pasada de rosca de sí mismo–, y con una estrella juvenil emergente, Adanne. Además seguimos las andanzas de múltiples personajes, algunos ligados a los dos citados por cuestiones de paternidad, otros son los figurantes del programa, en especial el parado José, que ha encandilado a una joven guapísima por misteriosas razones, y que está pendiente de su algo extravagante madre. En las proximidades del programa, en clave de crisis, protestan trabajadores despedidos, mientras el sinvergüenza productor televisivo piensa sólo en llenar su bolsillo. El director da muestras de una gran pericia técnica en su manejo de un reparto coral y en el endiablado ritmo de la narración, aunque de vez en cuando uno tiene la sensación de estar en medio de un confuso barullo. En cualquier caso los chistes orquestados con su coguionista habitual Jorge Guerricaechevarría no son la repanocha en lo que a gracia se refiere, quizá por su diverso tono, algunos de física brutalidad, otros de tipo sexual, o de guerra de sexos. Hay muchas referencias cinematográficas, la más clara es la espuma de jabón que remite a El guateque de Peter Sellers, una cinta bastante más lograda, o las menciones no nuevas a La guerra de las galaxias y a Darth Vader. Sólo ver a Mario Casas con su pelucón, a Raphael estando, o Terele Pávez con su cruz de Caravaca produce hilaridad, pero esto no basta para armar una buena película.

4/10
Negociador

2014 | Negociador

Después del éxito espectacular e inesperado de Ocho apellidos vascos, se aguardaba con verdadera expectación el nuevo proyecto de Borja Cobeaga como guionista y director, pues la temática es todavía más delicada a la hora de levantar ampollas entre los espectadores, la negociación siempre negada –simple diálogo, era el eufemismo que se debía utilizar– entre el gobierno español y la organización terrorista ETA. El hilo narrativo no puede ser más elemental. En 2005, cuando gobierna José Luis Rodríguez Zapatero, Manu, un vasco que se siente también español, ha tendido cables para hablar con el entorno terrorista, no en balde algunos etarras fueron compañeros de pupitre, y éstos han aceptado mantener una reunión en Francia. A lo largo de un mes, en un retirado hotelito, Manu negocia oficiosamente –o dialoga– con Jokin, representante del mundo etarra, un primer documento que pueda sentar las bases del final de la violencia. Entre ellos hay un mediador británico con una traductora, que toman buena nota de todo para tratar de llegar a un entendimiento. Negociador es una producción modesta económicamente, rodada con pocos actores y los escenarios imprescindibles. Cobeaga, consciente de la gravedad del tema que tiene entre manos, opta con inteligencia por la modestia abarcadora, pasajes divertidos de tipismo muy vasco y muy español –ese miedo exacerbado al ridículo que tan bien nos define–, pero que no conviertan el film en un despiporre poco adecuado. El laconismo de Ramón Barea y Josean Bengoetxea ayuda, mientras que los modos más exagerados de Carlos Areces, resultan medidos. La cinta funciona en líneas generales, aunque esa necesidad de acelerar y pisar el freno no deja de pesar un poco. Así que el director concibe momentos surrealistas, las cosas discurren suavemente, se plantean las contradicciones y las coincidencias entre las partes enfrentadas. No cae en la equidistancia, sabe poner banderillas en los momentos adecuados, la inesperada escena del restaurante con el camarero de Logroño; pero a la vez señala la necesidad de hablar, de acercarse, de conocerse, y esto sin ingenuidades, con sutileza no se evita la mención del miedo al tiro en la nuca, el luto o las acciones policiales. La estructura circular, el film acaba como empieza, subraya que cualquier avance, por pequeño que parezca, es algo.  

5/10
Torrente 5, Operación Eurovegas

2014 | Torrente 5, Operación Eurovegas

Año 2018. El cutre ex policía Torrente sale de la cárcel para encontrarse con una Cataluña independiente y una España expulsada de la Unión Europea que ha vuelto a la peseta. Ya no se respeta ni a El Fari, e incluso su amado Atleti sufre los efectos de la crisis. Harto de la situación, con ayuda de sus compinches y gracias a un contacto que estableció entre rejas con el tipo que diseñó el sistema de seguridad de Eurovegas, ha decidido ponerse definitivamente al otro lado de la ley y asaltar un casino al más puro estilo Ocean's Eleven. La película es lo que es, ni más ni menos que sus predecesoras de la saga Torrente. O sea, el protagonista concebido por Santiago Segura sigue siendo un guarro facha racista redomado, tan sinvergüenza como siempre, y rodeado de personajes frikis. Continúan, por supuesto, el humor zafio, y los cameos de muchos amiguetes. En tal tesitura las novedades provienen de imaginar el futuro inmediato de España, donde hay alguna ocurrencia graciosa, aunque se podía haber explotado mucho mejor esta veta; y de fichar para la función a un actor yanqui, Alec Baldwin, que ha hecho cierto esfuerzo para aprender algunas palabras en español, aunque no da la sensación de que entienda mucho lo que dice, ni de que le importe excesivamente. El esquema narrativo sigue el canónico de las películas de golpes perfectos, aquí con la variante de que lo planeado dista mucho de parecerse luego a lo finalmente ejecutado. Es de prever que el tirón mediático de Segura y un, por así decir, prestigio consolidado, aseguren el inevitable éxito en taquilla, aunque como cine, la película es poca cosa. Eso sí, se maneja un presupuesto desahogado, que permite vistosas secuencias de acción, especialmente en el clímax del aeropuerto, e incluir un par de nuevas canciones donde se escuchan las voces de Joaquín Sabina y Mónica Naranjo. Por supuesto, no podía faltar un homenaje al fallecido Tony Leblanc.

3/10
Gente en sitios

2013 | Gente en sitios

Juan Cavestany, director de las comedias El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo y Gente de mala calidad, dio un giro surrealista a su carrera con Dispongo de barcos, de carácter experimental, y un tono críptico. El cineasta ha continuado en la misma línea en su trabajo posterior, El señor, concebida para su descarga en internet por un precio simbólico, y en Gente en sitios, que bien podría ser uno de los vértices de una peculiar trilogía. Gente en sitios parece desafiar lo que se entiende generalmente como pelicula. Encadena pequeños sketches, sin ningún nexo aparente de unión, con múltiples personajes. Una pareja acude a visitar un piso en venta, pero el empleado de la inmobiliaria les juega una mala pasada, un tipo le ha dicho a un desempleado que le ayudaría pero no sabe cómo, un marido que contempla aburrido la televisión recibe una reprimenda por parte de su esposa porque se le ha pasado por alto que ésta se ha cambiado de cara... En los diversos fragmentos de Gente en sitios predominan las risas, pero también hay espacio para el drama (una mujer se golpea brutalmente al caerse cuando intenta devolverle su bufanda a una desconocida) y el surrealismo más absoluto (un tipo enseña a caminar a un hombre parado en la calle). Algunos destilan cierta frescura, aunque otros resultan interminables a pesar de su brevedad, y ofrecen la sensación de que el director se ha limitado a encadenar material diverso, sin ningún sentido planificado de antemano. Aunque el espectador medio de las salas de cine que acuda a ver este film sin estructura aparente pensará con toda probabilidad que le han tomado el pelo, Gente en sitios no resulta del todo desdeñable, pues aunque sólo están esbozadas se pueden entresacar pequeñas reflexiones sobre la incomunicación ciudadana, y la falta de miras y el desconcierto del hombre actual. A Juan Cavestany se le debe reconocer una enorme valentía a la hora de arriesgarse, y su capacidad para sacar adelante Gente en sitios con un presupuesto nimio, y aún así haber podido convocar a destacados actores del cine español más interesados por el proyecto en sí que por cobrar sus cachés habituales. Muchos de ellos sostienen por sí mismos con talento momentos aislados del metraje, como Eduard Fernández (un excelente padre al que convencen para rodar un vídeo televisivo cuando acude a buscar a su hijo a su centro escolar). También cumplen Raúl Arévalo, Carlos Areces, Luis Bermejo, Antonio de la Torre, José Ángel Egido, Tristán Ulloa, Maribel Verdú, y hasta Ernesto Sevilla, Santiago Segura y Adriana Ugarte, que incluso saben a poco.

4/10
Las brujas de Zugarramurdi

2013 | Las brujas de Zugarramurdi

La madrileña Puerta del Sol. Un grupo de hombres desesperados ejecuta un audaz robo en una tienda de “Compro Oro”, entre los que se cuenta un niño, hijo de uno de ellos. Con su botín de 25.000 anillos de oro allí empeñados emprenden la fuga en un taxi rumbo a Francia. Les pisan los talones una pareja de policías y la madre del chico, divorciada. La casualidad quiere que hagan parada nocturna en Zugarramurdi, tierra de brujas y aquelarres, donde mujeres de tres generaciones de magia y hechizos les consideran clave, sobre todo al chaval, para sus siniestros planes. Desmadrada cinta de Álex de la Iglesia, ambiciosa de producción, que tiene un magnífico arranque, el atraco está muy bien contado e impacta. Pero tras los fuegos de artificio –abundantísimos en las escenas de aquelarre y con las brujas dando brincos y andando por el techo– y algún chiste ocurrente, queda la sensación de broma estirada como un chicle que no da más de sí, de gamberrada bestia y hueca, aun en su pretendida crítica social de los matrimonios rotos, algo que por otra parte caracteriza a la mayor parte de la filmografía del cineasta, desde su debut con Acción mutante. El problema es que salvo en El día de la bestia, y en menor medida en La comunidad, las cosas se le suelen ir de las manos en lo relativo a coherencia y equilibrio, como es el caso de Las brujas de Zugarramurdi. Fácilmente se le puede así afear su mirada superficial a las mujeres, o el recurso a un niño para las gracietas, como ya hiciera con 800 balas. La película está rodada con profesionalidad, sí. El envoltorio es perfecto, sí. Los actores cumplen con sus papeles, incluida la todoterreno Carmen Maura. Pero estas muestras de oficio no bastan para hacer de Las brujas de Zugarramurdi una sólida película.

4/10
Promoción fantasma

2012 | Promoción fantasma

Todos, incluido él mismo, piensan que Modesto está loco, porque en ocasiones ve muertos. Cuando le contratan como profesor en el colegio Monforte, va a constatar que sus visiones responden a la más pura realidad. Los cinco chicos muertos que pululan por el lugar son los fantasmas de cinco alumnos que murieron años atrás en un pavoroso incendio, del que la institución aún no se ha repuesto, para desconsuelo de la directora Tina. ¿Qué tendrán que hacer para descansar en paz? Modesto cree que deben resolver algún tema pendiente, como por ejemplo, aprobar el curso, así que se ofrece a darles clase. Tras la prescindible Spanish Movie, Javier Ruiz Caldera entrega una película que combina razonablemente el subgénero de instituto al estilo John Hughes, con el fantástico y la comedia. El director maneja numerosas referencias cinéfilas, y consigue que el resultado no sea un pastiche indigesto. No diremos que su film es una obra maestra, pero dentro de su carácter ligero está bien contada, dibuja bien las peripecias y problemas de los distintos personajes, y la mezcolanza de géneros no chirría. Los efectos visuales son resultones, hay algunos buenos gags, y aunque no se evita el recurso a la zafiedad, existe un poquitín de contención. Funciona bien un reparto con especialistas en comedia como Raúl Arévalo y Alexandra Jiménez.

4/10
Los amantes pasajeros

2012 | Los amantes pasajeros

El vuelo de la compañía aérea Península despega desde Madrid en dirección a México. Pero por problemas con el tren de aterrizaje deberán abortar el viaje. Durante varias horas se mantendrán volando por el espacio aéreo español a la espera de tener luz verde para un aterrizaje de emergencia. Con el fin de evitar problemas, la mayoría de los pasajeros han sido drogados convenientemente. El piloto es un bisexual que está enrollado con uno de los tres azafatos homosexuales que completan la tripulación, junto con el copiloto, éste también con líos de género. Entre los pasajeros están una dominatrix de alto standing, un pobre tipo que huye de una chica enferma, una vidente medio tarada que quiere perder la virginidad, un misterioso hombre de negro, un empresario corrupto y una pareja de recién casados. Todos tendrán sus minutos de historia. Dentro del surrealista y disparatado universo de Pedro Almodóvar Los amantes pasajeros es a la comedia lo que La mala educación es al drama. En otras palabras, estamos ante una de las peores películas del director manchego, al menos de los últimos tiempos. Fracasa estrepitosamente en su intento por encontrar la tecla para meterse al público en el bolsillo, cosa que es la verdadera especialidad de Almodóvar y la clave de su éxito. Sin ese don para llegar a la gente, sus argumentos estrafalarios, erótico-festivos y rebuscadamente inverosímiles se vienen abajo. Y aquí ocurre justamente eso. La trama de toda la película es un monumento a la ligereza, la zafiedad, la exageración del mundo de locas homosexuales y conversaciones vanas de portera, tan típico de su filmografía; pero al contrario que otras veces en Los amantes pasajeros nada adquiere consistencia, todo es anecdótico, trivial, tonto: al final el espectador tiene la sensación de haber estado viendo una gigantesca nada, un conjunto de sketches televisivos de muy baja ralea, montañas de chistes verdes, ejercicio de locazas que en otros tiempos darían que hablar y hoy en día no producen risa, sino más bien aburrimiento. Es como si Almodóvar hubiera querido regresar a los 80, con una bomba de frescura escandalosa, y el trasnochado experimento le hubiera explotado en la cara. Hay lógicamente algunos momentos, contados, en que es imposible no sonreírse (o reírse de la pura vergüenza), tales son las esperpénticas situaciones “amaneradas”, así como ciertos coscorrones a las corrupciones del poder y de los negocios que funcionan momentáneamente. También destaca, claro, el numerito musical, por lo insólito y artificioso de la ocurrencia, y ese aire kitch del conjunto, con la luminosa fotografía de colores claros, limpios, de pintura warholiana. Pero, al fin, todo es tan demente y ridículo que ni un impresionante elenco de actores y actrices de enorme renombre –hay cameos hasta de Antonio Banderas, Penélope Cruz y Paz Vega– es capaz siquiera de evitar la catástrofe de la vacua y procaz farsa que inunda cada uno de los minutos del film. Y, si hay que salvar algo, el trabajo de Blanca Suárez en las pocas tomas de exteriores sería una buena opción.

2/10
Museo Coconut

2011 | Museo Coconut | Serie TV

El equipo de “Muchachada Nui” vuelve a la carga con otra sitcom de humor absurdo ambientada en un museo en los que sus protagonistas son: Jaime Walter (Raúl Cimas), un director estúpido, envidioso y orgulloso; Onofre (Joaquín Reyes), un guarda jurado hedonista y bisexual con un pasado lleno de sorpresas; Rosario (Carlos Areces), un guía que interpreta a su antojo la historia del arte; Miss Coconut (Carlos Areces) una señora adinerada con una educación exquisita y completamente enamorada de la cultura, aunque un poco déspota, y su hijo Zeus (Ernesto Sevilla), un joven “tonto pijo” alérgico al trabajo que quiere heredar. Pese a la tontería del conjunto (los actores a veces han perdido cierta frescura), a los poco trabajados guiones y a los limitadísimos medios, hay que reconocer que hay sketchs que tienen su gracia. Los mejores seguramente son los que protagoniza Julián López (No controles).

4/10
Tarancón, el quinto mandamiento

2011 | Tarancón, el quinto mandamiento | Serie TV

20 de diciembre de 1973. El Presidente del Gobierno y hombre de confianza de Franco, Carrero Blanco, es asesinado y hay quien señala como inductor del crimen a Vicente Enrique y Tarancón, cardenal y presidente de la Conferencia Episcopal. Tarancón se ve obligado a abandonar Madrid mientras las paredes de la capital se llenan de una consigna: Tarancón al paredón. Ese día Madrid se parecía más que nunca a la ciudad caótica de la que tuvo que huir el religioso 37 años antes, en los días previos al estallido de la Guerra Civil. Por aquel entonces, el joven Vicente era un cura dedicado a la Acción Católica que despuntaba por su inteligencia, formación y capacidad de trabajo.  Tras su huída de Madrid, el sacerdote recala en la localidad gallega de Tui. Allí se refugia durante la guerra y comprueba que los métodos de uno y otro bando son muy similares, pero para él no hay nada que justifique la muerte de otro ser humano. Durante este periodo es cuando aprende que la Iglesia debe tener otra misión diferente a la del Estado, y a ello dedicará su vida entera.

Extraterrestre

2011 | Extraterrestre

Tras una noche de jarana, Julio y Julia se despiertan en el apartamento madrileño de ella, no se acuerdan del uno del otro, tan bebidos debían andar en la gran juerga. Constatan preocupados que los teléfonos, la tele, internet, no funcionan, y que desde la ventana se vislumbra una gigantesca nave extraterrestre. Las autoridades recomiendan que no se salga a la calle, de modo que ambos se quedan en el piso; enfrente tienen a un lunático vecino cotilla, Ángel, y pronto se suma otro con pinta de zumbado, Carlos, el novio de toda la vida de Julia. Nacho Vigalondo, guionista y director -y por suerte, aquí no actor-, acreditó en Los cronocrímenes talento y originalidad para desarrollar una historia con pocos medios. Aquí se confirma esa capacidad, pues saca enorme partido al punto de partida, y a la ceremonia de fingimiento sobre la posibilidad de que haya un infiltrado extraterrestre, impulsada por la atracción, los celos y la paranoia. La combinación de fantástico y comedia funciona en Extraterrestre, hay momentos muy divertidos -Vigalondo toma la vena de su amigo y coproductor Borja Cobeaga-, y algún giro ingenioso, aunque tal vez la trama se estira en exceso. También sobran un par de detalles de estúpido exhibicionismo, tal vez aprendido por Vigalondo en su etapa de guionista del reality "Gran Hermano".

5/10
Lobos de Arga

2011 | Lobos de Arga

Juan Martínez Moreno debutó con Dos tipos duros, intento de parodia de las cintas de asesinos a sueldo y del cine de Quentin Tarantino. Pasó al thriller unos años después con la esforzada pero fallida Un buen hombre. Vuelve a las risas con Lobos de Arga, su tercer trabajo, una comedia que saca punta a las películas de terror. Tomás, escritor de medio pelo, viaja en coche con el perro de su ex novia a Arga, el pueblo del que proviene su familia, donde va a ser nombrado 'hijo adoptivo' de la localidad. Allí se le unirá Mario, un sinvergüenza que fue su editor literario, y se reencontrará con Calisto, su amigo de la infancia. Pero Tomás ignora que los lugareños han urdido su supuesto nombramiento para atraerle, pues piensan que sacrificándolo pondrán punto y final a una antigua maldición. El propio Martínez Moreno ha escrito el guión de Lobos de Arga, inspirado según dice por Un hombre lobo americano en Londres, de John Landis, que también combinaba licantropía y humor. Quizás funcionan un poco mejor las partes cómicas, por el talento de Carlos Areces (Balada triste de trompeta), con el que resulta imposible no reírse, y que está bien secundado por unos eficaces Gorka Otxoa (Pagafantas) y Secun de la Rosa (No controles). Por desgracia, se recurre demasiado a la grosería, por lo que acaba agotando. Por otro lado, da la impresión de que el realizador de Lobos de Arga, como Landis en la película que le ha servido de modelo, no sólo aspira a la risa, sino que también quería crear tensión en las secuencias de los hombres lobo. Desgraciadamente, no sólo carece de la habilidad para rodar convincentes momentos de suspense, sino que además los efectos especiales son tan cutres, que sus monstruos con disfraces peludos corriendo sobre dos patas producen vergüenza ajena.

4/10
Campamento Flipy

2010 | Campamento Flipy

Flipy es un chaval de 12 años al que un experimento transforma en adulto. Él sigue siendo el mismo niño en la edad del pavo, aunque alojado en el cuerpo de un hombre. Decide sacar partido y aprovecha la coyuntura para colarse en el campamento de verano donde es monitora su amor platónico. Película que aprovecha el tirón televisivo de Flipy, que aparece en el programa de Pablo Motos, El hormiguero. Se trata de una comedia muy, muy, muy, muy simple.

2/10
Balada triste de trompeta

2010 | Balada triste de trompeta

Tras cambiar completamente de aires con Los crímenes de Oxford, rodada en inglés, Álex de la Iglesia vuelve a filmar en su lengua materna, en una cinta más en su estilo habitual, marcado por el humor negro. La principal novedad es que De La Iglesia firma el guión en solitario, pues hasta ahora coescribía junto con Jorge Guerricaechevarría, que por su parte se fue a escribir Celda 211. El título hace referencia a la celebérrima canción de Raphael, aludida en la cinta. Javier vio morir cuando era pequeño a su padre, payaso de un circo que combatió del lado republicano en la Guerra Civil y posteriormente fue condenado a trabajos forzados en las obras del Valle de los Caidos. En los 70, Javier seguirá la estela de su padre, pues busca trabajo como payaso en un circo en el que formará pareja profesional con Sergio, capaz de arrancar muchas risas a los niños, pero de muy mal carácter cuando se quita la pintura, sobre todo cuando bebe. Quien paga los platos rotos es sobre todo Natalia, su novia, una bella trapecista. El recién llegado Javier se enamora hasta la médula de Natalia, a la que tiene que ver a espaldas de Sergio, que puede reaccionar de forma muy violenta si se entera... El film ha recibido dos premios de primera categoría en el Festival de Venecia, mejor director y guión, decisión que fue criticada pues se acusó al presidente del Jurado, Quentin Tarantino, de haber dado los premios a De la Iglesia por puro amiguismo. El relativo a la realización podría estar justificado, pues el cineasta se luce en la planificación de sus secuencias y rueda con un ritmo dinámico. Pero no se entiende de ninguna forma que se haya premiado el guión. En primer lugar, resulta repetitivo, pues De la Iglesia narró una historia muy parecida en Muertos de risa, donde dos cómicos mantenían una rivalidad a lo largo de los años –aunque el desencadenante no era una mujer–. Pero es que además se trata de un film vacío, con personajes extremos, pero poco creíbles, que acaba limitándose a narrar la persecución entre los dos protagonistas, enmarcada en la historia de España, y poco más. Los actores principales, Antonio de la Torre y Carlos Areces (conocido por el programa televisivo Muchachada Nui), se esfuerzan por componer unos personajes muy cambiantes, pero no consiguen que se empatice con ellos. Quizás se lucen más los numerosos secundarios, muchos de ellos habituales del cine de De la Iglesia: Terele Pávez, Santiago Segura, Sancho Gracia, Enrique Villén o Luis Varela.

4/10
Spanish Movie

2009 | Spanish Movie

En España han dejado de hacerse únicamente dramas intimistas, comedias chabacanas y revisiones de la Guerra Civil. Sobresalen en los últimos años las producciones de terror –Rec–, ha triunfado una buena película carcelaria –Celda 211– y un film de animación digital –Planet 51– obtiene buenos resultados de taquilla. Ahora, España se atreve con las ‘spoof movies’ o sea la parodia a lo Aterriza como puedas. Como suele suceder en este subgénero, el argumento toma como base una mezcla de dos o tres títulos destacados del objeto de la parodia, en este caso el propio cine español. Así, tenemos un cruce imposible entre Volver, Los otros y El orfanato. Ramira –trasunto de Raimunda, el personaje de Penélope Cruz en el film de Almodóvar– entra a servir en la mansión de Laura, madre de un niño fotosensible que no puede exponerse a la luz, y de una niña sádica y siniestra. A partir de ahí se articulan bromas referentes a títulos como Mar adentro, Los lunes al sol, Abre los ojos, Rec y Alatriste, en suma los pocos que son lo suficientemente populares. Como era previsible, abusa de la sal gruesa y los chistes fáciles. Además, el ritmo es irregular y se hace demasiado larga. Sorprende que alterne cameos de personajes reconocibles por el público, como Chiquito de la Calzada, Amenábar, Andreu Buenafuente o Berto Romero, con la presencia de otros –Paco Plaza, Jaume Balagueró, José Antonio Bayona– que sólo conocerán los entendidos. Destaca la presencia del mítico Joselito, el protagonista de El pequeño ruiseñor, que ya es un señor mayor, y de Leslie Nielsen –actor fetiche de este tipo de películas–, que da lugar a una de las mejores secuencias. De hecho, es cierto que algunos momentos aislados funcionan, como el diálogo imposible entre David el gnomo y un pitufo, o el breve encuentro entre Leslie Nielsen y Chiquito de la calzada, que aparece durante los títulos de crédito. Se puede concluir que aunque no es gran cosa, da al público lo que pide, por lo que puede funcionar a nivel comercial, sobre todo los adolescentes.

3/10
Plutón B.R.B. Nero

2008 | Plutón B.R.B. Nero | Serie TV

Serie de humor que teóricamente parodia a las películas de ciencia ficción y que sin embargo abusa hasta la exageración del chiste fácil y chabacano, haciendo honor al lamentable humor español de ínfima calidad. Se trata de una creación del director Álex de la Iglesia, quien también ha escrito y dirigido casi todos los capítulos, estrenados en la segunda cadena de Televisión Española. La trama cuenta la búsqueda de un planeta habitable, pues la Tierra se ha convertido en un lugar desastroso. La misión corre a cargo de la nave Plutón BRB Nero ('putón verbenero' ja, ja), comandada por el capitán Valladares. Dentro de la nave todo son tonterías y diálogos surrealistas y absurdos. Entre la tripulación se encuentran el capitán, su lugarteniente, una androide científica, un mecánico, otro androide de baja tecnología y un asqueroso extraterrestre llamado Roswell, interpretado por Enrique Villén, y que quizá es lo único destacable de esta casposa y fallida serie completamente desdeñable.

2/10

Últimos tráilers y vídeos