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Biografía

Kevin Kline

Kevin Kline

72 años

Kevin Kline

Nació el 24 de Octubre de 1947 en San Luis, Missouri, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Saber envejecer

05 Octubre 2015

Ha realizado loables interpretaciones tanto en los dramas más duros como en las comedias más disparatadas. Se adapta a cualquier papel que le confíen. Premiado en numerosas ocasiones, este veterano actor es uno de los que mejor ha sabido envejecer, cinematográfica y físicamente.

Kevin Kline nació en Saint Louis en 1947. Estudió en la Universidad de Indiana y a continuación acudió a la prestigiosa escuela de interpretación Juilliard School de Nueva York. En 1972 comenzaba una gira en una compañía teatral, donde interpretó desde obras de Shakespeare hasta distintos musicales. Estas actuaciones le valieron dos premios Tony, el equivalente al Oscar en el mundo del teatro. También trabajó en varias producciones de televisión.

En 1981 daba el salto a Hollywood para probar suerte. ¡Y vaya si la tuvo! Nada más llegar a la ciudad de las estrellas se hizo con el papel protagonista de La decisión de Sophie (1982), un duro drama donde comparte cartel con la camaleónica Meryl Streep. Su interpretación le valió la primera nominación a un Globo de Oro. Pero esto era sólo el principio. Desde entonces Kline se convertiría en un actor conocido y apreciado, por lo que empezó a conseguir interesantes trabajos. En 1987 se puso a las órdenes de Richard Attenborough en el rodaje de Grita libertad, donde el actor terminó de demostrar su valía para el género dramático.

Como era de esperar, su primer y único Oscar llegó pronto. La Academia le otorgó el premio en 1988 por su rol secundario en Un pez llamado Wanda, comedia sobre la aventura de cuatro pícaros ladrones que orquestan el robo de unos valiosos diamantes. Un año después se casaba con la actriz Phoebe Cates, con la que tiene dos hijos.

Kline protagonizóen 1991 el drama Grand Canyon, el alma de la ciudad. Un año después se volvía a poner bajo el mando de Attenborough en el biopic Chaplin, película sobre la vida del mítico actor y cómico Charles Chaplin. El actor repetía en el género dramático con un papel en La tormenta de hielo (1997) del taiwanés Ang Lee. En 1999 volvió al western –anteriormente ya había triunfado en el género con la estupenda Silverado (1985) de Lawrence Kasdan– y protagonizó junto a Will Smith la fallida Wild Wild West.

Su carrera cinematográfica siempre ha sido constante y Kline no se ha tomado nunca un descanso. En 1999 volvía a interpretar una obra de Shakespeare, en esta ocasión en el cine, en El sueño de una noche de verano de William Shakespeare, junto a grandes compañeros como Michelle Pfeiffer. Volvía a cambiar totalmente de registro en 2004 al protagonizar el musical De-Lovely, biopic del célebre compositor y pianista Cole Porter. Dos años después ejercía de fuerte secundario en dos comedias muy distintas: La pantera rosa, versión protagonizada por Steve Martin, y El último show, última película del director Robert Altman.

En 2010 el actor y director Robert Redford le confiaba un papel en La conspiración, drama que narra los acontecimientos posteriores al asesinato del presidente Abraham Lincoln. En los últimos años se ha dejado ver en varias comedias de nivel inferior: en 2012 intervino en Sin Compromiso y en Por fin solos y un año después protagonizaba Plan en Las Vegas, una versión veterana de Resacón en Las Vegas (2009), donde se divertía junto a Morgan Freeman, Robert de Niro y Michael Douglas. Su última aparición ha sido en la película Ricki (2015).

Kline es una actor que se adapta fácilmente a cualquier género y que, salvo en alguna ocasión, sabe escoger buenos papeles. Se declara un enamorado del teatro, y, siempre que tiene ocasión, no duda en volver a trabajar encima de los escenarios.

Oscar
1989

Ganador de 1 premio

Filmografía
La Bella y la Bestia

2017 | Beauty and the Beast

Traslación a imagen real de la emblemática película del mismo título en dibujos animados producida por Disney en 1991, cuya repercusión fue enorme y ayudó a consolidar la nueva etapa creativa de los estudios Disney, tras el remonte que supuso La sirenita en 1989, ratificado luego por el éxito de El rey león en 1994. La historia basada en el libreto escrito entonces por la especialista de la compañía Linda Woolverton, se ha mantenido esencialmente idéntica, si bien ahora las pequeñas modificaciones del guión hay que apuntárselas a Stephen Chbosky y Evan Spiliotopoulos, éste último ya con una amplia trayectoria como guionista de la productora. Es bien sabido que el argumento narra los prolegómenos de un amor más que improbable entre una hermosa y espabilada chica de pueblo, ávida de lecturas, de fuerte personalidad y libertad interior, y un ser abominable, horrible criatura cuyo aspecto terrorífico es fruto del hechizo al que fue sometido por un hada. El tenebroso castillo encantado, con sus simpáticos personajes parlanchines convertidos en objetos, será el escenario del cuento de hadas. Al frente de esta versión de La bella y la bestia se sitúa Bill Condon (Dioses y monstruos, Mr. Holmes) un director que rueda elegancia extraordinaria y para quien supuestamente el proyecto debería de ser una perita en dulce. A este respecto hay que constatar que la factura general es buena, pero que a la vez no regala apenas momentos memorables y algunos de los que a priori deberían serlo –el baile entre los protagonistas, la batalla contra la turba que asalta el castillo– saben a poco. Tampoco consigue Condon un buen arranque (ese baile de mujeres en el castillo), una secuencia precipitada que no logra el propósito de presentar eficazmente al personaje de la bestia, motivo por el cual su personalidad ya queda algo deslucida durante toda la película. Por el contrario sí funcionan las pocas escenas de acción –los encuentros con los lobos son fantásticos– y la presencia viva de los objetos animados, el reloj, el candelabro, las tazas, dando fe de las virguerías técnicas a las que ha llegado el cine. Los mejores momentos del film son los que tienen lugar en el castillo y sus alrededores, pues el tono misterioso y romántico atrapa, y casa a la perfección con la fotografía oscura y nevada. En general destaca sin duda el diseño de producción y la ambientación dieciochesca, propia del relato original escrito por la francesa Jeanne-Marie Leprince de Beaumont (1711-1780), que resalta la atmósfera gótica, sobre todo en esos efectistas y sombríos planos exteriores. Sin embargo, el equilibrio se rompe al trasladar la acción a las aventuras de los antipáticos Gastón y su compañero Le Fou, especialmente en las escenas de la taberna. Quizá en el original también era esa la parte que peor funcionaba pero es que además en este caso, más allá de algunos amaneramientos totalmente gratuitos –esos "momentos gay" de los que tanto se ha hablado (Disney rendida a la ideología de género, quién lo iba a decir)–, la comicidad frívola, casi de cuchufleta, con que se trata esa subtrama nos saca del meollo dramático central y no prepara precisamente un terreno propicio para la seriedad del enfrentamiento final. En verdad si se eliminaran esos personajes tan sumamente desagradables la historia ni lo notaría. Capítulo aparte merece la música, porque La bella y la bestia es también un musical y la presencia de las canciones es constante, sobre todo en los dos primeros tercios del film. La inolvidable partitura original de Alan Menken brilla aquí en todo su esplendor, con una magnífica y a veces apabullante orquestación. Y es una verdadera sorpresa la voz de Emma Watson, con modulaciones y alturas nada fáciles que ella supera con sobresaliente. Así que la actriz es lo mejor de un film del que ya conocemos la historia, su personaje es a veces conmovedor –esa fascinación cuando entra en la biblioteca– y en todo momento resulta creíble.

6/10
Dean

2016 | Dean

El ilustrador neoyorquino Dean atraviesa un delicado momento, pues además de la ruptura con su novia, su trabajo no le va demasiado bien. Pero sufre especialmente con el fallecimiento de su madre, se siente incapaz de superarla, mientras que su padre, Robert, trata de salir adelante, primero vendiendo el hogar familiar, decisión con la que el joven no está de acuerdo, y después buscando de nuevo el amor, tras conocer a la madura Carol. El encuentro con Nicky, con la que se siente muy a gusto, producirá que Dean comience a recuperar la esperanza. Archifamoso en Estados Unidos como cómico, por sus apariciones televisivas y actuaciones en directo, Demetri Martin ha aparecido como secundario en films como Otra terapia peligrosa. Aquí escribe, dirige y protagoniza su ópera prima, con la que ha ganado el Premio del Jurado en el Festival de Tribeca, de 2016. De tono amable, predomina la comedia sobre el drama, con secuencias que logran desatar la risa, y que recuerdan bastante al cine de Woody Allen, sobre todo en lo referente a la conquista de la atractiva chica interpretada por Gillian Jacobs. Concluye que el amor romántico remedia cualquier dolor. Pero aunque acaba resultando demasiado ligera, también tiene su parte seria, centrada en la relación paterno-filial. El propio Martin como actor logra cierta eficacia, acompañado por la muy superior Jacobs. Pero en el apartado actoral están a otro nivel los veteranos, Kevin Kline y Mary Steenburgen, cuyas secuencias juntos son lo mejor de un film de grato visionado.

6/10
Ricki

2015 | Ricki and the Flash

Laura dejó años atrás a su marido y tres hijos para intentar hacer realidad su sueño de ser una estrella de rock bajo el sobrenombre de Ricki Rendazzo: como resultado ha terminado actuando con banda en un garito por la noche, ellos son Ricki and the Flash; mientras, de día, se gana la vida como cajera en un supermercado. Una llamada de su ex marido Pete, comunicándole que su hija pequeña está destrozada –ha intentado incluso suicidarse– tras dejarle su marido por una jovencita, le lleva a regresar a Indianápolis. El reencuentro no estará exento de tiranteces con los tres hijos, y con la actual esposa de Pete y dedicada madrastra, Maureen. Jonathan Demme tocó el techo de su gloria como director con El silencio de los corderos, luego su carrera ha declinado en parte, aunque ha demostrado talento para abordar el mundo de la música en el documental Neil Young: Heart of Gold. Por su parte, Diablo Cody no ha entregado mejor guión que el que le dio el Oscar, el de Juno. El talento de ambos ayuda a configurar un film correcto, aunque algo tópico a la hora de describir las dificultades de una mujer para, no sólo triunfar en el mundo artístico, sino tener la oportunidad de intentarlo: el discurso feminista donde se señala que nadie reprocha a un hombre como Mick Jagger haber dejado a su familia para triunfar en el rock resulta demasiado facilón. Y el detalle del hijo gay que piensa que su madre le rechaza hace pensar que a Demme aún le pesa la acusación de homófobo por El silencio de los corderos, de la que procuró redimirse dirigiendo Philadelphia. Más valor hace falta para dar a entender que Ricki es republicana votante de Bush, y no de Obama, y ponerle de jefe en un supermercado a un sujeto que parece el "alter ego" de este segundo presidente, a pequeña escala, con su forzada sonrisa para agradar al cliente. Pero desde luego, la que siempre está gloriosa es Meryl Streep. No importa el papel que le den, o incluso que esté presente en un film mediocre como el musical del año anterior Into the Woods, ella siempre lo borda y nos la creemos. Aquí su caracterización de mujer madura, que ha fracasado en su carrera musical, insegura en su vida amorosa, y dispuesta a aprovechar la oportunidad que se le brinda de recuperar a la familia abandonada, es la columna vertebral que sostiene lo que, analizado friamente, no deja de ser una impostura de "fairy tale", difícil de creer. Y por supuesto, canta con gran seguridad. A veces uno piensa que si a Streep le pidieran que interpretara al mentado Obama, lo haría sin pestañear, igual que dio vida a la Dama de Hierro Margaret Thatcher. Acompaña a la actriz un reparto adecuado, aunque nadie brilla tanto como ella misma, ni siquiera su hija en la ficción y en la vida real Mamie Gummer.

5/10
Mi casa en París

2014 | My Old Lady

Matthias (Kevin Kline) llega a París procedente de Nueva York. Es un cincuentón sin dinero ni lazos afectivos, con tres matrimonios fracasados a cuestas y un problema con la bebida. En París le espera la herencia de una casa, dejada por su padre, y él acude con la intención de venderla rápidamente y largarse a otro lugar. Pero le espera una sorpresa: en la casa vive Mathilde (Maggie Smith), una anciana de 92 años, con su hija Chloé (Kristin Scott Thomas). El motivo es que, aunque la propiedad era de su padre, por contrato se establecía que allí viviría Mathilde hasta su muerte. Matthias tardará poco en saber que esa anciana fue durante largo tiempo la amante de su padre. Segunda incursión en la dirección del guionista y escritor Israel Horovitz (Sunshine), tras el mediometraje 3 Weeks After Paradise. En este caso escribe un guión basado en su propia obra teatral, una historia sobre las consecuencias traumáticas de la infidelidad matrimonial en la vida de los hijos. Toda la vida del protagonista ha sido un desastre, una huida, debido a la falta de cariño paterno, a un hogar en donde no reinaba la alegría. Su descubrimiento pondrá de nuevo su vida patas arriba y consigo arrastrará a Chloé, quien también se enfrentará a sus demonios del pasado y su desastrosa vida afectiva. Sin duda estas ideas no son nuevas, pero son tan serias y quedan aquí tan claramente apuntaladas que golpean con dureza a la sociedad contemporánea, a su irresponsable ligereza afectiva, de insufrible frivolidad en las relaciones amorosas, donde el deseo egoísta se erige a menudo en norma de vida, primer paso hacia el destrozo de corazones inocentes. Y si algo deja claro Mi casa en París es que la infancia rota pasa factura, siempre se sigue siendo el niño o la niña que se fue, nunca se olvida. Se nota que Horovitz maneja bien el tempo del libreto, aunque no tanto el de la sala de cine. Se diría que los actos están perfectamente marcados y ejecutados, pero en la narrativa cinematográfica se echa en falta un pelín más de equilibrio, de contención y fluidez. El film comienza soberbiamente y la presentación del conflicto es ejemplar, con logrados momentos de humor, de socarronería protagonizada por el desastrado personaje de Matthias, pero tras el nudo, tras la revelación del meollo, el desenlace se atropella rápidamente, sin dejar respirar al relato como se había hecho hasta ese momento, restando eficacia y verosimilitud a las postreras relaciones de los protagonistas. El conjunto se resiente, aunque no deje de ser interesante. Por lo demás, una obra de teatro ha de mimar a sus personajes, y aquí se hace sabiamente, con un soberbio trabajo del trío actoral.

6/10
Plan en Las Vegas

2013 | Last Vegas

Billy, Paddy, Archie y Sam, cuatro amigos desde la más tierna infancia, ya peinan canas, los achaques de salud son múltiples, aunque conservan toda su vitalidad. La noticia de que Billy se va a casar con una joven a la que dobla en edad los reúne en Las Vegas, donde se celebrará el enlace, aunque antes esperan correrse una buena juerga en la despedida de soltero. El problema es que Paddy no ha perdonado a Billy su ausencia el año anterior en el funeral de su esposa. Plan Las Vegas se encuadra en lo que podríamos denominar subgénero de comedia geriátrica, donde un grupo de ancianos se empeñan en demostrar que a pesar del deterioro en la salud, inevitable por el paso de los años, lo importante es la juventud de espíritu y la actitud ante el desafío que la vida propone cada día, donde son primordiales el amor y la amistad. El reparto, cuatro grandes como son Robert De Niro, Michael Douglas, Morgan Freeman y Kevin Kline promete lo mejor, pero al final todo se reduce a una colección de tópicos, donde sólo sólo el buen hacer de los actores puede salvar algunos pasajes. Viagra, condón, biquini, teta, culo, fiesta, alcohol, son vocabulario importante de un film en que la moralina que sigue a los deseos de juerga suena a falsa, como no puede ser de otra manera. Quedan lejanos los días en que Jon Turteltaub sorprendía con una comedia tan simpática como Mientras dormías, aquí se pone al servicio de una historia de muy escaso interés, escrita por Dan Fogelman. Curiosamente lo mejor del film acaba siendo una mujer, Mary Steenburgen, en la que los cuatro amigos encuentran una persona que se hace querer y no un mero “objeto” de diversión banal.  

4/10
La última aventura de Robin Hood

2013 | The Last of Robin Hood

Película sobre los últimos días de la vida de Errol Flynn, legendario actor de cine de aventuras, famoso por su afición a las mujeres. El film se centra en su relación con una adolescente, Beverly Aadland, aspirante a actriz sin demasiado talento, pero preciosa, de la que Flynn se enamora o se encapricha, todo depende de cómo se mire. Su madre Florence mirará a otro lado cuando se hace evidente que la relación entre Errol y Bev –o Ninfa, como también la llama– es algo más que el "apadrinamiento" a una prometedora y potencial estrella de la pantalla. Los directores de Quinceañera, Richard Glatzer y Wash Westmoreland, decepcionan en esta mirada crepuscular a Errol Flynn, nunca llegamos a conocer los sentimientos íntimos de la pareja protagonista y de la madre de la jovencita Bev, a pesar de que están encarnados por actores tan solventes como Kevin Kline, Dakota Fanning y Susan Sarandon. Todo se antoja vulgar, previsible y sin demasiado interés, los responsables del film no logran crear las necesarias emociones, ya sea optando por mostrar la sensación de un trágico y desgarrador amor imposible, o denunciando la posible corrupción de menores, por ejemplo. Parece que no se quiere molestar a nadie, y queda un film bastante insulso. Ni siquiera como muestra de "cine dentro del cine" resulta ilustrativo del modo de hacer de Hollywood.

4/10
¡Por fin solos!, de Lawrence Kasdan

2012 | Darling Companion

Beth y Joseph son un matrimonio maduro, con ella un poco alicaída porque sus dos hijas se han hecho mayores, y ya no viven en su casa, y él siempre ocupado por su trabajo de cirujano de columna. Mientras conduce con su hija Grace por la autopista, Beth acierta a ver un perro herido y abandonado. Rescatado y adoptado, sirve a Grace para encontrar novio, el veterinario que atiende al animal. Cuando celebran la boda en la familiar casa de verano en las Montañas Rocosas, Freeway (autopista), que así bautizan al perro, se pierde. Se organiza entonces una exhaustiva búsqueda donde están implicados Beth y Joseph más Penny, hermana de Beth, con su novio Russell y su hijo Brian, y la joven que cuida la casa Carmen, gitana con supuesto don de clarividencia. Nueve años después de su fallida incursión por el género del terror en El cazador de sueños, Lawrence Kasdan vuelve a ponerse tras la cámara con un tipo de historia que le resulta sin duda más familiar, y en cuyo guión ha participado su esposa, Meg Kasdan, que también intervino en el libreto de la magnífica Grand Canyon, el alma de la ciudad. No parece casual que el marco en ambos casos aluda a Colorado. Fácilmente podría decirse que en ¡Por fin solos!, de Lawrence Kasdan no ocurre nada, o casi, el perro Freeway asume el rol de macguffin, excusa argumental, aunque sin duda que hay “amor canino” en la realización de este film, numerosos perros pululan por la cinta. Parece que Meg Kasdan parte de una experiencia personal, y en efecto, muchas situaciones de familia, parecen la vida misma. Sea como fuere lo importante es hacer un estudio de personajes y situaciones, ligero pero con enjundia, para mostrar que en las relaciones matrimoniales y familiares, si se desea estrechar los lazos y mantener la llama vida, es crucial el amor, la confianza, la comprensión. ¡Por fin solos! de Lawrence Kasdan, que bascula entre el drama y la comedia, se contempla con gusto, todo fluye con sorprendente naturalidad, incluso el recurso de las visiones de Carmen está utilizado con inteligencia, no suena a ridícula extravagancia “new age”; hasta la breve escena animada, un sueño, está bien insertada. El plantel de actores es formidable, empezando por el habitual del cine de Lawrence Kasdan Kevin Kline, pero también con el resto, estupendísimos Diane Keaton, Richard Jenkins, Dianne Wiest, Mark Duplass, Elisabeth Moss, Sam Shepard, y la desconocida Ayelet Zurer.

6/10
Sin compromiso

2011 | No Strings Attached

Emma y Adam parecen destinados a encontrarse. Se conocieron en un campamento siendo unos chavales, y luego se han visto, con el paso de los años, en una fiesta, y siendo ya ambos profesionales: él, aspirante a guionista televisivo, ella interna de medicina en un hospital. Siempre han sentido cierta atracción, pero sobre todo Emma tiene pánico al compromiso, por lo que acuerdan tener una relación basada sólo en el sexo; si alguno siente que surge el amor, deberán cortar. Con tal planteamiento, la película pide a gritos ser una comedia ingeniosa, porque en caso contrario la única alternativa es convertirse en una colección de tópicos, encuentros y desencuentros reiterativos hasta entregar una moralina poco convincente. O sea, algo parecido a la coetánea y fallida Amor y otras drogas. Ivan Reitman, especializado en comedia y lejos del talento de su hijo Jason Reitman, entrega una película cansina. No sólo es una película “sin compromiso”, es una película “sin gracia”, “sin chispa”, “sin química”, y eso que tiene en el reparto a la estupenda Natalie Portman –que por cierto, tiene un crédito de productora ejecutiva–, y a otro actor con gancho, Ashton Kutcher. Los personajes secundarios tienen poquita gracia: el padre de él, que está con la ex novia del hijo, apenas despierta alguna sonrisa, y eso que se trata de Kevin Kline; los amigos de él; las amigas de ella; la familia de ella... La única que apuntaba maneras graciosas, Lake Bell como compañera de trabajo algo chiflada de Adam, apenas tiene cancha para hacernos reír.

3/10
The Extra Man

2010 | The Extra Man

La conspiración

2010 | The Conspirator

Tras una guerra civil traumática que ha desangrado a los Estados Unidos, el país sufre una auténtica conmoción por el asesinato de su presidente, Abraham Lincoln, cuando asistía a una representación teatral. Una serie de personas son detenidas bajo la acusación de conspirar para acabar con las vidad del presidente, vicepresidente y secretario de estado. La única mujer inculpada en un juicio ante un tribunal militar es la cuarentona Mary Surratt, que regentaba la casa de huéspedes donde se reunieron los otros acusados con el actor John Wilkes Booth, el autor material del magnicidio. Se encargará a regañadientes de su defensa el joven abogado Frederick Aiken, héroe de guerra en el bando de la Unión, quien poco a poco se involucra más a fondo en el caso, convencido de la inocencia de su cliente, pero también de que hay algo más en juego, el derecho de todo ciudadano a un juicio justo, por encima de afanes de venganza o de apaciguar a cualquier precio al pueblo. Vibrante cine histórico encuadrable también en el atractivo subgénero del drama judicial, dirigido con estupendo clasicismo por Robert Redford, a quien le gustan las historias basadas en hechos reales, piénsese en sus film Quiz Show (El dilema). El cuidado guión de Gregory Bernstein y James D. Salomon sale airoso de lo que se dirían sus metas principales: describir un ambiente de posguerra aún crispado, donde todavía saltan chispas entre vencedores y vencidos, las heridas aún tardarán en ser restañadas, hay todavía mucho odio, rencor, miedo y prejucios acumulados; pintar el “viaje del héroe” acometido por un joven abogado, que sabrá hacer suyo un caso por el que no sentía ninguna atracción, aun a costa de ganarse el desprecio de “los suyos”; y atrapar el dilema de una madre, Mary Surratt, que nunca sacrificará a su hijo, en busca y captura como sospechoso de formar parte de la misma conspiración, aunque desarrolla una especie de relación materna inesperada con su abogado. El film tiene la virtud de tener muy bien trenzadas las distintas subtramas, de saber crear intriga acerca de cuál será el veredicto, de ser emotivo respetando al mismo tiempo al espectador sin baratos trucos sensibleros. Es hermosa la paleta de colores apagados, una adecuada fotografía de Newton Thomas Sigel adecuada al luctuoso contexto histórico en que se sitúa la historia. Y el reparto está fantástico, tanto los actores principales, James McAvoy y Robin Wright, como otros más secundarios -Tom Wilkinson, Evan Rachel Wood, Kevin Kline, Danny Huston-, pero decisivos para armar esta sólida película. Se trata de la primera producción de The American Film Company, una compañía que tiene el loable propósito de abordar cine histórico, porque al decir de uno de sus responsables “la realidad supera la ficción no solo porque es más sorprendente sino también más interesante”.

7/10
Queen to Play

2009 | Joueuse

Más que interesante film franco alemán protagonizado por una gran  Sandrine Bonnaire (La vida), que interpreta a camarera francesa en la isla de Córcega. Ella, que ha sido limpiadora en la casa Kröger, de un médico norteamericano (Kevin Kline en su primer papel de habla francesa), empieza a desarrollar un gran interés por el juego del ajedrez. El médico la ayudará a mejorar su técnica.

5/10
Definitivamente, quizás

2008 | Definitely, Maybe

El guión tiene un punto de originalidad: Will Hayes, padre de familia a punto de divorciarse, acude al colegio a recoger a su hija Maya, de diez años. Ésta ­­–desesperada ante la desestructuración familiar– se siente intrigada por cómo se conocieron y se enamoraron sus padres. Aunque Will se muestra en un principio reacio a explicarle los detalles, finalmente acepta hacerlo. Pero propone a su hija una especie de juego. Le contará con pelos y señales sus devaneos con tres mujeres variopintas cuando se mudó a Nueva York para trabajar en la campaña electoral del aspirante a presidente Bill Clinton. Will cambia los nombres de las chicas, y Maya tendrá que adivinar cuál de las tres se corresponde con su madre. El planteamiento, que ofrece una dosis de suspense a una architípica comedia romántica, tenía posibilidades. Pero el británico Adam Brooks, artífice de algunos episodios de Mr. Bean, no logra evitar que el espectador tenga una sensación de ‘déjà-vu’, como si ya hubiera visto antes cada uno de los tres romances. Quizás porque el realizador intenta que no parezca muy evidente con cuál de las tres candidatas se va a quedar al final el protagonista, lo cierto es que la impresión es que el personaje de Ryan Reynolds no tiene química con ninguna de ellas. El desenlace es decepcionante, y pasa de puntillas por el asunto que parece más interesante: las consecuencias de la ruptura matrimonial. Tampoco aprovecha que la acción se desarrolla en el mundillo de la política, lo que podía haber dado cierto juego, si se le hubiera sacado punta a algunas situaciones. Hasta la aparición ‘sorpresa’ del propio Clinton –en realidad se trata de un doble-, carece de la gracia deseada. Tampoco le hace ningún favor a la cinta el toque grosero que supone poner a la niña Abigail Breslin a hablar de sexo, porque ha recibido clases de educación sexual en la escuela. 

4/10
Trade. El precio de la inocencia

2007 | Trade

Jorge es un mexicano de 17 años que sólo vive para encontrar a su hermana Adriana, adolescente secuestrada en ciudad de México a plena luz del día. Sus pesquisas lo pondrán en contacto directo con la realidad de la trata de blancas, el tráfico de mujeres para ser explotadas sexualmente en otros países. Mientras Adriana es transportada con otras mujeres hacia Estados Unidos, Jorge se topa con un maduro y solitario policía yanqui que le va a ayudar a dar con ella. El tráfico humano es toda una tragedia y ha sido tratado en otros títulos, aunque se puede decir que el cine no ha explotado mucho el tema. Recientemente Promesas del Este recogía la crudeza de la realidad que viven estas pobres chicas. Este film producido por un nombre inesperado, el alemán Roland Emmerich, es dirigido con buen pulso por su compatriota Marco Kreuzpaintner, a partir de un guión de Jose Rivera (Diarios de motocicleta). Y está trenzado con buenos hilos narrativos, propiciados por las peripecias en dos escenarios móviles, el de los captores y sus víctimas -con la amistad que nace entre Adriana y Veronika, una joven polaca también secuestrada, que se ven sostenidas en su tribulación por su fe católica-, y el de los que les pisan los talones -Jorge y el policía Ray, entre los que nace una creciente confianza-.El tratamiento fotográfico ayuda al verismo de la narración, y acompaña bien la inspirada banda sonora de Leonardo Heiblum. La historia es cruda, pero hay cierta elegancia en su tratamiento; y se evitan las concesiones fáciles al sentimentalismo, se apuesta por una senda realista, con momentos terribles, donde se destapan reacciones nobles, pero también la tentación de la venganza o la desesperación. Hay un gran acierto en el reparto, casi todos nombres desconocidos excepto el de Kevin Kline, en un rol inesperado.

6/10
La Pantera Rosa (2006)

2006 | The Pink Panther

La Pantera Rosa es un anillo de diamantes de inestimable valor, propiedad de Yves Gluant, entrenador de la selección francesa de fútbol. En el transcurso de un partido contra China, Yves es alcanzado por un dardo venenoso que le causa la muerte. Durante la confusión que sigue al suceso, la Pantera Rosa desaparece de forma enigmática. Ante la enorme repercusión del caso, el inspector Dreyfuss teme que los medios de comunicación distraigan demasiado a los policías que ha enviado a investigar. Así que para desviar la atención de los periodistas, les hace creer que el encargado del caso es el inspector Clouseau, el peor agente del cuerpo. Éste ignora su papel de cortina de humo y tratará de resolver el caso. Aunque es bastante idiota, con ayuda del gendarme Ponton y la secretaria Nicole, y de bastante suerte, Clouseau se acerca al culpable. Adaptación libre del famoso film protagonizado por Peter Sellers, cuyo rostro permanecía inalterable aunque el mundo se derrumbara a su alrededor. Sustituirle era el reto más difícil. El elegido ha sido Steve Martin, cómico de estilo muy diferente, exagerado e histriónico, frente a la contención de Sellers, y que también es coautor del guión. La dirección ha recaído en Shawn Levy, que dirigiera a Martin en la comedia Doce en casa. El humor es más chabacano que el de la cinta original, en concordancia con los tiempos que corren. Lo mejor, los títulos de crédito, que muestran a la Pantera Rosa animada, el tema musical clásico de Henry Mancini, y algún que otro gag como cuando el protagonista pronuncia la palabra ‘hamburguesa’ con acento americano.

4/10
El último show

2006 | A Prairie Home Companion

Tiene algo de premonitorio que justamente El último show cierre la filmografía de Robert Altman. No sólo por el título español de la película, sino porque la entera trama está atravesada de nostalgia –allí está el tema musical “Coming Home”, “volver a casa”, por ejemplo– y de un anhelo de felicidad, y porque se encuentran bien presentes los temas del paso del tiempo, y de la muerte. Se trata, desde luego, de un dignísimo broche de oro a la carrera de un cineasta, que arranca con un hermoso plano de lo que parece ser un cielo estrellado; el espectador descubre asombrado que se trata del reflejo de un charco en el asfalto de una calle, donde se sitúa el Fitzgerald Theatre, lugar desde donde se hace un programa radiofónico en vivo, el “A Prairie Home Companion” del título original. En la ciudad de St. Paul, Minnesota, se diría que el tiempo se ha detenido, tal es la sensación que desprende un espectáculo de otra época, donde en un ambiente agradablemente familiar se suceden las actuaciones musicales al más puro estilo ‘country’, entregadas entre cuña y cuña publicitarias. Pero las cosas están a punto de cambiar. Una gran empresa texana ha comprado el teatro, y la noche en que transcurre el film va a ser la del último show. Firma el guión, y tiene un papel dentro de un fabuloso reparto coral, Garrison Keillor, que se inspira en su propio show radiofónico, que se llama precisamente “A Prairie Home Companion”. Sorprende la facilidad de Robert Altman para desplegar una historia en la que aparentemente ocurren pocas cosas, y donde se suceden elementos que se dirían pertenecientes a géneros muy diversos, servidos en feliz mezcla. Guy Noir, el narrador, (Kevin Kline) es un peculiar detective deudor de la serie negra, que se diría salido de una novela de Hammett o Chandler; los vaqueros Dusty (Woody Harrelson) y Lefty (John C. Reilly), ponen la nota humorística, y en un momento dado, a modo de protesta, deslizándose por el filo de la navaja del mal gusto; las hermanas Yolanda y Ronda Johnson (Meryl Streep y Lily Tomlin), y Lola (Lindsay Lohan), la hija de la primera, subrayan el capítulo de nostalgia; G.K. (Gerrison Keillor) se interpreta a sí mismo, y es el fiel exponente de la profesionalidad impasible, “el espectáculo debe continuar”; el empresario paleto (Tommy Lee Jones), frío e implacable, no se inmuta ante su labor de liquidar el espectáculo, y un busto de Francis Scott Fitzgerald es como un silencioso reproche, que no sabe escuchar; e incluso está el onírico personaje de Virginia Madsen, una bella y misteriosa mujer, ángel de la muerte que, sorprendentemente, no chirría. De un modo muy agradable discurre la narración, sin aspavientos ni reivindicaciones “de pancarta”. Se habla de una cultura del entretenimiento para muchos “demodé”, de un ambiente profesional donde existe el aprecio auténtico por “el otro”, y donde incluso las canciones parecen apelar a una Arcadia feliz, a veces hasta convertirse en auténticas plegarias, que añoran esas verdes praderas donde uno se puede recostar. Es un film muy Altman, pero desprendido del cinismo que a veces ha caracterizado su cine, con muchos personajes bien perfilados, donde se permite el lucimiento de algún elegante plano secuencia. Y se diría que los actores se lo han pasado en grande rodando, acompañados de auténticos profesionales de la radio, como el ruidista, que da pie a una de las escenas más divertidas del film, en que apoya un momento de improvisación iniciado por G.K. y continuado por las hermanas Johnson.

7/10
Como gustéis

2006 | As You Like It

Comedia sobre el sistema de herencias en la Inglaterra de finales del XVII. Las heredades se mezclan con líos amorosos que acaban componiendo un caótico panorama, especialmente para los chicos, pues por distintos motivos las chicas adoptan distintas personalidades. A veces, estos disfraces y nuevas identidades ayudan a la relación y otras sólo consiguen liar más las cosas. Kenneth Branagh vuelve a adaptar a William Shakespeare, en quien es todo un experto.

4/10
De-Lovely

2004 | De-Lovely

Un anciano Porter recibe la visita de un misterioso personaje, Gabe; y a través de las canciones que compuso tiempo atrás, rememora los principales sucesos de su vida; sobre todo su matrimonio con Linda, donde siempre hubo amor, aun con altibajos. Irving Winkler trata de decirnos en este film que las cosas fueron en realidad un poquito más complicadas. Y lo hace con un original formato de musical, y a través de las propias canciones del artista, rememora los principales acontecimientos de su vida. Una magnífica reconstrucción de época. Un maravilloso uso de las canciones de Porter, con nuevas versiones de algunos temas, en los que han participado gente de la talla de Sheryl Crow, Alanis Morissette, Robbie Williams o Diana Krall: destaca el recurso al final de “In the Still of the Night”, acertado broche de oro para cerrar la historia. Y dos grandes actores, Kevin Kline y, sobre todo, Ashley Judd. El film incide sin tapujos en la bisexualidad del protagonista pero, de modo sorprendente en los tiempos que corren, subraya cómo el único amor verdadero de Porter fue el de su sufrida esposa, que estuvo junto a él en los momentos luminosos y en los oscuros, cuando verdaderamente necesitaba apoyo.

4/10
El club de los emperadores

2002 | The Emperor's Club

William Hundert. Un profesor, ya maduro, ha sido convocado en un lujoso hotel para una reunión de antiguos alumnos suyos. Los recuerdos se agolpan en su memoria. Aquel curso del 72, en la prestigiosa escuela de St. Benedict… Un año más, logra apasionar a sus alumnos con la enseñanza de la historia de Roma. Sabe usar recursos pedagógicos para alimentar la curiosidad natural de los adolescentes: como el de hacer leer la inscripción que preside el fondo de la clase, que narra los hechos guerreros de un rey del que, en la actualidad, nadie recuerda siquiera el nombre. Puede empeñarse uno en ganar el mundo entero, pero para que las realizaciones perduren, hay que hacer algo más, salir del cascarón del propio egoísmo… Hundert lo tiene claro: no sólo enseña una asignatura; ante él hay personas, jóvenes, con toda una vida por delante, que en el futuro ocuparán posiciones importantes en la sociedad. Y tiene que moldear su carácter, ayudarles a forjar su personalidad. Pero ese curso se va a encontrar con un alumno problemático, que llega con el curso ya empezado. Se trata de Sedgewick Bell, hijo de un senador. Un chaval muy listo, pero que va a lo suyo, y sometido a una enorme presión por parte de su padre, quien no se ocupa mucho de él, pero que sí desea su triunfo social. Una película rica y sugerente, muy atractiva para los que se dedican a la enseñanza. Muestra con aires de fábula a un personaje, muy bien encarnado por Kevin Kline, con innegable vocación para la enseñanza. Pero que también tiene sus debilidades. ¿Quién no pecaría en un momento dado de injusto, al observar que su pupilo díscolo por fin empieza a tomarse interés por las cosas? Y a pesar de todo, su sentido de la justicia emerge cuando se rompen las reglas del juego. Ocurre en las emocionantes escenas del concurso de los emperadores. Michael Hoffman (Escándalo en el plató, Un día inolvidable) maneja bien el guión de Neil Tolkin, adaptación de un relato breve de Ethan Canin, "El ladrón de palacio". Quizá se echa en falta ver a los alumnos estudiando alguna cosa distinta de la historia de Roma (¿no se imparte allí ninguna otra asignatura?), el director esté un pelín desdibujado, y la historia de amor del profesor parezca demasiado leve; pero el conjunto del film funciona, un canto a la labor de la enseñanza (no siempre reconocida), donde se recuerda que hay dos tipos de éxito en la vida, de muy distinta naturaleza. Y sólo el que te deja en paz contigo mismo y con los demás, merece la pena.

6/10
The Anniversary Party

2001 | The Anniversary Party

Una matrimonio de "celebrities" decide celebrar su aniversario por todo lo alto con una fiesta. El evento no tendrá desperdicio, se cometerán todo tipo de excesos y acudirán invitados que no son bienvenidos, lo que acabará poniendo a prueba la relación de la pareja protagonista. Debut como directores de largometraje de los actores Alan Cumming y Jennifer Jason Leigh. Para ella ha sido la primera y última película como directora.

4/10
La casa de mi vida

2001 | Life As A House

Las cosas no le van bien a George Monroe. Vive solo en una casa destartalada y cochambrosa, acaba de perder el trabajo y para colmo ha recibido la noticia de que su salud está muy debilitada. Su ex mujer Robin se ha casado con otro hombre, y su hijo Sam es un colgado adolescente, totalmente desnortado y que se dedica a drogarse y hacer la vida imposible a su madre. Pero George va a llevar a cabo el plan que se había propuesto hacía mucho tiempo: construir una casa nueva con sus propias manos. El sueño de todo americano. La casa como símbolo de la propia existencia... El director Irwin Winkler ha dedicado toda su vida a la producción cinematográfica, y sus películas han cosechado un total de 12 Oscar de entre 45 nominaciones. Se ve que el tipo tiene ojo. La casa de mi vida es su quinta película como director y en ella ofrece una comedia dramática muy apañada. Reúne en ella a un reparto envidiable –todos ellos perfectos–, liderado por un Kevin Kline que aporta toda su simpatía a un personaje tan singular como la vida que se desarrolla en torno a su choza. Anda que no es rarito su hijo, y la joven “lolita” de la casa de al lado, y la patética madre de ésta, y el otro vecino... Pero todo puede enderezarse si se pone esfuerzo, constancia y unidad en un empeño común. Incluso puede caber un final a lo Capra para redondear la faena. Estos americanos...

6/10
El sueño de una noche de verano de William Shakespeare

1999 | William Shakespeare’s A Midsummer Night’s Dream

La inmortal comedia mágica de William Shakespeare es trasladada a la Toscana de finales del siglo XIX. Hermia y Lisandro están locamente enamorados. Pero el padre de ella pretende casarla con Demetrio, que a su vez ama a Hermia, mientras que Helena bebe los vientos por Demetrio. ¡Vaya lío!, ¿no? Pues aún se van a complicar más las cosas una noche de verano, en que el duende Robin administra una pócima amorosa a los amantes, con lo cual sus amores quedan trastocados. Otra afectada es la Reina de las Hadas, debido a los efectos de la poción se enamora de un presuntuoso actor convertido de asno. Risas, amor y toque de magia son las claves de este film que cuenta con un reparto envidiable. Calista Flockhart, conocido rostro televisivo de Ally McBeal está bien arropada por Michelle Pfeiffer, Christian Bale, Rupert Everett, Stanley Tucci, Sophie Marceau, David Strathairn... Pero el rey de la función es Kevin Kline, sobre todo en la secuencia de la representanción teatral, que es la que mejor captura el espíritu de Shakespeare. El film cuenta con un esfuerzo importante en la construcción de los decorados: una bulliciosa plaza mayor y el bosque mágico desprenden un radiante colorido, incluso en las esencas nocturnas. Michael Hoffman, el director, comenta que "el tema central del film es el conflicto entre amor y dignidad, y a cuánto de ti mismo eres capaz de renunciar para conseguir el amor".

6/10
Wild Wild West

1999 | Wild Wild West

El viejo Oeste. Dos agentes especiales del gobierno son requeridos por el presidente Ulysses Grant, ante la inexplicable desaparición de los científicos más reputados del país. James West, un juerguista nato que siempre la está armando, es muy eficaz; y Artemus Gordon destaca como maestro del disfraz, además de ser ingenioso inventor de todo tipo de artilugios para enfrentarse al crimen. Sus investigaciones les conducen hasta un general sudista de pasado dudoso, muy bien relacionado con el malvado doctor Arliss Loveless, un tetrapléjico que pretende derrocar al presidente. Una ayuda inestimable para enfrentarse al villano se la proporciona Rita Escobar, una joven que se mueve en el círculo de Loveless por motivos desconocidos. Adaptación a la pantalla grande de una vieja serie televisiva de los años 60, una especie de James Bond cómico que se mueve por el salvaje Oeste. Barry Sonnenfeld (Men In Black, La familia Addams. La tradición continúa, Cómo conquistar Hollywood) disfrutó de Jim West en sus años mozos, y para modernizar la serie acudió a su amigo Will Smith, con quien ya trabajó en Men in Black. Éste aporta su característico sentido del humor, igual que su compañero de armas, Kevin Kline. Kenneth Branagh compone a un malvado histriónico, muy alejado de sus típicos papeles shakesperianos. Mientras que la nota sexy del film la pone Salma Hayek.

5/10
La tormenta de hielo

1997 | The Ice Storm

Corrosivo dibujo de las consecuencias de la liberación sexual en las familias de la América de los 70. El oriental Ang Lee es quien sirve a los yanquis este film nada complaciente, de grandes actores. Inolvidable la escena, patética, de la fiesta.

7/10
In & Out (Dentro o fuera)

1997 | In & Out

Cameron Drake es un joven convertido en estrella de cine que confiesa ante los medios, en plena gala de los Oscar, que todo su agradecimento se lo dedica a su querido profesor de instituto, el señor Howard Brackett, que es gay. La noticia se difunde enseguida por el pequeño pueblo donde vive, lo que supone un conflicto, sobre todo para Howard, un hombre sencillo que está a punto de casarse con Emily, su novia de toda la vida. Divertida comedia con un Kevin Kline (French Kiss) en todo su esplendor, el cual interpreta a un profesor que se las ve y se las desea para demostrar a todos su masculinidad. Aunque el guión de Paul Rudnick no es que sea una maravilla, el film tuvo enorme éxito debido en parte al elenco donde también destacan los secundarios Matt Dillon (Algo pasa con Mary) y Joan Cusack (Nueve meses). En definitiva, la película resulta ágil, entretenida y con momentos histriónicos como cuando Kline baila al ritmo de 'Macho man'.

5/10
Criaturas feroces

1997 | Fierce Creatures

Secuela de Un pez llamado Wanda, una original y desternillante película que tuvo un impresionante éxito comercial. Con el mismo cóctel que su antecesora (un poco de enredo, un poco de sexo y mucha guasa) esta película consigue busca seducir al espectador. Un despiadado hombre de negocios (Kevin Kline) adquiere un zoológico británico. Está decidido a que su nueva adquisición le llene los bolsillos de beneficios y para ello envía a su libertino hijo Vince (Kline también) y a Willa (Jamie Lee Curtis), una ejecutiva liberal, para que pongan su negocio a punto. Pero el director del zoo ha llevado a cabo ya sus propios planes para que el público acuda: cambiar los animales afables por criaturas feroces. Las cosas tomarán un giro inesperado cuando los guardianes del zoo organicen una increíble revolución para salvar a los peludos animales. Se trata de una comedia rabiosamente divertida, con un humor tendente a veces al absurdo y unos diálogos llenos de chispa. Destaca la inestimable presencia de un actor cuya categoría empieza a reconocerse cada vez más: Kevin Kline.

5/10
French Kiss

1995 | French Kiss

Kate tiene pánico a viajar en avión. Pero por recuperar a su novio... Estaba a punto de casarse. Pero, chica, no sé qué tienen las francesas, que Charlie, el novio de Kate, se enamora de una de ellas en un viaje de negocios. Kate acude a recuperarlo, pero conoce a Luc, un ladrón encantador. La reina del cine romántico, Meg Ryan, presta todo su encanto a esta deliciosa comedia de amor y enredo, dirigida con aplomo por Lawrence Kasdan (El turista accidental, Grand Canyon, el alma de la ciudad). Jean Reno hace uno de sus primeros papeles en EE.UU.

5/10
La princesa Caraboo

1994 | Princess Caraboo

En la Inglaterra de 1817, una pareja de granjeros encuentra a una muchacha de curiosos rasgos, que se expresa en un idioma incomprensible. Acusada ante los tribunales de mendicidad, logra hacerse entender, afirmando ser la hija de un rey de la costa de Java que tras ser raptada por un grupo de piratas consiguió escapar arrojándose al agua. Sus exquisitos modales y encanto personal logran seducir a la alta sociedad británica. Solo un escéptico periodista duda de la autenticidad de su historia. Divertida comedia romántica dirigida por Michael Austin, en la que abundan los enredos, las situaciones equívocas y las aventuras, todo ello hilvanado con mucha inteligencia y elegancia. Un excelente reparto y una gran dirección artística hace que estemos ante un film realmente exquisito, especialmente apropiado para pasar una agradable velada familiar.

5/10
Dave, presidente por un día

1993 | Dave

Bill Mitchell, el presidente de los Estados Unidos, ha sufrido una parálisis cerebral mientras se encontraba con una de sus amantes. El accidente le hace permanecer en coma por tiempo indefinido, y para que la noticia no llegue a oídos de la opinión pública, la Casa Blanca decide buscar un sustituto del presidente. El candidato perfecto es Dave, un sencillo ciudadano que guarda un increíble parecido físico con el gobernante. Tras aceptar el cargo, Dave empieza a codearse con grandes autoridades del país y ve la oportunidad para mejorar las cosas. Pero debe guardar las apariencias, incluso ante Ellen, la primera dama, que no sospecha nada... de momento. Original comedia de Ivan Reitman (Los cazafantasmas) en torno a la Casa Blanca y suplantaciones de poder. Kevin Kline realiza un buen trabajo; primero como un cínico presidente, en una breve aparición; y luego como un simpático, humano y campechano caballero, en su otro papel en la cinta. Sigourney Weaver, a la que se le da igual de bien el drama que la comedia, está perfecta como la primera dama, toda una señora, que acaba quedando sorprendida del tremendo cambio que ha sufrido para bien su 'marido'. Destaca, dentro de la trama, el retrato de los entresijos de los gobiernos y la política social, que muchas veces se mueven por los intereses particulares de unos pocos, en vez de luchar por el bien común o las clases desfavorecidas.

6/10
Dobles parejas

1992 | Consenting Adults

Richard (Kevin Kline) y su esposa Priscilla (Mary Elizabeth Mastrantonio) parecen tenerlo todo: una casa maravillosa, una hija prometedora y un próspero negocio. Sin embargo echan de menos algo de acción en su vida, algo que el matrimonio Otis, sus vecinos, parecen tener con creces. Tentados por la vida frivola e intensa de ellos, Richard accede a intercambiar su pareja y se dejará arrastrar por una pasión que le llevará a un territorio peligroso y criminal, que pondrá en juego la vida de los suyos. Dirigida con pulso, esta película resulta inquietante tanto por su planteamiento como por la interpretación de un gran elenco de actores. Kevin Spacey (Seven, Sospechosos habituales, American Beauty) demuestra con creces su magnífico carisma para meterse en la piel de personas con dobles intenciones.

4/10
Chaplin

1992 | Chaplin

Richard Attenborough (Gandhi, Grita libertad) dirige esta película sobre la vida del más genial cómico que haya dado el Séptimo Arte. El film elabora el retrato del hombre que se oculta tras el personaje. Así, somos testigos de sus comienzos, de la llegada de la fama, del éxito profesional, de sus fracasos matrimoniales... en definitiva, de las luces y sombras, que acompañan a todos los personas que han hecho historia. El reto de interpretar a Chaplin fue asumido por Robert Downey Jr., quien salió airoso del mismo, hasta el punto de que obtuvo una nominación al Oscar por su papel. Le acompañan en el reparto Dan Aykroyd, Kevin Kline, Anthony Hopkins y Milla Jovovich (El quinto Elemento, Juana de Arco). Attenborough imprime al film un correcto tono académico, en el que sobresale una excelente fotografía y una gran banda sonora. Pero en especial hay que destacar la recreación de diversos gags, que constituyen un auténtico homenaje al cine mudo.

6/10
Grand Canyon, el alma de la ciudad

1991 | Grand Canyon

Historias entrecruzadas de seis personas que viven en Los Angeles, una ciudad muy agresiva. Un productor cinematográfico de películas violentas es atacado por unos atracadores callejeros y tiene que someterse a una operación a vida o muerte, lo que le hace replantearse su vida. Mientras está haciendo su gimnasia diaria, una mujer se encuentra a un niño abandonado, por lo que decide quedárselo. Una mujer se queda atrapada con su coche en un barrio marginal y es atacada por unos delincuentes. Se salvará gracias a la intervención de un hombre de color. Lawrence Kasdan ya era el guionista más reputado de Hollywood (El imperio contraataca, En busca del arca perdida) cuando comenzó su carrera como realizador con la exitosa Fuego en el cuerpo. Tras títulos como Silverado realizó un giro inesperado hacia dramas de mayor calado como El turista accidental. Posteriormente, Grand Canyon fue su consagración, probablemente su mejor película. Gran parte del mérito reside en el guión que el propio realizador coescribió junto con su mujer Meg, y que mezcla elementos autobiográficos u ocurridos a otras personas de su entorno. Además, consiguió juntar en el reparto a gran parte de los nombres más importantes del cine norteamericano. Destaca la actuación de Kevin Kline (actor fetiche de Kasdan) pero también de Danny Glover (Arma Letal), Mary McDonnel (Maridos y mujeres) y el televisivo Steve Martin (Esposa por sorpresa). La banda sonora es uno de los mejores trabajos de James Newton Howard.

7/10
Escándalo en el plató (Queridísimos enemigos)

1991 | Soapdish

Celeste Talberg es la protagonista de un famoso culebrón televisivo, llamado El sol también se pone. Lleva más de 20 años emitiéndose, y llega a millones de hogares, donde contagia a los espectadores con las intrigas y las emociones de sus personajes. Pero la vida en el interior del plató no es la que muestran las cámaras. Celeste se ha convertido en una estrella consagrada gracias a la serie, y no quiere dejar su puesto por nada del mundo. El problema surge cuando una nueva actriz pretende arrebatarle su papel. Una divertida comedia sobre los entresijos de la televisión y las relaciones humanas cuando los actores y actrices dejan de interpretar. Aunque trata el tema con más frivolidad que profundidad, es adecuada para pasar un buen rato.

4/10
Te amaré hasta que te mate

1990 | I Love you To Death

Cuando descubre las continuas infidelidades de su esposo, el dueño de una pizzería, Rosalee decide asesinarle friamente, para lo que recaba la ayuda de dos individuos. Única incursión del todoterreno Lawrence Kasdan en la comedia, a la que añade numerosos toques de humor negro. De nuevo se pone a las órdenes del cineasta su actor fetiche: Kevin Kline.

4/10
El asesino del calendario

1989 | January Man

Un agente poco ortodoxo, que fue expulsado de la policía, reingresa en el cuerpo para atrapar a un peligroso asesino en serie. El irlandés Pat O’Connor entrega cine de suspense con tono paródico y reparto de lujo.

5/10
Un pez llamado Wanda

1988 | A Fish Called Wanda

Cuatro pícaros ladrones orquestan el robo de unos valiosos diamantes. Pero tan pillos son que se ponen zancadillas unos a otros, una vez logrado el botín. Hasta el punto de que uno es detenido. El director de la Ealing, Charles Crichton unió fuerzas con el ex Monty Python John Cleese en esta divertida comedia con psicópata filósofo, activista pro animales tartaja, abogado muy “british” y mujer seductora. Algunas escenas, como la del tartamudo intentando escribir un mensaje son desternillantes.

6/10
Grita libertad

1987 | Cry Freedom

Desgarradora reconstrucción de los últimos días de la vida de Biko, un importante activista negro conocido por su lucha para conseguir la igualdad de derechos entre razas en Sudáfrica. Un periodista liberal blanco, arriesgó su vida para dar a conocer al mundo la historia de Biko y consiguió fotografiar su cadáver. Tras ser condenado a arresto domiciliario, traza un plan para escapar del país. Tras la magistral Gandhi, el realizador Richard Attenborough volvió a basarse en hechos reales en este logrado filme de denuncia política. Además de Denzel Washington, destaca del reparto Kevin Kline, un actor conocido normalmente por sus papeles en comedias, pero que en esta ocasión demostró su gran valía para el drama.

7/10
Nostalgia de un amor

1986 | Violets Are Blue...

Henry y Gussie fueron amigos en su juventud y novios hace mucho tiempo, pero sus vidas tomaron rumbos distintos. Quince años después se reencuentran en la ciudad natal de ambos, Maryland, y rememoran tiempos del ayer. Ella se ha convertido en fotógrafa, y él está al mando de la rotativa de su padre; los dos se casaron con otras personas pero quizá hay algo emocional que todavía une a Henry y Gussie. Melodramática película del productor Jack Fisk con un Kevin Kline (Un pez llamado Wanda) y una Sissy Spacek (Cuando el río crece) en uno de sus papeles más románticos.

4/10
Silverado

1985 | Silverado

En medio del desierto del Oeste norteamericano, en una vieja ciudad llamada Silverado, un ambicioso sheriff interpretado por Brian Dennehy está haciendo cundir el pánico. Es un tipo que domina la región con mano dura, y no duda en asesinar a cualquiera que pretenda hacerle frente. Tiene a todos los habitantes atemorizados y dominados, pero no cuenta con la valentía de cuatro forasteros que acaban de llegar a la ciudad. Son cuatro temibles pistoleros obsesionados con imponer la justicia allá por donde pasan, interpretados por Kevin Kline, Scott Glenn, Kevin Costner y Danny Glover. El enfrentamiento entre pistoleros es inevitable. Un entretenido western que resucita algunos de los mejores elementos del género, aunque no posee la fuerza del los clásicos. Hay mucha acción y buenas interpretaciones por parte de un plantel artístico prometedor. Escrita y dirigida por el prestigioso Lawrence Kasdan, que comenzó como guionista de algunas de las películas de George Lucas y de Steven Spielberg.

6/10
The Pirates of Penzance

1983 | The Pirates of Penzance

El pirata Frederick se enamora de la dulce Mabel, pero la ocupación de él será un grave impedimento para la unión de ambos. Basada en la opereta de William S. Gilbert, el director Wilford Leach llevó a la pantalla este musical con una puesta en escena estupenda. Kevin Kline, en una de sus primeras intervenciones en el cine, le da la réplica a Linda Ronstadt, quien fue nominada al Globo de Oro como mejor actriz.

4/10
Reencuentro

1983 | The Big Chill

Después de varios años sin verse, un grupo de antiguos compañeros de Universidad vuelven a encontrarse en el funeral de un amigo común. Con el tiempo, cada uno condujo su vida por un camino distinto. A unos les ha ido mejor y a otros peor, pero siguen conservando en la memoria los buenos momentos que pasaron juntos. Sam (Tom Berenger) es un prestigioso reportero de televisión, Nick (John Hurt) se dedica a la venta de drogas, Sarah (Glenn Close) es una médico volcada con su profesión, y Karen (Jobeth Williams) es una sencilla ama de casa. Están muy sensibilizados con la muerte de su amigo, y aprovechan los días que pasan juntos para restablecer los vínculos perdidos, incluso los amorosos. Atractiva comedia con un fondo de retrato social, escrita y dirigida por una de las mentes más reputadas en Hollywood: Lawrence Kasdan. Empezó como guionista de las películas de Steven Spielberg y George Lucas: la saga de La guerra de las galaxias e Indiana Jones. Aquí entrega una película entretenida y nostálgica, con situaciones brillantes, unos diálogos muy cuidados, y una impresionante plantilla artística.

5/10
La decisión de Sophie

1982 | Sophie's Choice

Stingo (Peter MacNicol) es un escritor que acaba de mudarse a una casita en Brooklyn donde quiere retomar su novela. Allí conoce a una pareja autodestructiva, cada uno con sus tormentos interiores: Nathan (Kevin Kline), un intelectual judío de carácter inestable, y Sophie (Meryl Streep), una católica polaca que vivió una tremenda agonía en el campo de concentración en Auschwitz. Poco a poco, Stingo se irá haciendo amigo de la fascinante e inteligente pareja, e incluso se verá atraído por Sophie. Dramática película con una espléndida Meryl Streep que ganó el Oscar como mejor actriz por su dura interpretación de polaca con un atormentado pasado, resulta especialmente notable cómo trabajó el alemán y el polaco para su personaje; tremendos son los flash-backs donde se dan las claves de la decisión a la que alude al título, y que tiene que ver con su maternidad.Alan J. Pakula (Presunto inocente, El informe Pelícano) dirige un film redondo pero muy amargo, con un guión impecable y unos actores notables que definen muy bien el carácter de sus personajes. Plausible es también la actuación como esquizofrénico de Kevin Kline, que debutaba en el cine con este papel. La cinta, quizá un poco larga, pero imprescindible.

5/10

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