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Lista de cine

Lista de películas del género Experimental

(1953) | 23 min. | Experimental
Film experimental de José Val del Omar, integrante de su ambicioso proyecto “Tríptico elemental de España”, con imágenes de alto contenido poético, acompañadas de versos muy expresivos. “Ay, Dios, pero qué ciegas son las criaturas que se apoyan en el suelo”, dice la voz del poeta mientras vemos imágenes de campos, el agua, con figuras caprichosas que parecen bailaores, efecto intensificado por la música y las palmas de cante jondo. “Quien más da, más tiene. Matemáticas de Dios.”, insiste la voz en este hermoso poema lírico audiovisual, no apto para todos los paladares, y que termina con un expresivo “sinfín”.
6/10
(2011) | 70 min. | Comedia | Drama | Experimental

Diez veinteañeros. Cinco chicas y cinco chicos en el punto álgido de la juventud, cuando a lo lejos se empieza a divisar la vida adulta. Pedazos de vida capturados en secuencias cortas, en distintos escenarios, y sin seguir ninguna estructura narrativa. Amanecidos desprecia la construcción tradicional de una historia, no hallamos en ella ni planteamiento, ni nudo ni desenlace. Es cine de lo inesperado, que no permite hacer planes al espectador. Son las páginas de un diario íntimo o de un álbum de fotos abierto al azar. Son recuerdos que llegan a la cabeza sin avisar. Una película que palpita con tanta intensidad como sus jóvenes protagonistas.

(1924) | 19 min. | Experimental
El pintor francés Fernand Léger había declarado que "el argumento es el gran error del cine". Junto con Dudley Murphy dirigió para demostrarlo esta pieza que consiste en una sucesión de piezas de engranajes mecánicos, péndulos, escenas de París, etc. El conjunto resulta bastante sugerente.
6/10
(1968) | 94 min. | Drama | Experimental
Extrañísimo film que se encuadra en las vanguardias de finales de los 60 y principios de los 70. La película es una especie de estudio introspectivo en los pensamientos y sentimientos de una mujer, casada y madre de dos hijos, que sufre y duda con respecto a su relación con otro hombre y su amor por la interpretación. Rodado íntegramente en Barcelona, se trata de un film muy críptico, bastante incomprensible, que no sigue una narrativa convencional. Está rodado en blanco y negro, con encuadres muy cuidados y exteriores que sacan mucho partido de la arquitectura modernista. Hay mínimos actores, prácticamente dos, y resulta enormemente discursivo, y seguramente aburrido por lo trasnochado de su propuesta estilo "ensayo", en donde los hechos y los pensamientos de la protagonista se entrelazan sin ton ni son. De hecho la frase introductoria ya resulta bastante engolada: "Intento de análisis para clasificar a un ser viviente". Una joven Núria Espert, eso sí, da muestras de su magnetismo y prueba de ello es el inicio, con tres minutos de primer plano fijo mirando a la cámara sin pestañear. Destaca la casi omnipresente música de avant-garde jazz.
4/10
(1963) | 26 min. | Documental | Experimental
Andy Warhol juguetea con la provocación filmando un rostro que sugiere una felación.
3/10
(2003) | 90 min. | Experimental
Hay mucho espectador al que el danés Lars von Trier le irrita, pero nadie puede negar su capacidad de explorar y proponer nuevas vías al cine. Y el film que nos ocupa es singularísimo, y muy, muy interesante. Fascinado por el corto El ser humano perfecto, rodado por Jørgen Leth hace años, Von Trier, a modo de maestro pijotero, propone a su colega un reto: rodar cinco cortos con variaciones sobre el tema ahí tratado, poniendo una serie de condiciones de rodaje dificilísimas, que obligan a aguzar el ingenio: desde usar planos con menos de doce imágenes, hasta rodar un film animado. El resultado es apasionante.
6/10
(1966) | 23 min. | Experimental
Dos mujeres y un hombre viven diversas peripecias en un universo alternativo dominado por el color blanco. Insólito mediometraje experimental.
3/10
(2011) | 70 min. | Experimental | Documental
Tras sufrir una lesión en un pie, el director Andrés Duque, venezolano afincado en España, tuvo que guardar cama durante dos meses. En ese tiempo aprovechó para revisar y recopilar diversos materiales que había ido rodando a lo largo de ocho años. Lo montó, añadió palabras propias, incluyó material ajeno, segmentó los trozos bajo intertítulos, etc. El resultado es Color perro que huye, un cine de difícil aceptación por el gran público debido a su planteamiento experimental. El propio Andrés Duque no duda en decir que se trata de “un film muy raro". Y hay que constatar que tiene toda la razón. Más que de película se podría hablar de otra cosa: ¿videoarte?, ¿documental de vivencias autobiográficas?, ¿introspección?, ¿mezcolanza de materiales propios y ajenos?, ¿’collage’ de la cultura callejera, de youtube, de teleneovelas? De todo esto tiene esta extraña y abstracta propuesta del joven director venezolano, quien admite la importante influencia que han tenido en su cine directores como Iván Zulueta (Arrebato), Jaime Chávarri (El desencanto) o el excéntrico escritor colombiano Andrés Caicedo. Lo que está claro es que desde luego este film no dejará indiferente con sus imágenes, con su arbitrariedad creativa, su calidad casera (todo está rodado en video digital), la ausencia de guión y el montaje aleatorio.
3/10
(1969) | 23 min. | Experimental
En medio del páramo castellano, en las cercanías de un pequeño y antiguo villorrio, se levantan un par de viejas carpas de circo. Por las cercanías deambulan los cinco componentes del llamado Circo Indómito, cuatro hombres y dos mujeres. Cantan a coro, hacen imitaciones, ensayan números y presentaciones, dialogan, contrastan puntos de vista y preparan un nuevo espectáculo titulado “Derechos del hombre”. Un producto muy singular, de dudoso interés, la verdad. Para muchos espectadores se tratará de una serie de escenas sin ningún atractivo, en donde una serie de artistas circenses atípicos –a priori parecen bastante colgados, por cierto–, se mueven, declaman palabrerías insulsas, hablan y hablan, ensayan algunas performances y hacen… nada. Para otros quizá sea una apuesta audaz que se acerca, casi al modo documental, a un conjunto de raros outsiders y a un modo de hacer arte bastante marginal y que hoy en día resulta anacrónico. De cualquier forma, como película la propuesta de Derechos del hombre resulta surrealista y marciana y no acaba de enganchar por ningún lado, también por la lentitud de la narración, con tramos bastante pesados. El director y guionista Juan Rodrigáñez rueda casi todo al aire libre y probablemente lo mejor sea precisamente la ambientación natural, el paisaje bucólico de la zona, servido con bella iluminación natural.
2/10
(1969) | 177 min. | Documental | Experimental
'Walden', título alternativo del film, es un lago situado en el estado de Massachuttes. Allí se retiró en 1845 el escritor y pensador norteamericano Henry David Thoreau (1817-1962) con el fin de descubrir el mensaje que la naturaleza tenía que darle, para encontrarse consigo mismo en el estado más puro en que puede vivir el hombre (Emile Hirsch emuló al escritor en Hacia rutas salvajes). Thoreau escribió durante su retiro "Walden; or Life in the Woods", ya convertido en un clásico de la literatura estadounidense. El lituano Jonas Mekas, uno de los más importantes representantes del cine experimental americano, se dedicó durante tres años a rodar su vida cotidiana, sus viajes, sus encuentros con diversas personas, etc. Cada episodio de esa amalgama, que tomó forma definitivamente en 1969, contiene alusiones al retiro de Thoreau, aunque la más palpable es la palabra "Walden" entre cada uno de los capítulos, sólo que el lago de Mekas era el de Central Park.
6/10
(2011) | 87 min. | Experimental | Comedia Tráiler
Tercer largometraje de Juan Cavestany, director de El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo y Gente de mala calidad. Esta nueva cinta no se parece en nada a las anteriores porque tiene un cariz más experimental. Ha sido rodada con una cámara doméstica, en días sueltos, a lo largo de más de un año. Parte de un argumento críptico. Sigue los pasos de cuatro estrafalarios individuos, que parecen conocerse. Uno de ellos pide que le cedan la catedral de la Almudena para apartar los bancos y organizar una fiesta para su hermano. Otro se dedica a poner un vaso en la pared de su apartamento para escuchar misteriosas conversaciones de los vecinos. El tercero trata de que le sellen algún papel, y el último mantiene relaciones sexuales con una muñeca hinchable. Ambos acaban reuniéndose para organizar una especie de golpe en una nave industrial. Se deduce en momentos aislados del metraje que el film quiere ofrecer algún tipo de mensaje sobre la situación de los parados, y de los marginados sociales, que pierden la noción de realidad. Pero se nota que Cavestany tiene en mente el cine de David Lynch –sus secuencias son surrealistas en la línea de las suyas, y a veces derivan en el humor o son inquietantes–, pero por desgracia carece del inmenso talento del realizador de Terciopelo azul. Si no cae en el ridículo es porque cuenta con buenos actores, como Antonio de la Torre y Roberto Álamo. Pero a pesar de algún hallazgo puntual y de que intriga ligeramente al principio, carece por completo de rumbo, y finalmente es decepcionante y reiterativa.
3/10
(1968) | 69 min. | Experimental | Biográfico | Drama
Singular película del director nacido en Georgia Sergei Parajanov, en la antigua Unión Soviética. Se trata de una biografía del poeta y cantante folclórico -ashik- armenio Sayat Nova (1712-1795), desarrollada a partir de sus poemas, a lo largos de varios capítulos o cuadros que van desde la infancia a la muerte, pasando por la juventud, la oración antes de la caza, la entrada en el monasterio, el envejecimiento y el enfrentamiento al ángel de la muerte. Simbólica y críptica, sin apenas más palabras que las de algunos versos de Nova, el film tiene una indefinible, subyugante belleza, que recuerda al teatro japonés kabuki por el tratamiento visual, los contrastes de colores vivos y blancos, y una música preciosa. Llama la atención la imaginería cristiana católica que recorre toda la cinta, que se diría increíble en la URSS. De hecho, fue posible porque la realización corresponde a la fugaz etapa del deshielo, pero Parajanov sería perseguido y encarcelado en un campo de trabajo bajo disparatadas acusaciones que servían de excusa para ocultar lo que no era otra cosa que una discrepancia ideológica.
6/10
(1969) | 82 min. | Drama | Experimental | Fantástico
En uno de sus primero filmes, Gonzalo Suárez se descuelga con una difusa narración absolutamente disparatada, inspirada lejanamente en la historia del doctor Fausto (o así lo quiere hacer ver él), donde la puesta en escena experimental, la narración en off y las teatrales interpretaciones sólo añaden confusión al resultado, una colección de episodios simbólicos con escaso interés. Se trata de una obra “moderna”, inclasificable, quizá avanzada en su época, pero que con los años ha quedado hueca y no puede evitar su barato aire “amateur” y pretencioso.
2/10
(2018) | 84 min. | Experimental | Drama Tráiler
Con 88 años, los que tenía cuando presentó El libro de imágenes en Cannes, donde le concedieron una Palma de Oro especial, Jean-Luc Godard sigue explorando con el cine y tratando de expresar con imágenes y sonidos sus ideas sobre el mundo, algo que ya se veía en Adiós al lenguaje. Su cine experimental no es de digestión fácil, y ningún espectador tendrá la misma percepción del film. No es lo mismo el acercamiento de un espectador "normal", desconocedor de la historia del cine y del lenguaje del cine, que un sesudo cinefilo lector habitual de "Cahiers du cinéma", poseedor además de una amplica cultura literaria, musical y de mundo, capaz de intuir un poco las posibles intenciones de la propuesta de Godard. La película es un elogio de la verdad que pueden contener los fragmentos, imágenes y sonido, pues la realidad, también, estaría fragmentada. El veterano cineasta juega con brevísimos fragmentos de películas con distintos formatos de grandes maestros, pero también de noticiarios, manipulándolas, variando su tamaño hasta deformarlo, virando el color... E igualmente acude al desconcierto con el sonido, la voz del narrador bruscamente interrumpida por el silencio, como si fallara la banda de sonido, la voz que se superpone a otra voz, hasta dificultar la comprensión de lo que se está diciendo... La planta bien arraigada de su antiguo marxismo parece estar presente en sus andanadas contra el poder real (de rey) al que todos aspiran frente al fáustico, y en la mirada comprensiva a la violencia de las bombas y la revolución, acompañada de una cierta sublimación utópica de Arabia como Arcadia feliz. Resulta indudable que el conjunto tiene fuerza, y que puede entenderse como el equivalente fílmico del arte pictórico o escultórico moderno que renuncia a la representación figurativa para adentrarse en terrenos más instintivos y primarios, pero el alcance puramente intelectual, de visión del mundo, es limitado y para su interpretación requiere de claves hermenéuticas reservadas, quizá una selectiva pero exigua minoría.
6/10
(1967) | 54 min. | Experimental | Documental
Marker se sumerge en el interior de una joven japonesa durante las Olimpiadas de Tokyo de 1962. Al observar a los jóvenes occidentales en el evento, la niña se cuestiona, admirada, las diferencias entre ambas razas. No es exactamente un documental, sino una experimentación –muy en la línea de los trabajos anteriores de este realizador pionero del "ensayo fílmico" y perteneciente al movimiento de la "rive gauche"– sobre los pensamientos de una persona cualquiera en medio del mundo. Un verdadero hallazgo.
8/10
(1973) | 119 min. | Experimental | Fantástico | Drama
Una época previa a la Segunda Guerra Mundial. Józef viaje en un extraño tren, rodeado de peculiares pasajeros, rumbo al sanatorio donde está su padre Jakub agonizante. Se trata de un lugar rarísimo, donde le comunican que su padre ha muerto, pero que de alguna manera el tiempo se ha detenido, y puede recorrer con él distintas épocas del pasado, que confirman la idea de que la humanidad se repite continuamente, no somos muy originales. Resulta muy, muy difícil, hacer una descripción que haga justicia a esta película del polaco Wojciech Has, al fin y al cabo hablamos del director de películas tan personales y asombrosas como El manuscrito encontrado en Zaragoza. Lo que sí resulta innegable es que nos encontramos ante una película barroca, de imaginería desbordante, ante la que es difícil no sucumbir a su encantamiento. Desde el plano inicial de un cielo nublado oscuro, con unas aves suspendidas, que resulta estar viéndose desde la ventanilla de un tren, en cuyo interior, sin ruptura de montaje, vemos a un montón de gente ocupando un vagón, incluido el protagonista, uno sabe que está viendo algo distinto. El protagonista de El sanatorio del reloj de arena, y con él el espectador, realiza un viaje alucinante y grotesco, de exuberante barroquismo y meta imposible de adivinar, servido con objetivos cortos y grandes angulares, donde salta de un lado a otro para ver a soldados de distintas épocas siempre inmersos en las mismas guerras, o extraños maniquíes como los del emperador de Austria Francisco José y Maximiliano de México, o bien charla con su padre y con su madre. Lejos de lo que pudiera creerse, el resultado no es irritante, sino que Has fascina con su propuesta. El film ganó el Premio del Jurado en Cannes.
6/10
(2007) | 115 min. | Experimental | Musical Tráiler
Inclasificable film del cineasta barcelonés Pere Portabella (1929), quien hace gala de una peculiarísima mirada hacia la composición de la imagen y del discurso fílmico. Ya sólo el inicio deja a uno patidifuso: un piano toca solo mientras se mueve igualmente solitario por una gran estancia vacía. Al cabo del rato contemplamos cómo un hombre afina parsimoniosamente otro piano y luego pasamos a ver a un camionero que se dirige a Alemania, etc. Con escenas y secuencias de este tipo, sin seguir una narración lineal, sino construyendo una especie de collage musical y visual, Portabella ofrece un raro producto del que al menos se puede deducir una intención: mostrar la influencia y la pervivencia en el tiempo de la música del gran genio Johann Sebastian Bach. Sorprende en el film, rodado en castellano, italiano y alemán, la profusión de anacronismos, pues a momentos actuales –el camionero, el vendedor de pianos, la interpretación en el metro, etc.–, el director recrea con ambientación moderna algunas estampas del pasado, como el mercado de la carne o el trabajo del compositor como Cantor de la Iglesia de Santo Tomás, en Leipzig. Y junto a imágenes logradas, como la subyugante escena del piano cayendo al mar o los tubos del órgano mientras suenan los acordes de György Ligeti, también hay momentos desconcertantes, como un insistente desnudo femenino que no se sabe a qué viene. Hay asimismo cierto aire de reportaje documental en las escenas en que contemplamos al guía turístico o visitamos las instalaciones actuales de la Escuela de Santo Tomás, en donde semanalmente se ofrecen recitales y en donde la sublime música de Bach ejerce su benévola influencia sobre el alma de los alumnos. Por lo demás, las piezas musicales del maestro alemán son omnipresentes a lo largo de toda la película. El sentido homenaje al compositor es muy explícito y, de hecho, entre los muchos elogios que recibe, se pone en boca de un personaje una aguda y rotunda frase del nihilista Émile Cioran: “La música de Bach es una de las pruebas principales de que este mundo no es un fracaso”.
4/10
(1972) | 0 min. | Experimental

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