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Biografía

Timothy Spall

Timothy Spall

63 años

Timothy Spall

Nació el 27 de Febrero de 1957 en Battersea, Londres, Reino Unido

Premios: 1 Festival de Cannes

Un secundario con talento de protagonista

01 Junio 2015

Aunque el gran público lo conoce por su papel de Peter Pettigrew en la saga de Harry Potter, Timothy Spall (Londres, Reino Unido, 1957) tiene una dilatada y exitosa trayectoria en el teatro, el cine y la televisión. Es uno de los actores fetiche de Mike Leigh, con el que ha colaborado en cinco ocasiones. Con “Mr. Turner”, de este mismo director, ha ganado su primer gran galardón cinematográfico: el Premio al Mejor Actor en el Festival de Cannes de 2014, por su poderosa recreación del pintor inglés.

Desde muy joven, Timothy Spall mostró una vocación por la interpretación, lo que le llevó a participar en las obras de teatro que se realizaban en su escuela. Sin embargo, en una entrevista reconoció que a los 16 años dudaba entre unirse al ejército (quería ser conductor de tanques) o estudiar arte. La decisión llegó mientras ensayaba para una representación escolar de “El mago de Oz”. Una profesora se le acercó y le dijo: “Creo que deberías ser actor. Es un trabajo terrible... pero creo que deberías hacerlo y voy a ayudarte y a enseñarte el camino”.

Timothy se formó en Londres en el National Youth Theatre y en la Royal Academy of Dramatics Arts, donde consiguió la Medalla Bancroft al actor más prometedor. En 1979 debutó en la gran pantalla como actor secundario en  Quadrophenia. A principios de los 80 alternó la televisión (fue Barry en la famosa serie de la BBC Auf Wiedersehen, Pet) con papeles menores en películas como La prometida o Gothic. En 1988 colaboró con la polaca Agnieszka Holland en Conspiración para matar a un cura: fue su primer trabajo con una directora de prestigio. Después llegaron Bernardo Bertolucci (El cielo protector), Clint Eastwood (Cazador blanco, corazón negro), Mike Leigh (La vida es dulce, Todo o nada o Mr. Turner, entre otras), Kenneth Branagh (Hamlet), Tim Burton (Sweeney Todd) y Tom Hooper (The Damned United). En 1996 le diagnosticaron leucemia mieloide crónica, pero ha conseguido superarla sin que afectase a su carrera. De hecho, solo tardó dos años en volver a la gran pantalla, con tres películas: Siempre locos, Our Mutual Friend y La sabiduría de los cocodrilos, todas estrenadas en 1998.

Pese a que la mayoría de sus papeles han sido secundarios, siempre ha sabido cómo dotar a sus personajes de un rasgo distintivo que llame la atención del público. El mejor ejemplo de esto lo encontramos en Harry Potter: Peter Pettigrew no necesita más que un par de minutos para quedarse en la retina del espectador con sus ojos cobardes, sus manos inquietas y su aspecto de rata. Con Mr. Turner, Spall ha podido demostrar que su talento puede sostener un papel protagonista. Su recreación del pintor romántico William Turner, un personaje huraño e inteligente que le venía como anillo al dedo, le ha valido el premio en Cannes y el reconocimiento de la crítica como uno de los grandes actores británicos de nuestro tiempo.

No es alto, ni guapo, ni tiene un físico portentoso, pero su capacidad interpretativa lo ha situado en un lugar privilegiado. Sin hacer mucho ruido, este actor británico ha participado en más de un centenar de producciones de teatro, cine y televisión, entre las que se encuentran películas multipremiadas como Secretos y mentiras, la cinta que lo dio a conocer al gran público junto a su director, Mike Leigh, o El discurso del rey, que obtuvo el Oscar en 2010. Hombre sereno, él no se considera un maestro, sino alguien con experiencia que todavía tiene mucho que aprender: “La edad y la vida, si tienes suerte, te hacen reflexionar hondamente y te hacen consciente de que nunca se deja de aprender y de que nunca se pierde el miedo a hacerlo mal”.

Spall está casado y tiene tres hijos. El segundo de ellos, Rafe Spall, ha seguido los pasos de tu padre y ha participado como actor de reparto en grandes producciones como La vida de Pi o Prometheus.

Ganador de 1 premio

Filmografía
Nieva en Benidorm

2020 | Nieva en Benidorm

Peter Riordan es un hombre solitario, maniático y metódico, obsesionado por los fenómenos meteorológicos. Cuando le dan la jubilación anticipada en el banco de Manchester en el que ha trabajado toda su vida decide visitar a su hermano, Daniel, que vive en Benidorm. A su llegada a la ciudad descubre que su hermano ha desaparecido y que éste era propietario de un club de burlesque donde trabaja Alex, una misteriosa mujer que ejerce una poderosa fascinación sobre él. Peter y Alex intentan averiguar qué ha sido de Daniel, ayudados por una policía obsesionada por la presencia de Sylvia Plath en los años cincuenta en Benidorm. La ciudad de Benidorm, con su increíble geografía de calas, rascacielos y su peculiar mezcla de británicos de vacaciones y jubilados españoles en pos de un merecido carpe diem es un personaje más de este thriller romántico en el que un hombre descubre que la vida, la verdadera vida, puede empezar en cualquier momento, incluso cuando creíamos que ya no era posible. Pero si nieva en Benidorm, es que cualquier cosa es posible.

Corrupción

2019 | The Corrupted

Dura película ambientada en el mundo del crimen y la corrupción política y policial. Arranca en 2002, cuando Londres aspira a ser sede los juegos olímpicos, ocasión que el empresario inmobiliario de métodos mafiosos Clifford Cullen quiere aprovechar para enriquecerse especulando con el valor del suelo. Dejará huérfanos a los hermanos McDonagh, Sean y Liam, liquidando al progenitor, lo que tuerce la vida de los pequeños hacia la actividad delictiva. Ya en la actualidad, el primero sale de la cárcel, dispuesto a llevar una existencia honrada, y trata de recuperar a su esposa y a su hijo; el otro es un secuaz de Cullen, cada vez más hundido en el fango. Los dos hermanos ignoran que Cullen liquidó a su padre, ambos creen que se suicidó. La corrupción en que se mueve Cullen, que incluye a las altas jerarquías de la policía y al mismísimo alcalde londinense, conforma una maraña criminal que Sean no va a poder evitar. Una pequeña sorpresa, bien dirigida por Ron Scalpello, con guion de Nick Moorcroft. Aunque muy violenta, y con algunas trampas argumentales, sorprende el magnífico ritmo y lo bien dibujadas que están las ramificaciones de la corrupción, que pueden llegar a niveles muy altos. Timothy Spall resulta escalofriante como el mafioso sin escrúpulos, de una frialdad terrible, de la que participa también su esposa. También sorprende Hugh Bonneville como jerarca policial corrupto, y en general todo el conjunto de secundarios, muy bien en sus pequeños papeles. Mientras que Sam Claflin da bien el tipo de personaje que trata de sobreponerse a las cartas que le ha concedido el destino.

6/10
Un espía entre nosotros

2019 | Summer of Rockets | Serie TV

Entretenida miniserie británica ambientada en los años 50, con el telón de fondo de la guerra fría. Sigue a la familia Petrushkin, judíos de origen ruso, el matrimonio y dos hijos, ella a punto de debutar en sociedad, él un niño. Samuel, el progenitor, ha hecho fortuna con una fábrica muy avanzada tecnológicamente, que fabrica audífonos y está desarrollando un busca que puede ser de gran utilidad en los hospitales para avisar a los médicos de una urgencia. Precisamente el encargo de un audífono pone en contacto a los Petrushkin con la adinerada familia Shaw: Richard es un antiguo héroe de guerra, mientras que Kathleen tiene la cabeza en una desgracia familiar que llevan con reserva, la desaparición de su hijo, adulto, años atrás, por misteriosos motivos. Y es la ocasión para que enigmáticos individuos que dicen trabajar para el gobierno, en el MI5, pidan a Samuel que colabore con ellos, introduciéndose en el círculo social de los Shaw. Stephen Poliakoff, director y guionista especializado en producciones televisivas, logra intrigar con las dudas acerca de quién trabaja de verdad para el gobierno, y quién es tal vez un espía que sirve a los rusos, o un traidor a la patria; porque la madeja se complica y nada es lo que parece. Ello se combina con subtramas como la del pequeño Petrushkin en un internado, la rebeldía de su hermana, obsesionada con el peligro atómico, y que frecuenta a personas de condición social inferior, o con la búsqueda del desaparecido hijos de los Shaw. Algunos aspectos pueden resultar poco verosímiles, pero en conjunto las piezas encajan y el resultado se disfruta y sigue con interés. Tiene un estupendo reparto, con Toby Stephens y Keeley Hawes en los roles principales, y resulta muy agradable ver los trabajos secundarios de Timothy Spall, con su ambiguo personaje, o de la octogenaria Claire Bloom, la tía sorda como una tapia.

6/10
El último gran robo

2019 | Hatton Garden | Serie TV

Notable miniserie basada en hechos reales, ocurridos durante el período vacacional de la Semana Santa de 2015 en la zona comercial de Hatton Garden, en el distrito londinense de Holborn, aprovechando el cierre de los establecimientos y la ausencia de vecinos. Habían sido recreados ya en cine en Un golpe a la inglesa (2017) y en Rey de ladrones (2018), pero de un modo mucho más convencional y previsible, sin la riqueza de detalles y profundización en los personajes que ofrece la versión escrita por Jeff Pope y Terry Winsor. No deja de llamar la atención que en sólo tres años se hayan rodado tres obras sobre este audaz robo, lo que invita a preguntarse si la cosa da para tanto, pero lo cierto es que la que nos ocupa, la última, de momento, es la mejor, por su magnífico ritmo, y por su condición poliédrica, pues sabe tratar muchas cuestiones y ofrecer distintas ópticas de lo ocurrido. El septuagenario Brian Reader lleva mucho tiempo dando vueltas a la idea de asaltar un depósito de cajas de seguridad, donde los clientes guardan sus valiosas pertenencias. Y ha trazado el plan perfecto para lograrlo limpiamente. Reunirá a un grupo de ladrones experimentados, con cierta edad y amigos hasta cierto punto, y aprovecharán un largo “puente” de días no laborables para desactivar las alarmas, hacer un agujero en una gruesa pared de hormigón, reventar las cajas, y depositar el botín en contenedores de basuras. Pero la perfección es inalcanzable, no se puede prever todo. El que vigila puede echar una cabezada, una alarma puede activarse, pueden surgir discrepancias dentro de la banda y alguno puede actuar imprudentemente... La serie no se conforma con describir el modo en que se ejecuta el robo, con los consiguientes obstáculos y momentos de suspense. También apunta las dificultades de vender el botín, que incluye joyas y otros objetos valiosos, fácilmente reconocibles si se ponen en el mercado. Y sabe incidir en los egos de los ladrones, que chocan entre sí, y en las dudas en un momento dado sobre la suspensión del golpe o seguir adelante, que dará lugar a una división. De modo que vemos a seres humanos con sus debilidades, problemas de salud y complejos de inferioridad o de soberbia infinita, magníficamente interpretados por un puñado de estupendos actores veteranos, están muy bien Timothy Spall, Kenneth Cranham, Brían F. O'Byrne, Alex Norton y David Hayman. Además hay un acierto pleno en procurar dar la “foto completa” mostrando las pesquisas de la policía, cómo tirando de un hilo van encontrando el ovillo. Y sobre todo, resulta un maravilloso hallazgo y una aportación original mostrar el punto de vista de las víctimas, representado por una de ellas, que da una lección de moral nada habitual en las películas de robos, donde el espectador empatiza casi inevitablemente con los ladrones.

7/10
The Party

2017 | The Party

Inspirada tragicomedia minimalista de breve duración, rodada en un único espacio, con los medios justos y en blanco y negro, que con sólo siete actores podía ser perfectamente una obra de teatro. En su interior se encierran hábilmente muchos de los males propios de la postmodernidad, Sally Potter sabe sacar todo el jugo a su propuesta. Janet acaba de recibir el nombramiento de ministra, y ha organizado una fiesta en su casa con sus más íntimos. Lo que debería ser motivo de alegría, no parece serlo tanto para su marido Bill, que exhibe un aire taciturno y no para de beber. Entretanto Tom, banquero, se ha adelantado a su esposa y se muestra inquieto, además de que ha venido a la celebración pertrechado con una pistola. Martha y Jinny son una pareja lesbiana, aunque la primera es mayor que la segunda, quien sometida a fecundación in vitro, espera trillizos. Finalmente está la cínica April, que ha venido acompañado de su novio Gottfried, una especie de gurú partidario de la medicina alternativa. A lo largo de una trama que empieza con un misterioso plano, que sólo se entiende al final, seguimos a unos personajes talluditos, existencialmente insatisfechos, que buscan mejorar el mundo, pero que tal vez deberían empezar por mejorar ellos personalmente, y para ello creer que son capaces de hacerlo, más allá del postureo cínico al uso. De modo que temas como la amistad, el matrimonio, la fidelidad, el trabajo, el amor, la maternidad, las adicciones, la violencia, se plantean de modo vertiginoso, mostrando lo patéticas que pueden ser las personas, al ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. El estupendo reparto -Kristin Scott Thomas, Timothy Spall, Patricia Clarkson, Cillian Murphy, Emily Mortimer, Cherry Jones y Bruno Ganz-, se hace enseguida con sus personajes, y disfrutan de una sencilla función que no aporta soluciones a los problemas, pero que hace pensar mostrando desnudo al emperador presuntamente vestido.

6/10
Philip K. Dick's Electric Dreams

2017 | Philip K. Dick's Electric Dreams | Serie TV

Serie antológica compuesta de diez episodios basados en relatos cortos de Philip K. Dick, el prestigioso autor de ciencia ficción responsable de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", que dio pie al mítico film Blade Runner. De hecho, el título englobador "Electric Dreams", "Sueños eléctricos", es una alusión a las historias imaginadas por Dick a partir del título de esa obra. El planteamiento, de historias sorprendentes de anticipación con final rompedor, conecta con otros populares seriales televisivos, como Alfred Hitchcock presenta, Dimensión desconocida, Cuentos asombrosos, o, más reciente, Black Mirror. Los diez episodios cuentan con directores, guionistas y actores diferentes, por lo que el interés de las historias es desigual, algunos entusiasmarán más que otros, también según gustos o humor cuando se ven. En cualquier caso, se trata de fábulas de advertencia, que nos proponen situaciones con una humanidad cada vez más deshumanizada, que corre el riesgo de perder sus rasgos de identidad con una tecnología cada vez más perfecta, pero que nos puede hacer olvidar nuestra singularísima e irrepetible condición personal, quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos. Y lo que se cuenta trata de adaptarse a las circunstancias de los comienzos del siglo XXI, no podemos olvidar que muchos relatos originalmente fueron escritos hace más de 50 años, cuando no había móviles, internet, etc, etc. Tampoco era entonces tan abrumadora la presión en pro de la diversidad sexual. En "Real Life", se nos presenta una historia donde el escapismo a través de la realidad virtual conduce a no distinguir cuál de dos posibles vidas es la verdadera. "The Conmuter" nos habla de una parada no prevista en un tren, que conduce a Timothy Spall a un mundo de felicidad demasiado perfecta. En "Impossible Planet" una anciana con la cara de Geraldine Chaplin ahnela volver a la romántica e idílica Carolina del Norte de su niñez, aunque la Tierra es un planeta radioactivo. Un científico anodino al que da vida Steve Buscemi podría ver cómo cambia su vida si acepta los planes de una mujer sintética para rebelarse contra el sistema en "The Crazy Diamond". "Kill All Others" habla con acidez de la manipulación de los políticos, con una lideresa a la que encarna Vera Farmiga, que invita a matar a los diferentes, mientras que los "borregos" no se cuestionan nada. También habla con fuerza de la manipulación, en este caso a cuento de la amenaza terrorista, "Safe & Sound", hasta el punto de que va a sufrir una relación entre madre (Maura Tierney) e hija (Annalise Basso). Y "The Hood Maker" habla de una sociedad controlada por policías que usan los poderes telepáticos de algunos de sus agentes, y que se rebelan con unas misteriosas máscaras. Tu padre (Greg Kinnear) tal vez no sea tu padre, propone la inquietante "Father Thing", una curiosa variación muy lograda sobre el clásico La invasión de los ladrones de cuerpos. "Autofac" alerta acerca de los peligros del consumismo. También en "Human Is", un marido militar (Bryan Cranston) vuelve cambiado de la batalla.

6/10
The Changeover

2017 | The Changeover

Bailando la vida

2017 | Finding Your Feet

La vida pequeño burguesa de Sandra Abbott se hace añicos en su supuesto momento más dulce, cuando el marido recién jubilado acaba de recibir el título de lord, y ella va a ser, pues, lady. Porque descubre que el hombre con el que lleva casada cuarenta años, le engaña con su mejor amiga. Desconsolada, corre a instalarse en casa de su bohemia hermana Bif, que vive en una modesta barriada londinense, y de la que ha estado bastante desconectada. Una y otra no pueden ser más diferentes: Sandra ha llevado una vida ordenada e insulsa de ama de casa, renunciando a sus sueños, mientras que la otra sigue una filosofía que le lleva a disfrutar de la existencia con la compañía de un puñado de buenos amigos y echando de vez en cuando una canita al aire. La convivencia de ambas acabará resultando enriquecedora para ambas –aunque es obvio que el film nos sugiere que una tiene tiene una vida mucho más plena que la otra–, sobre todo cuando Bif convence a Sandra para que la acompañe a las clases de baile, donde conocerá a Charlie, un tipo muy especial. Típica comedia amable y bienintencionada en su canto a los buenos sentimientos, pero que mete en su particular “thermomix” todo tipo de cuestiones en torno al sentido de la existencia y a la relación entre las personas, algunas tratadas con demasiada ligereza y hasta de modo contradictorio, véase el adulterio, el cuidado de las personas con alzheimer, el revanchismo ante el daño recibido, las diferencias de clase, el snobismo, la promiscuidad sexual, las enfermedades terminales, los amores otoñales... Quien mucho abarca, poco aprieta, y no se acaba de dar con un tono dominante claro, hay demasiada dispersión en el relato. Se juega además la carta del baile como terapia, al estilo de la española La tribu, una película mucho más conseguida. Tiene detrás a un director competente, Richard Loncraine (Ricardo III, Ático sin ascensor), y a un puñado de muy buenos actores (Imelda Staunton, Celia Imrie, Timothy Spall), que ayudan a disimular estas carencias, e incluso a hacer entretenido el film, pero basta detenerse a pensar un poco para descubrir algunas trampas argumentales para excusar el comportamiento de los personajes. Llama especialmente la atención la simpleza con que se dibuja al esposo de Sandra, o el simple sentido decorativo que tienen su hija y su nieto (nada se nos dice sobre el padre de este chaval). Y no hay coraje para trazar un desenlace con chispa, el que se nos ofrece es puro cliché.

4/10
Negación

2016 | Denial

1996. La historiadora estadounidense Deborah Lipstadt, profesora de la Universidad de Emory y especializada en el holocausto judío en la II Guerra Mundial, es denunciada por difamación por el historiador británico David Irving. En sus escritos Lipstadt ha tachado a Irving de mentiroso, pues en sus trabajos éste niega el exterminio de judíos en Auschwitz. Lipstadt se sentará en el banquillo de los acusados en la corte londinense, pero tanto ella como sus abogados saben que el juicio va mucho más allá de un asunto personal de difamación e injurias. Más que defender a una persona, saben que está en juego la defensa de la realidad del Holocausto. El veterano director Mick Jackson (El guardaespaldas) narra los hechos que tuvieron lugar en torno al juicio entre ambos historiadores, a partir del propio libro de Deborah Lipstadt. El caso levantó mucha polvareda mediática, pero el guión de David Hare (Las horas, El lector) procura ceñirse únicamente y someramente a las relaciones de Lipstadt con sus abogados británicos y a sus intervenciones en la sala judicial. Se muestra con eficacia la magnitud de ese juicio, el nerviosismo que genera, pues una sentencia a favor del demandante (Irving), parecería justificar la aceptabilidad de la postura negacionista. En este sentido la película es clara y evita confusiones, lo cual se acentúa con una narración muy clásica desde el punto de vista visual. La trama de Negación puede parecer excesivamente leve, pero el resultado es muy interesante. Es cierto que apenas hay giros argumentales o grandes intervenciones en el estrado que deslumbren a la concurrencia. Todo se desarrolla de modo convencional, lo cual no significa rutinario, porque lo que se cuenta se ajusta a la realidad, de ahí su fuerza. En este sentido hay que agradecer pequeños detalles enriquecedores. Se muestra bien el estupor de la historiadora al saber que en el derecho británico es el demandado el que ha de probar su inocencia ante una acusación, algo que hiere su orgullo americano. A eso se suman las estrategias de su equipo de abogados, con las que ella no está de acuerdo, sus desencuentro con la comunidad judía británica, etc. Esas asperezas dan lugar a un convincente arco del personaje de Lipstadt, que Rachel Weisz interpreta con oficio. Pero en un film judicial de estas características todo el reparto debe estar perfecto y felizmente así ocurre, gracias a Tom Wilkinson en la piel del abogado Richard Rampton, y a un estupendo Timothy Spall en el difícil y poco honorable papel de Irving. Sus miradas, sus gestos, sus dudas y su credibilidad transmiten la importancia que tuvieron aquellos hechos.

6/10
El viaje

2016 | The Journey

Durante el gobierno de Tony Blair tiene lugar un encuentro en Escocia para intentar cimentar una paz duradera en Irlanda del Norte, tras años sangre y matanzas por parte del IRA y de los unionistas. Una ineludible cita familiar y un contratiempo meteorológico obligarán al carismático líder unionista, Ian Paisley, a ausentarse de las negociaciones y trasladarse en coche a un aeropuerto cercano para viajar a Belfast. El líder republicano, Martin McGuinnes, concede ese privilegio siempre y cuando él mismo le acompañe durante el trayecto El viaje inventa una ficción acerca del encuentro entre estos dos políticos antagónicos, que históricamente tuvo lugar en 2006, cuando tras el desarme del IRA y la victoria en las elecciones del Partido Democrático Unionista del Ulster, se celebró una conferencia de paz en Escocia para sentar las bases del futuro de Irlanda del Norte. Paisley fue un pastor de la Iglesia Presbiteriana del Ulster, de radicales ideas integristas (el papa de Roma era para él el “Anticristo”) e inamovible respecto a cualquier atisbo de diálogo con el Sinn Féin, brazo político del IRA. Mientras que McGuinnes, líder nacionalista irlandés, era más proclive a sellar definitivamente la paz y formar gobierno conjunto en el Ulster. Gracias al cuidado guión del norirlandés Colin Bateman nos acercamos paulatinamente a los modos de ser de los dos protagonistas, tan absolutamente opuestos. Se las apaña Bateman –con ayuda de unas magníficas interpretaciones– para que los diálogos dentro y fuera del coche atrapen considerablemente, también porque están sabiamente mezclados con silencios, chanzas, ataques y gruñidos, tiras y aflojas que hacen que la situación sea totalmente verosímil. Lo mejor del film es que no asistimos a una conversación de toma de decisiones políticas o ideológicas o a una planificación de estrategias o campañas de cualquier clase, sino a un verdadero choque de trenes, a un enfrentamiento de egos colosales, de personas reales que se han odiado con todo su ser durante décadas y entre quienes cualquier mínimo entendimiento parece cosa de fantasía. El director Nick Hamm logra así hacer comprender que muchas decisiones de repercusión mundial no dependen de grandes razonamientos, de ideas cuidadosamente pensadas, sino, en última instancia, de personas de carne y hueso, de gentes dispuestas a dar o no su brazo a torcer en pro del bien común. Por desgracia no siempre es así. Funciona además el oxigenante recurso de la cámara oculta en el coche, gracias al cual los más importantes prohombres del gobierno de Tony Blair son testigos –y elementos activos– de cuanto está sucediendo durante el viaje de los líderes. Película sencilla tanto en sus planteamientos como en su producción, El viaje es eminentemente un film de actores. La arisca composición de Timothy Spall como Paisley es especialmente llamativa, por casi inhumana, encarna a la perfección esas palabras suyas que se hicieron célebres (“never, never, never”), en relación a que jamás dialogaría con los políticos del Sinn Féin. Por su parte, Colm Meaney resulta mucho más cercano, campechano incluso, en sus intentos por acercarse al titán de hierro que tiene al lado. Y son perfectas las breves apariciones del hombre detrás del telón, un sentido John Hurt en uno de sus últimos trabajos en el cine.

7/10
Away

2016 | Away

Mr. Turner

2014 | Mr. Turner

El director británico Mike Leigh abandona las películas de temática social, género que le ha deparado sus mayores éxitos –Secretos y mentiras, Todo o nada, Un cuento sobre la felicidad, Another Year– para ofrecer el biopic de uno de los mayores artistas ingleses de todos los tiempos: el pintor J.M.W. Turner (1775-1835), célebre exponente del romanticismo, cuyas pinturas, especialmente sus paisajes marinos, son puerta de entrada al mundo del impresionismo. Leigh no hace una biografía al uso, sino que se centra en los últimos años del pintor, cuando éste se ha convertido en una autoridad en materia pictórica y goza de un prestigio extraordinario en la Royal Academy of Art de Londres. Turner fue un tipo peculiar, huraño –y así lo hace notar Leigh en su largo film–, una personalidad extravagante que apenas tenía amigos y que prácticamente sólo se relacionaba con su padre, quien le ayudó en la exposición de sus obras hasta su muerte, hecho que causó una profunda depresión en el pintor. El film incide especialmente en retratar esa faceta excéntrica y menos atractiva de su existencia, la de un hombre solitario, cuyas motivaciones –vitales, artísticas, emocionales– permanecían ignotas para el resto de los mortales. Tampoco la película ilumina esa opacidad, de modo que el guión de Leigh parece sobre todo un intento por desentrañar el sentido de la vida del pintor, pero sólo puede hacerlo a partir de una colección de episodios cuya datación en el tiempo no importa demasiado pues sólo pretenden ofrecer retazos cotidianos del artista, pistas para conocerlo: las leves relaciones con otros pintores, con su penosa sirvienta, con su padre, con una esposa y unas hijas abandonadas, con algunas visitas ilustres, etc., y todo ello en medio de sus idas y venidas en busca de paisajes naturales que inmortalizar en sus lienzos. Especial interés hay en las secuencias relacionadas con la Academia, lugar donde Turner exponía sus obras y en donde se encontraba con otros pintores. Muy relevante es la rivalidad con John Constable –el otro gran pintor inglés de la época–, que Leigh recoge en una sutil pero clarividente escena. También se emplea el director en humanizar en lo que puede al artista –aunque sea levemente–, mostrando su relación amorosa al final de su vida, dando fe de gestos generosos y llamativos altruismos artísticos, e incluso con el casi humorístico pasaje de la fotografía, tan elocuente y profético. Son momentos que se agradecen dentro de un conjunto anímico poco vibrante y para nada complaciente, alejado de tópicos, con un personaje de escaso atractivo externo. Visualmente Mr. Turner ofrece imágenes que están a la altura de la genialidad pictórica de su protagonista. Desde luego Leigh ha puesto aquí toda la carne en el asador y el trabajo de su habitual director de fotografía, Dick Pope, es sencillamente espectacular, un derrocha belleza en el tratamiento de la luz, sempiternamente presente, en contrastes y colores, a lo largo de todo film. Y, por supuesto, el resultado final del film también debe mucho a otra constante de las obras de Leigh, el actor Timothy Spall. Probablemente despacha el mejor trabajo de su carrera, mimetizándose absolutamente en un personaje único, anómalo, que él adopta maravillosamente con esos modales toscos, esa voz de ultratumba, esos gruñidos. 

6/10
Un golpe brillante

2013 | The Love Punch

La comedia de robos ha dado mucho juego en el cine, con grandes títulos como El quinteto de la muerte, Rufufú o la española Atraco a las tres. El londinense Joel Hopkins trata de recuperar el espiritu de los clásicos del género, especialmente de los filmes de los 60 Cómo robar un millón y La pantera rosa (a la que alude uno de los diálogos) en Un golpe brillante, tercer largo que escribe y dirige tras Jump Tomorrow y Nunca es tarde para enamorarse. En Un golpe brillante, Richard, divorciado que mantiene una excelente relación con su ex, Kate, ha planeado una feliz jubilación. Pero las acciones de su empresa caen en picado por culpa del nuevo dueño, un tiburón de las finanzas, que la ha hundido para sacar tajada. Con ayuda de Kate, y de un matrimonio de amigos, planea robar un valioso collar de diamantes que el causante de su desgracia le ha regalado a su prometida. Se agradece que Un golpe brillante tenga un tono más o menos amable, y también que apueste por la unidad familiar y que denuncie las prácticas empresariales abusivas al margen de la ley. Incluso puede servir como entretenimiento ligero para un espectador que tenga un día de pocas exigencias, y se conforme con ver lo bien que se conservan en su madurez Pierce Brosnan y Emma Thompson y poco más. Pero acumula clichés, y el director parece haber dado a los actores carta blanca para que suplan las carencias del libreto intentando hacer reír infructuosamente a base de gestos exagerados. El caso más extremo es el del gran Timothy Spall, desperdiciado en un personaje fácilmente suprimible del guión.  

4/10
Wasteland

2012 | Wasteland

Un grupo de excelentes actores (Luke Treadaway, Iwan Rheon, Matthew Lewis, Gerard Kearns y Vanessa Kirby) representan a una generación de jóvenes en busca de un futuro mejor en Wasteland. El director y guionista, Rowan Athale, cuenta la historia de un joven, Harvey, que sale de la cárcel y se reúne con sus amigos y a su novia. La culpa de su condena es de un mafioso local, Steven Roper. Para vengarse, Harvey concibe un robo de su caja fuerte, ayudado por sus amigos. Cuando la película comienza, Harvey, cubierto de sangre, aparece como la victima frustrada de un robo que no ha salido bien. Sin embargo, las cosas no han ocurrido como parecen evidenciar los hechos, y el inspector que interroga a Harvey (el gran Timothy Spall) se encuentra en un mar de dudas. No diremos nada más puesto que Rowen Athale opta por una historia que se desvela en fases sucesivas y que juega hábilmente con los giros argumentales. No todo es igualmente verosímil, pero la película funciona apoyándose en varios resortes, desde la historia de amor y la apuesta social hasta el suspense de un robo lleno de astucias del guión. Todo es prometedor pues estamos, una vez más, ante una primera película.

6/10
La bala del asesino

2012 | Sofia

Debido a la muerte de su esposa en el transcurso de una operación, el agente del FBI Robert Digs decide abandonar su trabajo y aceptar el cargo de agregado cultural en Bulgaria. Sin embargo se verá obligado a volver a la carga cuando comienzan a morir asesinados los terroristas más buscados de Europa. Thriller de acción dirigido por el discreto Isaac Florentine (Invicto 2) pero que tiene como gran aliciente la presencia de un reparto la mar de interesante, entre los que destacan Christian Slater y Timothy Spall, sin olvidar al veterano Donald Sutherland. La película, sin embargo, no logra superar el escollo de un guión sin mordiente y de una puesta en escena excesivamente televisiva, debido a su escaso presupuesto.

3/10
Comes a Bright Day

2012 | Comes a Bright Day

Sam (Craig Roberts) es un joven inseguro y con un trabajo que no le llena. Mary (Imogen Poots) es justo lo contrario, pero su trabajo en una joyería tampoco le apasiona. Un día se conocen y Sam le invita a salir, cuando va a buscarla a la joyería se produce un atraco y ambos se convierten en rehenes. Película que mezcla amor y thriller para ofrecer al espectador un entretenimiento desendafado, llevado con ritmo. Los actores están correctos y el resultado entretiene.

5/10
Alicia en el País de las Maravillas

2010 | Alice in Wonderland

Vibrante adaptación de las imaginativas obras de Lewis Carroll sobre el viaje de Alicia al País de las Maravillas. Tim Burton, un artista enamorado de los originales, da, a partir del guión de Linda Woolverton, su personal visión de la historia. Lo que implica el despliegue de una imaginería apabullante, que casa bien con las nuevas tecnologías del 3D, aunque sin alcanzar la altura del listón de Avatar, al fin y al cabo a James Cameron le pirran los ‘inventitos’, mientras que Burton se toma esa parte de la creación con más calma. Aunque se basa en Carroll, claro está, y se encuentran presentes sus temas y personajes, hay una mirada relativamente libre en esta incursión de Alicia, una jovencita de 18 años, al País de las Maravillas, como si fuera uno de otros tantos viajes que ha hecho antes allí, siendo niña, y que siempre ha interpretado como si fueran sueños. En esta ocasión Alicia sigue a un conejo también, pero mientras huye de la encerrona que le ha preparado su madre, para prometerla en matrimonio. Gracias a la bebida y a la comida menguará o aumentará de tamaño, para poder acceder al País de las Maravillas. Allí Alicia sabrá que se espera a una joven con su nombre, que debe enfrentarse a un tremendo monstruo, siervo de la reina de corazones. Mientras esquiva a ésta, Alicia tiene ocasión de conocer a variadas criaturas, entre ellos al excéntrico sombrerero loco. Puede ser éste uno de los títulos más comerciales de Burton, pues presenta un ritmo endiablado, y quizá huyendo del recuerdo de la versión animada de Disney, que aburría un tanto a los niños, aquí se planta hasta un duelo final, espectacular batalla climática, que retrotrae a las sagas de El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia, e incluso, por qué no mencionarla, a la reciente Avatar. Las consideraciones sobre sueño y realidad, cuál es la diferencia, o sobre las decisiones que conforman la personalidad, están ahí, pero esquemáticamente. Sobre todo Burton entrega un espectáculo visualmente brillante, donde las criaturas y escenarios digitales presentan un extraordinario fotorrealismo, de modo que los personajes ‘normales’ interaccionan con ellos perfectamente, no hay sensación de ‘engañifla’. Se juega bien al contraste entre el mundo convencional –la fiesta de pedida– y un mundo fantástico que huye de la ñoñería, de atmósfera gótica, bosques frondosos y personajes muy originales, de modo especial la reina de corazones y su ejército. Habrá que estar atentos a la protagonista, Mia Wasikowska, todo un descubrimiento, está muy natural; mientras que Johnny Depp se lo pasa en grande como el sombrerero, con un trabajo contenido lo justo.

6/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte)

2010 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part I

Tras la muerte de Dumbledore, y la caída de la ‘careta’ de Severus Snapes, las cosas están más oscuras que nunca, tanto en el mundo de los magos como en el de los muggles. La vida de Harry Potter corre serio peligro, y sus amigos están dispuestos a arriesgar las suyas para ponerle a salvo, pues saben que él es la única opción para derrotar a Valdemort. Con la ayuda de Hermione y Ron tratará de dar con los horrocruxes, pedazos del pasado de tan poderoso enemigo, cuya destrucción resulta vital. Serán herramientas poderosas en tan desigual combate las que Dumbledore ha legado a los tres amigos en su testamento. Séptima entrega de la saga Harry Potter en cine, y primera parte de la última novela de J.K. Rowling “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, pues se ha tomado la decisión de extraer de ella dos películas. A estas alturas resulta evidente que la adaptación al cine tiene a una legión de incondicionales que irán a verla, los fans de los libros, pues con unos actores ya conocidos y una trama de la que es celosa guardián la propia Rowling, muy mal deberían pintar las cosas para que se produjera una deserción de estos espectadores. Y es claro que básicamente el film cumple, hay una cuidada producción y elementos para entretener y atrapar el interés, gracias a un libreto del guionista habitual Steve Kloves. En el haber del film está una atmósfera que sigue creciendo en oscuridad, con la escuela Hogwarts dejada en el baúl de los recuerdos y los protagonistas puestos seriamente a prueba. De modo especial Ron, con su complejo de inferioridad y sus celos –le gusta Hermione, pero cree que ella le desprecia a favor de Harry–, que le invitan a dejar a sus amigos en la estacada. Y hay pasajes logrados, como a añagaza de un conjuro que nos muestra a múltiples Harry Potter, para proteger al auténtico. Sin embargo, continúan los síntomas de agotamiento en la saga, que ya se detectaban en Harry Potter y el misterio del príncipe. El director David Yates da la impresión de ser un director ‘a las órdenes de lo que digan los jefes’, y no resulta muy imaginativo en el uso de la parafernalia de efectos digitales –véase la enésima persecución fílmica en autopista en sentido contrario, sin nada vibrante que aportar–, además de empantanarse en los pasajes en que los personajes se encuentran como perdidos, como si él mismo se hubiera contagiado de dicha desorientación. De modo que aburre. Tampoco ayudan los personajes fugaces, con los que resulta difícil empatizar, de modo que ciertas muertes no producen el deseado efecto dramático; concretamente una casi se nos comunica de pasada, de modo que a la mayoría del público le importará sencillamente un bledo. Curiosamente, si Ron adolece de complejo de inferioridad, los impulsores de este film parecen estar aquejados del complejo de película no-adulta. Así parece explicarse la introducción de una imagen amorosa, fantasía y tentación provocada por los celos de Ron, suavizada y transfigurada eso sí, para evitar protestas de los que no la vean demasiado adecuada para la saga.

5/10
El discurso del rey

2010 | The King's Speech

Década de los 30 del pasado siglo. Reina en Inglaterra Jorge V, y soplan aires de guerra. Su segundo hijo, Albert, padece una pronunciada tartamudez desde que era niño. Los muchos expertos que han tratado de ayudarle con su problema han fracasado. Lo que no tendría demasiada importancia, de no ser por la muerte de su padre y lo poco adecuado que es David, el heredero, para asumir la función de monarca. Los avatares del destino le obligan a llevar la corona... y sus súbditos, en tiempos difíciles, necesitan oír la voz del rey. Un heterodoxo logopeda, el australiano Lionel Logue, podría ser la solución a tan reales dificultades. Formidable película dirigida por el británico Tom Hooper, que tiene a sus espaldas un magnífico currículum de películas y series televisivas basadas en personajes auténticos, ya sean regios (Elizabeth I), presidenciales (John Adams) o futboleros (The Damned United). Tiene a su disposición un guión de lujo firmado por un sorprendente David Seidler, quien hasta ahora sólo había descollado, y eso muy relativamente, con libretos de películas animadas (El rey y yo, La espada mágica. En busca de Camelot), y con uno escrito para Francis Ford Coppola, el de Tucker, un hombre y su sueño. Los hermanos Weinstein, productores, vuelven por la puerta grande a la lucha por los Oscar, y desde luego el conjunto del reparto de este film es de los mejores que se han visto en los últimos tiempos. Los personajes son magníficos y los actores que los representan les sacan todo su jugo, está increíble, sensacional, Colin Firth, pero también Geoffrey Rush, Helena Bonham Carter, Guy Pearce, Timothy Spall, Derek Jacobi, Michael Gambon, Jennifer Ehle, Anthony Andrews... Una trama basada en la relación profesor-alumno, por así decir, es algo muy visto. Caer en el tópico es muy, pero que muy fácil. Porque hay elementos que inevitablemente se repiten, ya sea el choque de caracteres, la no comprensión de lo que el profesor pretende, el no-respeto por las capacidades del alumno, etcétera. Pero Seidler y Hooper se las arreglan para sortear una y otra vez estas dificultades ascendiendo a cotas de brillantez excepcionales. Un elemento de originalidad lo introduce, obviamente, el hecho de que uno pertenezca a la realeza y el otro sea un plebeyo, y que éste, para aplicar con éxito su método, exija una relación de igualdad, e incluso de amistad. Pero la razón de que esta película sea casi un milagro no estriba sólo en eso, pues hay mil y un detalles, perfectamente cuidados, que contribuyen a reforzar lo que se cuenta. Así, podemos entender de dónde viene la inseguridad de Albert y la confianza de Lionel, aprendemos a conocer y contrastar los respectivos entornos familiares y sus distintas responsabilidades. Y hay escenas redondísimas, que producen emociones genuinas: no quisiéramos hacer el listado de las mismas, pero vale la pena destacar la de la primera consulta de Albert, la que tiene lugar en Westminster cuando ensayan la coronación y, por supuesto, la del climático discurso tras la declaración de guerra. Es muy inteligente la partitura musical, tanto los temas originales de Alexandre Desplat, como el uso de música clásica, Beethoven y su séptima sinfonía en un momento clave. Y la fotografía, con lentes cortas, y el recurso a picados y contrapicados, resulta muy apropiada para resaltar la soledad de la función real, aunque, paradójicamente, uno se encuentre en buena compañía.

10/10
The Damned United

2009 | The Damned United

Tan sólo 44 días duró el entrenador de fútbol Brian Clough al frente del Leeds United, uno de los clubs más célebres del Reino Unido. Llegó allí en 1974, con vitola de estrella, pero se estrelló estrepitosamente. El director Tom Hooper, que ha dirigido interesantes filmes como Tierra de sangre y sobre todo series de televisión como Elizabeth I o John Adams, cuenta la historia de este famoso entrenador a partir de la novela de David Peace. Es muy inteligente el modo de abordar la carrera de Clough. Pues al contrario de lo que pueda pensarse, no es ésta una película exactamente deportiva (aunque lógicamente hay deporte), sino un retrato muy humano de los caracteres de quienes manejan los equipos, de las rivalidades exacerbadas entre entrenadores y de la guerra de egos que puede derivarse de los resultados, ya sean éxitos o fracasos. Hay, parece decir el film, una batalla muy importante que librar más allá del terreno de juego. The Damned United –algo así como 'el maldito United'– se centra en la fulgurante carrera de Clough (el aspecto familiar y social queda quizá demasiado al margen), entrenador del Derby County, del Leeds United y más tarde del Nottingham Forest, pero la historia se vertebra sobre dos tramas narrativas muy bien contadas: por un lado la rivalidad a muerte entre Clough y el anterior entrenador del Leeds, el multilaureado Don Revie; y por otra, su profunda amistad con Peter Taylor, su mano derecha en el banquillo y verdadero secreto de su éxito. Pero Tom Hooper dirige la película con enorme ritmo, y los diálogos vivaces y muy equilibrados atrapan. Además su talento narrativo se comprueba a la hora de estructurar el film, situando el grueso de la historia en sus días como entrenador del Leeds en 1974, y viajando hacia atrás en el tiempo para explicar cómo llegó hasta allí. Y para que una película de actores como The Damned United funcione hace falta un gran reparto. Y eso es lo que hay. Están perfectos Jim Broadbent y Timothy Spall, en sus papeles de empresario y segundo entrenador, respectivamente. Pero la composición que hace Michael Sheen (Underworld) es especialmente brillante, de una riqueza de matices que lo convierten en uno de los mejores actores de su generación. Gracias a su trabajo, que en manos de otro actor habría sido convencional, entrega un personaje de carne y hueso, muy cercano, con virtudes y defectos más que notorios, en las antípodas del maniqueísmo. Su rostro es un mar de sensaciones. En este sentido destacan las breves pero incisivas imágenes de la entrevista televisiva con Revie (y se ve que este tipo de escenas son la debilidad del estupendo guionista Peter Morgan, pues ya hizo lo mismo en El desafío. Frost contra Nixon y La reina, entre otros filmes). Por lo demás, el film cuenta con una contrastada y nublada fotografía muy realista, y una convincente puesta en escena setentera.

6/10
Flor del desierto

2009 | Desert Flower

La poco conocida directora neoyorquina Sherry Horman denuncia el ritual de la ablación del clítoris, a través de un biopic de Waris Dirie, nacida en Somalia, top model de éxito que llegó a tener un pequeñísimo papel en Alta tensión. Dirie logró llamar la atención internacional sobre esta brutal práctica, tras confesar públicamente en una entrevista para NBC y la revista Marie Claire que ella misma la había sufrido durante su infancia. Kofi Anan la nombró embajadora de Naciones Unidas para concienciar a la opinión pública sobre este asunto. La directora –que se basa en un libro autobiográfico de la propia Waris Dirie– acierta al plantear el film como una actualización del cuento de “La Cenicienta”. Comienza cuando Waris es una inmigrante ilegal en Londres, a la que recoge Marilyn, dependienta de una tienda de ropa, aspirante a actriz, que la lleva a dormir a su humilde habitación de una residencia. Al día siguiente, Marilyn manda a su nueva amiga a la hamburguesería donde ella misma estuvo trabajando, pues sabe que le ofrecerán un contrato. Mientras limpia el local, un cliente le da su tarjeta porque se dedica a la fotografía y está interesado en hacerle unas instantáneas. Ignora Waris que se trata de Terry Donaldson, profesional de inmenso prestigio. La puesta en escena de Sherry Horman intenta recordar en su realismo social a Mike Leigh, sensación que se refuerza por la presencia de dos actores muy asociados al cine del británico, Sally Hawkins (brillante como Marilyn, la amiga de la protagonista) y el siempre excelente Timothy Spall (que insufla una enorme humanidad al fotógrafo que interpreta, aunque sale poco). Obviamente, no llega a la altura de Leigh, y a pesar de sus buenas intenciones, y de la importancia del tema central, acaba siendo demasiado reiterativa. Cuando ya ha transmitido el mensaje bastante bien, incluye una conferencia didáctica de la protagonista ante la ONU que sobra, y por si esto fuera poco, unos rótulos finales vuelven a repetirlo todo otra vez. A pesar de estos defectos se sigue con interés, porque aunque no oculta los problemas asociados al drama de la inmigración, subyace un tono positivo y esperanzador, y algunos pasajes de comedia aligeran otros momentos bastante duros. Además, la actriz y modelo Liya Kebede (El buen pastor) no desmerece frente a los ilustres secundarios.

6/10
Harry Potter y el misterio del príncipe

2009 | Harry Potter and the Half-Blood Prince

Sexta entrega de las aventuras del famoso mago, y segunda dirigida por David Yates, responsable de Harry Potter y la Orden del Fénix, que además fue el artífice de la excelente serie televisiva La sombra del poder (2003). Curiosamente ha recuperado al guionista Steve Kloves, que se encargó de la adaptación de las cuatro primeras, es decir de todas menos de la anterior. Su tarea no era nada fácil, ya que estamos ante una novela extensa y compleja. Esta vez Harry Potter ayuda a Dumbledore, el director de Hogwarts a reclutar al profesor de pociones Horace Slughorn, que aunque está retirado, al ver al chico acepta, por su fama y su enorme potencial para la magia. Dumbledore pretende también que Harry le sonsaque a Slughorn sobre su participación en un oscuro hecho del pasado. El profesor Slughorn entrega a Harry Potter un viejo libro de magia que una vez perteneció a alguien llamado el Príncipe Mestizo, y que será muy útil para el joven mago. Mientras tanto, Draco Malfoy ha recibido instrucciones para llevar a cabo una misteriosa y malvada misión, bajo la protección del profesor Severus Snape. Harry Potter y el misterio del príncipe cuenta con todos los ingredientes mágicos que hicieron funcionar a las anteriores entregas: un gran presupuesto que permite reconstruir con todo lujo de detalles el universo de J.K. Rowling, un director bastante competente, convincentes efectos especiales y un nutrido plantel de actores de primera. Esta vez, se incorpora Jim Broadbent, que logra una sentida interpretación del atormentado Horace Slughorn. Destaca también el trabajo de los chicos protagonistas, que conocen al dedillo a sus personajes. Se luce especialmente Rupert Grint, pues esta vez Ron Weasley tiene mucho papel. Todo esto bastará para contentar a un amplio sector del público, pues es cierto que estamos ante una producción de cierta calidad. Sin embargo, Harry Potter y el misterio del príncipe está muy lejos del nivel de otros títulos de la saga, especialmente de Harry Potter y el prisionero de Azkaban, dirigida por Alfonso Cuarón, quizás la cinta más brillante hasta la fecha. Además, no se puede hablar de una buena adaptación literaria. David Yates no logra plasmar ni de lejos la tensión de la trágica novela, sobre todo por culpa de que el cineasta recurre en exceso al humor. Era difícil condensar la esencia de la obra original en las dos horas y media que suele durar cada film, lo que se agrava porque en las anteriores entregas ya se suprimieron detalles que luego cobraban gran importancia conforme se iban sucediendo las novelas. Se comete un grave error al hacer hincapié sobre todo en las relaciones adolescentes con el sexo opuesto. Ron se echa novia, para desesperación de Hermione, que se siente celosa al tiempo que intenta ocultar sus sentimientos. Mientras tanto, Harry se siente atraído por Ginny Weasley, la hermana de Ron. Todo esto proporciona en un primer momento varios gags divertidos, pero acaba agotando, y afectando gravemente al dramatismo de la cinta, que se convierte por momentos en una especie de culebrón juvenil estilo Sensación de vivir.

6/10
Heartless

2009 | Heartless

Jamie Morgan (Jim Sturgess) es un fotógrafo londinense que tiene unas marcas de nacimiento en su cara descubrirá que hay demonios en las calles del este de Londres. No es la mejor película de Philip Ridley, pero un buen papel de Jim Sturgess junto con la intriga que genera el film, salvando en algunos momentos los fallos de la trama, dejan ver este thriller.  

5/10
Appaloosa

2008 | Appaloosa

Randall Bragg, un ranchero acostumbrado a saltarse la ley a la torera y avasallar junto con sus hombres a los habitantes de la localidad de Appaloosa, dispara contra el sheriff y sus ayudantes. Para sustituirles y hacerse cargo de la compleja tarea de imponer la ley, los lugareños contratan a dos tipos duros, Virgil Cole y Everett Hitch, mercenarios que llevan mucho tiempo colaborando juntos. Cuando éstos empiezan a controlar la situación irrumpe en el pueblo Allison French, una viuda que encandila a Virgil hasta que éste le propone matrimonio. Un día, Allison aprovecha que se ha quedado a solas con Everett, el amigo de su marido, para intentar besarle. Desde ese momento, Everett se da cuenta de que la chica no se esfuerza mucho por ser fiel a su amigo, y que éste corre peligro de ser bastante infeliz. Ed Harris se pone tras la cámara por segunda vez –la primera fue con el drama biográfico Pollock– en un western de hechuras clásicas que él mismo ha coescrito, a partir de una novela de Robert B. Parker. También Harris ha decidido interpretar a uno de los protagonistas, al lado de un repartazo, ya que le acompañan Viggo Mortensen, Renée Zellweger, Lance Henriksen y Jeremy Irons, que interpreta al villano. Todos ellos están a un nivel bastante alto, aunque Viggo Mortensen es quien saca más jugo a su personaje. Destaca asímismo la presencia en un rol muy secundario de la española Ariadna Gil, que cumple con profesionalidad. La parte más endeble del guión es la trama típica de western, un enfrentamiento con los desaprensivos que atemorizan al pueblo, que remite a títulos legendarios como Raíces profundas. Pero a la hora de la verdad, Ed Harris se quita de en medio el asunto de un plumazo, pues los protagonistas resuelven los conflictos con los villanos con una gran facilidad. Tiene mucho más peso en la trama la amistad entre los dos protagonistas, y cómo ésta se ve puesta a prueba con la llegada de la viuda. Estamos ante un film sobre la amistad, que sin embargo a veces no logra evitar caer en un tono más propio de una comedia romántica.

6/10
El último gran mago

2007 | Death Defying Acts

Las películas de magos han tenido recientemente dos ilustres representantes, El ilusionista y El truco final. También el célebre escapista Harry Houdini ha tenido presencia en el celuloide, con títulos como el biopic El gran Houdini, protagonizado por Tony Curtis, o Un cuento de hadas, que centra su atención en el interés auténtico que él y Arthur Conan Doyle sostuvieron por unas supuestas fotografías de hadas. Aquí estamos ante una historia amorosa en torno a Houdini totalmente imaginada por los guionistas, Tony Grisoni y Brian Ward. Mary es una hermosa gitana, madre de una adolescente, Benji, con la que representa un modesto número de adivinación en un teatro de Edimburgo. Viven (o mejor, malviven) en una choza junto al cementerio. Desde luego, no les sobra el dinero. Y les vendrían muy bien los 10.000 dólares que el famoso Harry Houdini ofrece a quien sea capaz de adivinar las últimas palabras que le dirigió su madre en el lecho de muerte. Con ocasión de una vista del mago a Edimburgo, se presentan muchos impostores a “adivinar” las secretas palabras, pero tanto Houdini como su representante, Sugarman, detectan los engaños al instante. Hasta el momento en que se presenta Mary, que con su especialísima personalidad, se gana el respeto de Houdini, hasta el punto de que le da un margen de unos días para desvelar el enigma, ante un grupo de especialistas en ocultismo. Mientras llega la fecha, surge la pasión amorosa, aunque Houdini es un hombre casado, y su esposa le espera en Estados Unidos. La niña Benji también admira al mago, pero empieza a tener celos, con lo que se establece cierta complicidad con el desconfiado Sugarman. La australiana Gillian Armstrong entrega una película agradable de ver -la magia tiene algo especial, que ayuda siempre a la puesta en escena-, con un magnífico cuarteto actoral, que borda sus interpretaciones. La pena es un guión un tanto irregular, demasiado punteado por la voz en off de la narradora Benji, cuyo punto de vista domina la película: comienza intrigando, contiene varios momentos mágicos (si se nos permite la expresión), y lo supedita todo con pillería a una inesperada sorpresa. Sin embargo, el planteamiento del romance es francamente desconcertante, jugando incluso al complejo edípico, y no acaba de conducir a ninguna parte. También tiene uno la sensación de que el film presenta un doble final, y si el primero funcionaba medianamente, el segundo, que se sirve de las circunstancias reales de la muerte de Houdini, tiene algo de forzado.

5/10
Sweeney Todd, el diabólico barbero de la calle Fleet

2007 | Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street

Inspirada adaptación burtoniana del sangriento musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler, basado a su vez en una criminal leyenda urbana, de la que algunos aseguran que tiene cierta conexión con la realidad, cosa poco clara. La trama se ambienta en el Londres contemporáneo de Jack el Destripador y demás facinerosos de esa ralea. Allí Benjamin Barker llevaba una feliz vida de hombre casado y padre de una niña, pero el desalmado juez Turpin puso sus lujuriosos ojos en la esposa; de modo que se las arregló para condenar injustamente a Barker, y robarle a su familia. Pasados los años Barker, ayudado por un joven marinero, regresa a Londres bajo otro nombre, el de Sweeney Todd; la única idea que ocupa su cabeza es la de venganza, acrecentada cuando le comunican la trágica muerte de su esposa, y que su hija es la pupila de Turpin. Traza entonces el plan de poner una barbería encima del garito de empanadas asquerosas que regenta la señora Lovett; la idea es rebanar el pescuezo a su mortal enemigo, y antes irá tomando práctica con los incautos que acudan a solicitar sus servicios; para deshacerse de los cuerpos, nada mejor que incorporar nuevos y sabrosos "ingredientes" a las empanadas de la señora Lovett. Esta macabra película encaja muy bien en el cine de Tim Burton por su conjunción de elementos feístas con componentes exacerbadamente románticos. A lo largo de una trama trufada de bellas canciones, que han debido ser convenientemente adaptadas y a veces recortadas con respecto al original, hay muchas historias de amor. Por supuesto la truncada de Barker-Todd con su esposa, pero también la de la señora Lovett por Todd, la del marinero por Johanna, la hija de Todd, o esa suerte de amor maternofilial entre la señora Lovett y el niño ayudante del barbero Pirelli; por no referirnos a la degradación del amor a que apunta Turpin. Y se trata sobre todo de una nostalgia de amor, de un deseo más que de algo verdaderamente logrado. En ese sentido resulta curioso que Burton haya contado de nuevo con Johnny Depp y Helena Bonham Carter, los protagonistas animados de La novia cadáver. A pesar de que la película que nos ocupa está recorrida por un sentido más trágico, existen puntos de conexión, por las dificultades del amor, por el componente musical, e incluso por la paleta de colores, esos tonos oscuros y apagados, que sólo son negados en los pasajes en que la señora Lovett imagina una imposible vida familiar con Todd y el niño, un esquema semejante a la confrontación mundo de los vivos-mundo de los muertos del film citado. Burton cada vez tiene un mayor dominio del oficio de cineasta. Esta película se prestaba a los excesos, pero logra mantener cierto equilibrio. Parece claro que no le interesa la violencia por la violencia. Aunque desde luego, tiene un toque "gore", sobre todo en la primera "faena" de Todd, donde carga la mano tal vez para que nadie le pueda tachar de blando. Hay una magnífica dirección artística, una fotografía excelente, un cuidado vestuario y reconstrucción de Londres, también con ordenador. Los actores cantan todos, y están muy bien en sus diferentes papeles. Johnny Depp exhala todo el tiempo en su rostro la tragedia que le ha carcomido el alma, un papel en las antípodas de su Jack Sparrow, por poner un poner; Helena Bonham Carter sabe conjugar algunos momentos cómicos con su despertado deseo de maternidad, y su conciencia de prestarse a un horror. Los villanos, Alan Rickman y Timothy Spall, hacen lo que cabe esperar de ellos, con gran profesionalidad; mientras que Sacha Baron Cohen tiene un personaje que le va al pelo, de opereta.

7/10
Encantada. La historia de Giselle

2007 | Enchanted

Giselle es una jovencita que forma parte del mundo fantástico de los dibujos animados. Su vida es, tal y como se dice, “de cuento”, vive feliz con los animalitos del bosque, canta con preciosa voz los anhelos de su corazón y espera casarse con el príncipe Edward. Sin embargo, la malvada reina no quiere perder su trono y con malas artes destierra a la prometida de su hijo al mundo real. Y ahí, en pleno corazón de Manhattan aparece Giselle, convertida en un ser de carne y hueso y por supuesto más perdida que carracuca. Y es que en Nueva York la vida no es precisamente “encantadora”, los problemas surgen por doquier y nada se arregla con un simple sortilegio. Y las cosas se ponen aún más complicadas cuando recibe ayuda de un tal Robert, un atractivo abogado, divorciado y con una hija pequeña. Disney apuesta por este entrañable cuento para toda la familia ante la proximidad de las fiestas navideñas. Y si apuntaban al éxito, el tiro les ha salido excelentemente dirigido. Uno cree estar viendo una película de dibujos animados muy clásicos y, de repente, zas, se encuentra en pleno Broadway con la 42. Pero es que la historia atrapa, es original, tiene momentos divertidos y enternecedores, y el equilibrio entre fantasía y realidad es sencillamente magnífico, de modo que el resultado no es ni pueril para espantar a los adultos ni por supuesto demasiado serio para no engatusar a los más jóvenes. El guión de Bill Kelly introduce con discreción y tino diversos elementos de cuentos clásicos, como “Blancanieves y los siete enanitos”, “La bella durmiente” o “La Cenicienta”, y traslada personajes imaginarios al mundo real con simpática destreza (y nada menos que a través de la alcantarilla de Times Square). En este sentido resultan excelentes los efectos especiales, sobre todo en las apariciones de la simpática ardilla Pip y de los demás animales, y hay que hacer mención a las canciones del film, alguna interpretada con llamativas coreografías, como la extraordinaria “That's How You Know”, cantada y bailada en pleno Central Park. Se nota, en fin, que Kevin Lima (Tarzán), especialista en comedias infantiles, se siente cómodo con esta bella fábula sobre el amor, pues mima las imágenes (las transiciones con el libro son excelentes), introduce con soltura preciosos detalles llenos de sentido y, ante todo, tiene la suerte de contar con un reparto extraordinario para que el experimento no se le vaya de las manos. De todas maneras, es la bella pelirroja Amy Adams, nominada al Oscar por Junebug, la que brilla con luz propia a lo largo de todo el film. Tiene un no sé qué de ingenuidad y un gesto risueño de frescura tan desbordante que es imposible no caer presa de su hechizo.

6/10
A Room With a View

2007 | A Room with a View

Lucy Honey Church (Elaine Cassidy), una joven inglesa de buena familia, se encuentra de viaje en Florencia junto a su prima Charlotte Bartlett (Sophie Thompson). En la pensión donde se hospedan conocen al señor Emerson (Timothy Spall) y a su hijo George (Rafe Spall), que, amablemente, les ceden sus habitaciones para que estas disfruten de una ventana con vistas a la ciudad. Remake en la televisón de la adaptación de 1985 de James Ivory sobre la novela de Forster. Cuenta con un reparto más televisivo, que si bien, no llega a la altura del reparto original, nos deja un producto de calidad más que correcta.

6/10
Mysterious Creatures

2006 | Mysterious Creatures

Drama familiar centrado en el matrimonio formado por Bill y Wendy y por su enferma hija Lisa. la joven sufre una extraña dolencia mental que le hace comportarse de modo errático, con bruscos cambios emocionales. Sus padres la quieren de verdad, pero la convivencia se hace cada vez más insostenible, debido a los arrebatos violentos de su hija. La película, producida para la televisión, cuenta una historia real y es de ese tipo de experiencias familiares que son tan deprimentes que acongojan al espectador no avisado. Está fantásticamente interpretada por dos actores británicos que demostraron su sobrado oficio para el drama en la extraordinaria Secretos y mentiras. Nos referimos a Timothy Spall y Brenda Blethyn.

5/10
Harry Potter y el cáliz de fuego

2005 | Harry Potter And The Goblet Of Fire

Harry Potter asiste con sus amigos al Campeonato Mundial de Quidditch, donde aparecen los mortífagos, crueles seguidores de Lord Voldemort, que proyectan en el cielo la marca de su señor. Poco después, los chicos vuelven a Hogwarts, donde empieza el curso académico. Y el profesor Dumbledore anuncia una novedad: este año Hogwarts es el escenario elegido para el Torneo de los Tres Magos, una competición tradicional entre hechiceros. Con ayuda de un oficial del ministerio de Magia, Dumbledore pone en marcha un curioso objeto, el cáliz de fuego, que elige tres estudiantes (uno de Hogwarts y los restantes de otras escuelas de magia) para participar en una sucesión de pruebas. Curiosamente, escoge a Harry Potter, a pesar de que tiene sólo catorce años y se supone que los participantes deben tener diecisiete. Las pruebas consisten en eludir a un dragón que escupe fuego, sumergirse en un lago para rescatar a un ser querido y entrar en un misterioso laberinto. Pero Harry se enfrenta a una prueba que para él será aún más difícil: pedir a Cho Chang, una encantadora estudiante que le hace ‘tilín’, que sea su pareja en el baile de Navidad. La cuarta entrega del mago más famoso del mundo, con permiso de Tamariz, suponía un reto sin precedentes. Por un lado, el listón estaba muy alto, y aunque Mike Newell, director de Cuatro bodas y un  funeral, ha demostrado ser un correcto artesano, parecía menos indicado para este proyecto que sus predecesores, el director de Solo en casa y el de La princesita. La novela de J.K. Rowling no sólo está considerada de los mejores, sino que es una de los más cruciales. Y su argumento es tan complejo, que se suponía una enorme dificultad condensarlo en un film de unas dos horas y media. De hecho, Newell barajó dividir la historia en dos películas distintas, aunque esta idea se desechó, porque chocaba con la intención inicial de los productores de rodar una película por libro. Tan oscura como la entrega anterior, trata sobre el fin de la inocencia de los personajes, su iniciación amorosa y las inseguridades propias de esta etapa. También gira en torno a la superación personal y el mantenimiento de la amistad por encima de las adversidades. El desarrollo de la trama sorprenderá a quienes no hayan leído el libro, pero el punto fuerte son las espectaculares recreaciones de escenarios y criaturas, y sobre todo, las vistosas secuencias de acción, como el impagable partido de quidditch.

6/10
Mr Harvey Lights a Candle

2005 | Mr Harvey Lights a Candle

Malcolm Harvey es un profesor de religión que lleva a sus alumnos de secundaria de excursión a la catedral de Salisbury. El viaje empieza de forma caótica, pero al final todos vivirán profundas experiencias que marcarán notablemente sus vidas. Notable drama producido para la televisión que hace hincapié en el tratamiento de conflictos propios de los adolescentes protagonistas. Todos ellos son jóvenes representativos de una sociedad carente de fe, a los que su profesor intenta mostrarle sus ventajas. El siempre asombroso Timothy Spall realiza una gran interpretación en el rol de Mr. Harvey.

6/10
Cherished

2005 | Cherished

Basada en la historia real de Angela Cannings quíen fue acusada y encarcelada injustamente por el supuesto asesinato de dos de sus bebés. Duro drama, pone de manifiesto algunos de los fallos que tíene la justicia hoy en día, el encarcelamiento de personas inocentes. Gracias a este caso se desacreditó la validez de testigos expertos en el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.

5/10
Pierrepoint, el verdugo

2005 | The Last Hangman

Película biográfica sobre el verdugo británico más prolífico de la sociedad morderna, Alber Pierrepoint. Gran actuación de Timothy Spall dando vida a Albert Pierrepoin. Se centra en las aristas más complejas de este hombre que heredó su curioso trabajo de su padre y que, si bien lo desempeñó con mucha profesionalidad se permitio dudar del efecto de la pena de muerte.

7/10
Harry Potter y el prisionero de Azkaban

2004 | Harry Potter and the Prisioner of Azkaban

Harry Potter crece. La saga del niño mago también. Estrena nuevo director, el mexicano Alfonso Cuarón (Chris Columbus quedó agotado con las dos primeras entregas), aunque manteniendo al guionista Steve Kloves, y contando con el necesario "placet" de J.K. Rowling, la madre de la criatura. Tercer curso en Hogwarts. La incorporación de Harry, Hermione y compañía trae consigo una novedad. Ha escapado de prisión Sirius Black, un poderoso mago relacionado con la muerte de los padres de Harry. Las medidas de seguridad en la escuela se han extremado, sobre todo con los dementores, siniestras criaturas policiales, capaces de introducirse en la cabeza del que tienen delante, y cuyos interrogatorios mentales Harry no soporta nada bien. Como puede verse, la imaginación de Rowling depara nuevas sorpresas, y sólo presentamos la punta del iceberg. Cuarón asume el mundo de Potter, utilizando lo mejor de su capacidad de cuentacuentos (recuérdese que dirigió La princesita), y evitando el error de pasarse de listo (su fallida adaptación contemporánea de Grandes esperanzas de Dickens); apunta lo justo la entrada en la adolescencia de Harry (la rabieta con sus tíos, que le lleva a hacer magia en el mundo de los "mugles", algo archiprohibido), y da un toque un pelín más oscuro a la saga. Los personajes más mimados son Harry y Hermione entre los niños, y el profesor Lupin (estupendo David Thewlis) entre los adultos. Donde el mexicano se gana un diez es en el capítulo visual. El autobús que recoge a Harry, el sortilegio de conjurar los miedos con un pensamiento ridículo, la clase sobre el hipogrifo, el viaje en el tiempo o los terroríficos dementores, resultan deslumbrantes. También hay asombrosas transformaciones (atención al hombre lobo, o las sorpresas que depara Scabbers, la rata de Ron), y hechizos que dan pie al humor, como aquel con que Harry castiga a la tía Marge, conviertiéndola en una auténtica mujer-globo. Concretamente Cuarón se esforzó en la creación de los dementores, según explica el productor, David Heyman: “Alfonso quería que los dementores tuviesen una cualidad completamente distinta de las restantes criaturas míticas de la historia. Comenzó el proceso de diseño experimentando con movimiento a cámara lenta. Y luego reprodujo el movimiento a cámara lenta al revés, como si los dementores fueran por delante de un personaje al entrar en una habitación, en lugar de seguirlo.” Y sí, dan miedo estas criaturas, que recuerdan un poco a los Jinetes Negros de El Señor de los Anillos.

6/10
Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket

2004 | Lemony Snicket's a Series of Unfortunate Events

Original adaptación de los cuentos de Lemony Snicket, acerca de los hermanos Baudelaire, Violet, Klaus y la bebé Sunny, que tras perder a sus padres en un extraño incendio, les toca vivir con su horrible tío, el conde Olaf. Este petulante personaje con ínfulas de actor, no desea otra cosa que la muerte de sus sobrinos, para así heredar la fortuna que a ellos les corresponde. Cuando se comprueba que Olaf no es el tutor ideal, los chicos irán a vivir con diversos parientes, entre los cuales resulta difícil adivinar quién es el más excéntrico. Brad Silberling es un director forjado en televisión, con un punto de sosería en filmes más o menos aceptables (Casper, City of Angels, El compromiso). Digámoslo claro: no es un tipo brillante. Pero aquí maneja una agradecida historia, repleta de pasajes delirantes, empezando con el arranque, transgresor de los cuentos tradicionales, al estilo Shrek. Tomando como narrador a Lemony Snicket, autor de los cuentos, desmonta los tópicos de los relatos infantiles con sutileza (nada de humor escatológico o similares), dotando así a la historia de un sólido anclaje. Sabe presentar además a una galería de estrafalarios personajes, que harían las delicias de un Tim Burton, con atinado buen humor. Y pone toda la carne en el asador de la imaginería, concibiendo un increíble mundo diferente: deslumbrante la fotografía de Emmanuel Lubezki (quien ya fotografiara un fascinante cuento, La princesita), pero también la dirección artística y el vestuario, y los increíbles maquillajes que luce un correcto Jim Carrey en sus distintas caracterizaciones. Como ocurría en la saga Harry Potter, da pena ver a grandes actores con pobres papeles: Dustin Hoffman como crítico teatral, se lleva la palma, pero tampoco Timothy Spall y Meryl Streep tienen mucho que hacer. Mientras que los chavales, Emily Browning y Liam Aiken, se limitan a cumplir.

5/10
El último samurái

2003 | The Last Samurai

Un capitán del Séptimo de Caballería. Con un cuadernito de notas, donde hace apuntes sobre los indios. Bravo en el combate, pero desencantado y algo cínico. Que por avatares mil, va a dar con sus huesos a una idílica aldea donde conviven valientes guerreros nativos y sus familias. Allí descubre una armonía, una espiritualidad estilo New Age, insospechadas. La palabra “honor” vuelve a cobrar sentido. Se enamora de una delicada mujer, que perdió a su esposo en el combate. Las barreras idiomáticas no resultan insuperables, y más bien dan paso al humor y al esfuerzo por hacerse entender. Un niño admira al recién llegado. Entre los próceres de la aldea no faltan el jefe sabio, el guerrero brusco y belicoso, o el afable y acogedor; y todos acabarán compartiendo la amistad y admiración por el “hombre blanco”. Una voz en off nos pone al tanto, de vez en cuando, de todo… ¿Bailando con lobos? ¡No! La película que nos ocupa es El último samurái, y con certeza que ésta es la principal pega que se puede poner al film: ser un calco del título que dirigió y protagonizó Kevin Costner. Únicamente, donde dije “indios” hay que decir “japoneses”. Porque en el film de Edward Zwick, coguionista y director, no basta confirmar que se ha tomado como punto de partida un argumento más o menos universal, lo que legitimaría las similitudes con títulos clásicos; hablamos de la referencia de una película relativamente reciente, que se erige en modelo innegable. Así las cosas, las novedades estriban en que el mundo exótico en que se ve inmerso el protagonista es el Japón feudal de los samuráis, especie casi en extinción ante los avances de la modernidad. La lealtad al emperador a machamartillo –aunque sea inmaduro y pusilánime–, el harakiri –o la muerte con honor antes que la supervivencia deshonrosa–, la hospitalidad ordenada por el jefe del clan –aunque sea al hombre que arrebató la vida a un ser querido–… son reglas que primero aturden al capitán Nathan Algren para luego despertar el respeto, la admiración, e incluso la emulación. Zwick, aficionado a las historias grandes, de corte épico y heroico, Tiempos de gloria, Leyendas de pasión, En honor a la verdad y compañía, se encuentra como pez en el agua con dos horas y media de metraje, que le permiten rodar impresionantes escenas de batallas –con centenares de extras y a lo que parece, sin recurrir a efectos digitales para multiplicar el número de combatientes– magníficamente coreografíadas y acompañadas por la música de Hans Zimmer, lo mejor del film sin duda. El resto está bien llevado, Zwick sabe atrapar al espectador; aunque no deja de cargar esa visión un tanto ingenua de Oriente y la vida sencilla, frente a una civilización occidental donde resultaría poco menos que imposible encontrar el equilibrio. Tom Cruise aguanta el tipo como protagonista absoluto, aunque quizá tenga demasiado presente el modelo Costner para su personaje, incluido el punteado humorístico. Está bien apoyado por los desconocidos actores orientales (sobre todo Ken Watanabe) y el resto del reparto, que con su trabajo evitan los peligros del maniqueísmo excesivo.

6/10
Mi casa en Umbría

2003 | My House in Umbria

Tras un ataque terrorista a un tren, cinco supervivientes encuentran refugio en la casa de Umbría de uno de ellos, Emily una novelista inglesa. Durante este tiempo reflexionarán sobre sus vidas hasta que el equilibrio se rompa. A veces, conocer a personas en momentos difíciles convierte a estas en un punto de equilibrio que se puede ver roto cuando una de ellas cambia, este tema es el que trata esta película en forma de thriller mezclando las intrigas que se van creando con los distintos cambios de los personajes.

5/10
El desquite

2003 | Gettin´ Square

Barry Wirth (Sam Worthington) recién salido de prisión está decidido a reinsertarse como su compañero Spit (David Wenham), pero ambos se darán cuenta que fuera aún quedan viejas cuestiones por resolver, algo más complicado de solucionar de lo que pensaron. Film con un buen ritmo que engancha al espectador y que junto con los gags de los personajes dejará un buen sabor de boca. Recuerda al cine de Guy Ritchie aunque tal vez no con una trama tan enrevesada como las que nos suele ofrecer el británico.

5/10
Todo o nada

2002 | All Or Nothing

Una familia de clase obrera, a puntito de descomponerse. Phil, el padre, es taxista, un poco harto de todo, que a veces busca un lugar solitario en medio de ninguna parte, para perderse. Penny, la madre, cajera en un supermercado, es el sostén de la familia, pero quizá va muy deprisa por la vida. Rachel, la hija, despreocupada de sí misma, trabaja como limpiadora en una residencia de ancianos. Finalmente, Rory, el hijo, está en paro, es agresivo, y siempre anda ganduleando. Una desgracia, que les pilla desprevenidos, quizá vuelva a poner en marcha unos resortes afectivos que parecían bastante oxidados. Genial película del británico Mike Leigh, que ya dio pruebas de su enorme talento en Secretos y mentiras. Aquí insiste en su característico cine social, donde el amor es clave para superar problemas tan graves como el egoísmo individualista, la falta de autoridad paterna, la violencia doméstica, el paro, las adicciones al alcohol y la droga, las relaciones sin compromiso o el aborto... Los actos están soberbios, con mención especial para Timothy Spall, a quien hemos visto en El último samurái.

8/10
La leyenda de Nicholas Nickleby

2002 | Nicholas Nickleby

Adaptación de una de las novelas menos conocidas de Charles Dickens, a cargo de Douglas McGrath, quien además de coescribir con Woody Allen Balas sobre Broadway, también había llevado al cine Emma, a partir del libro de Jane Austen. El film describe las penurias del joven Nicholas Nickleby y su familia, tras la muerte del padre. Cuando viajan a Londres para encontrarse con el hermano mayor del difunto (estupendo Christopher Plummer) se encuentran con que el tío Ralph tiene un corazón de piedra. A regañadientes consentirá en colocar a Nicholas como empleado de un orfanato, donde va a descubrir la dura realidad con que viven ahí los chicos internos. Quizá le falta un poco de fuelle a esta pulcra película dickensiana, que nos recuerda que el dinero no da la felicidad, por mucho que ayude a conseguirla; en parte se debe a la escasa garra del actor protagonista, el desconocido Charlie Hunnam. Por suerte el film tiene un batallón de secundarios de relumbrón, donde destacan, además de Plummer, Jamie Bell (el chico bailarín de Billy Elliott), Jim Broadbent, Tom Courtenay, Alan Cumming, Edward Fox, Nathan Lane.

5/10
Rock Star

2001 | Rock Star

Chris es un joven rockero, gran admirador del grupo heavy 'Steel Dragon'. Cuando Bobby Beers, el líder y vocalista de la banda abandona el grupo, los 'Steel Dragon' intentan buscar un sustituto y mira tú por donde, encuentran una maqueta de Chris y les encanta. Enseguida, se ponen en contacto con él para que sea el nuevo cantante de la banda. El joven no se lo piensa dos veces y el éxito le llega pronto, pero Chris tendrá que valorar si eso es más importante que conservar las cosas que más quiere, como a su novia y manager, Emily. Stephen Herek (Somos los mejores, Siete días y una vida) dirige este drama musical con un melenudo Mark Wahlberg de protagonista. Ambientada en los años 80, la película pone en tela de juicio el mundo de la música rock, donde muchos grupos buenos triunfaron, pero donde también esa gloria venía acompañada de excesos. A pesar de ser flojita, gustará a los aficionados al rock y al heavy metal. Destaca la presencia de Jennifer Aniston, en un papel poco recordado dentro de su filmografía.

4/10
Intimidad

2001 | Intimacy

Islotes de tensión dramática en un mar de carnalidad. Momentos de lucimiento actoral, junto a escenas rayanas en lo pornográfico. Intimidad es de esos filmes que hacen preguntarse cuáles son los límites donde el actor deja de ser actor para ser... otra cosa. El francés Patrice Chéreau parece defender que una relación basada sólo en el sexo, resulta imposible a la larga. El modo en que lo hace es, cuando menos, cuestionable.

2/10
El viejo que leía novelas de amor

2001 | The Old Man Who Read Love stories

El Idilio es un remotísimo pueblo que se encuentra en plena selva amazónica. Allí, junto a los indígenas, vive Antonio José Bolívar, hombre blanco, que conoce y respeta las leyes de la selva. Aunque ya anciano, es un experto cazador, capaz de enfrentarse al temible jaguar. De vez en cuando le toca guiar a grupos de forasteros con mucha pasta, que quieren darse el caprichito de cobrar alguna pieza en una cacería. Los ratos libres los mata Bolívar leyendo novelas rosas, historias de amor impresas en papel barato, que le proporciona el dentista del poblado. Sensible adaptación de la preciosa novela de Luis Sepúlveda. Esta coproducción internacional, en la que ha intervenido España a través de Iñaki Núñez, no escatima medios a la hora de presentar las aventuras selváticas de Bolívar. El reparto cuenta con dos actores de campeonato: el americano Richard Dreyfuss, que ganó el Oscar por La chica del adiós, y el británico Timothy Spall, actor fetiche de Mike Leigh, con quien hizo Secretos y mentiras. Dreyfuss quedó fascinado por el guión: “El personaje de Antonio es una persona a la que se debe admirar. Nunca había dado vida a otra igual. Es una historia de supervivencia, pero ante todo es una maravillosa historia de amor.”

5/10
Lucky Break

2001 | Lucky Break

Jimmy Hands acaba de ingresar en prisión. Y no le gusta su nuevo “alojamiento”. Así que empezará a planear una fuga aprovechando el montaje de un musical interpretado por los presos, que cuenta con las bendiciones de un alcaide melómano. La cosa se complica porque los presos van disfrutando con los preparativos de la obra, y porque Jimmy se enamora de una joven terapeuta que trabaja en el penal. Film carcelario dirigido por Peter Cattaneo, que fascinó a medio mundo con Full Monty. Aquí insiste en el terreno de la comedia, aunque sin dejar de lado algún apunte dramático, como el que protagoniza el personaje de Timothy Spall. El reparto es excelente: desde el protagonista, James Nesbitt, a secundarios de la categoría de Olivia Williams y Christopher Plummer.

6/10
Perfect Strangers

2001 | Perfect Strangers | Serie TV

Una familia de la alta sociedad inglesa se reúne en un un hotel donde se revelarán más detalles de sus vidas de los que esperaban. Pequeña miniserie de 3 episodios, también conocida como "Almost Strangers". Sus grandes actuaciones mezcladas con un guión original y con distintas intrigas llenarán de entretenimiento al espectador.

7/10
Vanilla Sky

2001 | Vanilla Sky

David es un joven editor, rico, con una novia preciosa llamada Julie. Pero no le basta. No tiene escrúpulos en birlarle la chica al que llama “su mejor amigo”. Sin embargo Julie, debido a los celos, provoca un fatal accidente, donde ella muere y él queda con el rostro desfigurado. Un tiempo después, David está recluido en un manicomio, charlando con su psiquiatra. El millonario, que se cubre la cara con una máscara, ha advertido lo pasajero del aspecto físico, y de la vida misma. Pero se encuentra confuso: aunque recuerda lo desesperado que estaba por arreglar su cara a toda costa, las tribulaciones para lograrlo son en su cabeza como una enorme nebulosa. Remake del film de Alejandro Amenábar Abre los ojos, coescrito con Mateo Gil. Penélope Cruz repite su papel, pero los demás actores son celebérrimos intérpretes americanos. Cameron Crowe, que hasta ahora había escrito siempre sus propias historias, y que se declara fan absoluto del film original, confiesa haber hecho caso omiso de los puristas que decían que no debía hacer el film; y ha procurado mejorar el original, aclarar las partes más confusas, para hacer una variación sobre el mismo tema. Para ello ha puesto el acento en la música y en los aspectos visuales. El título del film, hace referencia a cómo era el cielo en un cuadro de Monet: “Quizá era algo real, quizá no, quizá era sólo la imaginación de cómo es el cielo.”

5/10
Vatel

2000 | Vatel

Estamos en pleno siglo XVIII, prolegómenos de la Revolución Francesa. François Vatel es el nombre del maestro de ceremonias del Príncipe de Condé, un noble francés que se encuentra arruinado y pretende conseguir el favor del rey. Para lograr sus propósitos, invita al monarca y a su séquito para disfrutar una temporada de fiestas en su castillo de Chantilly. Los fastos serán obra de Vatel. Pero con la llegada del rey, vendrá también una bella mujer, Anne de Montausier (Uma Thurman), que desatará pasiones y odios en la corte. Roland Joffé es un estilista de la imagen y lo demuestra en esta producción llena de colorido e intrigas palaciegas, un auténtico regalo para los sentidos basado en hechos reales. Gérard Depardieu encarna a la perfección a Vatel, un hombre leal a su señor, a su trabajo y a su honor; y Tim Roth, fiel a su imagen, se mete en la piel del libertino marqués de Lauzun. Una película de época de exquisito gusto, con música y coreografía del más alto nivel.

6/10
Trabajos de amor perdidos

2000 | Love's Labour's Lost

Kenneth Branagh muestra audacia al adaptar esta obra de Shakespeare porque: 1) Es una comedia menor, poco conocida; 2) La ha convertido en un musical que transcurre en el siglo XX, con el peligro de que puristas e historiadores se tiren de los pelos; y 3) Ese musical bebe en los clásicos del género, por lo que puede sonar anticuado para el espectador joven. Pues bien, Branagh juega bien sus bazas: cree en lo que hace y ama el material que tiene entre manos. El film sigue la pista a un grupo formado por el rey de Navarra y tres consejeros, que han jurado solemnemente no tratar con mujeres durante tres años, para dedicarse a fondo al estudio de los asuntos de su país. Esta idea mínima, que conecta con la inmortal Bola de fuego de Howard Hawks, es suficiente para urdir un enredo repleto de frases brillantes, y en el que Branagh logra una especie de milagro: las canciones, todas existentes previamente y muy conocidas, encajan; no desentonan con el texto de la obra original. Tenemos un puñado de buenas interpretaciones en un film sin protagonistas absolutos. Quizá destaca en el conjunto Timothy Spall, en el papel de gracioso español. Los actores no son profesionales de la música y la danza. Pero se aplican a la tarea lo mejor que saben, y no salen mal parados. Quizá porque Branagh no pierde de vista que, lo que más le interesa, es el texto de Shakespeare. Con todas las audacias formales que se quieran, pero siempre al servicio de la historia original.

6/10
Topsy-Turvy

1999 | Topsy-Turvy

Arthur Sullivan y W.S. Gilbert forman un tándem artístico casi perfecto, sus obras musicales cómicas siempre tienen una buena acogida en la escena londinense de finales del siglo XIX. Pero su última producción “La princesa Ida”, ha recibido críticas negativas, y Sullivan tiene la sensación de que las historias que le ofrece su compañero son repetitivas: el modelo estaría agotado, y cree que debería concentrar sus energías en una ópera que sería su obra maestra, lo que pasaría por la ruptura con Gilbert. Sin embargo, una exposición sobre Japón podría inspirar una nueva obra y evitar la disolución de la compañía. Puede resultar sorprendente que el británico Mike Leigh, un cineasta conocido por sus películas contemporáneas y su dibujo de personajes corrientes en situaciones reconocibles, opte por un inusual biopic sobre los populares Arthur Sullivan y W.S. Gilbert, en una película con un cuidado diseño artístico, que le dio dos Oscar, en los apartados de vestuario y maquillaje. Sin embargo el film le sirve para abordar el mundo del teatro y la creación artística, que al fin y al cabo es el suyo, y los personajes que pinta, aunque figuren en enciclopedias, no dejan de ser gente corriente, a la que Leigh, por así decir, nos presenta “en zapatillas”, por ejemplo en la intimidad del hogar, debatiendo con la esposa, etc. Hay una buena selección de pasajes musicales y un buen trabajo actoral, y de nuevo destaca el guión, que estuvo nominado al Oscar.

6/10
Shooting the Past

1999 | Shooting the Past

Una mansión de Londres, que alberga una enorme colección de raras y antiguas fotografias, tiene un nuevo propietario: el millonario americano Christopher Anderson (Liam Cunningham) quiere convertirla en una universidad de estudios empresariales. Pero encuentra que los empleados utilizarán hasta el último recurso para impedírselo. Ellos veneran las fotos y están dispuestos a preservarlas. Oswald Bates (Timothy Spall) es el excéntrico encargado del archivo y Marilyn Truman (Lindsay Duncan) la directora, está convencida de que tiene que haber una forma de llegar al alma de Anderson para salvar el archivo de fotos. En este fascinante choque entre el viejo mundo y el nuevo milenio, las fotos tendrán la última palabra. En este film se pone de manifiesto si hay que deshacerse de lo antiguo en favor de lo nuevo, de una manera muy hábil el director resuelve la trama junto a unas interpretaciones brillantes.

7/10
The Clandestine Marriage

1999 | The Clandestine Marriage

  Mr. Sterling (Timothy Spall) y su hermana Mrs. Heidelber (Joan Collins), viuda de un rico holandés, engalanan su casa de campo donde pretenden organizar el matrimonio de conveniencia de su hija mayor con el heredero de una familia noble. Una película de época, centrada en la parafernalia que se producía alrededor de los matrimonios de conveniencia en el Reino Unido.

4/10
La sabiduría de los cocodrilos

1998 | The Wisdom of Crocodiles

Un tipo enigmático. Eso es el personaje al que da vida Jude Law (candidato al Oscar por El talento de Mr. Ripley). Porque, ¿cómo puede ser que evite el suicidio de una joven para a continuación pegarle un mordisco como si fuese un vampiro cualquiera? El director articula una película algo salvaje y misteriosa, impregnada de una atmósfera muy especial.

4/10
Siempre locos

1998 | Still Crazy

Años 90. Vuelve la pasión por la música de los 70. Tony Costello cree que es la oportunidad para tratar de reunir a los antiguos integrantes del grupo Strange Fruit, y grabar un disco con las viejas canciones. Todos han sentado más o menos la cabeza (lejos quedan los desenfrenos con la droga y el sexo), pero echan de menos la pasión por la música, las vibraciones que comunicaban al público. Intensa película, donde Brian Gibson combina la nostalgia con la fuerza de una buena historia. Personajes bien perfilados (uno de ellos, encarnado por el estupendo Stephen Rea), música de calidad, humor... Un título a descubrir, que tuvo dos candidaturas a los Globos de Oro, una a la mejor película en categoría de comedia.

6/10
Neville's Island

1998 | Neville's Island

El naufragio de un barco deja a cuatro hombres en una isla desierta donde sucederán una serie de acontecimientos que les marcará su estancia en la isla.  Las restricciones presupuestarias pesan demasiado en el filme dejando momentos para olvidar.

5/10
Hamlet (1996)

1996 | Hamlet

El cineasta y actor británico Kenneth Branagh (Enrique V, Mucho ruido y pocas nueces, Trabajos de amor perdidos filmó una de las mejores adaptaciones de la celebérrima obra de Shakespeare, sobre la venganza. El texto había sido llevado al cine anteriormente por directores como Laurence Olivier y Franco Zeffirelli. Branagh corrió el enorme riesgo de respetar casi al máximo el texto original, lo que se traduce en cuatro horas de metraje. La principal baza de Branagh es que siendo él mismo un actor excelente, es capaz de rodearse de los intérpretes más brillantes. Escoge significativos nombres del teatro inglés (Judi Dench, Derek Jacobi, John Gielgud), e incluso leyendas del cine americano (Charlton Heston, Jack Lemmon), a veces con interpretaciones breves, pero intensas. Él mismo borda el personaje que se ha reservado: el protagonista. Además, Branagh consigue darle dinamismo al texto teatral, mediante una utilización hábil de los recursos visuales. Destacan secuencias  como el encuentro de Hamlet con la figura fantasmagórica de su padre o el monólogo más célebre, el “ser o no ser”, que Branagh recita delante de un espejo.

7/10
Secretos y mentiras

1996 | Secrets and Lies

Cynthia, madre soltera algo neurótica, trata de mantener a su insolente hija. Maurice, el hermano de Cynthia, vive en un barrio acomodado, y sufre un trauma por la infertilidad de su mujer. Un día, contacta con los hermanos una tal Hortense, una muchacha negra que resulta ser su hermana ilegítima. Película que obtuvo siete nominaciones a los Oscar en el año 1997, entre ellos el de mejor película. El film cuenta la historia de las relaciones entre un grupo de diferentes personajes, unidos por lazos familiares. Sentimientos, pasiones, crisis personales, crisis de pareja, madurez e identidad, son los ingredientes de una película que, en definitiva, nos habla de la vida y la necesidad de amor. Mike Leigh, es el director de esta película con un verismo cercano al documental, que también obtuvo el Goya en la categoría de mejor película extranjera, así como la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1996. El film cuenta con una excelente calidad formal, que sabe hacernos ver los aspectos capitales que configuran las relaciones humanas. Protagonizan este excelente melodrama costumbrista con toques de comedia Timothy Spall, Brenda Blethyn y Phyllis Logan.

8/10
Las aventuras del joven Indiana Jones. Barcelona 1917

1992 | The Young Indiana Jones Chronicles. Barcelona, May 1917 | Serie TV

El popular personaje creado por Steven Spielberg y George Lucas, no ha sido siempre un maduro profesor de arqueología, que embelesa a las chicas durante sus clases. Cuando sólo era un adolescente, su agitada vida era una aventura continua. En "Barcelona 1917", Indy es enviado a España para reunirse con tres torpes espías aliados. Con ayuda de su amigo Pablo Picasso, Indy adopta el papel de un bailarín ruso para pasar desapercibido y llevar a cabo su misión.

6/10
La vida es dulce

1990 | Life Is Sweet

Desventuras de una familia inglesa modesta, el matrimonio y dos gemelas jovencitas. El padre, cocinero, piensa en remozar una vieja caravana como puesto de comida ambulante; la madre trabaja en una guardería y vendiendo ropa infantil; y de las dos hijas gemelas, una trabaja como fontanera y viste como un chico, y la otra no se aclara, es anoréxica y siempre está protestando de todo; lo que hace que ambas sean muy diferentes, pues una es sensata y trabajadora y la otra es rebelde y se muestra enfadada con el mundo. Mike Leigh dirige este drama que en ocasiones tiene puntos de humor, pero la historia no engancha demasiado por esa visión algo irreal que da de la familia, y los personajes son, por momentos, caricaturescos y absurdos. No obstante, cuenta con la bella música de Rachel Portman (Sólo tú, Emma, Aprendiendo a vivir, Chocolat).

5/10
El cielo protector

1990 | The Sheltering Sky

Poco después de acabada la Segunda Guerra Mundial, un matrimonio neoyorquino de artistas -ella, Kit, es escritora, Port es músico–, hartos de una vida rutinaria, emprende un viaje por el Norte de África, donde les acompaña Tunner, enamorado de ella. Aunque quisieran encontrar una razón para continuar su vida en común, prueban otras cosas, él se acuesta con una nativa, ella acaba en el catre con Port tras muchas botellas de champán: pero ninguno de los dos encuentra un alivio. Ambiciosa adaptación de la novela de Paul Bowles a cargo del maestro Bernardo Bertolucci, que muestra su enorme veteranía en cada uno de los planos, llegando a una perfección técnica inimitable. La fotografía de Vittorio Storaro, de bellísimos tonos rojizos, y la composición de los planos deslumbra en muchos momentos, con las tormentas de arena, las dunas, o los oscuros túneles laberínticos de una de las poblaciones donde recalan. También juega su papel la música, que combina temas saharianos con la compuesta por el japonés Ryuichi Sakamoto. La narración se ciñe al esquema de personas vitalmente aburridas, a las que el exotismo de un país diferente, hace revivir momentáneamente, e incluso descubrir que las oportunidades que asoman en la existencia y que hacen que merezca la pena seguir adelante, surgen con cuentagotas y hay que aprovecharlas, algo que Kit y Port descubren demasiado tarde. De todos modos el discurso es ambiguo, con exagerada insistencia en lo sensual y carnal, y hay una recreación en la languidez de una burguesía que busca emociones e ignora que el amor es darse y supone sacrificio. Debra Winger y John Malkovich se revelan como actores muy adecuados para dar vida al matrimonio en crisis. Campbell Scott es el tercero en discordia, el joven capaz de despertar quizá nuevas ilusiones en Kit. Además hay un par de personajes secundarios que son una especie de triste contrapunto cómico, madre e hijo, encarnados por Jill Bennett y Timothy Spall. E incluso tiene presencia el propio autor de la novela, Bowles, como narrador, aunque su breve intervención, aunque sólo sea para reconocer su aportación, resulta algo artificiosa.

6/10
Cazador blanco, corazón negro

1990 | White Hunter Black Heart

John Wilson es un director de cine muy bravucón, descarado y cascarrabias, que está obsesionado con la idea de perseguir y dar caza al gran elefante africano. Quiere aprovechar la ocasión con motivo del rodaje de su próxima película. Para ello, se trasladará hasta África, donde vivirá una gran aventura y será un quebradero de cabeza para todos los que le rodean, amigos, conocidos, colegas de trabajo, productores, mujeres, etc. El actor y director se inspiró en John Huston para su personaje y lo que rodeó al rodaje de La reina de África. Curiosamente Peter Viertel, autor de la novela en la que se basa este film, ya colaboró con Huston en aquella película, y la barcaza que utiliza Eastwood es la misma que emplearon Humphrey Bogart y Katharine Hepburn.

6/10
1871

1990 | 1871

El film se proyectó por primera vez en el festival de Cannes de 1990 recibiendo buenas críticas.

5/10
Conspiración para matar a un cura

1988 | To Kill a Priest

A comienzos de los años 80, el padre Alek es un sacerdote polaco partidario del sindicato llamado 'Solidaridad', de la Unión Trabajadora Polaca. Por sus ideas en desacuerdo con el régimen político, Alek sufre el acoso y la persecución de los comunistas, y en particular de Stefan, capitán de la Policía Secreta. La polaca Agnieszka Holland (Europa, Europa) dirigió este drama basándose en hechos reales, y cuenta con dos actores de la talla de Ed Harris y un sorprendente Christopher Lambert, que protagoniza la cinta y da muestras por una vez de su buen hacer. Lástima que no se le haya vuelto a ver en papeles de este nivel. Entre el reparto, destacan también los rostros conocidos de Tim Roth (Reservoir Dogs) o Pete Postlethwaite.

5/10
Crusoe

1988 | Crusoe

Robinson Crusoe (Aidan Quinn) es un traficante de esclavos africanos de principios del siglo XIX. Tras conseguir la financiación para una expedición en busca de más esclavos, su barco naufraga y él es el único superviviente junto con el perro. Tendrá que aprender a sobrevivir en la isla. Una de las muchas adaptaciones de la celebérrima novela de Daniel Defoe. En esta ocasión, el largometraje no tuvo mucha trascendencia. Destacan los maravillosos paisajes y la lucha de un hombre destinado a la supervivencia, donde encontrará su redención. El reparto de actores británicos es sólido y es una de los pocos largometrajes dirigidos por el casi siempre director de fotografía Caleb Deschanel.

5/10
El sueño del demonio

1988 | Dream Demon

Diana (Jemma Redgrave) es una mujer a punto de casarse que, repentinamente, empieza a tener pesadillas con demonios. Cuando se despierta comprueba que esos demonios son reales y además cometen grotescos asesinatos. Producto de terror de bajo presupuesto y poco éxito. En ciertos momentos logra crear tensión en el espectador, gracias también a unas buenas interpretaciones. Destaca el trabajo de Timothy Spall, cuando aún era un completo desconocido.

4/10
Gothic

1986 | Gothic

Alucinada ficción, creada por el director iconoclasta Ken Russell (La guarida del gusano blanco), y que imagina los sucesos que tuvieron lugar en velada que pasaron Percy B. Shelley, Mary Shelley, Claire Clairmont y el Dr. Polidori, en la casa del poeta romántico Lord Byron. La reunión, efectivamente, tuvo lugar en la realidad, y de hecho originó dos novelas hoy consideradas clásicos del terror: "Frankenstein o el moderno Prometeo", de Mary Shelley, y "El vampiro", de Polidori. Russell cuenta con un reparto bastante logrado para ofrecer una película muy gótica, llena de imágenes grotescas, que tiene lugar dentro de una enorme mansión, con cortinajes, pasillos interminables, galerías, candelabros, armaduras, etc. No hay duda de que visualmente, el director se las apaña para impactar, y cuando quiere algo más, entonces no duda en crear imágenes oníricas e inquietantes, nacidas del interior de los sueños de los personajes. El film es como una invocación de los miedos que los personajes tienen en el subconsciente, mostrados con las dosis de morbo, sexo y pesadilla tan propias de Russell.

4/10
La prometida

1985 | The Bride

Original vuelta de tuerca al mito del doctor Frankenstein, donde el monstruo y un enano buscan su sueño dorado en la carpa nada recomendable de un circo en la que ambos vivirán una hermosa historia de amistad que terminará trágicamente. Paralelamente a esta historia encontramos al mencionado doctor (Sting) creando una nueva criatura femenina –llamada simbólicamente Eva– en forma de una Jennifer Beals bastante salvaje. Excelente banda sonora de Maurice Jarre y elaborada fotografía de Stephen H. Burum repleta de filtros publicitarios. Una de las últimas interpretaciones de Geraldine Page (1924- 1987) que, tras siete candidaturas al Oscar, había conseguido ganar el premio en 1985 con Regreso a Bountiful.

6/10
El misionero

1982 | The Missionary

Tras diez años de misionero en África, el reverendo Charles Fortesque es llamado para regresar a Inglaterra en 1905. Allí recibe una curiosa misión: atender pastoralmente a las prostitutas de Londres. Comedieta dirigida por Richard Loncraine (Wimbledon), de graciosillo tono irreverente y con un reparto británico más que apañado. El propio Michael Palin –miembro del grupo cinematográfico Monty Python– escribe y protagoniza la humorada.

4/10
Quadrophenia

1979 | Quadrophenia

Durante la primera mitad de los años 60, un joven que pertenece a la tribu urbana de los Mods conduce su Scooter entre drogas y alcohol. Sus padres no pueden comprender su forma de vida. Tras los enfrentamientos con otra tribu urbana, los rockers en las playas de Brighton, sus compañeros de borrachera comienzan a cambiar. Basado en sucesos reales, este drama sobre la juventud de los años 60 es todo un clásico y se basó en un disco del célebre grupo The Who.

4/10

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