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Biografía

Hans Zimmer

Hans Zimmer

62 años

Hans Zimmer

Nació el 12 de Septiembre de 1957 en Frankfurt am Main, Hesse, Alemania

Premios: 1 Oscar (más 2 nominaciones)

20 Octubre 2006
Escucha una selección de las mejores bandas sonoras de Hans Zimmer, como "La delgada línea roja", "Gladiator" o "Rain Man".
Oscar
2018

Nominado a 1 premio

Oscar
2015

Nominado a 1 premio

Oscar
1995

Ganador de 1 premio

Filmografía
Top Gun: Maverick

2020 | Top Gun: Maverick

Después de más de treinta años de servicio como uno de los mejores aviadores de la Armada, Pete "Maverick" Mitchell (Tom Cruise) se encuentra dónde siempre quiso estar, sobrepasando los límites como un valiente piloto de prueba y esquivando el avance en su rango que lo emplazaría en tierra. Durante el entrenamiento a un destacamento de graduados de Top Gun para una misión especializada, Maverick se tropieza con el Teniente Bradley Bradshaw (Miles Teller), distintivo: "Rooster", el hijo del difunto amigo de Maverick, y el Oficial de Intercepción de Radar, el Teniente Nick Bradshaw, conocido como "Goose". Enfrentándose a un futuro incierto y a los fantasmas de su pasado, Maverick se ve envuelto en una confrontación con sus miedos más profundos, culminando en una misión que exige el máximo sacrificio de aquellos que serán elegidos para volar.

Bob Esponja: Un héroe al rescate

2020 | The SpongeBob Movie: Sponge on the Run

X-Men: Fénix Oscura

2019 | X-Men: Dark Phoenix

Siendo niña, Jean Gray sufre en 1975 un accidente automovilístico, a resultas del cual mueren sus padres. Sus poderes mentales de mutante han tenido mucho que ver con lo ocurrido. El profesor Charles Xavier la acoge en su escuela para jóvenes especiales con superpoderes. Veinte años después, un grupo de X-Men, atendiendo el ruego del presidente de los Estados Unidos, acuden al rescate de la lanzadera espacial Endeavour, que tiene problemas. Jean Gray debería haber muerto, tanto fuerza su especial don, pero contra pronóstico sobrevive, e incluso se siente más poderosa. Todo apunta a que esa multiplicación e inestabilidad de sus poderes, cual ave fénix renacida, tiene que ver con la amenaza de unos belicosos alienígenas liderados por Vuk, que desean apoderarse del don de Jean para hacerse con el control de la Tierra. Nuevas andanzas de los X-Men, con el foco puesto en los orígenes y desdichada historia de Jean Gray, también conocida como Fénix Oscura, adapta uno de los cómics más populares de la saga de superhéroes, creado en 1980 por Chris Claremont y John Byrne. Firma el guión y dirige Simon Kinberg, debutante en las lides de dirección, y más conocido por su dilatada trayectoria de productor y guionista, que incluye los filmes X-Men: Primera generación, X-Men: Días del futuro pasado y X-Men: Apocalipsis, o sea, que ya había trabajado con el reparto de la versión juvenil de los mutantes –que no obstante, han ido creciendo, el tiempo vuela– representada por James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Sophie Turner, Tye Sheridan, Kodi Smit-McPhee y Alexandra Shipp. La película resulta sin duda entretenida, con un estupendo reparto, y los efectos visuales de las dinámicas escenas de acción son de gran calidad. Es estupenda la partitura musical de Hans Zimmer, que con su recurso a las notas sostenidas que tan buen resultado han dado en las películas de Christopher Nolan, imprime la emoción de lo mucho que hay en juego en los combates mutantes. Pero quizá la trama es demasiado sencilla y reiterativa, sin avances y evoluciones de entidad. Al final todo se reduce al trauma infantil de Jane, que la torna inestable, imprevisible y peligrosa, y a insistir en la idea de que tal vez Charles se equivocó en el modo en que quiso protegerla. Incluso el planteamiento de un posible Charles egoísta, que podría haberse engañado buscando autoafirmarse egocéntricamente, con la excusa de ayudar a los jóvenes con poderes, muy sugerente, no acaba de incoarse todo lo deseable. Mientras que la “marciana” de Jessica Chastain es muy elemental, la sostiene el poderío de la actriz, y su pintoresco aspecto físico, con su melena rubia casi albina, y sus zapatos de tacón de aguja.

6/10
El rey león

2019 | The Lion King

Revisitación de El rey león, una de las película animadas más queridas de Disney, 25 años después de ser realizada, en esta ocasión con técnicas digitales fotorrealistas aplicadas a la creación de los animales, que ya había utilizado el director, Jon Favreau, en El libro de la selva. No deja de tener guasa que figure acreditado un solo guionista, Jeff Nathanson, no ligado al film anterior, en el que hasta 29 personas eran mencionadas como participantes en el libreto. Sobre todo, cuando se sigue la trama del original casi al milímetro, incluidas por supuesto las canciones de Elton John y la partitura musical de Hans Zimmer, espléndidas. En la sabana africana, todos los animales celebran el nacimiento de Simba, un cachorro de león que será su futuro rey. Actualmente lo es su padre, Mufasa, a quien envidia el hermano de éste, Scar, que ni siquiera acude a Pride Rock a la presentación del heredero. Simba es travieso, y disfruta de su infancia en libertad con una amiga leona, Neila, y con las enseñanzas de su padre acerca del ciclo de la vida, del que todos los animales forman parte. Pero su afán de aventuras propicia la tragedia, pues se verá atrapado en un desfiladero, en peligro de ser aplastado por los animales en estampida. Le salva su padre in extremis, pero el precio es muy alto, y Scar hará que el peso de la culpa recaiga en el cachorro, que emprende el autoexilio, mientras el otro se proclama rey, rodeado de un ejército de siniestras hienas. Entretanto, Simba se rehace gracias a dos nuevos amigos, el suricato Timón y el jabalí Pumba, y la filosofía que le inculcan de la despreocupación, Hakuna matata, que mal entendida puede llevarle a la dejación de sus responsabilidades. La historia, de tintes shakespereanos, sigue siendo tan poderosa como antaño, con el trauma de Simba, un hijo que es consciente de que no ha estado a la altura de su padre, un tío, Scar, que sabe pulsar las teclas adecuadas para acentuar su sentido de la culpa, y un par de secundarios cómicos que hacen las veces de los clásicos bufones y similares que tan bien supo crear el bardo inglés. La principal pega que se puede poner a esta nueva representación es que no aporta nada nuevo, alguna variación o enfoque que ayude a subrayar alguna idea al menos. Es cierto que otras adaptaciones con actores reales acometidas por Disney de sus cintas animadas, como Dumbo, facilitan la exploración de nuevos caminos, y que da más respeto tocar algo de El rey león, pero ahí estaba el desafío, respetar el original, y hacerlo aún más grande. Existe cierto conformismo, pensar que entregar la historia con animales creados por ordenador, y que parezcan de verdad, es suficiente. Y ciertamente, hay muchos pasajes –no todos, en el arranque se notan en exceso los efectos visuales–, de un realismo asombroso, con los animales hablando, jugando y peleando con toda naturalidad, el espectador llega a aceptar que eso está sucediendo. Pero es pura tecnología, falta el alma.

6/10
Viudas

2018 | Widows

Chicago. Los cuatro criminales implicados en un audaz golpe, mueren carbonizados cuando se enfrentaban a la policía. Dos millones de dólares se han esfumado convirtiéndose en cenizas, y Jamal Manning, un gángster afroamericano que busca la honorabilidad postulándose a concejal de uno de los distritos más conflictivos de la ciudad, contaba con ellos para financiar su campaña, que le enfrenta a Jack Mulligan, hijo del concejal actual Tom, ambos pertenecientes a una saga familiar habitual en los círculos de poder municipales. Con uno de sus matones Jamal presiona a Veronica, viuda de Harry Rawlings, líder de la banda caída, para obtener su dinero. Junto a las otras tres viudas, y para escapar del lazo en que les dejaron atrapadas sus maridos muertos, retomarán los planes que había trazado Harry para ejecutar otro golpe que podría valerles cinco millones de dólares. Potente adaptación de la novela homónima de Lynda La Plante, que ya había sido adaptada como miniserie británica en 2002, de la mano de Geoffrey Sax. La nueva versión cuenta con la pluma de otra novelista con recientes y exitosas adaptaciones de su obra para cine y televisión, Gillian Flynn (Perdida, Heridas abiertas), que ha trabajado en el libreto con el director del film, Steve McQueen. Sorprende la solidez del guión, que depara muchas sorpresas inesperadas, perfectamente introducidas, y lo bien dibujados que están los personajes femeninos, esto sí que es empoderamiento de la mujer a través del thriller y el subgénero de las películas de robos, y no la convencional Ocean's 8. La película combina bien la intriga con los dramas personales, y los temas de fondo de la corrupción, el gangsterismo, la manipulación, las familias desestructuradas, las tragedias que a todos nos tocan en lo más hondo, a veces rompiéndonos el alma. Viola Davis, Michelle Rodriguez y Elizabeth Debicki encarnan muy bien lo que es la lucha por la supervivencia, y las tres tienen escenas de alto calado dramático. Aunque estamos ante uno de esos filmes que bien merecerían un premio a todo su reparto, están muy bien escogidos los actores para los roles de padre e hijo concejales, Robert Duvall y Colin Farrell, el cabecilla de los ladrones, Liam Neeson, el candidato negro Brian Tyree Henry, su hermano matón Daniel Kaluuya, la niñera peluquera reconvertida en conductora Cynthia Erivo, y aún podríamos citar a más, hasta las partes más pequeñas están tratadas con esmero.

7/10
Dunkerque

2017 | Dunkirk

Primera película de corte histórico de Christopher Nolan, guionista, director y productor, respaldado en la producción por su esposa Emma Thomas. Aborda la evacuación de soldados británicos atrapados en las playas francesas de Dunkerque durante la Segunda Guerra Mundial, en lo que se conoció como Operación Dinamo, que permitió el traslado de más de 300.000 hombres al Reino Unido en mayo de 1940, cruzando el canal de la Mancha. Los hechos han sido tratados en el cine con más o menos detalle, vienen al cabeza filmes como La Sra. Miniver, Fin de semana en Dunkerque o, casi contemporánea, a Dunkerque, Su mejor historia. Pero aquí la idea es recrear lo ocurrido con enorme realismo en las escenas de acción bélica, en línea con algunos de los mejores momentos de Salvar al soldado Ryan de Steven Spielberg, o Hasta el último hombre, de Mel Gibson, aunque claramente con una carga menor de violencia. Se trata pues de una verdadera y apabullante experiencia sensorial, rodada en 65 mm e IMAX en localizaciones auténticas de la playa de Dunkerque y evitando todo lo posible los efectos digitales, como a Nolan le gusta hacer. Lo que sumerge al espectador en lo allí acontecido, a través de tres hilos narrativos principales, por tierra, mar y aire, donde los protagonistas en las acciones descritas habrían estado implicados una semana, un día, una hora. Los pasajes en cada uno de estos terrenos se combinan y solapan en un dinámico montaje, que da al conjunto un aspecto, paradójicamente, de compleja simplicidad, ya se sabe que a Nolan le encanta explorar en la estructura narrativa. Verdaderamente Nolan vuelve a dar muestras de su poderío a la hora de contar historias, y esta vez lo hace con los diálogos justos, se evitan muy conscientemente las grandes parrafadas, y un reparto muy coral, donde conocemos de los distintos personajes, soldados y civiles, algunos rasgos básicos, pero de gran magnetismo emocional, sus conflictos y retos despiertan interés. De modo que el instinto de supervivencia, con manifestaciones a veces brutales, convive con el sentido del deber y las acciones heroicas, pero también con el miedo y los traumas paralizantes, nadie es perfecto. Están pues muy bien los conocidos Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, Cillian Murphy, pero también el resto, Fionn Whitehead, Aneurin Barnard, Barry Keoghan, Jack Lowden… En lo visual y lo sonoro los logros son sencillamente sobresalientes. La composición de los planos en la playa, el espigón, las embarcaciones, bajo el agua, nadando, en el aire, tiene una fuerza tremenda, con los movimientos de los soldados, los aviones atacando, etcétera. Ello es posible también gracias a una arriesgada banda sonora de Hans Zimmer que integra una versión del tema "Nimrod" de Edward Elgar y convive con los ruidos de los disparos, explosiones y motores, fundiéndose con ellos, y proporcionando con tal combinación una atmósfera desasosegante, en que se diría que se escucha literalmente pasar el tiempo, tic-tac,-tic-tac, tic-tac, una sensación existencial de que la vida es un regalo, pero que puede ser breve, irse en un suspiro.

9/10
Blade Runner 2049

2017 | Blade Runner 2049

A pesar de que en su estreno allá por 1982 Blade Runner no obtuvo una gran acogida por parte del público, poco a poco fue haciéndose un hueco entre las mejores películas de ciencia ficción. Con el paso del tiempo pronto se convirtió en una obra de culto y su influencia en el cine posterior se hizo patente en numerosas películas. Décadas después son millones los aficionados que han disfrutado de la historia concebida originalmente por Philip K. Dick, en donde los humanos nacidos de una mujer compartían su vida en la megalópolis de Los Ángeles con otros hombres y mujeres creados artificialmente y denominados replicantes, considerados de segunda categoría. Tal escisión entre la población daba lugar a un enfrentamiento entre ambas partes en el curso de la cual los replicantes demostraban tener los mismos amores, anhelos y miedos que sus creadores. En Blade Runner 2049 han pasado ya treinta años de aquellos acontecimientos y la situación social no parece haber cambiado demasiado. Los Ángeles sigue siendo una megaurbe insalubre, casi siempre sumida en la bruma, la lluvia o la noche, en donde conviven todo tipo de dialectos y la vida hipermasificada se hace casi irrespirable. Tras un apagón generalizado tras el cual todos los archivos de la Tyrell Corporation se perdieron, ahora campea por la ciudad una actualizada versión de replicantes, los Nexus 8, creados por una nueva y sofisticada corporación biotecnológica heredera de la anterior, la Wallace Corporation, liderada por el enigmático Nandier Wallace. Uno de esos Nexus 8 es el Blade Runner KB36-3.7, llamado simplemente “K”, cuyo objetivo es “retirar” a replicantes fuera de control. Una misterioso hallazgo le pondrá sobre la pista de Rick Deckard, antiguo Blade Runner. Vaya por delante que no hacía ninguna falta resucitar el universo creado por Ridley Scott y compañía. Pero, en fin, una vez que la inevitable maquinaria empresarial de Hollywood se empeñó en traer de vuelta a los replicantes, los productores –entre ellos el propio Scott– han procurado no estropear la obra maestra original, de modo que vuelven a jugar con los mismos elementos que fascinaron en los años 80. Visto el resultado la decisión de contratar al prestigioso Denis Villeneuve (fan confeso del primer film) como máximo responsable es un gran acierto, pues alguien como él podía retomar con precaución el “mood” original y ofrecerlo en los tiempos actuales sin pisotear la identidad de la historia. Y eso es lo que ha hecho. Como ya dejó patente en películas como La llegada, Villeneuve da fe de una potencia expresiva pocas veces igualada en pantalla. Cuenta su historia con imágenes subyugantes (¡esa larga secuencia en la ciudad devastada por la radiación!), con un sonido ambiente atronador y envolvente que te deja pegado a la butaca y, por supuesto, con una puesta en escena de sabor añejo, que emocionará a los amantes del original de Ridley Scott. Ante la rotundidad formal de la película el espectador quedará como hipnotizado durante muchos, muchos minutos. Cada plano está sumamente estudiado, trabajado hasta la perfección, tanto los exteriores como las localizaciones que definen a los personajes (la casa de K, la Wallace Corporation, la vivienda en la ciudad fantasma), en donde una de las constantes del universo Blade Runner –la convivencia entre lo nuevo y lo viejo, lo actual y lo clásico– se sublima, con múltiples homenajes al film ambientado en 2019. Pero toda esa desbordante imaginería visual tiene también una contrapartida no tan deseada: una cierta falta de dinamismo. La solemnidad y preciosismo de las imágenes deja un poco de lado el ritmo y también el guión es confuso en algunos tramos. Si antaño algunos achacaron cierta pesadez al film original, hay que avisar de que en este caso las cosas pueden ponerse aún más difíciles para aquellos que esperen una película de acción, persecuciones y emociones al uso. Los fans, sin embargo, probablemente quedarán satisfechos, aun cuando serán inevitables desiguales comparaciones que no es cuestión de ponerse a enumerar aquí. Fiel a su procedencia, la identidad de Blade Runner 2049 tiene también su punto fuerte en las eternas preguntas que importan a todo ser humano. ¿Quién soy? ¿Adónde voy? ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Tengo alma?, implícitas o explícitas en el guión de Hampton Fancher y Michael Green, mientras que la búsqueda del amor y el anhelo por ser deseado genera aquí fuertes y extremas referencias a la realidad virtual y la inteligencia artificial, cuerpos y sexualidad digitales que quieren llenar el vacío emocional del replicante. Porque las emociones no son el punto fuerte del protagonista, compuesto por un sólido Ryan Gosling cuya carismática presencia en pantalla es ideal para componer a tipos lacónicos al estilo Drive, galanes que no mueven un músculo de la cara, pero a quien en este film se le echa en falta quizá un poco más de la expresiva humanidad que se le demanda en momentos clave. Aunque para eso ya está Harrison Ford.

7/10
El bebé jefazo

2017 | The Boss Baby

Tim es un niño con una enorme imaginación, que despertará aún más cuando sus padres –comerciales en una empresa de mascotas– le comunican que va a tener un hermanito. A ojos de Tim, el recién llegado resulta ser un adulto con aspecto de niño, que le roba el cariño familiar y que además oculta una misión secreta: investigar y boicotear a la empresa de sus padres, que está consiguiendo que los animales sustituyan a los niños en las familias. El director de la saga Madagascar, Tom McGrath, aparca a un lado a los animales en esta adaptación cinematográfica del libro de Marla Frazee, para centrar la atención en los humanos y más concretamente en los niños y en la insaciabilidad de su imaginación. La idea central tiene su miga y resulta tremendamente actual, pues se trata de impedir que las mascotas domésticas sustituyan a los bebés en las familias. Hay en este sentido una visión positiva de la natalidad, del cariño entre hermanos, del amor de los padres. Pero El bebé jefazo no acaba de funcionar completamente debido quizá simplemente a la trama. La premisa es más que interesante, pero resulta muy extraño el modo de contarla: ese mundo celestial de donde vienen los bebés, la empresa de niños ejecutivos, que formen una banda, etc. ¿Es todo producto de la imaginación de Tim? Eso parece, claro, pero ese truco no basta para que narrativamente las cosas cuadren como es debido y para que la historia no resulte ser demasiado estrafalaria y la atención no se disperse. La consecuencia es que el espectador nunca acaba de situarse del todo y posiblemente el público infantil aún menos. La calidad de los dibujos está fuera de duda y destaca el tratamiento de los rostros, especialmente el acabado de los ojos a la hora de transmitir sentimientos. Por momentos la trama tiene ritmo y es divertida –la reunión de bebés, la lucha en el jardín, la persecución en bicicleta– pero en general se echan en falta gags más eficaces, más sencillos, más graciosos. Lo que mejor funciona es el inicio –un precioso homenaje a la imaginación de los niños– y las referencias cinéfilas repartidas por la trama, como el guiño a En busca del arca perdida, entre otros.

5/10
Genius

2017 | Genius | Serie TV

Primera serie de ficción de National Geographic, aunque con la colaboración de productoras con amplia experiencia en este terreno, como Fox e Imagine. A la hora de acercarse a la insigne figura del científico Albert Einstein, toma como fuente principal la completa biografía de Walter Isaacson "Einstein: su vida y su universo", autor riguroso cuya obra "Steve Jobs" también sirvió para una película sobre el creador de Apple dirigida por Danny Boyle. Aquí dirige el primer episodio Ron Howard, quien ya se sumergió en la vida de un brillante matemático a la hora de entregar la oscarizada Una mente maravillosa, y está respaldado por su socio habitual, Brian Grazer. A la hora de narrar, sobre todo en el primer episodio, se diría que se desea jugar con los conceptos del espacio, el tiempo y la relatividad, pues todo arranca con un atentado terrorista antisemita en Berlín, y el anuncio a un Albert Einstein ya adulto de que su vida corre peligro ante un ambiente cargado de intolerancia y agresividad. Algunos pasajes en este momento temporal, que avanzan hacia adelante y hacia atrás, se conjugan con otros de un Eistein juvenil, en que su genio ya se hace notar, al igual que un ímpetu arrollador que puede irritar a padres y profesores. Sus primeros pasos en el mundo de la investigación se muestran al tiempo que vemos sus primeros episodios amorosos, en el entorno familiar, y con una estudiante serbia, Mileva Maric, inteligente y de fuerte personalidad. Estamos ante una serie ambiciosa, muy bien ambientada, y en que se hacen presentes ciudades reconocibles, como Berlín, Zurich, París, Praga, y también zonas rurales, o los Alpes suizos. Y hay un gran esfuerzo para dar a conocer al hombre y al científico. Y no sólo eso, también el entorno en que se está produciendo un efervescente cambio en los conocimientos y usos sociales, de modo que podemos reconocer a los Curie, Pierre y Marie, Max Plank, Philip Lenard, Carl Jung, e incluso a Franz Kafka. Lo cual es encomiable, aunque a veces se puede tener la sensación de que quien mucho abarca, poco aprieta, son un poco agotadores los saltos continuos de años y localizaciones. Son las limitaciones del medio, por ejemplo, la comparación de los revolucionarios avances en la ciencia que aporta Einstein con el cuestionamiento de pretender que el matrimonio sea para toda la vida, parece cuando menos simplista. Hay, además una descompensación entre la presencia de los elementos personales y científicos. En los primeros episodios se presta mucha atención a los primeros, incluso con insistencia en los juegos eróticos de la joven y apasionada pareja de Albert y Mileva, lo que hasta parece revelar cierto complejo de inferioridad, como si los creadores de la serie se dijeran "hemos de mostrar que los científicos no están todo el día en las nubes, también les gusta el sexo", o algo así, sino el espectador saldrá corriendo o cambiará de canal. También, curiosamente, pueden ser reiterativos algunos pasajes, Mileva frustrada, o los manejos de la madre de Einstein, por ejemplo. En cualquier caso se agradece que se preste atención a la familia de los personajes, y a las dificultades para conciliar su atención y la fidelidad con el trabajo absorbente. A la hora de explicar las teorías científicas, se juega con lo visual, y eso engancha, pero quizá también se abusa del recurso de un Einstein que escucha algo que le dice su interlocutor, y entonces salta la chispa del genio, aun concediendo que gran parte de la genialidad de Einstein provenía de su imaginación y de hacerse preguntas todo el tiempo, frente al resto del mundo que da las cosas por sentadas. Fotográficamente hay un gran trabajo, pues se juega con los primeros planos y los objetivos cortos y grandes angulares, posiciones de cámara baja, ello de modo más o menos rompedor y coherente. En cuanto al reparto, y visionados la mitad de los episodios, está mucho más entonado el Einstein maduro que compone el australiano Geoffrey Rush, que el del joven interpretado por el sudafricano Johnny Flynn, a veces algo envarado, aunque el actor sin duda se esfuerza.

6/10
The Crown (2ª temporada)

2017 | The Crown | Serie TV

Segunda entrega de la serie creada por Peter Morgan, que describe el reinado de Isabel II de Inglaterra, abarca el período histórico correspondiente a los dos primeros ministros que suceden a Winston Churchill, Anthony Eden y Harold Macmillan, o sea, el período entre 1955 y 1963. Lo que no impide la introducción de oportunos flash-backs que amplían el lienzo de esta inteligente mirada a la corona británica, en relación a un oscuro secreto del duque de Windsor en los años de la Segunda Guerra Mundial, y al período de formación en férrea disciplina en el internado escocés Gordonstoun de Felipe de Edimburgo. De nuevo Morgan demuestra ser un maestro en la creación de los diálogos de los personajes, llenos de contenido y emociones, y aprovecha bien las idas y venidas a las dependencias de la reina, las distintas audiencias. En los primeros episodios, da la impresión de que se quiere centrar la mirada en uno u otro personaje, y se echa en falta la fuerza arrolladora de algunos personajes de la primera temporada, en especial de Winston Churchill; además, hay que aceptar que Isabel II ha perdido la bisoñez a la hora de asumir tempranamente un reinado que no esperaba. Pero se van desarrollando temas de fondo de entidad, y la serie va creciendo paulatinamente hasta alcanzar verdadera estatura. Uno de esos temas, primordial, es el del matrimonio. En primer lugar el de Isabel y Felipe, donde el amor mutuo es indudable, pero las tiranteces y altibajos también asoman, por la sensación de escaso protagonismo de él, y el peso de su función real en ella, que obliga a veces mirar a otro lado, ejercer la diplomacia y sutiles formas de expresión para expresar lo que se lleva dentro. Gracias al magnífico trabajo de Claire Foy y Matt Smith, esto está muy bien planteado. Más problemática resulta la presentación de la vida sentimental de la princesa Margarita tras su traumática ruptura con Townsend, pues su nueva relación con el fotógrafo Tony Armstrong-Jones adolece de cierta languidez, y se presenta la vida bohemia y libertina de él con un erotismo de papel couché algo manido, muy de publicidad de perfume de lujo. Pero sirve para abordar distintas caras de la vida conyugal, en lo relativo a la mujer y al varón, lo que también incluye, con mayor brevedad, el divorcio de un íntimo amigo de Felipe, y la acidez que preside la relación de los Macmillan, Harold y Dorothy, o el matrimonio del presidente Kennedy. Otra cuestión importante es la necesidad que tiene la institución monárquica de adaptarse a los nuevos tiempos, que es tratada con fuerza usando un episodio auténtico en el capítulo "Marionettes", cuando el entonces barón Altrincham se atrevió a criticar abiertamente los discursos de Isabel II, poco pegados a la vida real de sus súbditos, y también al abordar el encuentro con John F. y Jackie Kennedy. Sobre los desafíos políticos, quizá se apuntan algunos problemas como la crisis del canal de Suez, o con las colonias de África afectadas por la guerra fría, pero quedan en un plano menor, quizá porque los primeros ministros en esta ocasión tienen menos fuerza dramática que un Churchill. Resultan especialmente valiosos los episodios dirigidos por Stephen Daldry, como el titulado “Paterfamilias”, en que traza un paralelismo entre la formación del príncipe Carlos y la que tuvo su padre Felipe, lo que sirve para tratar el tema de la educación, donde se hace necesario tratar de modo desigual a unos hijos que nunca son iguales. Se nota en el magnífico resultado que el director ha trabajado con buenos resultados antes con adolescentes, recuérdese que hablamos del director de Billy Elliot, Tan fuerte, tan cerca y Trash. Ladrones de esperanza.

9/10
Batman v Superman: El amanecer de la justicia

2016 | Batman v Superman: Dawn of Justice

Por salvar a su adorada Lois Lane, Superman se ve involucrado en un incidente con terroristas que le obliga a comparecer en el Senado. Por su parte, Bruce Wayne, millonario que combate el crimen como Batman, observa con recelo las actividades del hombre de Krypton, porque le considera en cierta manera responsable del derrumbe de su edificio, acontecido mientras el superhéroe se enfrentaba al general Zod, peligroso archivillano procedente de su mundo. Mientras tanto, el maquiavélico Lex Luthor conspira en la sombra. Le ha caído un encargo demasiado complejo a Zack Snyder, pues este film nació como secuela de su trabajo anterior, El hombre de acero, de nuevo con el mismo reparto, encabezado por Henry Cavill, pero también se vende como el enfrentamiento entre los dos personajes más emblemáticos de la editorial DC, Batman y Superman, y aparecen otras creaciones de la casa para tender un puente con The Justice League Part One, que se estrena en 2017, y la segunda parte de la misma, prevista para 2019. Acaban saliendo demasiadas cosas, y el que mucho abarca, poco aprieta... Le habría venido mejor un tono desenfadado y tipo cómic, similar al del modelo que se trata de imitar, Marvel Los Vengadores, que el que tiene, en la línea de la trilogía del Hombre Murciélago dirigida por Christopher Nolan, aquí productor ejecutivo, mientras que repite uno de los guionistas de la misma, David S. Goyer, que ha escrito el libreto con Chris Terrio (Argo). Demasiada tono hiperdramático y poco sentido del humor para un film que mezcla alienígenas, amazonas que luchan con espada, etc. También sobran algunos diálogos pretenciosos, que tratan de aportar simbología teológica a lo que en el fondo es un entretenimiento distendido. Pero nadie quedará decepcionado, pues ofrece mucha acción, efectos sofisticados, una ambientación sugerente, y una esmerada banda sonora compuesta por Hans Zimmer. También tiene nivel el reparto, con algún veterano que le da lustre a papeles sobre el papel un tanto simples, en los casos de Holly Hunter, Laurence Fishburne, Diane Lane y Kevin Costner, mientras que Amy Adams deslumbra como es habitual, el citado Cavill cumple, Ben Affleck no es un Batman tan desastroso como temían los fans, y como mucho se puede decir que a pesar de sus esfuerzos Jesse Eisenberg no acaba de dar con el tono, su Lex Luthor tiene un toque psicótico alejado del que interpretó Gene Hackman que no convence. Por salvar a su adorada Lois Lane, Superman se ve involucrado en un  incidente con terroristas que le obliga a comparecer en el Senado. Por  su parte, Bruce Wayne, millonario que combate el crimen como Batman,  observa con recelo las actividades del hombre de Krypton, porque le  considera en cierta manera responsable del derrumbre de su edificio,  acontecido mientras el superhéroe se enfrentaba al general Zod,  peligroso archivillano procedente de su mundo.  Mientras tanto, el  maquiavélico Lex Luthor conspira en la sombra.En principio viene a ser la secuela de El hombre de acero, de nuevo  con Zack Snyder en la realización, y Henry Cavill como Superman, pero  también se ha aprovechado la coyuntura para enfrentarle a Batman, con  el que forma el dúo de personajes más emblemáticos de DC. Y además, a  Warner le interesa que el film sea un puente con The Justice League  Part One, que se estrena en 2017, y la segunda parte de la misma,  prevista para 2019, que viene a imitar la jugada de Marvel Los  Vengadores, con diversas películas entrelazadas entre sí.Con estas directrices dictadas desde la productora, se acaban  mezclando demasiados elementos y personajes, algunos desaprovechados,  como Wonder Woman, superheroína que parece que pasaba por allí. Además  a Snyder, y a los guionistas Chris Terrio (Argo) y David S. Goyer (El  caballero oscuro) les ha faltado un poco de humor, pues tratan de  imitar el tono el tono de tensión dramática extrema de los films del  hombre murciélago de Christopher Nolan, acreditado como productor  ejecutivo, pero sin mantener su realismo, es más manejando situaciones  muy de cómic juvenil, con alienígenas, amazonas que luchan con espada,  etc.Pero nadie quedará decepcionado, pues se le da al público la acción  prometida, efectos sofisticados, una ambientación sugerente, y una  esmerada banda sonora compuesta por Hans Zimmer. También tiene mucho  nivel el reparto, con algún veterano que le da lustre a papeles sobre  el papel un tanto simples, en los casos de Holly Hunter, Laurence  Fishburne, Diane Lane y Kevin Costner, mientras que Amy Adams  deslumbra como es habitual, Henry Cavill deslumbra, Ben Affleck no es  un Batman tan desastroso como temían los fans, y eso sí, el otras  veces estupendo Jesse Eisenberg no acaba de dar con el tono, su Lex  Luthor tiene un toque psicótico alejado del que interpretó Gene  Hackman que no convence.

6/10
Kung Fu Panda 3

2016 | Kung Fu Panda 3

Tras conocer a Li Shan, su padre biológico, Po le acompaña al poblado donde vive con varios osos pandas que desafían el peligro de extinción. Pero deberá regresar junto a sus heroicos compañeros para hacer frente al Coleccionista, malvado espíritu que absorbe los poderes de todos sus rivales derrotados. Vencerle requerirá que Po entrene a los lugareños en las artes marciales. Resultan tan rentables los filmes de animación digital que se estiran las franquicias demasiado, salvo en el caso de las inigualable saga iniciada con Toy Story, donde más títulos serán bienvenidos. No es el caso del oso panda más peleón, pues tras un brillante comienzo, la segunda resultaba un tanto rutinaria, y Kung Fu Panda 3 poco más o menos lo mismo. Acumula píldoras de sabiduría oriental simplificadas, que divulgan moralejas positivas, sobre todo en torno a la importancia del esfuerzo para mejorar en la vida. Pero están metidas con calzador, y agota un poco la saturación en los diálogos de conceptos como “el yin y el yang”, el “ki” o el “tercer ojo”. A pesar de todo cumple con creces con su objetivo. Técnicamente impecable, el guión aporta los suficientes puntos de interés y mucho humor. Los personajes nuevos tienen carisma, como los ya conocidos, sobre todo el progenitor del protagonista, que acaba formando un divertido dúo con el genial Sr. Ping, el ganso que ha ejercido como padre adoptivo, por lo que ambos acaban siendo lo mejor del film. Coproducida entre Estados Unidos y China, con vistas a poder estrenar sin problemas en el país comunista, no deja de resultar paradójico (aunque positivo) que esté detrás de la financiación Shanghai Alliance Investment, compañía gubernamental, cuando como otras producciones del país rinde un sincero tributo a la tradición del país, que Mao se obsesionó por borrar utilizando métodos sangrientos.

6/10
Inferno

2016 | Inferno

En esta ocasión, el catedrático de simbología de Harvard Robert Langdon se despierta en la habitación de un hospital desde cuya ventana se vislumbra el Palazzo Vecchio de Florencia, pero ha perdido la memoria reciente, por lo que no sabe cómo ha llegado hasta allí. Le atiende la doctora Brooks, que le ayudará cuando irrumpe en el lugar una terrible asesina que la emprende a tiros. Tercera entrega fílmica de las peripecias del personaje, creado por Dan Brown, tras El código Da Vinci y Ángeles y demonios. Por una vez, deja de lado sus furibundas críticas a la religión católica pero como se impone crear polémica, seña de identidad del autor, aquí se saca de la manga una reflexión neomalthusiana sobre el desarrollo sostenible, en realidad mera excusa para la trama. Aunque la tesis está defendida en la cinta por el villano, un psicópata violento, podría hacer pensar a un sector del público que la Tierra se encamina a un problema de falta de recursos de la población. Como sus predecesoras tiene detrás al artesano Ron Howard, que imprime cierta tensión, con lo que en cierto modo disimula las carencias del libro, que sobre todo tiene un problema de falta de verosimilitud, pues por ejemplo los personajes entran y salen como Pedro por su casa por pasadizos increíbles ocultos en emblemáticos edificios. Cuenta con un libreto del reputado David Koepp (Misión imposible), que tiene el lastre de que se nota que no le han dejado corregir demasiado al famoso autor. Sin habérselo trabajado demasiado, Tom Hanks realiza un trabajo digno. Tiene a su lado a secundarios competentes, como Felicity Jones (Brooks), y Omar Sy (un policía). La inspirada banda sonora de Hans Zimmer también contribuye a que el resultado sea al menos menos infernal que sus predecesoras.

5/10
The Crown

2016 | The Crown | Serie TV

Una verdadera joya seriófila, manejada con mano firme por su creador, Peter Morgan, que se ha especializado en escribir guiones basados en personajes auténticos en títulos como El último rey de Escocia, Las hermanas Bolena, The Damned United, El desafío. Frost contra Nixon o Rush, aunque sin duda su libreto más conocido es el de La reina, por el que logró la nominación al Oscar. Y aquí justamente retoma al personaje protagonista de ese film, la reina Isabel II de Inglaterra, pero en su juventud, los primeros años de su reinado con las dificultades de adaptarse a su papel de monarca en un mundo cambiante y recién salido de la Segunda Guerra Mundial. En parte se inspira en su propia obra de teatro "The Audience", estructurada alrededor de las audiencias de la reina con sus diferentes primeros ministros. Llama la atención la solidez del entramado argumental, donde nada es simple o tópico, cada escena está escrita con mimo, las situaciones y los diálogos son de una inusitada brillantez, la introducción de algunos flash-backs con Isabel niña nunca son caprichosos. Y se recogen con rigor los hechos históricos, los últimos años del reinado de Jorge VI, con una enfermedad cuya gravedad oculta a los más allegados, el matrimonio por amor de Isabel con Felipe de Edimburgo, el acceso al trono de la inexperta Isabel, y cómo debe aprender sobre la marcha su papel, poner en práctica lo que conoce en teoría y más. Están recogias, por supuesto, las relaciones con el primer ministro Winston Churchill, casi octogenario, y que viene a despachar con ella semanalmente. A lo largo de diez capítulos, servidos por grandes directores, empezando por Stephen Daldry, se despliegan muchos temas de enorme calado. Por supuesto el significado de la Corona, y su capacidad aglutinadora de un pueblo y un imperio, junto a un encorsetamiento que puede ser frustrante y anulador de la propia personalidad. Se habla de sentido del deber y de sacrificio, de la capacidad para estar a la altura de un puesto de grandísima responsabilidad, pero en cuyo desempeño se puede infligir heridas a los seres más queridos, además de que toca lidiar con políticos que por la bisoñez y el hecho de ser mujer, la miran con condescendencia. Se juega al paralelismo de los dos hermanos –Jorge VI obligado a reinar ante la abdicación de su hermano Eduardo VIII, que prefiere seguir ser fiel a su amor plebeyo, Wallis Simpson– con las dos hermanas, hijas de Jorge, Bertie, con una princesa Margarita enamorada del antiguo caballerizo de su padre, el famoso capitán Townsend, un hombre divorciado. Y también hay espacio para los nuevos tiempos, hay moldes que resulta necesario romper, aunque las tradiciones sean importantes y puedan tener cientos de años de historia. Los ancianos decrépitos deben ceder el testigo a los jóvenes, aunque sea necesario reconocer en algunos casos, Churchill, su servicio extraordinario a la nación. El pueblo debería poder ver la coronación de su reina por televisión, aunque alguno piense que eso vulgariza una función sagrada. En fin, los temas están trenzados maravillosamente, labor de orfebrería de guión, con las vicisitudes de las personas, que son de carne y hueso, y cuyos problemas implican al espectador. Se puede sugerir que el colonialismo debe terminar, o que con la contaminación es un problema auténtico. Todo con un esfuerzo de producción formidable: reconstrucción de la época, dirección artística, vestuario, fotografía, maquillaje, una banda sonora soberbia de Hans Zimmer y Rupert Gregson-Williams... Los actores están muy bien escogidos, no hay personaje pequeño, ninguno es una caricatura, de todos puedes entender sus razones, desde un secretario de la reina a un ministro. Resulta obligado destacar las interpretaciones de John Lithgow, colosal Winston Churchill, increíble todo lo relativo a su retrato pictórico, y de Claire Foy, que sabe dar a su reina una sabia mezcla de fragilidad, sensatez, buena voluntad, carácter...

9/10
Figuras ocultas

2016 | Hidden Figures

Una de esas películas capaces de elevar el espíritu, que hacen pensar que todo es posible cuando uno se deja guiar por la divisa del trabajo bien hecho y de hacer lo correcto. Se basa en hechos reales, y su título alude a los tres personajes femeninos retratados, tres mujeres negras que en los años 60 en Estados Unidos, con la segregación racial plenamente vigente, fueron capaces de labrarse una asombrosa carrera profesional en la NASA, la agencia espacial americana, tarea que compatibilizaban con su trabajo en casa como madres de familia. En el elocuente prólogo en que las seguimos en la niñez, descollando por su pasión científica, vemos cómo son capaces de descubrir bellas y perfectas figuras geométricas en los elementos cotidianos que les rodean. En 2014 un desconocido Theodore Melfi sorprendió con St. Vincent, una divertida comedia con su punto dramático protagonizada por Bill Murray, que se atrevía a plantear en cine la idea de que podemos ser santos en la vida cotidiana, buenas personas, una aspiración que tal vez nos cuesta distinguir en los que nos rodean, quizá porque ni ellos mismos son conscientes de que justamente eso es lo que desean. Ahora, en el fondo, aletea idéntica idea en Figuras ocultas, película de hechuras más clásicas, por partir de personajes auténticos. Y sabe destacar a los personajes que habitualmente estarían en segundo plano, dejando precisamente en este lugar a los heroicos astronautas, incluido el mítico John Glenn, que en otros filmes habrián tenido un protagonismo absoluto, más en esa carrera contrarreloj con los soviéticos durante la guerra fría, por no quedarse atrás en la carrera espacial. Melfi dirige, produce y coescribe con Allison Schroeder con talento, pues tiene la virtud de no atascarse en las aristas de las injusticias que les toca vivir a las tres protagonistas, sin que ello signifique su omisión. La idea es hacer prevalecer el tono amable, se diría que la divisa de Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson –estupendas Taraji P. Henson, Octavia Spencer y la recién llegada Janelle Monáe– es poner a mal tiempo buena cara, y seguir esforzándose un día y otro en hacer las cosas mejor, ya llegará en su momento el reconocimiento, si tiene que llegar. De modo que situaciones como la de tener que perder literalmente un cuarto de hora en ir a la carrera al cuarto de baño, porque en la zona donde trabaja Katherine no hay aseos para "gente de color", se convierte en algo próximo al vodevil, se critica inteligentemente por reducción al absurdo. El guión es modélico a la hora de describir las funciones de Johnson como calculadora, Vaughan como supervisora in pectore que acaba siendo una experta en el recién adquirido superordenador IBM de fichas perforadas, Jackson completando su estudios para ser la primera ingeniera sfroamericana. Y no cae en buenismos anacrónicos a la hora de describir a los personajes blancos de la NASA, grandes profesionales y capaces de detectar lo que es injusto, pero humanos e hijos de su tiempo, lo que puede verse en el jefe del proyecto Kevin Costner, en la encargada de personal Kirsten Dunst, o en el ingeniero celosillo Jim Parsons, dando la vuelta a su Sheldon de The Big Bang Theory.

7/10
Chappie

2015 | Chappie

Año 2016. Una fuerza policial de robots patrulla las calles de Sudáfrica. Deon Wilson, ingeniero de la empresa que ha desarrollado estos modelos, inventa un sistema de inteligencia artificial, que probará en una unidad que ha sufrido un percance durante un tiroteo. Pero le asaltan unos criminales callejeros necesitados de dinero que se quedarán con el androide, al que bautizan como Chappie. Tercer trabajo del sudafricano Neill Blompkamp, que vuelve a situar la acción en su natal Joburg (como se ve en la cinta, palabra coloquial para referirse a Johannesburgo), como en District 9, tras el paréntesis de Elysium. De nuevo hace gala de su puesta en escena realista, cercana al documental, donde los efectos digitales quedan muy bien integrados, aunque su estética recuerda demasiado a sus trabajos anteriores, lo que le quita frescura a la cinta. Este cruce entre Robocop y las peripecias del desertor mecánico de Cortocircuito apunta alguna idea interesante, como la relación entre el protagonista, Chappie, y su creador, donde se esbozan en cierto modo reflexiones sobre la fugacidad de la existencia y la libertad. También logran la atención del espectador las secuencias del robot con su madre adoptiva, interpretada por la debutante Yo-Landi Visser, cantante junto al también presente en el film Ninja del grupo sudafricano Die Antwoord. Pero el libreto, coescrito por el propio Blomkamp con Terri Tatchell, su coguionista habitual, navega sin rumbo a la hora de plantear la “humanidad” superior de Chappie a la de muchos que se autodenominan seres humanos, cayendo incluso en la contradicción a la hora de hablar de inteligencia artificial, conciencia y máquinas; se nota sobre todo en el desenlace, y en el desdibujamiento de la mayoría de personajes. Todo esto influye en las interpretaciones, pues salvo la citada Visser, el resto no sabe bien por dónde tirar, por ejemplo en el caso del que le ha tocado a Hugh Jackman, pues aunque se intuye cierta justificación de sus actos, acaba siendo un villano estereotipado, mientras que el de Dev Patel resulta demasiado ingenuo, y ni siquiera acierta la publicitada a los cuatro vientos Sigourney Weaver, en su escasa presencia en pantalla.

5/10
La dama de oro

2015 | Woman in Gold

Una historia narrada en dos tiempos acerca del cuadro "Retrato de Adele Bloch-Bauer" de Gustav Klimt, que se exhibe en el Belvedere de Viena, y cuya propiedad reclama la anciana judía Maria Altmann, tras fallecer su hermana, y el anuncio, por parte de las autoridades de Austria, de una nueva ley de restitución de obras de arte expoliadas por los nazis. Aunque inicialmente no se implica a fondo en el caso, el joven abogado Randol Schoenberg, también con ilustres antepasados judíos en Austria, acepta encargarse de la reclamación, que se encuentra con mil y un obstáculos, pues la célebre pintura de Klimt, también conocida como "La dama de oro", es una de la joyas de la galería del Belvedere, casi un símbolo nacional, aunque es claro que perteneció a la familia Altmann y que la retratada es una tía suya. La descripción de la lucha legal, que incluye el traumático regreso de la anciana desde Estados Unidos al país del que huyó durante la Segunda Guerra Mundial, se combina con sus recuerdos de las vejaciones que padece su familia de manos de los nazis. Simon Curtis, con una carrera forjada en la televisión británica y director de Mi semana con Marilyn, entrega una película cuya trama atrapa, vibramos con esta historia auténtica acerca de los esfuerzos de una anciana para, de algún modo, hacer las paces con un pasado que no deja de atenazarle. Mientras que la mirada del joven abogado sirve para que el espectador que mira con cierta distancia las injusticias de la historia se implique emocionalmente, de modo que no piense que el olvido o la ignorancia son las mejores fórmulas para pasar página ante lo ocurrido tiempo atrás. El film hace pensar en incursiones británicas recientes basadas en hechos reales como Descifrando Enigma y La teoría del todo, pues de nuevo tenemos una magnífica producción –detrás están los hermanos Weinstein, especialistas en cazar Oscars con filmes como éste–, con una cuidadísima recreación de las dos épocas en que transcurre la trama, en que vemos muy bien fotografiados Viena y Los Ángeles, mostrando de modo convincente el cuadro de Klimt, con buena partitura musical, y grandes trabajos actorales, donde vuelve a sobresalir una auténtica "reina", Helen Mirren, y aguantándole bien el tipo Ryan Reynolds. Pero igualmente están estupendos los secundarios de las dos épocas. Resultamente especialmente interesante la matizada idea de que el tiempo restaña heridas pero tambien puede insensibilizar hasta el punto de caer en la injusticia, o en el no-reconocimiento de lo que en el pasado se hizo mal, con el peligro consiguiente de que puedan repetirse los errores en el futuro.

7/10
El principito

2015 | The Little Prince

Una niña se prepara para ingresar en la prestigiosa Academia Werth, conforme a los dictados de su madre, obsesionada con que se convierta lo más pronto posible en una adulta de provecho. Pero los planes de ésta se verán alterados cuando la pequeña entable amistad con un excéntrico vecino, al que le cambió la vida su encuentro con un entrañable personaje llegado del espacio exterior. “El principito”, uno de los grandes clásicos de la literatura infantil de todos los tiempos, ha dado lugar a numerosas adaptaciones al cine, y a varias series animadas. Se conoce sobre todo la versión filmada por Stanley Donen en imagen real en 1974, con algún hallazgo valioso. Mark Osborne, responsable de Kung Fu Panda está al frente de esta ambiciosa coproducción franco-canadiense, de cuidada (aunque quizás no sorprendente) animación digital. El guión de Irena Brignull (Los Boxtrolls) y Bob Persichetti (hasta ahora animador en títulos como Mulan) acierta al no pretender ni mucho menos adaptar un texto imposible de llevar al cine. Han compuesto una historia complementaria alternativa, donde se hace referencia a lo ocurrido en el libro de Antoine de Saint-Exupéry, y está muy presente su espíritu. Mantiene su impagable reivindicación del original de la sensibilidad como instrumento valioso a la hora de contemplar el mundo, y añade otras reflexiones, por ejemplo sobre la deshumanización en el trabajo, o la educación obsesiva, que cuadran bien con la inmortal obra. Las imágenes del film están llenas de elementos imaginativos, como las estrellas sostenidas por hilos, o el peluche del zorro, uno de los personajes más recordados. Resulta conmovedora la licencia de sacar como personaje a un aviador que bien podría ser el autor francés, dado por desaparecido durante una misión de reconocimiento, en la Segunda Guerra Mundial. Quizás se alargue demasiado el tramo final, y la presencia del Principito adulto no acaba de funcionar, pero todo esto no enturbia un homenaje sentido a un libro mágico.

6/10
Freeheld, un amor incondicional

2015 | Freeheld

Típica producción de Hollywood, convencional en su planteamiento y desarrollo, con un puñado de actores de tirón popular, hecha, sí, con oficio, y de vocación claramente comercial en su apartado sensiblero. Navega con las velas desplegadas y el viento ideológicamente a favor, al vender una idea políticamente correcta, apoyada por un grupo de presión con tal influencia que quien cuestiona mínimamente sus planteamientos corre el riesgo de ser tachado de homófobo o intolerante, o tal vez algo peor. Está claro que Freeheld responde al paradigma, por su apoyo al matrimonio gay, que recibió el espaldarazo del Tribunal Supremo de los Estados Unidos poco antes del lanzamiento del film. El modelo de Peter Sollett es Philadelphia, la cinta que dirigió hace dos décadas Jonathan Demme sobre un homosexual con sida al que sus jefes ponen de patitas en la calle; por si hay dudas, ambas cintas comparten guionista, Ron Nyswaner. Aquí se parte de una historia real ocurrida en Nueva Jersey, la de la condecorada agente de policía Laurel Hester, enamorada de una mujer mucho más joven que ella, Stacie Andree, mecánica en un taller. Pareja de hecho, cuando a la primera le diagnostican un cáncer en fase terminal, solicita a las autoridades municipales de las que depende laboralmente que la pensión que correspondería a su cónyuge vaya a parar a Stacee. La aplicación estricta de la ley no lo permite, por lo que con el apoyo de un compañero policía y activistas gays se tratan de enmendar las cosas, mientras la enfermedad progresa. El espectador inevitablemente empatiza con la pareja, y es que en semejante trance tener que discutir por cuestiones económicas parece penoso, como afirma Stacee en su alegato final. Estamos ante un film de “main stream”, que busca al público general, con el deseo de que comprenda a gays y lesbianas; de ahí la decisión de no incluir en absoluto escenas gráficas, al estilo La vida de Adèle. Más o menos habilidoso, también tiene aspectos grotescos, sobre todo con Steve Carell de activista gay que trata de dar un contrapunto humorístico y parece algo pasado de rosca; tampoco es muy hábil el simplista argumento de un sacerdote episcopaliano para dar su bendición a los homosexuales; en cambio Michael Shannon encarna bien algunas virtudes como la compasión y la lealtad. En fin, que el potencial público del film no debe esperar demasiadas honduras, y sí algo cercano al panfleto, servido con el trabajo de dos grandes actrices, Ellen Page –también productora, y que confesó hace cosa de un año su lesbianismo– y sobre todo la todoterreno Julianne Moore, que tras el alzheimer del año pasado en Siempre Alice, en esta ocasión ha pasado a padecer otra grave dolencia, un cáncer.

4/10
Interstellar

2014 | Interstellar

Un futuro de tintes apocalípticos, no muy lejano. Los habitantes de la Tierra han abusado de los recursos naturales, el clima ha cambiado y la mayor parte de la población ha debido reciclarse como granjeros, para producir alimentos que les permitan subsistir, enfrentados a plagas y tormentas de polvo. Es el caso de Cooper, antiguo astronauta, viudo, que vive con su anciano padre y dos jóvenes hijos, el adolescente Tom, que se siente cómodo como futuro granjero, y la niña Murph, soñadora como su padre. Unos extraños mensajes codificados de los "fantasmas", como los llama Murph, conducen a Cooper a unas instalaciones secretas de la NASA. Allí su antiguo mentor, el profesor Banks, trabaja en el proyecto Lazarus, un viaje interestelar a mundos lejanos a través de un agujero de gusano, donde tres planetas con características similares a la Tierra podrían asegurar el futuro de la humanidad. Ambiciosa cinta épica de ciencia ficción, de amplio y espectacular lienzo, dirigida por Christopher Nolan, coescrita con su hemano Jonathan, y coproducida con su esposa Emma Thomas. Plantea una situación en que existe el riesgo serio y real de que desaparezca la humanidad, y con tal premisa apunta a una historia de coraje y sacrificio, donde el protagonista Cooper, en compañía de un equipo de científicos, deja atrás a su familia en la Tierra para embarcarse en una arriesgada misión de final incierto, que puede suponer no volver a ver a los seres queridos. De este modo se juega con la dicotomía del bien común, el futuro del ser humano, frente a las obligaciones más inmediatas, que se refieren, sobre todo, a unos hijos que necesitan tener cerca a un padre que cuide de ellos. De modo que los planteamientos de responsabilidad social y de fidelidad a la vocación científica, podrían ser razones que el corazón no entiende, por lo que no aparece tan claro el lugar donde deberían depositarse las prioridades. Resulta evidente la deuda de los Nolan con 2001: Una odisea del espacio, el film bebe de esta fuente –el viaje interestelar, el robot, las instalaciones espaciales, el uso del sonido y el silencio, algunas especulaciones filosóficas...–, pero con personalidad propia, y con un deseo más consciente de entregar un gran espectáculo capaz de conectar con el gran público y dejarle boquiabierto, sin dejarle necesariamente incómodo y hasta irritado, como podía ocurrir en el caso de Stanley Kubrick. Aquí los dramas humanos son nítidos y es muy importante el concepto de familia, al estilo, salvando todas las distancias, de El árbol de la vida de Terrence Malick, film con el que comparte a una estupenda actriz, Jessica Chastain. En cuanto al "ropaje" científico, se cuida para que ideas como el viaje a grandes distancias en el espacio y el modo en que pasa el tiempo resulten verosímiles. No deberían estas líneas privar al espectador de las sorpresas que depara el film, en torno sobre todo a las ideas de supervivencia y amor, motores potentes para sobreponerse a las situaciones de peligro. Apuntemos sólo la grandeza visual de las imágenes que aporta Nolan, ya sean del espacio exterior, en línea con Gravity, ya sean las de los nuevos mundos por explorar. Aunque la duración del film se acerca a las tres horas, éstas nunca se hacen largas, hay emoción por lo que será de los protagonistas y el deseo de que la humanidad sea capaz de afrontar los desafíos que la vida le pone inevitablemente por delante. Hay un gran acierto en el reparto, donde el peso narrativo recae en un Matthew McConaughey que definitivamente ha venido para quedarse en la primera fila de los grandes actores hollywoodienses. Pero están muy bien el resto, Anne Hathaway, la citada Chastain, y el gran elenco de secundarios, desde los conocidos Michael Caine, John Lithgow, Ellen Burstyn, Wes Bentley, Topher Grace, David Oyelowo, Matt Damon y Casey Affleck, a la niña Mackenzie Foy.

8/10
Cuento de invierno (Winter's Tale)

2014 | Winter's Tale

Nueva York, principios del siglo XX. Peter Lake es un ladrón perseguido por un siniestro personaje llamado Pearly Soames, que no es otra cosa que un demonio que pretende vengarse de quien antaño fue uno de sus “socios”. Antes de marcharse de la ciudad, Peter entrará a robar en una suntuosa mansión y allí se enamorará de la bella Beverly Penn. Pero el destino de ese amor es trágico porque ella tiene tuberculosis y le queda poco tiempo de vida... Tras una exitosa carrera como guionista, en donde ha formado tándem con un peso pesado como Ron Howard, en películas de la talla de Una mente maravillosa o Cinderella Man, el neoyorquino Akiva Goldsman debuta en el largometraje con Cuento de invierno (Winter's Tale), después de haber hecho ya sus pinitos detrás de las cámaras en la serie Fringe. Para su puesta de largo en la gran pantalla ha elegido una historia difícil de manejar, que se adentra por vericuetos fantásticos y a la vez pretende mantener la verosimilitud de la trama, con acendrados acentos dramáticos, en torno a la lucha entre el bien y el mal, la perpetuidad del amor y la fuerza del destino. Basada en una novela de Mark Helprin, el mayor problema de Cuento de invierno (Winter's Tale) es la dificultad de digerir la enorme amalgama de elementos fantásticos en un escenario realista, el Nueva York actual y el de un siglo atrás. Quizá provengan del material previo, o quizá Goldsman haya incluido ideas propias, sea como fuere aquí la trama es especialmente confusa por exceso de ingredientes en el cóctel, que incluye desde tradiciones puramente religiosas, hasta concepciones mitológicas y mágicas, pasando por el ideal romántico de la fuerza inmortal del amor. Religión, magia, mitología, con una severa dosis de imaginería milagrosa a lo New Age es el ecléctico resultado. A veces estos elementos se muestran con sutileza, como ese estado de percepción en que la luz y sus reflejos ayudan a ver el mundo desde una nueva perspectiva, pero en otras ocasiones las cosas no funcionan tan fácilmente: verdaderamente es complicado aceptar la existencia de un caballo blanco con alas que aparece mágicamente sin explicación alguna. Y que se trate de un cuento no es suficiente. Dicho esto, está claro que lo que mejor funciona es la pura historia de amor de toda la vida, punto detonante del film. Por lo demás, lo más destacado de Cuento de invierno (Winter's Tale) es la lograda ambientación de la historia, sobre todo la de la época de principios del siglo XX, con un cuidadoso diseño de producción, así como el tono fotográfico de la película, que saca mucho partido a los colores grises del invierno. Y al margen de sus personajes, los actores están todos bien, con mención especial para un eficiente Colin Farrell (en su pose de sufridor) y la guapa jovencita Jessica Brown Findlay (Downton Abbey). Sin embargo es una pena constatar lo relegados que quedan en la trama actores de la talla de William Hurt o Jennifer Connelly.

4/10
The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

2014 | The Amazing Spider-Man 2

Sony no está dispuesta a soltar al director de la 'indie' (500) días juntos. Puesto que el 'reboot' de la saga arácnida compensó con creces el ligero pinchazo de la tercera entrega de la trilogía dirigida por Sam Raimi, la compañía le ha encargado de nuevo a Marc Webb el siguiente episodio, The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro, al tiempo que, para aprovechar los derechos antes de que reviertan a Disney, se preparan diversos spin-offs, con villanos de la franquicia. En The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro, Peter Parker se gradúa en el instituto, pero se siente incómodo con su novia, Gwen Stacy, pues le prometió a su padre moribundo que se mantendría alejado de ella. Tras la ruptura de la pareja, irrumpe en la ciudad Electro, convertido en supervillano por un accidente eléctrico. Mientras, Harry Osborn intenta conseguir sangre de Spider-Man para inyectársela, como posible antídoto para la enfermedad que ha heredado de su padre, el magnate Harry Osborn, que fue el Duende Verde. Debido a la saturación del género superheróico, el nivel anda muy alto. Algunos títulos lo consiguen, como Capitán América: El soldado de invierno, pero The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro, estrenada pocas semanas después, no puede evitar caer en arquetipos (el tipo que se convierte en supervillano por accidente, la lucha por mantener la identidad secreta, los experimentos de una megacorporación, etc.). Al frente del equipo de guionistas se hayan Alex Kurtzman y Roberto Orci, casi siempre eficaces, a pesar de su trabajo a destajo (en los últimos tiempos combinan episodios de Sleepy Hollow y Hawai 5.0 con producciones cinematográficas como Star Trek: En la oscuridad). Pero esta vez no pueden evitar una caída de ritmo a mitad del metraje, cuando los encuentros y desencuentros de la pareja protagonista pierden interés. Este bache lastra el dramatismo que se pretende con la traca final, cuando The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro remonta más o menos. Sin embargo, en esencia contentará al respetable, pues ofrece lo esperado: efectos especiales chispeantes, secuencias de accion electrizantes e interpretaciones nada corrientes, de los siempre sorprendentes Andrew Garfield y Emma Stone, y de un exageradísimo pero solvente Jaime Foxx. The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro se centra no sólo en el "un gran poder conlleva una gran responsabilidad", tema habitual de la franquicia, sino que sobre todo reflexiona sobre la influencia del legado familiar y de las raíces en el individuo.

5/10
La Biblia (serie)

2013 | The Bible | Serie TV

Cuidado docudrama de History Channel que recrea un buen puñado de episodios bíblicos con el hilo conductor de un narrador, y que para sorpresa de propios y extraños, ha batido récords de audiencia en Estados Unidos y otros muchos puntos del planeta. El secreto reside en la fidelidad a la Sagrada Escritura, y en la falta de pretensiones. Los productores Roma Downey y Mark Burnett han sabido captar que el público esta ávido de que le cuenten la Biblia como antaño hiciera Cecil B. DeMille, con gran éxito. Y se aplican a la tarea siguiendo la estela de otros productos que están cortados por el mismo patrón. Lo que tiene sus ventajas e inconvenientes. Se logra una cierta distancia propia del documental, pero a cambio se sacrifican ciertas emociones, los personajes apenas están definidos por los episodios que protagonizan, pero no los conocemos a fondo. En cualquier caso La Biblia recrea con las nuevas tecnologías episodios del Antiguo y Nuevo Testamento, aunque por supuesto no puede abarcar todo el texto, debe escoger ciertos personajes (Abraham, Moisés, Sansón) y sacrificar otros (Jacob). Como no puede ser de otra manera, Jesucristo es el personaje central, y se presenta en clave realista su Pasión. Quizá para atraer al público juvenil, en algunos pasajes que se prestan se incluyen peleas con vistosas coreografías. Al final el resultado es un digno producto pedagógico, con elementos históricos y catequéticos, eminentemente popular.

5/10
12 años de esclavitud

2013 | 12 Years a Slave

Norte de los Estados Unidos. Solomon Northup es un hombre negro, casado y con dos hijos, que goza de una buena posición. Con la excusa de ofrecerle un atractivo trabajo, y aprovechando la ausencia de su familia, dos desalmados le secuestran y es vendido como esclavo. A lo largo de 12 años pasará por distintas plantaciones sureñas, sirviendo a distintos amos. No perderá la esperanza de recobrar la libertad, pero la supervivencia pasa por no mostrarse como alguien con educación, y por el dilema moral de cuál debe ser su reacción ante tremendas injusticias de las que es testigo. Formidable película, quizá el mejor drama que se ha filmado en cine sobre la esclavitud en Estados Unidos, destinado a tener el impacto que sobre el holocausto tuvo La lista de Schindler. Se basa en una historia real, que contó el propio Solomon Northup en un libro publicado en 1853. Steve McQueen (II) ha probado sobradamente sus capacidades como cineasta en Hunger –las huelgas de hambre de terroristas del IRA– y Shame –las adicciones sexuales–. Aquí se aplica con realismo en describir las penalidades de un hombre libre reducido al estado de esclavitud sin que pueda hacer nada por impedirlo, lo que supone una inmersión en el infierno de algo socialmente aceptado, disponer de las personas como si pudieran ser propiedad de alguien. Hay innegable crudeza en varios pasajes –las flagelaciones, el impuesto despojo de la intimidad...–, pero justificable y medianamente elegante. Lejos del director y de su guionista John Ridley caer en la sensiblería, o en el trazo caricaturesco del hombre blanco. Hay un esfuerzo claro por la objetividad, se procura penetrar en el punto de vista de la época sin condenas explícitas, ya sea el del propietario buena persona pero con problemas económicos, que no considera que sea labor suya cambiar las cosas; el capataz pendenciero de enorme ego; el depravado dueño de una plantación, y su no menos depravada esposa, por los celos que alimenta hacia una esclava de la que abusa el otro; los que usan del engaño para servir a sus propios fines; y los que tienen claro que no existen diferencias reales entre los blancos y los negros. Mientras que entre los esclavos las actitudes oscilan entre el extremo de la desesperación y el intento de la huida, y el de aceptación de lo que hay. McQueen demuestra maestría en la composición de muchos planos -repite colaboración con su operador habitual Sean Bobbitt-, verdaderos cuadros “pintados” con talento, podemos citar dos ejemplos sorprendentes, el de la carta que arde quedando reducida a unos rescoldos, y finalmente llevando a la oscuridad, algo en lo que casi coincide el estado anímico de su autor; o el del esclavo semiahorcado, sosteniéndose de puntillas para no ahogarse, mientras alrededor sus demás compañeros, despojados de la libertad, despliegan una inusitada actividad. El completo reparto hace un trabajo extraordinario. Incluido Brad Pitt, a quien hay que felicitar aún más por ser productor de la película, o sea, uno de los responsables de su existencia. Pero puestos a destacar a alguien, es obligado mencionar al protagonista, formidable Chiwetel Ejiofor, y Michael Fassbender, que compone a un sádico al que te puedes creer.

9/10
Rush

2013 | Rush

En 1976 el mundo de la Fórmula 1 vivió uno de los duelos deportivos más recordados de la historia. Dos pilotos descollaban sobre el resto. Por un lado, James Hunt, británico, de actitud chulesca, amigo de fiestas y de mujeres, impulsivo hasta la imprudencia en carrera; por otro, Niki Lauda, austriaco, calculador, metódico y de vida ordenada, un genio en la estrategia en pista y en la puesta a punto de su bólido. El título de campeón del Mundo estaba completamente abierto... Vibrante film deportivo que recrea el mundo de las carreras en los años 70 del siglo pasado, pero que va más allá del puro deporte. Los que quedaron maravillados con el multipremiado documental Senna, disfrutarán sin duda con Rush, en donde el mundo del motor y la velocidad está capturado de modo magistral, en una especie de homenaje romántico a una época que ya es leyenda en la Fórmula 1. De hecho, quizá el mayor logro de Rush es el haber sabido trasladar en cada plano al espectador a la década de los 70, de modo que en ocasiones –y exagerando un poquito– la película se parece más a una crónica que a una ficción. Esto, claro está, no se debe sólo a la pura narrativa de los hechos, sino sobre todo al conjunto de las imágenes, con una elección de vestuario y de colores muy adecuada, y una saturación en el uso de la luz que resulta fascinante, nostálgica. Es indudable que, aunque tenga sus detractores, Ron Howard se ha convertido poco a poco en un perfeccionista, capaz de bordar este tipo de películas, y no es la primera vez que recrea con éxito momentos históricos para contar historias de ficción inspiradas en la realidad, véase Apolo 13, Una mente maravillosa, Cinderella Man o El desafío. Frost contra Nixon. La película es ante todo un duelo de personalidades. Dos hombres, dos contrincantes, dos caracteres opuestos que llegaron a unirse en el mundo de la Fórmula 1 y que, misteriosamente, establecieron un nexo de unión que acabó llegando más allá del deporte. En este sentido la entidad de la película va creciendo con los minutos, pues va pareja a la evolución y madurez de las relaciones humanas. Cuando se cae en la cuenta de quién está detrás del guión, entonces la cosa tiene su lógica, porque Peter Morgan se caracteriza por lograr que el espectador se pegue a la butaca con historias que en manos de otros serían tan ligeras como una pluma. Ahí están los ejemplos de La reina o la menos conocida The Damned United. También por este motivo, aunque no se sea aficionado a la Fórmula 1, es difícil mantenerse al margen de las imágenes que ofrece el director Ron Howard, quien maneja a la perfección la historia de Morgan en un “in crescendo” que llega hasta los títulos de crédito. Y ayuda la cada vez más épica banda sonora de Hans Zimmer. Es cierto, por otra parte, que Howard hace en Rush algunas claras concesiones comerciales, entre las que se encuentran esa voz en off de los primeros minutos, que claramente es prescindible, varios aunque fugaces encuentros sexuales o el exceso melodramático al mostrar ciertas operaciones médicas. Donde sí hay un acierto extraordinario es en el casting. Chris Hemsworth es el actor perfecto para encarnar al chulito de turno y hace su mejor papel hasta la fecha, un tipo pasional incapaz de eludir la vida frívola; mientras que Daniel Brühl se metamorfosea materialmente en Niki Lauda. Ambos actores, formidables, están muy bien acompañados por la platea femenina compuesta por Olivia Wilde y especialmente por una estupenda Alexandra Maria Lara.

7/10
Mi amigo Mr. Morgan

2013 | Mr. Morgan's Last Love

Matthew Morgan es un anciano profesor de filosofía afincando en París, viudo, que echa terriblemente de menos a su esposa Joan, fallecida por un cáncer tres años atrás. No parece tener ninguna razón para seguir viviendo, hasta que conoce casualmente en el autobús a Pauline, una joven profesora de baile, que le recuerda mucho a Joan. Ella es una especie de enigma para Matthew, en el sentido de que parece haber despertado algo en él que estaba muerto. Pero tras esa especie de breve "primavera" intenta suicidarse, lo que provoca la llegada a París de los dos hijos adultos y casados de Matthew, Miles y Karen. Decepcionante cinta de la directora de la muy estimable Deliciosa Martha. Sandra Nettelbeck insiste en abordar temas como la muerte y el dolor por la ausencia de los seres queridos, junto al esfuerzo por recomponer una vida rota, pero lo hace con una trama plúmbea, que se alarga excesiva e injustificadamente, con muchas vueltas y revueltas para tratar de definir los sentimientos de los personajes. El tono que al principio apunta a la comedia romántica amable, luego quiere ser de inesperado drama sobre las relaciones padres-hijos y ciertas decisiones de difícil justificación ética, que no conviene desvelar en estas líneas: y el conjunto no acaba de casar. Contar con el grandísimo Michael Caine no es suficiente para apuntalar el film, su dolor, amor y decisiones, y las relaciones con Pauline y con Miles, que conforman la arquitectura de la narración, presentan demasiados agujeros que resulta imposible disimular. El conjunto de la película acaba reducido a un "quiero y no puedo". Resulta curioso tener que decir que el personaje más creíble es el que menos aparece, la pragmática hija Karen compuesta por Gillian Anderson.

4/10
Maggie Simpson en 'Un largo día de guardería'

2012 | Maggie Simpson in 'The Longest Daycare'

Tronchante corto protagonizado por Maggie Simpson, depositada por su madre Marge en una guardería. Al más puro estilo cartoon, Maggie Simpson en Un largo día de guardería sigue a la simpática Maggie que pasa por controles de seguridad que la señalan como "una del montón", aunque al menos el detector de piojos no encuentra en ella nada anormal. Amante de las mariposas, debe evitar que el bruto bebé Gerald cometa una de sus tropelías, especialmente con el gusano a punto de convertirse en mariposa. David Silverman, curtido en un montón de episodios de Los Simpson, y que también dirigió la puesta de largo de la familia amarilla para la pantalla grande Los Simpson. La película, consigue un corto muy dinámico, con una alta concentración de gags en poco más de 4 minutos. Sin diálogo alguno, James L. Brooks afirma haberse guiado por los principios de los cortos de Pixar; y no en balde Silverman codirigió Monstruos, S.A. El corto se proyecta en salas de cine antes del largo Ice Age 4: La formación de los continentes.

7/10
Madagascar 3: De marcha por Europa

2012 | Madagascar 3: Europe's Most Wanted

Tercera película de la saga comenzada con Madagascar, que en 2005 supo aupar el nivel de la animación a cotas muy elevadas, aunque sin llegar a la cima de Pixar... En Madagascar 3: De marcha por Europa la dirección vuelve a correr a cargo de Eric Darnell y Tom McGrath, artífices de las dos primeras películas, a los que también se une ahora Conrad Vernon, quien ya había hecho labores tras la cámara en Shrek 2 y Monstruos contra alienígenas. El resultado es muy notable, y como siempre su nota característica es la agilidad narrativa. En la selva sigue la amistad del cuarteto de animales más dispar que se pueda pensar: el león Alex, la cebra Marty, la jirafa Melman y la hipopótama Gloria. Pero tras tanto tiempo en la selva Alex siente nostalgia de Nueva York y desearía poderse trasladar a su adorado zoo, de donde proviene. Así que... ¡dicho y hecho! En su periplo la primera etapa de su viaje será Montecarlo, y aunque allí una peligrosa policía del departamento de control de animales intentará capturarlos, los cuatro amigos lograrán huir en un circo de animales... Por el momento, Madagascar 3: De marcha por Europa es claramente la película con más ritmo y acción de la saga. No hay tregua para el espectador, y hay que reconocer que algunas secuencias son extraordinarias. Toda la persecución que tiene lugar en Montecarlo, por ejemplo, es de una calidad enorme, con una colección de divertidos gags que surgen a cada minuto y la presentación del inolvidable personaje de Dubois, una supermala fenomenal (la escena del ataque de los plátanos sobre la azotea es de morirse se risa). Por lo demás, la trama de Madagascar 3: De marcha por Europa nos lleva con gran humor por diversas ciudades, recupera a los pingüinos locos y a los gamberros chimpancés e incluye la presentación de otros simpáticos personajes, como un león marino italiano, un tigre ruso y una jaguar latina… Como es habitual, el guión ofrece rápidos diálogos, alguna referencia a la actualidad y un puñado de buenos sentimientos, entre los que destacan la amistad, el valor, la bondad o la recuperación de la autoestima. Destaca asimismo la inclusion de variados temas musicales de gran impacto, como la canción “Firework” de Katy Perry.

6/10
¡Qué dilema!

2011 | The Dilemma

Ronny y Nick son grandes amigos, además de compañeros de trabajo en una empresa automovilística. Ronny, enamorado de su novia Beth, admira el matrimonio modélico de su amigo, hasta que por casualidad ve a Geneva, su esposa, besando a otro hombre. Entonces le surge el dilema de cómo comunicarle una probable infidelidad, de la que quiere cerciorarse. De tanto en cuando Ron Howard aborda géneros y temas con los que no se le suele asociar. Es el caso de esta historia que linda entre el drama y la comedia, que cuenta con un reparto atractivo, ellos y ellas, pero que no acaba de dar con el tono adecuado. A veces quiere discurrir con ritmo alocado, en otros momentos se pretende abordar cuestiones de gran calado, y en fin, no faltan las bromas gruesas, poco acertadas. Es verdad que en alguna ocasión Howard cambia de tercio con suavidad, lo que tiene mérito, pero la película adolece de una indefinición que le perjudica.

4/10
El rey león 3D

2011 | The Lion King 3D

Actualización en tres dimensiones de la maravillosa película El rey león, que allá por 1994 maravilló al cine. Se trata del primer largo animado de Disney basado en un guión original, y en el que no aparece ningún ser humano. Batió en su momento los records de taquilla de una película animada. Además, ganó dos Oscar por la banda sonora y la canción "Can you Feel the Love Tonight", de Tim Rice y Elton John. Como se sabe, narra la historia de Simba, pequeño león hijo del rey Mufasa, y como tal heredero del trono. Vive despreocupado de su destino, jugando con su amiga Nala, y aprendiendo las lecciones de su padre sobre el ciclo de la vida. Pero el malvado Scar, hermano de Mufasa, conspira para derrocar al rey; y con ayuda de sus sicarios, las hienas, convence a Simba para marchar por un camino donde se produce una estampida de ñúes. Al intentar salvar a su hijo, Mufasa muere, y el pequeño, que se siente culpable, decide exiliarse lejos.

7/10
Piratas del Caribe: En mareas misteriosas

2011 | Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides

Cuarta entre de la saga iniciada por Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra. Entonces, allá por 2003, ese film significó la recuperación por todo lo alto de las películas de aventuras que han poblado siempre la imaginación infantil, desde las creaciones de Daniel Defoe hasta Emilio Salgari, pasando por Jules Verne o Robert Louis Stevenson. Jack Sparrow y compañía recuperaron un mundo legendario que parecía perdido. Ahora asistimos a una nueva aventura pirata con algunos elementos novedosos, efectos especiales llamativos –ampliados gracias al 3D- y la introducción de nuevos personajes. Y por supuesto el rey de la función sigue siendo el “capitán” Johnny Depp. Los reinos de España e Inglaterra se disputan la hegemonía de los mares, y sus respectivos reyes buscan encontrar la mítica Fuente de la eterna juventud, localizada al parecer por el descubridor Ponce de León. Jack Sparrow, quien ha estado investigando por su cuenta el itinerario hacia el misterioso lugar, será capturado por el rey inglés y por su aliado el Capitán Barbossa y requerido para conducirles hasta allí. Con sus artimañas Sparrow logrará evadir esa “obligación”, pero lo que no podrá más tarde es esquivar la aparición de un antiguo amor, la bella Angélica, quien también va tras el preciado “tesoro”, al igual que su temible aliado: el legendario pirata Barbanegra. El guión, de nuevo obra de Ted Elliott y Terry Rossio, se sigue más o menos con interés (porque no da tregua), aunque ofrece más o menos lo mismo de siempre y además la inclusión de las diversas aventurillas colaterales puede hacer perder intensidad al conjunto. En realidad los guionistas tienen muy claro que no desean llegar a ningún sitio, más bien se trata de que el camino sea lo más entretenido posible. Eso está logrado, pero también es compatible con cierto regusto general a producto enlatado, de puro diseño, un espectáculo taquillero tan garantizado que carece de verdadera emoción. Y desde luego donde ya queda poco por hacer es con el personaje de Jack Sparrow: el fabuloso pirata ya no fascina tanto y su encanto baja enteros sencillamente porque espectador le conoce tan bien que siempre se adelanta a sus intenciones, a sus golpes de humor, a sus réplicas chistosas. Por lo demás, la historia cae levemente en el tópico al presentar a los españoles (principalmente con el rostro de Óscar Jaenada) como unos fanáticos defensores del catolicismo sin demasiadas luces. Lo dicho, un guión de sólo diseño. Por lo demás, aunque se repiten las mismas constantes de los otros filmes: impresionantes escenas de acción; lograda mezcla de humor y seriedad, incluso en escenas que se supondrían altamente dramáticas; introducción de sortilegios y seres fantásticos; un punto de romance, etc., hay muchos cambios que hacen esta película diferente de las otras. Para empezar abandona la saga el director Gore Verbinski y coge el relevo Rob Marshall, conocido sobre todo por su cine musical (Chicago (2002), Nine). De todas maneras, quizá este sea el cambio menos significativo, puesto que Marshall se mantiene absolutamente fiel al espíritu de la saga en cuanto a acción a mansalva a lo Jerry Bruckheimer, puesta en escena grandiosa y atmósfera aventurera. Donde sí se nota una importante modificación es en la desaparición de la pareja Will Turner–Elizabeth Swann, que eran interpretados por Orlando Bloom y Keira Knightley. En su lugar el romance viene ahora de la mano de la española Penélope Cruz, encargada de sacar el lado más tierno de Sparrow. La actriz no está a la altura de su colega británica, pero la verdad es que logra un trabajo convincente. Por su parte, destaca la composición de la jovencita Astrid Berges-Frisbey (Bruc: El desafío) como una bella sirena que se niega a derramar una lágrima por los humanos.

5/10
Kung Fu Panda 2

2011 | Kung Fu Panda 2

Digna secuela de Kung Fu Panda, un film que obtuvo en 2008 un enorme éxito en taquilla y que va camino de convertirse en una de las sagas-joyas del departamento de animación de DreamWorks, tras la conclusión de tetralogía de Shrek. Y es que el personaje de Po es una creación memorable y original, tan gracioso y tierno como paradójico, pues es inimaginable que un oso panda patoso y gordinflón, y no muy espabilado que digamos, pueda ser todo un experto en artes marciales. Pero, en fin, el cine puede con eso y mucho más. Sólo hace falta un buen guión y talento para contarlo en pantalla. Convertido ya en el Guerrero del Dragón, Po vive una vida pacífica junto a sus amigos los Cinco Furiosos y su maestro Shifu, aunque de vez en cuando deben defender su valle de los intrusos. Y ahora Po ha de subir un nuevo peldaño en su aprendizaje del Kung Fu. Según Shifu, para llegar a la sabiduría y a la total armonía con la naturaleza debe emprender el camino de la paz interior, algo que a Po no le resulta tan sencillo. Por si eso fuera poco, los protagonistas se tendrán que enfrentar a un nuevo y temible enemigo: el malvado pavo real Shen, que pretende someter a toda China mediante un arma mortífera. La película sigue los mismos derroteros que su precedente, y quizá por eso no sorprende tanto. Aprendizajes varios, comilonas de pastelitos, la aparición de un enemigo legendario que pretende acabar con el kung fu, y... la batalla final. Hasta aquí los guionistas Jonathan Aibel y Glenn Berger repiten la receta que ya explotaron en su anterior historia. Aportan luego, eso sí, una subtrama muy interesante e incluida con el suspense oportuno por Jennifer Yuh, que debuta como directora de largometrajes: la del pasado de Po, que sólo había quedado apuntado en la primera película y que en ésta deja claramente abierta la posibilidad a una tercera. Así, se las ingenian para unir la paz interior que le falta a Po con la existencia de ciertos sucesos de su vida que su memoria se ha negado a aceptar. Por lo demás, el film no da oportunidad para el aburrimiento. El colorido es tan vistoso como se puede imaginar, especialmente en escenas como la de la fundición o la del enfrentamiento final. Y por supuesto, los momentos para la carcajada son constantes y hay una acción casi continua (con esas ralentizaciones de los movimientos que son ya marca de fábrica), imbuido todo en un ritmo trepidante que no impide, por otra parte, que la historia aporte algunas ideas valiosas acerca de la libertad personal, la amistad y el amor familiar, temas ya presentes en la primera parte.

5/10
Sherlock Holmes: Juego de sombras

2011 | Sherlock Holmes: A Game of Shadows

Sherlock Holmes se diría que anda algo celoso ante los inminentes planes de boda de su buen amigo, el doctor Watson, sus compartidas aventuras podrían no ser lo mismo ante la nueva etapa conyugal. Sea como fuere, el caso es que ambos se van a ver envueltos, en lucha contra el villano profesor Moriarty, en una conspiración de proporciones insospechadas, donde las acciones descontroladas de los anarquistas quieren ser aprovechadas para imponer un nuevo orden mundial. Como ya ocurría en Sherlock Holmes, Guy Ritchie retoma las andanzas del archicélebre detective reconvirtiéndolas en un gran espectáculo visual modernillo de aventuras, con un amplio lienzo que le hace visitar varios países europeos, y con la excusa argumental –urdida por el matrimonio de guionistas de Michele Mulroney y Kieran Mulroney–, que alude a anarquistas, terrorismo y totalitarismos, cuestiones que puede comprender bien el espectador actual. A ello se añade la mente maléfica de Moriarty, un malo que no parece de este mundo, y que podría conectar de alguna forma con el Joker versión Christopher Nolan en El caballero oscuro. En tal sentido, todo el duelo final con Holmes, su particular partida de ajedrez, resulta verdaderamente brillante, lo mejor de la cinta. Una película entretenida, pero irregular, que requiere cierta complicidad. El ritmo trepidante con que se sirve la historia, con escenas al ralentí tipo Matrix donde Richie parece sentirse muy a gusto, a veces resulta adecuado, pero otras tantas llega a ser demasiado apabullante, aturde en exceso. Por suerte Ritchie y su equipo de guionistas saben jugar las bazas de la intriga y del sentido del humor con buen tino, aprovechando el buen hacer de Robert Downey Jr. y Jude Law, y también introduciendo al hermano mayor de Sherlock, un divertido Stephen Fry. Jared Harris como Moriarty es correcto, y menos fortuna tiene Noomi Rapace, con su gitana hermana de un anarquista, personaje demasiado esquemático.

6/10
Origen

2010 | Inception

Un futuro no muy lejano, en que se ha desarrollado una técnica que permite introducirse en los sueños ajenos. Y en su subconsciente la persona “asaltada” puede desvelar a sus “asaltantes” secretos ocultos, de valor lucrativo o que permiten su manipulación. Cobb lidera un grupo de “ladrones de sueños”, que desea dejar tal actividad. Pero acusado del asesinato de su mujer Mal, y alejado de sus dos hijitos en Estados Unidos, recibe de Saito, un hombre poderoso, una oferta que no puede rechazar: deberá sumergirse en la cabeza de Robert Fischer, heredero de un gran imperio económico, e implantar en su mente, como si fuera una idea propia -“origen”, o en inglés “inception”-, la liquidación del conglomerado que creó su padre; a cambio podrá reunirse con los suyos e iniciar una vida nueva. Con su equipo y la “arquitecta” de escenarios para los sueños Ariadne intentará una operación muy compleja, que podría dejar a todos en una especie de limbo.Christopher Nolan, guionista y director del film, prueba de nuevo -recuérdese que es el responsable de Memento, Insomnio (2002), El truco final y El caballero oscuro- que es uno de los cineastas más creativos de la actualidad. No necesita acudir al 3D -pero sí a los efectos visuales- para entregar una historia imaginativa, de increíbles cualidades hipnóticas, sólida en su compleja arquitectura narrativa, y, para qué negarlo, difícil de seguir. En tal sentido el mérito es lograr que el espectador no se pierda demasiado, entienda el meollo de la cuestión -la tentación de evitar la realidad entreteniéndose en otros mundos más atractivos pero no verdaderos, al estilo Matrix- y vibre con la inmersión en el mundo de los sueños en tres niveles, donde el riesgo de no despertar, y las soluciones improvisadas a los obstáculos que surgen, proporcionan muchas emociones. De modo que hasta los pasajes oscuros, más que indignar, animan debates sobre el significado de tal o cual pasaje, e invitan a revisar la cinta. O sea, hay decir que Nolan apela a la inteligencia del espectador, no subestima su capacidad de esforzarse por entender, algo muy agradecible en el mundo de filmes planos que habitualmente entrega Hollywood. Las imágenes son de gran belleza, los mundos que se pueden crear dentro de un sueño sencillamente deslumbran, verdaderamente se puede innovar y crear con los efectos especiales, véanse los momentos de no-gravedad, pura magia. Pero además Nolan acierta en la definición de personajes y conflictos, y en el atinadísimo reparto. El drama familiar de Cobb -Leonardo DiCaprio, en otra historia “mental” tras Shutter Island, con su trastornada esposa, Marion Cotillard, a la que no puede olvidar- se despliega con gran habilidad gracias al personaje de Ellen Page, una universitaria brillante que sabe adivinar lo que oculta a sus “compañeros de sueños”, o de su compañero de equipo interpretado por Joseph Gordon-Levitt. Hay espacio para la sorpresa, y el modo en que discurre el plan de “sembrar” en la cabeza de Fischer -bien, Cillian Murphy- conduce a un clímax espléndido, de inesperada poesía.

9/10
The Pacific

2010 | The Pacific | Serie TV

Diciembre de 1941. Poco después del ataque japonés contra Pearl Harbor, el sargento de marines John Basilone se dispone a partir al frente del Pacífico. Mientras, Robert Leckie se alista en el ejército, al igual que Eugene Sledge, que al principio había sido rechazado por un soplo de corazón. La serie sigue las andanzas de estos y otros soldados en la Primera División de Marines, lo que permite seguir su intervención en Guadalcanal, los permisos en Australia, la actuación en Gloucester, y los combates en Iwo Jima y Okinawa. En frente tienen a un enemigo implacable, que hará cualquier cosa antes de rendirse. Ocho años después de la memorable Hermanos de sangre, Steven Spielberg y Tom Hanks -que también hicieron juntos Salvar al soldado Ryan, su primera colaboración "bélica"- vuelven a producir para HBO una serie bélica sobre la Segunda Guerra Mundial, cambiando esta vez el desembarco de Normandía y la guerra de Europa por la guerra del Pacífico.La trama se basa en las memorias de los auténticos veteranos de guerra Eugene Sledge y Robert Leckie. El film muestra un inusitado y crudo realismo en las escenas de combate, donde el espectador se ve literalmente hundido en el fango, con abundancia de duras escenas de mutilaciones y regueros de cadáveres. De este modo se incide en la idea de que la guerra deshumaniza progresivamente, aunque uno pueda estar cargado de razones para combatir. No obstante, se subraya la camaradería que existe entre los soldados, o los amores que pueden surgir en los permisos, pero con un empeño claro de no dulcificar falsamente la realidad. A tal respecto es ejemplar el último episodio del regreso a casa de los soldados, donde se muestran sus secuelas bélicas y la dificultad de reintegrarse en la vida civil.La producción es sencillamente de lujo, con variados escenarios bélicos; aunque eso sí, carga la mano en la crudeza de lo violento y lo sexual, donde podía haber habido más contención visual. A través del magnífico reparto se tocan "palos" varios del conflicto, como el del héroe de guerra Basilone, frustrado por dedicarse en casa a vender bonos de guerra tras su comportamiento heroico en Guadalcanal; los civiles japoneses suicidas; o la "clavija" que salta en el alma del bondadoso Sledge, de pronto obsesionado con la idea de "matar japoneses" con ocasión o sin ella, algo en lo que antes aplicaba ciertos principios que se han ido desdibujando.

7/10
Megamind

2010 | Megamind

Cuando eran unos bebés, tanto los padres de Megamind como los de Metro Man los montaron en sendas naves espaciales y los mandaron al planeta Tierra. Metro Man fue a parar a una familia de buena posición, y siempre fue el más popular en la escuela. Mientras que Megamind acabó en un hogar de acogida, siendo objeto de las burlas de los otros niños. Como ambos gozaban de superpoderes, Metro Man escogió el rol de superhéroe bueno, mientras que Megamind se convirtió en un supervillano. En uno de sus tradicionales enfrentamientos, Megamind se impone contra pronóstico, convirtiéndose en amo y señor de la ciudad. Lo que no agrada a la reportera Roxanne Ritchi ni a sus conciudadanos. Como Megamind empieza a aburrirse en su nueva posición, ideará un plan para disfrutar como antaño. Entretenida película de animación, con bastante elementos coincidentes con Los increíbles y la coetánea Gru. Mi villano favorito. Dirige Tom McGrath, responsable de las dos entregas de Madagascar. Es una nueva prueba de la pujanza de este tipo de películas, donde se manejan tramas interesantes y personajes bien trazados. La idea es ahondar en el aburrimiento que sigue al cumplimiento de una meta en la que uno había puesto demasiadas esperanzas, esa necesidad de cambio y nuevos aires que tantas personas reclaman. Por supuesto también se proponen temas más clásicos como la necesidad de amar y ser amado, y la realidad de que el bien es mucho más atractivo que el mal, aunque éste se vista de “divertido”. La narración contiene alguna que otra sorpresa, y algunos gags en torno a la idea de cambio de roles son divertidos y dan qué pensar.

6/10
Rango

2010 | Rango

  Un camaleón, mascota doméstica que viaja en auto con una familia, ve completamente alterado su destino en una brusca maniobra. Sus ensoñaciones de aventuras se verán cumplidas en el inhóspito desierto donde aterriza. El paisaje, y el único pueblo de los alrededores, están en la tradición del lejano Oeste. Y el fanfarrón animal, que adopta el nombre de Rango, presume en el saloon de haber liquidado a unos peligrosos forajidos. Enseguida será aupado al puesto de sheriff. Pronto observará que además de enfrentarse a temibles adversarios, el principal problema del lugar es la escasez de agua. Original film de animación dirigido por Gore Verbinski. Aunque es su primer título de animación, de algún modo supone un regreso a sus orígenes, pues el carácter de “cartoon” de muchos dinámicos pasajes, un poco a lo “Correcaminos”, lo emparenta con el que fue su debut en la pantalla, Un ratoncito duro de roer. Por supuesto supone todo un homenaje al western, y si se nos apura, más concretamente, al spaghetti-western, incluido un divertido guiño a Clint Eastwood y su “hombre sin nombre” de la famosa trilogía de Sergio Leone. Domina además un tono gamberro con ocurrencias disparatadas, donde no faltan algunas bromas escatológicas o de doble sentido, aunque procurando no traspasar ciertos límites. Aunque, obviamente, no faltan las moralejas como la de que no se puede construir una vida sobre una mentira. Resulta ingenioso el coro de lechuzas mariachis que puntean las evoluciones del protagonista, o los topos ladrones de bancos. Además, en lo que se refiere al “cuentista” protagonista, tenemos a un personaje absolutamente deudor del Jack Sparrow de la saga Piratas del Caribe, no en balde le pone voz en la versión original Johnny Depp. También en los arriesgados pasajes oníricos hay conexión con el tercer título de la mentada saga, Piratas del Caribe: En el fin del mundo, aunque aquí Verbinski sale mejor librado que en ese soporífero film. Es cierto que a ratos la película se hace demasiado larga, pero se agradece que el cine animado rinda homenajea al western, y los diferentes personajes tienen su gracia, en el diseño se explota bien su asumido feísmo, pues se evita hacerlos repulsivos.  

6/10
¿Cómo sabes si...?

2010 | How Do You Know

Lisa, una joven jugadora de béisbol de 31 años, pasa por un mal momento tras quedar fuera del equipo nacional de Estados Unidos. Su futuro se abre incierto y no ayuda su relación con Matty, otro jugador al que las cosas le van mejor deportiva y económicamente pero que  tiene un carácter frívolo e infantil. Por casualidad, Lisa recibe entonces una llamada de George, joven empresario que igualmente pasa por un momento muy delicado al recibir calabazas por su novia y ser acusado por fraude fiscal. Cahrles, fundador de la empresa y padre de George, le explica que la situación es muy delicada y que su hijo puede dar con sus huesos en la cárcel. Seis años después de Spanglish, James L. Brooks vuelve a la palestra con su tema favorito, el de las relaciones amorosas, abordadas desde una perspectiva optimista, con humor y sentimientos a flor de piel. No hay más que echar un vistazo a la breve filmografía de Brooks para darse cuenta de que es un experto en estas lides, y, sin embargo, parece que a sus 70 años ha perdido un ápice la frescura de antaño. Un ápice que es suficiente para restar atractivo a su guión. Y es que el desarrollo de la historia se atasca a la media hora, no avanza más allá de lo puramente previsible, y aunque el director intenta  no perder el gancho inicial, sumar más y más minutos y repetir situaciones (los bla, bla entre Lisa y Matty o entre George y su padre) no son la solución. Falta creatividad, ocurrencia, y los momentos inspirados al estilo “Brooks” –como los protagonizados por el portero– son más bien escasos. El conjunto es, sin duda, entretenido, positivo y agradable, pero no alcanza el nivel esperado. Lo mejor es el trabajo del reparto, y ahí Brooks demuestra que no ha perdido ni ojo ni buena mano para dirigir. Repite con un talludito Jack Nicholson, tras filmes como La fuerza del cariño y Mejor... imposible, y la rubita Reese Witherspoon está especialmente encantadora y graciosa. Y Paul Rudd tiene menos gracia pero sale más o menos airoso, mientras que Owen Wilson está más comedido que otras veces, lo que ya es mucho.

5/10
No es tan fácil

2009 | It's Complicated

Entretenida comedia, más divertida que romántica, de la directora Nancy Meyers, que sin embargo no alcanza el nivel logrado en la deliciosa The Holiday (Vacaciones) y se acerca más a Cuando menos te lo esperas, película con la que comparte el tema de las relaciones amorosas en edad madura, además de su liviana superficialidad en materia sexual y sentimental. El guión de No es tan fácil, obra también de Nancy Meyers, se centra en la vida de Jane Adler, una mujer cercana a los sesenta, independiente e inteligente, que se gana la vida estupendamente como chef. Divorciada desde hace diez años, vive en un chalet idílico en una zona residencial de la costa de California y tiene la custodia de sus tres hijos jóvenes, Lauren, Luke y Gabby. Sin embargo, ahora está a puento de enfrentarse a un momento delicado de su vida, pues la hija menor marchará a Los Ángeles y ella quedará sola, por lo que ha hecho planes para reformar la casa a su gusto. Pues bien, con motivo de la graduación de su otro hijo y de los preparativos de la boda de Lauren con su estupendo novio Harley (genial el actor John Krasinski), la risueña Jane volverá a estrechar lazos con su ex marido Jake, ahora casado con una jovencita de buen ver. Pero Jake no ha olvidado a Jane y las cosas se enredan cuando entre ellos surge la atracción de antaño y los ex esposos se convierten en amantes secretos. Se ve que Nancy Meyers cuenta con elementos que domina a la perfección y la historia y las situaciones más cómicas funcionan. De todas maneras, No es tan fácil resultará sin duda más desopilante para la platea femenina, pues el planteamiento se describe a través de los ojos, el corazón y las vivencias de Jane, e incluso hay cierto aire (¿tufillo?) feminista en el conjunto, agudizado en las escenas de las conversaciones de Jane con sus amigas, propias de Sexo en Nueva York, y en la ‘apañada’ resolución del conflicto amoroso. Es más, Nancy Meyers (divorciada y madre de dos hijos) no duda en afirmar que hay mucho de ella en la protagonista y que le atraía especialmente tratar el divorcio en una película, “no la amargura de la separación, sino el mundo posdivorcio, donde los dos ex se encuentran y su relación no acaba nunca realmente”. Este mundo después del divorcio es recogido efectivamente por la película, pero con un enfoque premeditadamente agradable, a ratos muy cómico y con ausencia casi total de momentos traumáticos (aunque no falte la terapéutica visita al psiquiatra), mostrando siempre unas relaciones familiares en general bastante idílicas. Y, cómo no, esta visión excesivamente inocua, que también podría definirse como irreal, viene apuntalada con desparpajo por frecuentes escenas y gags sexuales, aunque están tratados con humor y comedida destreza. Llegados a este punto hay que decir que probablemente lo mejor del film es el trabajo humorístico de los intérpretes, una estupenda Meryl Streep, más recatada que otras veces, y un divertidísimo Alec Baldwin, que parece un actor distinto desde su éxito en la serie Rockefeller Plaza. Hay una hilaridad casi continua en sus escenas (también, es cierto, debido a los excelentes diálogos de Meyers), y en general deja muy atrás al menos inspirado Steve Martin.

6/10
Sherlock Holmes

2009 | Sherlock Holmes

Sherlock Holmes, legendario personaje creado por el novelista Sir Arthur Conan Doyle, ha conocido muchísimas adaptaciones literarias. Es además un personaje que se presta a variaciones y experimentos. Por ejemplo, Billy Wilder presentaba al personaje como un hombre menos inteligente de lo que se suponía, y que ha logrado triunfar a causa del azar, en La vida privada de Sherlock Holmes. Por su parte, Asesinato por decreto mezclaba al personaje con el caso real de Jack el destripador. En Elemental, doctor Freud, Sigmund Freud somete a Sherlock a psicoanálisis para curarle de su adicción a la cocaína. Y El secreto de la pirámide mostraba la juventud del personaje. Ahora, el británico Guy Ritchie, conocido por películas como Cerdos y diamantes, propone una nueva visión del personaje, con Joel Silver (Arma Letal, Jungla de cristal) como productor. En realidad, su visión de Sherlock en esencia se parece a las novelas de Conan Doyle, salvo porque añade muchísima acción y algunos golpes de humor –marcas de fábrica de las producciones de Silver–, y porque los personajes son un poco distintos a lo habitual. Esta vez, Sherlock Holmes está muy preocupado porque su fiel amigo y ayudante, el doctor Watson, está a punto de dejarle, para casarse con Mary, una niñera de la que se ha enamorado, que provoca los recelos del detective. Antes, Watson le ayuda en el extraño caso de Lord Blackwood, un asesino en serie que practica rituales de magia negra. Blackwood parece tener poderes sobrenaturales, pues los propios Holmes y Watson han sido testigos de su ejecución. Sin embargo, se diría que ha regresado de la tumba, continuando con sus fechorías. Guy Ritchie filma su obra más espectacular, con secuencias realmente impresionantes, como la persecución en unos astilleros, o la pelea sobre el Puente de Londres. La reconstrucción de la Inglaterra victoriana es de las más logradas que se hayan visto en la pantalla. El ritmo es dinámico, y los giros de guión dosifican muy bien la intriga hasta el final. El tono es propio del cine de aventuras, con una épica partitura de un inspirado Hans Zimmer, en la línea de su trabajo conjunto con James Newton Howard para El caballero oscuro. Acierta Ritchie al renunciar a su estilo habitual inspirado en Tarantino, salvo en algún momento aislado, como un combate de lucha en el que muestra antes lo que está pensando Sherlock Holmes sobre la táctica a seguir, y luego se puede ver lo que hace el personaje. Tampoco se excede con los gags cómicos, pues aunque incluye muchas risas, éstas no dañan la tensión dramática. Robert Downey Jr. compone muy bien a un particular Sherlock Holmes, tan sagaz como se presupone, pero que también es un experto en combate cuerpo a cuerpo. Tiene por otro lado muchos defectos, pues es por ejemplo desastrado y extremadamente celoso en todo lo referente a su mejor amigo. Jude Law (Watson) es justamente lo contrario, un pulcro ex militar. Quizás el actor que más destaca es Mark Strong, que brillaba en RocknRolla, y que aquí encarna a un inquietante villano.

6/10
Ángeles y demonios

2009 | Angels & Demons

Después de ser adaptado al cine “El código Da Vinci”, el best-seller de Dan Brown, era previsible que se llevara a la pantalla la novela precuela, o sea, “Ángeles y demonios”. Aunque como los productores son muy espabilados –y la inverosimilitud de la saga lo permite–, Ángeles y demonios se convierte en secuela de El código Da Vinci, y todos tan contentos. La cosa arranca en el Vaticano, en período de sede vacante. El Papa ha muerto, y el colegio cardenalicio debe reunirse en cónclave para elegir a su sucesor. Al tiempo, unos desampresivos, más tarde identificados como la antigua secta de los Illuminati, irrumpe en un experimento de antimateria que se realiza en el acelerador de partículas del CERN, y roban un “cachito” de antimateria, potencial bomba de poder devastador, que esconden en un lugar no especificado del Vaticano. Estos villanos dejan un mensaje que sólo puede interpretar un experto como el profesor en simbología Robert Langdon, que es requerido por el Vaticano para cooperar en la investigación. Poco importa que en el pasado Langdon descubriera que la Iglesia es un montaje, que Cristo no resucitó y que se casó con la Magdalena: pelillos a la mar, hace falta su sabiduría, y además la cosa se ha complicado porque los Illuminati han secuestrado a los cuatro cardenales con más posibilidades de convertirse en Papa. El tiempo corre, porque la bomba de antimateria es muy inestable, pero para el Vaticano corre también Langdon, que contará con la ayuda de una científica italiana, y con la del jefe de policía vaticana; más pegas pone el jefe de la guardia suiza, pero habrá que "torearlo". En cuanto a los monseñores, hay uno mayorcito, el cardenal Strauss, que parece bastante siniestro, y otro con la mente más abierta, el camarlengo o jefe interino de la Iglesia mientras no se designa el nuevo pontífice. De la descripción de la trama, y no hemos cargado demasiado la mano, se deduce fácilmente que estamos ante una de esas historias disparatadas a las que tan aficionado es Dan Brown. De modo que el esquema es un Langdon-Tom Hanks en plan sabihondo pitagorín, diciendo cosas elementales, que cualquier persona con cultura general sabría, con la seriedad de quien descubre los más ocultos secretos de la Iglesia. Y con la clásica estructura de pistas, de “juego de la oca” (de oca a oca, y tiro porque me toca), nos hace recorrer toda Roma con coches derrapando, de un modo ridículo, pero que trata de crear una tensión inexistente durante la primera hora de metraje. La imagen de la Iglesia es completamente humana, una estructura de poder, con unas creencias que no se sabe bien para que sirven. De modo que el conflicto fe-ciencia, que podía revestir algún interés, carece de él, sobre todo porque no se toma en serio, realmente no se plantea siquiera. Eso sí, la liturgia, la imaginería, tienen un empaque que nadie puede negar, y el film se aprovecha de ellas. Luego, concedámoslo, la cosa se anima un poco, desde la escena en los archivos vaticanos, hasta culminar con ese clímax tan potente visualmente, en plena y nocturna Plaza de San Pedro. Pero como cuando no se tiene miedo al ridículo, no se tiene, en la resolución se produce una pirueta imprevisible, conejo en la chistera de un mal mago, que no se sostiene de ninguna de las maneras. La suerte que tiene Ron Howard es un presupuesto muy holgado, que le ha permitido rodar escenas muy espectaculares, y hacer creíbles escenas en la Plaza de San Pedro, y en el interior de la Basílica. De actores y personajes, poco hay que decir, son tan esquemáticos, que no dan mucho de sí. Quizá donde se ha producido un avance notable es en Tom Hanks: desde luego el peinado que luce en este film resulta bastante más razonable que el horrible tupé que exhibía en El código Da Vinci.

2/10
El desafío. Frost contra Nixon

2008 | Frost/Nixon

Es evidente que al guionista y autor teatral Peter Morgan le fascina sumergirse en la vida de personas reales a la hora de concebir sus obras de ficción. Logros cinematógraficos como El último rey de Escocia (el dictador ugandés Idi Amín), La Reina (Isabel II de Inglaterra, Tony Blair y compañía) y Las hermanas Bolena (Enrique VIII y las hermanas del título), donde se dan la mano autenticidad e interés dramático, son buena muestra de ello. La caída del poder del presidente Richard Nixon en 1974 por el escándalo Watergate, y las entrevistas televisivas que le hizo el británico David Frost tres años después le sirvieron de fuente de inspiración para una obra de teatro, protagonizada por Frank Langella y Michael Sheen, que triunfó en los escenarios de Londres y Broadway. Para su autor, una adaptación cinematográfica era impensable, pero los esfuerzos persuasivos de Ron Howard, director, y Brian Grazer, productor, fueron positivos, y Morgan convirtió su obra en libreto cinematográfico. El resultado en celuloide es cine político de altura, aun con las inevitables simplificaciones, en la línea de títulos como Buenas noches, y buena suerte. El planteamiento de la trama resulta apasionante, como si de un combate de boxeo se tratara, comparación que le viene al pelo al director de Cinderella Man. A la hora de pelear en el ring televisivo, tenemos a la derecha a un Richard Nixon frustrado por su retirada del poder, triste de que sus logros presidenciales se hayan visto empañados por el Watergate; es alguien que no se resigna al ostracismo, a que su mandato se reduzca, casi, a la nada, a unos hechos vergonzantes; necesitaría, y así lo ven sus asesores, un lavado de imagen cara a la opinión pública, que podría venir de una entrevista televisiva. Pero no de un entrevistador cualquiera, sino de, aspirante al título de supershowman televisivo, David Frost, exitoso por sus programas en el Reino Unido y Australia, pero con fama de frívolo y graciosete. Hay un momento en el film, en que uno tiene la sensación de estar contemplando “lo de siempre”, servido con buenos actores, estupenda reconstrucción de la época, todo el empaque que Hollywood sabe dar a las superproducciones que se toman a sí mismas en serio. O sea, una vez acordado un formato para la entrevista (horas de duración, temas a tratar, etc), vemos la preparación de los equipos de los dos contendientes, bromas, imitaciones de Nixon, declaraciones del tipo “hay que lograr que este tipo se disculpe”, la chica de Frost... Todo ello desde una óptica más próxima a la del bando liberal de Frost, que a la de los defensores de Nixon. Eso sí, con un esfuerzo de equilibrio y matización: el ex presidente carece del don de gentes, transpira demasiado, dice obscenidades, piensa mucho en el dólar, abusó de las grabaciones, admitió prácticas delictivas… pero tuvo logros políticos, ama a su país, posee convicciones, es un adversario temible; y Frost es audaz al asumir el reto de la difícil entrevista, y se lleva a las personas de calle... pero tiene la inseguridad de quien se mueve en un "show business" con frecuencia superficial, nota la desconfianza de los que le rodean, es mundano y no se esfuerza todo lo que debiera en preparar sus entrevistas. Y de pronto... Llega un momento electrizante, quizá lo mejor de la película, que anticipa de modo magistral el clímax de los pasajes reveladores de las entrevistas: la llamada teléfonica nocturna. ¿Realidad?, ¿ficción?, ¿qué más da? El caso es que sirve para establecer una inesperada conexión entre Nixon y Frost, dos personajes no tan diferentes de lo que a simple vista se diría. En ese momento, en que las interpretaciones de Langella y Sheen –que reasumen sus papeles de teatro– brillan a grandísima altura, somos conscientes de que tenemos ante nosotros a dos personas, de carne y hueso. Más o menos criticables, con virtudes y defectos, pero personas al cabo. Con esta magnífico bagaje, hasta se perdona el recurso facilón del investigador, que llega en el último momento con los documentos decisivos para encarrilar la entrevista en la dirección deseada.

7/10
Lejos de la tierra quemada

2008 | The Burning Plain

Sylvia es la gerente, altamente cualificada, de un restaurante de postín en una ciudad costera. A pesar de su afabilidad con los clientes, su vida personal es un desastre. Por razones ignotas, mantiene relaciones sexuales prácticamente con cualquiera que se ponga a tiro; además uno de los cocineros, casado, también le tira los tejos. Por otro lado, dos adolescentes en la frontera con México, Mariana y Santiago, van a quedar profundamente marcados por la muerte de la madre de ella, Gina, y el padre de él, Nick, que mantenían una relación adúltera, y que perdieron la vida carbonizados en la caravana donde se encontraban clandestinamente; y, para escándalo de sus familias, nacerá un afecto mutuo entre ambos, de imprevisibles consecuencias. Guillermo Arriaga, guionista de Alejandro González Iñárritu en Amores perros, 21 gramos y Babel, debuta en la dirección con un libreto suyo, como era de esperar. De nuevo repite esquema desestructurado y fragmentado, donde hilos narrativos aparentemente inconexos y en planos temporales diversos despiertan la curiosidad del espectador, que trata de descubrir lo que los une. En tal aspecto, el de guión sólido y bien trabado, Arriaga demuestra un gran dominio. Quizá donde se le va un tanto la mano es a la hora de acumular elementos trágicos, algo también presente en sus trabajos previos, pero que aquí alcanza un grado de truculencia y, hasta cierto punto, arbitrariedad, excesivo. También le perjudica a la trama su previsibilidad, prácticamente desde que uno tiene noticia del incendio intuye cómo pudo producirse esa tragedia; lo que invita a cuestionar la relación de Santiago y Mariana, ya de entrada bastante inverosímil, así como su posterior evolución. Mientras que a la "aventura" Gina-Nick le falta un mayor fundamento, son algo tópicas las razones de ella, mientras que las de él, sencillamente, no aparecen. No obstante, hay ideas poderosas, como la utilización del fuego como elemento de múltiples significados: memoria, castigo, sufrimiento... Sorprende la bien construida que está la escena en que Sylvia recibe en su casa a un hombre que le sigue, Carlos, tomándole por un "moscón" más que desea sexo. Y los actores se toman muy en serio a sus personajes –no hay más que ver a Charlize Theron, que se comprometió hasta el punto de figurar como productora ejecutiva del film–, se apropian de sus muchas cuitas. La película, más allá de los numerosas desarreglos afectivos que describe, conyugales, extramaritales, filiales y paternales, ata todos estos elementos por la idea fuerte del perdón, una actitud conmovedoramente humana, pero tan difícil de llevar a la práctica cuando pugnan por dominar pasiones como la del resentimiento y el afán de venganza, cuando no la actitud acomodaticia de huir y no pararse a pensar, estado narcótico al que puede ayudar una insana adicción al sexo.

5/10
Madagascar 2

2008 | Madagascar: Escape 2 Africa

Secuela de Madagascar, exitosa producción de Dreamworks estrenada a la sombra de su obra maestra Shrek y con la intención de competir con los genios de Pixar. La película retoma a los cuatro personajes de la primera parte: el león Alex, la zebra Marty, la jirafa Melman y la hipopótama Gloria, y los traslada de nuevo a la selva de Madagascar, en donde tendrán que afrontar muchas dificultades para mantener su amistad. Todo comienza en el zoo del Central Park, en Nueva York, en donde Alex se ha hecho famoso por su talento para bailar. Desde allí las "fieras" serán trasladas en barco hasta África, pero sufren el ataque de un escuadrón de pingüinos, los cuales les trasladan a su avión. Un imprevisto les llevará a aterrizar en Madagascar, y allí Alex se reencontrará con su padre, el rey león Zuba. El film está dirigido por los mismos artífices de la primera parte y conserva su mismo sentido del humor, rápido y deslenguado. Aparte del estupendo acabado de los dibujos, lo que más llama la atención aquí es el endiablado ritmo de imágenes y diálogos, a veces tan loco y excesivo –como en las primeras escenas– que es difícil saber qué está pasando, a no ser que se esté familiarizado ya con los personajes y el tipo de aventuras de la primera entrega. Vuelve a haber, en este sentido, multitud de gags humorísticos protagonizados por los cómicos pingüinos, además de divertidas luchas cuerpo a cuerpo por parte de una ancianita que parece prima hermana de Van Damme. Y también hay homenajes a otros filmes y referencias a cuestiones sociales de la más radiante actualidad, como la reivindicación del permiso de maternidad por parte del sindicato de chimpancés. Por lo demás, hay que destacar la constante presencia de la música y del baile, muy de agradecer, de lo cual es una excelente muestra la despiporrante escena del 'breakdance' de Alex entre los humanos para salvar el pellejo.

5/10
El caballero oscuro

2008 | The Dark Knight

El director Christopher Nolan (Londres, 1970) lleva una carrera cinematográfica fulgurante y es uno de esos raros cineastas que es adorado tanto por el público como por la crítica. Su prestigio es verdaderamente asombroso. Y es que desde su segundo film, Memento, su labor detrás de la cámara quedó encumbrada y sus posteriores películas no han hecho sino aumentar su caché, especialmente gracias a Batman Begins y al thriller "mágico" El truco final. Ahora sólo toca volver a asombrarse ante su impresionante talento, porque esta segunda película sobre el hombre murciélago supera en calidad al resto de su filmografía. Si El caballero oscuro no es una obra maestra absoluta el caso es que se le acerca bastante, y desde luego se trata seguramente de la mejor película sobre un superhéroe realizada hasta la fecha. Es la adaptación de un cómic, cierto, y en ese sentido habrá espectadores para todos los gustos, pero es de justicia afirmar que no hay fisuras en este film. Gotham está dominada por la mafia, pero el nuevo hombre fuerte de la política es el fiscal Harvey Dent (Aaron Eckhart), un tipo íntegro que se ha propuesto acabar con la criminalidad que asola la ciudad, y que además es el novio de Rachael Dewes (Maggie Gyllenhaal), la amiga de la infancia de Bruce Wayne (Christian Bale), alias Batman. Una de las mayores preocupaciones para el gobierno es la corrupción de la policía, pues prácticamente uno sólo puede fiarse del teniente Gordon (Gary Oldman), que es precisamente el mejor aliado es Batman, enemigo número uno de la mafia. Pero todo puede cambiar cuando aparece en escena Joker, un individuo siniestro y sin escrúpulos que se ofrece a la mafia para acabar con Batman. Nadie cree que ese psicópata con cara de payaso sea capaz enfrentarse con el hombre más poderosos de la ciudad. Pero están equivocados, el Joker es mucho más listo, sanguinario y peligroso de lo que parece. Una gran virtud del guión –escrito de nuevo por el equipo formado por Christopher Nolan y David S. Goyer, a quien se ha unido ahora Jonathan Nolan, hermano pequeño del director– es que mete en faena al espectador desde el primer fotograma y ya no le suelta hasta los títulos de crédito finales. No hay aquí apenas introducción, pues los personajes principales están suficientemente maduros de otros filmes como para resultar totalmente convincentes. Pero, justamente, la sabiduría narrativa de Nolan y del resto de guionistas se comprueba en las dos magníficas presentaciones de los dos nuevos personajes contrapuestos, el fiscal Dent y el Joker. Junto al guión –en verdad cuidadísimo, de una inusual variedad de giros para tratarse de la adaptación de un cómic– destaca la puesta en escena y la enorme capacidad de Nolan para crear atmósferas inquietantes. Como en Batman Begins, el ambiente de la película es tenebroso y agobiante, como corresponde a un thriller criminal de altos vuelos, y las escenas nocturnas siguen siendo la prioridad. Y Nolan logra que la tensión sea muy fuerte, con momentos de gran violencia –aunque sobre todo sugerida– y un uso sencillamente perfecto de la rítmica y desasosegante banda sonora de James Newton Howard y Hans Zimmer, siempre al servicio de la imagen. En cuanto a la acción, qué se puede decir... Es de lo mejor que se puede ver hoy en día, con momentos apoteósicos como la larga secuencia del túnel, rodada a un ritmo endiablado. Y pese a lo fácil que es aburrir cuando una película rebosa de acción por los cuatro costados, aquí la maravilla es que Nolan dice cosas, cosas muy interesantes, al tiempo que entretiene de veras. Hay en el film héroes y villanos, claro, pero sobre todo hay bien y mal, moralidad e inmoralidad, un fuerte sentido de la responsabilidad y de las propias limitaciones, la convicción de que el camino entre lo bueno y lo correcto no siempre es el mismo y tan fácil de tomar, y de que el margen que puede separarnos de la bondad o la maldad es tan fino como un papel de fumar. En conjunto, hay una emocionante visión de la épica del héroe, nada estereotipada. Además todos los personajes resultan complejos, verosímiles, muy alejados de los clichés fantásticos, a lo cual también ayuda que la ambientación de Gotham no parece provenir del cómic, sino de la realidad más pura, de cualquier metrópoli normal y moderna. Por último, todo el reparto está perfecto, equilibrado, pero es imposible no mencionar el increíble trabajo del malogrado Heath Ledger, muerto seis meses antes del estreno del film. El actor se ha ido a lo grande, entregando un testamento cinematográfico, tan excelso como triste y doloroso. Su personaje del Joker es absolutamente impactante (se recomienda escucharle en versión original), de una fuerza tan sobrecogedora que hace olvidar al mismísimo Jack Nicholson. Es con toda probabilidad la mejor interpretación de su carrera, y no sería nada raro que fuera nominado al Oscar. Sólo con la escena de su aparición en la reunión de mafiosos lo merecería.

9/10
Los Simpson. La película

2007 | The Simpsons Movie

Diecisiete años después del nacimiento de la serie, la familia Simpson ha cumplido su sueño de verse en pantalla grande. La película es mucho más que un capítulo extendido de la serie, ya que aprovecha la duración para desarrollar historias, sentimientos y personajes de una forma más completa, cosa imposible en un capítulo de apenas veinte minutos. Así pues, la cinta no se trata de una simple sucesión de gags, con más o menos sentido, sino que éstos están perfectamente intercalados en la historia.  A primera vista todo sigue igual que en la serie. Aparecen prácticamente todos los personajes, con la única incorporación de un cerdo, que fue el germen de la película. Hommer continúa con su tónica habitual de los últimos años, por lo que no es de extrañar que provoque un vertido ilegal en el lago, lo que le traerá no pocos problemas. Así arranca esta nueva aventura de los Simpson que, como anécdota, muestra por primera vez un desnudo. Bart es el protagonista de la escena, uno de los momentos más divertidos de la película. La otra familia Simpson, la que está detrás del proyecto, ha recurrido a la animación tradicional para hacer su película. Llama la atención en una época en la que está tan de moda el mundo digital. Según el creador, Matt Groening, “los Simpson son seres imperfectos que están mejor pintados por humanos”. Después de tantos años de anhelos irrealizados el equipo está encantado con el resultado, incluso con la calificación de no recomendada para menores de 13 años. “Ésa es la calificación que queríamos. Lo justificaron diciendo que había humor irreverente, y eso es lo que nos gusta”, explica encantado Al Jean, productor y guionista.

7/10
Piratas del Caribe: En el fin del mundo

2007 | Pirates of the Caribbean: At World's End

El colofón de la trilogía disneyana de piratas, tras Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra y Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto. Como se recordará, el segundo film dejaba atrapado al capitán Jack Sparrow en el Fin del Mundo, algo de lo que Elizabeth Swann se siente culpable, motivo por el cual impulsa su rescate. Por otro lado, a Will Turner se le parte el alma viendo navegar eternamente a su padre en el Holandés Errante, de modo que está trazando sus propios planes acabar con esa maldición. Y mientras los jerifaltes de la Compañía de las Indias siguen conspirando al servicio de sus propios intereses. Si este film fuera el primero de la saga, en vez del tercero, tal vez el éxito del conjunto habría sido muy diferente. Aquí Gore Verbinski juega “a caballo ganador”, al menos en lo que a taquilla se refiere. Sabe que haga lo que haga, la gente irá a verlo. Y aunque mil críticos al unísono declaren que se trata del peor título de la trilogía (la cosa nos recuerda a El retorno del jedi, la película menos lograda, con diferencia, de la trilogía original de La guerra de las galaxias), muchos espectadores querrán comprobarlo personalmente. Y nostálgicos tal vez por los buenos momentos pasados con Sparrow, sobre todo en el primer film, hasta pueda que algunos defiendan este tercero a capa y espada. Hay algo de pereza en la acumulación de elementos, poco vertebrados en la trama urdida por Ted Elliott y Terry Rossio: la secuencia inicial de ahorcamientos en masa (por cierto, hay más violencia en este film que en los otros), los piratas de Singapur (¿de verdad aporta algo Chow Yun-Fat y sus exóticos corsarios?), la reunión de los piratas ligados por nueve monedas (¿un guiño a la ONU, piratas de todo el mundo mundial, o deseos de agradar a cualquier espectador de los cinco continentes?), la diosa Calipso, las escenas surrealistas de Sparrow… Y resulta difícil entender que la primera aparición de Johnny Depp se haga esperar… ¡tres cuartos de hora! Y si el éxito de la saga reside en el sentido del humor de su personaje, aquí hay que decir que no cuenta con demasiados hallazgos para provocar la risa. En realidad, todos los personajes protagonistas parecen agotados, incapaces de dar más de sí… Convertir a Elizabeth en intrépida capitana tal vez sea un guiño a las feministas recalcitrantes pero, francamente, no es coherente con lo que sabemos de ella. Casi acaban teniendo más gracia y despiertan más simpatía los piratas eternos secundarios, Ragetti, Gibbs y Cotton. Por supuesto que los efectos especiales son espectaculares, y que especialmente el último tramo de batallas en el mar, bajos los efectos de una tempestad, es trepidante. Pero la sensación de una película interminable (casi tres horas, y encima, una escena adicional tras los diez minutos de crédito) y poco mimada domina. Lástima.

4/10
El Código Da Vinci

2006 | The Da Vinci Code

Mucho ruido y ninguna nuez. Había mucha expectación en torno a la versión fílmica de El Código Da Vinci, después de que la mediocre y nada documentada novela de Dan Brown se convirtiera en best-seller internacional. La maquinaria de marketing de Sony ha elaborado una estrategia de lanzamiento basada en el secretismo (no enseñar la película hasta dos días antes del estreno) y en la ocupación del mayor número de pantallas posible (750 en España, un récord). De modo que decodificar la película no resulta nada complicado. El mensaje cifrado es $$$$$$$$$$$$, o en nuestro país €€€€€€€€€€€€, o sea, hacer dinero `como sea´, en el menor espacio de tiempo posible, antes de que se corra la voz del fiasco Da Vinci. Porque el film es fallido a todas luces. Y no sólo por la ofensa gratuita que supone para cristianos de todo el mundo sostener que el cristianismo es un fraude, que Jesús no era el hijo de Dios, que todo fue un invento de la Iglesia. La idea se mantiene, y la productora ha sido incapaz de poner, al menos, el tan solicitado letrero introductorio de que la trama es pura ficción. Es que además resulta manifesta la torpeza de Ron Howard para orquestar un thriller medianamente entretenido: el director parece desconocer el significado de la palabra suspense. Y por decirlo más claro: no es ésta una historia de las que te deja sin resuello durante todo el metraje, sus dos horas y medias se hacen interminables. En torno al asesinato del conservador de museo del Louvre, las sospechas que recaen sobre el profesor de simbología de Harvard Robert Langdon, y su unión con Sophie Neveu, la nieta del muerto, para resolver un enigma que `podría poner en peligro los mismísimos cimientos de la cristiandad´ (sic), se desarrolla la historia sin ninguna gracia, y con larguísimas parrafadas sobre códigos y símbolos que no atrapan. El guión de Akiva Goldsman imprime al film un tono solemne que le perjudica notablemente; de modo especial a los actores, muy envarados, sobre todo Tom Hanks y Audrey Tautou, que no se creen nada de lo que están haciendo. Acierta más Ian McKellen, que da a su personaje un tono de cómic (se ve que está acostumbrado a encarnar a Magneto en la saga X-Men), sin tomarse demasiado en serio. Capítulo aparte son los grotescos Alfred Molina y Paul Bettany, como el obispo Aringarosa y el `monje´ del Opus Dei Silas. Ver al primero entreteniendo una espera jugando al billar, o al otro flagelándose, o abriendo el suelo de una iglesia a candelabrazo limpio, cuando no está hablando en latín con su móvil, provoca de modo irremediable la hilaridad. Resulta curioso que uno de los defectos más comentados del libro de Brown, sus planos personajes, no se haya intentado corregir siquiera. El único esfuerzo ha sido tapar algunos de los agujeros más llamativos de la trama. Así, ha primado la idea de `fidelidad al original´, con lo que a los defectos de partida, se suma un dinamismo que brilla por su ausencia.

2/10
The Holiday (Vacaciones)

2006 | The Holiday

Excelente comedia romántica, la mejor película hasta el momento de la directora y guionista Nancy Meyers, quien, sin prescindir del cierto “toque modernillo” que ya ofreció en Cuando menos te lo esperas, hace alarde esta vez de un definitivo gusto por los clásicos del género, imprimiendo al conjunto un incomparable aire inocente, lleno de la frescura y el encanto de las grandes comedias del cine de Hollywood de los años treinta y cuarenta, un homenaje presente a lo largo de todo el metraje. El planteamiento es tan sencillo como el de ese tipo de historias que no pasarán nunca de moda. Dos mujeres desconocidas, a ambos lados del Atlántico, se ponen en contacto casualmente y deciden intercambiar sus casas durante las vacaciones de Navidad. ¿La razón? Las dos han sufrido serios reveses amorosos y desean un cambio de aires. Una, Amanda (Cameron Díaz), llegará a una casita de cuento de hadas, ubicada en un idílico pueblecito de Surrey lleno de encanto; la otra, Iris (Kate Winslet), tomará posesión de una esplendorosa mansión en un barrio residencial de Los Ángeles. La película narra las peripecias de cada una a modo de historias paralelas, con simpáticas y estudiadas transiciones de racord, un charco, una puerta que se abre, etc. El espectador poco a poco conoce más íntimamente a los personajes y éstos acaban calando a fondo gracias a una lograda definición de caracteres, apoyada en detalles muy pequeños, pero también muy efectivos y cinematográficos. Mientras que en Inglaterra el asunto de las lágrimas entre Amanda y Graham resulta ocurrente y divertido, en Los Ángeles será la influencia del viento –“cuando sopla el Santa Ana puede pasar cualquier cosa”– o la cuestión de dominar la propia vida las claves del avance de la trama. En este sentido, hay que elogiar la magnífica composición del entrañable personaje de Arthur Abbott (verdaderamente memorable Eli Wallach), el cual ofrece a Iris la ocasión de salir de sí misma y de ese modo poder encontrarse. Por el contrario, quizá no acaba de cuajar completamente la inclusión de Miles en la vida de Iris, que, aunque ofrece momentos divertidos muy al estilo Jack Black, no resulta demasiado creíble. También llama un poco la atención que no haya ni una sola referencia religiosa tratándose de una película ambientada por entero en las fiestas de Navidad. De cualquier forma, el conjunto es muy estimable, con un guión muy sólido, que aporta momentos para el llanto y la risa, para la pasión, la emoción y la ternura. Y hay una decidida intención de hablar del amor de manera, digamos, más seria y familiar, con algunas frases y réplicas memorables –“en las películas está la protagonista y la mejor amiga. Veo que eres la protagonista, pero por alguna razón te portas como la mejor amiga”–, y todo está equilibradamente acompañado por la inspirada partitura de Hans Zimmer. Además, el trabajo de Cameron Díaz es realmente espléndido, uno de sus mejores papeles hasta la fecha.

7/10
Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto

2006 | Pirates of the Caribbean: Dead Man's Chest

Han pasado tres años desde que los Piratas del Caribe. La maldición de la Perla Negra obtuviera un sustancioso botín al desembarcar en las carteleras. Sus responsables daban por hecho desde el estreno que al film le seguirían otras entregas de la saga. Finalmente decidieron rodar a la vez dos nuevos capítulos. Ambos vuelven a estar dirigidas por Gore Verbinski, que también ha contado con la mayor parte del equipo técnico y artístico de la primera. El film retoma la acción justo en el punto donde finalizaba su predecesor. Will Turner está a punto de contraer matrimonio con su amada Elizabeth Swann, en Port Royal (Jamaica). Justo antes de la boda, aparece Lord Cutler Beckett, cazador de piratas, que acusa a la pareja de haber ayudado a escapar al capitán Jack Sparrow. Beckett encarcela a Elizabeth y hace un trato con Will: liberará a su prometida si le trae una brújula en poder del capitán Sparrow. Will encuentra a su amigo embarcado en la búsqueda de un cofre que contiene el corazón del pirata Davy Jones, capitán del Holandés Errante. Resulta que Sparrow hizo un pacto en el pasado con Jones, y si no encuentra el cofre, deberá servir en su tripulación por toda la eternidad. Ciertamente Verbinski logra por momentos superarse a sí mismo en espectacularidad, sobre todo en algunos combates de masas. Los maquillajes de criaturas y efectos especiales son aún mejores, sobre todo en el ataque del monstruo marino al barco, o en algunos momentos divertidos en que Jack Sparrow parece un auténtico personaje de dibujos animados, rebotando mientras permanece atado a un poste. Por su parte, Johnny Depp despliega sus dotes de 'clown' montando un show hilarante, y se luce sobre todo en la parte de la isla de los caníbales, lo mejor del film. Todo esto ayuda a que se conserve parte del encanto del primer film, pero no le llega a la altura por varias razones. Para empezar, se alarga en exceso, introduciendo secuencias innecesarias, mientras que otras, como la lucha de los protagonistas con Jack Davenport, se alargan hasta la extenuación. Y aunque en otras ocasiones han mostrado su altura interpretativa, Orlando Bloom y Keira Knightley no están a la altura de Depp, ni de algunos ilustres secundarios. Y además, la trama está incompleta, pues en el momento más emocionante, el film se acaba para que el espectador pique, y vaya a ver la tercera parte.

6/10
Batman Begins

2005 | Batman Begins

Los superhéroes copan las carteleras cada poco tiempo. Mucho antes de X-Men, Spider-Man y por supuesto Los increíbles, triunfaron las películas de Batman, antecedente junto a Supermán de la actual fiebre por los héroes con pijama. Con evidentes méritos artísticos, las dos películas de Tim Burton trasladaban al personaje al particular universo del realizador. Por su parte, Joel Schumacher dirigió dos entregas de diseño gótico y ritmo videoclipero. Ambos cineastas eran tan personales, que se alejaron del cómic original. Ahora, el director de Memento, Christopher Nolan, revisa la historia del personaje, que estaba de capa caída, desde una óptica adulta, tratando de hacerle más realista, dentro de lo que cabe, teniendo en cuenta que se trata de un tipo vestido como un murciélago que combate el crimen por cuenta propia. El film supone un nuevo comienzo con respecto a las películas anteriores, y retoma la historia desde el principio. Así, arranca con Bruce Wayne niño, cuando es testigo pasivo del cruel asesinato de sus padres, a manos de un delincuente callejero. Atendido por su mayordomo, Wayne crece obsesionado con vengarse. Cerca de su mansión descubre una cueva, poblada por murciélagos. Y ya hecho un mozo, Wayne emprende un largo viaje para adquirir experiencia vital, y acaba en el Himalaya, donde recibe clases del enigmático Ducard, experto en varias disciplinas físicas y mentales. Y aunque un  siniestro grupo, la Liga de las Sombras, intenta reclutarle, Wayne acaba volviendo a Gotham; encuentra allí una ciudad en decadencia, donde impera el crimen. Gracias a un aliado en la empresa familiar, Wayne se provee de diversas inventos que le permiten convertirse en Batman, un justiciero enmascarado que tratará de detener a los hombres de Carmine Falcone, capo mafioso, y al Espantapájaros, un siniestro asesino. Nadie se quejará del lustroso reparto. Christian Bale resulta ser el Batman más creíble hasta el momento, por mucho que esta afirmación duela a Michael Keaton, Val Kilmer y al mismísimo George Clooney.  Le acompaña Michael Caine, el perfecto mayordomo británico, Liam Neeson como el perfecto maestro al estilo Qui Gon Yin, Gary Oldman, en el papel menos raro de su carrera, el detective Jim Gordon (en las películas de Burton ya había ascendido a comisario), Ken Watanabe, el actor que nos dejó deslumbrados en El último samurái, como el malvado Ras Al Ghul, un resucitado Rutger Hauer, como egoísta presidente de la compañía  Wayne Enterprises, la flamante novia de Tom Cruise, Katie Holmes, como amiga de la infancia del protagonista. El protagonista de 28 días después, Cillian Murphy, realiza una inquietante interpretación del Espantapájaros. Y por último, el inventor Lucius Fox, un personaje parecido a Q, el hombre que le proporciona los inventos a James Bond, y que no tendría ninguna credibilidad si no estuviera interpretado  por Morgan Freeman. Christopher Nolan logra una estética propia, y vistosas secuencias de acción o incluso de terror, con la llegada del Espantapájaros. Además, el guión, del propio Nolan y David S. Goyer, guionista de Blade, incluye bastante contenido antropológico, para lo que es habitual en este tipo de producciones de acción. Así, reflexiona sobre temas como la culpa, el altruismo, el miedo, la integridad moral y la venganza.

8/10
Madagascar

2005 | Madagascar

El león Alex, la cebra Marty, la jirafa Melman y la hipopótama Gloria. Los cuatro animales, recluidos en el zoo de Central Park, en Nueva York, viven cómodamente en cautiverio. Pero Marty siente en cierta medida la llamada de la selva y echa de menos explorar el mundo desconocido, por lo que acaba fugándose en compañía de unos pingüinos. Sus amigos le persiguen para traerle de vuelta, pero cuando le encuentran en la Estación Central, la policía dispara dardos tranquilizantes, para dormir a todos los animales. Al despertar, todos están en un navío con destino a África. Los pingüinos sabotean el barco, que naufraga cerca de Madagascar. Allí, Alex, Marty, Melman y Gloria tendrán que aprender a sobrevivir. Nueva cinta de animación digital de DreamWorks, que sin llegar al nivel de Shrek, lo mejor de la casa en este campo, supera ampliamente a El espantatiburones, otra exitosa creación del estudio. La animación, más sencilla que la de las superproducciones digitales de Pixar, es colorista y caricaturesca. El guión es resultón, pero poco pretencioso, rico en gags humorísticos y alusiones cinéfilas y culturales, y además, perfila bastante bien a los protagonistas. Álex es un león presumido, Marty una cebra soñadora, Melman una jirafa hipocondríaca, y la hipopótama Gloria, la única sensata del grupo. En la sedentaria sociedad moderna, muchos espectadores se sentirán retratados en mayor o menor medida por unos personajes comodones, hedonistas y listillos, que prefieren sacrificar su libertad antes que buscarse la vida.

6/10
El hombre del tiempo

2005 | The Weather Man

El hombre del tiempo de un canal televisivo de Chicago es un hombre tremendamente popular, lo cual tiene sus inconvenientes. La gente le aborda con frecuencia en la calle, y a veces no muy amistosamente. Dedicado a su carrera –David Fritz aspira a ser fichado para el popular programa nacional `Hello, America'–, su vida familiar es un desastre. Está separado de su mujer, y aunque abriga esperanzas de recomponer su matrimonio, tal meta parece poco menos que una utopía. Además, sus hijos adolescentes arrastran problemas. Uno acaba de salir de un correccional, y la otra tiene un problema de autoestima. Como a David le cuesta escuchar y dialogar –se esfuerza, pero se lía–, no es fácil prestar ayuda. A todo esto se suma el diagnóstico, al padre de David, de una enfermedad terminal. Gore Verbinski se sumerge en una historia muy contemporánea de personaje frustrado por una sociedad que le empuja al éxito, aunque no acaba de darle las herramientas necesarias para lograrlo, en parte por lo etéreo mismo del concepto 'éxito'. El guión de Steve Conrad invita a trazar un paralelismo entre el ejercicio de la meteorología, que permite pronosticar el tiempo, y el discurrir de la vida, donde resulta imposible preverlo todo. Nicolas Cage lleva con aplomo el protagonismo, encaja bien en el tono tragicómico del film, que bien podría titularse `La tragedia de un hombre ridículo'. El resto del reparto apoya eficazmente, con mención especial para Michael Caine, un profesional como la copa de un pino.

6/10
Spanglish

2004 | Spanglish

Los Clasky son la típica familia americana. De clase acomodada, la componen el matrimonio de John, un afamado chef, y Deborah, una diseñadora que recientemente se ha quedado sin empleo; los dos hijos, Bernice y Georgie; y Evelyn, la madre de Deborah, que vive con ellos. Bajo una fachada de aparente felicidad, cada uno tiene sus problemas. A Evelyn le gusta tomar un par de copitas de más, y suele estar un poco achispada; Bernice se siente acomplejada por ser algo gruesa, lo que su madre le recuerda sin mucha sutileza; el marido anda agobiado por el prestigio de su restaurante, pero sobre todo por… Deborah, que es la más problemática: mujer guapa pero ya madura, atraviesa una etapa de inseguridad histérica que vuelve locos a todos los que están a su alrededor. A este hogar, dulce hogar, se incorpora como empleada doméstica Flor, una joven mexicana. Aunque no sabe ni papa de inglés, logra hacerse entender. Inicialmente no desea involucrarse en la vida cotidiana de la casa, sólo hacer su trabajo y recoger su sueldo. Pero finalmente, al tener que irse a la residencia de verano de los Clasky, les cuenta que es madre de Cristina, una niña de 10 años (el marido les abandonó), y poco a poco empieza un entendimiento entre dos culturas muy diversas, la hispana y la anglosajona. James L. Brooks ha orquestado una inteligente película. Autor del guión además de director, utiliza como narradora a la pequeña Cristina, y toda su historia es una metáfora de las dificultades de comunicación entre las personas, que pueden deberse a la diferencia de idioma, pero también a la falta de diálogo y comprensión de los problemas de los demás, ya sean una hija, un marido, una madre, una empleada… El cineasta, lejos de convertir la historia en un dramón, o caer en el polo opuesto del pastel empalagoso, logra un prodigioso equilibrio, con sitio para el humor con clase y los buenos sentimientos. El reparto es de quitarse el sombrero. Sorprende lo contenido que está el habitualmente pasado de rosca Adam Sandler, o lo bien que Téa Leoni plasma la inseguridades de una mujer que se está haciendo mayor, y está a punto de fracasar como madre y esposa. Pero requiere especial atención nuestra Paz Vega, sensacional con un papel como caído del cielo, pues tiene la suerte de tener un alto protagonismo en una producción de Hollywood, y que sus dificultades reales con el inglés sean, a la postre, las de su personaje.

7/10
El rey Arturo

2004 | King Arthur

Los hechos del rey Arturo, la ciudad de Camelot; la espada Excalibur; los poderes hechiceros de Merlín y Morgana; su matrimonio con Ginebra; su amistad con Lancelot y los amores de éste con la reina… han sido trasladados a la literatura y al cine numerosas veces. ¿Pero de dónde nace la figura legendaria de Arturo? El productor Jerry Bruckheimer parte de esta pregunta para elaborar otra de sus superproducciones, esta vez con la arriesgada idea de contar el origen del mito, la historia real del hombre detrás de la leyenda. En el siglo V, el imperio romano aún aguanta las embestidas de los bárbaros. Pero para dominar lugares tan hostiles y lejanos como las islas británicas cuentan con los servicios de los sármatas, famosos jinetes obligados a servir a Roma como pueblo conquistado. Su jefe, Lucius Artorius Castus, salvaguarda junto a sus caballeros el territorio romano de la isla, cuyos límites están marcados por la muralla de Adriano. Durante años han cumplido su cometido de mantener a raya a la tribu nativa de los woads, capitaneada por Merlín, y ya sólo les resta obtener la libertad por los servicios prestados. Pero Roma les pide una última misión, la de rescatar a un importante romano antes de que lleguen las hordas bárbaras del cruel sajón Cerdic. Artorius así lo hace, pero además libera a los presos, entre los que se encuentra una bella guerrera woad llamada Ginebra. Como una declaración de intenciones, la película –que en su versión en DVD se presenta con metraje extendido– se aleja del tono épico y fantástico para narrar los hechos con cierto aire oscuro, sin ápice de magia. Esa atmósfera la traslada a la pantalla con eficacia Antoine Fuqua (Día de entrenamiento), quien ofrece además algunas escenas espectaculares muy bien filmadas, como la del encuentro sobre el hielo o los prolegómenos de la batalla de Badon Hill. Hay matices interesantes, como el deseo de paz de los caballeros, su unidad, la historia del niño o las dudas interiores del protagonista. Y, en pro de la verosimilitud histórica, los personajes están desprovistos de su aura legendaria y, en especial, Clive Owen, en el papel de Arturo, se muestra seco y menos atractivo de lo que su personaje nos tiene acostumbrados. Destaca la vibrante banda sonora de Hans Zimmer.

6/10
El espantatiburones

2004 | Shark Tale

Óscar es un pez limpiaballenas que aspira a convertirse en estrella del rap. Cuando pierde dinero en las carreras, unos tiburones de la mafia van a por él, pero accidentalmente uno muere y todo el arrecife piensa que Óscar es un héroe que puede ayudarles a mantener a raya a los escualos. Curiosamente, Óscar se alía con Lenny, tiburón hermano del fallecido, que por ser vegetariano es la vergüenza de su padre, el capo Don Lino. Hace unos años, Dreamworks produjo Hormigaz como respuesta a Bichos, de Pixar. Igualmente, esta cinta de animación digital parece ser una contestación más modesta a Buscando a Nemo. La principal diferencia externa es que aquí la fauna marina está humanizada, pues los peces tienen dedos, y unas caras que se parecen a los dobladores de la versión original, como Will Smith. Tampoco el guión es tan sutil como el de su competidora. Aunque tiene una clara moraleja que advierte de los peligros de la mentira, sigue la vía de del humor sencillo, y la parodia del cine de gangsters, combinada con graciosas referencias a Titanic o Tiburón.

6/10
Thunderbirds (2004)

2004 | Thunderbirds

Año 2065. El millonario Jeff Tracy ha fundado la organización Rescate Internacional. Junto con sus hijos y a bordo de sofisticadas astronaves, las Thunderbirds, ayuda en desastres y accidentes que se acontecen en cualquier lugar del mundo. Jeff es el menor de los Tracy, y se siente frustrado porque su padre no le deja participar en las operaciones de salvamento, al menos hasta que termine el colegio. Pero un día al regresar a casa, descubre que The Hood, un malvado criminal, ha dejado a los Tracy inmovilizados en su nave en medio del espacio. Los únicos que pueden salvarles son Jeff, sus dos jóvenes amigos, y una espía conocida como Lady Penélope, siempre acompañada de su chófer. Inspirada en la serie televisiva de marionetas de los 60, Thunderbirds (conocida en España como "Guardianes del espacio"), esta versión cinematográfica mantiene la estética pop, y la humorística ingenuidad de los personajes  y situaciones. Con un tono propio de las películas infantiles, al estilo Spy Kids, lo mejor es la interpretación del veterano sir Ben Kingsley, un magnífico supervillano que se toma con humor las caricaturescas frases de su personaje. Los efectos especiales son resultones, a pesar del bajo presupuesto.

5/10
Cuando menos te lo esperas

2003 | Something's Gotta Give

El film se inicia con ritmo delirante de enredos encadenados. Harry (Nicholson), auténtico soltero de oro ya cincuentón, que cambia de pareja con la misma facilidad con que se bebe un vaso de agua, mantiene una relación con Marin (Amanda Peet), una jovencita. Creyendo que la residencia de fin de semana de Erica (Diane Keaton) –la madre de ella, una célebre escritora– estará desocupada, se presentan ambos allí. Pero se encuentran con Erica y su hermana Zoe (Frances McDormand). Están dispuestos a convivir, pero Harry sufre un infarto. Las circunstancias obligan a que Erica y el convaleciente Harry deban vivir solos. Así las cosas, Julian (Keanu Reeves), el doctor que atiende a Harry, queda prendado de Erica, mientras que entre el enfermo y ella se desata una animadversion que termina en mutua atracción. La directora Nancy Meyers, a pesar de las buenas cartas con que juega, tiene dificultades para sostener la narración y se estanca, contagiada quizá por las dudas sentimentales de sus personajes, en un film largo (más de dos horas) y de torpe desenlace. Eso sí, tiene momentos muy divertidos, y la suerte de contar con un reparto excelente (Keaton ha sido nominada al Oscar). Se diría que ha pretendido hacer una screwball comedy de las de antaño, pero con las referencias amorosas del desconcierto que prima hoy en día día. De ese modo se entiende la inicial atmósfera libertina, donde domina la idea de vida “amorosa” sin compromisos, que acaba derivando en moralina en el tramo final (el ejemplo de la hija, el amor, al fin, de todos los personajes).

6/10
Los impostores

2003 | Matchstick Men

Roy y Frank forman una pareja perfecta de timadores. Tienen una empresa de ventas y gracias a su mucha labia engatusan a los clientes más ingenuos para que compren productos por un precio exagerado, con promesas de premios fantásticos. Lógicamente los regalos nunca llegan. Negocio fácil, dinero fácil. Sin embargo, las vidas de ambos distan de ser perfectas. Roy, el jefe del tinglado, es un tipo materialmente disminuido por una inmensa colección de manías patológicas: siente pánico por los lugares abiertos, es un obseso de la limpieza y el orden y presenta una galería de tics a cual más compulsivo. Un dechado de equilibrio, vamos. Además, tras su divorcio vive una existencia de lo más solitaria y triste, sólo aligerada por la compañía de su socio Frank, un completo caradura que parece disfrutar con los problemas de su amigo. Pero algo va a cambiar la vida de Roy. La aparición de Ángela, una hija que nunca estuvo seguro de tener, le va a dar la oportunidad de salir un poco de sí mismo y a esa reciente paternidad sumará pequeños avances personales gracias a su visita periódica al psiquiatra. Por el contrario, Roy comprueba que su hija ha heredado sus “talentos” y que le encantaría formar parte de su equipo. La comedia, el drama y la intriga suave se solapan a partes iguales en Los impostores, de guión bien hilvanado y convincentes interpretaciones. Nicolas Cage, con clara herencia del Nicholson de Mejor... imposible, aporta un verdadero recital de gestos paranoicos, exteriorización de sus tensiones interiores, de su vida vacía. La encantadora Alison Lohman, por su parte, logra transmitir una frescura capaz no sólo de encandilar a Cage sino también al espectador. Ridley Scott filma con oficio el guión de los hermanos Ted y Nicholas Griffin, que ofrece numerosos puntos de interés. Porque, mientras juegan al ratón y al gato con las entendederas del espectador, son la soledad, el egoísmo, la culpa y la paternidad los temas que se revelan esenciales en la trama.

6/10
Lágrimas del sol

2003 | Tears of the Sun

Mal que nos pese estamos acostumbrados a recibir noticias de las atrocidades que han vivido y aún viven muchas poblaciones africanas, víctimas de milicias descontroladas que siembran el terror entre la población. Lágrimas del sol recrea una historia de este tipo, ambientada en las selvas de Nigeria, infestadas de los rebeldes que han derrocado al presidente. Hasta ahí ha de llegar A.K. Waters (Bruce Willis), teniente de las Fuerzas Especiales de las Navy SEAL, con la misión de traer con vida a Lena Kendricks (Monica Bellucci), una doctora que realiza labores humanitarias en una misión católica situada en plena selva. El cometido de Waters no va a ser nada fácil cuando pise territorio hostil, porque llevar a cabo su plan de evacuación va a encontrar una oposición con la que no contaba: la doctora se niega a abandonar la misión si no es acompañada de los refugiados que se encuentran en ella. Ésta podría ser una película plana, una variación más sobre la típica y tópica intervención yanqui al estilo Rambo o Delta Force, pero muy pronto nos damos cuenta de que algo importante aporta un valor añadido a las imágenes. En este sentido, las palabras que introducen la película, tomadas del pensador irlandés Edmund Burke, son esclarecedoras: “Lo único necesario para que triunfe el mal es que los hombres de buena voluntad no hagan nada”. Así, el guión de Lagrimas del sol, obra de Alex Lasker (quien también escribió el libreto de Más allá de Rangún, una película con la que comparte muchos puntos de vista), acaba por hacer clara referencia a la resposabilidad personal del individuo. Bruce Willis se lo toma muy a pecho y da buena cuenta de ello con una interpretación reconcentrada y nada maniquea respecto al dilema moral que se le presenta: limitarse a seguir las órdenes que ha recibido o implicarse en el futuro inmediato de un grupo de personas inocentes. La película acierta además al mostrar la heroicidad de tantas personas desconocidas que dan la vida por los necesitados, como el caso del sacerdote de la misión. Antoine Fuqua ya sorprendió con su vibrante dirección de Training Day (Día de entrenamiento), una película de enorme poder visual, gracias a la cual Denzel Washington logró el Oscar al mejor actor. Aquí vuelve a mostrar su solvencia en este aspecto, con escenas de ritmo trepidante y tensión creciente, aunque en ocasiones cargue la mano en una violencia excesiva.

6/10
El último samurái

2003 | The Last Samurai

Un capitán del Séptimo de Caballería. Con un cuadernito de notas, donde hace apuntes sobre los indios. Bravo en el combate, pero desencantado y algo cínico. Que por avatares mil, va a dar con sus huesos a una idílica aldea donde conviven valientes guerreros nativos y sus familias. Allí descubre una armonía, una espiritualidad estilo New Age, insospechadas. La palabra “honor” vuelve a cobrar sentido. Se enamora de una delicada mujer, que perdió a su esposo en el combate. Las barreras idiomáticas no resultan insuperables, y más bien dan paso al humor y al esfuerzo por hacerse entender. Un niño admira al recién llegado. Entre los próceres de la aldea no faltan el jefe sabio, el guerrero brusco y belicoso, o el afable y acogedor; y todos acabarán compartiendo la amistad y admiración por el “hombre blanco”. Una voz en off nos pone al tanto, de vez en cuando, de todo… ¿Bailando con lobos? ¡No! La película que nos ocupa es El último samurái, y con certeza que ésta es la principal pega que se puede poner al film: ser un calco del título que dirigió y protagonizó Kevin Costner. Únicamente, donde dije “indios” hay que decir “japoneses”. Porque en el film de Edward Zwick, coguionista y director, no basta confirmar que se ha tomado como punto de partida un argumento más o menos universal, lo que legitimaría las similitudes con títulos clásicos; hablamos de la referencia de una película relativamente reciente, que se erige en modelo innegable. Así las cosas, las novedades estriban en que el mundo exótico en que se ve inmerso el protagonista es el Japón feudal de los samuráis, especie casi en extinción ante los avances de la modernidad. La lealtad al emperador a machamartillo –aunque sea inmaduro y pusilánime–, el harakiri –o la muerte con honor antes que la supervivencia deshonrosa–, la hospitalidad ordenada por el jefe del clan –aunque sea al hombre que arrebató la vida a un ser querido–… son reglas que primero aturden al capitán Nathan Algren para luego despertar el respeto, la admiración, e incluso la emulación. Zwick, aficionado a las historias grandes, de corte épico y heroico, Tiempos de gloria, Leyendas de pasión, En honor a la verdad y compañía, se encuentra como pez en el agua con dos horas y media de metraje, que le permiten rodar impresionantes escenas de batallas –con centenares de extras y a lo que parece, sin recurrir a efectos digitales para multiplicar el número de combatientes– magníficamente coreografíadas y acompañadas por la música de Hans Zimmer, lo mejor del film sin duda. El resto está bien llevado, Zwick sabe atrapar al espectador; aunque no deja de cargar esa visión un tanto ingenua de Oriente y la vida sencilla, frente a una civilización occidental donde resultaría poco menos que imposible encontrar el equilibrio. Tom Cruise aguanta el tipo como protagonista absoluto, aunque quizá tenga demasiado presente el modelo Costner para su personaje, incluido el punteado humorístico. Está bien apoyado por los desconocidos actores orientales (sobre todo Ken Watanabe) y el resto del reparto, que con su trabajo evitan los peligros del maniqueísmo excesivo.

6/10
Spirit. El corcel indomable

2002 | Spirit: Stallion of the Cimarron

Con Shrek DreamWorks se reveló como el mayor competidor de Disney. El productor Jeffrey Katzenberg intentó entonces diferenciarse radicalmente de las aventuras del célebre ogro verde con esta cinta. En lugar de una comedia, ofrece una historia dramática sin secundarios hilarantes. Además, el personaje principal no habla. Sólo se escuchan sus pensamientos a través de una voz en off. Se trata de un joven caballo "mustang", que pasea por las praderas del Oeste norteamericano. Nunca se ha topado con un ser humano hasta que conoce a un indio Lakota llamado Little Creek, que intenta domarlo, aunque el caballo no está dispuesto a perder su libertad. Cuando ambos se hacen amigos, son capturados por un regimiento del ejército, cuyo coronel se obsesiona por domesticar a Spirit. Uno de los temas principales de cualquier western clásico era la lucha del hombre blanco contra las hostilidades naturales. Curiosamente Spirit es la antítesis del género, pues elogia las ventajas de la vida salvaje, y convierte a los blancos en los malos de la función, que intentan amargar la vida de animales e indios. Todo ello está realizado con una excelente animación, mezcla de los métodos tradicionales y los modernos sistemas 3-D por ordenador. Destaca la banda sonora con canciones de Brian Adams.

6/10
The Ring (La señal)

2002 | The Ring

Rachel Keller, una intrépida periodista, investiga las misteriosas circunstancias en que murieron cuatro adolescentes. Según comentan los compañeros de los chicos, la culpa la tiene una cinta de vídeo, que provoca que todos los que la ven, mueran al cabo de una semana. Cuando consigue una copia del vídeo, no puede evitar ponerla. A continuación, recibe una llamada telefónica que le avisa de que le quedan siete días de vida. Versión americana de The Ring (El círculo), una cinta de terror japonesa, basaba en una novela de Koji Suzuki, hasta entonces desconocido, pero que hoy está considerado el Stephen King nipón. El director de Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra demuestra una vez más que la clave del género de terror consiste en partir de una buena historia, y en una ambientación sugerente, en contra de la tendencia actual a los excesos sangrientos. Está protagonizada por Naomi Watts, que alcanzó cierta notoriedad encabezando el reparto de Mulholland Drive.

6/10
Hannibal

2001 | Hannibal

Suspense y drama psicológico. Nueva vuelta de tuerca al estrecho vínculo que une a la agente del FBI Clarice Starling con el psicópata asesino Hannibal Lecter, que se mueve entre la feroz repulsa y la atracción magnética. Los corderos vuelven a chillar. Diez años después de los hechos narrados en El silencio de los corderos, Clarice es una agente al fin experimentada, que luchar por salvar vidas de gente inocente todos los días. En una operación en la que se ve envuelta, el resultado a primera vista es desastroso. Ella ha actuado con sensatez, pero sus jefes la tratan injustamente. Herida moralmente, acepta trabajar en el caso que podría congraciarle son sus superiores. Se trata de la búsqueda de Hannibal el caníbal, huido de la justicia, y sobre el que hay nuevas pistas aportadas por una antigua víctima del doctor: un multimillonario paralítico y de rostro deforme, que pretende una venganza a la altura de su ominoso oponente. Ha habido un consenso casi general en señalar que la novela de Thomas Harris en que se basa el film tenía más de un problema. Los productores Dino y Martha De Laurentiis así lo han entendido al confiar el guión a dos “pesos pesados”: David Mamet y Steven Zaillian. Ambos han tenido la virtud de conservar los mimbres de la historia –al fin y al cabo, su labor era adaptar–, pero realizando una ejemplar labor de poda en muchísimo elemento superfluo, y desechando el cochambroso final. El propuesto es ejemplar: no sólo porque guarda una imprescindible coherencia con la personalidad de los personajes, sino por conservar idéntica situación a la planteada en el libro y conseguir elevar el clímax, casi inesperadamente, a una altura insospechada. ¿Qué decir del reparto? Pues que está muy bien, aunque a Anthony Hopkins y Julianne Moore les faltan más momentos para dar lo mejor de sí mismos. Apenas comparten escena juntos, y el espeluznante juego del “quid pro quo”, que a tan intensos momentos daba pie en El silencio de los corderos, está ausente en el nuevo film; un "leiv motiv" que sustituye al de los corderos que no dejan de chillar, las palomas de vuelo alto y vuelo bajo, trata de cimentar su nueva relación; pero se revela más oscuro y traído por los pelos. Si dirigimos la atención a los nuevos personajes, podemos aplaudir a un sobrio Giancarlo Giannini al que ciega la ambición, a un irreconocible y vengativo Gary Oldman, e incluso al fugaz carterista Enrico Lo Verso.

6/10
Pearl Harbor

2001 | Pearl Harbor

El 7 de diciembre de 1941 el mundo entero se estremeció cuando la aviación japonesa descargó toda su furia contra la base estadounidense de Pearl Harbor, en Hawai. Cerca de 3.000 personas perdieron la vida y el ataque significó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Ahora 60 años después estos hechos se recogen en la filmación más cara llevada a cabo por una sola productora. Para lograr los mejores resultados se contrató al director Michael Bay, un auténtico especialista en películas de acción de gran presupuesto, artífice de éxitos como Armageddon o La Roca. El guión corre a cargo del reputado Randall Wallace y narra la historia de Rafe (Ben Affleck) y Danny (Josh Hartnett), dos amigos de la infancia que aprendieron a volar en aviones fumigadores y que pasado el tiempo entran a formar parte del cuerpo de pilotos del Ejército del Aire de los Estados Unidos. Ambos van a parar a la base de Pearl Harbor, y allí Rafe se enamora de Evelyn (Kate Beckinsale), una bella enfermera que sirve a la Marina. Pero Rafe es un atrevido idealista y no duda en alistarse en el Escuadrón del Águila, un grupo internacional que junto a los pilotos británicos plantaron cara en el aire a los alemanes durante la Batalla de Inglaterra. Se trata de una misión extremadamente arriesgada. Él lo sabe: la diferencia entre un combate real y la vida de un soldado en Hawai es abismal. Y por eso mismo no ha contado con Danny, cuya vida quedará asegurada en los tranquilos parajes de Hawai, y el cual, en compañía de Evelyn, esperará el feliz regreso de su mejor amigo. Pero, por entonces, los japoneses ya planean un ataque que cambiará la historia de Estados Unidos y del mundo entero. La película es una demostración del poderío cinematográfico de Hollywood. Las escenas bélicas son de una verosimilitud soberbia. Hay planos a un tiempo espectaculares y terribles, como el del portaviones hundiéndose con una agónica carga humana en su interior. Entre Ben Affleck y Josh Hartnett (¡vaya descubrimiento de actor!) hay la química suficiente como para encender la pantalla durante la primera hora. Y es que, en el fondo, por encima de las escenas de acción, de factura insuperable, Pearl Harbor es una película sobre la amistad y la lealtad, el valor y el patriotismo. Vamos, que al final uno tiene tentaciones de exclamar a pleno pulmón: “God Bless America”.

5/10
El juramento

2001 | The Pledge

Jubilarse puede suponer para muchos un difícil trance. Jerry Black, detective de la policía, no es una excepción. Y cuando le llega el turno, se agarra como a un clavo ardiendo a un caso espeluznante. El de una niña de ocho años, violada y asesinada, a cuya madre jura dar con el culpable. Aunque un tarado que luego se suicida reconoce ser el criminal, Jerry sigue con la mosca tras la oreja. Así que emprende una investigación obsesiva por su cuenta y riesgo. Sean Penn no sólo es un actor maravilloso en Pena de muerte, Acordes y desacuerdos y La delgada línea roja. También, en la línea de John Cassavetes, ha hecho sus pinitos como director, y antes de ahora sirvió las interesantes Extraño vínculo de sangre y Cruzando la oscuridad. Aquí repite con el actor Jack Nicholson, que hace una composición asombrosa de un complejo policía de raza, con olfato a la hora de investigar: el secreto de Nicholson reside en el dominio del misterioso arte del matiz. El film adapta una novela del suizo Friedrich Dürrenmatt, que inspiró la maravillosa El cebo de Ladislao Vajda.

5/10
Los chicos de mi vida

2001 | Riding In Cars With Boys

Film basado en la autobiografía de Beverly D'Onofrio, donde Drew Barrymore –ilustre miembro del clan de actores Barrymore, y encantadora pequeñaja en E.T., el extraterrestre– es estrella de la función. Cuenta la vida de D'Onofrio, desde su adolescencia, en que se convierte prematuramente en madre, hasta los 35 años, edad en que ve cumplido su deseo de ser escritora. Tras la cámara está Penny Marshall, directora con tendencia a lo sensiblero (La mujer del predicador es un exponente máximo), pero que de vez en cuando da algún título notable (la exploración de la infancia Big, el drama sobre la enfermedad del sueño en Despertares). Aquí se desliza por un terreno sentimental, acometiendo el desafío de hacer creer que la historia contada es, ciertamente, real. Las lágrimas están aseguradas. Pero poco más.

3/10
Black Hawk derribado

2001 | Black Hawk Down

1993. Somalia es un país deshecho. Los señores de la guerra campan a sus anchas y no hay quien ponga un poquito de orden. Los americanos deciden intervenir. Una operación rápida, que descabece al tirano Mohamed Farrah Aidid de dos de sus lugartenientes. La intención es buena, pero el plan es un desastre. Dos helicópteros Black Hawk caen a tierra, y el rumbo de la operación cambia por completo: ahora de lo que se trata es de rescatar con vida a los soldados americanos atrapados. Los soldados de élite americanos, Ranger y Delta, se aprestan para la difícil papeleta. Durísimo film bélico basado en un libro de Mark Bowden, que sacrifica el retrato detallado de los personajes con la intención de mostrar, sobre todo, cómo las pasa uno en el fragor del combate. Las balas y los misiles silban, nunca hemos escuchado más de cerca las explosiones. Ridley Scott cambia los campos de batalla de Gladiator por unos más modernos pero no menos cruentos. Y en todo momento sabemos qué se cuence, dónde estamos situados en la batalla. Apoya al director inglés el especialista en superproducciones Jerry Bruckheimer, que ya apadrinó otro título bélico, Pearl Harbor. Como fue imposible rodar en Somalia, hubo que buscar otro marco adecuado, y el ideal resultó ser Marruecos.

7/10
Invencible (2001)

2001 | Invencible

Parábola en torno al ascenso del nazismo en Alemania. Zishe Breitbart, hijo de un herrero polaco, judío, tiene una fuerza descomunal, y el corazón y la inocencia de un niño. El célebre mago e ilusionista Hanussen, que aspira a establecer y dirigir un ministerio de fuerzas ocultas al servicio de Hitler, lo ficha para uno de sus espectáculos, donde debe encarnar al héroe mitológico Sigfrido. Entre ambos hombre se establece una relación especial, mientras Zishe cree haber recibido de Dios una misión: advertir a su pueblo de la que se le viene encima. El cineasta alemán Werner Herzog recupera la buena forma de antaño, cuando sorprendía con títulos como Aguirre, la cólera de Dios. Aquí se atreve con una historia inspirada en hechos reales, pero que adquiere trazos legendarios, y hasta de cuento. Los actores están soberbios: Tim Roth da rienda suelta a los excesos de su personaje, mientras que Jouko Ahola da con la justa medida para el suyo no parezca irreal.

6/10
Gladiator

2000 | Gladiator

Ave, Ridley, los que van a disfrutar te lo agradecen. Así, con esta licencia descarada, nos permitimos abordar una de las películas que más sensación han causado esta temporada, no sólo por su espectacularidad, sino por haber recuperado con mayúsculas el llamado género de romanos. El “culpable” de esta cinta, Ridley Scott (Blade Runner), ha dirigido con mano firme sus legiones de extras en impresionante batalla, ha recreado con fidelidad el ambiente de toda una época, y ha corroborado que el circo puede ser el mayor espectáculo del mundo, con permiso del cine, claro. Porque cine y del bueno es lo que se ve en esta superproducción que nos sumerge en el inicio de la decadencia de uno de los mayores imperios que ha existido, a través de unos personajes movidos por la ambición, el odio y la venganza. Gladiator nos cuenta la historia del general romano Maximus (Russell Crowe), elegido por el emperador Marco Aurelio (Richard Harris) para sucederle en el trono. En su destino se cruza Cómodo (Joaquin Phoenix), el hijo del emperador, que celoso de esta situación ordena su ejecución, depués de asesinar a su propio padre. El protagonista sobrevive, se convierte en esclavo y, entrenado como gladiador, regresa a Roma. Desde la arena del circo, crece su figura como héroe y ve más cerca la posibilidad de vengarse. Llevar al cine la magnificencia de la época ha costado 16.000 millones de pesetas. Esta inversión se traduce en impresionantes decorados y en el uso de los más avanzados efectos digitales que nos muestran a la antigua Roma tal y como debió ser. Además, el rodaje se realizó en cuatro países (Italia, Inglaterra, Malta y Marruecos), participaron 45.000 extras y se contrataron a actores de muchísimos quilates. Como Scott dijo en su momento, “no todos los días se presenta la ocasión de reconstruir el Imperio Romano”. El cuadro “Pollice verso” (“Pulgares hacia abajo”) del pintor del siglo XIX Jean-Leon Gerome fue el revulsivo para que Ridley Scott aceptara el proyecto. El lienzo representa a un emperador romano haciendo el gesto de extender el pulgar hacia abajo como fatídica señal para que un gladiador ejecute a su derrotado rival. Luego la imaginación del director británico se disparó y la maquinaria de Hollywood se puso en funcionamiento.

8/10
La ruta hacia El Dorado

2000 | The Road To El Dorado

Tulio y Miguel son un par de pícaros, que tras varias peripecias terminan de polizontes en un carabela que se encuentra bajo el mando del mismísimo Hernán Cortés. Descubierta su presencia, logran evadirse y, gracias a un mapa, llegan a la mítica ciudad perdida de El Dorado. Allí, los indios les toman por dioses (un claro homenaje a El hombre que pudo reinar), situación que pretenden aprovechar para hacerse con todo el oro que puedan transportar. Sólo Chel, una bella indígena tan granuja como los dos protagonistas, no se deja engañar. Vivaracha y divertida película de animación salida de la factoría de DreamWorks, con Jeffrey Katzenberg en la producción. La animación, de corte clásico, sigue el modelo Disney a pies juntillas. Ello incluye también la banda sonora de Hans Zimmer, salpicada de canciones de Elton John.

4/10
Misión imposible II

2000 | Mission: Impossible II

Acción a raudales... y algo más. La peli no puede empezar de modo más espectacular: una impactante escena en un avión, seguida de una espectacular escalada de Ethan Hunt-Tom Cruise por las montañas donde "veranea". Tras esto, el director de Hong Kong John Woo sigue un camino inesperado. Ethan Hunt tiene que ocuparse de una nueva misión imposible, y para llevarla a cabo debe apoyarse en la bella Nyah, una ladrona profesional. Trasladada la acción a una Sevilla delirante –ahí conviven procesiones y fallas en explosivo y esperpéntico cóctel–, Woo se presta a contarnos una historia romántica. Como película de acción e intriga, hay que decir que el estilo Woo es muy diferente al estilo De Palma. Éste componía en Misión imposible una historia basada en la capacidad de sorprender. También con la referencia de Hitchcock en mente. El director oriental es más pesadito, y aunque se esfuerza en componer secuencias de genuino suspense –la carrera de caballos, la entrada en el edificio superinteligente estilo Matrix, la entrada en la guarida supersecreta con el subsiguiente encuentro con "los malos"–, se advierte que no es ése su punto fuerte. ¿Y cuál es el punto fuerte de Woo? Pues ya se sabe, su particular estética de la violencia, con ballets aéreos en que los personajes se sacuden de lo lindo, ya sea con puños o pies, o con el vehículo que se tercie. En este sentido Woo ha reservado la traca fuerte para el final: una espectacular persecución de motos, con duelo entre héroe y villano, primero montados en sus respectivos vehículos, y luego cuerpo a cuerpo, en la arena de la playa. Flipante.

4/10
Agarrados por los pelos

2000 | An Everlasting Piece

Chill Factor

1999 | Chill Factor

En una isla del Pacífico una operación militar secreta se salda con una masacre. Sólo se salvan un científico y el comandante de la operación, la cual tenía que ver con una fórmula química muy peligrosa. Años más tarde, dos hombres que viven en Montana deberán hacerse con el fruto de la fórmula de manos del científico, una sustancia capaz de producir una catástrofe si se derrite. Unos terrorista irán tras ellos. Rutinario aunque entretenidillo film de aventuras llenas de acción, con un reparto limitadito. Se trata del pirmer film como director de Hugh Johnson, que ejerció de director de fotografía en películas como La teniente O'Neil o Tormenta blanca.

4/10
La delgada línea roja

1998 | The Thin Red Line

Segunda Guerra Mundial. Invasión de Guadalcanal por tropas estadounidenses. El soldado Witt (Jim Caviezel), que se había refugiado en una isla paradisíaca, es obligado a reincorporarse a filas. Allí, en medio del horror de la batalla, convive con compañeros muy dispares: el escéptico sargento Welsh (Sean Penn); el dubitativo capitán Staros (Elias Koteas); el enamorado soldado Bell (Ben Chaplin); el belicoso y resuelto teniente coronel Tall (Nick Nolte); y otros muchos. Todos quedan marcados por la experiencia bélica. Sus pensamientos persisten a lo largo de las casi 3 horas de metraje, con sus distintas voz en off. El film, Oso de Oro en Berlín y candidato a 7 Oscar, muestra el dolor y las terribles heridas propias del combate… Pero va más allá. En un escenario de gran belleza, se asiste al miedo y a cómo se mina la moral de los combatientes. Conviven escenas de cuerpos mutilados con estampas bellísimas de la naturaleza. La misma lucha cobra cierto atractivo estético. El misterioso cineasta Terrence Malick (autor dos filmes visualmente subyugantes, Malas tierras y Días del cielo) vuelve de un retiro de casi 20 años con una arriesgada meditación sobre la guerra. Su adaptación de la novela de James Jones es profundamente personal y reflexiva, pausada; se aleja de la versión que en 1964 hiciera Andrew Marton, o de De aquí a la eternidad (1953) de Fred Zinnemann, basada en una novela de Jones. El director apuesta por el lirismo y el pensamiento sobre la condición humana, aunque hace convivir esa opción con abundantes escenas de acción bélica. Los personajes tienen hondura, vida interior… Sobre el telón de fondo de un profundo pesimismo sobre la condición humana, cuelgan diversas situaciones individuales que al final parecen casi coincidentes, en el sentido de que no hay asideros donde uno pueda agarrarse: ya sean Dios, la mujer amada o el teórico paraíso de los indígenas, al final resultan falibles. El espectador acaba preguntándose con Sean Penn dónde está “la chispa” capaz de dar un poco de luz a tanta oscuridad. Entre las muchas secuencias impactantes que incluye la película, destaca la de la difícil toma de una colina, narrada con auténtico rigor militar. Los distintos comportamientos (pánico, horror, heroísmo, aunque no se le llame con ese nombre...) resultan muy reveladores de la condición humana y resultan creíbles. A destacar la fotografía de John Toll y la música de Hans Zimmer. 

7/10
The Last Days

1998 | The Last Days

Cinco húngaros judíos, convertidos en ciudadanos norteamericanos, relatan sus vivencias de marzo de 1944, cuando los nazis comenzaron a exterminar a los judíos y fueron llevados a campos de concentración. Documento histórico que habla del terrible holocausto nazi llevado a cabo en la Segunda Guerra Mundial. Esta película es una producción de Steven Spielberg y ganó el Oscar al Mejor Documental en 1999.

7/10
El príncipe de Egipto

1998 | The Prince of Egypt

"No pudiendo su madre tenerle escondido más tiempo, cogió una cestita de juncos, la calafateó con betún y pez y, poniendo en ella al niño, la dejó en un carrizal de la orilla del río". Así narra la Biblia, en el libro del Éxodo, el modo en que Moisés fue dejado en el Nilo para salvarlo de manos egipcias. Se trataba de confiar en la piedad de la hija del Faraón, que a esa hora bajaba a bañarse al río. Y en efecto, al ver la hermosura del niño, decidió ocuparse de él como si fuera su propio hijo. Esta versión animada de la historia de Moisés es fiel en lo esencial a los hechos históricos que se cuentan en las Escrituras: la esclavitud a que estaba sometido el pueblo hebreo, el modo en que Moisés creció como si fuera egipcio, el episodio de la zarza que ardía y no se consumía, la misión de Moisés, la terquedad del Faraón, las plagas, el paso del Mar Rojo... El equipo responsable de la película sabía que tenía entre manos una historia que ha alimentado la espiritualidad de numerosas generaciones, y ha sabido permanecer fiel a lo que se sabe de Moisés. A la vez, la película desarrolla la idea de una posible amistad juvenil entre Moisés y el hijo primogénito del Faraón (más tarde Faraón), para mostrar cómo luego sus posiciones se hacen irreconciliables; tal idea da mucho juego.

6/10
El pacificador

1997 | The Peacemaker

Thomas Devoe (George Clooney) es un rudo e implacable coronel de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos. Su nueva misión consiste en ayudar a recuperar unas cabezas nucleares desaparecidas en un lugar de la antigua Unión Soviética. La atractiva especialista norteamericana Dra. Julia Kelly (Nicole Kidman), sospecha que esas peligrosas cabezas nucleares no han desaparecido por azar. Todo forma parte de una compleja trama elaborada por unos terroristas. Enseguida los antagónicos caracteres del coronel Devoe y la doctora Kelly se enfrentan. Pero a la fuerza deberán colaborar para que una de las cabezas nucleares llegue hasta las Naciones Unidas. Irremediablemente, el amor surgirá entre ellos. Película de pura acción que cuenta con todos los ingredientes del género. La atractiva Kidman está brillante en su papel, con el que demuestra su versatilidad, mientras que George Clooney, entonces famoso médico de la serie televisiva Urgencias, deja notar su carisma en uno de sus papeles más espectaculares para el cine. Además, el incipiente y obligado romance entre los protagonistas está llevado con audacia, lo que también se agradece. La música es del eficiente Hans Zimmer. Fue la primera película de la productora de Spielberg DreamWorks.

5/10
Mejor... imposible

1997 | As Good As It Gets

Jack Nicholson da vida a Melvyn, un solitario escritor de novelas rosas, que tiene un carácter maniático y obsesivo, además de ser una persona sumamente egoísta. Siempre que abre la boca ofende a alguien. Víctimas de sus comentarios cáusticos son, entre otros, su vecino Simon, un artista homosexual, y los clientes del restaurante donde acude a comer todos los días. No obstante, una camarera llamada Carol irrumpe en su vida. Ella es la única que puede hacerle cambiar. James L. Brooks dirige esta comedia basada en una historia de Mark Andrus. El film engancha de principio a fin, y ello es debido a una cuidada puesta en escena, a unos diálogos inteligentes e ingeniosos, y sobre todo, a un acabado retrato de los personajes; todos ellos terminan por hacérsenos encantadores. El resultado final es una comedia perfecta. No es casualidad, pues, que el film fuera premiado con dos Oscar de la Academia en las categorias de mejor actor (Jack Nicholson) y mejor actriz (Helen Hunt).

7/10
Broken Arrow (Alerta Nuclear)

1996 | Broken Arrow

Vic Deakins es un piloto renegado. Aunque su compañero, Riley Hale, no lo sabe, se propone robar dos cabezas nucleares durante un vuelo de rutina. Cuando sobrevuelan una zona desierta, Deakins estrella el avión ante la mirada atónica de Hale. Después, sus compinches aparecen para transportar el botín. Cuando descubre la verdad, Hale intenta recuperar la peligrosa mercancía antes de que la hagan estallar, pero está solo ante el grupo de terroristas. Excelentes interpretaciones, tanto de Christian Slater, el perfecto héroe, como de John Travolta como malvado, en uno de sus primeros papeles tras su recuperación del tirón de público por su participación en el filme de Quentin Tarantino Pulp Fiction. La tensión dramática que consiguen ambos actores es una de las principales bazas del filme. Tras rodar varios títulos de culto como The Killer, el realizador de Hong Kong John Woo obtuvo numerosos admiradores declarados en Estados Unidos, entre ellos nombres prestigiosos de Hollywood como Quentin Tarantino o Robert Rodriguez. Todos ellos le apoyaron en el salto de su carrera a Estados Unidos, donde tras el éxito de Blanco humano, protagonizada por Jean-Claude Van Damme, rodó este título que se inscribe en el cine de más pura acción en el que Woo es un especialista.

5/10
Fanático

1996 | The Fan

Gil es un maduro tendero cuya vida fracasada parece que nunca remontará. No tiene buena relación ni con su mujer ni con su hijo, y el 'baseball' es lo único que ocupa su mente. Ver a su jugador favorito de los 'Gigantes', Bobby Rayburn, es lo que le ayuda a sobrellevar su desdichada existencia. Cuando, durante una mala racha en la temporada, el jugador se convierte en el blanco de las críticas, Gil decide hacer algo por Rayburn. Su plan será asesinar a otro jugador que empieza a hacerle sombra. Con Robert De Niro y Wesley Snipes en el elenco, la película ya promete. Y así es. Sin tener un guión brillante ni una acción descomunal, la interpretación de los protagonistas y la intriga de la historia mantienen a cualquiera pegado al asiento. De Niro, borda casi todos sus papeles, y en la cinta está magnífico haciendo de un hombre corriente convertido en un trastornado fanático. Barkin, Leguizamo y del Toro, completan el sólido reparto.

5/10
La Roca

1996 | The Rock

La célebre prisión de Alcatraz, hoy atracción turística, es asaltada por un grupo de marines encabezados por el general Hummel. Tras retener a varias decenas de rehenes, proceden al despliegue de unas peligrosas armas biológicas, con las que amenazan atacar la ciudad de San Francisco. Lo harán si no reciben una determinada cantidad de dinero. Para impedirlo el FBI recurre a un experto en guerra química y a un antiguo y misterioso ex presidiario de "La Roca". El planteamiento inicial es atractivo: el general lleva a cabo su injusta acción movido por el trato indigno que han recibido algunos de sus hombres, implicados en operaciones gubernamentales de guerra sucia. Además está la idea de dar la vuelta a la clásica película carcelaria: en esta caso se trata de entrar en Alcatraz, no de fugarse. Pero a pesar de lo dicho el film discurre por senderos demasiado previsibles. La Roca, aunque eficaz como entretenimiento, es representativa del agotamiento de cierto cine de acción, que lo confía todo a la espectacularidad y al ritmo trepidante, mientras descuida una elaboración más atenta del guión. De modo que se aturde al espectador con escenas de acción reiterativas, que no hacen avanzar la historia. Y es una pena, porque Michael Bay dirige con aplomo este tipo de cine ‑lo demostró en Dos policías rebeldes‑, y porque se desaprovecha a tres buenos actores, que no tienen papel a la altura de sus posibilidades. El personaje de Ed Harris, el más interesante, está poco desarrollado. Los de Nicholas Cage y Sean Connery carecen de matices, y han de procurar salvarlos como buenamente pueden, con el peso de su presencia.

5/10
La mujer del predicador

1996 | The Preacher's Wife

Comedia romántica que cuenta con la intervención de Denzel Washington (Marea roja), Oscar en 1989 por Tiempos de Gloria. Le acompaña una siempre bien recibida y admirada Whitney Houston (El guardaespaldas, Esperando un respiro). La química está servida. Houston encarna a una cantante de gospel, esposa de un reverendo de un pequeño pueblo. Éste está empezando a tener problemas a la hora de compaginar su hogar y el trabajo que realiza en su difícil comunidad. Pero la aparición de Dudley (Denzel Washington) acabará por llevarse todos los problemas. Deliciosa película para todos los públicos, que cuenta con una fantástica banda sonora interpretada, cómo no, por la enorme voz de Whitney Houston.

4/10
Los Teleñecos en la Isla del tesoro

1996 | Muppets: Treasure Island

Cuando el joven Jim Hawkins se hace cargo del mapa de un tesoro, zarpa en su busca con la ayuda de una amplia tripulación compuesta por Teleñecos. Una vez que han llegado a su destino, Long John Silver les arrebata el mapa para quedarse con todo. Divertida adaptación cómica de la célebre novela de Robert Louis Stevenson, protagonizada por los inigualables Teleñecos: la rana Gustavo, la cerdita Peggy, Gonzo, etc. Lo mejor es la interpretación del veterano Tim Curry (Legend) como Long John Silver.

5/10
Más allá de Rangún

1995 | Beyond Rangoon

Tras perder a su marido e hijo, Laura, una joven mujer, viaja con su hermana Andy a Birmania. En ese momento, el país está pasando por un cruento conflicto político que vivirá en sus propias carnes. Drama protagonizado por Patricia Arquette (Medium), que se pone en la piel de una mujer que huye de su propio dolor para involucrarse de lleno en un dolor mayor. Dura crítica a la despreocupación humana ante los problemas mundiales. Le acompaña en el reparto Frances McDormand. La épica banda sonora de Hans Zimmer es excelente.

6/10
Nueve meses

1995 | Nine Months

Sam (Hugh Grant) es un reputado psicólogo infantil que goza de éxito en lo profesional y en lo personal. Sin embargo, cuando se entera del embarazo de su novia (Julianne Moore) le entra el miedo a la paternidad y le cuesta afrontar la noticia. Cuando están a punto de volverse locos, conocen a una pareja (Tom Arnold y Joan Cusack) que tiene una familia numerosa y presume de ello. La crisis les lleva incluso a una ruptura, pero entonces Sam comprenderá todo lo que ha perdido e intentará recuperar el amor de su novia, aunque la tarea no resultará fácil. Divertida comedia que satiriza los nueve meses que dura el embarazo de la protagonista. Su principal baza está en el reparto. Hugh Grant (Cuatro bodas y un funeral) es el actor ideal para este tipo de comedias, mientras que Julianne Moore (El mundo perdido) estaba en su mayor momento de popularidad. El elenco de secundarios incluye grandes estrellas como Jeff Goldblum y Robin Williams, en uno de sus papeles más divertidos, como un excéntrico ginecólogo ruso.

6/10
Algo de que hablar

1995 | Something to Talk About

El sueco Lasse Hallström parece que se encuentra a gusto haciendo películas en Estados Unidos. Así lo demuestran sus filmes Querido intruso y ¿A quién ama Gilbert Grape?. Sus temas típicos —descripción de familias algo excéntricas y con problemas— están presentes en el guión escrito por Callie Khouri, ganadora de un Oscar por su trabajo en Thelma y Louise. Problemas domésticos, cotidianos, de la vida misma, son abordados por Hallström, aunque quizá con mayor realismo que en otras ocasiones. La infidelidad conyugal, presentada como algo que no sucede de repente, y las consecuencias de la falta de diálogo entre padres e hijos, son los desencandenantes de algunos de los momentos más intensos del film. Grace (Julia Roberts) es una mujer joven, a lo que parece felizmente casada, que tiene una niña pequeña. Su vida discurre plácida en una pequeña población del Sur de los Estados Unidos, donde compatibiliza su trabajo en un negocio familiar de cría de caballos con sus obligaciones domésticas. Hasta que descubre que su marido le engaña. Este hecho desata una crisis que afecta a toda la familia de Grace. Hay una historia bien trabada, y humor y ternura en el tratamiento, aunque se eche en falta algo más de profundidad, de honestidad. Resulta una consideración algo estrecha, por ejemplo, reducir el funcionamiento de un matrimonio al de sus relaciones íntimas. También le pesa algo al guión su vena feminista, pues trata de presentar, dentro de las tres mujeres adultas del relato —la madre y dos hijas— a Emma Rae, la hermana de Grace, como la más madura y realizada; cuando lo cierto es que se trata de la menos dibujada, y la única que no ha llegado a comprometerse en nada concreto en la vida. Resulta curioso ver un relato típicamente sureño firmado por un sueco. Pero el hecho es que Hallström bucea con seguridad en la vida provinciana que retrata. Así lo hace en las reuniones de una asociación de mujeres para obras de caridad. La excelente fotografía de Sven Nykvist, con muchos tonos azules y grises, ayuda al espectador a introducirse en la vida corriente, vulgar si se quiere, de los personajes. Un estupendo reparto, encabezado por una Julia Roberts en alza, y apoyado por secundarios de lujo como Robert Duvall, Gena Rowlands y Dennis Quaid, hacen a la película, si no apasionante, sí bastante grata de ver.

6/10
Dos muertes

1995 | Two Deaths

Bucarest, la capital de Rumanía, vive tiempos difíciles, convulsionada por grandes agitaciones sociales. Son los días de la caída del regimen dictatorial de Ceaucescu. En este contexto el profesor Daniel Pavenic invita a un grupo de antiguos amigos a una cena en su casa. Durante la noche les presenta a su esposa, y les cuenta su peculiar historia de amor, producto de una desordenada pasión erótica. Nicolas Roeg dirige este, en ocasiones, agobiante film, en el que predominan los espacios cerrados, y una fotografía nocturna. Sonia Braga y Michael Gambon son los dos principales intérpretes, correctos ambos en sus respectivos papeles. La película se resiente del carácter obsesivo de la historia, lo que en ocasiones la convierte en un producto difícil de digerir.

5/10
Marea roja

1995 | Crimson Tide

Dos fantásticos actores se sitúan frente a frente en esta fabulosa película de acción, dirigida por el especialista Tony Scott. El capitán Frank Ramsey (Gene Hackman) es el experimentado comandante del submarino nuclear estadounidense Alabama. Su segundo, es el teniente coronel Ron Hunter (Denzel Washington). Sus opuestos caracteres van a chocar peligrosamente cuando reciben la noticia de que un psicópata nacionalista ruso quiere comenzar contra ellos una tercera guerra mundial, catastrófica y definitiva. El gobierno decide que han de hacer uso de sus armas nucleares, pero los dos máximos mandos del submarino tienen distintas intenciones y van a comenzar su propia guerra por el control de la nave. Impresionante película con la obediencia militar como telón de fondo. Hackman (Sin perdón, Arde Mississippi) vuelve a demostrar la fuerza y la intensidad de su personal modo de interpretar y Washington (Tiempos de gloria) no le va a la zaga. Película imprescindible para los amantes de duelos interpretativos.

6/10
Un poeta entre reclutas

1994 | Renaissance Man

Bill Rago (Danny DeVito), un publicista que ha perdido su empleo, acepta a regañadientes trabajar como profesor en el ejército. El contraste entre su forma de ver la vida y la disciplina militar es total. Sin embargo, Bill se irá adaptando poco a poco a su nueva vida, y descubrirá la magia de educar a un grupo de soldados, buenos chicos, pero de escasísima cultura. Un poeta entre reclutas hace un retrato amable del ejército, que ha prestado gustoso su colaboración. Pero va más allá. No en vano el film de Penny Marshall ha sido calificado de El club de los poetas muertos en clave castrense. Desde luego que su título en España no muestra recato alguno a la hora de subirse al carro del célebre profesor Keating. Lo cierto es que ambas películas comparten la intención de despertar en el espectador el interés por las humanidades y concretamente, en el caso que nos ocupa, por Shakespeare. Pero la película de Marshall presenta problemas. Su metraje es a todas luces excesivo, y se tarda demasiado en entrar en materia. Hay demasiados personajes, y alrededor de cada uno de ellos se trata de elaborar una pequeña subtrama. Algunas funcionan bien, pero otras, interesantes incluso, provocan dispersión y lastran la historia. La directora recobra el ritmo en la última media hora, plena de aciertos. La obra de “Enrique V” a la que asisten los soldados, la representación de un trozo de esta obra por uno de ellos durante unas maniobras, o el examen final, demostrativo de que “Hamlet” ha enriquecido a los reclutas, son buen ejemplo de ello. El film apunta otras sugerentes ideas. De un sargento de instrucción, Bill aprenderá a amar su trabajo, a no tomarlo como una mera obligación. El otro, a su vez, sabrá que sus hombres necesitan algo más que una preparación para el combate. Se critica además el sistema educativo americano, y sorprende ‑¡vaya atrevimiento!, ¿qué pensará Oliver Stone?‑ que se alabe un comportamiento heroico concreto en la guerra de Vietnam.

5/10
Salto al peligro

1994 | Drop Zone

Los policías Pete Nessip y su hermano Terry son los encargados de escoltar a Earl Leedy a bordo de un avión de línea regular. Leedy es un peligroso pirata informático, que ha sido condenado a cumplir condena en una prisión federal. Pero durante el viaje, un supuesto equipo de terroristas asesinan a Terry. Leedy consigue escapar y las autoridades le dan por desaparecido. Debido a este suceso, Nessip es retirado del servicio. Pero está empeñado en descubrir a los asesinos de su hermano, convencido de que el ataque era un subterfugio para ayudar a escapar a Leedy en paracaídas. Siguiendo su pista, se introducirá en un peligroso grupo de paracaidistas renegados. Un emocionante thriller de acción a la medida del especialista en el género Wesley Snipes. Cuenta con un original escenario donde se desarrollan los hechos: en pleno cielo, en caída libre con paracaídas. Algunas escenas en el aire son realmente espectaculares.

4/10
Aprendiendo a vivir (1994)

1994 | I'll Do Anything

Matt Hobs (Nick Nolte) es un tipo independiente y seguro de sí mismo que está volcado con su profesión de actor. Vive en Hollywood, separado de su esposa. Su tranquila vida pega un giro cuando debe hacerse cargo de su hija de seis años, a la que hace tres que no ve. La niña, llamada Jeannie (Whittni Wright) es muy simpática y espabilada. Pronto Matt se da cuenta de que quiere un montón a su hija, a quien la situación familiar le ha convertido en una niña caprichosa y consentida. Matt debe adaptar su vida a la de su hija. Está enamorado de una atractiva mujer que trabaja en el mundo del cine, pero que por el momento no le hace mucho caso. Jeannie está dispuesta a ayudar a su querido padre. Entretenida comedia narrada con habilidad por James L. Brooks (Mejor... imposible). Pone en juego una serie de sentimientos fundamentales, que son tratados de manera positiva. La relación entre el padre y la hija provoca situaciones divertidas a la par que emotivas.

4/10
El rey león

1994 | The Lion King

Simba es el pequeño león hijo del rey Mufasa, y como tal heredero del trono. Vive despreocupado de su destino, jugando con su amiga Nala, y aprendiendo las lecciones de su padre sobre el ciclo de la vida. Pero el malvado Scar, hermano de Mufasa, conspira para derrocar al rey; y con ayuda de sus sicarios, las hienas, convence a Simba para marchar por un camino donde se produce una estampida de ñúes. Al intentar salvar a su hijo, Mufasa muere, y el pequeño, que se siente culpable, decide exiliarse lejos. Primer largo animado de Disney basado en un guión original, y en el que no aparece ningún ser humano. Batió en su momento los records de taquilla de una película animada. Además, ganó dos Oscar por la banda sonora y la canción "Can you Feel the Love Tonight", de Tim Rice y Elton John. El secreto reside en una historia sobre la ambición humana de reminiscencias shakespearianas, en una ambientación sugerente donde se nota que parte del equipo se trasladó a la sabana africana, y en los entrañables personajes, especialmente Timón y Pumba, divertidos secundarios. También destaca la cuidada mezcla de animación tradicional y por ordenador, gracias a la cual fueron posibles efectos realistas de humo, reflejos de agua, etcétera y secuencias muy espectaculares, especialmente la estampida. Contiene acertados mensajes sobre el equilibrio natural, la filosofía del Hakuna Matata (no hay problema), la responsabilidad y la amistad. Aunque la contribución más valiosa de esta cinta ha sido inculcar el amor a la naturaleza entre el público más joven, y no tan joven, pues, ¿cuántos de los espectadores sabían realmente qué forma tenía un suricato antes de conocer a Timón? La cinta se edita por primera vez en DVD e incorpora un novedoso sistema de sonido creado por Disney, el DEH Mix (Disney Enchanced Home Theather Mix). Especificaciones técnicas aparte, este sofisticado sistema amplifica el disfrute de escenas como la de la estampida.

7/10
La asesina

1993 | Point of No Return

Remake del film francés Nikita. Y nunca mejor dicho, pues sigue casi al pie de la letra la película de Luc Besson. Maggie es una joven drogadicta, un verdadero gato salvaje, que es dada oficialmente por muerta. Sin embargo, una agencia del gobierno supersecreta, la entrena para convertirla en una fría asesina. Su adiestramiento tendrá efectos imprevisibles, pues junto a la habilidad para la acción afloran los buenos sentimientos. Aunque la idea es buena,y se pretende narrar la redención de la protagonista, preside la historia un tono amoral. No hay lugar para buenos y malos, todos son víctimas del sistema, y cada uno ha de hacer individualmente lo que pueda. La película cuenta con trepidantes escenas de acción, bien resueltas por John Badham (Fiebre del sábado noche, Juegos de guerra). Y permite el lucimiento de la guapa Bridget Fonda, aunque su relación sentimental, demasiado elemental, no está bien desarrollada.

4/10
La casa de los espíritus

1993 | The House of Spirits

Basada en la novela de Isabel Allende, el film nos presenta a Esteban Trueba, un humilde minero que gracias a su fortaleza de carácter, consigue subir en la escala social al adquirir una hacienda abandonada que logra levantar, y al casarse con Clara la hija de un adinerado político conservador. Clara es una extraña mujer con poderes mágicos y con una peculiar relación con Férula, hermana de Esteban. El matrimonio vive con su hija que ha heredado el carácter de su padre; cuando se enamore de un joven líder izquierdista el confilcto generacional entre padre e hija no tarda en surgir. Bille August dirige este apasionante film de gran fuerza dramática realzada por la gran labor de sus intérpretes principales, todos ellos actores de primera fila : Jeremy Irons, Meryl Streep, Winona Ryder, Glenn Close y Antonio Banderas, nuestro actor más internacional.

5/10
Younger y Younger

1993 | Younger & Younger

Jonathan Younger (Donald Sutherland) y Penelope (Lolita Davidovich), su mujer, regentan un negocio de almacenaje de muebles en Los Angeles. Numerosos y variopintos personajes tienen allí su rincón, donden conservan sus objetos más preciados o se encierran, sencillamente, en busca de la paz necesaria para escribir una novela. Penelope es la que verdaderamente saca el trabajo adelante, con asombrosa meticulosidad. Su marido, un viejo calavera siempre en busca de mujeres, cree que lo fundamental es lo que llama ‘relaciones humanas’ con el cliente. Un día Penelope muere de un ataque al corazón, mientras Jonathan se encuentra con compañía femenina. Es el momento, piensa, de que su hijo Winston (Brendan Fraser) dirija el negocio, mientras él sigue ‘viviendo’. Pero comienzan los problemas económicos. A la vez, Jonathan tiene visiones de su mujer, en las que recupera poco a poco su belleza, conquistándole de nuevo. El alemán Percy Adlon –director de Bagdad Café– ha escrito junto a su hijo Felix un excéntrico drama coral, con toques de comedia y hasta de musical, en el que todos lo personajes son contemplados con una suerte de afecto, aun en medio de sus debilidades. La afición por las mujeres de Jonathan –tratada con más elegancia de lo que cabría esperar– es equiparada a los frecuentes apareamientos de los conejos que cría un personaje. Y es simbolizada de un modo obvio en su obsesión por un antiguo órgano de los que se tocaban durante la proyección de películas mudas. La muerte de Penelope y sus sucesivas apariciones no hacen cambiar demasiado a Jonathan –sigue siendo gandul y mujeriego– pero le hacen redescubrir el amor que una vez sintió por ella. De hecho, se apunta una redención del personaje a través de ese amor. La película tiene más de un punto de contacto con el cine de Wim Wenders, por su brillante puesta en escena y sus intenciones narrativas moralizantes, a veces difíciles de interpretar. Chirrían un poco el número musical –demasiado largo, como mínimo– y unas breves y acarameladas imágenes celestiales. Destaca, en cambio, la banda sonora del Hans Zimmer.

4/10
Amor a quemarropa

1993 | True Romance

Clarence es un joven solitario que, como regalo de cumpleaños, tiene una noche pasional con una joven prostituta llamada Alabama. Los dos se enamoran y deciden pasar el resto de su vida juntos. Pero los problemas no tardan en llegar cuando aparece Drexl, el anterior protector de la chica, al cual le han robado un maletín lleno de cocaína. Los jóvenes ven aquí la oportunidad de vender la droga y empezar una nueva vida. Comienza entonces una persecución atroz por la policía y la mafia, en medio de una espiral de mentiras, violencia y muerte de la que será difícil salir. La puesta en escena es trepidante y toda la película está plagada de rostros conocidos. El guión y el tono sórdido-humorístico del film lleva claramente escrito el nombre de Quentin Tarantino, lo cual pesa mucho más que el hecho de que esté dirigido con soltura por Tony Scott (Spy Game). La película es romántica y violenta, con momentos muy logrados. Se llevan la palma las escenas del diálogo entre Walken y Hopper, y la de la ensalada de tiros, sangre y muerte en la habitación del hotel.

6/10
Toys

1992 | Toys

Un fabricante de juguetes lega el negocio a su hermano general. El hombre tiene la disparatada idea de aprovechar la fábrica para producir armas muy particulares. Pero su sensible sobrino Leslie (el gran Robin Williams) impedirá esos criminales propósitos. Barry Levinson entrega una película decididamente diferente, con estupenda música y una dirección artística de quitarse el sombrero. A la vez lanza un mensaje sobre los juguetes bélicos y la adicción a los videojuegos, sobre el cual debería tomar nota algún que otro padre.

6/10
Confesión criminal

1992 | Where Sleeping Dogs Lie

Un joven trata de convertirse en escritor. Está decidido a lo que sea, con tal de que su agente literario consiga publicar alguno de sus libros. Un incidente casual le hace descubrir una misteriosa historia, que en su día impactó al gran público: el asesinato de la familia Carroll, cuyo cuerpos nunca fueron encontrados. Obsesionado por el relato, el joven escritor se irá adentrando peligrosamente en la mente del propio asesino. Estamos ante un "thriller" poco convencional, dirigido por Charles Finch. Pese a que en algunas ocasiones resulta algo confuso, está rodado con profesionalidad y se sigue con interés en todo momento. El film cuenta ademas con un atractivo reparto, encabezado por Tom Sizemore y Sharon Stone, que por aquel entonces todavía no había alcanzado la fama que le reportarían posteriores films (Desafío total, Instinto básico).

4/10
La fuerza de la ilusión

1992 | Radio Flyer

Dos hermanos intentan escapar con su imaginación de los malos tratos que sufren por parte de su padrastro. Para ello piensan en personajes ficticios (Simbad, Frankenstein) y creen poder volar con una vieja vagoneta. Producida por Michael Douglas, con una obra maestra musical de Hans Zimmer y narrada por Tom Hanks, la película tiene un tono nostálgico que recuerda a las películas creadas por Spielberg en los años 80, donde los jóvenes vivían increíbles aventuras en barrios residenciales. Si algo sobresale en el film es la creación del personaje del padrastro como un monstruo irreal, gracias a las luces y sombras del director de fotografía László Kovács: el hombre llega a casa en un camión rugiente, muestra una lata de cerveza en su mano y el castigador cable de la luz en la otra, y siempre es visto por los ojos infantiles de sus víctimas de cintura para abajo.

6/10
Ellas dan el golpe

1992 | A League of Their Own

En 1943, mientras los hombres jóvenes se encuentran luchando en la Segunda Guerra Mundial, la Liga de béisbol se ha quedado sin jugadores para realizar la competición. No obstante, repentinamente, un grupo de chicas irrumpe formando el que por entonces fue el equipo de béisbol más original de la historia. Ellas están dispuestas a dar el golpe. Con Tom Hanks a la cabeza, dando vida a un borracho, cínico y desencantado entrenador, y como destacadas jugadoras, Madonna y Geena Davis, estamos ante una más que divertida comedia dirigida por Penny Marshall (Despertares). Gracias a una cuidadosa ambientación y a una escogida banda sonora a cargo de Hans Zimmer, nos trasladamos de modo impecable a esos mágicos años cuarenta.

6/10
La fuerza de uno

1992 | The Power of One

El apartheid en Sudáfrica se ha convertido casi en un subgénero, con representantes ilustres como Grita libertad, de Richard Attenborough; Un mundo aparte, de Chris Menges; y Una árida estación blanca, de Euzhan Palcy. En ellos, se abordaba la evolución de la amistad entre una familia blanca y otra negra, una vez que la primera conoce las terribles vejaciones que sufre la segunda. John G. Avildsen (Rocky, Karate Kid), ha elegido un enfoque distinto a partir de la novela de Bryce Courtenay "La potencia de uno". El film retrata la vida de un muchacho inglés en la Sudáfrica de los años 30, desde su nacimiento hasta la mayoría de edad. Se muestra así un aspecto poco conocido de la vida de este país: la curiosa segregación existente dentro de los propios blancos, entre los afrikaners –descendientes de franceses, holandeses y alemanes, que constituyen la clase dirigente– y los ingleses. La vida de P.K., huérfano desde los 7 años, no es fácil. Sin complacencias, y hasta con cierta crudeza en el tratamiento de la violencia, Avildsen fija su atención en las desgracias que le acaecen y en los amigos que le ayudan a sobrellevarlas. Para ello imprime al relato un tono dickensiano, donde se asoman diversos personajes: el hechicero que ayuda a P.K. a encontrar el valor; un alemán (Armin Mueller-Stahl) muy alejado de las ideas nazis en que se mueven los compañeros de internado; un negro (Morgan Freeman) que le enseña a boxear; el director de su college (John Gielgud); y María, su primer amor. Tampoco faltan los villanos, aunque sus rasgos están más desdibujados. En ese contexto bien definido se hace un canto a lo que da título al film: la fuerza de uno, que admite dos lecturas igualmente atractivas. La actitud decidida de una sola persona puede hacer mucho por los demás. Y la unidad de un grupo de personas en torno a un ideal que vale la pena –la integración racial– da la fuerza para sacarlo adelante. Destacan los muchachos que interpretan al protagonista en tres etapas de su vida –Brendan Deary, Guy Witcher, Stephen Dorff–, así como el magnífico elenco de actores secundarios. Estupenda la fotografía de Dean Semler y la música de Hans Zimmer, inspirada en temas africanos. El film tiene momentos intensos –escenas en el internado, el concierto en el campo de prisioneros–; sin embargo, se echa en falta una mayor coherencia interna –ciertas lagunas, brusquedad del final–, que de haberse cuidado podía haber convertido esta apreciable película en excelente.

6/10
Llamaradas

1991 | Backdraft

Dos hermanos han seguido la tradición familiar y forman parte del cuerpo de bomberos en Chicago. Brian se ha refugiado en el departamento menos arriesgado, puesto que se encuentra traumatizado por la trágica muerte de su padre, en acto de servicio. Sin embargo, desea otra oportunidad y trata por todos los medios de ser trasladado. Mientras tanto, una oleada de incendios provocados aterroriza la ciudad. Espectacular filme de catástrofes que incluye las mejores secuencias de incendios filmadas hasta la fecha. Los efectos especiales son inmejorables, por lo que el filme mantiene la emoción hasta el final. Ron Howard (Willow, Apolo 13) era el director ideal para esta superproducción, plagada de estrellas en los papeles principales.

5/10
A propósito de Henry

1991 | Regarding Henry

Henry Turner (Harrison Ford) es un abogado sin escrúpulos que siembra el pánico en los tribunales de Nueva York. Está dedicado a su trabajo hasta tal punto, que ha dejado de lado a su abnegada esposa y a su pequeña hija. No hay manera de hacerle entrar en razón. Sólo una causa fortuita externa, que parece un aviso divino, será capaz de hacerle cambiar de vida. Un día un disparo se cruza en su camino, y le deja incapacitado para valerse por sí mismo. Sufre una amnesia que le obliga a compartir todo el día con su familia, y a reconstruir su vida. Se dará cuenta de que no se conoce en absoluto a sí mismo, y su esposa le ayudará a enfrentarse a su nueva situación. Un emotivo melodrama en el que Harrison Ford realiza uno de sus mejores papeles. El director Mike Nichols plantea de una forma original la catarsis de un individuo absorbido por su ambición y por la vida turbulenta de la sociedad moderna.

6/10
Thelma y Louise

1991 | Thelma & Louise

Dos amigas cogen el coche y aceleran hasta que ya no hay vuelta atrás... Thelma y Louise sienten aburrimiento de la vida: una es ama de casa y otra trabaja de camarera; así que un buen día deciden emprender una excursión para airearse un poco. Pero la aparición de un violador cambiará sus planes. El director británico Ridley Scott recuperó su prestigio entre la crítica, tras la decepcionante Legend, con esta "road movie" que explora las frustraciones de dos mujeres que deciden vivir la libertad sin límites. Impecables interpretaciones, ritmo inigualable y Oscar al mejor guión en 1992.

7/10
K2

1991 | K2

Taylor y Harold son dos buenos amigos, grandes escaladores, que coinciden un día con otro colega que está planeando subir al K2, una de las montañas más difíciles de escalar y la segunda más alta del mundo. Taylor intenta convencerle que Harold y él podrían acompañarle. Son buenos, fuertes y ávidos de aventura. Entretenida película de escalada, con su punto dramático y aventurero, dirigida por Franc Roddam, responsable de la emblemática película ochentera Quadrophenia. Cuenta con algunas escenas vibrantes, buena fotografía y dos actores desolventes, Michael Biehn (Terminator) y Matt Craven (X-Men: Primera generación).

5/10
Dos pájaros a tiro

1990 | Bird on a Wire

Rick Jarmin (Mel Gibson) vive una existencia muy agitada, en la que ha cometido tremendos errores. Tras haber sido testigo de un asesinato, se acogió a un programa federal que, para protegerle, le ha asignado una nueva identidad y una nueva vida. Así lleva algún tiempo, hasta que su ex novia Marianne (Goldie Hawn), empeñada en encontrarle, da con él, a pesar de todos sus esfuerzos por evitarlo. Al mismo tiempo, sus enemigos también consiguen encontrarle, por lo que inician una persecución de la que la pareja consigue escapar por los pelos. Una divertida pareja protagonista encabeza este ameno filme, mezcla de acción y humor. Mel Gibson (Arma Letal) ya era todo un experto en el género, así como Goldie Hawn (Loca evasión). Está bien realizada por John Badham (Juegos de guerra).

6/10
Fools of Fortune: Un tiempo pasado

1990 | Fools of Fortune

Los Quinton son una familia irlandesa que a principios del siglo XX es acusada de cooperar con un espía británico. La apacible y saneada vida que llevaban da un giro radical cuando casi toda la familia es asesinada como represalia. Sólo sobreviven la madre y su hijo pequeño. Madre e hijo estarán marcados de por vida por la tragedia que vivieron en primera persona. Ian Glen compone a la versión adulta del niño que vio cómo mataban a su familia. Mientras que Julie Christie interpreta a la madre de familia que acaba siendo víctima del alcohol y la depresión ante la impotencia de superar las muertes de sus seres queridos. Una película que no se deben perder aquellos que gusten de ver historias realmente dramáticas.

4/10
Días de trueno

1990 | Days of Thunder

Tom Cruise interpreta a Cole Trickle, un joven tan ambicioso como temerario, que consigue saciar sus ansias de adrenalina pilotando un bólido. Robert Duvall interpreta a Harry, su amigo y manager, además de protector. Él sabe estimular a la joven promesa, para mostrarle el camino hacia el triunfo. Ambos cuentan con un equipo competente, lo que les permite conseguir enseguida algunas victorias. En el animado mundo de las carreras, el temperamental Cole descubrirá la amistad y, sobre todo, el amor, que se presentará en la figura de la dulce Claire, interpretada por Nicole Kidman. Una película espectacular que cuenta con una explosiva pareja protagonista. Las abundantes escenas de carreras son muy brillantes, y ponen la tensión en su punto más alto. Más de sesenta coches quedaron destrozados durante el rodaje, y Tom Cruise consiguió durante el rodaje de una escena, el récord de velocidad conseguido por un piloto no profesional. Emocionante y muy entretenida.

4/10
Matrimonio de conveniencia

1990 | Green Card

Maravillosa comedia romántica al estilo Frank Capra y de la mano de uno de los directores más personales del cine actual, Peter Weir (El Club de los Poetas Muertos, Único testigo, El show de Truman). Los fantásticos actores Gérard Depardieu (Cyrano de Bergerac) y Andie MacDowell (Cuatro bodas y un funeral) hacen gala de una química en la pantalla al más viejo y puro estilo de Hollywood. Bronte, una tímida neoyorkina, y George, un inmigrante francés, deciden casarse por conveniencia. Pero la oficina de inmigración deciden investigar lo que sospechan es un fraude. Para salir del atolladero, Bronte y George vivirán un fin de semana como un matrimonio "normal", lo que dará lugar a situaciones divertidísimas, chispeantes y emotivas. Una comedia como las de antes, con unas interpretaciones magníficas, una sobria y cuidada dirección y una entrañable y sugerente música del autodidacta y fabuloso compositor Hans Zimmer.

7/10
De repente, un extraño

1990 | Pacific Heights

Para hacer frente al gasto de la hipoteca de su nuevo caserón, Drake y Patty deciden alquilar los apartamentos del primer piso. John Schlesinger rueda con mucho oficio este intenso thriller, con Michael Keaton como sospechoso e inquietante inquilino. El film comienza de modo pausado, pero el ritmo y la tensión van acrecentándose con el paso de los minutos hasta el eficaz y angustiante final.

6/10
Black Rain

1989 | Black Rain

Nick Conklin (Michael Douglas) es policía de Nueva York de armas tomar. Junto a su fiel compañero Charlie (Andy García), están a punto de resolver un peliagudo caso, en el que están mezcladas la mafia norteamericana y la japonesa. Consiguen detener a un peligroso y rebelde miembro de los "Yakuza", un despiadado grupo de la mafia japonesa. Cuando le escoltan hasta Japón para devolverlo a las autoridades de su país, pero allí el malvado delincuente consigue escapar, y jura vengarse de Nick y de Charlie. Estos deben trabajar junto a la policía japonesa para volver a poner las cosas en su sitio. Pero en el país del sol naciente, los métodos no son los mismos que en Estados Unidos. Película trepidante del director de Alien, el octavo pasajero y Blade Runner, dos películas que rompieron con los moldes de sus respectivos géneros. Emoción a raudales y un ritmo vertiginoso, con una atractiva trama que mezcla el honor, la lealtad y la venganza. Douglas y García forman un buen equipo. La oscura ambientación es soberbia.

7/10
Paseando a Miss Daisy

1989 | Driving Miss Daisy

Una anciana de carácter está perdiendo facultades. Su hijo le contrata un chófer; los iniciales roces derivan hacia una entrañable relación. Film divertido y tierno a la vez, ganó cuatro Oscar, incluido mejor película. Jessica Tandy y Morgan Freeman están sublimes.

7/10
Rain Man

1988 | Rain Man

Charlie Babbit descubre que no ha heredado la fortuna de sus padres. El beneficiario es Raymond, un hermano mayor que Charlie ni sabía que existía, y que padece autismo. Charlie parte en su busca, para llevarle a cobrar, pero éste se niega a montar en avión, por lo que tendrán que atravesar EE.UU. por carretera. 4 Oscar, incluyendo mejor película, avalan la calidad de este melodrama, donde Tom Cruise aguanta el tipo frente a un inmenso Dustin Hoffman. Compartimos el agotamiento de Cruise con el acertijo de ‘Quién juega en la primera base’. Inolvidable la música del entónces jovencísimo Hans Zimmer.

7/10
Success Is the Best Revenge

1984 | Success Is the Best Revenge

Alex es un polaco que vive con su familia exiliado en Londres. Pronto comienza a tener problemas con los suyos pues vive obsesionado con su carrera teatral. Sólo sueña con alcanzar el éxito y volver victorioso a Polonia. Algo que no comparte ninguno de los miembros de su familia. El director Jerzy Skolimowski fue nominado a la Palma de Oro en el Festival de Cannes por su trabajo en esta cinta.

4/10

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