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Biografía

Bill Nighy

Bill Nighy

70 años

Bill Nighy

Nació el 12 de Diciembre de 1949 en Caterham, Surrey, Reino Unido

Premios: 0 Goya (más 1 nominaciones)

Goya
2018

Nominado a 1 premio

Filmografía
Regreso a Hope Gap

2020 | Hope Gap

Edward toma la decisión de dejar a su mujer Grace tras 29 años de matrimonio. A partir de este momento, cada uno de ellos, a su manera, buscará la forma de rehacer su vida en un pequeño pueblo costero cerca de los acantilados de Hope Gap.

Emma

2020 | Emma

Emma Woodhouse es una joven hermosa, inteligente y adinerada, es además la reina indiscutible de los tejemanejes amorosos de su aburrido pueblecito inglés. En esta brillante sátira de las clases sociales -y de lo difícil que puede ser dejar atrás la adolescencia y afrontar los retos de la vida adulta-, Emma deberá lidiar con las consecuencias de varios emparejamientos pocos afortunados y algún que otro traspiés romántico para descubrir un amor que siempre había estado a su lado.

La amabilidad de los extraños

2019 | The Kindness of Strangers

Película que entrecruza los periplos de variopintos personajes. Clara se ve obligada a huir de su marido, un policía que la maltrata, con sus dos hijos, en su coche, pero no ha tenido tiempo de trazar un plan ni de recoger nada para llevar consigo. Acaban en Nueva York, que está viviendo uno de los inviernos más crudos que se recuerdan, donde robará comida de un restaurante regentado por Timofey, un falso ruso, y por su encargado Marc, un ex presidiario. Este último acude cada semana con su abogado, John Peter, a un grupo de terapia conducido por Alice, enfermera que ayuda a organizar un comedor social en el que acabará Clara con sus chavales.  La realizadora danesa Lone Scherfig elaboró ella misma el guión de los dos excelentes largometrajes que la colocaron en el mapa internacional, Italiano para principiantes (2000), donde se adscribía a las rígidas reglas del movimiento Dogma 95, y Wilbur se quiere suicidar (2002). Pero después, tras su salto a Hollywood con An Education, ha partido casi siempre de libretos ajenos, y sólo colaboró en el de Como en casa, de 2007. Tres años después de Su mejor historia, vuelve a escribir un film que recuerda mucho al primero de los citados, por su variopintos personajes, algunos muy similares a los de aquél.  Acogido con críticas tibias cuando inauguró la edición del Festival de Berlín de 2019, lo que ha perjudicado su carrera comercial, el film está muy alejado de lo mejor de Scherfig. Sin embargo, no carece de interés, y todo parece indicar que ha sido desdeñada sobre todo por alejarse del cinismo predominante en ciertos ambientes intelectuales. Es cierto que a ratos sus numerosas tramas parecen deshilvanadas, y se nota que la cineasta no vive en Manhattan, por lo que lo describe con poca implicación, además de que algunos segmentos recurren a recursos fáciles del melodrama. Pero resulta interesante su tratamiento de la bondad humana, que a veces puede parecer complicada de encontrar, y que hable de la violencia doméstica, la soledad forzada y de lo relativamente fácil que resulta caer en la pobreza. Scherfig ha contado con un privilegiado reparto que eleva la calidad de la cinta, sobre todo Zoe Kazan, cuyo personaje, Alice, tiene más presencia que el resto. Pero aunque sale poco, siempre se convierte en la guinda del pastel Bill Nighy, presente en el anterior trabajo de la realizadora, brillante con su fingido acento ruso. También tienen sus momentos de gloria Andrea Riseborough (Birdman), como la abnegada Alice, y Jay Baruchel (inolvidable boxeador inútil Danger Barch, de Million Dollar Baby) que borda al melancólico letrado Peter.

6/10
Heidi: Queen of the Mountain

2019 | Heidi: Queen of the Mountain

Minamata

2019 | Minamata

Pokémon: Detective Pikachu

2019 | Pokémon: Detective Pikachu

Tras la muerte de su padre, el detective Harry Goodman, en un extraño accidente automovilístico, Tim viaja a la ciudad donde éste residía, Ryme City, lugar en que los humanos coexisten en armonía con los pokémon, pequeños monstruitos de diferentes especies. En el apartamento del fallecido se encuentra a la mascota de éste, un pikachu al que por misteriosas razones puede entender cuando habla, pese a que el resto de personas sólo escuchan las palabras “pika-pika”. Con su ayuda tratará de aclarar qué le ocurrió a su progenitor. No acaban de funcionar en la gran pantalla las adaptaciones de videojuegos, ha habido alguna más o menos salvable, como Resident Evil, pero la mayoría fracasan estrepitosamente, como se puede comprobar en Supermario Bros, Assassin’s Creed y demás. De ahí que resulte meritorio este digno largometraje familiar, que versiona el gran éxito de la pequeña consola Nintendo 3D. Tiene al frente a Rob Letterman, responsable de filmes de animación digital como El espantatiburones y Monstruos contra alienígenas y de imagen real, como Los viajes de Gulliver, que aquí combina ambos mundos, pues en la pantalla se mezclan actores con criaturas creadas con gráficos digitales, con una historia típica de film noir que bien podría traer a la memoria ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, de Robert Zemeckis. Aunque no lo tenía difícil para ello, supera con creces a Pokémon. La película, insufrible largometraje de animación tradicional estrenado en 1999. Funcionan mejor las secuencias humorísticas, como el interrogatorio a Mr. Mime, o el trozo musical, que la acción, un tanto convencional. Su principal mérito reside en que la historia, previsible y sencilla, y dirigida sobre todo al público infantil, no requiere conocer nada de la famosa saga de videojuegos japonesa; se suceden las referencias y algún que otro chiste sobre los pokémon que disfrutarán los apasionados, pero éstas no molestan a los neófitos. Técnicamente loable, destaca la criatura a la que alude el título, que compensa con creces que su partenaire, Justice Smith (Jurassic World: El reino caído) deje por contra mucho que desear, ya que le falta fuerza, al igual que a Kathryn Newton, principal actriz. Se ha publicitado mucho la presencia de Ryan Reynolds, que le pone la voz a Pikachu, pero puede resultar un poco decepcionante que en pantalla sólo aparezca en un breve cameo. Por su parte, Bill Nighy, que sube el nivel de todas las películas en las que aparece, aquí está totalmente desaprovechado.

5/10
Agatha Christie: Inocencia trágica

2018 | Agatha Christie's Ordeal by Innocence | Serie TV

Sometimes Always Never

2018 | Sometimes Always Never

La librería

2017 | The Bookshop

Una encantadora película, adaptación de la novela homónima de Penelope Fitzgerald, que habla de modo tremendamente original y desde una óptica femenina del amor por los libros. Resulta muy apropiado que también sea una mujer directora de cine, la española Isabel Coixet, la que haya hecho la correspondiente traslación a la pantalla. Contiene bastantes elementos autobiográficos de la propia autora, como su trabajo en una librería y su dedicación a los libros tras quedar viuda de un antiguo soldado de la Segunda Guerra Mundial. En efecto, la protagonista, Florence Green, acaba de recalar en Hardborough, un pueblecito británico costero, con un sorprendente plan: restaurar un histórico edificio local y convertirlo en librería, la primera del lugar. Viuda y sin hijos, sabe que los libros son lugares en los que es posible habitar, y que hacen formidable compañía, y querría compartir esa pasión con sus nuevos vecinos. No va a ser tarea fácil, pues aparte de los escasos hábitos de lectura allí existentes, Violet Garmet, una de las fuerzas vivas del lugar, tiene otros planes, como la apertura de un centro cultural, y ve en la recién llegada a una rival que debería cederle el local y plegarse a sus ideas. Esta mujer y otros lugareños, como Milo North, un insustancial periodista de la BBC, van a poner las cosas difíciles a Florence, que en cambio puede que encuentre un aliado en el taciturno señor Brandish, gran lector, pero que vive recluido en su caserón. Aunque el planteamiento puede ser un poco naif, y el final algo brusco, la película de Coixet funciona en líneas generales como fábula sobre las dificultades para integrarse en una comunidad cerrada que excluye a los que no se pliegan a ciertos modos de funcionar. Tiene momentos realmente encantadores, sobre todo gracias al audaz corazón de oro de Florence, una bondadosa mujer con gran fuerza de voluntad y fibra moral a prueba de bombas, estén a la altura o no de la confianza que deposita en sus vecinos, nunca les responderá con vileza; Emily Mortimer sabe encarnar con convicción estos valores, un auténtico coraje que no dejará indiferentes a Violet -Patricia Clarkson prueba lo gran actriz que es al no convertirla en personaje de cartón piedra-, Milo o el señor Brandish -magnífico Bill Nighy-, o a la niña que echa una mano en la tienda por las tardes. Se habría agradecido una mejor integración de la pasión los libros en la narración, aunque se citan algunos autores, sólo dos tienen auténtico peso específico, Ray Bradbury y sus famosas obras de anticipación, y Vladimir Nabokov con su escandola “Lolita”, y si el espectador no sabe de qué van no entenderá su inclusión en la trama. De todos modos sí tiene encanto esa selección y recomendación de libros, y la petición de consejo, que hace pensar en otra película basada en una novela sobre amor a los libros, La carta final, que adaptaba “84 Charing Cross Road”, la novela de otra escritora, Helene Hanff.

6/10
Dad's Army: El pelotón rechazado

2016 | Dad's Army

Es 1944 y la Segunda Guerra Mundial está alcanzando su punto más álgido. Las Aliados están listos para invadir Francia y derrotar por fin al ejército alemán. Pero en Walmington-on-Sea la moral de las milicias populares está baja. Entonces su nueva misión, patrullar la base del ejército en Denver, supone una gran oportunidad para reavivar sus ánimos y reputación, es decir, hasta que llega la sofisticada periodista Rose Winters para escribir sobre sus hazañas, logrando que el pulso de los hombres se acelere y las mujeres del lugar se pongan en alerta roja. Justo entonces el MI5 descubre una señal de radio enviada directamente a Berlín desde Walmington-on-Sea. ¡Hay un espía suelto! El resultado de la guerra está repentinamente en juego, y recae sobre nuestros dudosos héroes.

Su mejor historia

2016 | Their Finest

II Guerra Mundial. Londres es bombardeada cada día por las tropas de la Luftwaffe. Los destrozos materiales y las bajas entre los civiles se multiplican y el pesimismo cunde entre la población. El departamento de cine del gobierno británico planea entonces la producción de una película que levante los ánimos. Se trata de encontrar una historia de heroísmo bélico que disipe el ambiente general de derrotismo. Para ello contratan los servicios de una joven guionista, Catrin Cole, con la idea de que aporte un “toque femenino”. Poco a poco, el guionista jefe de su equipo, Tom Buckley, se irá dando cuenta de que la joven tiene un gran talento. Notable film británico, obra de la prestigiosa directora danesa Lone Scherfig (An Education) quien adapta la emotiva novela de Lissa Evans, con guión de Gaby Chiappe, curtida en múltiples series televisivas. Scherfig ofrece cuestiones con suficiente atractivo para generar interés, servidas en un ambiente ya de por sí contundente, como es el bombardeo de Londres durante la II Guerra Mundial, en donde el peligro y la inestabilidad ofrecen el marco dramático adecuado. La historia se desarrolla con mesura y tranquilidad (aunque alguna sorpresa hay) y poco a poco, sin exageraciones, va adquiriendo tintes de gran hondura humana, de emoción real. Hay en Su mejor historia un mirada social al pasado, centrada en las dificultades que a principios del siglo XX tenían las mujeres para hacerse un hueco en el mundo laboral. Y no sólo para hacerse un hueco, sino para ser respetadas en su trabajo, para ser consideradas según su genio intelectual. La película refleja con perfección ese estado de cosas, cómo las mentalidades son difíciles de mover –ese irónico subterfugio de escribir “cosas de mujeres”–, pero lo hace al servicio de una trama dramática urdida con oficio y realismo, huyendo de posibles anacronismos actuales, y en donde habla de un tema más que interesante: el papel de la propaganda durante la guerra. Bien es sabido que el cine de esa época se puso al servicio de la causa y los gobiernos velaban por que las producciones provocaran un patriotismo positivo, que alejara al ciudadano de una mentalidad derrotista. En este sentido el film es un buen ejemplo de cine dentro del cine, de la capacidad del séptimo arte para generar emociones y, en especial, supone un homenaje a la labor, tantas veces oscura y eclipsada, de los guionistas y escritores. Bien ambientada, con colores virados a menudo a tonos azules, la película tiene un guión que cuida además a los personajes. Hay secundarios que brillan lo justo y además de la protagonista Catrin Cole, cuya evolución es del todo convincente gracias al soberbio trabajo de Gemma Arterton, resaltan los dos personajes masculinos de mayor entidad, por una parte el actor veterano al que le cuesta un mundo aceptar que su tiempo ha pasado (Bill Nighy en uno de sus mejores trabajos) y, por otra, el guionista serio y trabajador, seguro de sí mismo, que paulatinamente va descubriendo el talento de Catrin, hasta llegar a la admiración. Magníficamente narrada está la relación entre éstos últimos, con tiras y aflojas, dudas y reconocimientos, y que da lugar a una secuencia maravillosa –la disculpa de Catrin–, que en su sencillez Scherfig transforma en un bellísimo tributo a la magia creadora del cine y la literatura. Detrás se revela una excelente dirección de actores, que resalta especialmente en el caso de Sam Claflin, fuera de sus roles habituales.

7/10
Los misteriosos asesinatos de Limehouse

2016 | The Limehouse Golem

El Londres de la época victoriana. En Scotland Yard no tienen ni idea de quién puede estar detrás de una serie de brutales crímenes, y nadie quiere ni acercarse a tan compleja "patata caliente". Así que asignan la investigación sl marginado inspector John Kildare, que debe lidiar con la calenturienta imaginación del populacho y de la prensa amarilla, que atribuyen los asesinatos a un único autor al que han bautizado con el nombre de una legendaria criatura, el Golem. Algo que coincide en el tiempo con la muerte por envenenamiento de John Cree, crítico y autor teatral, donde todo apunta a que su esposa, la actriz cómica Lizzie, es la culpable, aunque se diría que no existe eso llamado la presunción de inocencia, pues ella parece haber sido condenada de antemano. Kildare asociará el nombre de Cree a su investigación del Golem, al dar en una biblioteca con un ejemplar del libro “Del asesinato considerado como una de las bellas artes” de Thomas de Kincey, que contiene notas manuscritas reveladoras de los crímenes, del puño y letra del asesino. Y asumirá como meta primordial librar a Lizzie de la horca. El director español nacido en Miami Juan Carlos Medina regresa al thriller tras Insensibles con una historia de serial killer en la línea de los crímenes del tristemente célebre Jack el Destripador, donde destaca la recreación de la época. Para ello adapta una novela de Peter Ackroyd, que ha convertido en guión una libretista amante de las historias de época con su punto de intriga, Jane Goldman, quien antes también se basó en libros en títulos como Stardust, La mujer de negro y El hogar de miss Peregrine para niños peculiares. Una idea que late en los asesinatos es la de “puesta en escena” a modo de lección “moral” impuesta por una mente superior a un indigno público, en que el espectador morboso que desea conocer los detalles de los crímenes se convierte de algún modo en cómplice y víctima, un peculiar mecanismo que se retroalimenta. También se denuncia un sistema con injusticias sociales que fabrica casi de modo inevitable sus propios monstruos. Con atmósfera gótica, su punto de romanticismo y algunos elementos sorpresivos, funciona bien el desarrollo de la encuesta llevada a cabo por el sentimental Kildare, con sus deseos de ayudar a una damisela en apuros, Lizzie, la ambientación en el mundo del teatro y los bajos fondos, están bien introducidos los flash-backs reales o imaginarios, y es correcto el dibujo de las toscas clases populares y su gusto por las historias picantes. Probablemente estos dos personajes, compuestos por Bill Nighy y Olivia Cooke son los mejor desarrollados, junto al actor Dan Leno (Douglas Booth), pero también se presentan de un modo razonable el marido asesinado, el agente ayudante, el superior de Kildare e incluso el mismísimo Karl Marx, uno de los sospechosos de los crímenes. A María Valverde le toca un personaje incómodo y algo unidimensional, la celosa actriz Aveline, pero cumple con lo que exige el papel.

6/10
El nuevo exótico Hotel Marigold

2015 | The Second Best Exotic Marigold Hotel

Con la inestimable ayuda de su huésped y socia Muriel Donnelly, Sonny Kapoor acaricia sueños de expansión del exótico Hotel Marigold, con la muy probable compra de un nuevo local e inversión extranjera de un importante grupo. Lo que supone un visitador anónimo que debe evaluar las posibilidades del proyecto, y que Sonny cree que es un nuevo cliente de su establecimiento, Guy Chambers, con quien se muestra en extremo obsequioso, lo que contrasta en el modo en que trata a la recién llegada Lavinia, que se aloja ahí pensando en traerse en algún momento a su anciana madre. Todo ocurre mientras Sonny hace los preparativos de su inminente boda, que conlleva un gran festejo, y los celos por un presumido primo, que se muestra demasiado amable con la novia. Por otra parte a Evelyn Greenslade le surge una oportunidad laboral vendiendo ropa, mientras Douglas Ainslie sigue mostrándose enamorado de ella, aunque hay una timidez mutua que impide la comunicación de sentimientos. Secuela de El exótico Hotel Marigold, orquestada por el mismo director, John Madden, y el mismo guionista, Ol Parker, y la mayor parte del reparto original, casi todos actores veteranos que hacen sus papeles casi con ojos cerrados. Confirma la impresión del original de que se podrían orquestar historias sin fin en torno al establecimiento y sus ocupantes y gestores, a modo de serie televisiva, y que puede ejercer un claro atractivo en el público adulto de cierta edad, que se repite con razón que la jubilación o ciertas limitaciones físicas no suponen el final de la vida, o que ésta empiece a carecer de sentido, si se ponen en funcionamiento los talentos personales y la preocupación por los demás. Cinta de relaciones y altibajos amorosos, que combina las sonrisas y lágrimas, tiene las mismas virtudes y defectos que el film que le precedió. La cinta se ve con agrado –aunque su metraje se hace largo–, pero la mirada al ser humano y sus intereses vitales resulta demasiado epidérmica, los buenos sentimientos que la atraviesan se antojan un tanto superficiales, les falta calado, aunque para eso está el buen hacer de actores como Maggie Smith, Judi Dench o Richard Gere. Acaba resultando algo cargante Dev Patel, con su sempiterna actitud atolondrada.

5/10
Yo, Frankenstein

2014 | I, Frankenstein

Refrito de Underworld que sustituye vampiros y hombres lobo por el monstruo de Frankenstein. Adapta la novela gráfica del coguionista de aquélla Kevin Grevioux, que además de ejercer como productor, y actor secundario ha colaborado en la adaptación con Stuart Beattie, el realizador del film. Poco queda de la inmortal novela "Frankenstein o el moderno Prometeo", de Mary Shelley, resumida mínimamente en los primeros minutos. En Yo, Frankenstein tras deshacerse de su creador, el monstruo creado a base de cadáveres llama la atencion de Naberius, general de los Demonios, que manda a varios de los suyos a secuestrarle, intrigado por la posibilidad de crear un ser vivo. Pero la criatura será finalmente reclutada por el clan de las Gárgolas, guerreros al servicio de Dios, que mantienen con sus rivales un conflicto desde tiempos ancestrales. Cuando un guionista salta a la realización, suele apoyarse precisamente en un sólido libreto. Éste no es el caso de Beatty, que obtuvo un enorme prestigio en la industria, al ocuparse de Collateral y también de la saga iniciada con Piratas del Caribe. La maldición de la Perla Negra, donde la espectacularidad cobraba más importancia que la trama en sí misma. Ya en su único crédito hasta ahora como director, la ligera Mañana, cuando la guerra empiece, Beattie demostró que no cuida lo que cuenta. En Yo, Frankenstein el desarrollo y los personajes resultan excesivamente convencionales, y hasta los gruñidos de los monstruos parecen provenir de alguna biblioteca de archivos sonoros sobreutilizada. Por otro lado, tanto los diseños de monstruos como la ambientación tienen poco carisma y suenan a ya vistos en numerosas ocasiones en otras películas y videojuegos. Incluso los efectos digitales, a día de hoy, parecen pobres. Por tanto, resulta completamente desaprovechado el actor Aaron Eckhart, en alza en el terreno del blockbuster tras el triunfo sorpresa de Objetivo: La Casa Blanca, y que ha demostrado en varios trabajos su solvencia interpretativa. En esta ocasión, apenas tiene espacio para la interpretación, pues se pasa casi por alto todo lo que no sea acción y fuegos de artificio, así que finalmente el actor le roba a Robert De Niro el dudoso título de peor monstruo de Frankenstein de la pantalla. Lo mismo le ocurre al ilustre plantel de secundarios, donde están presentes Bill Nighy –en un rol de villano calcado al de la saga licántropo-vampírica–, el tan activo como inexpresivo Jai Courtney (hijo de Bruce Willis en La Jungla: Un buen día para morir) y hasta Miranda Otto, recordada como Eowyn, en El Señor de los Anillos).  

4/10
Pride

2014 | Pride

Película británica con decidido tono reivindicativo y social que recrea acontecimientos reales acaecidos en el Reino Unido en 1984, durante el mandato de la primera ministra Margaret Thatcher. Aprovechando la marcha del orgullo gay en Londres, un grupo de activistas decide recaudar fondos para ayudar a los mineros en huelga que se están enfrentando al férreo mandato de la “dama de hierro”. No es que gays, lesbianas y mineros tengan algo que ver; más bien se trata de luchar unidos frente al enemigo común: el gobierno británico. Para lograr ese objetivo, ese pequeño grupo de personas (apenas media docena) deciden montar una asociación llamada “Gays y lesbianas apoyan a los mineros” y presentarse directamente en un pueblecito de Gales para apoyar así su lucha social. Pero el entendimiento entre las dos comunidades no será sencilla. Su director Matthew Warchus (Círculo de engaños) se acerca al modelo de cine social británico de su paisano Ken Loach, centrando el tiro en las dificultades laborales de los mineros galeses, pese a que adopta un tono decididamente más amable, aunque sin abandonar nunca su objetivo de denuncia. Por otra parte, el propio título –“Pride”– hace referencia explícita al asunto gay y a la lucha de ese colectivo por ser reconocido socialmente. Maneja bien Warchus un guión ciertamente trabajado por el debutante Stephen Beresford, quien logra la difícil tarea de poner nombre y personalidad a un amplio elenco de personajes, sin que ninguno sobresalga demasiado sobre los demás. Reina en el film un aire costumbrista y amable que le hace bien, y de hecho cuando mejor funciona Pride es en su primera parte, en donde las dos comunidades, la gay y la minera, se confrontan entre sí, dando lugar a buenas secuencias, como la del baile o la de la emotiva canción gaélica. Sin embargo, poco a poco el argumento va virando hacia un tono más panfletario, con contenidos excesivamente tópicos y típicos, incluidos dentro de una visión tan “buenista” de las personas, de sus amores, de sus luchas, etc., que acaba por resultar forzada e irreal. El conjunto, qué duda cabe, supone una clara toma de posición respecto a la ideología de género, visión de la sexualidad a la que se adhiere explícitamente este film, cuyo inicio y final viene enmarcado por sendas marchas del orgullo gay. Una apología en toda regla, vamos. Gran parte del mérito de que el tono aleccionador no eche por tierra completamente la película lo tiene el reparto. Todos están bien, aunque destacan el equilibrado Paddy Considine, la luchadora Imelda Staunton, el jovencito George MacKay, la audaz Jessica Gunning, y hasta un atrevido Dominic West, que se marca un bailecito de muchos quilates el solito.

5/10
Turks & Caicos

2014 | Turks & Caicos

Una cuestión de tiempo

2013 | About Time

Richard Curtis, veterano guionista de Cuatro bodas y un funeral y Notting Hill, debutó como realizador con la excelente Love Actually, pero decepcionó en cierta medida con su segundo trabajo, Radio encubierta. Ahora recupera la forma como director y guionista en Una cuestión de tiempo, mezcla de drama y comedia, con elementos fantásticos. Una cuestión de tiempo tiene como protagonista a Tim, un joven de 21 años, que el día de Año Nuevo tiene una inesperada conversación con su padre. Éste le desvela el secreto de la familia: los varones pueden viajar en el tiempo. Aunque esto no les permite ir más atrás de su nacimiento, sí que tienen la capacidad de rebobinar hasta el punto de su vida que deseen, lo que resulta muy útil para arreglar pequeños errores. Aunque en un principio no le cree, tras seguir sus instrucciones vuelve a la fiesta de Nochevieja anterior, donde no logró besar a la chica que le había deslumbrado. A los espectadores les vendrán a la mente inmediatamente títulos como Regreso al futuro y sobre todo Atrapado en el tiempo, con cuya trama tiene muchas similitudes, salvo porque aquí el protagonista puede elegir a qué punto de toda su existencia quiere regresar, y no sólo vuelve a revivir el mismo día. Paradójicamente, Una cuestión de tiempo no proporciona una sensación de déjà-vu, sino que logra cierta frescura. Quizás, algunos detractores argumentarán que Una cuestión de tiempo busca de forma demasiado evidente emocionar, o que la voz en off del protagonista a veces se alarga. Pero Curtis acierta al explotar sus puntos fuertes, una capacidad increíble para componer diálogos vitalistas e ingeniosos, y su especialidad en la creación de secundarios estrambóticos memorables. Tampoco se le da mal crear momentos 'mágicos', como aquél en el que la pareja protagonista se puede ver por primera vez, tras una larga conversación a oscuras. Rachel McAdams (To the Wonder, Sherlock Holmes), que realiza una interpretación muy espontánea, es quizá el nombre con más tirón internacional del reparto, pues tiene a su lado a Domhnall Gleeson, un actor que sorprende y logra cargar con la mayor parte del metraje, si bien hasta ahora se le conoce más bien por haber sido secundario en títulos como Anna Karenina o las dos últimas entregas de Harry Potter. Brilla especialmente Bill Nighy, actor fetiche del realizador presente en sus dos anteriores films, muy humano en su papel de progenitor. A diferencia de lo que ocurría en casi todos los trabajos anteriores de Richard Curtis, esta vez el británico no se limita a las risas o los buenos sentimientos, sino que pretende mostrarse algo más reflexivo, en torno a temas sobre el aprovechamiento del tiempo, la importancia de preocuparse por los demás y la necesidad de afrontar antes o después las grandes tragedias de la vida, por muchas triquiñuelas que se pongan en práctica para postergarlas.

6/10
Ira de titanes

2012 | Wrath of the Titans

Después de acabar con el Kraken, Perseo lleva una vida retirada, oculta su condición de semidios, en un pueblo de pescadores. Pero los dioses están perdiendo su influencia porque la gente no les reza, de modo que Hades y Ares hacen una alianza con Cronos para evitar perder su inmortalidad, lo que les lleva a traicionar a Zeus, padre de Perseo. Éste, para salvar a la humanidad, no tendrá más remedio que usar sus poderes para descender a las profundidades del infierno donde está cautivo Zeus. Cuenta con la ayuda de Agenor, hijo de Neptuno, y de la reina Andrómeda. Secuela de Furia de titanes, Ira de titanes rodada como ésa en 3D. De nuevo tenemos vistosas aventuras, con elaborados efectos especiales, en algunos casos rutinarios, en otros pasablemente originales. El problema del film, como a su precedente, es que le falta alma. Se ha querido armar la trama con un mínimo de dramatismo, a cuento de las relaciones paternofiliales y los sentimientos que surgen en ellas, donde no faltan el amor, los rencores y el perdón. Pero en general el guión es endeble: no emociona, y francamente, ignoramos las diferencias entre dioses y humanos, más allá de que los primeros son más poderosos. El mismo desconocimiento deben tener los autores de la historia, que llegan a decirnos que las almas de los hombres perviven para siempre, mientras que los dioses pueden terminar en el terrible vacío de la nada y el no ser. El porqué de tal diferencia es un misterio. Sobre el reparto, poco hay que decir, ya que los rasgos de los personajes son mínimos. Pero en fin, destaquemos el esfuerzo de Liam Neeson y Ralph Fiennes por dar cierta majestuosidad a Zeus y Hades, a ejemplo de lo que, en Furia de titanes (1981), hacían Laurence Olivier y compañía en lo que, como aquí, no dejaba de ser una serie B.

4/10
Desafío total (Total Recall)

2012 | Total Recall

Futuro no muy lejano. La Tierra ha quedado reducida a la Unión Federal Británica en Europa, que gobierna tiránicamente la Colonia (Australia) a la que se llega por la llamada Catarata. Quaid es un obrero que construye policías cibernéticos, casado pero insatisfecho con su vida, que tiene sueños recurrentes donde es un valiente agente que lucha contra los malos de turno. La publicidad de Rekall, una empresa que ofrece implantar recuerdos en el cerebro, le seduce: quiere tener en la memoria algo más que la rutina diaria, algo que le acerque a aquello con que sueña. Cuando proceden a grabarle los recuerdos solicitados, algo sale mal: y es que el cerebro de Quaid ya había sido manipulado previamente, puede que no sea quien cree que es. Remake de Desafío total (Paul Verhoeven, 1990), de nuevo a partir del relato corto de Philip K. Dick “Podemos recordarlo todo por usted”, que también ha inspirado filmes como la saga Matrix. Los mimbres de la historia son los mismos, o sea, la situación del protagonista tratando de averiguar quién es, con el juego de qué será realidad y qué puro sueño, y el vértigo de descubrir que uno puede ser un héroe o bien un villano sin escrúpulos, con las dudas subsiguientes sobre el libre albedrío, la capacidad de escoger entre el bien y el mal. En tal tesitura, la novedad de Desafío Total (Total Recall), aparte de algunos cambios de guión, casi guiños al conocedor del film original para que participe en una especie de juego de las 7 diferencias (ya saben, ese de "a ver, mire usted, los dibujos son casi idénticos, pero observe atentamente y descubra las 7 diferencias..."), provienen de la traca de efectos visuales e imaginería futurista, donde se constata que en 12 años las posibilidades creativas se han quintuplicado. El problema es que Len Wiseman, conocido por la saga Underworld realizada con su esposa, y actriz también aquí, Kate Beckinsale, entrega su film con una rutina parecida a aquélla de la que se queja su protagonista. La narración de Desafío total (Total Recall) discurre cansinamente, con mucha parafernalia y pocas nueces de personajes que nos conmuevan y con los que compartir andanzas. Vamos, que si nos grabaran la película en el cerebro, el recuerdo no sería memorable.

4/10
Jack el Caza Gigantes

2012 | Jack the Giant Killer

En pleno aluvión de revisiones libres de cuentos clásicos se apunta al carro Bryan Singer. El reputado realizador adapta la narración tradicional –erróneamente atribuida a Hans Christian Andersen– "Las habichuelas mágicas", hasta ahora aprovechada sobre todo por el cine de animación, pues ha dado lugar a títulos como Mickey y las judías mágicas y El gato con botas, donde el protagonista no era Jack (casi siempre Juanito en la versión española) sino el felino surgido de la saga de Shrek, de DreamWorks. El protagonista de Jack el Caza Gigantes, un joven huérfano, recibe un encargo en principio sencillo de su tío, que le ha criado en su granja. Debe ir a la gran ciudad para vender un caballo y una carreta, pero tras un encuentro fortuito con Isabelle, la rebelde heredera del trono, Jack acaba dándole el equino a un monje en fuga que necesita una montura. Éste le da en prenda unas judías mágicas que nunca debe mojar... Singer demuestra nuevamente que vale igual para un roto que un descosido, pues tras triunfar en el terreno del thriller (Sospechosos habituales, Valkiria) y los superhéroes (X-Men) firma un film de aventuras. En principio va destinado al público familiar, si bien algunos pasajes tienen una ambientación moderadamente oscura, influida por la saga de El Señor de los Anillos, de Peter Jackson, que lo aleja de los más pequeños. Cuenta con un guión no muy novedoso, pero lo suficientemente funcional, coescrito por varios autores, entre ellos su colaborador habitual Christopher McQuarrie. Cuenta con un eficaz reparto encabezado por el joven en alza Nicholas Hoult, el chico de Un niño grande, que triunfa con títulos como Memorias de un zombie adolescente y X-Men: Primera Generación. Tanto él como su partenaire, la poco conocida Eleanor Tomlinson (Alicia en el País de las Maravillas), cumplen pero no emocionan. Por suerte están rodeados de secundarios más solventes, como Ewan McGregor (un heroico caballero de la corte), Ian McShane (el rey), Bill Nighy (que mediante captura de imagen ha dado vida al líder de los gigantes) y sobre todo el siempre sorprendente Stanley Tucci, un tanto sobreactuado pero que parece haberlo pasado bien interpretando al malvado de la función, el desleal Roderick. Aunque tiene un ritmo lo suficientemente holgado, y ofrece la espectacularidad que se espera, a Jack el Caza Gigantes le falta algo de originalidad, que la distinga de las numerosas producciones similares con las que compite (se estrena casi a la vez que Oz, un mundo fantástico, de corte muy similar). Por otro lado, no se nota especialmente que Bryan Singer haya requerido para este film de un presupuesto gigantesco (se dice que sumando los gastos de promoción ha llegado a los 300 millones de dólares, difícilmente recuperables).

6/10
Chalet Girl

2011 | Chalet Girl

Simpática película juvenil que narra las aventuras, deportivas y amorosas, de una jovencita experta en skate y que por casualidades de la vida participará en un campeonato de snowboard en Los Alpes. Allí se enamorará y conocerá un mundo totalmente novedoso. Dirige este film el responsable de la discreta Loca obsesión. Aquí las cosas le salen más llevaderas. Chalet Girl destaca sin duda por la presencia de la pareja protagonista, Felicity Jones (La abadía de Northanger) y Ed Westwick (célebre por su personaje de Chuck Bass en Gossip Girl). Entre los secundarios sobresale el gracioso Bill Nighy.

5/10
Entre líneas

2011 | Page Eight

Johnny Worricker es un veterano agente del MI5. Cuando su colega y jefe resulta muerto repentinamente, un archivo inexplicable hace su aparición y su contenido amenaza la estabilidad de toda la organización. Por casualidad, Johnny contacta además con una activista política llamada Nancy Pierpan, que resulta ser su vecina... No le quedará otra al agente que ocultar su identidad durante un tiempo e intentar averiguar la verdad sobre lo sucedido. Moderna película de espías adecuada a los nuevos tiempos. Producida por la BBC directamente para la televisión, sorprende la presencia de un reparto de mucho renombre, encabezado por Rachel Weisz y Bill Nighy. El guión es interesante y la trama resulta entretenida en todo momento. Planificada con elegancia, dirige y escribe David Hare, de cuyas manos salieron los guiones de Las horas o El lector, entre otros.

6/10
El exótico Hotel Marigold

2011 | The Best Exotic Marigold Hotel

Unos cuantas personas infelices, en edad madura e incluso cerca de la ancianidad, deciden hacer un viaje desde Inglaterra hasta la India para intentar cambiar el rumbo de sus últimos años de vida. Aunque ninguno de ellos se pone de acuerdo, resulta que coinciden en el Hotel Marigold, que pese a publicitarse como un lugar idílico, resulta ser un cochambroso edificio milenario, casi en ruinas, situado en la ciudad de Jaipur. Allí cada personaje vivira su pequeña gran historia: un matrimonio mal avenido, un solitario picarón, un magistrado soltero, una anciana egoísta, una viuda desconcertada ante el futuro, una soltera que busca un novio... A las cuitas de esos huéspedes hay que sumarle las del dueño del hotel, un joven cuya relación sentimental con su novia no es aprobada por su madre. El exótico Hotel Marigold es una historia amable y llevadera, que acumula una gran cantidad de tópicos y cuyo atractivo no está precisamente en el guión, ligerito y previsible. Ahí están clichés como el de ir a buscar el cambio interior en un país exótico, el del recuerdo de un amor traumático (y prohibido) del pasado, el del personaje egoísta que de la noche a la mañana se transformará, el del joven enamorado y la madre intolerante que recibirá su propia medicina, etc. Asimismo, el planteamiento de fondo está imbuido de puro sentimentalismo, los diálogos adolecen de falta de intensidad y algunas situaciones son de una ingenuidad tremenda, como la charlita de la viuda con el jovencito indio. Aunque también hay escenas que funcionan, como la dura discusión entre el marido pusilánime y su mujer deprimida o la del fresco ligue entre el solterón y la mujer del bar. Igualmente, algunos gags humorísticos o instantes especialmente emotivos también se salvan. De cualquier forma, al margen del deficiente guión, lo más destacado de El exótico Hotel Marigold es sin duda el estupendo reparto coral. El británico John Madden ha sabido rodearse de la crême interpretativa de su país para encarnar a los personajes de la novela de Deborah Moggach, y les da a todos su momento de gloria, de protagonismo. En especial, repite con una de sus actrices fetiche, una inconmensurable Judi Dench (Su majestad Mrs. Brown), logra que Maggie Smith dé lo mejor de sí misma en su divertido y casquivano papel, y consigue que Bill Nighy borde su rol de marido débil. Pero todos los demás realizan también un meritorio trabajo.

5/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte)

2010 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part I

Tras la muerte de Dumbledore, y la caída de la ‘careta’ de Severus Snapes, las cosas están más oscuras que nunca, tanto en el mundo de los magos como en el de los muggles. La vida de Harry Potter corre serio peligro, y sus amigos están dispuestos a arriesgar las suyas para ponerle a salvo, pues saben que él es la única opción para derrotar a Valdemort. Con la ayuda de Hermione y Ron tratará de dar con los horrocruxes, pedazos del pasado de tan poderoso enemigo, cuya destrucción resulta vital. Serán herramientas poderosas en tan desigual combate las que Dumbledore ha legado a los tres amigos en su testamento. Séptima entrega de la saga Harry Potter en cine, y primera parte de la última novela de J.K. Rowling “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, pues se ha tomado la decisión de extraer de ella dos películas. A estas alturas resulta evidente que la adaptación al cine tiene a una legión de incondicionales que irán a verla, los fans de los libros, pues con unos actores ya conocidos y una trama de la que es celosa guardián la propia Rowling, muy mal deberían pintar las cosas para que se produjera una deserción de estos espectadores. Y es claro que básicamente el film cumple, hay una cuidada producción y elementos para entretener y atrapar el interés, gracias a un libreto del guionista habitual Steve Kloves. En el haber del film está una atmósfera que sigue creciendo en oscuridad, con la escuela Hogwarts dejada en el baúl de los recuerdos y los protagonistas puestos seriamente a prueba. De modo especial Ron, con su complejo de inferioridad y sus celos –le gusta Hermione, pero cree que ella le desprecia a favor de Harry–, que le invitan a dejar a sus amigos en la estacada. Y hay pasajes logrados, como a añagaza de un conjuro que nos muestra a múltiples Harry Potter, para proteger al auténtico. Sin embargo, continúan los síntomas de agotamiento en la saga, que ya se detectaban en Harry Potter y el misterio del príncipe. El director David Yates da la impresión de ser un director ‘a las órdenes de lo que digan los jefes’, y no resulta muy imaginativo en el uso de la parafernalia de efectos digitales –véase la enésima persecución fílmica en autopista en sentido contrario, sin nada vibrante que aportar–, además de empantanarse en los pasajes en que los personajes se encuentran como perdidos, como si él mismo se hubiera contagiado de dicha desorientación. De modo que aburre. Tampoco ayudan los personajes fugaces, con los que resulta difícil empatizar, de modo que ciertas muertes no producen el deseado efecto dramático; concretamente una casi se nos comunica de pasada, de modo que a la mayoría del público le importará sencillamente un bledo. Curiosamente, si Ron adolece de complejo de inferioridad, los impulsores de este film parecen estar aquejados del complejo de película no-adulta. Así parece explicarse la introducción de una imagen amorosa, fantasía y tentación provocada por los celos de Ron, suavizada y transfigurada eso sí, para evitar protestas de los que no la vean demasiado adecuada para la saga.

5/10
Blanco escurridizo

2010 | Wild Target

Victor pertenece a un linaje de asesinos a sueldo, pero mamá está preocupada de que su retoño, gran profesional, no tiene tiempo para encontrar a la chica que le dé descendencia y asegure la continuidad del "negocio". En éstas un gángster le encarga que mate a una ladrona timadora que le dio el cambiazo cuando le aseguró que le entregaba un Rembrandt. La chica empieza a hacerle tilín, pero por otro lado debería ser un tipo serio y cumplir con el cliente... Remake de Cible émouvante del francés Pierre Salvadori, se trata de una comedia negra con ribetes románticos que tiene un punto. Cuenta con un buen reparto con la siempre divertida Emily Blunt y donde distinguimos a Rupert Grint, el Ron de la saga Harry Potter, iniciando la difícil tarea del desencasillamiento.

5/10
G-Force: Licencia para espiar

2009 | G-Force

Los G-Force son un comando especial de agentes de la ley. Lo raro es que se trata de un comando formado por tres cobayas y un topo. Han sido entrenados por el gobierno y son tan efectivos o más que cualquier ser humano. El problema es que los fondos que les mantienen corren peligro, porque los nuevos jefes gubernamentales creen que los G-Force no sirven para nada. Esto sucede justo cuando el comando especial descubre un maquiavélico plan para acabar con el mundo. G-Force supone el debut como director del oscarizado y experto en efectos especiales Hoyt Yeatman. El debutante cuenta con el respaldo de Jerry Bruckheimer que ejerce como productor, en la que es su primera película en 3D. Y la verdad es que han echado el resto en el aspecto técnico, así que la película gana mucho cuando se ve en este formato. En cualquier caso, se trata de una cinta divertida, llena de acción y diversión, que gustará a todos los públicos. Es genial, especialmente, ver a los animales en acción. Y es que ellos son los auténticos protagonistas de la historia. Hechos por ordenador, son un auténtico lujo visual. Los movimientos precisos y casi ilimitados que realizan y las diferentes texturas que tienen los pelos que envuelven su cuerpo, los convierten en virguerías animadas. Aún así, no transmiten tanto sentimiento como otros personajes tipo WALL·E. Más allá de las modernidades –también presentes en el giro final que ofrece el guión–, G-Force cumple con los parámetros de este tipo de películas especialmente dirigidas a los más pequeños. El contenido moral abunda y ofrece lecciones valiosas como la importancia de la confianza en uno mismo y en los demás. En cuanto al reparto de carne y hueso, cabe destacar que Penélope Cruz ha seguido los pasos de su amigo Antonio Banderas y ha prestado su voz a Juárez, la atractiva y eficaz cobaya que forma parte del grupo.

5/10
Radio encubierta

2009 | The Boat That Rocked

El director Richard Curtis (1956) es un enamorado de la música, como pudimos comprobar en su primera película detrás de las cámaras, la hiperromántica Love Actually. En esta segunda película, el director neozelandés afincado en Inglaterra, se deja llevar por esa pasión –y, la verdad, durante demasiado tiempo– para pergeñar una historia que gira completamente en torno a la música de su juventud. Lo que se cuenta es lo de menos, una mera excusa bastante peregrina; aquí lo que importa es simplemente recordar e idealizar nostálgicamente los felices años sesenta, las canciones que sonaban entonces y los sueños despreocupados de la juventud. 1966. Los adolescentes y jóvenes del Reino Unido viven entusiasmados con el 'rock and roll' y con la nueva música que escuchan en las emisoras de radio. Pero se trata de emisoras piratas, que eluden las licencias del gobierno. Y es que la nueva música es una manifestación más de la relajación de las costumbres y de la máxima juvenil imperante de vivir sin reglas ni censuras. Y el gobierno, claro, no aprueba esa actitud, por lo que decide cerrarlas. La emisora más famosa, pesadilla del ministro Dormandy (Kenneth Branagh), es Radio Rock, que emite desde un barco que flota en el Mar del Norte y cuya programación ininterrumpida es seguida por millones de personas. Hasta allí llega el joven Carl (Tom Sturridge), que ha sido expulsado del colegio. Su madre le envía a pasar una temporada con su padrino Quentin (Bill Nighy), que resulta ser el dueño de la emisora. Carl conocerá en el barco a todos los hombres que trabajan en Radio Rock, tipos de todo pelaje con una única cosa en común: su fanatismo rockero y pasión por las nuevas bandas que hacen furor en el público. Entre ellos destacan el grueso Dave (Nick Frost), inteligente y con un cruel sentido del humor; el buenazo de Simon (Chris O'Dowd), que busca un amor de verdad; y los norteamericanos Gavin (Rhys Ifans) y el Conde (Philip Seymour Hoffman), que compiten por ser las estrellas de la emisora. La película es indudablemente divertida. Es fácil imaginarse qué tipo de situaciones pueden darse entre un grupo de hombres encerrados en un barco, y Curtis sabe sacar partido con frecuencia a chistes fáciles de temática sexual, alardeados con el lenguaje procaz tan propio de su estilo (y algunas imágenes más explícitas cuando suben las mujeres al barco). Sin embargo, toda esa picante diversión, aderezada con la mejor música, cae a menudo en la patochada y corre el riesgo de resultar muy reiterativa, ya que Curtis prácticamente abandona lo que mejor sabe hacer: el romanticismo de sus otros guiones, como los de Notting Hill o El diario de Bridget Jones. Y es una pena, porque al quedarse sólo con el ambiente coral del barco, descuida demasiado a cada personaje, se centra en lo anecdótico y olvida más que otras veces los detalles importantes (no hay ni una sola escena memorable, ni tronchante ni emotiva). Y así resulta demasiado fácil caer en los lugares comunes de una época idealizada hasta la saciedad, con topicazos que agotan porque uno se los sabe de memoria. Capítulo aparte merece la música, a todas luces extraordinaria. Curtis se emplea a fondo y procura que esté muy presente en casi todas las escenas. El espectador podrá disfrutar de una amplia representación de los mejores músicos de los sesenta, desde The Rolling Stones, los Beatles y The Who, hasta Jimi Hendrix, Leonard Cohen, The Supremes o The Kinks, por nombrar sólo a unos pocos. En cuanto a los actores, destaca sin lugar a dudas el poderoso talento de Philip Seymour Hoffman.

4/10
Underworld: La rebelión de los licántropos

2009 | Underworld: Rise of the Lycans

Precuela de Underworld y Underworld: Evolution que explica el origen de la guerra ancestral que enfrenta a licántropos contra vampiros. Los fans de la saga ya saben prácticamente todo lo que va a pasar, pues se han ido dando los detalles anteriormente. La acción transcurre en la época medieval, cuando Victor, el líder de los vampiros, mantiene esclavizados en su castillo a numerosas criaturas lobunas. Una de ellas es Lucian, que puede transformarse en ser humano, por lo que se le considera ‘el primer licántropo’. Lucian es el esclavo favorito de Victor, pero mantiene un idilio en secreto con su hija, lo que desencadenará la tragedia. Aunque se echa de menos a Kate Beckinsale, los actores realizan buenos trabajos. Hereda el protagonismo absoluto Michael Sheen, que ya interpretó a Lucian, el líder de los licántropos, en los otros dos filmes. El protagonista de La reina y El desafío. Frost contra Nixon demuestra su valía en un inesperado registro como héroe de acción. El principal papel femenino lo ha heredado la eficaz y atractiva Rhona Mitra (Shooter: el tirador), y también es digno de mención el trabajo de Bill Nighy. El hilarante roquero de Love Actually –que ha estado también en los anteriores capítulos–, aquí se perfila como un odioso villano. Aunque en un principio estaba previsto que repitiera el director de las dos anteriores entregas, Len Wiseman, al final él mismo decidió mantenerse como productor ejecutivo, y ceder la batuta a un fiel colaborador, el debutante en el largometraje Patrick Tatopoulos, diseñador de efectos mecánicos y criaturas de la saga, y que a pesar de su apellido griego resulta que es francés. Tatopoulos compone una ambientación que mezcla el estilo gótico de la saga con la fantasía heroica al estilo de El Señor de los Anillos –de hecho el director artístico es Dan Hennah, importante colaborador en este apartado de Peter Jackson en sus adaptaciones de la obra de Tolkien–. El film mantiene el toque romántico de sus predecesores y sus secuencias de acción sorprenden, pero es bastante ligero y predecible. También es un error que abuse innecesariamente de la violencia, alejándose del público adolescente al que va claramente destinado.

4/10
Valkiria

2008 | Valkyrie

África, 1943. El oficial alemán Claus von Stauffenberg es herido en acción de guerra, a resultas de lo cual pierde la mano derecha, varios dedos de la izquierda y un ojo. Ya antes de que ello ocurriera, discrepaba de los planes de Adolf Hitler, que han llevado a Alemania al desastre, además de haber propiciado crímenes abominables. Pero ahora, de vuelta en Berlín, se acentúa su convicción de que resulta preciso actuar, es su deber como soldado, patriota y católico no permanecer con los brazos cruzados. De modo que se aliará con un movimiento conspiratorio para asesinar al Führer, convocar a los reservistas, lanzar el boto de humo de un golpe de estado perpetrado por oficiales de la SS y tomar el control con el nombramiento de un gobierno provisional. Se trata de la Operación Valkiria, que deberá arrancar el 20 de julio de 1944 con un atentado en la Guarida del Lobo, en el cuartel de Ratensburg. Además del coronel von Stauffenberg, que diseña la estrategia de la operación, se encuentran conjurados en el complot el general Friedrich Olbricht, el coronel Albrecht Ritter Mertz von Quirnheim y el general Ludwig Beck, entre otros. Hasta de quince atentados llegó a ser objeto Adolf Hitler, y todos terminaron en fracaso. El cine ha abordado esta oposición interna al líder nacionalsocialista en películas tan apasionantes como Rommel, el zorro del desierto, o La noche de los generales. La incursión de Brian Singer, que ya abordó la temática nazi en Verano de corrupción, adaptación de una obra de Stephen King, resulta harto afortunada. Por un lado, el guión del debutante Nathan Alexander y Christopher McQuarrie -quien ya colaboró con Singer en Sospechosos habituales- es muy fiel a los hechos históricos, que sabe describir sin caer en el embarullo incomprensible, o en la ristra de nombres que ni el espectador más atento sería capaz de retener. La narración posee un dinamismo fantástico, no hay una sola caída de ritmo. Y el suspense acerca de cómo va a discurrir la operación golpista atrapa, ya sea en la preparación del explosivo y en las dudas de los implicados, o por la desinformación acerca del alcance del atentado. Al tiempo, los personajes están muy bien descritos, con rasgos que los humanizan. Tom Cruise compone a un von Stauffenberg resuelto, que sufre por los padecimientos de Alemania, actúa en conciencia y permanece muy unido a su numerosa familia; el actor sabe encarnar su grave determinación, lo que es meritorio en alguien que por sus rasgos tiende a mostrarse risueño. Y se entienden las dudas para entrar en acción de Olbricht o Beck, el pragmatismo cobarde del general Friedrich Fromm, la frustración del general Henning von Tresckow, la confusión del mayor Otto Ernst Remer, o las presiones a que se ve sometido el general Erich Fellgiebel. Si una película merece un premio al conjunto de su reparto es ésta, están perfectamente elegidos y responden Bill Nighy, Terence Stamp, Tom Wilkinson, Kenneth Branagh, Thomas Kretschmann y Eddie Izzard, e incluso los que tienen menor presencia, David Bamber componiendo a Hitler o Harvey Friedman a Goebbels. No sólo estamos ante cine histórico de primera, respaldado por una estupenda recreación de época y la ayuda que supone rodar en escenarios auténticos, como el edificio Blender, sino que Singer se muestra muy inspirado como cineasta. Es fantástica la idea de iniciar el film con von Stauffenberg escribiendo un diario en alemán, y el modo en que se produce la transición de ese idioma al inglés (o a la lengua en que el espectador escuche la cinta). Cinematográfico y sin palabras, muy visual, resulta ver al protagonista en su hogar, mirando a su esposa e hijos, no hace falta decir nada para saber que por ellos debe tomar importantes decisiones; también, casi a renglón seguido, es muy gráfico el momento del bombardeo mientras suena un disco con la música de Wagner, ese vinilo rayado que enlaca con la idea de la operación Valkiria; y las mutilaciones de von Stauffenberg son utilizadas lo justo, con ingenio, ese 'hail, Hitler', o la torpe manipulación de una cartera. Visto el brío vigoroso de Singer en este film no podemos sino hacer votos para que deje para otros los cuentos de superhéroes y él se dedique a contar historias más dramáticas y hondas, tiene talento de sobra para hacerlo.

8/10
Arma fatal

2007 | Hot Fuzz

El director y escritor Edgar Wright y el guionista y actor Simon Pegg fueron reclutados por Tarantino y Rodriguez para filmar un gracioso falso tráiler de Grindhouse, gracias a que lograron cierto éxito con Zombies Party, inspirado subproducto que parodiaba el cine de terror. La pareja, procedente de las telecomedias británicas, aplica en esta ocasión el mismo humor mordaz al género policíaco. El propio Simon Pegg interpreta al protagonista, Nicholas Angel, el mejor agente de la policía londinense. Es capaz de detener cada día a una cantidad cuatro veces mayor de delincuentes que cualquiera de sus compañeros. Éstos están hartos de que les haga quedar como inútiles, por lo que al final sus superiores deciden mandarle lejos, a Sandford, un pueblo tranquilo, donde nunca se cometen delitos. Cuando llega, le asignan un compañero con el que patrullar las calles, Danny Futterman, un forofo del cine de acción, obsesionado con Dos policías rebeldes II y Le llaman Bodhi. De repente, empiezan a ocurrir extraños accidentes mortales, pero Nicholas sospecha que se trata de una cadena de asesinatos más o menos disimulados. Como algunas comedias clásicas inglesas introduce elementos costumbristas y describe numerosos personajes secundarios, típicos del ámbito rural británico. Están interpretados por un inmejorable plantel de secundarios, en el que destacan Jim Broadbent, Timothy Dalton, Paddy Considine y Bill Nighy. Tras el primer giro de guión, el film deja un poco de lado el tono de comedia y se convierte en una cinta de intriga al estilo de las novelas de Agatha Christie. A pesar de lo difícil que es cambiar de género en medio del metraje para cualquier director que no sean los hermanos Coen, la cosa funciona, pues el guión dosifica muy bien la intriga, y las piezas encajan. Y tras el segundo punto de giro, otro cambio, en esta ocasión, hacia el cine de acción, con cierto tono gamberrete, cercano al gore, aunque más o menos se contienen. 

5/10
Piratas del Caribe: En el fin del mundo

2007 | Pirates of the Caribbean: At World's End

El colofón de la trilogía disneyana de piratas, tras Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra y Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto. Como se recordará, el segundo film dejaba atrapado al capitán Jack Sparrow en el Fin del Mundo, algo de lo que Elizabeth Swann se siente culpable, motivo por el cual impulsa su rescate. Por otro lado, a Will Turner se le parte el alma viendo navegar eternamente a su padre en el Holandés Errante, de modo que está trazando sus propios planes acabar con esa maldición. Y mientras los jerifaltes de la Compañía de las Indias siguen conspirando al servicio de sus propios intereses. Si este film fuera el primero de la saga, en vez del tercero, tal vez el éxito del conjunto habría sido muy diferente. Aquí Gore Verbinski juega “a caballo ganador”, al menos en lo que a taquilla se refiere. Sabe que haga lo que haga, la gente irá a verlo. Y aunque mil críticos al unísono declaren que se trata del peor título de la trilogía (la cosa nos recuerda a El retorno del jedi, la película menos lograda, con diferencia, de la trilogía original de La guerra de las galaxias), muchos espectadores querrán comprobarlo personalmente. Y nostálgicos tal vez por los buenos momentos pasados con Sparrow, sobre todo en el primer film, hasta pueda que algunos defiendan este tercero a capa y espada. Hay algo de pereza en la acumulación de elementos, poco vertebrados en la trama urdida por Ted Elliott y Terry Rossio: la secuencia inicial de ahorcamientos en masa (por cierto, hay más violencia en este film que en los otros), los piratas de Singapur (¿de verdad aporta algo Chow Yun-Fat y sus exóticos corsarios?), la reunión de los piratas ligados por nueve monedas (¿un guiño a la ONU, piratas de todo el mundo mundial, o deseos de agradar a cualquier espectador de los cinco continentes?), la diosa Calipso, las escenas surrealistas de Sparrow… Y resulta difícil entender que la primera aparición de Johnny Depp se haga esperar… ¡tres cuartos de hora! Y si el éxito de la saga reside en el sentido del humor de su personaje, aquí hay que decir que no cuenta con demasiados hallazgos para provocar la risa. En realidad, todos los personajes protagonistas parecen agotados, incapaces de dar más de sí… Convertir a Elizabeth en intrépida capitana tal vez sea un guiño a las feministas recalcitrantes pero, francamente, no es coherente con lo que sabemos de ella. Casi acaban teniendo más gracia y despiertan más simpatía los piratas eternos secundarios, Ragetti, Gibbs y Cotton. Por supuesto que los efectos especiales son espectaculares, y que especialmente el último tramo de batallas en el mar, bajos los efectos de una tempestad, es trepidante. Pero la sensación de una película interminable (casi tres horas, y encima, una escena adicional tras los diez minutos de crédito) y poco mimada domina. Lástima.

4/10
Diario de un escándalo

2006 | Notes on a Scandal

Dramón sobre la desorientación en la decadente sociedad actual, en la línea de Juegos secretos, pero narrada con sutileza británica. Ambas son películas tristes, aunque ésta deja un regusto menos amargo, porque incluye algunos personajes positivos. El inglés Richard Eyre, director de Iris (2001), parte de una novela de Zoe Heller. El film obtuvo infructuosamente cuatro nominaciones a los Oscar, en las categorías de actriz (Judi Dench), actriz secundaria (Cate Blanchett), música y guión adaptado. Como ocurre en la obra original, la trama está narrada en primera persona, como si fuera un diario, por Barbara, una madura profesora de instituto, que carece por completo de familiares y amigos, pues vive sola, con la única compañía de una gata. Acaba trabando amistad con Sheba Hart, joven profesora de arte recién llegada al instituto, casada, madre de dos hijos, que parece ser su alma gemela. Pero Barbara sorprende a la recién llegada manteniendo relaciones sexuales con uno de sus alumnos adolescentes. Desde ese momento, obligará a Sheba a ser su eterna compañera, incluso cuando su familia la necesita, en una atracción muy cercana al lesbianismo, pues de lo contrario revelará su infidelidad a su marido. El director es sincero al abordar de frente el hedonismo de unos personajes preocupados por su satisfacción personal, capaces de dejar en segundo plano, el trabajo y hasta su propia familia. Describe con elegancia asuntos tan turbios como la pederastia. Especialmente bien descrito está el personaje de Barbara, mujer aparentemente encantadora, culta, que por culpa de la soledad acaba llegando a la traición y el chantaje. Por supuesto, la gran dama del teatro británico Judi Dench le saca todo el jugo a este papel, y además está muy bien respaldada por Cate Blanchett y un ilustre plantel de secundarios.

7/10
Operación Stormbreaker

2006 | Stormbreaker

Alex Rider es un chaval catorceañero a cargo de su tío Ian, aunque éste nunca para en casa, en teoría porque se encuentra en viajes de negocios. En realidad es un agente secreto británico del MI6. Cuando Ian es eliminado por el enemigo, el MI6 revela a Alex la verdadera identidad de su tío, y le hacen ver que desde pequeñito ha sido adiestrado para que él también fuera espía: la práctica de deporte de aventura, el aprendizaje de idiomas y artes marciales, no eran meras aficiones que le inculcaba su tío. Finalmente Alex aceptará trabajar para MI6. Su primera misión será averiguar qué juego se trae un excéntrico millonario, que ha decidido regalar un nuevo modelo de ordenador, el Stormbreaker, a todas las escuelas. Entretenida película familiar, basada en las novelas juveniles de Anthony Horowitz; de hecho, él mismo ha sido el responsable de escribir el guión. A cuento de un James Bond adolescente, una fórmula que también se usó recientemente en Superagente Cody Banks, tenemos una trama razonable, buenas escenas de acción, los típicos "gadgets" del espía, y un buen sentido del humor, a cargo de los villanos -un Mickey Rourke pasado convenientemente de rosca, y su cómplice Nadia, una especie fría de "monstrua de Frankenstein"- y del jefe de Alex -un impasible Bill Nighy-. La presencia de Ewan McGregor es completamente episódica -aunque sin duda habrá disfrutado montando en moto, una afición que le pirra- y entre otros ilustres secundarios destacan Alicia Silverstone (la rubia niñera de Alex), Robbie Coltrane (el primer ministro) y Sophie Okonedo (que sorprendió muy gratamente en Hotel Rwanda).

5/10
Underworld: Evolution

2006 | Underworld: Evolution

Vampiros y hombres lobo mantienen una encarnizada guerra desde tiempos ancestrales. Representantes de ambas razas se asesinan mutuamente sin llamar la atención entre los humanos. Selene, una vampiro guerrera, ha pasado su vida combatiendo a los hombres lobo, a los que creía responsables de la muerte de su familia. Pero al final de la primera parte se enteraba de que el verdadero asesino era Viktor, el líder de su clan. Selene acababa asesinando a Viktor, y por tanto, convirtiéndose en enemiga de los demás vampiros. Perseguida por sus hermanos de sangre, Selena cuenta con la ayuda de Michael, híbrido de ser humano y hombre lobo, del que se ha enamorado, a pesar de pertenecer a razas enfrentadas. Ambos tratarán de encontrar a Marcus, el primer vampiro, a punto de despertarse de un letargo que ha durado largos años. Selene espera que Marcus entienda por qué mató a su jefe y le perdone. Len Wiseman, que debutaba con la primera parte, repite en esta secuela con un presupuesto mucho mayor. Esto se nota en secuencias tan vistosas como la del vampiro atacando una camioneta, o el prólogo que explica el origen de la guerra entre hombres lobo y vampiros. Los sofisticados efectos especiales propician creíbles transformaciones y dinámicas secuencias de acción, muy influidas por el universo de los videojuegos. Éstas remontan un guión que puede resultar lioso si no se está muy atento. Repiten también los actores de la primera parte, y se añaden algunos secundarios de lujo como el ilustre actor británico Derek Jacobi.

5/10
Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto

2006 | Pirates of the Caribbean: Dead Man's Chest

Han pasado tres años desde que los Piratas del Caribe. La maldición de la Perla Negra obtuviera un sustancioso botín al desembarcar en las carteleras. Sus responsables daban por hecho desde el estreno que al film le seguirían otras entregas de la saga. Finalmente decidieron rodar a la vez dos nuevos capítulos. Ambos vuelven a estar dirigidas por Gore Verbinski, que también ha contado con la mayor parte del equipo técnico y artístico de la primera. El film retoma la acción justo en el punto donde finalizaba su predecesor. Will Turner está a punto de contraer matrimonio con su amada Elizabeth Swann, en Port Royal (Jamaica). Justo antes de la boda, aparece Lord Cutler Beckett, cazador de piratas, que acusa a la pareja de haber ayudado a escapar al capitán Jack Sparrow. Beckett encarcela a Elizabeth y hace un trato con Will: liberará a su prometida si le trae una brújula en poder del capitán Sparrow. Will encuentra a su amigo embarcado en la búsqueda de un cofre que contiene el corazón del pirata Davy Jones, capitán del Holandés Errante. Resulta que Sparrow hizo un pacto en el pasado con Jones, y si no encuentra el cofre, deberá servir en su tripulación por toda la eternidad. Ciertamente Verbinski logra por momentos superarse a sí mismo en espectacularidad, sobre todo en algunos combates de masas. Los maquillajes de criaturas y efectos especiales son aún mejores, sobre todo en el ataque del monstruo marino al barco, o en algunos momentos divertidos en que Jack Sparrow parece un auténtico personaje de dibujos animados, rebotando mientras permanece atado a un poste. Por su parte, Johnny Depp despliega sus dotes de 'clown' montando un show hilarante, y se luce sobre todo en la parte de la isla de los caníbales, lo mejor del film. Todo esto ayuda a que se conserve parte del encanto del primer film, pero no le llega a la altura por varias razones. Para empezar, se alarga en exceso, introduciendo secuencias innecesarias, mientras que otras, como la lucha de los protagonistas con Jack Davenport, se alargan hasta la extenuación. Y aunque en otras ocasiones han mostrado su altura interpretativa, Orlando Bloom y Keira Knightley no están a la altura de Depp, ni de algunos ilustres secundarios. Y además, la trama está incompleta, pues en el momento más emocionante, el film se acaba para que el espectador pique, y vaya a ver la tercera parte.

6/10
Gideon's Daughter

2005 | Gideon's Daughter

Drama ambientado en la Inglaterra de 1997, en la convulsa época recordada por el triunfo Laborista de Tony Blair y por la trágica muerte de Diana de Gales. Bill Nighy (Underworld) interpreta a un hombre de éxito que tendrá que replantearse su modo de vivir cuando su hija intenta suicidarse debido a sus continuas infidelidades. Por su parte, Miranda Richardson (Kansas City) también ha de sobrellevar su futuro con mucha pena y dificultades, después de morir su hijo. Producción televisiva, de estimable calidad, que fue galardonada con dos Globos de Oro para Bill Nighy y la guapa Emily Blunt (El diablo viste de Prada). Dirige con buena mano el inglés Stephen Poliakoff (El príncipe perdido).

6/10
El jardinero fiel

2005 | The Constant Gardener

El prestigioso director de Ciudad de Dios (2002) prueba de nuevo su valía tras las cámaras, pero esta vez con un producto más comercial y encabezado por un reparto de célebres estrellas. Y si en su anterior film había indagado en el mundo de las favelas brasileñas, ahora se mete hasta las cachas en los barriadas de Nairobi, para contar una historia de corrupción de altas esferas y con implicaciones internacionales de grave índole moral, con referencias directas a la falta de escrúpulos de las compañías farmacéuticas y a la explotación del tercer mundo. La película comienza con una muerte sangrienta. En una zona desolada del norte de Kenia encuentran el cuerpo de Tessa Quayle, una de las activistas humanitarias de mayor energía y convicción, casada con un importante diplomático de la embajada británica. Tessa ha sido asesinada mientras viajaba en compañía de un médico con el que trabajaba y todas las sospechas inducen a que ella no era completamente sincera con su marido Justin. Las más importantes personalidades del alto comisionado británico consuelan a su colega, pero Justin no entiende la causa de la muerte de Tessa y se niega a aceptar que ha sido la víctima al azar de un acto criminal. Además, el sentimiento de que su mujer le ocultaba ciertos aspectos de su vida, le empuja a investigar por su cuenta. Y aunque las consecuencias de sus pesquisas pronto se revelan peligrosas, Justin está decidido a llegar hasta el final. A partir de la novela homónima de John Le Carré, Fernando Meirelles vuelve a dar una lección de cómo narrar una historia dramática y cargarla de intensidad, al modo de un thriller. Su estilo visual resulta inconfundible, con ese vibrante manejo de la cámara y el montaje con frecuentes saltos de imagen, un modo de filmar y editar que ya dejó sello con la historia de Buscapé, el protagonista de Ciudad de Dios. Este atractivo visual corrige ciertas carencias del guión que, en aspectos clave, puede resultar en ocasiones algo esquemático. De cualquier manera, se trata de una historia intensa y atractiva, dolorosa y romántica. Las composiciones de Ralph Fiennes y Rachel Weisz son muy convincentes, y destaca también Danny Huston (Silver City) en su ambiguo personaje.

6/10
Guía del autoestopista galáctico

2005 | The Hitchhiker's Guide To The Galaxy

Arthur Dent está desesperado. Su casa va a ser demolida porque entorpece la construcción de una carretera. Pero Ford Prefect, su mejor amigo, le quita hierro al asunto. ¿Qué importancia tiene quedarse sin casa si la Tierra entera va a ser también demolida por culpa de la construcción de una autopista espacial? Tras explicarle que en realidad es un extraterrestre, Ford echa mano de un teletransportador para escapar de la debacle del planeta Tierra, materializandose con Arthur en una nave que pasaba por allí. Fiel adaptación de la obra de Douglas Adams, que creó esta parodia de la ciencia-ficción para un programa radiofónico de la BBC, posteriormente adaptado a una saga de novelas. Muy popular en Gran Bretaña, Adams, prematuramente fallecido, utiliza humor absurdo, a veces bastante ingenioso, muy alejado del estilo facilón y las groserías predominantes en muchas comedias. De presupuesto limitado, los actores son completamente desconocidos, salvo en el caso de Sam Rockwell, y de John Malkovich, que realiza un pequeño cameo. Destacan las criaturas, creadas por el equipo de Jim Henson, y las pequeñas sátiras de la política y la burocracia.

4/10
El intruso

2005 | Enduring Love

Joe Rose un profesor universitario de mentalidad racionalista, que piensa que cosas como el amor se reducen a pura química. No obstante es lo que hay, según su punto de vista, y por ello tiene idea de proponer matrimonio a Claire en un día de pícnic. No va a ser posible. La fatalidad quiere que en la pradera a la que han acudido ocurra un fatal accidente; un abuelo y su nieto pierden el control de su globol aerostático, y varios testigos del hecho intentan ayudar. El resultado es la muerte de un hombre, que dio su vida por salvar al crío. Este hecho va a desencajar la ordenada vida de Joe. Uno de los testigos, Jed, se convierte desde entonces en una especie de sombra de Joe, mezclando su fe religiosa –está convencido de que es un señal todo lo ocurrido– con una especie de admiración-atracción que tendrá imprevisibles consecuencias. Roger Michell (Notting Hill, Al límite de la verdad) entrega una muy apañada adaptación de la novela de Ian McEwan "Amor perdurable". Como es habitual en el escritor, un formato de thriller desasosegante le sirve para ahondar en la psicología de los personajes, enfrentados a temores inconfensables, y que no acaban de conocerse a sí mismos. Daniel Craig demuestra ser un gran actor. El futuro James Bond tiene tablas, y su composición de un personaje en crisis, al que se le viene abajo su cosmovisión, es muy buena. Rhys Ifans, el 'impresentable' amigo de Hugh Grant en Notting Hill tiene también un papel complejo, y la personalidad poliédrica de Jed se le podía haber ido de las manos –el último giro de su carácter se nos antoja excesivo–, cosa que no ocurre. Se trata de un film que invita a la reflexión acerca de temas como la confianza, el amor, la generosidad, el sacrificio, la trascendencia o la autosuficiencia.

6/10
Zombies Party

2004 | Sahun of the Dead

Shaun es un tipo que va dando tumbos por la vida, sin sentar nunca la cabeza. Se pasa la vida en un bareto, El Winchester, con su gran amigo Ed. Lo que causa interminables discusiones con su madre y el abandono de su novia, Liz. Justo cuando decide enmendarse, llegan los zombies, dispuesto a merendarse a todo bicho viviente. El caso es que Shaun está tan motivado con el nuevo rumbo que ha dado a su vida, que los muertos vivientes parecen únicamente un obstáculo más. Y la emprende con ellos armado con un palo de cricket y una pala. Parece que los zombies nunca pasan de moda. A 28 días después, Amanecer de los muertos y Resident Evil, se suma esta versión, que se toma el tema a cachondeo. Ver al no demasiado equilibrado Shaun, palo de cricket en ristre, dispuesto a no permitir que los muertos vivientes se salgan con la risa, despierta sin remedio la hilaridad. A pesar del pretendido humor, no faltan los sustos y la violencia gore propios de este tipo de historias.

6/10
Underworld

2003 | Underworld

Tras muchos siglos de guerra, los vampiros parecen tener dominados a sus enemigos más peligrosos: los hombres-lobo. Ambas razas se disputan la hegemonía inmortal del mundo de las tinieblas. Pero un hallazgo provoca un giro inesperado que desencadenará una batalla definitiva. Los licántropos buscan a un humano, el doctor Michael Corvin, y Selene, una guerrera vampira, averigua el porqué: su enemigos quieren utilizar su sangre para llevar a cabo una transformación en su raza que les hará invencibles frente a los chupasangres. Selene tendrá que llegar antes y retener al doctor lejos de sus enemigos. Unos cuantos vampiros y licántropos, una guerra ancestral, un romance improbable, estética “mod”, artes marciales, chica guapa, chico bueno y sangre en grandes proporciones… Con esos ingredientes la película no podía fallar. Y no falló: se convirtió rápidamente en número 1 de taquilla en USA y en España. Gran parte del mérito hay que achacárselo a la dirección del debutante Len Wiseman, que hasta entonces sólo había trabajado como decorador artístico en Stargate e Independence Day. Y es en esta faceta “externa” donde reside la fuerza de la película. Su atmósfera gótica está realmente lograda: ambientes oscurísimos, lluvias perpetuas, interiores recargados, contrastes luminosos y vestuario de diseño. Y a esa envoltura tenebrosa, ya de por sí fascinante, se añade la presencia de una actriz en alza que ha cambiado esta vez las sedas y los volantes por la licra negra ajustada y la capa de altos vuelos. Kate Beckinsale es protagonista absoluta, si bien es cierto que el joven Scott Speedman (Mi vida sin mí) hace un trabajo digno. Y atención a la aparición de Bill Nighy en un papel muy, pero que muy distinto, al del divertido y alocado rockero de Love Actually.

6/10
El príncipe perdido

2003 | The Lost Prince | Serie TV

Miniserie sobre la vida del príncipe John de Inglaterra. El niño era epiléptico por lo que se le apartó de la vida pública y se le aisló en una casa de campo para que no "estorbara". Miranda Richardson fue nominada al Globo de Oro por su interpretación de la reina Mary.

6/10
La sombra del poder (2003)

2003 | State of Play | Serie TV

Sonia Baker, una mujer que ejerce de investigadora para el congresista Stephen Collins, muere arrollada en el metro de Londres. La víctima investigaba las actividades de una empresa privada, y mantenía una relación extraconyugal con Collins. El mejor amigo de éste y su esposa, el periodista Cal McAffrey, investiga el caso, pero descubre que está relacionado con una oscura trama. Thriller político que recuerda a películas como Todos los hombres del presidente. De reparto impecable, supuso el mayor éxito de la década de la británica BBC. Acaba de estrenarse en cines el remake, protagonizado por Russell Crowe y Ben Affleck.

7/10
Love Actually

2003 | Love Actually

Para los amantes de las películas románticas, Richard Curtis es un viejo conocido. De su talento nacieron los guiones de Cuatro bodas y un funeral, Notting Hill o El diario de Bridget Jones, sin lugar a dudas tres cumbres de la comedia romántica actual. Respecto a la Love Actually, el mismo Curtis explica que tenía demasiadas historias de amor en la cabeza y no tenía tiempo para esperar a que se filmaran todas. Así que decidió fundir todos esos guiones en uno solo y ponerse por primera vez él mismo detrás de la cámara. El resultado es un collage de diez pequeñas historias de amor protagonizadas por una variada galería de personajes cuyas vidas se entrelazan de algún modo. El experimentado guionista no comete el error de repetirse. Así somos testigos de amores entre jefes de estado y empleadas; de maridos y esposas; de hermanos y hermanas; de hijos y padres; de amistades duraderas, y, cómo no, de romances entre hombres y mujeres con situaciones vitales tan normales como distintas y originales. Las diferentes tramas son simultáneas en el tiempo y están ambientadas en los días próximos a la Navidad. A Curtis le sirve este “truco” para arrancar de sus personajes sentimientos hondos, de tal forma que, cada uno a su modo, experimente la necesidad de sincerar su corazón. Y ahora que el cine suele derivar con demasiada frecuencia hacia historias frustrantes, hay que agradecerle a Richard Curtis su talante esencialmente optimista, una declaración de principios con la que no duda en iniciar la película. Este enfoque es compatible, sin embargo, con las licencias que se toma a la hora de explicitar escenas de burda grosería, que aunque sirvan a la postre para reivindicar el amor verdadero, resultan sorprendentes en una comedia de este perfil. Para dar buen acabado a su cóctel romántico, el director cuenta con un reparto de aúpa, con muchos de los mejores actores británicos actuales. Y lo demuestran en escenas delirantes (Hugh Grant), emocionantes (Colin Firth), surrealistas (Bill Nighy), mágicas (Keira Knightley) o desgarradoras (Emma Thompson), por enumerar sólo las más emotivas. Sin duda, el mundo iría mucho mejor si se hiciesen más películas como ésta, porque después de verla dan ganas de ser bueno de verdad y brindar con champán con el amor de tu vida.

7/10
El castillo soñado

2003 | I Capture the Castle

Drama romántico basado en la primera novela de la escritora británica Dodie Smith (1896-1990), mundialmente conocida por ser la creadora de "101 Dálmatas". La presente historia recoge el avance hacia la madurez de una joven, Cassandra, que vive en su decadente castillo familiar en la Inglaterra de 1930, junto a su frustrado padre y su hermana. La llegada de dos jóvenes hermanos despertará en la joven Cassandra sentimientos desconocidos. Lo más llamativo de esta cuidad producción británica es la esplendidez de su reparto, todos ellos actores de merecido prestigio sin ser grandes estrellas. Destaca sin duda el protagonismo de la dulce Romola Garai (Amazing Grace). La música es del gran Dario Marianelli, ganador del Oscar por su partitura en Expiación.

6/10
Corazones desenfrenados

2001 | Lawless Heart

Tres individuos con pocas perspectivas vitales deciden sentar la cabeza tras la muerte de otro de sus amigos. Comedia dramática que analiza las modernas relaciones sociales y amorosas.

5/10
Éxito por los pelos

2001 | Blow Dry

Un año más el pueblo de Keighley celebra el campeonato del mundo de peluquería. Phil, el mejor peluquero de la localidad no participa en el concurso desde que le dejó su mujer hace 10 años. Pero cuando ésta le proponga volver a ganarlo, ¿estará Phil dispuesto a desbancar al vigente campeón? Alan Rickman, Natasha Richardson y Josh Hartnett se encargan de moldear con estilo esta simpática y a ratos divertidía comedia.

4/10
Lucky Break

2001 | Lucky Break

Jimmy Hands acaba de ingresar en prisión. Y no le gusta su nuevo “alojamiento”. Así que empezará a planear una fuga aprovechando el montaje de un musical interpretado por los presos, que cuenta con las bendiciones de un alcaide melómano. La cosa se complica porque los presos van disfrutando con los preparativos de la obra, y porque Jimmy se enamora de una joven terapeuta que trabaja en el penal. Film carcelario dirigido por Peter Cattaneo, que fascinó a medio mundo con Full Monty. Aquí insiste en el terreno de la comedia, aunque sin dejar de lado algún apunte dramático, como el que protagoniza el personaje de Timothy Spall. El reparto es excelente: desde el protagonista, James Nesbitt, a secundarios de la categoría de Olivia Williams y Christopher Plummer.

6/10
Siempre locos

1998 | Still Crazy

Años 90. Vuelve la pasión por la música de los 70. Tony Costello cree que es la oportunidad para tratar de reunir a los antiguos integrantes del grupo Strange Fruit, y grabar un disco con las viejas canciones. Todos han sentado más o menos la cabeza (lejos quedan los desenfrenos con la droga y el sexo), pero echan de menos la pasión por la música, las vibraciones que comunicaban al público. Intensa película, donde Brian Gibson combina la nostalgia con la fuerza de una buena historia. Personajes bien perfilados (uno de ellos, encarnado por el estupendo Stephen Rea), música de calidad, humor... Un título a descubrir, que tuvo dos candidaturas a los Globos de Oro, una a la mejor película en categoría de comedia.

6/10
Un cuento de hadas

1997 | Fairy Tale: A True Story

En 1917 dos niñas dijeron haber visto unas hadas; presentaron como prueba unas sugestivas fotografías. El caso armó tal revuelo entre la opinión pública que atrajo la atención del escritor Arthur Conan Doyle y del mago Harry Houdini. La película de Charles Sturridge (director de la excelente serie televisiva Retorno a Brideshead) ahonda en la sed de espiritualidad del ser humano mediante una atractiva trama fantástica. Una "joyita" a descubrir.

6/10
Being Human

1993 | Being Human

Extraña película que constituyó uno de los grandes fiascos financieros de los años 90, ya que de sus 20 millones de dólares de presupuesto sólo se recuperaron dos en el mercado norteamericano. Esto hizo que pasase directamente a vídeo, tanto en Inglaterra como en casi todo el mundo. Igualmente, significó el comienzo del declive de Robin Williams como garantía para la taquilla. Escrita y dirigida por el escocés Bill Forsyth, y con un impresionante reparto, se trata de un recorrido por cinco épocas diferentes de la historia de la humanidad, incluyendo la antigua Roma, la Edad Media y la época actual, donde aparece Williams como un divorciado que intenta reconciliarse con sus hijos. Se intenta así demostrar que en toda la historia de la humanidad los sentimientos y la familia tienen ramificaciones similares.

4/10
Antonia y Jane

1991 | Antonia & Jane

Los encuentros y desencuentros de las dos mujeres del título, en la década de los 60 del siglo XX. Jane se siente fea y poco comprendida por su novio, y busca emociones leyendo novelas atravedias de Iris Murdoch; Antonia, aunque mayor, es atractiva y resuelta, rasgos que la otra envidia. Su relación, supuestamente de amistad, sufre altibajos. Aunque el film quiere ser una crítica de la época en que está enmarcado, un poco a lo Woody Allen, el conjunto tiene poca gracia, sobre todo por unos personajes erráticos, a los que se supone salvan sus lazos amistosos, bastante difíciles de entender.

4/10

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