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Biografía

Luis Tosar

Luis Tosar

48 años

Luis Tosar

Nació el 13 de Octubre de 1971 en Lugo, España

Premios: 3 Goya (más 1 premios y 2 nominaciones)

No hay papel difícil

19 Octubre 2010

Contra más complejo sea el papel, más se crece. A diferencia de su personaje en Los lunes al sol, Luis Tosar no conoce el paro y se ha ganado a pulso su posición actual como actor de moda del cine español, hasta el punto de que hace pleno en las tres películas preseleccionadas por España para el Oscar en 2010.

Nacido en Xustás, Cospeito, una pequeña localidad lucense, Luis Tosar comenzó a plantearse ser actor cuando un profesor del instituto le aconsejó que estudiara interpretación. Como no veía claro que se pudiera ganar la vida con ese oficio, se matriculó en Historia, en la Universidad de Santiago. Pero en el campus empezó a interpretar papeles con compañías de teatro amateurs y descubrió cuál era el camino que tenía que seguir.

Empezó en el cine interviniendo en muchísimos cortometrajes, sobre todo de jóvenes gallegos, y posteriormente pasó a tener un papel fijo en la serie de la televisión autonómica Mareas vivas, que le convirtió en un rostro muy popular en Galicia. Aunque ha sido un secundario solvente en títulos como Celos, Atilano, presidente o El corazón del guerrero, le debe su consagración a la directora Icíar Bollaín, que le dio un papel destacado en Flores de otro mundo, donde ciertamente bordaba el papel de Damián, un hombre trabajador y respetuoso que se enamoraba de una dominicana que había llegado a su pueblo en una caravana de mujeres. Aunque la madre de Damián no estaba del todo contenta con la relación... Obtuvo una candidatura al mejor actor revelación y aunque no ganó el premio, había llamado la atención de grandes realizadores que le ofrecían papeles variados, como Álex de la Iglesia (La comunidad), José Luis Borau (Leo), el debutante Manuel Martín Cuenca (La flaqueza del bolchevique) y sobre todo Fernando León de Aranoa, que en Los lunes al sol le dio el papel de José, parado que no puede soportar depender económicamente de su esposa, lo que le va agriando el carácter. Esta vez sí se llevó el Goya al mejor actor de reparto.

Si aún quedaba alguien que no había apreciado el enorme talento de Luis Tosar, seguramente se quedó deslumbrado con su trabajo en Te doy mis ojos, de nuevo a las órdenes de su mentora, Icíar Bollaín, que le brindó la ocasión de dar un auténtica lección interpretativa. Encarnaba a Antonio, un maltratador que no sólo puso los pelos de punta al respetable, sino que tenía un lado humano, pues a pesar de su brutalidad trataba sinceramente de hacer algo para regenerarse porque estaba enamorado. Ganó otro Goya, esta vez al actor principal, que no discutió nadie.

Incluso en Hollywood han reparado en su talento, pues le dieron un pequeño papel, como villano en Corrupción en Miami (2006). “He ganado más dinero por salir dos minutos en esta película que con todas mis demás películas juntas”, me confesaba impávido el actor en aquel momento.

Y aunque realizó grandes trabajos en títulos como Inconscientes, Galatasaray-Dépor, La noche del hermano, Casual Day, Los límites del control (dirigida nada menos que por Jim Jarmusch) o Lope (donde era un convincente fraile), el personaje que más ha calado en los últimos años de Luis Tosar es sin duda Malamadre, el duro presidiario del thriller Celda 211, por el que ganó su tercer Goya. En la ceremonia de entrega, España supo por la dedicatoria ‘a su amor’, de su compañera de reparto, Marta Etura, también ‘goyizada’, que ambos son pareja y están muy enamorados. Cuando él subió después a por el suyo lo dejó bien claro: “Yo ya había ganado hace un rato”, dijo. “¡Ay, qué momentazo!”

Goya
2020

Nominado a 1 premio

Goya
2016

Nominado a 1 premio

Goya
2010

Ganador de 1 premio

Goya
2004

Ganador de 1 premio

Goya
2003

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
Way Down

2020 | Way Down

El Banco de España es completamente distinto a cualquier otra entidad financiera. Un banco absolutamente inexpugnable. Un banco que nadie ha podido robar, del que no hay planos, no hay datos, ni hay nadie vivo que sepa qué ingeniería faraónica se utilizó hace más de cien años para construir su cámara acorazada. Un auténtico misterio... Pero ni las leyes de Estado, ni las leyes de la física asustan a Thom Johnson (Freddie Highmore), el brillante y joven ingeniero reclutado para averiguar cómo quebrar el secreto para acceder a su interior. El objetivo es un pequeño tesoro que va a estar depositado en el banco solo diez días. Diez días para descubrir el secreto de la caja, diez días para urdir un plan, diez días para preparar el asalto, diez días para aprovecharse de un plan de fuga irrepetible, cuando la esperada final del Mundial de Fútbol de Sudáfrica reúna a cientos de miles de aficionados a las puertas del mismísimo Banco de España… Diez días para alcanzar la gloria… o para acabar en prisión.

Hasta el cielo

2020 | Hasta el cielo

El día que Ángel habló con Estrella en aquella discoteca, su vida cambió para siempre. Tras una pelea con Poli, el posesivo novio de la chica, este descubre que Ángel tiene talento para meterse en problemas y, lo más importante, para salir de ellos. Por eso, le anima a unirse a una banda de atracadores que tiene en jaque a toda la policía de Madrid y convierte su existencia en todo o nada. Ángel comienza a escalar rápidamente en una pirámide de robos, dinero negro, negocios turbios y abogados corruptos que le llevarán a ser acorralado por Duque, un incansable detective que no parará hasta acabar con su carrera. Desoyendo los consejos de su gente, Ángel consigue ascender hasta convertirse en el protegido de Rogelio, uno de los tipos que controla el mercado negro de la ciudad. Con este y Sole, hija del capo, Ángel descubrirá que el precio del poder es alto y que pronto tendrá que decidir entre su futuro como atracador y el amor de su vida, Estrella. Un viaje que empezó en el más sucio de los suburbios y que tiene como principal objetivo lo más alto: el cielo.

Relatos con-fin-a-dos

2020 | Relatos con-fin-a-dos | Serie TV

Colección de cortos nacidos con ocasión del confinamiento por la pandemia del Covid-19, dirigidos por los veteranos Fernando Colomo, Álvaro Fernández Armero, Miguel Bardem y David Marqués, más el actor debutante tras la cámara Juan Diego Botto. Son relatos sencillos, una suerte de cuentos asombrosos con algún elemento sorpresivo al final, realizados en espacios cerrados, con escasos medios y pocos personajes, y conversaciones a menudo a través de videoconferencias con el móvil y el ordenador; o sea condiciones casi "dogmáticas" tipo "voto de castidad" de Von Trier. Su oportunismo es evidente, y en todo caso se puede excusar y hasta alabar a Morena Films, por seguir estando en la brecha laboral y artística en tiempos en que el mundo ha estado bastante paralizado. En “Emparedados”, de Colomo, dos vecinos que se han conocido en los balcones se juntan en el piso de él, mientras ella le explica la sórdida historia del apartamento que el otro ha reformado; “El aprendiz”, de Bardem, es bastante flojo, cómo un asesino profesional dan clases on line a un novato; no es mucho mejor “Finlandia”, de Marqués, en que una pareja está a punto de separarse, ella va a irse a Finlandia, aunque podría haber un motivo para que sigan juntos; “Self-Tape”, de Fernández Armero, habla de la prueba de casting on line de una actriz, y la ayuda que le presta un no-profesional dará pie a la sorpresa; finalmente “Gourmet”, de Botto, es una cinta sobre la especulación, con interrogatorio policial on line y humor negro algo disparatado en el desenlace.

5/10
Quien a hierro mata

2019 | Quien a hierro mata

Antonio Padín, conocido patriarca de una banda de narcotraficantes gallegos, sale de prisión, ya anciano, pues sufre una enfermedad degenerativa. Aunque lo natural sería que fuera a casa, decide ingresar en una residencia especializada. En parte le desagrada que sean testigos de la actual debilidad sus dos hijos, Kike y Toño, en cuya capacidad para hacerse cargo del “negocio” familiar no confía demasiado. Mario, enfermero jefe, se toma muchas molestias para ocuparse personalmente del cuidado de Antonio. Y es que algún misterioso hecho del pasado le liga a este hombre, del que desea vengarse de modo particularmente refinado y cruel. Todo acontece cuando Julia, la mujer de Mario, está a punto de dar a luz, y en medio de una operación de narcotráfico muy arriesgada, que lideran Kike y Toño, y que implica a chinos y colombianos. Sólida película de intriga de Paco Plaza, con grandes valores de producción, que abandona por una vez completamente el elemento fantástico del género de terror en el que se ha bregado –El segundo nombre, Romasanta, la saga [Rec]– para pegarse más al terreno de la realidad –algo que ya hacía en gran parte en Verónica, donde demostró que había alcanzado la madurez como cineasta–, con un libreto ideado por el pontevedrés Juan Galiñanes y el veterano Jorge Guerricaechevarría. Éste, que en sus inicios trabajó casi en exclusiva con Álex de la Iglesia, ha abierto el campo con éxito hace tiempo a la colaboración con otros cineastas en el thriller, véanse Daniel Monzón –La caja Kovak, El Niño–, Daniel Calparsoro –Cien años de perdón– o Norberto López Amado –El cuaderno de Sara–. La experiencia de Plaza en el terror se advierte en muchos momentos de suspense, los pasillos de un hospital, o las carreteras nocturnas son escenarios más que propicios para ello. La idea que da título al film atraviesa toda la narración, Quien a hierro mata habla de cómo el odio y el afán de venganza reconcomen los espíritus y los destruyen, incluso anulando en parte los amores nobles, en Mario el que quiere brindar a su mujer y al hijo por nacer. También puede verse en el caso de Antonio, cuyo “imperio” de nada le vale ante el avance de la enfermedad, y la evolución de dos hijos a los que considera poco menos que unos inútiles, de cuyos errores casi parece alegrarse, en lo que suponen de confirmación de la consideración que merecen a su entender. Hay en lo que ocurre una lógica interna, donde el guion sabe atar cabos, pero que dejará al espectador un regusto de amargura, porque domina un profundo pesimismo y una nula confianza en la capacidad del ser humano de sobreponerse a sus malas inclinaciones; en tal sentido al desenlace le falta un punto de brillantez. Decir a estas alturas que Luis Tosar hace un gran trabajo actoral quizá no sea decir gran cosa, porque es a lo que nos tiene acostumbrados. Por eso merece la pena hacer hincapié en la estupenda interpretación de los poco conocidos Xan Cejudo –que da vida al patriarca, y sabe hacer creíble el empeoramiento de su salud–, Ismael Martínez –el hijo más reflexivo– y Enric Auquer –el otro hijo, más impulsivo, que sabe encarnar el miedo cuando toca–, mientras que el punto de ternura lo pone María Vázquez, la esposa que ve venir demasiado tarde lo que le pasa a Mario.

6/10
Adú

2019 | Adú

Adú, un niño de Camerún, inicia un largo viaje para llegar a España junto a su hermana mayor. En Mozambique, un activista medioambiental que trata de detener las actividades de cazadores furtivos de elefantes, tiene que hacerse cargo de su hija, enviada por su madre desde España porque ha tenido un problema de drogas. En Melilla, un joven guardia civil es procesado con otros compañeros, tras la muerte de un emigrante que trataba de saltar la valla de la frontera. Segundo largometraje del profesional con extensa experiencia en capítulos televisivos Salvador Calvo. Tras mirar a la Historia de España en 1898. Los últimos de Filipinas, ahora se centra en la realidad actual de la emigración, a través de tres historias casi paralelas, pues tienen una conexión mínima. Con ellas se pretende ilustrar las diferentes caras de la crisis migratoria: la realidad de quienes viven una situación dura en su país de origen y se lanzan a una aventura compleja con tal de buscar una nueva oportunidad, la de quienes tienen que vigilar que no entren de forma ilegal, y la de quienes han pasado del primer mundo al tercero por propia voluntad. Siempre que se mezclan relatos variopintos se obtiene un conjunto irregular. Aquí sobresale sobre todo el capítulo del pequeño camerunés, con el que resulta fácil empatizar. No se ocultan las partes más horribles del tema tratado, como los mafiosos que se lucran pero dejan a quienes transportan abandonados a su suerte a las primeras de cambio, los depredadores sexuales que tratan de aprovecharse de su situación y el riesgo de muerte. Alguna secuencia resulta especialmente dura, sobre todo la que tiene lugar en un avión. Se luce especialmente el pequeño pero prometedor Moustapha Oumarou, debutante que procede de Benin, país poco cinematográfico, pero donde nació toda una estrella, Djimon Hounsou. No alcanza la misma altura el fragmento paternofilial, salvo por el buen hacer de sus protagonistas, Luis Tosar y Anna Castillo; su desenlace no provoca la emotividad que se espera. También se resuelve de forma demasiado apresurada el fragmento sobre el guardián de la ley, si bien permite indagar en cómo se sienten quienes deben afrontar las oleadas de cientos de atacantes que no dudan en tirarles cal viva si es preciso, y muestra los efectos de las terribles concertinas.

6/10
El increíble finde menguante

2019 | El increíble finde menguante

Un grupo de amigos treintañeros van a pasar el fin de semana a una amplia cabaña en medio del bosque, antaño lugar de veraneo de Alba, una de las chicas. Habrá mucha bebida y mucha cháchara, juegos y risas, pero la primera noche también servirá para constatar que la relación entre Alba y su novio Pablo no marcha bien. A la mañana siguiente, cuando Alba camina por un riachuelo, la joven despertará de repente en la furgoneta que los lleva a la casa del bosque, como si el día anterior no hubiera ocurrido. Debut en el largometraje del director y guionista pamplonica Jon Mikel Caballero, hasta ahora autor de cortometrajes. Elige para dar el salto una historia no demasiado novedosa, que ya ha adoptado diversas versiones en el cine, desde la comedia al terror, y que responde principalmente a la idea de revivir siempre el mismo día, con la salvedad aquí de que ese día va menguando cada vez. El problema de El increíble finde menguante es que el contenido argumental tiene muy escasa entidad, el distanciamiento amoroso es poco dramático, el desarrollo de la trama carece de intriga y el conjunto no consigue implicar al espectador. Jon Mikel Caballero juega con diversos elementos para captar la atención –la tirita, el balón, el trueno, la cena de los novios, los tesoros escondidos–, pero más bien parecen meros añadidos para dar consistencia a lo que no pasa de ser una ocurrencia fantasiosa, mágica, curiosa. Sabe jugar, eso sí, con la forma de modo convincente, en primer lugar con esos congelados efectistas, pero también con el uso del sonido y la eficaz idea de ir reduciendo el formato de pantalla conforme se suceden las repeticiones. También hace un buen trabajo la actriz Iria del Río (El club de los incomprendidos), protagonista absoluta del film.

4/10
Ventajas de viajar en tren

2019 | Ventajas de viajar en tren

Helga Pato ingresa a su marido en una institución mental tras comprobar en él un comportamiento desequilibrado. Un día de vuelta coincidirá en el tren con un médico de la institución que empezará a contarle el extraño caso de Ángel Sanagustín, uno de los internos más extraños que tuvo... El donostiarra Aritz Moreno debuta en el largometraje con esta comedia rarita, rarita, basada en una novela de Antonio Orejudo supuestamente igual de estrambótica: "Imaginemos a una mujer que al volver a casa sorprende a su marido inspeccionando con un palito su propia mierda", así comienza. Como se ve, el esqueleto del film es muy simplón (un viaje en tren en donde charlan dos pasajeros), simple excusa para introducir cada una de las historias de que se compone la película, a cada cual más retorcida y peculiar, por lo que podrían haberse añadido más y más relatos sin que se modificara el planteamiento, porque trama propiamente dicha no hay. Y porque muy pronto nos damos cuenta de que aquí lo único que importa es la singularidad de cada historieta, da igual si es la de Helga y su marido, la que cuenta (o inventa) el doctor en el tren o la que puede leerse en la carpeta roja sobre los internos del hospital. La cosa es epatar al espectador. Hay que reconocer originalidad de las narraciones, todas bastante descacharrantes. Sin embargo, los responsables de Ventajas de viajar en tren denotan tal gusto exagerado por lo bizarro y morboso que pueden echar para atrás a parte del público, hasta el extremo de generar repulsión. Aunque el episodio más explícito y redondo es el de la mujer-perra, una especie de fábula cercana al terror que bien podría entenderse como una metáfora del abuso machista, lo cierto es que las demás historias, claramente inferiores, son igual de surrealistas, insólitas y tendentes a lo desagradable. La sensación es que el novelista Orejudo y el guionista Javier Gullón (Invasor) han dado rienda suelta a su imaginación más calenturienta y enfermiza y… ¡hala, a ver qué sale! Que el conjunto resulte confuso y sin orden interno no les importa lo más mínimo. De hecho, Aritz Moreno afirma explícitamente por medio de un personaje que “la realidad y la verosimilitud están sobrevaloradas”. Toda una declaración de intenciones que también funciona como parapeto de trampas e incoherencias. Pese a tratarse de una comedia, no estamos ante una película para todos los paladares. Se abusa de muchas y grotescas situaciones sexuales, así como de ciertos momentos que lindan con el gore. Se agradece que el director no se recree demasiado en las imágenes y que muchas veces decida mantenerlas fuera de campo. Pero eso no impide que sobrevuele en el conjunto un tufo bastante insano. El reparto es fenomenal y variado, también con algunos rostros muy conocidos que apenas cuentan con unos minutos en pantalla. Todos ellos hacen un trabajo notable, desde el divertidísimo Ernesto Alterio (magnífico su arranque) hasta la esquizoide pareja formada por Pilar Castro y Quim Gutiérrez, pasando por un Luis Tosar muy pasado de rosca.

4/10
Intemperie

2019 | Intemperie

Poco después del fin de la Guerra Civil, un niño huye del capataz, cacique que tiraniza a un pequeño pueblo andaluz, pues le tenía recluido en su casa, en teoría con el consentimiento de sus padres, personas muy humildes forzadas a aceptar la situación, pues saben que no volverán a trabajar en las inmediaciones si se oponen a la voluntad del amo. Mientras éste emprende una intensa búsqueda con sus sicarios más fieles, el chico recibirá la inesperada ayuda de un pastor que atraviesa la zona con sus cabras. Cuarto trabajo como realizador de Benito Zambrano, rodado cuando se cumplen veinte años de su ópera prima, Solas, tras la que nunca ha alcanzado el mismo nivel. Ahora tenía una oportunidad de oro, pues adapta la brillante novela con la que debutaba en el panorama literario el extremeño afincado en Sevilla Jesús Carrasco, que se desarrollaba en un país y un tiempo determinados, y tenía muchos puntos en común con La carretera, de Cormac McCarthy, pero con los detalles de costumbrismo rural de Miguel Delibes. Traslada el relato a la inmediata postguerra, que el realizador ya trató en La voz dormida, por lo que el guión de Pablo y Daniel Remón (Casual Day) convierte una potente alegoría del abuso de poder en general, un poco en un nueva denuncia social de la época. Asoman de vez en cuando diálogos con opiniones sobre la guerra y otros temas que parecen extraídos del manual básico del buen comunista. En otro orden de cosas, el cineasta lebrijano ha filmado el largometraje como si de un western se tratara. Este recurso funciona más o menos, pues se han escogido como localizaciones áridos paisajes del Altiplano Granadino, que se distinguen poco del desierto de Arizona y similares. Sin embargo, le falta fuerza a la hora de filmar un tiroteo decisivo para la historia, se nota que Benito Zambrano no tiene ninguna experiencia rodando secuencias de acción. Como cabía suponer, se le da muy bien dirigir a los actores. Luis Tosar demuestra una vez más su versatilidad, convierte en cercano al típico personaje al margen de la sociedad, que se ve obligado a su pesar a intervenir para combatir la injusticia, que tan bien interpretaron Alan Ladd en Raíces profundas o Clint Eastwood en El jinete pálido. No desentona a su lado el jovencísimo Jaime López, que ya resultaba convincente como hijo de Natalia de Molina en Techo y comida. Además, se ha mantenido la elegancia a la hora de abordar los elementos más escabrosos, sugiriendo que late al fondo un caso de pederastia, pero sin mostrarla explícitamente.

6/10
Ola de crímenes

2018 | Ola de crímenes

Película vertebrada en torno a la confesión de Leyre a un sacerdote de los crímenes que han ocurrido a su alrededor, con ocasión de la visita de su ex Cosme, corrupto empresario, que viene a su casa con intención de desahuciarles a ella y a su hijo adolescente Asier. Éste acaba matando al progenitor, y el intento de ocultar el crimen lleva a un encadenado de más muertes violentas, que parece no tener fin. Sorprende ver a la directora Gracia Querejeta embarcada con el guionista Luis Marías en esta insulsa comedia negra. La colaboración resulta completamente fallida, la película está pidiendo a gritos un alocado ritmo dinámico, pero a cambio entrega un conjunto de sinsordadas sin chispa, que no logran arrancar apenas la sonrisa. Lo mejor del film es Maribel Verdú, que inasequible al desaliento, trata de imprimir gracia a su personaje. Peor paradas salen las compañeras femeninas de reparto, Juana Acosta y Paula Echevarría no tienen las pobrecitas nada que hacer. Mientras que a los dos actores adolescentes, Asier Ricarte y Miguel Bernardeau, les tocan unos personajes bobos, el segundo resulta especialmente soso como chaval guaperas con las hormonas disparadas por la atracción que siente por la mamá de su amigo, hasta dos veces repiten la misma gracieta zafia a cuento de su incontinencia. Los otros actores masculinos de más peso son puros comparsas, Raúl Arévalo, Javier Cámara, Antonio Resines y Luis Tosar, en este último resulta especialmente patética su intervención de apenas cinco líneas, en que escuchamos salir de su boca cerca de una docena de veces la palabra "cojones".

3/10
Yucatán

2018 | Yucatán

En un crucero transatlántico se dan cita tres estafadores: Lucas, Verónica y Clayderman. Lucas abandonó a los otros dos para hacer su trabajo en el mediterráneo, pero ahora se presenta en el barco para recuperar su amor por Verónica. O eso dice él. Ninguno de sus antiguos compinches le cree. El motivo es que han planeado estafar durante el viaje a un pasajero, reciente millonario después de ganar la lotería, y sospechan con razón que Lucas persigue el mismo objetivo. Cambio de tercio del director Daniel Monzón después de firmar tres thriller dramáticos que le han aupado hasta puestos de prestigio en el cine español, especialmente gracias a Celda 211 y El niño. Entrega ahora una comedia agradable para todos los públicos centrada en los tejemanejes de un grupo de estafadores que se persiguen como una partida de perros de caza por el codiciado zorro. Monzón cuenta con su coguionista habitual Jorge Guerricaechevarría para escribir una historia que se desarrolla por derroteros comunes a este tipo de relatos –los diversos bandos intentan estropear el plan del rival y salirse con la suya para llevarse finalmente el botín– y definir un grupo de personajes simpáticos, aunque algunos poco trabajados (los cuñados y sus esposas) y todos bastante simplones, a excepción quizá de la chica en cuestión, la única que parece tener algo en la mollera. Monzón comienza Yucatán con mucho brío y atractivo, presentando modélicamente a sus protagonistas y planteando con claridad el triángulo amoroso, alrededor del cual resultan magníficos un par de números musicales. Ya metidos en harina engancha luego al espectador con los diversos ardides de los mangantes y logra sin duda mantener el interés de la acción durante las dos horas del film, aunque al final el desenlace buenista se alarga en exceso y chirría alarmantemente. Probablemente también el guión hubiera dado para más, pues se abusa de situaciones cómicas (pero sin que inviten a la carcajada, aunque algunas tienen su gracia, como la subtrama de Toni Acosta en Marruecos) y las estratagemas rapiñeras distan mucho de ser redondas, asombrosas o sorprendentes: estamos lejos de productos al estilo Ocean’s Eleven. Pero Monzón aprueba gracias al buen rollo que genera el reparto, en donde hay que destacar a la peruana Stephanie Cayo como Verónica y a Luis Tosar como Lucas; eficaz aunque más histriónico está el argentino Rodrigo de la Serna como el pianista Clayderman. Ellos hacen posible que se vea con gusto esta amable comedia picaresca.

6/10
La sombra de la ley

2018 | La sombra de la ley

Año 1921, en los días previos al Desastre de Annual, cuando España vive una época de agitación y violencia, sobre todo en Barcelona. Hasta allí se traslada el vasco Aníbal Uriarte con el fin de colaborar con la brigada del inspector Rediú, policía corrupto que tiene que desentrañar el misterio de un brutal asalto a un tren militar para robar armas. Todo indica que los culpables han sido los anarquistas que siembran la violencia en la ciudad condal. En busca de información, el grupo visita el cabaret regentado por el Barón, mafioso sin escrúpulos metido en los negocios más turbios, y que se entera de todo lo que acontece en la ciudad. Mientras tanto, Sara, hija de un líder obrero, encabeza una manifestación feminista reprimida por la policía. El segundo trabajo del realizador Dani de la Torre, tras la prometedora El desconocido, de nuevo con Luis Tosar al frente del reparto, apabulla por su cuidado diseño de producción, ya que su ambientación de época resulta muy convincente, con ayuda de efectos visuales que permiten recrear detalles como la Sagrada Familia cuando aún no estaba muy avanzada su construcción, y gran número de extras. Pero también porque visualmente está muy por encima del cine español, por ejemplo presenta planos secuencia de acción bastante convincentes, con Tosar a porrazo limpio, o una persecución en coches de entonces a disparo limpio que deja la boca abierta al respetable, ya que nunca antes se ha visto nada igual en el cine patrio. Cuenta también a su favor con que retrata una época poco frecuentada por la industria audiovisual española, La verdad sobre el caso Savolta sería el precedente más ilustre. Pero La sombra de la ley recuerda poco a la adaptación de la novela de Eduardo Mendoza, y tiene mucho más que ver visualmente con Muerte entre las flores o Los intocables de Eliot Ness, sorprendentemente este look de cine de gángsteres cuadra bastante bien con esta etapa histórica en nuestro país, y la fotografía es bastante oscura y sucia, a tono con la trama. Pero sobre todo sería deudora de Cotton Club, pues hilvana las peripecias de numerosos personajes de los violentos años 20 que coinciden en un cabaret, en este caso el que regenta el Barón, donde también se reúne lo más granado del inframundo. Argumentalmente entronca con el western, en especial con Flecha rota, pues muestra que en un conflicto siempre existen hombres bienintencionados, en ambos bandos, que trabajan para conseguir la paz, pero que a otros no les conviene, sobre todo si la guerra les resulta lucrativa. Sería un film sobre los ideales, que resultan difíciles de mantener, pero sin los cuales el mundo difícilmente funcionaría, en este sentido Tosar borda a un personaje desencantado, a medio camino entre Rick, Humphrey Bogart en Casablanca, y los personajes marginales pero con su propio código de conducta de las sagas de Arturo Pérez-Reverte “El capitán Alatriste” y “Falcó”. Le acompaña un reparto sin fisuras, con un buen trabajo de Michelle Jenner, una creíble Sara, que oscila entre el camino de la violencia y el de la paz, pero también vuelan alto Manolo Solo, Vicente Romero, Fernando Cayo, Paco Tous como un jefe anarquista bastante humano, el poco conocido Pep Tosar –sin relación familiar aparente con Luis– como comisario conciliador, y hasta Ernesto Alterio, no siempre eficaz, pero que aquí compone muy bien al repulsivo poli apodado “El Tísico”. Llamativamente violenta, la cinta también consigue tratar algún asunto sombrío, como la pederastia, con bastante elegancia. Quizás pincha un poco hacia la segunda mitad, la poca experiencia del realizador le hace querer abarcar demasiadas cosas. Una pena, pues habría salido ganando con un montaje un poco más recortado. Pero tiene un final brillante, que desemboca a partir de una escena que parece salida de El padrino, con música operística entonada por la soprano Ainhoa Arteta, por lo que el espectador saldrá con buen sabor de boca.

6/10
Plan de fuga

2017 | Plan de fuga

La policía sigue la pista a una banda de atracadores, de la que tienen noticia de que se ha podido quedar sin su experto en cajas fuertes, motivo por el cual deben permanecer en máxima alerta acerca de a quién podrían fichar. Y en efecto, el meticuloso y solitario Víctor, que suele trabajar por libre, es requerido por unos mafiosos de la Europa del Este, para ejecutar un golpe en la cámara acorazada de un banco. Pero antes le someten a diversas pruebas, para asegurar su lealtad. El thriller español confirma su excelente estado de salud en este film, segundo largometraje de Iñaki Dorronsoro, director y guionista, rodado una década después de su prometedor debut La distancia. El cineasta demuestra que se desenvuelve a la perfección en ambas facetas. En lo referente al libreto, logra romper el saque al espectador en unas cuantas ocasiones, que no es cuestión aquí de destripar. Simplemente apuntaré los giros sorprendentes, que dirigen la trama de pronto por caminos imprevistos, con el consiguiente abandono de los que habíamos imaginado. Se diría que Dorronsoro tiene una deuda con el polar francés, a veces hace pensar en Jean-Pierre Melville, y claro, en tal caso, el lacónico Alain Hernández sería su Alain Delon. Porque crea personajes, Víctor nos interesa, también sus razones misteriosas, que le llevan incluso a rechazar a la hermosa chica que le envían para pasar la noche; a ella le da vida con convicción Alba Galocha, una actriz con clara proyección. Y lo mismo el soplón Rápido, muy bien interpretado por Javier Gutiérrez, que tiene momentos memorables, compartidos con Hernández, gracias a los vínculos que les han llevado a colaborar. También Luis Tosar sabe componer al policía huyendo de estereotipos. Las relaciones entre unos y otros personajes, que en algunos casos se desvelan en su integridad avanzado el metraje, están bien tejidas, tienen sentido, y justifican posteriores acciones y decisiones. Las películas de robos suelen destacar por el modo en que se resuelven fílmicamente los pasajes de dichos robos. Y aquí también Dorronsoro demuestra talento, tanto en los preparativos, como en los pasajes en la entidad bancaria y en la cámara acorazada, de gran tensión, con elementos que dejan paso al componente humano, y con sorpresas. El final, modélico, permite diversas lecturas.

6/10
Toro

2016 | Toro

Después de la grata sorpresa que supuso Eva, inteligente muestra de ciencia ficción española, Kike Maíllo insiste en el cine de género, esta vez el thriller, una historia de aires padrinescos en cuyo guión han trabajado a cuatro manos Rafael Cobos (7 vírgenes, Grupo 7, La isla mínima) y Fernando Navarro (Anacleto, agente secreto). Tres hermanos llevan años inmersos años en el mundo criminal en la costa andaluza, trabajando a las órdenes de Romano, un mafioso local. Pero Toro, el pequeño, que siempre le ha visto como un padre, le comunica que ha hecho para él el último trapicheo, ahora quiere ser una persona honrada. Las cosas se tuercen cuando los hermanos se ven envueltos en una persecución policial que acaba muy mal, con uno de ellos muerto, Toro en la cárcel, y sólo López en libertad. Pasados cinco años Toro está a punto de lograr la condicional, trabaja de taxista, está feliz con su novia Estrella, profesora... Pero su hermano López no puede dejar de meterse en líos, que acabarán involucrando a Toro, y enfadando mucho a Romano. Toro es una prueba más de que en España se puede hacer dignísimo cine comercial –el Toro de Osborne se diría que sustituye al clásico letrero de Hollywood–, que poco tiene que envidiar a muchos filmes estadounidenses. Aquí la acción está bien servida, aunque se abuse de la violencia. Y Maíllo prueba nuevamente que tiene gran fuerza visual, sentido de la composición del plano, y sabe hacer buen uso de la imaginería y los colores, con decorados vistosos como el del hotel-fortaleza del villano. Como es bastante típico en cintas que transcurren en el Sur, se utilizan Vírgenes y otros elementos religiosos, incluida la banda sonora, con sonido de cornetas y otros instrumentos típicos de las procesiones. De este modo se introduce una variante local en esa suerte de Padrino que compone José Sacristán, superfeliz de que le nombren hermano mayor de una cofradía. El actor se siente seguro en su personaje, al igual que Mario Casas –se le da mucho mejor hacer de chico de barrio que de "boy scout" en Palmeras en la nieve–, y no digamos Luis Tosar, su López lo ha hecho ya mil veces en otras películas. Y sin embargo, podía esperarse más de Toro, no puede negarse que el guión está atravesado de estereotipos, y le falta consistencia. Se le perdona que no invente la pólvora, pero no se entienden muchos movimientos de los personajes que ponen en peligro la vida de seres queridos, y algunos conejos que salen de la chistera sin que venga demasiado a cuento. La presencia de la niña Claudia Canal, puede ser una cuestión sentimental para Maíllo, pero la relación con su padre, López, no está trabajada, al final introduce un elemento "tierno", y da pie a algún plano resultón –el final–, pero es plana, poco creíble. Lo mismo podría decirse en relación a la novia Estrella, Ingrid García Jonsson, reducida a mero asidero de la trama, para "epatar" en cierto momento al personal.

5/10
1898: Los últimos de Filipinas

2016 | 1898: Los últimos de Filipinas

Recreación de uno de los hechos históricos que marcaron el final del imperio español, junto a la pérdida de Cuba y Puerto Rico. El final de la colonia española de Filipinas se dilató por la resistencia en condiciones muy penosas de cincuenta hombres, conocidos como “los últimos de Filipinas”, que sufrieron un asedio de casi un año en Baler, refugiados en una iglesia. Al mando se encontraba el capitán Enrique de las Morenas, al que sucedió en el mando el teniente Martín Cerezo cuando el otro murió de enfermedad. Esta página de la historia de España ya había sido llevada al cine en 1945 por Antonio Román, con el título de Los últimos de Filipinas, justo el año en que murió el mentado teniente Martín Cerezo, con un reparto de lujo para la época, y poniendo el acento patriótico en el heroísmo de los protagonistas. En esta versión que llega siete décadas después contamos de nuevo con un conjunto actoral destacadísimo, pero conforme a los nuevos tiempos se quiere arrojar una mirada más crítica y revisionista, algo desencantada; sin negar el coraje de los personajes, pero como subrayando el absurdo de la acción, poco más que una cabezonería quijotesca casi surrealista, que no valdría la pena. Firma el irregular guión Alejandro Hernández, habitual colaborador de Manuel Martín Cuenca, quien no logra insuflar progresión o dramatismo creciente a la trama, el tiempo discurre, las condiciones empeoran, la guerra ha terminado aunque los sitiados no quieran enterarse, y punto, en algún momento deberá llegar, entre delirios febriles, disparos, entierros y treguas, el final. Mientras que el discurso político de los poderosos que usan a los pobres como carne de cañón, o las quejas sobre España, concepto discutido y discutible, resulta bastante pobre. En el ínterim se nos presentan los personajes, algunos reales, otros ficticios, quizá demasiado aislados, se echa en falta entre ellos algo parecido a la camaradería. De los auténticos resulta poco humano el empecinamiento de Martín Cerezo (Luis Tosar) en mantener la plaza, mientras el médico de Carlos Hipólito resulta bastante plano, y el detalle del opio del fraile de Karra Elejalde algo forzado; en cambio la posición del desertor está bien descrita, pues pugnan en él el deseo de salvar el pellejo con la inevitable sensación de traicionar a los suyos, para la que necesita autojustificarse incluso estentóreamente. El joven aspirante a pintor, al que da vida Álvaro Cervantes, y que proporciona de algún modo el punto de vista del espectador, desde la ingenuidad al rechazo ante lo que ocurre, debería haber dado más juego; mientras que el brutal militar de Javier Gutiérrez es puro cliché. Hay un esfuerzo de producción importante de Enrique Cerezo, con Televisión Española, Telemadrid y 13 TV, lo que se nota en la recreación de época, el esfuerzo de documentación, la fotografía de parajes naturales y abundantes escenas de acción bélica, pero Salvador Calvo, bregado en televisión, no las sirve de un modo excesivamente vibrante, el presupuesto da para lo que da. Así pues, se agradece una nueva mirada a este episodio de la Historia de España, pero el resultado no es enteramente satisfactorio.

4/10
A cambio de nada

2015 | A cambio de nada

Daniel Guzmán, actor de series como Aquí no hay quien viva y largometrajes como Mía Sarah, ganó como director un Goya en 2003, al mejor corto, por Sueños. Debuta en la realización de un largometraje con A cambio de nada, donde también ha escrito el guión, que incluye algunos elementos autobiográficos. Darío, adolescente de un humilde barrio madrileño, no logra encajar demasiado bien la dura separación de sus padres, por lo que se está echando a perder. No sólo saca cada vez peores calificaciones, sino que empuja a su inseparable amigo y vecino Luismi por el mal camino, pues ambos roban artículos en grandes almacenes, y piezas de moto que venden al propietario de un taller de reparaciones sin muchos escrúpulos. No le faltan buenas intenciones a Guzmán, que habla de los terribles efectos de la desestructuración familiar, y de la tensa situación que se produce cuando los hijos quedan atrapados en medio de dos progenitores que se guardan rencor. Su film tiene también interés social, al hablar de chicos desfavorecidos, en un tono que trae a la mente títulos como Deprisa, deprisa, Barrio, El Bola, y en algunas secuencias los exitosos filmes del cine quinqui de los 80, como Perros callejeros, con sus delincuentes juveniles. Ha captado muy bien determinados ambientes, que Guzmán parece conocer a fondo, y personajes representativos a los que sabe encontrar aspectos positivos sin ocultar sus miserias. Le ayudan los espontáneos jóvenes Miguel Herrán y Antonio Bachiller, cuyos personajes parecen bastante naturales, sacados de la calle. Igual ocurre con Antonia Guzmán, la nonagenaria abuela del cineasta, que en un personaje que debe ser muy similar a sí misma transmite gran serenidad y resulta entrañable. Les arropan los actores de primera fila Luis Tosar, Felipe Vélez y María Miguel, con su fuerza habitual, pero a los que posiblemente por respeto, Guzmán no se ha atrevido a contener. También peca de defectos de principiante, alargándose demasiado en ocasiones, o con reiteraciones que dan al traste con algún hallazgo, por ejemplo la inexplicable pasión del dueño del taller por las canciones de Julio Iglesias, que al principio resulta hilarante, pero acaba agotando. Su principal defecto reside en que le falta sutilidad a la puesta en escena, y también cuando en la secuencia del juicio se empeña en reiterar el mensaje del film, por si alguien no lo ha captado.

5/10
Ma ma

2015 | Ma ma

A Magda, maestra en paro que trata de sacar adelante a su hijo, le diagnostican cáncer de mama. Al tiempo que intenta sobreponerse a su problema, inicia una extraña relación con Arturo, un tipo vinculado al mundo del fútbol que se convierte en un padre para el chico. Julio Medem estaba considerado uno de los grandes realizadores españoles al principio de su carrera, cuando Vacas, su ópera prima, contaba con un guión sólido propio, y producciones como La ardilla roja o Los amantes del círculo polar, también escritas por él, ocultaban muy bien su vacuidad con su potencia visual y su muy personal surrealismo narrativo. Pero con el paso del tiempo quedó claro que a pesar de su buen hacer, el donostiarra tenía poco que contar, cayendo en el despropósito en especial con Caótica Ana y Habitación en Roma. En Ma ma parece haber encontrado un tema de calado, arriesgado pues los espectadores tienden a huir del cine sobre enfermedades terminales, pero de indudable interés, el cáncer de mama, un duro y extendido mal. Cuenta para ello con un reparto solvente, pues Penélope Cruz a veces ha entregado creíbles interpretaciones y Luis Tosar, ha demostrado ser un todoterreno, ambos acompañados por secundarios solventes. Pero sus personajes se comportan con poca humanidad, no parecen de carne y hueso.  El trabajo interpretativo no puede superar semejante lastre, por lo que resulta muy difícil que alguna afectada o sus familiares sientan cercanía con lo que se narra. Además, las imágenes de Ma ma (se supone que un ingenioso juego de palabras que hace referencia a la maternidad, la vida, y el cáncer de mama, la muerte, ése es el nivel de la cinta) destilan muy poco dolor. Algún hallazgo ocasional, como el médico cantante, que tiene su gracia al principio, acaba agotando por sobredosis, y al final resulta ridículo, como algunas figuras metafóricas, como la omnipresencia de una niña simbólica en el tramo final.

4/10
El desconocido

2015 | El desconocido

Por regla general, la esposa de Carlos, ejecutivo bancario, se ocupa de llevar a sus dos hijos al colegio. Un día decide acercarles en su coche, pero poco después de emprender el camino, recibe la llamada anónima de un tipo que parece conocerle a fondo, y que le avisa de que le ha colocado una bomba bajo los asientos que se activará si alguien se levanta. También podría detonar él mismo los explosivos, si no le transfiere una elevada cantidad de dinero, en poco tiempo... Sorprendente debut en el largometraje de Dani de la Torre, hasta ahora cortometrajista, que compone un thriller frenético de ritmo 'in crescendo', que por momentos parece estar a punto de ahogar al espectador. En cierta forma, el realizador parece haber heredado el espíritu del ameno y trepidante cine de Tony Scott, al que no por casualidad le dedica el film en los títulos finales, pero sin recurrir a los frenéticos montajes del fallecido británico, lo que funciona bastante bien. De hecho, el español se luce precisamente cuando se distancia, por ejemplo en un largo (y brillante) plano secuencia que presenta a la jefa de artificieros, un personaje que tendrá mucho peso en el desenlace. Parte de un guión de Alberto Marini muy superior a otros trabajos suyos, como Extinction o Mientras duermes, que integra muy bien los giros y está lleno de situaciones estremecedoras, a pesar de que todo transcurre casi al completo en un coche. Pero sobre todo, el texto logra dotar de enorme humanidad a todos los personajes, incluso a los que toman una posición equivocada. Esto último posibilita impecables trabajos de un reparto que cuenta con el todoterreno Luis Tosar, de nuevo a su nivel habitual en un film que se estrena muy poco después de Ma ma, donde se le nota un poco perdido. Le respaldan dos modélicos niños actores, Paula del Río (con más papel) y el jovencísimo Marco Sanz, y excelentes secundarios, como Javier Gutiérrez, que demuestra que no ganó el Goya por La isla mínima porque le sonó la flauta. Algunos logran mantener el tipo a pesar de que su personaje sobre el papel resulta un tanto simple, como Fernando Cayo, responsable de las fuerzas policiales, y Goya Toledo, la madre. Quizás destaque sobre todos ellos la veterana Elvira Mínguez, en un papel distinto a los que ha interpretado hasta ahora, una jefa de artificieros que refleja la mirada de quienes tienen vocación de servicio público en situaciones extremas. En la temporada de premios tendrá mucho que decir. Quizás se note la condición primeriza del realizador en el tramo final, que se alarga un poco más de lo necesario, quizás con algún diálogo un tanto reiterativo o innecesario. Pero este defecto no hace naufragar el conjunto, ni ensombrece el mérito de que El desconocido introduce equilibradas críticas al sector bancario, en relación con la actualidad, tratando de defender todas las posturas, y advierte de los riesgos de descuidar a la familia. En suma, cuenta con todas las papeletas para seducir al gran público.

6/10
Cien años de perdón

2015 | Cien años de perdón

En una mañana lluviosa, seis enmascarados asaltan la sede central del Banco Mediterráneo, en Valencia. El grupo, liderado por "El Uruguayo", tiene previsto en teoría vaciar las cajas de seguridad y escapar por un túnel excavado que comunica con el metro. Pero éste ha quedado inundado, pues ha caído demasiada agua, y además uno de los empleados consigue presionar el botón de alarma, por lo que la policía rodea el lugar. Mientras, Ferrán, jefe de gabinete de la presidenta de la Generalitat Valenciana, se entera del atraco, pero descubrirá que los culpables no son simples ladrones, sino que alguien de su partido les ha enviado allí por algo... Tras Combustión, una de carreras automovilísticas callejeras, Daniel Calparsoro trata de seguir la línea de los nuevos thrillers españoles, cuya trama policíaca sería una excusa para la crítica social. Para ello ha reclutado al libretista Jorge Guerricaechevarría, responsable de Celda 211 y El niño (y al actor de ambas Luis Tosar), aunque el cineasta parece tener en mente sobre todo La caja 507, con la que la trama tiene algunos puntos en común (el intérprete de aquélla, José Coronado, también interviene aquí de forma breve). Al realizador se le da bien componer eficaces secuencias de acción, por lo que el arranque resulta bastante prometedor, y logra que su reparto sea convincente. Por desgracia, le falta una vuelta de guión a los personajes, a los que les falta un toque de humanidad que les saque del maniqueísmo. Acaba perdiendo definitivamente a Calparsoro su poca sutilidad para la denuncia, y su ansia por meter demasiados temas: la corrupción política, los desahucios, las preferentes y las malas praxis de los bancos, las reducciones de plantilla... ¡y hasta el corralito argentino! Una cosa es rodar cine negro que describa lo peor de la sociedad (la base de los mejores clásicos del género) y otra componer un panfleto, donde aunque no se menciona ningún partido político sólo falta que el realizador nos indique a quién piensa que debemos votar en las próximas elecciones.

4/10
El Niño

2014 | El Niño

El mundo del narcotráfico en el estrecho de Gibraltar, con la droga que viene de Marruecos, las pequeñas organizaciones y las mafias que se lucran de ella, más las fuerzas del orden españolas que tratan de desarticularlas, o al menos aprehender grandes alijos. Jesús es un veterano policía nacional, que lleva más de tres años trabajando codo con codo con Eva para dar un gran golpe a los narcos de Gibraltar, motivo por el cual vigilan de cerca a 'El Inglés'. Pero una operación no sale bien, y Jesús pasa a patrullar con 'El Pájaro', o sea, un helicóptero, aunque en su tiempo libre sigue investigando en el Peñón y pasando información valiosa a Eva. Mientras, dos jóvenes andaluces, 'El Niño' y 'El Compi', más un socio marroquí de su edad, Halil, montan su personal negocio de tráfico de drogas, al margen de sus mayores. La asociación de Daniel Monzón con Jorge Guerricaechevarría sigue mostrándose fructífera tras Celda 211. De nuevo entregan un potente  y entretenido thriller con buen ritmo, ambientado en el mundo criminal, con bastantes virtudes. Para empezar, las escenas de acción son muy resultonas, las persecuciones automovilísticas y del helicóptero en su seguimiento de las lanchas rápidas y las motos de agua, con momentos que no tienen nada que envidiar a lo que nos suelen entregar los especialistas de Hollywood. Y el marco geográfico del Estrecho, con el permiso de la serie El Príncipe, no había sido hasta ahora muy explotado, y aquí se revela muy cinematográfico. Por otro lado, hay un esfuerzo realista en pintar de modo adrenalítico a los dos bandos enfrentados en la actividad del tráfico de drogas, y cómo el deseo de dinero fácil de un lado, o el deseo de detener a criminales, del otro, impide llevar una vida normal, formar una familia, etcétera, cosas que claramente se anhelan. La idea de que tus aliados pueden también traicionarte y jugártela, con respuestas brutales, está presente entre los agentes de la policía y entre los narcos, y resulta poderosa. De todos modos, la idea de concebir el enfrentamiento que vertebra el film como un "juego" tiene el problema de obviar la lacra social que supone la droga y su consumo, puede parecer que se minimiza el impacto y la moralidad de lo que hacen tres jovencitos para ganarse unos euros, pobres, sólo tratan de salir adelante, forjarse un futuro mejor y tal... Seguramente el principal problema que arrastra El Niño es su subtrama sentimental, el romance de 'El Niño' con la hermana de Halil, bastante convencional, con escenas muy alargadas y donde se explota en exceso y lánguidamente el "sex appeal" de los debutantes Jesús Castro –que hace un trabajo aceptable– y Mariam Bachir –más limitada de registros–. Son personajes más interesantes que el de ella los juveniles 'El Compi' –Jesús Carroza, que aporta cierto desahogo cómico– y Halil –Saed Chatiby– con un rostro perfecto para encarnar a alguien frágil con vitola de perdedor. De todos modos, en el aspecto actoral son los actores veteranos los que se llevan el gato al agua, Luis Tosar esta brillante como policía tozudo, obsesionado con su presa, y les respaldan muy bien sus compañeros agentes Eduard Fernández, Sergi López y Bárbara Lennie. En cuanto a Ian McShane, su presencia sólo cabe calificarla de anécdotica.

6/10
Musarañas

2014 | Musarañas

En sus inicios, Álex de la Iglesia pudo rodar su primer largometraje, Acción mutante, porque le produjo Pedro Almodóvar, que constituía el principal reclamo publicitario. Ahora el bilbaíno da la alternativa a los jóvenes Juanfer Andrés y Esteban Roel, autores de los cortos Canteca de Macao: Desfase y 036, y de forma similar, el gancho cara a las taquillas de Musarañas es el apadrinamiento del responsable de El día de la bestia. Musarañas se desarrolla en los 50, cuando Montse, una costurera que por culpa de su agorafobia no puede salir de su piso madrileño, recoge a Carlos, un vecino que se ha roto una pierna al caerse por las escaleras cuando pretendía huir por unos días de la ciudad. Por la noche, éste recibe la visita de la joven hermana de su anfitriona, criada por ésta después de que su madre muriera durante el parto y el padre desapareciera durante el estallido de la Guerra Civil. La chica advierte al recién llegado de que debe huir porque Montse sufre una evidente perturbación mental... Roel y Andrés se revelan como dos nombres a tener muy en cuenta, gracias a la potencia de sus imágenes, y a su capacidad de crear una opresiva atmósfera en un escenario único, pues toda la cinta se desarrolla en el mismo inmueble. Son capaces también de introducir sutiles golpes de humor negro, y aciertan al mantenerse dentro de los cánones de las historias de fantasmas más clásicas. Musarañas cuenta además con una sorprendente interpretación de Macarena Gómez, que compone a una Montse de la que no sólo se ofrece su lado terrorífico, ya que el film trata de explicar sus comportamientos. Le secundan actores de primera, pues Nadia de Santiago realiza un gran trabajo como la hermana, Hugo Silva (el 'invitado') vuelve a demostrar que es un gran actor, y en sus breves apariciones Luis Tosar reafirma su habitual eficacia, aportando la mayoría de los elementos cómicos. Por desgracia, un guión no del todo redondo, termina por lastrar un film que podría haber dado mucho más de sí. A lo largo de Musarañas nunca está lo suficientemente bien explicado que el personaje de Montse sea capaz de dominar a todos los demás, lo que acaba trayendo a la memoria lo bien orquestado que estaba el libreto de Misery, su principal inspiración, donde estaba mejor narrado que James Caan no pudiera escapar de una terrorífica Kathy Bates.

5/10
Murieron por encima de sus posibilidades

2014 | Murieron por encima de sus posibilidades

Isaki Lacuesta, un director con vitola de autor, ha demostrado ya su oficio cambiando de género y estilo con gran facilidad, pero esto tiene sus riesgos, este film trae a la memoria el nombre de Juanma Bajo Ulloa, cuya carrera entró en declive, paradójicamente, con su película más alocada y comercial, Airbag. Murieron por encima de sus posibilidades aborda de modo transgresor y salvaje los efectos de la crisis económica y de valores en una serie de tipos, que han acabado asesinando a personas cercanas en un momento de profundo hartazgo. Recluidos en un centro psiquiátrico, deciden fugarse para secuestrar al director del Banco Central, que tiene una guarida secreta para sus juergas en el mar, debajo de lo que parece una simple chalupa. Lacuesta reúne un reparto coral de actores muy conocidos, sin querer hacer un recuento exhaustivo desfilan por ahí Raúl Arévalo, Luis Tosar, Carmen Machi, José Coronado, Imanol Arias, Ariadna Gil, Emma Suárez... Y orquesta un montón de situaciones surrealistas, delirantes, brutales, y hasta tarantinescas, que no falte “de ná”, incluido el gore. Pretende ser divertido mostrando una sociedad egoísta, compuesta por individuos tarados, que han creado un monstruo de muchas cabezas que difícilmente puede ser sanado, si cortas una saldrán cuatro nuevas. En realidad, resulta irritante y cansino, e incluso se diría que algunos de los intérpretes no acaban de encontrarse demasiado cómodos enredados en el disparate en que consiste el film.

3/10
Los fenómenos

2014 | Os fenómenos

Abandonada por su marido, Neneta decide volver con su bebé a su pueblo natal. Aunque se ve obligada a vivir en una furgoneta, pues tiene miedo de enfrentarse por los errores del pasado a su madre, ésta se presta a hacerse cargo de su hijo mientras ella busca trabajo. Ante la falta de perspectivas, acaba solicitando un puesto de peón en una obra. Cuando le dan la oportunidad de probar, tendrá que abrirse camino en un mundo de hombres. Segundo largometraje de Alfonso Zarauza, tras la prometedora aunque decepcionante La noche que dejó de llover, de 2008, donde ya contaba con Luis Tosar, que aquí le apoya como secundario, y productor. El realizador se supera a sí mismo con una incursión en el cine social, con personajes muy humanos, que en cierto modo recuerdan a los de las mejores películas de Ken Loach, pero trasladados a la realidad española de los años inmediatamente anteriores a la crisis inmobiliaria. Aunque se mantiene algo del pesimismo de casi todos los trabajos del británico, éste queda muy suavizado por sus numerosos golpes de humor típicamente gallegos. Los fenómenos tiene buenos cimientos, pues cuenta con un sólido guión coescrito con la debutante en estas lides Jaione Camborda. Y se sostiene en gran medida porque la fenomenal Lola Dueñas realiza uno de sus trabajos más logrados hasta la fecha, si no el mejor, como una mujer que tiene que superarse a sí misma, soportando para darle un futuro a su retoño la dificultad que ya supone para un neófito empezar a trabajar en una obra cuando le dan los peores trabajos, y los compañeros encima le hacen novatadas. Los otros personajes son bastante reconocibles –el graciosete, el capataz que tiene que ponerse duro, un testigo de Jehová que invita a sus compañeros a beber refresco de naranja porque no toma alcohol, un empresario paternalista–, y están defendidos por secundarios excelentes, como Miguel de Lira y Juan Carlos Vellido. Además, logra introducir con muchísima sutilidad problemas que explican la actual situación que se vive en España. Por ejemplo, Los fenómenos muestra el impacto que supuso la burbuja inmobiliaria –sin juzgar a nadie–, y describe la ilusión de prosperidad que llevaba a muchas personas a hipotecarse dejando como aval la casa de sus padres. Quizás decae un poco hacia el final, pero se trata de un film de interés.

6/10
Una noche en el viejo México

2013 | A Night in Old Mexico

Red Bovie es un anciano cowboy texano al que han quitado su rancho, su destino más probable es una residencia de la tercera edad, algo que no encaja con su arrolladora personalidad. Tal circunstancia coincide con la llegada de su nieto Gallie, un joven al que no conocía, que siempre ha vivido en la gran ciudad, y cuyo atuendo de vaquero parece más propio de una tienda de disfraces que de un auténtico cowboy. Ambos emprenden un viaje en coche al viejo México, y en el camino recogen a dos tipos mal encarados, a los que acaban echando del vehículo aprovechando una parada, lo que hace que sin saberlo llevan una bolsa rebosante de dinero. Después de Pájaros de papel, Emilio Aragón ha emprendido, como tantos cineastas españoles, su particular aventura americana, rodando en inglés y con un reparto donde sobresalen el oscarizado Robert Duvall, y el protagonista de War Horse (Caballo de batalla) Jeremy Irvine. Aunque la idea de Una noche en el viejo México es simpática –abuelo y nieto estrechando lazos, transmitiendo veteranía el primero, ganando experiencia y venciendo la bisoñez y la ingenuidad el segundo, con el ‘macguffin’ de una trama de dinero del narco, un modelo que tuvo como maestro en el western a John Wayne– y se ha contado con William D. Wittliff, uno de los guionistas de la mítica El corcel negro y varias cintas con vaqueros, el director no puede evitar cierta blandura en su película, no hay espacio para escenas verdaderamente dramáticas o de cierto impacto, todo resulta más que previsible, también en lo relativo a la subtrama amorosa. Así pues es una cinta amable, de buena factura en su diseño de producción, y se disfruta de la interpretación de Duvall; pero nunca logra sorprender o emocionar.  

5/10
Una pistola en cada mano

2012 | Una pistola en cada mano

El siempre interesante realizador barcelonés Cesc Gay (En la ciudad, Ficción) estructura su sexto film, Una pistola en cada mano, como una sucesión de encuentros de dos personajes distintos por escena, en diferentes localizaciones de su ciudad natal. De nuevo describe a urbanitas representativos de la España actual, con la diferencia de que éstos han ido madurando, como el propio realizador, y ahora andan en torno a la cuarentena. Una pistola en cada mano se compone de varios segmentos, que finalmente se unen. J., que no se siente feliz a pesar de tenerlo todo, se encuentra casualmente con E., que por problemas económicos se ha visto obligado a volver con sus padres. S. lleva a su hijo a casa de su ex mujer, a la que no ha olvidado un par de años después del divorcio. Mientras persigue a su esposa a la que supone infiel, G. se reencuentra con un conocido, L., que pasea a su perro. A pesar de que está casado, P. intenta llevarse a la cama a Mamen, una compañera de trabajo. Durante un breve trayecto en coche, María mantiene una conversación sin tapujos sobre sus intimidades matrimoniales con el marido de su mejor amiga, Sara, que a su vez les espera con el cónyuge de ella. Gay reflexiona sobre el dolor que causa la infidelidad, el desconcierto que provoca la ruptura familiar, la soledad, y otros temas que en mayor o menor medida han ido apareciendo en su cine, centrándose sobre todo en los personajes masculinos, aunque uno de los temas más recurridos sea la dificultad de éstos para comprenderlas a ellas. El título, Una pistola en cada mano, es una referencia simbólica a las dificultades del individuo para mantenerse fiel y 'atender a un único arma'. El lujoso reparto reúne casi por completo a los más destacados intérpretes de mediana edad del cine en español (con Javier Bardem, Sergi López y Carmelo Gómez estarían prácticamente todos). Aunque se nota la mano del realizador en la dirección de actores, su gran especialidad, no todos están a la misma altura, lo que provoca cierta descompensación en los diferentes tramos de los que consta Una pistola en cada mano. Una vez más, Cesc Gay se asegura de rodar con cámara, Javier Cámara, impresionante como ex marido desesperado en el que quizás sea el mejor tramo, junto a la menos conocida pero sorprendente Clara Segura (Los niños salvajes). El mano a mano entre Leonardo Sbaraglia y Eduard Fernández (otro actor recurrente de Cesc Gay), viene a ser sencillamente increíble, al igual que el duelo de titanes que se establece entre Luis Tosar y Ricardo Darín, sin duda dos pesos pesados. La conversación entre Eduardo Noriega y Candela Peña funciona, más por la labor de ella, aunque el santanderino está bastante correcto. El último episodio acaba siendo inferior, a pesar del inmenso talento de Leonor Watling, que se mide con un Alberto San Juan que da lo justo, y posteriormente con un contenido pero insulso Jordi Mollà y una Cayetana Guillén Cuervo decepcionante en su regreso a la pantalla de cine, tras ocho años centrada en la televisión.

6/10
Operación E

2012 | Operación E

José Crisanto Gómez Tovar es un campesino, padre de familia numerosa, que viven en la selva colombiana, donde ha sufrido las consecuencias de la violencia, primero de los paramilitares, y ahora de la guerrilla de la FARC, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Un día se presentan en casa de José Crisanto unos guerrilleros y le entregan a un bebé de pocos meses y maltrecha salud, pidiéndole que lo cuide sin llevarlo a ningún centro hospitalario. Al principio obedece, pero cuando la vida del pequeño corre peligro lo lleva al hospital, asegurando que es el hijo de una pariente fallecida; terminará en manos de la asistencia social del estado. Dos años después, la FARC reaparece en la vida de José Crisanto, reclamando al niño dejado en custodia. Nueva colaboración de Antonio Onetti, guionista, y Miguel Courtois, director, tras El Lobo (2004) y GAL (2006). Como en esos filmes, en Operación E parten de hechos reales, y logran sin duda su mejor trabajo: la historia resulta creíble y está bien contada, de modo que el espectador participa de la tragedia personal del protagonista, que siguiendo el instinto de supervivencia, debe defender a los suyos, cuidar de un inesperado bebé, y templar gaitas con la guerrilla, a la que se suman luego las legítimas autoridades. Hay sobriedad y verismo en la narración, a la que se imprime una suave ironía por cómo acaban discurriendo las cosas; Luis Tosar entrega una interpretación de enorme mérito, realmente se transfigura en su personaje. Puestos a poner alguna pega a Operación E, está la dificultad de entender a algunos personajes por su español, tan cerrado, aunque pese a todo la historia se sigue perfectamente.

6/10
Crebinsky

2011 | Crebinsky

Prometedor debut en el largometraje de Enrique Otero, joven realizador coruñés, hasta ahora autor de un documental y el corto Os Crebinsky, cuyos personajes ha recuperado en esta cinta. El propio Otero ha coescrito el film con el coprotagonista, Miguel de Lira. Ambos han obtenido el Premio Alma al Mejor Guionista Novel, en el Festival de Cine de Málaga, donde también recibió el premio Signis. El argumento es totalmente surrealista. Los hermanos Crebinsky son dos huérfanos que viven con su vaca, Muchka, junto a la costa gallega. Un día encuentran a un piloto alemán fallecido tras arrojarse en paracaídas, que tiene en su poder un extraño transmisor. Mientras un submarino estadounidense llega a los alrededores, en busca de un sitio mejor para el desembarco de los aliados que Normandía, los Crebinsky salen en busca de su vaca, que se les ha perdido. Les persiguen unos soldados alemanes que andan por el lugar para recoger wolframio y que esperan recuperar el transmisor. Otero hace gala de una gran imaginación visual, creando una ambientación inclasificable, que bebe de las películas de Emir Kusturica, Jean-Pierre Jeunet y Federico Fellini. Ahí reside la mayor parte del encanto de la cinta, que por otro lado tiene un tono amable, y cuenta como secundarios con los solventes Luis Tosar y Celso Bugallo. Algunos golpes de humor son acertados y tiene momentos de altura, como la versión española de “Lili Marleen”, que canta una tal Loli Marleen (personaje de la actriz Patricia de Lorenzo). Juega en su contra la falta absoluta de contenido –si le han dado el premio Signis habrá sido por la falta de rivales de peso en el certamen malagueño–, y finalmente se estanca por completo hacia la mitad.

4/10
Mientras duermes

2011 | Mientras duermes

El especialista en terror Jaume Balagueró vuelve a dirigir en solitario, tras el éxito de las dos entregas de [Rec], rodadas junto a Paco Plaza. En esta ocasión, el realizador se olvida de lo sobrenatural, para centrarse en un film sobre un personaje psicótico, en la línea de su cinta para televisión Para entrar a vivir, más cercana al thriller y al suspense. También está filmada de forma más convencional, tras la cámara en mano de la famosa cinta del edificio infectado por un virus. César, portero de un edificio aparentemente encantador, en realidad se aprovecha de que tiene todas las llaves de los vecinos para llevar a cabo un macabro 'juego'. César está obsesionado con Clara, una vecina que vive sola, a la que hace la vida imposible enviándole mensajes anónimos o llenando su piso de cucarachas. Pero también siente una enorme atracción por ella, y cada noche se esconde bajo su cama y con ayuda del cloroformo, acaba durmiendo a su lado. Aunque una niña, vecina de enfrente de Clara, sospecha algo porque ha visto salir del lugar a César, éste la tiene comprada con pequeños chantajes. A César se le descontrola el 'juego' con la llegada del novio de Clara, que hasta ese momento la tenía un tanto abandonada. Técnicamente impecable, Balagueró logra un enorme suspense, e imágenes impactantes del acoso del portero, de los insectos, etc. Cuenta a su servicio con una esmeradísimo Luis Tosar, que logra hacer creíble a un personaje muy oscuro, totalmente desquiciado, que hacia el exterior parece amable, pero que disfruta haciendo daño. Con otro actor menos brillante, la película naufragaría enseguida. Le acompañan selectos secundarios que realizan buenos trabajos, como Marta Etura, su novia en la vida real, con la que había rodado Celda 211, aunque resulta especialmente destacable el trabajo de Petra Martínez, como anciana solitaria. Sin embargo, el film resulta especialmente árido y retorcido. En todo momento, el punto de vista es el del psicópata, un tipo que no tiene ni un resquicio de humanidad. Parece que Balagueró se haya planteado el reto de que el espectador se descubra a sí mismo del lado de este tipo, lo que puede resultar bastante incómodo. Lo consigue parcialmente en algunas secuencias de tensión, en las que se espera que el personaje escape sin que le descubran, pero en general no es un King Kong o Frankenstein que consiga el apoyo del público, pues resulta demasiado mezquino. También se excede en violencia en algún tramo, por lo que el film acaba siendo sobre todo apto para los incondicionales del 'gore'.

4/10
18 comidas

2010 | 18 comidas

El director lucense Jorge Coira debutó en el largometraje con El año de la garrapata, y tiene una amplia experiencia en series televisivas como Pelotas o El comisario. Cuando inició la pre-producción de ésta, su segunda película de cine, decidió proponerle que interpretara a uno de los protagonistas a Luis Tosar, aprovechando que el actor se hizo gran amigo suyo cuando ambos eran compañeros en un instituto de Lugo. A Tosar le interesó tanto el proyecto que no sólo le dijo que sí, sino que acabó convertido en coproductor. El film se estructura en tres partes que transcurren en las respectivas comidas básicas del día: el desayuno, la merienda y la cena. Entrecruza las andanzas de diversos personajes de Santiago de Compostela. Un músico callejero recibe la inesperada llamada de la mujer que fue el amor de su vida, pero que finalmente se casó con otro con el que tiene un hijo, una chica prepara una prueba para entrar como cantante en una orquesta, un homosexual que vive con su pareja ha invitado a comer a su hermano, un macedonio se busca la vida por las calles de la ciudad, dos tipos se emborrachan desde primera hora de la mañana, un actor de moda espera que desayune con él una atractiva joven... Rodada a base de improvisaciones, Jorge Coira creó los personajes, se reunió con los actores para asegurarse de que entendían sus motivaciones y sus conflictos, y posteriormente les dejó inventar cómo se comportarían éstos. Consigue un gran realismo en las interpretaciones, gracias a esta técnica, y a la calidad de actores como el citado Tosar, la impagable Esperanza Pedreño, Sergio Peris-Mencheta y especialmente Pedro Alonso, protagonista de la serie Padre Casares, que se luce con el personaje del actor, en espera de una cita que se resiste a llegar. Rodada en sólo nueve días, Coira no parece albergar grandes pretensiones, y su obra es irregular porque algunas historias se quedan en meras anécdotas. Pero 18 comidas, que empieza como una comedia intrascendente, logra crecer por momentos y acumula fragmentos de cierto dramatismo, casi siempre en torno al tema de la desorientación vital en la sociedad moderna. La esposa que le confiesa a su marido que no sabe si dejarle porque se siente infeliz, y el hombre que por su forma de pensar se siente incapaz de soportar jamás la homosexualidad de su hermano son quizás las piezas de mayor interés de este puzzle.

5/10
Lope

2010 | Lope

Siglo de Oro español. El soldado Lope de Vega vuelve de la guerra en las Azores, dispuesto a establecerse en Madrid y no volver a servir en el ejército. Tras enterrar a su madre, decide cultivar su pasión por el teatro y los versos, buscando el respaldo del empresario Jerónimo Velázquez. Logrará ganarse su confianza, al tiempo que cultiva una relación amorosa clandestina con su hija, Elena Osorio, y se siente atraído por Isabel de Urbina, de noble familia.El cine hispano sigue haciendo un esfuerzo por abordar tramas interesantes de su apasionante pasado, tras Alatriste y La conjura de El Escorial. Y hay que agradecer el gran esfuerzo de producción, la ambientación histórica es impresionante, y el elenco de actores bastante aceptable. Pero como ocurría en los mencionados títulos, el resultado es desigual. La idea al abordarse libremente la vida de uno de los genios de la literatura española, Lope de Vega, y que remite a Shakespeare enamorado, es ofrecer sus cuitas amorosas, al hilo de su vocación a las letras. Aunque una cosa es la intención, y otra el resultado, un tanto deslavazado.No es fácil dilucidar si es cosa del guión de Jordi Gasull e Ignacio del Moral, o de la puesta en escena de Andrucha Waddington, pero la sensación del conjunto es de escasa vertebración e indefinición de personajes. Valga a tal efecto, un ejemplo. Arranca el film con una carta de Lope dirigida a su madre, y tal recurso epistolar, junto a la muerte de ella, poco aportan a la historia. Se nos indica que al protagonista le importan las apariencias -de ahí ese entierro, por encima de sus posibilidades-, pero luego esto parece inconexo con la posterior descripción del triángulo amoroso, donde los auténticos sentimientos de Lope hacia Elena e Isabel son poco nítidos, y no parecen desde luego en ninguno de los casos los de un enamorado. Es cierto que hay algunas escenas que funcionan -la improvisación de los sonetos, el encuentro de las dos mujeres...-, pero falta el deseable ritmo brioso y domina la frialdad en la narración, con enredos y rencores que no conmueven, y sentimientos y modos de actuar muy básicos, como esas exageradas miradas lascivas de Elena (Pilar López de Ayala) en los primeros pasos del film, o el modo en que se resuelve un juicio. Por otra parte, el conocedor de la obra de Lope echará en falta un mayor recurso a ella, aunque ciertamente, con respecto al caso Shakespeare, el hándicap estriba en que es menos conocida por parte del gran público.

4/10
También la lluvia

2010 | También la lluvia

  Año 2000. Un equipo de cine español se encuentra en Bolivia rodando una película centrada en Fray Bartolomé de las Casas, Cristobal Colón y la colonización de América. Su trabajo cuestiona la ambición que movía a los conquistadores, subraya la pacífica existencia hasta entonces de los indígenas, y aplaude la defensa de sus derechos por parte de adelantados como De las Casas y el sacerdote Antonio Montesinos. Sin embargo las intenciones revisionistas del film chocan con el modo en que el productor Costa se jacta de que tiene extras nativos por cuatro perras, o las indicaciones que dan a su actor principal indígena, Daniel, para que no se involucre en las protestas contra el gobierno, que pretende privatizar la explotación del agua. Inteligente película de Icíar Bollaín, en la que sin duda es su película más ambiciosa, por discurso narrativo y por el esfuerzo de producción. Cuenta con un libreto de Paul Laverty, guionista habitual de las últimas películas de Ken Loach. La idea es trazar un paralelismo entre la llegada al nuevo mundo de Colón y sus hombres, y el desembarco de los cineastas españoles, dispuestos a dar una lección de historia, aunque la explotación de antaño se repita en las autoridades actuales de Bolivia, e incluso en ellos mismos. Quizá puedan faltar matices en el dibujo del pasado y del presente, pero debe reconocerse un esfuerzo por ecuanimidad, apuntalado con gran astucia. Así, funciona bien la idea de comparar el despertar de la conciencia de De las Casas con el de uno de los cineastas; o la de invertir los términos entre las ideas de los actores y las de los personajes a los que representan. Por ejemplo, la añoranza del que encarna a Colón, que agradecería una visión más rica del descubridor en el guión, equilibra su retrato de personaje ambicioso, que a la vez se apoya en su correspondencia  a los Reyes Católicos. También es un acierto señalar que en la lucha por los derechos, conviene no perder de vista los que corresponden a las personas más cercanas. Bollaín ha crecido en aplomo como cineasta. El arranque del casting de indígenas, es un ejemplo estupendo de saber arrancar una historia. El ensayo de los actores vestidos de paisano –Colón descubriendo América, una escena que es un regalo para Karra Elejalde; el sermón de Montesinos, otro tanto para Raúl Arévalo– retrotrae a ficciones que solapan actuación y realidad como Vania en la calle 42. Y hay una tremenda fuerza en Luis Tosar –a él y a Bollaín se debe que pasajes más débiles, como la metedura de pata con el móvil o la búsqueda de la niña malherida, resistan– y en el debutante actor boliviano Carlos Aduviri.  

7/10
Mr. Nice

2010 | Mr. Nice

Físico nuclear, profesor de escuela, escritor, filósofo, monologuista, blanqueador de dinero, gentleman, fugitivo, espía…. y el más grande traficante de marihuana del planeta. Mr. Nice cuenta el increíble viaje de Howard Marks. Desde el pequeño pueblo de Kenfig, Sur de Gales en1945, hasta la Universidad de Oxford, Alemania, Londres, Irlanda, Pakistan, Amsterdam, Tailandia, Ibiza, Mallorca, Manila, América y la cárcel. Tuvo contactos con la mafia, CIA, IRA y MI6. 43 alias, 4 hijos, 89 líneas de teléfono, 25 empresas a través del mundo y más de un millón de libros vendidos.

La noche que dejó de llover

2009 | La noche que dejó de llover

Spleen es un tipo al que le gustan tres cosas en la vida: Valle-Inclán, los Smith y las chicas malas con flequillo. Una noche, conoce a La Rusa, una chica mala con flequillo. Es el primer momento en que para de llover después de tres meses de agua constante. Algo está a punto de cambiar, pero Spleen aún no lo sabe. Su noche con La Rusa le acabará marcando sobremanera. Santiago de Compostela es el escenario de la noche de los dos protagonistas. La ciudad está fantástica como complemento de la historia de descubrimiento de Spleen y La Rusa.

4/10
Los límites del control

2009 | The Limits of Control

Un tipo solitario, negro, con manías como la de pedir siempre dos cafés expreso en tazas separadas. Tiene encuentros con misteriosos personajes en aeropuertos y terrazas de bar. Mediante frases clave que permiten el mutuo reconocimiento intercambian mensajes cifrados contenidos en cajitas de cerillas. ¿A qué se dedica este hombre? Misterio, no sabemos, pero intuimos que no se trata de una hermanita de la caridad, que su oficio es más bien siniestro, y precisa un absoluto dominio o control. Nuestro misterioso personaje se mueve por España: Madrid, Sevilla, un pueblo de Almería. La ejecución de su misión está cada vez más cerca, y la necesidad de relajación para no fallar es total. Una película de atmósfera. Con uso inteligente y variado de la música, e imágenes recogidas por Christopher Doyle que dan a la geografía urbana y rural española un aspecto único, no muy distinto a sus otros filmes. En tal sentido, todo es muy Jim Jarmusch, aunque la trama y su estiramiento hasta las casi dos horas resultan caprichosos en exceso, y el entretenimiento cara a no agotarse parece consistir en reconocer lugares y actores. El film conecta algo con Ghost Dog. El camino de samurai, en la mirada de un tipo disciplinado y frío, un lacónico Isaach De Bankolé, que hace lo que debe hacer, sin dejarse distraer más allá de lo imprescindible y punto. Es el sentido, se supone, que tiene la insólita y surrealista presencia de la mujer desnuda que se cuela en el apartamento del protagonista, y ante la que éste mantiene la distancia justa. Se puede intuir que algo le gusta contemplar obras de arte en el Museo Reina Sofía, y que le atraen las guitarras, más allá de los múltiples usos que se pueden dar a sus cuerdas. Los diálogos son escasos, a veces dar vueltas a ideas como el subjetivismo o el poder de la imaginación para justificar lo imposible. El desenlace, algo desconcertante, sugiere, tal vez, una crítica a la clase política estadounidense con una visión 'realista' –o sea, despreciativa hacia las personas– de las cosas.

5/10
Celda 211

2009 | Celda 211

Intenso film carcelario dirigido por Daniel Monzón (El corazón del guerrero, La caja Kovak) a partir de la novela homónima de F.P. Gandul. Monzón demuestra que es uno de los directores españoles más en forma, capaz de crear imágenes poderosas, aunque le falte un puntito para que sus películas sean redondas. Celda 211 obtuvo muy buena acogida en el Festival de Venecia, lo cual es mucho para tratarse de una producción española. Juan es un joven casado que pronto va a ser padre. Es funcionario de prisiones y está a punto de entrar a trabajar en una cárcel. Para echar un vistazo al lugar hace una primera visita de reconocimiento un día antes del día fijado. Le acompañan algunos de sus futuros compañeros. Y mientras está dentro se produce un violento motín liderado por un psicópata llamado 'Malamadre'. Por mala suerte Juan queda atrapado en el interior de la celda 211 y pronto se da cuenta de que la cárcel ha quedado en manos de los presos. Para salvar la vida sólo le queda convertirse en uno de ellos y ganar tiempo para poder escapar. Celda 211 es seguramente la mejor película de Daniel Monzón, quien ha contado para el guión con su colaborador habitual, Jorge Guerricaechevarría. La historia, de corte fatalista, critica la escasa calidad de vida de los presos y pone el dedo en la lacra de la inmoralidad de los métodos empleados por las autoridades cuando deciden que el fin justifica los medios. Pero es en la puesta en escena carcelaria en donde el fin destaca dentro del panorama del cine español. Hay buen ojo y mucho sentido del ritmo y del encuadre. Ya desde las primeras imágenes, de un realismo impresionante, el espectador queda avisado de que va a ver un drama sólido, con altas dosis de violencia. Aunque en algunos casos los caracteres están sólo esbozados, hay que reconocer un trabajado esfuerzo por definir a los diferentes personajes (Tachuela, Apache, el funcionario de interior) y, sí que funciona, y muy bien, la singular relación que se establece entre Juan y 'Malamadre'. Por contra 'cantan' un poco los tópicos del poli psicópata (un Antonio Resines muy poco inspirado) o de la inoperancia de los funcionarios (hay momentos en que su tranquila actitud resulta totalmente inverosímil), así como se echa en falta más sutileza y menos aturullamiento en la fase final de la película. De todas formas la historia atrapa y funciona. El talento de Luis Tosar, aquí algo sobreactuado, es conocido, pero es una sorpresa mayúscula el joven Alberto Ammann, quien compone un personaje perfecto. Y Roque Baños vuelve a hacer que su música influya en el resultado positivamente.

6/10
Hotel Tívoli

2007 | Hotel Tívoli

El músico gallego Antón Reixa acomete su segundo largometraje tras El lápiz del carpintero, su decepcionante adaptación de la novela de Manuel Rivas. Tampoco acaba de resultar convincente esta cinta coral, basada en un guión original, que recupera una idea antigua que ha funcionado mejor en otras ocasiones. Winchester 73, de Anthony Mann, entrelazaba las peripecias de los distintos personajes a cuyas manos llegaba por circunstancias variopintas el rifle al que alude el título. En Seis destinos, de Julien Duvivier ocurría lo mismo con un frac. Y en El violín rojo, de François Girard, con un instrumento musical. Pues bien, Hotel Tívoli se centra en un mechero, que va pasando de mano conforme sus dueños se lo dejan olvidado en cualquier sitio. Reixa presenta unos 40 personajes, que por tanto aparecen en pantalla escasos minutos. La idea podría haber funcionado, pero los protagonistas deberían ser más atractivos. Reixa hilvana anecdotillas intrascendentes con poco interés, que giran en torno a las relaciones de pareja. Cuenta con algunos actores solventes, como Mabel Rivera o Luis Tosar e incluso los músicos Mikel Erentxun y Julieta Venegas dan el pego. Pero sus personajes están poco definidos y los diálogos no tienen demasiada calidad.

2/10
Casual Day

2007 | Casual Day

El "Casual Day", costumbre importada de los Estados Unidos, tiene como objetivo reducir el estrés y favorecer las relaciones personales entre los trabajadores de una empresa. Se trata de pasar un día alejados del ambiente habitual de trabajo, con el fin de mantener distendidas reuniones para evaluar la situación presente y buscar soluciones gratas para todos. La idea de este día de asueto es liberar tensiones y retomar fuerzas y es frecuente que incluya también alguna actividad lúdica que incluya la colaboración en equipo. Pues bien, esta película, debut en la dirección de Max Lemcke, desarrolla uno de estos “Casual Day” de unos cuantos trabajadores de una empresa madrileña. La historia se centra especialmente en Ruy, un joven que lleva poco más de una semana en su puesto de trabajo, y que está pasando por una crisis en su relación con Inés, a la sazón hija de José Antonio, el jefe de Ruy. Ante esta situación, el joven no se siente cómodo, más aún cuando José Antonio atosiga a su pupilo con continuas “lecciones” para triunfar y le coloca a dedo en lo más alto. También trabaja en la empresa Marta, la mejor amiga de Inés, que está bajo las órdenes del machista Cholo, un tipo prepotente que sabe cómo “castigar” a sus subordinados. Y en fin, también pulula por ahí el psicólogo de la empresa, empeñado en “curar” los problemas de algunos trabajadores. Con logrado aire tragicómico, el film critica a las claras la hipocresía presente en muchas empresas, donde la falsedad reina por doquier y los amiguismos, las traiciones y las mezquindades de los empleados son el pan nuestro de cada día. Ciertamente, lo que se cuenta aquí no es muy divertido, quizá porque suena a demasiado real, pero Lemcke imprime un decidido tono desopilante a las situaciones, con lo que resta tensión y aporta algunos momentos sobresalientes. Por otra parte, no estamos ante una película redonda ni especialmente interesante, sino más bien ante una comedia dramática pequeña, aunque original, un film de personajes donde el conjunto de la historia resulta inevitablemente anecdótico y lo mejor es sin duda el trabajo del reparto. Juan Diego demuestra que es uno de los mejores actores españoles, capaz de transmitir una intensidad tal que resulta despiporrante por excesiva. Él regala las mejores escenas de la película, como la de la comida, la del discurso en el coche o la surrealista conversación en el baño. También destacan los formidables trabajos de Luis Tosar y de la semidesconocida Estíbaliz Gabilondo. Es ejemplar el prólogo protagonizado por ésta y por Marta Etura, en una conversación plano contra plano de gran nivel interpretativo.

5/10
Cargo

2006 | Cargo

Chris, joven que viaja mochila al hombro por África, huye de la policía tras cometer un pequeño robo en un mercadillo. Y decide colarse de polizón en un barco que zarpa rumbo a Marbella, con una carga de aves exóticas. Un miembro de la tripulación encuentra a Chris, que es llevado ante el capitán. Éste es un hombre carismático, que le permite quedarse a bordo a condición de que ayude en sus tareas al cocinero. Mientras desempeña su nuevo trabajo, Chris descubrirá que la bodega del navío encierra un oscuro secreto. Debut en la ficción del prestigioso documentalista británico Clive Gordon, autor de trabajos sobre los efectos de la catástrofe nuclear de Chernobyl y otros temas. El cineasta ha contado como guionista con Paul Laverty, colaborador habitual de Ken Loach, que se inspiró en artículos de prensa para escribir la historia. Aunque tiene un tono de thriller, en realidad se trata de un drama social que denuncia la oscura realidad de los que se aprovechan de la inmigración ilegal. El reparto internacional reúne al escocés Peter Mullan, al alemán Daniel Brühl y al español Luis Tosar.  

4/10
Galatasaray-Dépor

2006 | Galatasaray-Dépor

Simpática tragicomedia que aúna cuatro historias distintas acaecidas el mismo día, una jornada inolvidable para los amantes del fútbol, ya que se celebra la supuesta final de la Champions League entre el equipo turco Galatasaray y el español Deportivo de La Coruña. Pero el fútbol es aquí lo de menos. La película de Stöhr habla –con cierto sentido crítico– de la incomunicación entre los ciudadanos de la Unión Europea, a través de los pequeños dramas personales que sufren distintas personas en el extranjero y sus llamativas dificultades para encontrar una solución. Destaca un pequeño cameo de Luis Tosar y la presencia de la actriz francesa Rachida Brakni.

5/10
Las vidas de Celia

2006 | Las vidas de Celia

Thriller existencial español, arranca con la Celia del título junto a la vía del tren, pensando en el suicidio. Es una noche de verbena en un barrio popular de Barcelona, donde tiene lugar la violación y asesinato de una adolescente. En torno a este hecho y a la investigación de un policía ‘cansado’, vamos descubriendo las miserias de unos y otros personajes, los secretos que les apenan y la enorme dificultad que tienen para aprehender siquiera un cachito de felicidad. Antonio Chavarrías entrega una película triste, con mucha cámara en mano y estilo asumidamente descuidado, en un esfuerzo de naturalidad no tan… natural. Los actores están sobrios, como corresponde a sus introspectivos personajes, con mención especial para un magnético Luis Tosar.

4/10
Corrupción en Miami (2006)

2006 | Miami Vice

Michael Mann lleva al cine Corrupción en Miami, legendaria serie televisiva de los 80 en que ejerció de productor ejecutivo. El argumento es el típico de cualquier episodio de la serie que la memoria acierta a recordar. Sonny Crockett y Ricardo Tubbs, agentes de la brigada antivicio de Miami se enfrentan a una banda de narcotraficantes. Para obtener pruebas contra ellos, se hacen pasar por traficantes de armas. Una vez metido en el submundo del hampa, Sonny Crockett se enamora de Isabella, la novia de Montoya, uno de los malos (esto le suele suceder también a James Bond). El pobre Crockett se debate en un terrible dilema moral, pues si detiene a los narcos, no sabe si dejar escapar a su amada. Los del FBI se ponen nerviosos porque los de antivicio tardan demasiado, pero el duro Castillo, jefe de Crockett y Tubbs, da la cara por sus hombres. Por supuesto, Michael Mann vuelve a lucirse con el manejo de la cámara, sobre todo en los tiroteos. Pero éstos tardan en llegar, y todo es demasiado rutinario. Además, los protagonistas son esquemáticos, comparados con los personajes de otras películas de Mann, como los de El dilema, o sin ir más lejos, el asesino inquietante y el taxista bonachón de Collateral, su trabajo anterior. Don Johnson, que se hizo una gran estrella con su papel de Sonny Crockett, ha sido sustituido por un joven actor de moda, Collin Farrell, que empezó con buen pie, pero que tras criar buena fama, parece haberse echado a dormir. El siempre eficaz Jamie Foxx, que encarna a su compañero, Tubbs, tiene poco papel, así como Gong Li, musa del cine oriental. Y nuestra aportación nacional, Luis Tosar, ha aceptado un papel de cuatro escenas en las que tiene que poner cara de duro inexpresivo.

5/10
La noche del hermano

2005 | La noche del hermano

La vida del joven Jaime nunca podrá volver a ser la misma después de que su hermano mayor Álex planeara el robo de la casa de sus padres y su posterior asesinato. De hecho, Jaime sigue vivo porque esa noche no estaba ahí. Ahora vive con su abuelo, pensando en el modo de gestionar el patrimonio familiar, y aunque no desea volver a ver a su hermano, acaba visitándole en la cárcel. El productor habitual de Icíar Bollaín debuta en el largo como director con este film desigual, cuyo principal objetivo es describir las perplejidades de un joven, obligado a actuar como adulto antes de tiempo. Aunque resulta algo difícil creerse que Pablo Rivero (Cuéntame cómo pasó) es un asesino, o la ayuda que le presta su hermano, es una digna primer película.

4/10
Aupa Etxebeste!

2005 | Aupa Etxebeste!

Divertida comedia dirigida al alimón por los jóvenes vascos Asier Altuna y Telmo Esnal. Sin ser una gran maravilla, se pasa bien, hay ritmo y situaciones divertidas en esta comedia algo esperpéntica. La familia Etxebeste se va de vacaciones a Marbella. Pero antes de salir, el cabeza de familia, Patricio, recibe una tremenda noticia del banco: todos sus bienes han sido embargados y se ha quedado sin un céntimo. El plan familiar de urgencia será entonces encerrarse de incógnito en su casa, mientras amigos y vecinos creen que están de vacaciones.

4/10
El mundo alrededor

2005 | El mundo alrededor

Un funcionario de prisiones viaja en una furgoneta junto a un guitarrista de rock que conoció en la cárcel, su hermanastra, una amiga suya, y otro amigo. Se dirigen hacia el festival musical Viña Rock, con la idea de actuar y alcanzar el éxito, pero en el camino surgirán mil y un inconvenientes. Comedieta española de muy bajos vuelos, con el aire zarrapastroso que aportan varios personajes barriobajeros, incultos y tarambanas. Algún momento de gracia tiene, pero el resultado en general es bastante patético.

2/10
La vida que te espera

2004 | La vida que te espera

Val, una chica trabajadora que vive en un pueblecito con su padre y su hermana estudiante, es maltratada y retenida por su vecino, el anciano Severo, por una disputa a causa de una vaca. Cuando su padre, Gildo, acude a rescatarla, se produce una pelea, en la que muere Severo. Mientras la policía investiga el caso, Gildo y Val guardan silencio, al tiempo que ésta vive un idilio con Rai, un peluquero, hijo del fallecido. El cineasta cántabro Manuel Gutiérrez Aragón se fue a rodar en su tierra, el valle del Pas, una historia que ha coescrito con Ángeles González Sinde, la prestigiosa guionista de La buena estrella. El montaje es desconcertante, y algunos comportamientos de los personajes desentonan, pero describe el ambiente rural y cuenta con actores brillantes.

4/10
¡Hay motivo!

2004 | ¡Hay motivo!

Famosos cineastas españoles se reunieron para esta recopilación de cortos políticos en contra del gobierno de José María Aznar, en víspera de las elecciones de 2004. Cada uno de los realizadores protesta por algún asunto que considere que ha estado mal gestionado por el gobierno. Así, se tratan cuestiones como el hundimiento del Prestige, el apoyo a la invasión de Irak en 2003, o la subida del precio de la vivienda. Antes de su exhibición comercial en cines, se programó en algunos locales y centros culturales, y se emitió en cadenas locales de televisión con fines electoralistas. Aunque algún corto aislado como el de Isabel Coixet (La insoportable levedad del carrito de la compra) en un inusual registro de comedia, tienen cierta gracia, y plantean asuntos de cierto interés entonces, la mayoría son bastante cutres y parecen rodadas rápidamente para salir del paso, como Catequesis, de Yolanda García Serrano, que ha filmado únicamente de forma rudimentaria a Pilar Bardem leyendo un cuento de fuerte carga anticlerical escrito por Juan José Millás.

2/10
Inconscientes

2004 | Inconscientes

Alma, hija de un neurocirujano, investiga la misteriosa desaparición de su marido, un psiquiatra. Le ayudará Salvador, cuñado de Alma, y enamorado en secreto de ella. La única pista es un manuscrito del desaparecido. Lo mejor del último trabajo del director de Sin vergüenza es la ambientación de la Barcelona modernista de principios del XX. Bien interpretada, el guión se queda en una comedia alocada con algo de intriga y referencias a las anticuadas teorías de Freud.

4/10
El regalo de Silvia

2003 | El regalo de Silvia

Tres personajes y un solo nexo de unión: todos recibieron un órgano de una donante llamada Silvia. Ésta, agotada ante el panorama que le ofrecía la sociedad, decidió suicidarse y donar esos órganos. Dionisio Pérez Galindo, que dio el argumento para Lágrimas negras, debuta con un film algo desesperanzado, pero en el que aletea cierto aliento poético. Rodado en vídeo digital, se trata de un film español a descubrir, con excelente reparto.

5/10
El lápiz del carpintero

2003 | El lápiz del carpintero

Guerra civil española. Una vez más y van… ¿cuántas? Galicia queda en zona nacional, y el médico Daniel Da Barca, de ideas progres, va a dar con sus huesos en la cárcel. Lo que no hace mucha gracia a su novia Marisa, de familia burguesa. La vida de Da Barca peligra en más de una ocasión, pero curiosamente Herbal, un guardia civil tosco (Luis Tosar, en uno de esos papeles que borda), vela por él. El film adapta la novela de Manuel Rivas. Falta un poco de fuelle al sosito Tristán Ulloa.

2/10
Te doy mis ojos

2003 | Te doy mis ojos

Una película sobre la violencia doméstica puede ser arma de doble filo. Tema de rabiosa actualidad, acapara desgraciadamente titulares en los medios de comunicación; la cuestión preocupa, hay un público interesado. Pero por otro lado, se presta fácilmente a los didactismos facilones, a la truculencia barata. Por eso hay que reconocer el virtuosismo de Icíar Bollaín (Hola, ¿estás sola?, Flores de otro mundo), que entrega una película medida equilibrada y con matices, con distintos puntos de vista. La historia se centra en la deteriorada relación de Pilar y Antonio (magníficos Laia Marull y Luis Tosar), casados y con un niño, que viven en una ciudad de provincias. Una noche, ella se presenta en casa de su hermana con el crío, llorosa y en zapatillas. Ha sufrido un episodio más de malos tratos, que le empuja a una separación temporal. Bollaín, coautora del guión con Alicia Luna, se detiene en la descripción de los dos personajes principales: ambos siguen enamorados, se quieren de verdad; ella apenas puede dominar el miedo cuando adivina el inicio de un arrebato de violencia de él; airearse, trabajar fuera de casa en un museo, hacer nuevas amigas, da a Pilar nuevas alas; mientras, Antonio se esfuerza en seguir una terapia, escucha al psicólogo, anota en un cuadernito lo que pasa por su cabeza cuando le domina la ira; pero sus estrechos horizontes, un querer y no poder, configuran un pesado lastre. El cuadro se completa con los alrededores de la pareja: la madre que aguantó junto a su marido hasta el final de sus días (“lo hice lo mejor que supe”, asegura), la hermana indignada, que no entiende que Pilar lo intente de nuevo, las amigas del trabajo (presentadas con unas pinceladas algo simplistas, como prototipo de independencia bien llevada), el terapeuta que trata de dar pistas, los compañeros de la terapia de grupo, que presentan un abanico de mayor o menor aprecio a sus mujeres.

6/10
La flaqueza del bolchevique

2003 | La flaqueza del bolchevique

Pablo López trabaja fuera del horario de oficina. Su rutina incluye viajes en avión y ligues ocasionales. Un día tiene un pequeño accidente de tráfico. La mujer que va en el otro coche se comporta como una energúmena. De modo que el afectado se toma su pequeña venganza: le hace la vida imposible con llamadas anónimas amenazantes. Un día la sigue y descubre que tiene una hermana adolescente, María: mona, inocente, lista, llena de encanto. Se entabla entonces una relación de amistad, y quién sabe si de amor en el futuro. Manuel Martín Cuenca, a partir de la novela de Lorenzo Silva, describe con acierto, paulatinamente, el progreso de la relación, una especie de juego de mutuas desconfianzas, que va haciéndose entrañable. Pero aquello resulta un amor imposible, y la fatalidad actuará de modo terrible. La peli, bien llevada, habla de esas vidas que a veces llevamos, y que no son vida; y apela a la necesidad de una mirada limpia, del disfrute de las cosas sencillas, como pasar una tarde con alguien a quien aprecias. Excelentes las interpretaciones de Luis Tosar y la debutante María Valverde.

6/10
Los lunes al sol

2002 | Los lunes al sol

Una ciudad portuaria innombrada, en Galicia. Tiempos de recesión. Los astilleros que daban trabajo a un buen número de gente han cerrado. Un grupo de amigos se vio afectado. Uno de ellos se apaña bastante bien regentando un bar. Otro trabaja de guardia jurado. El resto ha pasado a engrosar las listas de parados. Y con ese panorama a cuestas sobreviven y se reúnen con frecuencia en el bar, y allí ríen y lloran, tratan de llevar la situación lo mejor posible. Lo que a veces no es fácil. Fernando León de Aranoa maneja junto a Ignacio del Moral un guión aparentemente invertebrado, con diálogos plenos de naturalidad, dichos por un reparto perfecto, en el que destaca Javier Bardem, uno de los grandes del actual cine español. Y consigue transmitir emociones sencillas con enorme fuerza. Como el mismo León decía recientemente, hablando de sus hábitos de espectador, (“Veo de todo, producciones de fuera, de aquí. Al final, con lo que me quedo, es con la sensación de que me han echado un poco de luz sobre algo, sobre la vida, sobre el amor, la sociedad... Me gusta la sensación de montaña rusa en el cine, sentarme y que me manejen.”), él procura hacer lo mismo contando historias con las que el espectador conecta inmediatamente. Apenas ocurre nada en esta película galardonada con 5 Goyas, incluidos los de mejor película, director y actor principal. Pero tras la aparente levedad de una vida cotidiana y reconocible se nos habla de los rígidos mecanismos de una sociedad insolidaria, incapaz de dar trabajo a las personas de cierta edad, que socava los lazos más sagrados, que aboca a los más débiles a la salida en falso. Nadie tiene la culpa y todos tienen la culpa. La falta de ocupación laboral se revela mal gravísimo, no sólo por las carencias económicas que comporta, sino porque el hombre que no trabaja deja de ser hombre: su dignidad se ve gravemente afectada. Elevando la reflexión, se llega a decir que “Dios no cree en los hombres”. Esa culpabilización divina conduce sin remedio a la desesperación. Evita León los didactismos fáciles que llevan a condenar a personas e instituciones, pero deja su film un regusto de amargura y derrotismo, como si el actual estado de cosas fuera inalterable. Al final queda sólo un vago sentido de la lealtad para jugarlo todo a la carta de la supervivencia.

6/10
Sin noticias de Dios

2001 | Sin noticias de Dios

Los ángeles del cielo tienen el aspecto de Fanny Ardant y Victoria Abril; los demonios del infierno se parecen a "Pe" Cruz y Gael García Bernal, y a los condenados los convierten, parte de su castigo, en su opuesto. Y en la tierra... ay, en la tierra la gente se ha olvidado de Dios, y ni ángeles ni demonios saben dónde para. Dicen que anda deprimido por el panorama. Aunque las cosas podrían cambiar. Una madre ha rezado por su hijo boxeador. Una ángel en forma de esposa y una demonio que se supone es la prima, disputarán por la salvación/condena de su alma. Agustín Díaz Yanes cambia de tercio tras su prometedor debut en la dirección con Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto. Y se interna en un subgénero, el “celestial” que cuenta con ilustres representantes: ¡Qué bello es vivir!, A vida o muerte, El cielo puede esperar... El planteamiento es atractivo, y se lanzan atinadas andanadas a ciertas mentalidades que imperan hoy. Decir que el infierno es aburrido, pues su público es gente “enchufada” a la televisión todo el día, que elude cualquier idea de responsabilidad, dice mucho del adocenamiento dominante. Aunque la película se estanca. Establecido el argumento, seguimos una y otra vez las reiterativas pullas y contrapullas de Cruz y Abril, las dudas del boxeador, o la improbable alianza entre las fuerzas del bien y del mal.

4/10
Visionarios

2001 | Visionarios

Film basado en unas supuestas apariciones de la Virgen durante la Segunda República Española, que predecían la fraticida guerra civil. Manuel Gutiérrez Aragón adopta una cierta distancia con respecto a los hechos. No cuestiona la veracidad de las visiones, sino que muestra la reacciones que producen en unos y otros, que tratan de arrimar el ascua a su sardina. No falta una historia de amor para animar el cotarro, protagonizada por Eduardo Noriega, un escéptico maestro, e Ingrid Rubio, una de los visionarios.

3/10
Sé quién eres

2000 | Sé quién eres

Una joven psiquiatra que empieza a trabajar en un hospital de Galicia se siente atraída por un singular enfermo con el síndrome de Korsakov, que le impide recordar acontecimientos recientes. Cuando unos individuos acuden en su búsqueda, la doctora descubre que su paciente estuvo relacionado con la llamada guerra sucia. Primera película de ficción de Patricia Ferreira, tras realizar varios documentales. Los padres de Inés París, una de las dos guionistas de la película, murieron en un atentado de ETA que no ha sido esclarecido, por lo que está claro que el tema le toca de cerca. El film tiene formato de thriller, y brilla con luz propia Ana Fernández, que despuntó en ese peliculón llamado Solas.

6/10
El corazón del guerrero

2000 | El corazón del guerrero

Una época indefinible, a lo Conan el Bárbaro. Beldar es un valiente guerrero, y Sonja su bella novia o así. Los dos están a punto de robar una valiosa joya en la Cripta de la Orden de los Mil Ojos. Pero algo no sale bien, Beldar pierde el conocimiento y se despierta en la actualidad con los rasgos del adolescente Ramón, un pirado de los juegos de rol. A partir de ese momento, entre partidita y partidita con sus amigos, Ramón empieza a no tener muy claro qué es la realidad y qué ficción. No sabe si está en Madrid o el fantástico país de Zaphiria. Película de aventuras pasada por el filtro de un humor tirando a cutre, estilo ‘Torrente’. No en vano, el amiguete Santiago Segura tiene un papel en la peli como el mago Netheril. La historia encierra una trama romántica, en que el quijotesco Ramón trata de sacar de la prostitución a una chica que tiene los rasgos físicos de Sonja. Dirige la peli Daniel Monzón, que fue crítico antes que guionista y director; sus colegas le han dejado salir bastante bien parado de esta su primera película.

4/10
Besos para todos

2000 | Besos para todos

Tres estudiantes de medicina pasan el verano de 1965 en Cádiz. En principio están estudiando las asignaturas que les han quedado para septiembre. Pero cuando conocen a tres bailarinas en un garito nocturno las hormonas se disparan, y comienzan a pensar en una “asignatura” diferente. Peli del veterano Jaime Chávarri. Aparte de confirmar el talento de Emma Suárez, sirvió para descubrir el de Pilar López de Ayala.

3/10
Leo

2000 | Leo

Salva es un honrado vigilante de seguridad que se enamora de Leo, una misteriosa mujer que recoge cartones por la calle. Cuando le pide formalizar la relación, ella le pide a cambio asesinar a Gabo, veterano profesor de artes marciales, al que conoce desde niña. El veterano José Luis Borau dirige una cinta interesante, con excelentes interpretaciones. Destaca el debutante Javier Batanero. El arranque es bastante prometedor en su descripción de personajes de clase humilde. Sin embargo, evoluciona hacia un tórrido folletín en cierta medida decepcionante. Borau obtuvo el premio Goya al mejor director.

5/10
La comunidad

2000 | La comunidad

Buena pregunta: ¿para qué? ¿Para ayudarse y hacerse amistades? Según esta delirante comedia negra de Álex de la Iglesia la respuesta es ‘no’. Los vecinos pueden ser terribles, y más si anda de por medio una fortuna en billetes, escondida bajo el suelo del piso de uno de los inquilinos. Por una serie de circunstancias, el inquilino en cuestión fallece. Y Julia, que vende pisos por cuenta de una inmobiliaria, descubre el botín. Su intención es quedárselo, pero todo el vecindario se pondrá en pie de guerra para impedirlo. De la Iglesia recupera un pulso que parecía algo mortecino desde que dirigiera El día de la bestia. Esta película deudora de El quimérico inquilino de Roman Polanski resulta bastante divertida, con personajes desternillantes como esa especie de retrasado mental que se viste de Darth Vader. La escena de la fiesta de bienvenida a Julia, que le organizan los vecinos, tiene un rato de gracia. El director asegura que la peli tiene “suspense, terror y acción. Lo que pasa es que no puedo evitar sentir una atracción irresistible por la comedia. Creo que la risa le da profundidad al drama.” La peli se llevó 3 Goya, y Carmen Maura fue premiada como mejor actriz en San Sebastián.

5/10
Celos

1999 | Celos

Carmen y Antonio están a punto de casarse. Todo parece ir a las mil maravillas. Hasta que Antonio descubre una foto de Carmen con otro hombre lo cual desata en él unos celos enfermizos. Vicente Aranda dirige este desasosegador drama, que muestra como la desconfianza puede matar el amor. Protagoniza el film Aitana Sánchez-Gijón.

4/10
Flores de otro mundo

1999 | Flores de otro mundo

Santa Eulalia, imaginario pueblecito de Castilla. El lugar se muere. La gente joven se va a la ciudad. La población masculina no encuentra esposas. ¿Remedio? Una “caravana de mujeres” (como la del western de William A. Wellman), solteras, que invitadas unos días quizá encuentren al hombre de sus sueños. Pasado el evento, seguimos a lo largo de un año las peripecias de varios personajes. Naturalidad; sensación de haber atrapado jirones de la vida real. He ahí el mérito de la película de Iciar Bollain (Hola, ¿estás sola?), que toma prestados estos elementos del cine de Ken Loach. El inicio (la llegada del autobús de solteras), es perfecto. Luego el relato se salpica aquí y allá de pinceladas de autenticidad: por ejemplo, los comentarios de los viejos ante la exuberancia de una cubana. Al buscado realismo, la directora añade una temática palpable en su primer film: la búsqueda del amor, la necesidad de querer y ser querido, con sus ilusiones y desengaños.

6/10
Atilano, presidente

1998 | Atilano, presidente

Atilano es un peculiar político que, de un modo innovador, se propone combatir los problemas de corrupción que asolan a España. El dúo La Cuadrilla completa su trilogía "España por la puerta de atrás" tras Justino, un asesino de la tercera edad y Matías, juez de línea con esta sátira política que protagoniza Manuel Manquiña.

4/10

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