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Lista de cine

Lista de películas de la distribuidora A Contracorriente

(2015) | 114 min. | Histórico | Drama Tráiler
Reconstrucción de la historia real de Georg Elser, carpintero de una pequeña localidad que el 8 de noviembre de 1939 colocó una bomba en una cervecería de Munich, donde tenía lugar un acto en el que participaba el mismísimo Adolf Hitler. El Führer abandonó de forma imprevista el lugar 13 minutos antes de que llegara a estallar el artefacto, causando en cambio la muerte de varios inocentes. Segundo acercamiento a la Alemania de la II Guerra Mundial (tiene previsto para el futuro un tercero), del realizador Oliver Hirschbiegel, tras la redonda El hundimiento. Puede desconcertar un poco a quien espere un film en la misma línea, pues aquí apenas aparece el líder del Tercer Reich, y también a quien conociendo las líneas del argumento pueda deducir que estamos ante un thriller centrado en el atentado, al estilo de Valkiria. Aquí el cineasta se va por otros derroteros, pues básicamente se centra en la relación entre carcelero y preso (lo que remite a su film anterior El experimento), y en el flashback que muestra las causas de la acción del protagonista, lo que da pie a mostrar el ascenso del nazismo, y sus efectos: el nacimiento de la represión y la violencia. Además de que le falta un poco de gancho, sorprende que 13 minutos para matar a Hitler caiga en los estereotipos (véanse los nazis que montan una trifulca en una taberna, que parecen malvados de opereta), cuando está dirigida precisamente por el tipo que incluso recibió críticas por haber mostrado a un Hitler demasiado humano. Pero cuenta con una cuidada recreación de la época, y un memorable trabajo de Christian Friedel, que encarna al protagonista, así como de Burghart Klaußner, el oficial nazi que le interroga.
6/10
(2017) | 94 min. | Histórico | Acción | Thriller | Drama Tráiler
Una de esas películas eficaces, que recrean un hecho histórico con una lograda atmósfera de gran tensión. Se trata del asalto de la embajada iraní en Londres por un grupo de terroristas árabes en 1980, con toma de rehenes, que exigían la liberación de un elevado número de presos. Son los años de gobierno de Margaret Thatcher, en que la Dama de Hierro hace honor a su apodo de mano dura con los el terrorismo. El film describe los seis largos días en que la embajada está rodeada por la policía, el ejército y los medios de comunicación, fijándose en las acciones de unos y otros: la mediación de un negociador de la policía, los preparativos de un grupo de operaciones especiales, y la cobertura informativa de la BBC. Cinematográficamente la película dirigida por el desconocido Toa Fraser a partir de un guión de Glenn Standring no inventa la pólvora, pero la narración es eficaz, sobre todo gracias a los trabajos de Mark Strong como el policía que habla con el cabecilla de los terroristas, y Jamie Bell como el prometedor hombre de acción quizá algo impulsivo. Funcionan muy bien las escenas de negociación, un terrible toma y daca, y las de los entrenamientos previos al asalto final.
6/10
(2017) | 91 min. | Documental Tráiler
Un festín para los cinéfilos, sobre todo para los apasionados de Alfred Hitchcock. El documentalista Alexandre O. Philippe (The People vs George Lucas) ofrece una masterclass metiendo al espectador en la ducha de Psicosis, para analizar el que quizás sea el asesinato más famoso de la historia del Séptimo Arte. Toma su título de los 78 planos, y 52 cortes de la icónica secuencia en la que a los 40 minutos, en mitad del metraje, muere Janet Leigh, dejando al espectador desconcertado, ya que protagonizaba el film. En principio la oferta puede parecer poco atractiva, ¿un largometraje en torno a un único momento cinematográfico, por emblemático que sea? Pero pronto, resulta absorbente. Varios expertos diseccionan sus secretos, por ejemplo que la poca duración de los cortes aumenta el impacto, que los asesinos del cine no habían penetrado al cuarto de baño, lugar que los espectadores perciben como seguro, que las cuchilladas se dirigen hacia quienes miran desde sus butacas, etc. También se incluyen testimonios de algún involucrado, como la doble de Leigh que rodó el film, la hija de ésta, Jamie Lee Curtis, realizadores apasionados del Maestro del Suspense, como Guillermo del Toro, Peter Bogdanovich y Eli Roth, el actor Elijah Wood, y el compositor Danny Elfman, que hizo los arreglos de la partitura original de Bernard Herrmann para el remake, firmado por Gus Van Sant. Además de explicar el impacto que tuvo en la época, y el miedo que causaba en los cines, también se recorre la influencia en el cine posterior, con muestras de escenas de Toro salvaje, de Martin Scorsese, o La conversación, de Francis Ford Coppola editadas de forma muy similar, como tributo al realizador británico. El metraje no sólo resulta apasionante, sino que está lleno de curiosidades, por ejemplo, ¿cuál es el cuadro que aparta Norman Bates para espiar a su víctima?
7/10
(2017) | 102 min. | Comedia Tráiler
Nathalie, parisina divorciada y con una hija que acaba de cumplir los 18 años, empieza a experimentar sentimientos hasta ahora inéditos. No aguanta la felicidad de los demás. Es profesora de humanidades de un instituto y le molesta la simpatía de una nueva profesora. También le disgusta que su ex marido haya encontrado el amor con otra mujer y que su hija Mathilde sea cada día más guapa, que baile tan bien y que sea feliz con su novio. Lo malo es que su infelicidad llevará a Nathalie a cometer torpezas que la irán alejando cada vez más de sus seres queridos. Simpática comedia francesa servida con la elegancia habitual que acostumbra David Foenkinos, que dirige junto a su hermano mayor Stéphane. Como en su mayor éxito, La delicadeza, parten ambos de una novela escrita por David. Despliega el film una batería de sentimientos y situaciones graciosas, propiciadas por la convivencia y causadas por la situación anímica que vive la protagonista, incapaz de no sembrar la discordia allá por donde pasa. La mujer no deja títere con cabeza y mete la pata en el colegio, con su ex marido, con su mejor amiga, con una posible conquista, con su hija... Es vital en este punto la presencia de Karin Viard, una actriz con un talento innato para el humor, que compone a la perfección a una mujer cuyo comportamiento empieza a descontrolarse. Tras un arranque de lo más prometedor, el espectador es testigo de las decisiones de Nathalie con cierto regocijo y aunque la diversión domina todas las situaciones también el film busca a menudo un difícil equilibrio entre la comedia y el drama, aunque el tono es siempre amable, alejado de tremendismos. Supone la historia un acercamiento a las crisis de la edad que todos atravesamos, etapas de la vida en que las nubes lo cubren todo y corremos el riesgo de amargar a los demás con nuestras frustraciones. La solución, como siempre, es el amor y aquí lo hay a raudales, también en sus variantes maternales, amistosas y laborales, porque si algo abunda en la película son las buenas personas. Quizá tan sólo puede achacársele a la historia que no evolucione por derroteros más originales y no incluya mayores puntos de giro. El reparto, además de la protagonista, es estupendo con mención especial para la jovencita debutante Dara Tombroff en el papel de la hija Mathilde, y de Anne Dorval en el de la amiga Sophie.
5/10
(2016) | 103 min. | Histórico | Drama Tráiler
Nantes, años 20 del pasado siglo. La familia Laffont ha sufrido las consecuencias de la Primera Guerra Mundial. La madre viuda cuida de su hijo Marcel, quien sufre una incapacitación para hablar debido al trauma bélico, mientras esperan el regreso de su hijo Georges, quien tras el conflicto marchó a vivir a África, a la zona del Alto Volta, en una búsqueda de paz lejos del horror. Del tercer hijo, Jean, no saben nada pues está desaparecido. Cuando tras varios años Georges regresa a casa, se encuentra a su hermano Marcel en un lamentable estado, pero con cariño, la terapia de una enfermera y una posible conquista femenina quizá pueda superar la situación.  Debut en la dirección de Emmanuel Courcol, quien anteriormente había destacado sobre todo como guionista, con películas notables como El extraño y Welcome. Aquí escribe también una historia de marcado acento dramático pero con una mirada tierna hacia los personajes y sentido optimista, aunque nada complaciente. No ahorra la presencia de los horrores de la guerra, pero no se recrea en el dolor ni en momentos macabros –alguna imagen breve hay–, sino que centra el tiro en la fuerza de regeneración que tiene el amor, el cariño, pese a que nunca podremos controlar totalmente la estabilidad de la mente humana seriamente dañada. Alto el fuego se ve con agrado, lo que es compatible con un desarrollo temático y visual poco llamativo, compuesto principalmente de escenas familiares, conversaciones entre hermanos, encuentros y desencuentros amorosos, estampas cotidianas con las que superar un pasado que vuelve una y otra vez sobre los que sobrevivieron a la guerra. Cuenta el film con un reparto solvente, encabezado por un Romain Duris ajustado y creíble, a quien acompañan bien Céline Sallette (Corporate) y Grégory Gadebois.
5/10
(2019) | 93 min. | Documental Tráiler
La historia de la productora británica HandMade Films, que inició su andadura allá por finales de la década de los 70 del siglo pasado y que se mantuvo en activo un total de 11 años, durante los cuales produjo películas independientes muy variopintas pero que tuvieron una enorme repercusión mediática en las salas británicas y en las de todo el mundo. Muchas de esas producciones aún mantienen un status de obras prestigiosas dentro de la comedia, como La vida de Brian o Los héroes del tiempo, protagonizadas por los Monty Python; del género negro gangsteril, tales como Mona Lisa o El largo viernes santo; o se inscriben en las producciones delirantes e inclasificables, como Withnail y yo o Función privada. Aunque también es cierto que hubo grandes chapuzas entre sus producciones, véase Shanghai Surprise, Loca juerga tropical o Privates on Parade. An Accidental Studio es un repaso documental de ésas y de otras de las películas de la compañía. Conocemos primeramente los orígenes de HandMade Films, cuando el bajista de The Beatles George Harrison decidió producir una película de los Monty Python que había sido rechazada por los grandes estudios por escandalosa. Asociado con el abogado Denis O’Brien, ambos darían inicio así a HandMade Films y empezarían a producir varias películas juntos con una increíble libertad creativa. Los directores Bill Jones, Kim Leggatt, Ben Timlett narran con cierta frescura los entresijos de las películas más destacadas que sacaron al mercado, las dificultades económicas, las decisiones arriesgadas, las controversias creativas y empresariales, las decepciones y los peligros del éxito. El resultado es interesante, pero también eminentemente minoritario. Gustará especialmente a los estudiosos de la historia del cine e incluso más exactamente a los frikis del cine independiente, fans de las producciones de HandMade Films. Disfrutarán de las entrevistas –contemporáneas o grabadas hace años– que se ofrecen de cineastas y actores célebres (George Harrison, Michael Palin, Terry Gilliam, Bob Hoskins, Richard E. Grant, Neil Jordan, etc.) y de los insertos de las películas y los secretos que hubo detrás de ellas. Y es curioso ver la evolución de la productora, con la faceta creativa y aun filantrópica de George Harrison, frente a la mentalidad empresarial y férrea de Denis O’Brien, un antagonismo a la hora de trabajar que seguramente fue decisivo para dar por concluida su colaboración en 1981.
5/10
(2013) | 108 min. | Comedia | Drama | Romántico Tráiler
Jesse y Celine se conocieron casualmente un tren hace 20 años, un encuentro mágico que les llevó a charlar y charlas, paseando por Viena. La historia se repitió pasados 10 años, cuando Jesse presentaba un libro en París. Ahora es en Grecia donde reencontramos a Jesse y Celine en una circunstancias inesperadas. Él se divorció de su esposa, con la que tiene un hijo adolescente. Y desde hace años convive con Celine, con la que ha tenido gemelas. Están terminando sus vacaciones helénicas, que han pasado en casa de un escritor, y por supuesto, hablan y hablan hasta la medianoche. Richard Linklater, con la ayuda de sus dos actores protagonistas, Ethan Hawke y Julie Delpy, repite en Antes del anochecer la fórmula que tan buenos resultados le diera en Antes del amanecer y Antes del atardecer. O sea, largas parrafadas, sobre todo entre la pareja protagonista, aunque también con sus amigos, a veces con planos sostenidos durante bastantes minutos, que fluyen con gracia. Diálogos ingeniosos, muy bien urdidos, que hacen pensar una vez más en que Linklater y compañía juegan a hacer una película a lo Eric Rohmer, y que la cosa les sale bastante bien. En esta ocasión la reflexión sobre el paso del tiempo y el aprovechamiento de las oportunidades se acentúa, pues Jesse y Celine ya no son unos jovencitos, y tienen hijos a los que cuidar. Y así se incide en la madurez, que obliga a querer y aceptar al otro a pesar de sus defectos, si se desea perserverar en el amor. Puede sorprender a veces la ligereza con que se da por hecho o se bromea sobre posibles infidelidades del otro, y no faltan las inevitables bromas sexuales en las conversaciones. La decisión de mostrar a Delpy "a pecho descubierto" es de un exhibicionismo innecesario. En cambio tiene gracia ver a Delpy "actuando", como si fuera una admiradora "tontita" del famoso Jesse escritor.
8/10
(2019) | 93 min. | Histórico | Documental Tráiler
Apasionante documental sobre la primera misión espacial tripulada con destino a la luna, producida con motivo del 50 aniversario de la histórica gesta, una de las más grandes jamás realizadas por el hombre. La llegada del Apolo 11 al satélite terrestre se produjo el 20 de julio de 1969, después de más de 195 horas de viaje por el espacio. La exitosa misión duró en total 8 días, desde el 16 de julio hasta el 24 de julio, cuando los astronautas Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin amerizaron sanos y salvos en el Océano Pacífico. Acababa (o comenzaba, según se mire) así la carrera espacial impulsada por el ya entonces fallecido presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy y Estados Unidos ganaba el pulso a la URSS al ser los primeros en colocar su bandera en la superficie lunar. Lo más impactante de esta película es que no parece en ningún momento un documental elaborado en 2019. Parece historia pura, un trozo del pasado que se vive en el presente. Se trata de la cuarta película del director Todd Douglas Miller y de su tercer documental. Para su realización ha accedido a un material extraordinariamente novedoso, procedente de la NASA y filmado en los momentos en que tuvieron lugar los hechos y –esto es lo más fascinante– se incluyen numerosos minutos de lo que captaban las diferentes cámaras del Apolo 11 instaladas en los dos módulos que lo componían, el Columbia y el Eagle, este último destinado a alunizar, así como las tomadas por los propios astronautas. Las imágenes que vemos son sobrecogedoras, hipnóticas, de un realismo inaudito, tanto que son las mismas que se vieron en directo en las oficinas de la NASA y el sonido es el de entonces, el que procedía de los astronautas y de los técnicos que guiaban el viaje, que hacían una y otra vez todo tipo de comprobaciones. Escuchamos al presidente Nixon conversar con Armstrong y también la célebre frase de éste: “Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”. Para acrecentar este sumo realismo Todd Douglas Miller no ha incluido material “extra”, es decir, distinto del rodado entonces, e incluso la voz del narrador es la de aquella época. Nada nos trae a la actualidad. Parece que su única licencia ha sido la inclusión de algunas imágenes del Apolo 8 en lugar del Apolo 11 en los momentos de la propulsión inicial. Se entiende que la labor de Miller ha sido principalmente la criba y la selección del material original entre las más de 11.000 horas de película grabadas por las cámaras y una posterior labor de montaje verdaderamente encomiable. El resultado es fascinante, asombroso de principio a fin y la sensación del espectador es que ha sido trasladado a ese momento de agosto de finales de los sesenta. Por supuesto, viendo estas imágenes es difícil dudar de la veracidad de la hazaña espacial (por más que haya tanta gente empeñada en ponerla en entredicho). De modo cronológico asistimos al evento, desde la cuenta atrás, con unas increíbles tomas de Cabo Cañaveral, en Florida y de las multitudes que lo presenciaron, hasta una recopilación magníficamente proporcionada de las distintas etapas de la misión: la propulsión inicial, las diferentes fases de desacoplamiento, el viaje por el espacio, la separación de los módulos, la rotaciones lunares, el perfecto alunizaje, la estancia en la luna de Armstrong y Aldrin (que duró menos de tres horas), el regreso del Eagle al módulo Columbia y el viaje de regreso hasta la Tierra, con la incertidumbre de esos críticos segundos de entrada en la atmósfera que aún hoy, cincuenta años más tarde, cortan la respiración.
8/10
(2014) | 105 min. | Romántico | Comedia | Drama Tráiler
El matrimonio de Wendy, escritora y crítica literaria, se ha roto. En su casa de Manhattan ha vivido absorta en sus libros, su teclado, su ordenador. Y su marido no ha aguantado más y la abandona por otra mujer. A Wendy se le viene el mundo encima pues se da cuenta de su culpa en el fracaso de su matrimonio, y ni siquiera tiene el consuelo de su hija Tasha, pues ésta se encuentra viviendo lejos, en Vermont. Precisamente con la excusa de poder ir a visitarla, decide entonces sacarse el carnet de conducir. Su profesor será Darwan, un refugiado político sij. Algo está cambiando en la directora española Isabel Coixet. Justo después de probar con el terror en Mi otro yo, vuelve a dejar de lado el género dramático, de profundidades interiores y pesados sufrimientos, que tanto prestigio le ha generado (Mi vida sin mí, La vida secreta de las palabras) y se adentra por primera vez en la comedia con esta película ligera, pero agradable, que se desarrolla con tremenda naturalidad. Llama la atención el tono que adopta Coixet, pues la situación de la protagonista no es lo que se llama idílica (el mundo se le viene encima por un proceso de divorcio) y sin embargo la directora elude el dramatismo y se decanta descaradamente por el lado menos tremendista e incluso opta a veces por lo descomplicado y tragicómico (esa surrealista escena de cama que parece salida del Woody Allen de los 80) e incluso hay referencias a Dios, a su auxilio como fuente de paz (aunque se esté enemistado con él, como dice la protagonista). Funciona además la idea que aletea en el guión de Sarah Kernochan, la metáfora de la conducción como modo de vivir la propia vida: es necesario estar pendientes de lo que sucede alrededor, de los detalles, de las personas del exterior. Si nos encerramos en nuestro propio mundo, nunca avanzaremos y la colisión será segura. Aprendiendo a conducir se ve con gusto, aunque no se escapa que es poca cosa, casi una historia mínima. Se engrandece, sin embargo, con la presencia de Patricia Clarkson, quien en cada escena demuestra ser una actriz enorme, de gran gestualidad y empatía. Le acompaña un correcto Ben Kingsley, aunque su papel de Darwan sea más tópico, menos dado a la brillantez.
6/10
(2012) | 90 min. | Ciencia ficción | Reality | Terror

Víspera de Año Nuevo. Un vuelo comercial con destino a Los Ángeles sufre un accidente en plena noche y efectúa un aterrizaje de emergencia en un lugar inhabitado. Los supervivientes, todavía desorientados y en estado de shock, se organizan esperando una posible operación de rescate. Pero algo acecha en la oscuridad y pronto se percatan de que el peligro no ha hecho más que comenzar. Su verdadera lucha por la supervivencia empieza cuando son atacados por criaturas desconocidas.

(2018) | 97 min. | Drama Tráiler
Un hombre lucha por sobrevivir día tras día en un paisaje helado, inmenso, desértico, cubierto de nieve hasta donde alcanza la vista. Vive en el interior de una avioneta siniestrada, lanza meticulosamente cada día señales de radio para ser localizado, come los peces crudos que pesca rudimentariamente en el hielo… La esperanza renacerá cuando avista un helicóptero, pero éste cae en picado presa de una tormenta. Hay una superviviente gravemente herida. Nieve, nieve y más nieve. Eso es lo que tiene esta producción islandesa que propone una impactante historia de supervivencia extrema, dirigida y coescrita por Joe Penna, en lo que supone su primera incursión en el largometraje. El mayor logro de Ártico es la credibilidad de la apurada situación del protagonista, abocado a vivir en una situación desesperada e insoportable. Está bien descrita en los primeros minutos la monotonía de los días, la soledad de un lugar helado e inhóspito, donde para hacer avanzar la narración Penna introduce con sutileza diversos elementos: el avistamiento del oso, la alegría de la pesca, la meteorología cambiante, la colocación de piedras funerarias, hasta que finalmente la aparición del helicóptero requerirá otras acciones más audaces impelidas por el afán de salvar una vida ajena, por el sacrificio, la esperanza, el miedo y también por la culpa. Resulta encomiable el empeño del protagonista por no rendirse, con momentos que son verdaderamente heroicos y sobrecogedores. El problema de un film de estas características es, sin embargo, la invariabilidad del desarrollo, pues la trama se vuelve necesariamente repetitiva, no hay más que la nieve ártica y un hombre que camina. Y aunque haya escenas sobresalientes, como la del oso en la cueva, en algún tramo el film puede hacerse algo cansino. Las palabras que se pronuncian durante la hora y media de metraje se pueden contar casi con los dedos de una mano y eso tampoco ayuda. Sí lo hace, sin embargo, la poderosa composición de Mads Mikkelsen, un actor con gran capacidad de generar sensaciones únicamente con su mirada. Su trabajo es excelente. Por otra parte, destaca lógicamente la cuidadísima fotografía de Tómas Örn Tómasson y la ambiental banda sonora de Joseph Trapanese.
6/10
(2018) | 117 min. | Thriller | Drama Tráiler
Antiguo miembro del Mossad, Asher sobrevive como asesino a sueldo, viviendo en absoluta soledad en un austero apartamento de Brooklyn, donde se ocupa en tareas como limpiar meticulosamente sus zapatos. Un jefe del crimen le trasmite a través de un sicario cuál será su próximo “trabajito”, que suele resolver de la misma forma: enciende la alarma de incendios, y espera a que su víctima abra la puerta para dispararle. Su vida cambiará radicalmente cuando tras perder el conocimiento por subir demasiadas escaleras, recibe la ayuda de Sophie, una mujer de buen corazón por la que se sentirá atraído. Parte de un guión del debutante en estas lides Jay Zaretsky en torno a la redención a través del amor, cuyo planteamiento tenía posibilidades, pero que se pierde en lugares comunes. No logra insuflarle vida el solvente pero insulso Michael Caton-Jones, que aquí no llega a la altura de sus títulos más inspirados, como Vida de este chico, Disparando a perros o Rob Roy, la pasión de un rebelde. Pesa bastante que el realizador no sabe si decantarse por el thriller, el cine romántico o el humor, y desaprovecha alguna subtrama con posibilidades, como la de la madre con Alzheimer de la novia del protagonista; esta última se plantea si recurrir a la eutanasia, pero todo acaba apresuradamente, no parece una prioridad hacer reflexionar sobre el asunto. Al menos, la cinta tiene una carta a su favor, el carisma del actor de peculiar físico Ron Perlman (Hellboy), que logra hacer cercano al protagonista, pese a su macabra ocupación. No acaba de estar a la altura Famke Janssen (Sophie), mientras que saben a poco dos actores de peso, un ya anciano Richard Dreyfuss (el capo criminal) y Jacqueline Bisset (la madre con demencia de Sophie), pues apenas tienen papel.
5/10
(2014) | 92 min. | Comedia | Drama Tráiler
Una simpática comedia, miniatura en su duración y número de personajes de entidad, con diálogos ágiles y chispeantes, verdadero canto a Nueva York y más concretamente al East Village de Manhattan y alrededores. Sigue a una pareja que llevan casados más de 40 años, Alex, afroamericano artista, y Ruth, maestra blanca, que no han podido tener hijos. Durante un fin de semana algo frenético por una alarma terrorista en Manhattan, intentan vender su ático neoyorquino al que no se puede acceder con ascensor, y comprar otra vivienda con mejor accesibilidad, algo conveniente por los achaques de la salud, que les afectan a ellos y a su querido perro. Les ayuda en la operación su sobrina, agente inmobiliaria. Frente a las primeras impresiones de lo que cabría esperar del film –vehículo concebido para dar trabajo a dos actores "dinosaurios" a los que les cuesta encontrar papeles de enjundia, Diane Keaton y Morgan Freeman–, tenemos una divertida trama bien urdida por Charlie Peters, que adapta un libro de Jill Ciment, que, si se nos permite el juego de palabras, se cimenta bien sobre la sólida y entrañable relación de los protagonistas; entre ellos hay indudable química, también en su versión juvenil, que podemos conocer a través de varios flash-backs. El británico Richard Loncraine captura bien el ritmo acelerado hasta rayar la paranoia de las grandes urbes, que exigen el esfuerzo personal de imprimir algo de cordura para no sucumbir a la fiebre general, y que se nota en el surrealista tratamiento informativo del supuesto terrorista, y en los candidatos a comprar casas o en los agentes que los venden; sólo la mirada sosegada de una niña sabe ver las cosas sencillas, con frases como "vuestra casa es la más bonita". La película también es sintomática de los tiempos actuales en otro pequeño detalle, cuando Ruth, que no ha podido tener hijos, considera favorablemente vender el apartamento a una pareja de lesbianas que han adoptado un niño, y buscan una bonita casa para establecer su hogar.
6/10
(2014) | 110 min. | Ciencia ficción Tráiler
Ciencia ficción futurista, la acción transcurre en el año 2044, cuando la Tierra se ha convertido en un planeta insalubre, donde la población se ha visto diezmada, viéndose obligada a hacinarse en ciudades con mucha mugre, donde les prestan una importante ayuda los autómatas que fabrica ROC, una potente empresa cibernética. Para ellos trabaja Jacq Vaucan, agente de seguros especializado en detectar fraudes sobre supuestos daños infligidos por los robots. La noticia de que uno de los autómatas ha violado un protocolo de fabricación le lleva a una exhaustiva investigación, en el momento en que está a punto de convertirse en padre por primera vez. Autómata es una ambiciosa cinta apocalíptica con robots, que siguen unas leyes semejantes a las propuestas por Isaac Asimov en sus novelas de ciencia ficción, y que con su diseño visual de futuro sucio y su desencantado protagonista quiere evocar, y las comparaciones son odiosas, a Blade Runner. En la producción está Antonio Banderas, actor principal, a través de su compañía Green Moon, y dirige el experto en efectos visuales Gabe Ibáñez, que debutó en la dirección de largos en 2009 con Hierro. El papel de Melanie Griffith es pequeño, su personaje no tiene excesiva entidad. No es la primera vez que el cine español se atreve a contar una historia de robots, Kike Maíllo sorprendió muy agradablemente con Eva en 2011. En el apartado técnico los logros pueden ser incluso superiores a este título, pero en cuanto a narración, sólo cabe decir que Ibáñez y sus guionistas se estrellan, los tintes oscuros resultan algo insulsos –las conspiraciones corporativas, los matones de turno–, o de una pretenciosidad excesiva –las consideraciones evolutivas suenan a filosofía barata–, y como la producción tiene empaque, la decepción es mayor. Lástima, aunque se agradece el intento.
4/10
(2013) | 102 min. | Drama
2017. Europa es un caos, y la crisis sigue golpeando con enorme dureza a España. Una pareja que lleva 5 años sin verse se reencuentra en un lugar apartado, una especie de nave industrial, la excusa es firmar unos papeles de no se sabe qué... Las heridas que propiciaron la ruptura matrimonial se reabren, surgen los reproches y los interrogantes existenciales acerca de si vale la pena vivir el día a día, tal como se sienten ambos, náufragos arrojados por el mar de la vida a situaciones insoportables. Hay que reconocer valor a Isabel Coixet, directora y guionista, y a sus productores. El esfuerzo es notable para contar una historia sobre una crisis personal que tiene el telón de fondo de la otra crisis, la económica, aunque tal vez ambas estén más imbricadas de lo que parece. Se supone, porque la realidad es que lo que se cuenta podía ocurrir y desgarrar con o sin ese telón de fondo. Dos actores, largas parrafadas, sin concesiones que hagan la experiencia del visionado de la película más llevadera, configuran la propuesta de una cinta que, en presupuesto, también parece acorde con los tiempos de penuria económica. Ayer no termina nunca podía ser una obra de teatro. Pero Coixet ha organizado su historia con ciertas coordenadas cinematográficas, la más visible los insertos en blanco y negro en una cueva, para mostrar los pensamientos no expresados verbalmente por los protagonistas. Hay también algo de cámara en mano, y cierta intención de lograr que la película aplaste al espectador, al igual que la vida puede aplastarle, hasta lograr algo lo más parecido posible a una catarsis, dentro de lo que cabe. Y pese a todo... La sensación es de una historia alargada en exceso, demasiado plúmbea, aunque la grisura y el cansinismo sean hasta cierto punto conscientes. Sobra verborrea victimista, aunque sea para evidenciar la falta de recursos en los personajes para sobreponerse a lo que les sucede. Mucho marear la perdiz, variaciones sobre el mismo tema no demasiado brillantes, dosificación de la poca información que se nos va a dar sobre la tragedia de la pareja. Los actores, Javier Cámara y Candela Peña están bien, intentan aguantar el tipo e imprimir algo de emoción a los pasajes que la demandan.
4/10
(2016) | 89 min. | Animación Tráiler
Felicia es una vivaracha muchachita que vive en un orfanato de Bretaña. Allí fantasea con ser una gran bailarina, un talento que parece llevar en la sangre. Su pasión por el baile es equiparable con los sueños de grandeza que tiene su mejor amigo del orfanato, Víctor, que se ilusiona con llegar a ser un famoso inventor. Durante una noche los dos juntos decidirán darse a la fuga y marchar a París, en donde están dispuestos a correr mil y una aventuras en busca de sus sueños. Inspirada y bonita película de animación para toda la familia con la que hace su debut en la gran pantalla el director Eric Summer, con amplia trayectoria en series de televisión. Le acompaña Éric Warin, que hizo sus pinitos en el departamento de animación de la original Bienvenidos a Belleville. El tema de la persecución de los propios sueños se ajusta perfectamente a la bella historia de la protagonista, que tiene referencias narrativas con Oliver! –la huérfana que encuentra a una familia–, La cenicienta –humillada en su trabajo de sirvienta–, Alicia en el País de las maravillas –con esas imágenes oníricas de la caja de música cayendo al vacío– e incluso Karate Kid –ese entrenamiento al natural en el patio de su casa–, mientras que el mundo de la danza ofrece posibilidades visuales plásticas y atractivas, sobre todo para la jovencitas. Narrativamente Ballerina es una historia bien contada, con ritmo adecuado –hay también alocadas persecuciones– cuyo guión se desarrolla por derroteros habituales en este género –aspiración, auge, caída, aceptación, triunfo– pero que deja respirar mucho a los personajes y que resulta encantadora y vitalista, con escogidos momentos de ternura y otros de divertido humor. El equipo de guionistas –entre ellos, Laurent Zeitoun, productor de las comedias Los seductores e Intocable– ha cuidado mucho los caracteres de media docena de personajes secundarios muy bien definidos, cada uno con sus instantes de protagonismo, lo cual ayuda a aportar peso a la historia (véase al profesor de la ópera, la limpiadora, el bailarín ruso, el amigo de Pedro o el cuidador del orfanato). Aunque sin grandes alardes, visualmente la película es notable, con dibujos esmerados que ofrecen una eficaz ambientación del París del siglo XIX.
6/10
(2014) | 98 min. | Comedia Tráiler
Un grupo de amigos ha mantenido su franca camaradería desde la época en que se conocieron en las aulas de la facultad de empresariales, hace ya unos cuantos años. Las barbacoas de los fines de semana y las vacaciones compartidas, donde acuden también los cónyuges respectivos, son todo un ritual. Pero esa relación, en la que toda parecía ya previsible, sufre un pequeño vuelco cuando Antoine, en vísperas de cumplir 50 años, sufre un infarto. Se recupera bien, y desde entonces tiene una visión de la vida donde quizá ha ganado en aspectos como el de quitar importancia a ciertas obsesiones contemporáneas sobre la salud y las dietas, pero a cambio su sinceridad brutal le lleva cierto cinismo y aires de superioridad hacia los otros, que tienen sus consecuencias. Una amable comedia coral, muy francesa, con excelente reparto encabezado por Lambert Wilson, que sigue la tradición de los encuentros y desencuentros, sentimentales y amorosos, en la campiña francesa. Ofrece fundamentalmente el punto de vista masculino, las mujeres son más comparsas, excepto la separada y algo alocada Olivia. Hay pasajes francamente graciosos, pero también cierta sensación reiterativa en el film de Eric Lavaine, los caracteres de los personajes quedan enseguida definidos –el tipo plomazo, el simplón, el preocupón incapaz de confiarse a nadie, el incapaz de admitir que la ruptura con su mujer fue un error-, y la cosa parece no consistir en otra cosa que en bromear con ligereza acerca de su personalidad, ello salpicado con detalles que prueban la fuerza de los lazos entre unos y otros. De todos modos se agradece el canto a la amistad en que consiste el film, que viene a señalar que por encima de altibajos, encuentros y desencuentros, está la lealtad que saber perdonar y mantener viva la llama de forma de amor tan hermosa.
5/10
(2018) | 117 min. | Documental Tráiler
Valioso documental de Jane Magnusson sobre Ingmar Bergman en el centenario de su nacimiento, pivota alrededor del año 1957, de una intensa actividad creativa, ese año estrena dos películas, rueda otras dos, estrena un telefilm, y monta cuatro producciones teatrales. Y al mismo tiempo, su salud física se resiente, por varias úlceras de estómago, y su vida personal es un torbellino con varias relaciones y unos hijos de los que ocuparse. En tal tesitura, suficiente para quebrar la cordura de cualquiera, el trabajo, la actividad artística, en que no deja de hablar de sí mismo a través de las diversas tramas, deviene en necesaria terapia para Bergman. Magnusson se acerca al alma solitaria del artista, genial, pero también egocéntrico y cruel. No es que se centre sólo en 1957, sino que éste viene a ser como el centro de gravedad para mirar hacia atrás y hacia adelante en su carrera fílmica. De algún modo hace como el propio Bergman en Fresas salvajes, de ese año, donde a través de un anciano que tiene mucho de sí mismo, encarnado por Victor Sjöström, también mira hacia la infancia y los recuerdos de antaño, con ese primer plano transfigurado del actor que tanto gustaba al director. El retrato que se ofrece de Bergman está hecho desde la admiración, pero no es complaciente, para nada intenta ocultar defectos palmarios en cineasta y autor de teatro. Y lo cierto es que ahonda mucho en la figura del artista, incluso contradiciendo versiones oficiales, como la de que en Fanny y Alexander el chico es su reflejo de pequeño, algo que el testimonio de su hermano mayor desmiente, realmente si con alguien debería identificarse Ingmar es con Fanny, que guarda silencio ante los malos tratos que padece su hermano de parte de su padre. El film, además de las palabras del propio artista, cuenta con testimonios valiosos y emotivos, como el de Liv Ullmann, que se emociona ante la pantalla; en cambio, sin minusvalorar lo que opine Barbra Streisand sobre Bergman, lo cierto es que su aportación y otras no pintan mucho en la película. También tiene interés escuchar al director teatral y actor Thorsten Flinck con el que hizo "El misántropo", y que fue atacado sin piedad por Bergman ante el resto del equipo. Incluso se cuenta cómo la acusación de evadir impuestos por la Hacienda sueca le dolió mucho y le llevó a un exilio voluntario a Alemania varios años; o el despiste que podía tener sobre sus distintos hijos o sobre quién era su compañera en determinado momento de su vida. La vida privada se entrevera así con la artística en una narración bien cohesionada.
7/10
(2018) | 87 min. | Documental
Documental sobre las innumerables obras de Bernini exhibidas en la Villa Borghese de Roma, un lugar para siempre ligado a la figura del genial artista ya que perteneció a su gran mecenas, el cardenal Scipione Borghese, y en donde el propio Bernini se sentía como en su casa. No es ésta una película biográfica sobre la figura del napolitano Gian Lorenzo Bernini (1598-1680), del que apenas se habla de su vida, sino únicamente un recorrido sobre su obra expuesta en esa conocida villa romana, una colección de más de 60 creaciones de quien es considerado el inventor del barroco. Hijo de un escultor, Pietro Bernini, el joven aprendiz trabajó con su padre siendo un adolescente, hasta que firmó sus primeras obras, entre las que destacan “Santa Bibiana”, “Fauno entretenido por cupidos”, o el asombroso colchón que esculpió para el “Hermafrodita durmiente” del siglo II. Tras ese aperitivo el documental dirigido por Francesco Invernizzi entra de lleno en el plato fuerte de la visita, las cuatro obras monumentales que son el centro de la exposición: “Eneas, Anquises y Ascanio”, “El rapto de Proserpina”, “Apolo y Dafne” y “David”. Algo más de la mitad del documental está dedicado a estas cuatro obras maestras, que asombran por su excepcional belleza. Como explican los jugosos comentarios de Anna Coliva, directora de la Galleria Borghese, más que esculturas Bernini esculpe un conjunto teatral, nos narra historias donde capta un momento de la acción en movimiento, algo que le diferencia esencialmente de Michelangelo Buonarroti. En Bernini es también esencial la vivísima expresividad de los rostros, marca característica del barroco. La realización de Invernizzi tiene la particularidad de que deja que los ojos se recreen en las esculturas sin aturullarle demasiado los oídos. Tras una breve presentación, el narrador se ausenta y la cámara se detiene largo tiempo en la contemplación de esas obras, se mueve lentamente a su alrededor, se recrea con un detalle y otro, mientras suena una música especialmente elegida. El espectador literalmente se siente trasportado allí, como si de una visita real se tratara. El documental se cierra con la muestra de otras obras del artista, como los bocetos en arcilla de sus grandes construcciones públicas o las esculturas de bustos de personajes célebres: los nueve Papas que conoció, el cardenal Richelieu, Alma bendita y Alma maldita, la sensual Costanza Bonarelli o el Cristo Salvador. También tienen cabida los autorretratos del propio artista, buena muestra de su faceta como pintor.
6/10
(2010) | 102 min. | Comedia Tráiler
Claudio, directivo del servicio postal italiano, ansía ser trasladado a Milán para complacer a su neurótica mujer. Una maniobra heterodoxa para lograr tal meta es descubierta, de modo que no consigue el puesto y es castigado con un destino en un pueblo del Sur cercano a Nápoles, considerado lo peor de lo peor. Marchará solo, y descubre que aquello no está tan mal, pero mantiene la ficción de que sufre mucho allí, pues la compasión de su esposa ha hecho mejorar las cosas en el matrimonio. Éste es uno de esos casos en que el remake encuentra fácilmente su justificación, pues la película francesa Bienvenidos al norte en que se basa jugaba mucho con la idiosincrasia y los acentos galos, por lo que parte de su gracia se la perdían los espectadores no-francófonos. La simpática comedia que nos ocupa es la versión italiana, con lo que una aportación indudable es la de adaptar la cosa al caso italiano, sacar su jugo a los rasgos y estereotipos locales. Por lo demás, y aparte de la variante de la Camorra, que da pie a algún gag novedoso, se mantiene la estructura narrativa, con el doble caso de relaciones de pareja que deben ser resueltas. Por un lado la de Claudio, que debe afrontar sus problemas matrimoniales, y por otro el de su subalterno Mattia, con complejo de Edipo e incapaz de declararse a la chica que le gusta.
5/10

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