IMG-LOGO

Lista de cine

Lista de películas puntuadas con 4 en acción

(2006) | 144 min. | Acción
Nueva aventura del agente 007, con licencia para matar. Y de nuevo siguen los esfuerzos de los impulsores de la saga para adaptar un héroe con algunos rasgos ‘políticamente incorrectos’ al nuevo milenio. Lo que significa, vale, que James Bond sigue seduciendo a las mujeres, pero éstas tienen buena cabeza, y son capaces de mantener una conversación inteligente con 007, incluso dejándole con la palabra en la boca. En esta ocasión se retoma libremente “Casino Royale”, una novela de Ian Fleming que había sido llevada a la pantalla en clave paródica, en una de las dos entregas no oficiales de Bond. Tras un prólogo en blanco y negro que se diría diseñada para dejar claro que el nuevo Bond, Daniel Craig, es tan duro como el que más, la acción se traslada a África, donde hay una de esas escenas de persecución con mucha pirotecnia, de las que dejan sin resuello. Y a partir de ahí ya podemos meternos en harina: la idea es dejar sin fondos al villano de turno, que realiza crimenes terroristas por encargo. Porque Cifra tiene la mala costumbre de jugar en el casino, y por un problemas con sus acciones de bolsa, necesita urgentemente 'pasta gansa', pues en caso contrario su vida corre serio peligro. Para dejarle fuera de juego, nunca mejor dicho, Bond simula ser un experto en póker. Le ayuda un enlace francés, y su ayudante en la misión Vesper. Gracias a un guión en que ha participado el mismísimo Paul Haggis (Crash), la clásica película de acción Bond cobra más entidad (aunque tampoco exageremos), gracias a unos personajes más esbozados de lo habitual (Bond resulta ser vulnerable y capaz de amar, quién lo iba a decir), y a unos diálogos y situaciones pergeñados con ingenio. Aunque hay algún pasaje disparatado (Bond dispuesto a darse un masaje cardíaco a sí mismo), en general el film funciona. Y que la fidelidad conyugal –en sentido bastante amplio, que quede claro– resulte ser un valor en una película de 007 cabe calificarlo casi de revolucionario. Aunque tuvieramos a un Bond casado y enamorado en 007 al servicio secreto de su majestad.
6/10
(2016) | 144 min. | Acción | Thriller | Drama Tráiler
Recreación de un trágico episodio bélico que tuvo lugar durante la noche del 11 de septiembre de 2012 en Bengasi. Tras la muerte del dictador Muamar el Gadafi, Libia se encuentra en una situación delicada, en donde diversas facciones se disputan el poder. El equilibrio es muy inestable y por eso Estados Unidos mantiene una pequeña base secreta de la CIA en la ciudad costera de Bengasi, que cuenta con un grupo de soldados experimentados para salvaguardar la seguridad, no más de media docena. Los problemas vendrán cuando el embajador estadounidense acuda a un acto en la ciudad y se instale en una casa cercana. Pronto será atacado. Película vibrante, entretenida, tremendamente realista y seria. Vuelve a traer a colación las ventajas e inconvenientes del tan cacareado intervencionismo internacional norteamericano, una cuestión nada fácil de solventar. Tanto los habitantes de los países conflictivos como los propios norteamericanos dudan constantemente de esa política, más si cabe cuando se producen situaciones límite en donde hay heridos y muertos, muchísimos más –todo hay que decirlo– entre los lugareños, a menudo masas de personas sin orden ni disciplina que odian que los yanquis corten el bacalao en su tierra. El problema llega cuando se generaliza identificando al Islam con esas facciones violentas. Los hechos reales narrados en 13 horas, Los soldados secretos de Bengasi están basados en el libro escrito por Mitchell Zuckoff y cuenta con un cuidado guión de Chuck Hogan (The Town, ciudad de ladrones), el cual logra involucrar anímicamente al espectador gracias al buen dibujo que hace del personal estadounidense. En películas de este tipo, con acción y ritmo desenfrenados, es complicado a veces saber quién es quién y ese tema se amplía en este caso ya que hasta los propios soldados americanos desconocen la identidad del enemigo. Aunque presumiblemente cuentan con habitantes amigos, nunca saben si lo son de verdad, si van a traicionarles. Esto ofrece momentos de tensión, bien resueltos, verosímiles y trasladan una desasosegante sensación de desconcierto. El modo de filmar la guerra es de un realismo inusitado, y no se ahorra alguna imagen especialmente desagradable. Y aquí la atmósfera recuerda sobremanera a otras películas recientes del mismo corte bélico (en cuanto al fracaso militar estadounidense), como El único superviviente o en especial Black Hawk derribado, citada explícitamente por uno de los personajes. Desde luego es difícil mejorar la ambientación realista y la atmósfera agobiante generada en esta especie de base asediada, convertida en un nuevo El Alamo, como también comenta otro soldado. Alegra comprobar además que el director de la película, Michael Bay, sabe hacer otra cosa que películas fantásticas de Transformers. Su modo de filmar la guerra nocturna es contundente, aunque por la localización de los contendientes a veces parezca que estamos en un videojuego en manos de los norteamericanos, mientras que otras escenas (como la del ataque al coche blindado) están magníficamente rodadas. Pero no sólo se centra en la pura acción. Deja tiempo para conocer a los protagonistas, para humanizarles, especialmente a los dos soldados norteamericanos que llevan casi todo el peso anímico del film, unos perfectos John Krasinski (Silva) y James Badge Dale (Rone), quienes comentan su anhelo constante de regresar con sus familias y comparten su opinión de que están en una guerra que no entienden.
7/10
Esto se acaba. O sea, el mundo. Lo ha predicho un astrofísico indio en 2009, el sol se ha vuelto un poco loco, tormentas en el astro rey y tal, y los neutrinos han dado pie a nuevas partículas elementales, con reacciones que irán afectando de modo creciente al núcleo y a la corteza terrestres. Aunque en realidad ya los mayas, muy previsores, concibieron un calendario que termina en 2012. Total, que en tres años, y de modo supersecreto, las grandes potencias se ponen de acuerdo para construir unas naves gracias a las cuales se salvarán unas 400.000 personas. Menos da una piedra. La fecha fatídica del fin del mundo se acerca, y diversos personajes –una familia con dos hijos, los padres divorciados y un tercero en el hogar; un científico muy listo que tiene a su padre en un barco; el viudo presidente negro de los Estados Unidos y su hija; un ‘nuevo rico’ ruso con sus dos retoños y su amante; más algunos tibetanos que pasaban por ahí...– se enfrentan a la dura realidad, cada uno a su modo. El alemán Roland Emmerich es especialista en destrozos y demoliciones del cine de acción, como probó en Independence Day, Godzilla y El día de mañana. Aquí el desafío es un ‘más difícil todavía’, y probablemente sólo de este modo puede ser juzgada 2012, que argumentalmente apenas depara una mínima sorpresa, que no es cuestión de desvelar. Se trata de un film fiel a los cánones del cine catastrofista, concebido como una atracción ferial, donde se trata de disfrutar con carreteras ‘arrugándose’, puentes estrujados, edificios hechos mil añicos, grietas y erupciones, autos volando, barcos volcados, etc, etc. Y en efecto, se alcanzan cotas de gran perfección en los efectos especiales, de modo particular en el destrozo de edificios emblemáticos. Sobre esto sólo cabe criticar el desmesurado metraje de la cinta, la cosa se podía haber despachado en menos de dos horas. Y como el presupuesto se va en los mentados efectos, a la hora de hacer el reparto se ha optado por actores carismáticos, pero no estrellas de sueldos prohibitivos. Algún despistado podría esperar que el film invitara a alguna reflexión sobre qué debería hacer uno si supiera que el tiempo se le acaba. Pero eso sería pedir peras al olmo, no se va más allá de señalar que hay que amar al prójimo, y sacrificarse por él. La religión en este contexto es un mero elemento ornamental, creer que obedece a alguna razón que los únicos iconos religiosos cuya destrucción se contempla son el Cristo de Río de Janeiro, San Pedro y la Capilla Sixtina, mientras un sabio lama parece poco menos que el culmen de la sabiduría, sería conceder al film una elaboración intelectual de la que carece por completo. En tal sentido tal vez sería más exacto decir que Emmerich director juega a ser Dios, decidiendo quién vive y quién muere en el film. Y se lo pasa divinamente.
4/10
(2002) Serie TV | 1080 min. | Acción | Thriller
Jack Bauer se ha retirado del servicio en la UAT tras la trágica muerte de su esposa, de la que su hija Kim le culpabiliza. Pero los viejos héroes nunca mueren, y el recién elegido presidente David Palmer le pide ayuda para afrontar la primera gran crisis de su mandato: unos terroristas han logrado introducir una bomba atómica en EE.UU. y amenazan con detonarla si no se atienden sus peticiones. Después de los trágicos sucesos del 11 de septiembre, las increíbles tramas de 24 cobraron de pronto cierto cariz de verosimilitud. Los actos terroristas son movidos por personajes fanáticos, y gente con cierta capa de respetabilidad, parecen estar también envueltos en la gran conspiración. De nuevo la acción en tiempo real es trepidante, y Jack se muestra más vulnerable. Aunque el personaje de su hija Kim en plan canguro resulta algo insoportable, las demás subtramas funcionan bien, llevando la tensión al límite. Y la reaparición de un personaje que traicionó a Jack en el pasado, junto a la disposición del agente para el sacrificio, eleva las cotas de emoción al máximo grado.
7/10
(2003) Serie TV | 0 min. | Acción | Thriller
En la tercera temporada de 24 los sucesos que transcurren en una jornada en tiempo real son aún más complicados que en entregas anteriores. Jack Bauer ha estado infiltrado en un cártel de narcos colombianos. El precio que ha debido pagar es una adicción a la heroína. A punto de desarticular al grupo, descubre que su líder, Ramón Salazar, se ha hecho con un virus letal que amenaza con propagar en Los Ángeles si su hermano, otro narco, no es liberado de inmediato. A esto se suman novedades ‘familiares’. Kim, la hija de Jack, trabaja ahora para el servicio secreto, aunque eso sí, alejada de las operaciones de riesgo. Pero no sucede lo mismo con Chase, su novio, que es también compañero de fatigas de Jack. Por otro lado, el presidente Palmer demuestra que, pese a su buen juicio, no acierta al rodearse de consejeros procedentes de su familia; el amor entre Tony Almeida y su compañera Michelle será sometido a una dura prueba; y aparece en escena uno de los personajes más logrados de la serie: Chloe, analista informática algo neurótica, con un rato de gracia. Ah, y se deja ver una tal Nina, vieja ‘amiga’ de Bauer… La serie sigue manteniendo un pulso excelente, con la carrera frenética contra el reloj de los distintos hilos narrativos, las pequeñas sorpresas, y la reaparición de personajes que creíamos ya agotados. Observamos además a un Jack cada vez más endurecido, siempre dispuesto al sacrificio por su país y por su hijita...
7/10
(2002) | 113 min. | Ciencia ficción | Terror
Un grupo de ecologistas británicos asalta un laboratorio donde se hacen experimentos con monos. ¡Craso error! Su intención era buena, liberar a los animalitos, pero no podían sospechar que se estaba experimentando con ellos un virus letal, que estimula la rabia hasta extremos insospechados. 28 días después, un tipo en coma despierta en la UCI de un hospital. No hay nadie allí, ni en las calles; el espectáculo de Londres desierto es sobrecogedor. Pronto sabrá que quedan pocos supervivientes, y que los infectados por el virus se han convertido en una especie de zombies, siempre sedientos de sangre. Aunque el trío Danny Boyle, Andrew Macdonald y Alex Garland sigue fiel a su esquema de “grupo de personas sometido a una situación límite” que ya empleó en La playa, aquí se bebe también de clásicos varios del cine fantástico, los más evidentes La noche de los muertos vivientes y El último hombre… vivo. Boyle se revela, al igual que en Trainspotting, como un director de gran sentido visual (la gota de sangre que cae por culpa de un cuervo, la esperanza en el cielo entre las ramas de un árbol, las vallas publicitarias de caras sonrientes en las calles desiertes…), y también como creador de atmósferas desasosegantes. Aquí, recurriendo al vídeo digital, que le permite una gran versatilidad, nos pone a los espectadores con el corazón en un puño.
6/10
(2013) | 103 min. | Acción | Bélico Tráiler
Más de lo mismo, pero con una estructura de guión menos sólida que su predecesora 300. El desconocido Noam Murro toma el relevo a Zack Snyder y se aplica a la adaptación de “Xerxes”, novela gráfica de Frank Miller, autor también del cómic que dio pie a un film muy alabado en su día por su imaginería visual, pero que siete años después puede considerarse claramente sobrevalorado. Esta vez Persia busca venganza por la muerte de su rey Darío, y es la generala Artemisia, de origen griego pero integrada en el bando persa, quien persuade a Xerxes de que lo haga, pues su padre agonizante le suplica que no busque pelea con los griegos. Artemisia le asegura que en realidad lo que Darío esperaba es que él se convirtiera en un dios, y desafiara a sus enemigos. Sea como fuere Temístokles se afana en lograr la unidad de Grecia, aunque cada ciudad-estado va a lo suyo, y la reina Gorgo de Esparta no quiere saber nada del tema Así que ahí va el héroe ateniense y unos barcos, en clara inferioridad numérica, dispuesto a desafiar a la cruel Artemisia. Acción, mucha acción, hay en 300: El origen de un imperio. También hay voz en off, mucha y agotadora voz en off. No podemos olvidar los discursos enardecedores, varias veces se repiten, a ver si el espectador vibra con las palabras previas al combate. También, y resulta bastante ridículo, hay un encuentro sexual de Temístokles y Artemisia, supuestos enemigos mortales negociando no se sabe qué, y que terminan en algo que tal vez sea una violación mutua, o tal vez no, pero que en cualquier caso es irremediablemente grotesco. Al final queda el derroche de efectos visuales, las batallas navales, con mucho ordenador, y la abundante sangre, gore suavizado con decapitaciones y otras lindezas. Poco interés tiene el film, y muy limitados son los personajes guaperas de turno, los recién llegados Sullivan Stapleton y Eva Green, o los repetidores Lena Headey y Rodrigo Santoro.
3/10
(2019) | 127 min. | Acción | Thriller
Un millonario que ha fingido su propia muerte ha reclutado a cinco individuos para formar un equipo que persigue a peligrosos criminales y tipos sin escrúpulos. No se conocen entre sí por sus nombres, sino por números, comenzando con su líder, que se hace llamar Uno. Tras perder a uno de los miembros del equipo, durante una misión contra un narcotraficante en Italia, Uno llevará a sus hombres a Turdistán, un país árabe, para secuestrar a un temible individuo que ha dado un golpe de estado. Tras más de una década dedicado casi al completo a la saga iniciada con Transformers, de Paramount, Michael Bay ha logrado que Netflix le ceda la friolera de 150 millones de dólares y le haya dado luz verde para rodar lo que quisiera. Como consecuencia ha dado rienda suelta a su estilo propio, lo que quiere decir que parte de un guión aún más inexistente que en sus últimas entregas de la saga de los robots convertibles, pues únicamente parece interesado en componer vistosas secuencias de acción, más violentas que las de sus trabajos precedentes, compuestas con un montaje frenético. En el arranque sorprende, por la vistosa persecución inacabable por las calles de Florencia, pero finalmente acaba agotando, por la falta absoluta de personajes de entidad, o de secuencias con un mínimo de tensión dramática. De esta forma desaprovecha a actores de probada solvencia, como Ryan Reynolds y Mélanie Laurent, pues les han tocado personajes estereotipados.
5/10
(2005) | 114 min. | Acción | Romántico | Thriller
El señor Kang, jefe de una banda de gángsteres, encomienda a Sun-woo durante uno de sus viajes la vigilancia de la chica con la que sale, una jovencita de buen ver. El encargo es claro: debe estar disponible, y vigilar si tiene alguna aventura amorosa. De ser esto último el caso, deberá liquidar a la chica y al amante. El leal Sun-Woo se presta a cumplir su misión, pero no cuenta con que su corazón acabe jugándole alguna mala pasada. Estilizada muestra de cine coreano, dirigida con gran eficacia por Kim Jee-woon. El cineasta no sólo entrega una animada cinta gangsteril, con grandes dosis de acción y aire "padrinesco", sino que insufla a la la historia de un inesperado aire romántico, que queda subrayado por la gran partitura musical de Dalparan y Jang Yeong-gyu. Además el protagonista, Lee Byung-Hun, tiene el rostro perfecto del tipo "tocado" cuyo mundo, antes del encargo del jefe, estaba muy claro, y que ahora ve puesta patas arriba su forma de vida; la escena final con su jefe, prolongada al estilo de los spaghetti-western de Sergio Leone, para provocar tensión, tiene muchísima fuerza.
6/10
(2003) | 117 min. | Acción
Vuelta al mundo de los automovilistas temerarios. Como recordamos del primer film, el poli Brian OConner amaba tanto la velocidad y los motores, que acababa perdiendo su placa. Pero el chico es tan hábil al volante, que la pasma de Miami debe recurrir a él, para infiltrarse y deshacer un turbio negocio de importanción-exportación. Tan bueno es el ex poli, que puede escoger compañero de faena: y el elegido es Roman Pearce, un delincuente al que Brian ayudó a enchironar. Un tercer aliado es la inevitable “chica”, Monica Fuentes, una agente que lleva tiempo infiltrada en la citada banda, como amante del jefe. Por supuesto, Monica no tardará en hacer tilín a Brian. A falta de Vin Diesel, que no quiso hacer esta secuela (parece ser que Universal, que no se fiaba mucho del carácter cambiante del actor, encargó dos guiones, uno con él y otro sin él, “por si acaso”), bueno es Paul Walker, que se convierte en rey de la función. Y entre las caras femeninas, belleza latina al canto: Eva Mendes, que ya tuvo su papelito en Training Day (Día de entrenamiento) y que también se apuntó al El mexicano de Antonio Banderas.
4/10
(2013) | 110 min. | Policiaco | Acción | Thriller
Un veterano inspector de policía regresa a Hong Kong para visitar a su hija. Allí, la mujer le presenta a su novio en un club nocturno, pero al policía algo le huele mal en ese hombre. Y, efectivamente, pronto llegarán los problemas. Entretenida película de acción policial en que Jackie Chan recupera de alguna form su personajes de New Police Story. A sus entonces 59 años el actor hongkonés demuestra estar aún en plena forma. Los incondicionales no quedarán defraudados.
5/10
(1988) | 124 min. | Animación Tráiler
En el año 2019, Tokyo se ha convertiod en Neo-Tokyo, una ciudad futura invadida por el caos. 'La energía absoluta' es una poderosa arma que unos científicos están buscando y que sólo la poseen unos cuantos individuos. Cuando el motero Tetsuo sufre un accidente durante una pelea de pandillas, acaba metido en el laboratorio de estos científicos, los cuales descubrirán que el joven es poseedor de la preciada 'energía absoluta'. Su mejor amigo Kaneda irá en su busca, a la vez que Tetsuo intentará escapar de allí. Magnífica película de animación japonesa basada en el cómic de Katsuhiro Otomo. El film obtuvo muy buenas críticas y éxito de público, y tanto fue así que se convirtió en modelo a seguir por dibujantes y directores nipones posteriores. Destaca el detalle y la calidad de los dibujos así como la música cañera que los acompaña. Cine anime con un estilo punk, acción por los cuatro costados, escenas con buena carga de violencia y escenarios oscuros y futuristas, que describen una sociedad decadente, codiciosa y sangrienta. El valor de la amistad entre los dos protagonistas es el atisbo de esperanza en este mundo apocalíptico.
7/10
(2012) Serie TV | 0 min. | Acción | Thriller
Serie muy ambiciosa que tiene detrás a J.J. Abrams, y que nos lleva por mil y un caminos distintos en torno a un misterio principal: ¿Qué ocurrió cuando en marzo de 1963 la célebre cárcel de San Francisco cerró sus puertas? Los documentos oficiales cuentan que los 302 presos que habitaban Alcatraz entonces fueron trasladados a otras cárceles: no había dinero, la cárcel estaba que se caía… Pero resulta que no es cierto. En el primer capítulo se explica que aquellos 302 presos y centenares de guardias desaparecieron misteriosamente. Ya en la actualidad, cuando comienzan a producirse una serie de asesinatos relacionados con antiguos dirigentes de la prisión, una joven detective (Sarah Jones, de Sons of Anarchy) descubre que el responsable de estos crímenes es uno de aquellos presos, del que se ignora qué ha hecho en los últimos 50 años. Sorprendentemente, no tiene ni una arruga más de las que tenía cuando desapareció… Las escenas actuales se intercalan con el pasado del preso en la cárcel. Continuamente estamos viajando atrás para conocer el pasado del reo y hacia delante siguiendo la investigación y la persecución del asesino. Además de la detective, un agente del gobierno sigue el caso de cerca. Le da vida el australiano Sam Neil (El piano, Parque Jurásico), un tipo misterioso que con sólo una mirada ya deja caer que sabe mucho más de lo que aparenta y que quizás sus intenciones no son las mejores. El último protagonista es Jorge García (Hurley en Perdidos), un escritor que lo sabe todo sobre la historia de Alcatraz y que colaborará en la investigación, que ofrece el punto de humor de la serie. Un entramado tan complejo, con tantos elementos atractivos y espectacularidad (el primer episodio es un lujazo, buena fotografía, buenas interpretaciones, estupenda banda sonora...), incita a engancharse. Los guionistas han sido capaces de crear en los primeros capítulos una historia coherente y muy intensa, y si no sufre el efecto Flashforward de sólo un par de capítulos con mucha fuerza para luego caer estrepitosamente, Alcatraz puede darnos muchas horas de intriga de la buena. Más de 10 millones de espectadores en su estreno el pasado 16 de enero en EE.UU. indica claramente la expectación que genera todo lo que surge de la inquieta cabecita de J.J. Abrams (Perdidos, Fringe). Alcatraz, sin duda, lleva el sello inconfundible de la casa: acción, intriga, misterios, saltos temporales, personajes oscuros y traumatizados, hasta una isla...
6/10
(1997) | 105 min. | Ciencia ficción
Ellen Ripley murió luchando contra un Alien en la anterior entrega de la serie. Sin embargo, doscientos años después regresa como un clon, creado por un equipo de científicos con un objetivo: recuperar a la reina Alien que estaba engendrando antes de morir. Sin embargo, con ella vuelven los Aliens, que toman la nave donde la nueva Ripley ha sido engendrada. Paralelamente, una tripulación de estrafalarios piratas espaciales han llegado hasta ese lugar para robar todo lo que sea posible. Ripley se une a ellos para combatir a los depredadores espaciales, pero la huida no será fácil, ya que son demasiados. Cuarta entrega de la serie y, aun así, tiene el mérito de ser absolutamente distinta a las demás. Para ello, los productores contrataron a un mago visual, el realizador francés Jean-Pierre Jeunet, que ya había demostrado su solvencia con el éxito de Delicatessen y con el film La ciudad de los niños perdidos, uno de los títulos más caros del cine europeo. Ambos trabajos los realizó junto con su compañero Marc Caro. En esta ocasión, Jeunet salió airoso de su primer trabajo en solitario que, a pesar de conservar las señas de identidad de las anteriores entregas, tiene también el impactante estilo del francés, quien se llevó a Ron Perlman, uno de los actores de La ciudad de los niños perdidos y a Dominique Pinon (Delicatessen). El reparto vuelve a estar encabezado por Sigourney Weaver, protagonista del resto de entregas, pero esta vez incorpora a la estrella, cada vez más en alza, Winona Ryder.
6/10
(2017) | 123 min. | Acción | Ciencia ficción | Terror Tráiler
Ridley Scott entrega un nuevo film del universo Alien, el número 25 como director, cuando está a punto de cumplir los 80 años. Tal hecho coincide casi con el estreno de Blade Runner 2049, en la que figura como productor ejecutivo. Los originales son títulos emblemáticos del cine de ciencia ficción, y curiosamente la mirada a los alienígenas que tanto miedo nos dieron en 1979 se ha vuelto más reflexiva, al darse más peso a los androides; lo que conecta más íntimamente la alienígena saga espectáculo con las consideraciones acerca de la naturaleza humana propias del mundo replicante de Blade Runner. A tal efecto ya resulta muy ilustrativa la escena de arranque, una conversación entre el androide Walter y su creador y fundador de la corporación Weiland, anticipo de las tensiones que pueden surgir luego entre el creador y sus criaturas, donde éstas tienden a considerarse más perfectas que aquél. La nave espacial Covenant viaja hacia Origae-6, un remoto planeta de condiciones parecidas a la Tierra. La tripulación compuesta por 15 personas, dos millares de colonos y un buen puñado de embriones se encuentran en estado de hibernación, el solitario Walter con el ordenador de a bordo Madre se encargan de que la navegación discurra por cauces de normalidad. Pero un grave incidente obliga a despertar a la tripulación, a lo que se suma la captación de una señal de origen humano procedente de un planeta cercano que no tenían localizado, y que resulta tener condiciones de habitabilidad. La tentación de acudir ahí y ahorrarse siete años de viaje es demasiado grande, y es lo que ordena el nuevo capitán Oram, a pesar de las protestas de Daniels, quien considera que no deberían desviarse del plan previsto. Como puede imaginarse, les aguardan desagradables sorpresas. Scott retoma su colaboración con John Logan, que fue el autor del libreto de Gladiator, y últimamente abonado a las películas de la saga 007, quien firma el guión con el desconocido Dante Harper. También están acreditados, en el argumento original, Jack Paglen, que escribió el guión de la cinta de ciencia ficción Transcendence, y Michael Green, guionista de la cinta Marvel Logan, y también acreditado en Blade Runner 2049. Sirvan estos datos para atestiguar el deseo del equipo creativo para conformar una trama que encaje bien en el universo Alien, no se desea de ningún modo decepcionar al público primigenio, los fans que aman los filmes anteriores. Y en efecto, el film se sitúa bien entre Prometheus y Alien, el octavo pasajero, se salpica la narración con piezas que encajan en el puzzle. También desde el punto de vista estético, huevos, cámaras de hibernación, aliens, e incluso el corte de pelo de Katherine Waterston, que retrotrae a una jovencita Sigourney Weaver, del mismo modo que Winona Ryder hacía lo propio en la cuarta película. Quizá el mayor reproche que se puede a hacer a lo que resulta una película muy entretenida, y que sabe introducir sin resultar cargante algunas gotitas de filosofía, es que no aporta nada tremendamente original. Alguno dirá que hay sorpresas, y ciertamente algunos elementos pretenden ser sorpresivos, pero aparte de que más o menos se ven venir, lo que está claro es que sopesados a posteriori no resultan tremendamente novedosos. En cualquier caso el ritmo trepidante es impecable, la dirección artística fantástica, y de nuevo sufrimos con las paulatinas pérdidas humanas de un equipo que se hace querer, aunque de algunos de sus componentes apenas lleguemos a saber casi nada. En el reparto sobresale la creación de Michael Fassbender como el androide, el actor sabe darle el requerido aire sintético, pero también esa suerte de aire angelical que también podría ser demoníaco, y que le confiere una enorme personalidad.
6/10
(1986) | 132 min. | Acción | Ciencia ficción
Una de las más dignas secuelas de los últimos tiempos, en la que James Cameron (Terminator) supo continuar la trama de la clásica Alien, el octavo pasajero, dirigida por Ridley Scott. Como tenía ante sí una ardua tarea, Cameron decidió cambiar de registro, y en lugar de tirar por una línea presidida por el terror, como en la primera parte, se decantó por la acción, con lo que consiguió una segunda parte completamente diferente y, además, se libró de las posibles críticas por no haber conseguido la tensión de su predecesora. Sigourney Weaver vuelve a realizar una correcta actuación como la Teniente Helen Ripley, tanto es así que tuvo que pasar mucho tiempo para que se librase del encasillamiento al que se vio arrastrada por esta saga. Junto a ella el actor fetiche de Cameron, Michael Biehn, protagonista de varios de sus títulos más significativos: Terminator y Abyss. La acción comienza años después de la primera parte, cuando Ripley es recogida y llevada a la Tierra. Allí intenta advertir a las autoridades de que su nave recogió a un peligroso ser alienígena en un planeta. En un principio no le hacen caso, pero después se pierde el contacto con los colonos que habitaban allí, por lo que es enviada una expedición de marines. Ripley es la única que conoce a los aliens, por lo que se ofrece para acompañar al grupo.
7/10
(2018) | 122 min. | Cómic | Acción | Aventuras Tráiler
Estamos en el siglo XXVI es una sociedad distópica, la guerra con los marcianos 300 años atrás ha dejado profunda huella en la Tierra. En la ciudad aérea de Salem vive una élite inalcanzable, mientras que en tierra firme se encuentran los parias, un conjunto abigarrado de seres humanos, los cárnicos, y de cyborgs, que tiene partes de su cuerpo artificiales. En Iron City, en la zona de desguace, el doctor Ido experto en curar a cyborgs encuentra los restos de la desechada Alita, con un cerebro humano en perfecto estado, y a la que reconstruye en su clínica. Cuando logra que despierte, ella, de aspecto adolescente, no recuerda nada de su pasado, pero pronto sale a la luz que posee cualidades muy especiales, sus dotes físicas son realmente extraordinarias, propias de una guerrera; lo que no quita para que destaquen en Alita unos sentidos muy acendrados de la bondad, la lealtad y la justicia, como se advierte en sus relaciones con esa figura quasi paterna que es el doctor Ido, o con su nuevo amigo Hugo, que le guía en ese mundo hostil, donde se siente muy atraída por un deporte muy popular, el Motorball. Trepidante adaptación del manga de Yukito Kishiro, que ya antes había conocido una versión como serie de anime no demasiado apreciada por los fans. Teniendo detrás la mente creativa de James Cameron, que ejerce como coguionista y productor, puede imaginarse que técnicamente Alita: Ángel de Combate alcanza una perfección inusitada en sus aspectos visuales, tanto en el uso de efectos especiales CGI como en la presentación del 3D, usado con tanta inspiración como en Avatar, el proyecto que tan enfrascado le tiene, da la impresión de que el resto de su carrera sólo dirigirá las secuelas de ese film. Para la dirección, Robert Rodriguez se revela como una acertada elección, pues se nota que el cineasta de origen hispano admira la fuente original, y que posee un talento especial para el cine de acción. Estamos ante un film donde el entretenimiento de calidad es la meta principal, meta que se alcanza sobradamente. La recreación del universo futurista es espectacular, con muchísimos detalles, grandes planos generales de Iron City con edificios semiderruidos o del estadio donde se juega al Motorball. También es fabulosa la calidad y movimiento de los cyborgs, la simbiosis de las partes puramente mecánicas o de robots, con las humanas, manos o rostros, en muchos casos tratados visualmente, como los espectaculares ojos de Alita, todo un homenaje a los clásicos de los personajes del anime, con su redondez saltona. Y las peleas, persecuciones, etcétera, están muy logradas, nada que ver con el cansinismo de ciertas perezosas producciones de acción, está todo muy bien estudiado para asegurar la diversión. Quizá alguno considere que los elementos que componen la trama son muy sencillos o arquetípicos, pero sea como fuere, lo cierto es que funcionan a las mil maravillas. La chica sin memoria que necesita arraigar en algún sitio, conocer el sentido de su vida; los padres sacudidos por una tragedia que les marcó para siempre; los sentimientos paternales y filiales entre Ido y Alita, al modo de una revisión moderna del cuento de Pinocho; la élite controladora de los parias desde la distancia, sin mezclarse nunca con ella; los cazarrecompensas y demás tipos duros; el amigo que decepciona, pero donde siempre cabe el perdón. Rosa Salazar, abonada a las sagas distópicas –Divergente, El corredor del laberinto– asume con aplomo el protagonismo del film y logra hacer creíble la mezcla de pureza y fuerza de su personaje; y funciona muy bien el resto del reparto, incluidos tres oscarizados secundarios de lujo, Jennifer Connelly, Mahershala Ali y Christoph Waltz.
7/10
(2017) | 105 min. | Acción | Thriller Tráiler
Mitch le pide matrimonio a su novia Katrina, en la orilla del mar mientras pasan unos idílicos días en Ibiza. Segundos después se desata en la playa un atentado terrorista: varios hombres armados disparan sobre los bañistas a sangre fría. La escabechina es enorme. Mitch ve ante sus ojos cómo muere su prometida. Meses después Mitch se ha convertido en una persona diferente, violenta e insensible, que vive sólo con la obsesión de matar terroristas, para lo que se entrena duro. El potencial de Mitch es reconocido por la agente de la CIA Irene Kennedy, que pretende reclutarle. Adrenalítico film de acción entregado por Michael Cuesta, un director de prestigio responsable de filmes tan interesantes como El fin de la inocencia o Matar al mensajero, cuyas historias ponían sobre el tapete conflictos de interés. Pero aquí abandona el terreno del drama hondo y se mete de lleno en el cine de acción de pura cepa hollywoodiense, con agentes de la CIA, comandos secretos y aguerridos norteamericanos dispuestos a salvar el mundo caiga quien caiga. Y para que no falte nada tenemos hasta la amenaza de una bomba nuclear. Rodado con buen ritmo y con variados cambios de localización (Roma, Estambul, etc.), American Assassin es indudablemente entretenido y ofrece lo que se espera, mucha acción, disparos, peleas cuerpo a cuerpo y violencia. Destacan especialmente algunas secuencias efectistas, especialmente la del clímax final en el mar. De fondo se avisa de que abandonar la propia humanidad y el respeto por la vida puede crear monstruos y volverse en tu contra. El actor Dylan O’Brien (El corredor del laberinto) abandona los roles de jovenzuelo aventurero para espectadores adolescentes y se mete de lleno en un papel adulto (asombra el tamaño de su musculatura) en donde su obsesión se acerca peligrosamente a la patología. Le acompaña un estupendo Michael Keaton, que sabe dotar de carisma a su plano personaje, mientras que el resto del reparto cumple.
6/10
(2016) | 133 min. | Aventuras | Fantástico Tráiler
Con visión preclara, J.K. Rowling se ha dado cuenta de que las andanzas de Harry Potter y demás compañeros de Hogwarts necesitaban pisar el freno, unas merecidas vacaciones, aunque no renuncie a su abordaje, recientemente lo ha hecho en una exitosa obra de teatro. Pero está claro que ese universo mágico permite otras aproximaciones, y es lo que la escritora británica acaba de hacer, partiendo de su libro homónimo, “Animales fantásticos y dónde encontrarlos”, una enciclopedia que remedaba un libro de texto que Potter manejaba durante su aprendizaje en Hogwarts. Estamos ante la primera película de lo que se anuncia como una pentalogía, cinco títulos. Y es la propia Rowling la firmante en solitario de un guión que presenta mimbres sólidos, su debut en estas lides está logrado. Corre el año 1926. Newt Scamander es un eminente zoólogo, que estudia y recoge animales fantásticos que sus colegas magos no acaban de entender, pues les tienen un miedo que les impide aproximarse a ellos con actitud abierta y científica. Acaba de llegar a Nueva York, con su maleta llena de raras criaturas, pero se le escapan unas cuantas, lo que pone muy nerviosos a los magos americanos –entre ellos uno de sus líderes, Percival Graves–, muy aprensivos frente a los nomajs –el término estadounidense para los muggles, la gente normal sin poderes mágicos–, pues hay un grupo que se autodenominan como los segundos salemitas, y que en su particular caza de brujas denuncia su perversa existencia, aunque los poderosos no les creen. Y sin embargo Newt encontrará un colaborador en Jacob Kowalski, un nomaj que trabaja en una fábrica de conservas, aunque su sueño es abrir una pastelería. También interactuarán con las hermanas Goldstein, Tina y Queenie, la primera agente de magos caída en desgracia, la otra belleza ingenua con la que Jacob tendrá una inesperada química. Mientras intentan recuperar los animales fantásticos extraviados, se desatan fuerzas oscuras, existe un poderoso mago malo, Gellert Grindelwald, en paradero desconocido. Tras la breve pausa en su habitual inmersión en el universo Rowling –cuatro títulos harrypotterianos–, que le permitió dirigir La leyenda de Tarzán, David Yates vuelve, y en principio está comprometido con la dirección de los próximos filmes de la saga. Desde luego supone un acierto iniciar un tipo de aventuras completamente nuevas, con personajes distintos, en esta ocasión mayoritariamente adultos. Y las primeras impresiones son, nunca mejor dicho, fantásticas. Eddie Redmayne compone bien a su personaje protagonista, como si hubiera tomado a su Stephen Hawking de La teoría del todo, y le hubiera dotado de un aire tímido y de sabio despistado. Y también Dan Fogler está muy bien como el nomaj Jacob, supone una novedad dar tanto peso, con un simpático punto cómico, a alguien sin poderes mágicos. También resultan interesantes las dos hermanas Goldstein, compuestas por Katherine Waterston y Alison Sudol, y el resto de secundarios funcionan bien. La trama de aventuras fantásticas es muy ágil imaginativa, y permite imbricar cuestiones como la segregación, la convivencia, el respeto a los diferentes, la importancia del conocimiento, la manipulación, el ejercicio del poder, el uso de los dones que uno posee, etcétera. Y llama poderosamente la atención el capítulo de los efectos visuales, realmente alucinantes: tanto la recreación del Nueva York de la época con gran profusión de detalles en calles, edificios y vehículos, como el realismo de animales muy peculiares, el juego que da la maleta, etcétera, un verdadero festín para los sentidos.
7/10
(2015) | 116 min. | Cómic | Acción | Aventuras | Fantástico Tráiler
El doctor Hank Pym, temeroso de que sus investigaciones sobre reducción de personas y objetos, comprimiendo distancias atómicas, pudieran ser utilizadas indebidamente, se retiró asegurando que no había alcanzado resultados satisfactorios. Para pasan los años y su discípulo Darren Cross, un tipo sin demasiados escrúpulos, está muy cerca de lograr lo mismo que su mentor. Asociado con su hija Hope, Pym decide confiar en Scott Lang, un habilísimo ladrón recién salido de la cárcel, separado y con una hijita, que quiere llevar una vida honrada: enfundado en un traje muy especial, y con la inesperada complicidad de unos poderosos insectos, las hormigas, deberá llevar a cabo una misión que desbarate los planes de Cross. El universo de los superhéroes Marvel sigue expandiéndose en las pantallas de cine, y en este caso, grata sorpresa, la adaptación de “Ant Man”, personaje de cómic creado por Stan Lee, Jack Kirby y Larry Lieber, tiene su punto novedoso, no se limita a servir la habitual ración de escenas de acción y sofisticados efectos especiales. Por supuesto que ésta no falta, y además rayando la perfección técnica, sobre todo en el magnífico clímax; pero siempre ayudando a una historia bien trabada, que combina de modo muy equilibrado el abundante sentido del humor, el clasicismo de la serie B, el toque familiar con niña incluida y las típicas historias de robos sofisticados. En la apuesta por la comedia se nota la mano del propio protagonista, Paul Rudd, que también ha recibido crédito como coguionista, el actor hace el ganso de un modo muy natural, y contagia su aire de pringadillo a la banda con la que debe infiltrarse en un edificio, de la que forman parte actores como Michael Peña, o a sus socios en la aventuras, padre e hija encarnados por Michael Douglas y Evangeline Lilly. Pero no le concedamos a Rudd todo el mérito de las risas, pues en el guión también han participado Edgar Wright (Arma fatal) y Joe Cornish (Attack the Block), y que pergeñaron juntos el libreto de Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio. Se nota su aportación y el ritmo conseguido es agilísimo, además de que los golpes de humor, a veces arriesgados por su descoloque, funcionan. Por su parte, las bromas y guiños en torno a los Vengadores y resto del universo Marvel harán las delicias de los fans. Resulta curioso constatar cómo pueden funcionar personajes sencillos, cuando están bien descritos, sus escenas aportan algo, y los actores que los encarnan están bien escogidos. A este respecto, además de a los ya citados, cabe mencionar a los encargados del villano de la función, Corey Stoll, de la ex y la hija del protagonista, Judy Greer y la pequeña Abby Ryder Fortson, del nuevo papá, Bobby Cannavale, y del empresario sin escrúpulos, Martin Donovan. Hasta un director que en el pasado no había entregado películas como para tirar cohetes –lo mejor de Peyton Reed hasta la fecha era una comedia, Abajo el amor–, está a la altura del material que tiene entre manos.
7/10

Últimos tráilers y vídeos