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Lista de cine

Las mejores películas sobre Oriente Medio y el conflicto entre Israel y Palestina

¡Qué difícil es encontrar la paz en Oriente Medio! Tras el holocausto nazi, la creación del estado de Israel, y los intentos de levantar una nación palestina reconocida por la comunidad internacional, la realidad es que en la región se sigue respirando un clima tenso. Se levantan muros de vergüenza, y muchas naciones claman por la libertad.

El cine ha plasmado con frecuencia las dificultades de convivencia en Oriente Medio, entre judíos, cristianos y musulmanes. Recogemos títulos sobre la creación del estado de Israel, sobre la identidad árabe, el conflicto entre Israel y Palestina, con el terrorismo que conlleva, y los esfuerzos de la gente normal por no dejarse arrastrar por la espiral de odio y violencia.

Adrede hemos dejado fuera los títulos relacionados con el 11 de septiembre y la Guerra de Irak, entre otras cosas porque ya tienen una lista propia. Así que invitamos a descubrir estas películas sobre Oriente Medio.

Las mejores películas sobre Oriente Medio y el conflicto entre Israel y Palestina
(2017) | 96 min. | Drama Tráiler
Shadi, afincado en Italia, viaja a Nazaret para asistir en fechas próximas a la Navidad a la boda de su hermana, un motivo de alegría para la familia, cristianos palestinos. El padre Abu Shadi, divorciado, se he empeñado en cuidar todos los detalles para que la celebración sea un éxito, lo que incluye visitar en compañía de su hijo a los convidados, para entregarles la invitación en mano. Sin embargo, hay detalles que escuecen: la madre, que vive en Estados Unidos con otro hombre, todavía no ha llegado; y Shadi tiene una novia palestina pero occidentalizada, cuando la ilusión del padre sería que encontrara una chica en casa y regresara a la tierra de sus ancestros. Annemarie Jacir escribe y dirige una inteligente película, minimalista si se quiere, al estilo de cierto cine iraní, pero tremendamente humana y creíble. Se trata sin duda del mejor film de la directora de La sal de este mar. La narración está vertebrada por la sólida exposición de la relación padre-hijo, en la que ahondamos gracias a la perfecta excusa argumental de su recorrido para reunirse con los distintos invitados, unos viajes en automóvil que hacen pensar en Abbas Kiarostami o Jafar Panahi. Y sin aspavientos y con delicadeza femenina, Jacir sabe mostrar el choque generacional y el punto de vista de los dos, del que se ha quedado en casa sacrificando su futuro por los suyos, y el de que piensa que todos deberían poder tomar en libertad sus propias decisiones, sin coaccionantes condicionamientos externos. El amor a la tierra y a las propias raíces no impide el reconocimiento de cierta degradación, un ambiente que ahoga, también por la postura del estado Israel hacia la causa palestina. El film combina bien drama con puntos de humor, y contiene escenas preciosas, como la de elección de vestido para la novia, que convive con la comunicación de una mala noticia, pocas veces he visto dibujado con más ternura el esfuerzo de dos personas para dorar la píldora, especialmente en lo relativo al padre. Mohammad Bakri y Saleh Bakri, padre e hijo en el mundo real, componen perfectamente a sus personajes. Pero también los secundarios, un vecino, un viandante, una invitada, una fresca, resultan muy verosímiles y cercanos.
7/10
(2017) | 110 min. | Drama Tráiler
Beirut. Cuando el refugiado palestino Yasser ejerce como capataz en una obra que renueva la fachada de un edificio le cae agua encima, por culpa de Toni, cristiano libanés que riega las plantas. El primero insulta al segundo que se siente agraviado por lo que decide denunciarle. El asunto tomará una enorme relevancia en los medios de comunicación. Cuarto largometraje como realizador de Ziad Doueiri, tras las interesantes West Beirut, Lila dice y El atentado, y haber ejercido mucho tiempo como técnico en Hollywood. Fue por ejemplo el primer ayudante de cámara habitual del cine de Quentin Tarantino, en títulos como Reservoir Dogs y Pulp Fiction, lo que aquí se nota con su imaginativa planificación y el rápido montaje. Se centra en las dificultades para cerrar las heridas, cuando ha habido un conflicto, en este caso la Guerra Civil que asoló el país, pero además en ambos bandos se han producido injusticias. Resulta imposible llegar a la reconciliación si ninguno es capaz de ceder, o tratar de comprender al otro. Cada historia puede tener diversos puntos de vista e interpretaciones, por lo que en un conflicto llega un momento en que da igual quién lo inició, lo importante sería tener buena voluntad para cerrarlo. Impresionantes las interpretaciones de Adel Karam –el libanés y Kamel El Basha –el palestino–. Mientras que el primero tiene tras de sí una larga trayectoria, el segundo debuta, logrando el premio al mejor actor en el Festival de Venecia. Ambos reflejan muy bien a personajes obstinados y testarudos que si no evolucionan impedirían una convivencia normal. Eclipsan por completo a los eficaces secundarios.
7/10
(2016) | 90 min. | Drama Tráiler
Una película sencilla y agradable, de humor suave y con encanto, en la que se diría que no ocurre nada y que demuestra que la vida corriente sigue incluso en los puntos más calientes del Globo, como puede ser el caso del siempre delicado Israel, Nazaret y Ramalla, donde los roces entre judíos y palestinos son casi inevitables, y al que se suma en la lejanía Estocolmo. Sin aspavientos ni alharacas, inspirada en vivencias personales del entorno cercano, la directora y guionista palestina Maha Haj sabe describir las andanzas del día a día de una familia: la abuela que empieza a tener demencia senil, el matrimonio de edad madura que se enfrenta a la rutina, la hija que está a punto de dar a luz con un marido que no le presta toda la atención debida, el hijo eterno soltero que no se toma en serio a su novia, el hijo que dejó atrás Palestina... Con la excusa de pequeñas anécdotas –el que trabaja de chófer y al que una cineasta extranjera le ve perfecto para su nueva película, la idea de sugerir unas vacaciones suecas al matrimonio mayor, la lección de tango en comisaría...–, Haj sabe recordar al espectador con una suerte de melancolía la belleza de las pequeñas cosas que ocurren en la cotidianeidad, que hay que saber encarar con humor, sin convertirlas en tragedias cuando lo parecen, y ello por elevación.
6/10
(2015) | 100 min. | Biográfico | Comedia | Drama Tráiler
Agradable película basada en hechos reales, que podría describirse como un Slumdog Millionaire en versión palestina, con este film comparte la idea de seguir al protagonista y a sus amigos, que viven en Gaza, en dos etapas muy determinadas: durante la infancia, y luego cuando ya son jóvenes y Mohammad Assaf, que tiene una voz prodigiosa, pone todos los medios para participar en "Arab Idol", concurso televisivo de cantantes, al estilo "Operación Triunfo" o "American Idol", que se celebra en Egipto. Hany Abu-Assad, director conocido por sus duros filmes Paradise Now y Omar, en torno a la cuestión palestina y el conflicto con Israel, que conoce muy de cerca, dulcifica su mirada con un planteamiento esperanzado. Igual que el concurso permite soñar a los palestinos y olvidar por un rato sus problemas cotidianos, el cineasta parece haberse aplicado la misma terapia con un film encantador. En el primer tramo, protagonizado por niños, tiene gracia la banda musical que se saca un dinerillo cantando en bodas, y la relación entre Mohammad y su hermana, que es todo un carácter, pero que padece una enfermedad renal; y luego se describe bien la atmósfera gris de un lugar donde los habitantes, confinados, tiene dificultades para vislumbrar un panorama con alicientes. Esto queda claro, pero Abu-Assad es lo suficientemente inteligente para no cargar aquí las tintas, e incidir más en lo que podríamos denominar, parafraseando el "american dream", "sueño palestino", las cosas pueden ir a mejor, y se puede levantar el ánimo a los demás, aunque esto pueda resultar una pesada carga.
6/10
(2005) | 90 min. | Drama
Escalofriante film, que nos mete en la piel de dos jóvenes palestinos, Shaïd y Khaled, amigos desde la infancia, y voluntarios para autoinmolarse en atentado terrorista, llevándose por delante el mayor número posible de vidas humanas. Su ofrecimiento es escuchado, y van a ser enviados a Tel Aviv. Antes pasan una noche de ‘despedida sin palabras’ de sus seres queridos, lo que da pie a momentos como el de la grabación de un vídeo con las razones de sus actos, donde a su convicción se suma, fuera de cámara, los miedos y el nerviosismo, y tal vez la sombra de la duda acerca de la moralidad de lo que van a acometer. Hany Abu-Assad narra su historia con estilo documental, sin justificar los actos de los protagonistas, pero mostrándolos como seres humanos, en el ojo del huracán de un horrible conflicto, cuya solución no puede ser, nunca, la violencia.
5/10
(2004) | 90 min. | Drama
Mohammed es un profesor palestino, culto, casado y con cinco hijos. Vive en una casa, a las afueras del pueblo. Su fe en la convivencia pacífica de los hombres será puesta a prueba cuando el ejército israelí ocupe su casa y la utilice como cuartel, obligando a la familia a permanecer enclaustrada en una zona de la vivienda. Film tenso y claustrofóbico, un tanto árido, aunque con sus momentos de suspense, sobre todo cuando una de las hijas desobedece las órdenes de los soldados y empieza a moverse clandestinamente por la casa y los alrededores. De producción italiana, se llevó una Espiga de Plata en la Seminci de Valladolid.
3/10
(2001) | 91 min. | Drama
Año 1939. En Palestina está naciendo un nuevo país. Personajes lánguidos deambulan ante nuestros ojos, como el matrimonio formado por Dov, un arquitecto llamado a la guerra, y Samantha, que entable relación con un librero; o los parientes de Estados Unidos, un hermano y el padre enfermo. Amos Gitai adapta "Homely Girl", una novela de Arthur Miller, y el propio dramaturgo hace una breve aparición en pantalla.
4/10
(2002) | 90 min. | Comedia | Drama
Singular película del palestino Elia Suleiman, director y protagonista. Con toques algo surrealistas (el enfrentamiento a lo Matrix de una mujer palestina con unos soldados israelíes se lleva la palma), cuenta la historia de amor entre un judío y una palestina, que tienen sus clandestinos encuentros amorosos junto a un puesto de control. De este modo, con cierto aliento poético, se subraya cómo es posible el amor, aun en medio de tanto odio y dolor.
5/10
(2005) | 140 min. | Drama
En 1984, durante una hambruna, Israel apadrinó la operación Moisés para trasladar y acoger a miles de judíos etíopes. Un niño cristiano, empujado por su madre, es instruido para hacerse pasar por judío, hasta ser adoptado en Israel por una familia. A modo de film río, que abarca una veintena de años, seremos testigos de la vida de un joven cuyo delicado equilibrio interior lo soporta una mentira. Radu Mihaileanu, cineasta francés de origen rumano (El tren de la vida), entrega una sólida historia, narrada desde el punto de vista de Schlomo, el protagonista. Sentada la idea de que su formación cristiana era superficial, se dibujan los problemas de identidad e integración.
6/10
(1966) | 133 min. | Acción | Biográfico | Drama | Histórico
La historia auténtica del coronel americano David 'Mickey' Marcus, reclamado por el incipiente estado de Israel para ayudar a formar un ejército consistente. Con tal misión Marcus redescubrirá sus raíces judías. Protagoniza Kirk Douglas, judío como su personaje. En la pelicula apareció por primera vez y sin acreditar su hijo Michael Douglas.
5/10
(1962) | 208 min. | Histórico | Aventuras | Biográfico | Drama Tráiler
“Exceptuando una brevísima introducción sólo hemos tratado sobre los dos años que pasó en el desierto… De hecho, fueron toda su vida. Espero que hayamos creado a un héroe excepcional”. Así se expresaba Sir David Lean al hablar de la mítica figura de Thomas Edward Lawrence, el joven oficial del Imperio Británico que en la Primera Guerra Mundial lideró la lucha de las tribus árabes contra los turcos. La película se centra en sus diversas relaciones con varios jefes árabes (el príncipe Feisal, Sherif Ali, Auda abi Tayi) y en las conquistas de las ciudades de Aqaba y Damasco. Ya en la introducción de que habla Lean, cuando aún Lawrence no ha recibido su misión, se revela su indomable carácter: Lawrence apaga una cerilla con los dedos con asombrosa tranquilidad, y, al imitarle, un compañero se queja: “¡maldita sea, cómo duele!”. Lawrence sonríe y le dice: “¡Por supuesto que duele!… El truco está en no pensar que duele”. Así retrata el director inglés a su protagonista, un tipo extraño que hacía gala de una desmedida ambición y una temeraria seguridad en sí mismo para llevar a cabo cualquier empresa. La película es el resultado de la primera colaboración entre el guionista Robert Bolt (Doctor Zhivago, La Misión) y el realizador David Lean. Bolt escribió su aventura en el desierto a partir de las memorias que el propio Lawrence narró en su libro “Los siete pilares de la sabiduría”, pero dibujó el carácter del héroe según él mismo lo concebió. Al metódico Lean tocó sacar lustre al extensísimo guión. Experto en contar historias íntimistas y en dotar a sus personajes de una enorme riqueza interior, el director de Breve encuentro hizo algo que parecía imposible: trazar con profunda meticulosidad los caracteres de los personajes y conseguir a la vez una epopeya grandiosa de las hazañas de Lawrence y de la campaña británica en Oriente Medio. La factura visual de la película es inolvidable. Es famosa la elipsis inicial en la que Lean parte del fuego de un fósforo en una habitación de El Cairo para trasladarnos al rojo sol del desierto. Las imágenes que siguen son de una belleza estremecedora, una sucesión de planos panorámicos inigualables donde vemos dos figuritas que avanzan parsimoniosas por un inmenso mar de arena. El desierto se convierte así en el eje de la película, con su hechizo, pureza –“prefiero el desierto porque es limpio”, dice Lawrence–, su inmensidad y su carácter indómito. Para interpretar al protagonista David Lean había pensado en Albert Finney, pero fue Katharine Hepburn quien aconsejó al productor Sam Spiegel que contrataran a Peter O'Toole, un actor shakespeariano de 27 años sin apenas experiencia en cine. La caracterización de O'Toole es insuperable. Su mirada azul de alimaña despreciativa dota al personaje de una ambigüedad psicológica que permanece en la memoria de todos. Nunca sabemos a ciencia cierta cómo es realmente Lawrence, y ahí está su magia. O'Toole se convertiría en estrella de modo fulgurante y seguiría fomentando ese mismo perfil enigmático en otras películas como Lord Jim o Becket. El resto del reparto es igualmente soberbio. A este respecto dijo David Lean: “En una ocasión el difunto Álex Korda me dijo: ‘Si consigues una buena historia y dos buenos personajes tienes la mitad del trabajo hecho. Si consigues tres buenos personajes tienes mucha suerte. Si consigues cuatro puedes ponerte de rodillas’. Y nosotros teníamos mucho más de cuatro”. La película logró 7 Oscar.
9/10
(1994) | 94 min. | Drama
Susan Sarandon (Thelma y Louise, Mujercitas) da vida a Meg, una madre de siete hijos, que está atravesando una crisis. Con sus hijos ya mayores y distanciada de su marido, la idea de la separación le ronda por la cabeza. La situación cambia cuando se le notifica que su hijo mayor ha sido víctima de un atentado terrorista en el cuartel de Oriente Medio donde estaba destinado. El suceso reúne a toda la familia, comenzando una tensa espera de más noticias, en la que cada miembro de la familia hará examen de su comportamiento en el pasado, saliendo reforzada la unión familiar. Película basada en la novela de Ellyn Bache. Está dirigida por el famoso director teatral Robert Allan Ackerman, que debutaba en el mundo del cine con este film. Ackerman logra hacer un detallado retrato de los personajes, en el que sin lugar a dudas destaca Susan Sarandon en el papel de madre abnegada. Tensa espera mezcla acertadamente elementos dramáticos, costumbrista e incluso algún golpe de humor. El resultado de todo ello es brillante.
4/10
(2005) | 164 min. | Drama
Quizá la película más arriesgada de Steven Spielberg, superior en audacia a La lista de Schindler. El cineasta utiliza como telón de fondo, fragmentado a lo largo de todo el metraje, los trágicos sucesos de las Olimpiadas de Munich de 1972, cuando un grupo terrorista palestino, Septiembre Negro, secuestró y asesinó a 11 atletas israelíes. Y coloca en primer término la respuesta de un grupo de cinco agentes, encargados por el estado de Israel de eliminar, extraoficialmente, a los autores intelectuales del atentado. Con tales elementos tenemos una película vibrante, de cámara nerviosa y estudiada frialdad, que no deja momentos de respiro. El espectador comparte el desasosiego de los personajes, su tensión es la nuestra. Y la violencia, terrible –nunca habíamos visto tanta brutalidad en un film de Spielberg–, recuerda que quitar la vida a un semejante pasa inmediata factura a ambas partes. Al arrancar el film, se nos advierte su ‘inspiración’ en los sucesos de 1972. La realidad compleja, y más si no acontece a la luz del día, es difícil de aprehender. Se queja George Jonas, autor del libro del que arranca el guión de Tony Kushner y Eric Roth, de distorsiones, como los remordimientos de Avner, líder del comando, que aplica a su modo la ley del talión. Resulta difícil juzgar sobre la precisión en hechos tan oscuros, pero Spielberg sale airoso de su meta principal: hablar de la repercusión mediática instantánea del terrorismo actual; y mostrar que la venganza justiciera, fría y fuera de la legalidad, no logra sus objetivos (la violencia no mengua, aumenta) y provoca un vacío interior en sus ejecutores que nada, tampoco la vida familiar, puede llenar. Se ha acusado injustamente al director de equiparar Septiembre Negro y Mossad: en realidad Spielberg no cuestiona el patriotismo y la sinceridad con que los protagonistas sirven a su país; ni la condición de respuesta de sus acciones: sacan el ojo y el diente al que antes hizo lo mismo. Aunque, siguiendo las citas bíblicas, sí señala que “quien a hierro mata, a hierro muere”. Hay sinceridad en el cineasta e ideas para el debate. La violencia deshumaniza, y en la discutida escena en que los agentes israelíes comparten apartamento con terroristas palestinos, plantea el riesgo de que la línea que los separa se desdibuje. Lo vemos en las discusiones del grupo israelí, estupendo reparto, o cuando un agente rechaza el detalle pudoroso de cubrir el cadáver desnudo de una asesina, algo que luego cargará su conciencia. Spielberg ha hecho una película poderosa, su dominio cinematográfico es innegable. Que su trabajo sea el definitivo sobre el terrorismo es otro cantar. No lo es, ni seguramente el director pretende tal cosa.
8/10
(2005) | 126 min. | Thriller | Drama
Complejo thriller político donde los intereses económicos y políticos en torno al petróleo se enredan hasta configurar una densa trama, lo que exige al espectador que sus cinco sentidos trabajen al cien por cien. El film muestra un imaginario país de Oriente Medio, rico en 'oro negro', cuya explotación podría recaer en China. Lo que no hace gracia a las multinacionales estadounidenses del sector. Para cambiar las cosas, y dado que el jeque árabe que gobierna el país es de edad avanzada, el que le suceda uno u otro de sus hijos –uno es más fácilmente corruptible, el otro desea implantar la democracia en su nación– puede decantar la concesión petrolífera en una u otra dirección. La descripción de la actividad de la CIA, del trabajo de un analista de inversiones, padre de familia al que sacude una desgracia, y de gente 'de a pie' del país árabe, son otros elementos que completan el cuadro. El oscarizado guionista de Traffic, Stephen Gaghan, tiene afición a las tramas de contenido político y social, como demuestra su contribución a las series televisivas El abogado y Policías de Nueva York, su tratamiento del mundo del narcotráfico en la citada Traffic, del acoso a una embajada americana en Yemen en Reglas de compromiso, o la heroica resistencia tejana en El Álamo. En cambio, su debut en la dirección, La desaparición de Embry, era un curioso thriller que pasó casi inadvertido. Ahora, en su segundo largo, se apunta a lo que parece una costumbre estadounidense algo masoquista: la de la autoflagelación con ocasión o sin ella, a la hora de apuntar a la implicación de su gobierno en la consolidación de regímenes políticos injustos y autoritarios. En cualquier caso logra un título político de altura, en la tradición de filmes como Todos los hombres del presidente, que hurgan en los entresijos del poder. El reparto, muy coral, es perfecto, ninguno de los actores trata de robar la función, lo que es muy de agradecer.
7/10
(2006) | 90 min. | Drama
Rebecca, una joven estadounidense, ha tenido una discusión con su novio judío y su futura suegra. Así que, en estado de shock, toma un taxi en Jerusalén, conducido por Hanna, y pide ser conducida a cualquier parte. Ella debe ir a Ammán, en Jordania, para cobrar una deuda que le debe un palestino. Título algo minimalista del director israelí Amos Gitai. Entre los rostros conocidos destacan los de Natalie Portman, que es de origen judío, y el de una fugaz Carmen Maura. Aunque se lleva la palma Hanna Laszlo, que ganó el premio a la mejor interpretación femenina en Cannes.
5/10
(2000) | 125 min. | Drama
6 de octubre de 1973, todo está en calma en Israel, es la fiesta de Yom Kippour (Día del Perdón). Cuando súbitamente estalla la guerra, Weinraub y su amigo Russo parten hacia el sur del Golán en busca de Egoz, la unidad especial donde hicieron el servicio militar. Terminan llegando a la base aérea de Ramat donde formarán parte de un equipo de rescate a bordo de un helicóptero. Uno de los ejemplos más significativos del cine israelí a cargo del director Amos Gitai.
5/10
(2002) | 100 min. | Drama
En mayo de 1948, justo antes de la creación del estado de Israel, un grupo de judíos sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial navega a bordo del navío Kedma, palabra que significa “hacia el oriente”, con dirección a Palestina. Allí se encontrarán de pronto en un lugar inhóspito, ocupado por una población árabe que se resiste al desalojo. Cine de calidad del célebre director israelí Amos Gitai, uno de los más significativos de su generación.
5/10
(1960) | 210 min. | Drama
Tras la guerra, más de 600 judíos, supervivientes del Holocausto, embarcan en un carguero, con el objetivo de ayudar a crear el estado de Israel. El gran director de origen ucraniano Otto Preminger (Anatomía de un asesinato) recrea hechos reales en una monumental superproducción épica de casi tres horas y media, con estupendo reparto.
6/10
(2004) | 88 min. | Drama
Un grupo de hombres y mujeres se calientan junto a un fuego a la luz de la luna. Ellas proceden de Europa del Este, ellos son beduinos. Juntos deben cruzar al día siguiente la frontera entre Palestina e Israel. Pero las mujeres, tras sufrir todo tipo de vejaciones, serán destinadas a una red de trata de blancas. El director israelí Amos Gitai trata con dureza un tema duro. Y lo hace con ese estilo cansino y árido, como las arenas del desierto donde transcurre gran parte de la trama, a que nos tiene acostumbrados.
3/10
(2003) | 67 min. | Documental
Oliver Stone pareció tomar afición al documental tras abordar la figura de Fidel Castro en una larga entrevista, base de Comandante. Pues casi de seguido, en 2002, volvió al terreno de la no-ficción para, durante cinco días, recoger testimonios en Oriente Próximo de los principales actores de ese conflicto que no cesa, y que enfrenta a israelíes y palestinos. A lo largo del metraje se escucha hablar a Simon Peres, Benjamin Netanyahu, Ehud Barak, gente de la calle, encapuchados terroristas… e incluso a Miguel Ángel Moratinos, que en aquella época se hacía llamar Miguel Moratinos. No logra en cambio, aunque lo busca, el testimonio de Yasser Arafat, que se limita a saludar al cineasta en una reunión de su equipo. El fin está cargado sin duda de buenas intenciones, evita las simplificaciones, y palabras como las de Peres –“creo que ahora mismo el problema es emocional en lugar de territorial, psicológico en lugar de lógico”– dan que pensar. Pero resulta a ratos tedioso, a ratos confuso, sobre todo para el espectador que no tenga un mínimo de información acerca de la situación en Oriente Próximo. A ello se suma una cámara nerviosa con movimientos algo sicodélicos, y una música irritante en varios pasajes. Un Stone que luce un mostacho que recuerda un poco a Sadam Husseim –¿un detalle de exotismo para el documental?– es, no obstante, un cineasta habilidoso, y logra capturar algún momento impactante, como el de la bomba que estalla mientras hace una de sus entrevistas, o el encuentro inquietante con los encapuchados.
5/10