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Lista de cine

Las mejores películas de psicoanálisis, psicólogos y psiquiatras

Última actualización el 12/09/2020

El tema de la locura y de los trastornos mentales, leves o graves, un tema muy recurrente en el mundo del cine. Además de que lógicamente se presta a cuestiones misteriosas e intrigantes en sus numerosas facetas, el motivo principal hay que buscarlo en que la mente es algo muy delicado y con bastante frecuencia los humanos sufrimos su fragilidad.

Normalmente serán cosas leves, otras veces es necesario acudir a un psicólogo para que nos ayude con modos de pensar, acometer diversas situaciones, superar dificultades, etc. Las veces más graves las personas acudimos a psiquiatras, médicos especializados en el enigma de la mente, cuando el paciente parece ser presa de ella y escapar de la realidad. Quizá el psicoanálisis es la técnica menos utilizada, pues su auge tuvo lugar en los años 60 y 70 del siglo pasado y ahora como tal está en desuso.

Cientos de películas incluyen personajes con problemas mentales, pero en esta lista de las mejores películas de psicoanálisis, psicólogos y psiquiatras hemos procurado no incluir sino aquéllas en donde la terapia psicológica tiene base argumental y no es un simple acompañamiento. Lógicamente se pudieran haber incluido también todas las películas de psiquiátricos, pero hemos preferido en general excluirlas por considerar que muchas veces el argumento va por otros derroteros. El género más rico en estos argumentos es el puro drama (Recuerda), lógicamente, pero con bastante frecuencia la narración puede ir virando hasta historias inquietantes (Efectos secundarios) o incluso de puro terror (El silencio de los corderos) e incluso también es posible que se pegue un giro copérnicano y nos situemos claramente ante comedias (Una terapia peligrosa), más o menos disparatadas. En fin, que la psicología, la psicoterapia y el psicoanálisis son disciplinas que se prestan a una gran variedad de enfoques. Desde luego, hay bastante donde elegir.

Las mejores películas de psicoanálisis, psicólogos y psiquiatras
(2019) | 88 min. | Comedia Tráiler
Selma llega a Túnez procedente de Francia, en donde ha estudiado psicoanálisis. Nacida en el país africano, marchó a Francia siendo sólo una niña y ahora ha regresado con la intención de poner en marcha una consulta en donde poder ofrecer a sus pacientes las terapias de Sigmund Freud. La afluencia será enorme, aunque no siempre será fácil tratar a los pacientes y además un policía está empeñado en denunciarla si no pide permiso al Ministerio de Sanidad. Debut como guionista y directora de la franco-tunecina Manèle Labidi, quien cuenta una historia en la que es fácil comprender que ella misma se siente identificada. Un diván en Túnez narra el contraste de la vida occidental con la de otros países que viven en la esfera del Islam, con costumbres distintas y modos de entender a las personas que chocan con la cultura europea. Si la película incide por supuesto en el papel de la mujer en esos países, el colmo de esto sería pensar en una mujer psicoanalista y en cómo ésta intenta sacar adelante su oficio. Sin embargo, no parece haber aquí ningún ánimo de enfrentamiento, de acritud, pues la labor de la protagonista se irá notando progresivamente en sus pacientes y además ella misma deberá ir también superando ciertos prejuicios hacia su país de origen. Quizá faltan momentos memorables y algo de intensidad, por eso lo mejor de Un diván en Túnez es el tono de amable comedia dramática que adopta la directora, bajo el que se muestran las vicisitudes que ha de atravesar la protagonista Selma, así como la paciencia de la que ha de hacer gala con algunos pacientes muy peculiares: paranoicos, pesados, aprovechados, etc. Tienen especial gracia las escenas con la funcionaria de sanidad, una verdadera superclase que no pierde ocasión para vender sus productos a los “clientes”. Y hay que reconocer el correcto y eficaz trabajo de la actriz iraní Golshifteh Farahani (A propósito de Elly).
5/10
(1980) | 124 min. | Drama
Los Jarretts son una familia burguesa típicamente norteamericana. El padre, interpretado por Donald Sutherland, tiene un buen sueldo, su esposa se ocupa de los labores de la casa, y su hijo, interpretado por Timothy Hutton, es un atractivo joven con un brillante futuro por delante. Pero tras esta fachada de aparente felicidad, se esconde un drama espeluznante. El hijo mayor de los Jarretts murió debido a un terrible accidente en el mar, y los problemas surgen cuando el personaje de Hutton se siente responsable de la muerte de su hermano. Se trata de un retrato de familia auténtico, fiel y sin tapujos. Fue el primer trabajo como director del gran actor Robert Redford, que consiguió un Oscar. Además, obtuvo la estatuilla como mejor película, mejor actor secundario para Timothy Hutton, y mejor adaptación. Basada en la novela de Judith Guest. Una película soberbia y contundente, que cuenta con brillantes interpretaciones. De un realismo que pone los pelos de punta.
8/10
(1999) | 100 min. | Comedia
Paul Vitti: un gángster neoyorkino, respetado y temido por sus colegas. Una crisis: Paul ya no es el matón que era; lloriquea sin motivo, no resuelve sus negocios como antes, le cuesta liquidar a sus oponentes... Definitivamente, algo no marcha. Así que Paul hace de tripas corazón y acude a Ben Sobel, un psiquiatra al que ha conocido de modo casual. El gángster querría que nadie supiera que ha tenido que recurrir a un loquero. Y éste querría no haber conocido nunca a un tipo tan peligroso; menos aún teniendo en cuenta que en pocos días va a contraer matrimonio. Harold Ramis ha demostrado tener una excelente mano para la comedia. Atrapado en el tiempo ha sido una de las mejores películas del género en los 90; y Mis dobles, mi mujer y yo, junto a los guiones de Los cazafantasmas, ofrecían algunos momentos memorables. Ahora acierta de nuevo juntando a dos actores muy distintos (estupendos Robert De Niro y Billy Crystal), que dan el contraste perfecto entre el gángster enloquecido y cabezón y el psiquiatra de vida ordenada y aburrida. El film contiene un buen puñado de escenas tronchantes y, más difícil todavía, están bien trenzadas: no da nunca la sensación de una acumulación de gags sin orden ni concierto. Hay parodia de films míticos de gángsters, como El padrino; pero con medida, sin caer en la simple farsa, o en el puro mimetismo de secuencias clásicas. Las escenas de sesiones de terapia, o el congreso de gángsters, tienen un "timing" perfecto, que provoca el efecto de la carcajada en el momento previsto. Aunque no se pretende una asombrosa construcción de personaje, éstos se revelan de una pieza. Incluso los puramente secundarios (el divetido y simple matón de Paul; el padre de Ben, también psiquiatra; Primo Sindone, el principal rival de Paul; la novia de Ben...) son un apoyo constante a la historia. A la vez se deslizan, sin estridencias, ironías y pullas sobre el psicoanálisis y el deseo de una vida cómoda y sin problemas; o el dibujo, muy atractivo, de lo que acaba siendo una sólida amistad.
6/10
(1997) | 110 min. | Drama Tráiler
Will Hunting es un genio. Y parece no darse cuenta: tan poca importancia concede al hecho de ser un superdotado. Su prodigiosa cabeza sólo la usa para humillar a sus rivales cuando está ligando con alguna chica. Un buen día, un profesor universitario descubre que el joven que limpia las aulas es capaz de resolver los más complicados teoremas matemáticos. Y lo toma bajo su protección. Pero existe un problema: el difícil carácter del chico, que requiere atención psiquiátrica. Y lo malo es que Will, gracias a su inteligencia prodigiosa, se dedica a hacer trizas –psicológicamente hablando­– a todos los médicos que le tratan. Hasta que se topa con Sean McGuire, un psiquiatra viudo que hará que cambie su perspectiva de la vida. Grandes interpretaciones, personajes complejos, entretenimiento... El film gustará a jóvenes y mayores, pues la sangre joven corre por las venas de Matt Damon, Ben Affleck y Minnie Driver, mientras que los maduros Robin Williams y Stellan Skarsgård representan un punto de vista más adulto. Al enfrentamiento generacional y al tratamiento de los problemas de los superdotados se suma una preocupación social (Will Hunting vive en los suburbios de Boston) y la inevitable y poderosa historia de amor.
7/10
(1987) | 93 min. | Tragicomedia
Sin duda, la peor película de Altman y una comedia realmente difícil de digerir. Parte de la obra teatral de Christopher Durang, y en ella un homosexual quiere reconducir su vida hacia la relación con una neurasténica mujer ante los celos de su antiguo amante. O sea, una vulgaridad repleta de innecesarias escenas sexuales que, ya en el colmo del absurdo, tienen lugar incluso en el pasillo de un edificio entre dos desconocidos. Al menos su reparto es cuando menos curioso: Jeff Goldblum (que acababa de llegar al estrellato con La mosca (1986)) y Julie Hagerty (la azafata de Aterriza como puedas) son la pareja protagonista, y los veteranos Glenda Jackson y Tom Conti unos psiquiatras que tienen sus consultas pegadas.
1/10
(1999) | 127 min. | Drama
Los locos años 60. Susanna es una adolescente confusa, insegura. Como tantas, se supone. No opina lo mismo su psiquiatra, que recomienda a sus padres que la ingresen en una residencia de enfermas mentales. Ahí conoce a un grupo de chicas con problemas; trabará amistad con ellas, pese a los diferentes trastornos que sufre cada una. El film se basa en el libro autobiográfico de Susanna Kaysen, que cautivó a Winona Ryder hasta el punto de que la actriz ha ejercido de productora, y se ha reservado el papel protagonista. La actriz, que ingresó en un hospital de las características citadas a los 20 años, se vio muy atraída por la historia: “Me alucinó, y me dio lástima que el libro no se hubiera publicado al final de mi adolescencia. Los conocimientos de Susanna podrían haberme sido útiles para superar mis propios problemas cuando tenía 17 ó 18 años”. Pese a todo, el papel más jugoso del film se lo ha llevado Angelina Jolie, que da vida a Lisa. El Oscar que recibió por un papel de “persona completamente normal que lleva sus instintos al grado máximo” (son palabras de la actriz) parece confirmar esta apreciación. El film hará soltar más de una lágrima al espectador sensible.
7/10
(2012) | 106 min. | Thriller | Drama Tráiler
El broker Martin, condenado por estafa, acaba de salir de prisión. Le aguarda su deprimida esposa Emily, que perdió al bebé que esperaba, y no acaba de levantar cabeza. Tras una tentativa de suicidio se cruza en su camino el doctor Banks, quien acaba prescribiéndole un fármaco experimental. Aunque empieza a sentirse mejor, unos inesperados efectos secundarios dan pie a una sangrienta tragedia. Steven Soderbergh es un director prolífico y que aborda todo tipo de historias, desde las historias de robos sofisticados –la trilogía de Ocean's Eleven– hasta la ciencia ficción sesuda de Solaris, pasando por el problema de las drogas en Traffic o el biopic del Che en dos entregas. Aquí entrega un thriller diferente, que aunque en sus últimos giros resulta algo rocambolesco, logra el objetivo de entretener generando desasosiego. Y perfectamente imbricada, incluye una reflexión sobre la responsabilidad de laboratorios y médicos al lanzar al mercado nuevas medicinas, y el modo en que se imparte justicia en algunos casos. Del atractivo reparto destacan Rooney Mara, la enferma, y Jude Law, el doctor cuya vida va a ser puesta patas arriba.
6/10
(1945) | 111 min. | Thriller | Drama
Debido a la amnesia que padece, un doctor está convencido de que cometió un asesinato, aunque no consigue recordar las circunstancias del crimen, ni el lugar donde lo cometió. Una psiquiatra enamorada de él intenta demostrar su inocencia, para lo que arriesga su prestigio profesional. Uno de los más intrigantes filmes de Alfred Hitchcock, que contó con la colaboración de Salvador Dalí, para una secuencia onírica. Miklós Rózsa obtuvo el oscar a la mejor música original por su extraordinaria partitura.
8/10
(1991) | 114 min. | Thriller
Se busca a un asesino psicópata. ¿Qué mejor ayuda para la agente Clarice que la de un asesino psiquiatra? El doctor Hannibal Lecter está encerrado en una prisión de máxima seguridad, pues tiene la malísima costumbre de comerse a sus víctimas. Una agente novatilla, Clarice Starling, cuenta con su asesoramiento para detener al criminal "Buffalo Bill", que secuestra y asesina a mujeres jóvenes y rollizas con un propósito muy, muy peculiar. Este inquietante thriller, adaptación de la novela de Thomas Harris, arrasó en taquilla y se llevó los cinco Oscar más importantes (película, director, guión, actor y actriz principales). El silencio de los corderos fue la película que lanzó al estrellato a Anthony Hopkins, hasta entonces poco conocido pese a una trayectoria notable. Jodie Foster preparó su papel consultando con una auténtica agente del FBI, que le habló de la agencia, y de la presencia de la mujer allí.
8/10
(2019) | 118 min. | Cómic | Acción | Thriller | Drama Tráiler
Original película centrada en Joker, el personaje archivillano de Batman que ha dado lugar a celebradas composiciones de Jack Nicholson para Tim Burton, y Heath Ledger para Christopher Nolan. Se sitúa en una ochentera e inhóspita ciudad de Gotham, degradada por la huelga de basuras y los graffiti, y en que cada uno va a lo suyo. Arthur Fleck cuida amorosamente a su inválida madre Penny, que trabajó antaño para el archimillonario Thomas Wayne, que tiene planes para presentarse a la alcaldía de la ciudad, y que no atiende a las misivas que ella le envía pidiendo ayuda, lo que produce el resentimiento del hijo, aunque ella le disculpa. Con un trastorno que le hace reír a destiempo y compulsivamente, Arthur acude a sesiones de psicoterapia, mientras trata de hacer realidad su sueño de dedicarse a la comedia. Le encantaría contar con el apoyo del cómico Murray Franklin, su ídolo, que tiene un popular programa televisivo, pero de momento ha de contentarse ejerciendo de payaso en hospitales infantiles o como reclamo callejero para invitar a entrar en una tienda. Solitario y enfermo, logrará conectar con una vecina, madre soltera, lo que podría ser un primer paso de reconciliación con la humanidad. Los coguionistas Todd Phillips y Scott Silver, el primero también director que se aleja del tono de su conocida Resacón en Las Vegas, no parten de un cómic concreto de DC a cuya adaptación más o menos libre se habrían aplicado, sino que han imaginado por completo los orígenes del personaje, logrando un resultado brillante. En vez de poner el foco en la faceta “traviesa” del personaje, o en su irracionalidad, como hacían las otras versiones mencionadas, aquí la mirada es de angustioso drama existencial, tratan de dar razón de la sinrazón en que cae el protagonista, cómo se convierte en psicópata influido por un entorno familiar, laboral y social hostil, trayectoria en que hay espacio para la sorpresa. El cuadro de Joker es complejo, y Joaquin Phoenix tiene el mérito de dar coherencia a los diversos elementos que han contribuido a configurar una personalidad hecha añicos, su interpretación es sensacional. Podría pensarse como referente en el célebre Travis de Robert De Niro –actor también presente en este film– en Taxi Driver de Martin Scorsese, ambientado más o menos en esa época, aunque los motivos de su deterioro elemental sean diversos. También Scorsese es una referencia para el papel de De Niro, comparable al de su antagonista en El rey de la comedia. El film usa con inteligencia la figura patética del payaso triste que tiene sin embargo que hacer reír y mostrarse alegre, una idea que aleteaba en Balada triste de trompeta de Álex de la Iglesia, pero a la que Phillips sabe sacar mucho mejor partido. Y con mirada decididamente pesimista muestra una sociedad insolidaria y quebrada en sus ilusiones, con una enorme brecha social entre ricos y pobres, y donde unos y otros tienen comportamientos deshumanizados –véanse los tres ejecutivos en el metro, escena que hace pensar en el personaje real de Bernhard Goetz, el justiciero de Nueva York en 1985, pero también los gamberros que estorban a Arthur en su trabajo–, lo que provoca el desquiciamiento personal –la deriva cuesta abajo del protagonista– y colectivo –las masas despersonalizadas que celebran las humillaciones de un programa televisivo, y que encuentran en la careta de un payaso el modo de dar rienda suelta a su ira y frustración–. En la mirada nihilista a la sociedad desnortada, que se deja guiar por consignas antisistema y actitudes de "yo contra el mundo", el film hace pensar en títulos como V de vendetta y El club de la lucha. Sorprende el vigor de la narración, que avanza todo el rato como un tiro, con múltiples elementos que contribuyen a la solidez del armazón. Pueden ponerse algunas pegas, algunos alargados momentos narcisistas del protagonista –aunque Phoenix maneja maravillosamente sus carreras y pasos de baile, como si fueran una endiablada coreografía–, la relación con la vecina que queda algo suelta, y sobre todo el paroxismo de violencia de una escena concreta, que podría haber sido mucho más contenida, con idénticos resultados. Pero logra avanzar “in crescendo” con la idea de olla a presión que inevitablemente tiene que estallar, a la vez que se enlaza perfectamente con lo que conocemos de Batman.
8/10
(1977) | 91 min. | Comedia
Escrita y dirigida por Woody Allen, Annie Hall narra la relación que surge entre un neurótico escritor de comedias (Woody Allen) y una joven cantante (Diane Keaton). Excelente film, considerado por muchos como la mejor película del genio neoyorquino, ofrece unos elaborados diálogos en los que no faltan las referencias a los temas preferidos por Allen: sexo, religión, la influencia paterna y, por supuesto, psiquiatras. Todo ello interpretado por un envidiable reparto; así, la pareja protagonista está acompañada por Tony Roberts, Carol Kane, Paul Simon y Christopher Walken. Como anécdota que encantará a los admiradores de la heroína de la saga de Alien, el octavo pasajero hay que señalar una brevísima aparición de unos diez segundos de Sigourney Weaver. Annie Hall fue galardonada con cuatro Oscar en las categorías de mejor película, mejor director, mejor actriz y mejor guión original. El célebre director no acudió a la ceremonia para recibir la dorada estatuilla, alegando que tenía que tocar el clarinete en su club de jazz.
8/10
(1975) | 133 min. | Drama
Randle P. McMurphy (Jack Nicholson) es un criminal que ha sido transferido a un centro psiquiátrico tras fingir locura, con el fin de escapar a su condena. Allí procura transmitir su humor y su sentido de la libertad a sus compañeros verdaderamente chiflados. Su conducta choca con el rigor y el orden que impone la maternal enfermera Ratched (Louise Fletcher). Está basada en el famoso best-seller de uno de los integrantes de la generación 'beat' estadounidense, Ken Kesey. Milos forman, hizo con maestría esta brillante adaptación, producida por Michael Douglas. Una película de enorme éxito, tanto por su contenido, como por su carácter contracultural y anti-sistema. Sobre el espléndido reparto, destaca un portentoso Jack Nicholson, que ganó el Oscar al mejor actor. Tiene algunas escenas magníficas, espeluznantes y llenas de tensión. También Oscar a la mejor película, mejor actriz para Louise Fletcher, mejor director y mejor guión adaptado. Destacan las interpretaciones secundarias de Danny Devito y Christopher Lloyd.
8/10
(1964) | 130 min. | Thriller
Marnie es una mujer muy atractiva que siente un impulso irresistible hacia el robo. Con su buena presencia y habilidades contables, consigue fácilmente ser contratada por importantes empresas, aunque aporte pocas referencias. Cuando se ha ganado la confianza de sus jefes y compañeros, se hace con la combinación de la caja fuerte, se lleva su contenido, desaparece y cambia de aspecto. Un hombre la descubre en uno de sus delitos, pero se siente incapaz de denunciarla debido a que se ha enamorado de ella. Decide averiguar entonces as causas de su comportamiento antisocial. Desgarrador retrato de una mujer traumatizada desde la infancia, realizado por el maestro del suspense, Alfred Hitchcock, y que contiene la mejor interpretación de una de sus actrices favoritas, la bella Tippi Hedren. Como coprotagonista, el mítico intérprete de James Bond, Sean Connery (El hombre que pudo reinar) en uno de sus papeles más logrados. Como otras películas del director de esa época, explicaciones psicoanalíticas, muy en boga entonces, explican el comportamiento de Marnie. También era novedoso entonces que se hablara de las relaciones sexuales en la pantalla, así, Marnie confiesa no haber estado con ningún hombre, y la explicación de su tara mental también está relacionado con una experiencia desagradable en este terreno, cuando era niña. Resulta excelente el uso del suspense, en lo relativo al color rojo y las tormentas que suscitan la histeria de la protagonista, y en la escena del robo en que los zapatos, que se ha puesto en los bolsillos del abrigo para no hacer ruido con los tacones, comienza a sobresalir peligrosamente de los mismos con peligro de caer al suelo y armar un tremendo estrépito.
7/10
(2011) | 99 min. | Drama | Thriller
1904. El psiquiatra Carl Jung, inspirado por las enseñanzas del vienés Sigmund Freud, aplica el psicoanálisis en Zurich a su muy trastornada paciente rusa Sabina Spielrein. Logrará avances para su curación, sacando a la luz sus oscuros traumas sexuales, pero al precio de implicarse en una relación íntima con Sabina, con el agravante de que él es un hombre casado y padre de familia. Además su deseo de humanizar y espiritualizar el psicoanálisis chocará frontalmente con Freud, dando pie a un creciente distanciamiento. Las razones ocultas y malsanas que a veces explican el comportamiento humano configuran sin duda el grueso de la filmografía de David Cronenberg. Por ello no extraña que el cineasta canadiense se haya visto atraído por la obra de teatro "The Talking Cure" de Christopher Hampton, quien, interesado por el nacimiento y evolución del psicoanálisis se documentó profusamente sobre la relación entre Sigmund Freud –el padre de esta metodología clínica–, Carl Jung –el discípulo que finalmente decide transitar sendas que no agradan al maestro–, y Sabine Spielrein –paciente estudiante de medicina, que también acabará siendo una erudita psiaconalista–. Hampton adapta su propia obra, y trenza bien temas, caracterización de personajes y los lazos que les unen. Al trío de caracteres ya mentado conviene añadir, aunque su peso es menor, el de Otto Gross, un psiquiatra internado que empuja a Jung metafóricamente al abismo, y el de Emma, la esposa de Jung. Aunque la película resulta un tanto desoladora al mostrar al desnudo –metafóricamente de nuevo, aunque no falten escenas escabrosas– a los personajes, hay que reconocer un esfuerzo de objetividad del que el título es muy expresivo. Sumergirse en la intimidad sexual de las personas, aunque sea para ayudar como médico o para hacer avanzar la ciencia como investigador, puede producir trastornos en los "curadores", resulta difícil en tal tesitura mantener el equilibrio mental y la necesaria distancia. Resultan muy interesantes planteamientos como el del maestro encerrado en su torre de marfil, que no se deja aleccionar por nadie, sólo desea seguidores sumisos que vayan por donde él indica; o el del médico al que un planteamiento puramente materialista no le basta, las personas no son simples objetos de estudio científico, existe en todo hombre un anhelo de trascendencia. Los actores hacen bien su trabajo, aunque a ratos pueden parecer algo monolíticos –Viggo Mortensen como Freud– o cansar con sus tics nerviosos –Keira Knightley como Sabina–; en cualquier caso logran expresar los dramas internos, sus desgarramientos intensificados por el esfuerzo que hacen para racionalizarlos.
6/10
(1988) | 79 min. | Drama
Marion, una mujer casada, aunque de carácter solitario, profesora de filosofía, alquila un apartamento. Y por el delgado tabique se cuelan las confidencias de otra mujer al psiquiatra. Aunque pretende escribir un libro no encuentra la inspiración. Y es que Marion se ha autoconstruido un escudo, una fachada, para evitar ser vulnerable. Pero cuando escucha los problemas que esa desconocida cuenta en la consulta del vecino, le parece ver un reflejo de su propia vida. Woody Allen se pone serio para hablar de un problema muy contemporáneo: la soledad, la falta de personas a las que poder confiar los propios problemas. Como es habitual cuenta con un reparto excepcional, donde se llevan la palma la que fuera su mujer, Mia Farrow, esta vez en un papel secundario, y sobre todo ese peso pesado de la interpretación llamado  Gena Rowlands.
7/10
(2004) | 105 min. | Comedia
Javier es un cirujano que parece tener una vida perfecta, gracias a María, una novia muy enamorada de él, y con la que planea casarse, y a una profesión, la medicina, que le hace estar muy cotizado. De hecho, la pareja piensa trasladarse de Argentina a Miami, con idea de seguir prosperando, y ella se adelanta para ir haciendo los preparativos, inmediatamente después de la boda. Pero algo raro pasa, y María se lía con otro hombre. Así que Javier se queda compuesto y sin esposa. La depresión ante el plantón es tal, que acude al psiquiatra en busca de ayuda. La compra de un perro gran danés, y los paseos con él le ayudarán a distraerse un poco, y tal vez a conocer a alguien muy especial. Y hasta quizá, después de dar muchos tumbos, llegue a madurar. Historia tragicómica, narrada en primera persona, en lo que se diría una situación ‘woodyalleniana’ planteada a la argentina. Con un humor algo negro y pesimista acerca de los vericuetos por los que suele discurrir una relación amorosa, el film describe a un personaje con complejo agudo de Peter Pan, que se verá obligado a entrar en la edad adulta. Los gags acerca del concepto ‘intento olvidar, pero no puedo’, arrancan con facilidad las risas, gracias al trabajo del protagonista, Diego Peretti, y al personaje de psiquiatra de Marcos Mundstock, uno de los componentes del célebre grupo humorístico Les Luthiers. Entre las canciones de la película, se puede escuchar a Jorge Drexler, flamante ganador del Oscar por Diarios de motocicleta, y a Andrés Calamaro.
5/10
(1971) | 131 min. | Drama Tráiler
Alex es un joven extraño y tremendamente violento que disfruta viendo sufrir a los demás. Su día a día se compone de asaltos, robos, violaciones, luchas y delitos de toda clase, que realiza junto a su pandilla. Un día, es arrestado y conducido a prisión para cumplir condena. En la cárcel le someten a un tratamiento con el fin de borrar en él todo signo de violencia y de instintos asesinos. Una de las películas más recordadas y una de las más violentas y políticamente incorrectas del desaparecido Stanley Kubrick. Las imágenes son sobrecogedoras y las acompaña una estupenda banda sonora del maestro Beethoven ("el gran Ludwig" para el protagonista). Fue tremendamente polémica en su estreno, pero también es considerada una de las mejores obras de su director. Obtuvo cuatro nominaciones a los Oscar, incluyendo mejor película. Está basada en la novela de Anthony Burgess.
7/10
(1999) | 105 min. | Thriller Tráiler
Malcolm Crowe es un psicólogo infantil de reconocido prestigio. Una noche, cuando está en casa con su esposa, recibe la visita de un antiguo paciente, ya adulto, totalmente trastornado. El hombre hiere a Malcolm y posteriormente se suicida. Un año después, el psicólogo no ha logrado superar los hechos. Hay un distanciamiento de su mujer, y su pericia con los niños no parece dar buenos resultados con el pequeño Cole. El inteligente crío de ocho años tiene un extraño comportamiento, y vive en un permanente estado de miedo. Cuanto más intenta ayudar a Cole, más parecidos encuentra Malcolm entre los síntomas del niño y los de su antiguo paciente. Y punto. No diremos ni una palabra más de un argumento que logra algo raro en el cine actual: sorprender. La anterior película de M. Night Shyamalan, Los primeros amigos, que pasó algo inadvertida, ya revelaba algunos temas presentes en El sexto sentido: el mundo de la infancia, el sentido de la vida y de la muerte, la fuerza de la fe y del amor. Aquí se añade, además, la atmósfera de thriller inquietante, perfectamente lograda. Shyamalan crea suspense mediante una planificación y montaje impecables, y con la sugestiva partitura de James Newton Howard, que casa con las imágenes a la perfección. La película, además de inquietante, sabe perfilar relaciones humanas. Amistad entre niño y psicólogo, entre niño y madre, entre psicólogo y esposa, entre esposa y un tipo que empieza a interesarse por ella. Saber hablar, saber escuchar, a todos: a los vivos y a los muertos. Conocer las necesidades de los otros, y satisfacerlas en la medida de las posibilidades de uno. Creer. Resulta asombroso que un puñado tal de temas sugerentes pueda ir servido en una película de género, que cabalga entre el terror y el suspense; y junto a ello, con enorme naturalidad, se muestra la existencia de una vida después de la muerte, la necesidad que todos tenemos de descansar en paz, el refugio que puede ofrecer, a un alma atribulada, la quietud de una iglesia.
8/10
(1983) | 113 min. | Terror
Tras 22 años ingresado en un psiquiátrico, Norman Bates es declarado sano, y vuelve a salir a la calle. Pero el fantasma de su madre continúa acosándole. Innecesaria continuación del clásico de Alfred Hitchcock, con Anthony Perkins retomando su personaje más emblemático.
4/10
(2001) | 135 min. | Drama
¿Qué no podrá bordar el neozelandés Russell Crowe? Aún se desconoce. Si en su primera nominación al Oscar se comió al carismático Al Pacino con su papel en El dilema, y en su segunda se hizo con la cotizada estatuilla encarnando al hispano Máximo en Gladiator, en la la gala de 2002 volvió a las listas por tercer año consecutivo gracias a su papel en Una mente maravillosa. El Oscar al mejor actor fue a parar a otras manos, pero Crowe fue sin duda pieza esencial del engranaje de esta película, que con 4 Oscar –película, director, actriz secundaria y guión adaptado– se convirtió en la gran triunfadora de la noche. La película es un biopic de John Forbes Nash, un joven prodigio de las matemáticas que en 1948, cuando contaba veintiún años, demostró su maestría en el manejo de los números con su elaboración de la “teoría del juego”, por la cual recibiría en 1994 el Premio Nobel de Economía. Sin embargo, un genio es un genio, y todos sabemos el mal endémico que suele acompañarles: la excentricidad. Desde sus tiempos de Princeton, Nash (Russell Crowe) se revela como un tipo huraño, sin apenas amigos, muy metido en el mundo imaginario de los problemas matemáticos. Esto no impide que logre un trabajo de prestigio en el Instituto de Tecnología de Massachussets, donde conoce a Alicia (Jennifer Connelly), quien se convierte en su esposa. Pero la vida de Nash se trastoca cuando es requerido por un tal William Parcher (Ed Harris) para descifrar mensajes en clave para un proyecto de alto secreto militar. Es justo cuando su mente comienza a hacer aguas y se le diagnostica un terrible estado de esquizofrenia. La película es una adaptación de la biografía “Una mente prodigiosa”, escrita por Sylvia Nasar y galardonada con el National Book Critics Circle de EE.UU. Ron Howard, eficaz artesano de historias populares (Willow, Apolo 13) se muestra muy solvente para trasladar a la pantalla el oscarizado guión de Akiva Goldsman (Tiempo de matar), que aborda con particular empeño los primeros años de Nash en Princeton, la relación con su mejor amigo, Charles (fantástico Paul Bettany), y la primera fase de su enfermedad, coincidente también con su relación secreta con Parcher. Una mente maravillosa es un canto a la fuerza superadora del espíritu humano. Contra viento y marea, Nash luchará por salir de su particular agujero negro gracias a la inconmensurable ayuda de su fiel esposa. Porque, aunque es cierto que hay momentos de drama y de tensión (muy logrado el acoso de Parcher al protagonista), esta película trata por encima de todo del amor, sin lugar a dudas el único poder en el mundo capaz de transformar la mente del ser humano.
7/10