IMG-LOGO

Lista de cine

Lista de películas de la distribuidora DeAPlaneta

(2013) | 133 min. | Histórico | Biográfico | Drama Tráiler
Norte de los Estados Unidos. Solomon Northup es un hombre negro, casado y con dos hijos, que goza de una buena posición. Con la excusa de ofrecerle un atractivo trabajo, y aprovechando la ausencia de su familia, dos desalmados le secuestran y es vendido como esclavo. A lo largo de 12 años pasará por distintas plantaciones sureñas, sirviendo a distintos amos. No perderá la esperanza de recobrar la libertad, pero la supervivencia pasa por no mostrarse como alguien con educación, y por el dilema moral de cuál debe ser su reacción ante tremendas injusticias de las que es testigo. Formidable película, quizá el mejor drama que se ha filmado en cine sobre la esclavitud en Estados Unidos, destinado a tener el impacto que sobre el holocausto tuvo La lista de Schindler. Se basa en una historia real, que contó el propio Solomon Northup en un libro publicado en 1853. Steve McQueen (II) ha probado sobradamente sus capacidades como cineasta en Hunger –las huelgas de hambre de terroristas del IRA– y Shame –las adicciones sexuales–. Aquí se aplica con realismo en describir las penalidades de un hombre libre reducido al estado de esclavitud sin que pueda hacer nada por impedirlo, lo que supone una inmersión en el infierno de algo socialmente aceptado, disponer de las personas como si pudieran ser propiedad de alguien. Hay innegable crudeza en varios pasajes –las flagelaciones, el impuesto despojo de la intimidad...–, pero justificable y medianamente elegante. Lejos del director y de su guionista John Ridley caer en la sensiblería, o en el trazo caricaturesco del hombre blanco. Hay un esfuerzo claro por la objetividad, se procura penetrar en el punto de vista de la época sin condenas explícitas, ya sea el del propietario buena persona pero con problemas económicos, que no considera que sea labor suya cambiar las cosas; el capataz pendenciero de enorme ego; el depravado dueño de una plantación, y su no menos depravada esposa, por los celos que alimenta hacia una esclava de la que abusa el otro; los que usan del engaño para servir a sus propios fines; y los que tienen claro que no existen diferencias reales entre los blancos y los negros. Mientras que entre los esclavos las actitudes oscilan entre el extremo de la desesperación y el intento de la huida, y el de aceptación de lo que hay. McQueen demuestra maestría en la composición de muchos planos -repite colaboración con su operador habitual Sean Bobbitt-, verdaderos cuadros “pintados” con talento, podemos citar dos ejemplos sorprendentes, el de la carta que arde quedando reducida a unos rescoldos, y finalmente llevando a la oscuridad, algo en lo que casi coincide el estado anímico de su autor; o el del esclavo semiahorcado, sosteniéndose de puntillas para no ahogarse, mientras alrededor sus demás compañeros, despojados de la libertad, despliegan una inusitada actividad. El completo reparto hace un trabajo extraordinario. Incluido Brad Pitt, a quien hay que felicitar aún más por ser productor de la película, o sea, uno de los responsables de su existencia. Pero puestos a destacar a alguien, es obligado mencionar al protagonista, formidable Chiwetel Ejiofor, y Michael Fassbender, que compone a un sádico al que te puedes creer.
9/10
(2013) | 121 min. | Comedia | Drama Tráiler
Cuando Beverly Weston muere, los miembros de su familia se darán cita para darle el último adiós en el funeral. En la gran casa situada en las llanuras de Oklahoma se reunirán las tres hijas mayores –Barbara, meticulosa, seria, con problemas matrimoniales; Ivy, solícita, servicial, harta de su vida sin alicientes; y Karen, alocada y superficial–, junto a sus acompañantes, tíos y primos. El centro de la reunión será la madre de familia, Violet, una mujer enferma, enganchada a las pastillas y que sufre un completo desequilibrio emocional, con una crueldad verborreica difícil de controlar. Con el amparo de George Clooney como productor, el actor, guionista y dramaturgo Tracy Letts adapta para el cine su propia obra de teatro, en donde se pone detrás de las cámaras John Wells, que dirigió con buen tino The Company Men y cuenta con amplia experiencia televisiva. El resultado es un drama familiar de alto voltaje, con puntos tragicómicos, en donde saldrá a la luz un maremágnum de secretos, mentiras y sorprendentes verdades del que ninguno –madre, hermanas, cónyuges, primos– saldrá ileso. Muy turbia es la visión de Letts sobre el matrimonio y la familia, un estado de convivencia imposible, donde la paz brilla por su ausencia y donde reina un imperial cinismo respecto al amor y la comprensión hacia los demás. Los lazos familiares no son nada, dice Letts, “unas células al azar” sin significado, y no merecen el esfuerzo por conservarlos. Agosto bebe indudablemente de la tradición dramatúrgica del sur norteamericano. Hay momentos en que la sombra de Tennessee Williams es alargada, como en esa comida de funeral, en donde la disputa dialógica será exasperante y se producirá una desenfrenada catarsis que afectará especialmente a la madre de familia, pero que acusarán cada uno de los convidados. Tras la explosión ya nada será lo mismo, sólo restará que cada uno vaya asumiendo en su propia carne el fracaso familiar y vital, hasta llegar a la más ciega amargura, al completo desafecto. Porque aquí, paradójicamente, sólo se apoyan quienes no comparten la sangre. La mayor parte de la película sucede en un solo día, en una enorme casa, aislada en el inmenso y desértico páramo de Oklahoma (la familia, ése mundo infernal que te separa del mundo). Fiel a su origen teatral, se trata, pues, de un film de personajes, de diálogos, de enfrentamientos cara a cara. Hay por tanto un enorme espacio para el brillo interpretativo, y vaya si lo hay. Resulta cansino citar el talento de Meryl Streep, pero aquí vuelve a generar un personaje único, neurótico, cruel, desconcertante, que bien podría valer un Oscar. Pero todo el elenco acompañante está magnífico, comenzando por una muy convincente Julia Roberts hasta llegar a la ya no tan joven Abigail Breslin y pasando por Juliette Lewis, Ewan McGregor, Chris Cooper, Dermot Mulroney, o por la menos conocida aunque igualmente estupenda Julianne Nicholson.
6/10
(2020) | 105 min. | Terror | Thriller Tráiler

La exitosa autora Veronica Henley (Janelle Monáe) se encuentra atrapada en una terrorífica realidad cuyo misterio debe resolver antes de que sea demasiado tarde.

(2013) | 98 min. | Comedia Tráiler
Murray (Woody Allen) tiene una disparatada idea cuando su bella dermatóloga, la doctora Parker (Sharon Stone), le comenta, como quien no quiere la cosa, que desearía mantener un “ménage à trois”, junto con su amiga Selima (Sofía Vergara) y otro hombre... Murray le propone entonces conocer al tipo “perfecto”: su amigo Fioravante (John Turturro), que en realidad es un hombre normal que se dedica a su negocio de floristería en Brooklyn. Y aunque a Murray le cuesta después convencerle para introducirse en ese lucrativo negocio, ambos se convertirán finalmente en chulo y gigoló, e irán ampliando el círculo de clientas. El problema es que Fioravante puede encontrar el amor... Aunque ya había hecho sus pinitos como guionista y director en filmes como Illuminata o Romance & Cigarettes, en Aprendiz de gigoló John Turturro parece transmutarse insólitamente en Woody Allen (con quien ya trabajó en Hannah y sus hermanas), porque, al margen de lo que digan los créditos, todo en este film parece salido de la díscola cabecita del genio neoyorquino, tanto que hace pensar si además de participar como actor no habrá sido Allen también pieza clave del guión (por lo menos). El disparatado planteamiento responde desde luego al universo alleniano por antonomasia –el declarado sesgo sexual, la burlesca visión del mundo judío de su Brooklyn natal, la presencia de despampanantes féminas, etc.–, pero también el tono de comicidad, de chiste continuo, la frescura pícara de los diálogos (casi siempre pronunciados por el propio Woody) y la buscada ligereza moral del conjunto son muy sintomáticas, por no mentar la omnipresente música de jazz. Sin embargo, la película, al contrario que muchas de Woody Allen, no es redonda. Tras un comienzo prometedor se desinfla en cuanto Turturro decide tomarse en serio a los personajes. La trama entonces pierde equilibrio, ritmo, personalidad. Ya adentrado el metraje, en ciertas fases se deja tanto de lado la comedia que la película se desliza inevitablemente hacia el melodrama soso y acaramelado. Lo que se empezó a ver como algo fresco y desinhibido adquiere tonos pastel y olvida a los personajes que aportaban guasa y enjundia (picante eso sí), como los de Sharon Stone y Sofía Vergara, a la postre aquí dos actrices tan explosivas como desaprovechadas. Sólo remonta el film cuando regresa al esperpento original, donde quien sí se encuentra como pez en el agua es el bueno de Woody Allen, que en su casi omnipresente personaje mantiene en todo momento un tono estrambóticamente cómico.
5/10
(2013) | 0 min. | Aventuras
La bella princesa Sheredzade es hecha prisionera y obligada a casarse con el malvado general Sabur, ayudado por  el todopoderoso mago Pharotu. Para evitar consumar el matrimonio Sheredzade le contará mil y una historias a su marido. Los viajes de Simbad, la lámpara de Aladino, las aventuras de Ali Baba. Todos estos personajes son reales y ayudarán al valiente Kamar, amor verdadero de Sheredzade, a luchar contra Sabur y Pharotu.
(2010) | 101 min. | Animación | Aventuras Tráiler
Colofón de la trilogía dirigida por Luc Besson, que adapta la serie de libros infantiles de Patrice y Céline Garcia protagonizada por los Minimoys, criaturas diminutas. El realizador francés repite con los mismos colaboradores de las anteriores filmes, como el director de fotografía Thierry Arbogast, etc., y por supuesto con el mismo reparto, encabezado por el joven Freddie Highmore y la veterana Mia Farrow. El argumento enlaza directamente con el final de la entrega anterior, cuando Maltazard –el villano de la saga– lograba adquirir tamaño humano, y se lanzaba a la búsqueda de un ejército para conquistar el mundo. Con ayuda de la princesa de los minimoys, Selenia, y de su amigo Betameche, otro minimoy, Arthur intentará frustrar los planes de Maltazard. Recibirán el apoyo inesperado de Darkos, hijo de Maltazard, que afirma estar de su lado. A nivel técnico, la película está lo suficientemente lograda, sin llegar a los niveles de otras superproducciones más caras. Sin duda es la más conseguida de la saga, y eso que era la más difícil, porque cuenta con numerosos planos que integran animaciones con actores. Por lo demás, los actores cumplen y su reconstrucción de una arquetípica localidad americana de los años 60, donde transcurre gran parte de la acción (Daisy Town), tiene su encanto. El guión está pensado sobre todo para los más jóvenes y no tanto para el público adulto, y realiza un pequeño alegato en defensa de la unidad familiar. Llaman la atención los imaginativos títulos de crédito iniciales, insertados en la imagen como si fueran letreros de los edificios.
5/10
(2009) | 89 min. | Aventuras | Animación Tráiler
Aunque sigue manteniéndose muy activo como guionista y productor, Luc Besson está parcialmente retirado como director. Más de una década después de Juana de Arco (1999), Bessson sólo ha vuelto a tomar la batuta en dos películas infantiles, Arthur y los Minimoys, de 2006, y ésta secuela que no será la última, pues se basa en una trilogía de libros de Céline Garcia, que se completa con “Arthur y la guerra de dos mundos”, que también llevará próximamente a la pantalla. A Besson se le ha echado el tiempo encima, pues ha rodado el film cuando su protagonista, Freddie Highmore, estaba a punto de cumplir 18 años. De momento, aunque se nota que ha crecido muchísimo desde el film anterior (esto se menciona específicamente en el film), el protagonista de Charlie y la fábrica de chocolate sigue siendo tan expresivo como antes, por lo que se disculpa que haga de niño. Highmore vuelve a ser Arthur, que mientras pasa unos días con sus padres en la casa de sus abuelos, recibe la visita de una araña. Ésta lleva consigo un grano de arroz con un mensaje que le advierte de que la princesa Selenia está en peligro. Decidido a acudir en su ayuda, Arthur debe reducir mágicamente su tamaño, hasta alcanzar la altura diminuta de Selenia y el resto de los “minimoys”, pequeños seres que viven en el jardín. Highmore vuelve a estar acompañado por Mia Farrow, y el resto de actores de la cinta original. Sus imágenes se mezclan con las secuencias animadas de los Minimoys, que tienen la suficiente calidad, sin ser sorprendentes, dado el nivel de este tipo de animaciones en los tiempos que corren. Como ocurría en la primera parte, el diseño de los personajes animados recuerda a la cinta de culto Cristal oscuro. Arthur y la venganza de Maltazard ofrece sobre todo acción a raudales, y un sano alegato pro naturaleza. Pero el tono es mucho más infantil que en películas familiares como las de Pixar, que tienen un público mucho más amplio. Y el final es demasiado abierto, para que los espectadores vayan a ver la siguiente entrega, lo que ofrece la sensación de cierto oportunismo.
5/10
(2011) | 124 min. | Acción Tráiler
1980. Danny es un mercenario que quiere retirarse, y llevar una vida tranquila junto a Anne, una ranchera de la que se ha enamorado. Pero un adinerado jeque de Omán secuestra a su mentor, Hunter, que recientemente le había salvado la vida. A cambio de liberarle y de una enorme cantidad de dinero, el jeque le exige a Danny que lleve a cabo uno de sus 'trabajitos'. Se trata de asesinar a los asesinos de tres de sus cuatro hijos. El problema es que los respectivos responsables de cada muerte son hombres del SAS, el Servicio Aéreo Especial de Gran Bretaña, que tiene los hombres mejor entrenados y con menos escrúpulos del mundo. Subproducto de acción, basado en el libro "The Feather Men", de sir Ranulph Fiennes, ex miembro del SAS, que a su vez recrea hechos reales, y que provocó cierta polémica cuando se publicó por sus datos sobre los tejemanejes británicos y asesinatos encubiertos en Omán. Dirige el debutante en el largometraje Gary McKendry, hasta ahora autor del cortometraje "Everything in This Country Must". McKendry rueda muy bien las persecuciones y secuencias de acción, pero es incapaz de remontar un guión excesivamente tópico. Además, toma como modelo filmes de acción de los ochenta, y a veces parece que los está caricaturizando con diálogos 'macarras' forzados. Desaprovecha en cierta medida al reparto. Jason Statham pone la misma cara de duro habitual, y la única diferencia entre su personaje de esta cinta y el de Transporter y similares es que aquí no se ha rapado el pelo del todo. Robert De Niro aún conserva su enorme carisma, pero no se esfuerza excesivamente por interpretar. El único que destaca mínimamente en el reparto es Clive Owen, siempre eficaz, que encarna a un soldado retirado del SAS, con un ojo de cristal, capaz de las acciones más sucias para proteger a antiguos compañeros.
5/10
(2006) | 78 min. | Animación
Adaptación animada del álbum Astérix y los normandos, de los héroes galos creados por René Goscinny y Albert Uderzo. Con fidelidad al cómic original, se describe el adiestramiento que hacen Astérix y Obélix de Gudúrix, sobrino de Abrarácurcix y cobarde redomado. Mientras, llegan a la aldea los vikingos, que quieren aprender qué es el miedo.
6/10
Metro City es una ciudad futurista localizada sobre la superficie terrestre. Allí vive el doctor Tenma, un experto en robótica que, tras la pérdida de su hijo, decide crear un robot a su imagen y semejanza pero con superpoderes. Así nace Astro Boy, una máquina con alma de niño que tendrá que enfrentarse al malvado presidente Stone así como a la difícil tarea de encontrar su sitio en el mundo. David Bowers (Ratónpolis) dirige esta adaptación cinematográfica del manga (cómic en Japón) que creara en 1951 Osamu Tezuka. En los años sesenta el jovencito héroe se convirtió en una serie de televisión en blanco y negro. Desde entonces se han realizado dos adaptaciones más para la pequeña pantalla. Así que Astro Boy tiene casi 60 años, pero su influencia en Japón es tal que a su creador se le considera el padre o Dios del manga. Puede que el gran secreto de Tezuka fuera que supo crear un personaje y unas historias que siguen despertando interés un milenio después. A pesar de que nunca se ha visto un Astro Boy más moderno –técnicamente hablando- que el que nos ocupa, se ha mantenido el carácter infantil tanto del personaje como de su historia. Del manga y el anime se han rescatado también sus valiosas enseñanzas morales sobre la integración –los humanos menosprecian a los robots-, el amor al prójimo –con independencia de si es una máquina o no- o el trabajo en equipo. Astro Boy siempre fue como Pinocho, mucho más humano que muchas personas de carne y hueso. Teniendo en cuenta los tiempos que corren también hay mensaje ecológico, muy similar a lo que ya advertía WALL·E, sobre los peligros de que la Tierra se convierta en un vertedero y los humanos acaben viviendo en un lugar ficticio donde las aparentes comodidades acaban con la esencia de las personas. Esta nueva versión de este pequeñito Frankenstein tiene como pega la falta de humor. A los momentos de alto contenido dramático les falta una contrapartida más liviana que se le ha intentado dar con el trío de la “robotlución”, unos personajes que parecen metidos con calzador y que resultan muy pobres.
6/10
(2017) | 115 min. | Acción | Thriller Tráiler
Adaptación del cómic de Antony Johnston y Sam Hart, su trama de espionaje transcurre en fechas próximas a la caída del muro de Berlín. Estructurada en torno al interrogatorio a que es sometida la agente británica del MI6 Lorraine Broughton por su superior y un colega de la CIA, ella explica en sucesivos flash-backs lo ocurrido días antes en Berlín, donde acudió a repatriar el cadáver de un colega, pero sobre todo a recuperar una lista caliente de espías que podría echar abajo toda la red de agentes que opera en el Este, de caer en manos de la KGB. A pesar de viajar de incógnito, nada más intentar el contacto con el jefe de estación David Percival intentan matarla, y eso es sólo el comienzo. Debut en la dirección de largometrajes del especialista en escenas de acción David Leitch. Se nota que es un experto en la materia, pues la película está atravesada de dinámicas escenas de acción, con abundantísima violencia desagradable, de milimetrada coreografía. Además hay un diseño de producción estiloso, a la hora de recrear el Berlín con el muro pintarrajeado en el lado occidental, distintos garitos nocturnos, incluso con escenas bajo el agua. Pero donde el film no funciona es en su historia, de cuyo guión es responsable Kurt Johnstad, que firmó los libretos de 300 y su secuela, adaptaciones de cómic, más la olvidable cinta de acción sobre los Navy Seals Acto de valor. Baste decir que los giros sorpresivos –sorpresivos hasta cierto punto–, dejan una pobre impresión, no impactan de verdad. Los personajes son planos, pese a estar interpretados por actores carismáticos, ya sean los populares –Charlize Theron, James McAvoy, John Goodman, Toby Jones–, la en alza Sofia Boutella, o los más exóticos pero eficaces Bill Skarsgård y Eddie Marsan. Y no hay emoción alguna en el amor lésbico de diseño de Lorraine por una francesita, ni en las tribulaciones del espía Spyglass que quiere pasar al Oeste con su familia. Además, falta verdadera gracia y sobre chulería a la pose cínica de algunos personajes.
5/10
(2013) | 86 min. | Thriller
Sara quedó totalmente ciega durante la guerra en Afganistán. Tres años después vive con su novio Ryan en un lujoso ático de Brooklyn, en Penthouse North. La mañana de fin de año sale a comprar y cuando regresa encuentra a su novio muerto. Un hombre ha entrado en el apartamento y le exige que le diga dónde tenía Ryan escondido el dinero. Thriller correcto, aunque muy simplón, cuyo planteamiento repite hasta la saciedad el esquema de otros célebres filmes con ciega de por medio acosada en su propia casa, de los que son célebres muestras Sola en la oscuridad o Terror ciego. La trama aquí se despliega sin apenas sobresaltos ni giros, por lo que prácticamente se resume en un poco original tira y afloja, sangriento y amenazante, entre los hombres que pretenden obtener la información y la chica sin ninguna posibilidad de sobrevivir. Por lo demás, exceptuando algunas leves tomas, la película transcurre enteramente en el interior del apartamento, de modo que se acuse la sensación de encierro. El director Joseph Ruben (Durmiendo con su enemigo) es el encargado de contar la historia, mientras que el veterano Michael Keaton recuerda con su malvado personaje de Hollander al que ya interpretara en De repente, un extraño. La chiquita Michelle Monaghan (La conspiración del pánico) cumple sin más.
4/10
(2016) | 91 min. | Terror | Thriller | Drama

Mary (Naomi Watts) es una psicóloga infantil que vive en una casa del bosque con su hijastro Stephen, un adolescente en estado vegetativo desde el accidente de coche en el que murió su padre. Mary le cuida sola y carga con la culpa del accidente, pues tuvo lugar mientras Stephen era llevado al centro de menores por recomendación de ella, a causa de sus problemas de conducta. Mary, ha decidido, trasladarlo a un centro especializado en el cuidado de pacientes como él. Pero antes debe prepararse para pasar una gran tormenta que se acerca, pero una serie de acontecimientos inesperados empiezan a llevar a Mary a una situación imposible y amenazadora. ¿Es todo es producto de su imaginación, maltratada por el stress y la culpa? ¿O hay algo que no es lo que parece en su casa y que amenaza realmente su vida y la de otras personas que se acercan a ella?

(2020) | 0 min. | Acción | Thriller

Invierno. Bajo cero. Noche cerrada. En mitad de una carretera despoblada, un furgón blindado es asaltado durante un traslado de presos. Alguien busca a uno de los presos y no parará hasta sacarlo. Su plan no tiene fisuras, no le importan las consecuencias, nada le va a detener. Pero Martín, el conductor del furgón, consigue atrincherarse dentro del cubículo blindado con los reclusos, convirtiéndose en su único obstáculo. Obligado a entenderse con sus enemigos naturales, Martín tratará de sobrevivir y cumplir con su deber en una larga noche de pesadilla que acabará haciendo que ponga en duda todos sus principios.

(2019) | 97 min. | Drama
La muerte, que lucha con la vida. Panorama tétrico y no excesivamente optimista. Tampoco memorable, ni excesivamente original, sobre el suicidio asistido, es el remake rodado en inglés de otro título que como éste compitió hace unos años también en San Sebastián, el danés Corazón silencioso. Roger Michell es un cineasta británico que ha rodado títulos interesantes, sobre todo la popular Notting Hill, con Julia Roberts y Hugh Grant, aunque también tienen su punto Mi prima Rachel o Le Week-End. Aquí en Blackbird, con el concurso del guionista de Corazón silencioso, Christian Torpe, traslada la trama de ese film a Estados Unidos, que es en esencia la misma. Una mujer con una enfermedad degenerativa ha decidido quitarse la vida, con ayuda de su esposo médico. Y antes de hacerlo convoca a sus seres queridos: su mejor amiga, las dos hijas de personalidad muy diferente, una hiperresponsable, casada y con un hijo que quiere ser actor, la otra con novia –el lesbianismo es una de las leves variantes con respecto al original–. La idea es compartir un fin de semana de despedida, que debe ser emotivo y entrañable, ocasión para limar asperezas, aunque terminarán tirándose los trastos a la cabeza, el necesario momento catártico para que las aguas vuelvan a su cauce y puedan todos, es un decir, descansar en paz. El cuadro que se nos ofrece es de personajes incapaces de encontrar sentido a la enfermedad, al sufrimiento, al dolor. Y el suicidio o muerte digna en tal tesitura se presenta como salida a la amargura existencial, aunque no deja de llamar la atención la paradójica distinción entre suicidios “buenos” –los decididos con cálculo y sin pasión por aquellos cuya salud decae– y los “malos” –aquellos a que empuja la desesperación, porque no se sabe vivir–. Distinción bastante artificial, pero que cabe cuando no existen consideraciones morales bien fundamentadas, el sentido del bien y del mal, y sólo cuenta la libertad individual de elección, actuar sin coacción sería la máxima expresión a que puede aspirar la devaluada consideración de la dignidad de la persona, mientras que a los demás sólo les toca respetar la decisión del otro. El clima relativista en que se inserta la trama tiene un ejemplar botón de muestra en la disparatada idea de celebrar la Navidad fuera de temporada, y por supuesto, sin alusión alguna al acontecimiento que da sentido a esa fiesta. La película tiene un aire decididamente teatral, y lo más destacable es sin duda el capítulo interpretativo. Del reparto la más destacable es Kate Winslet, que compone muy bien a su a priori antipático personaje, pero lo cierto es que todos los demás –Sam Neill, Rainn Wilson, Bex Taylor-Klaus, Susan Sarandon, Mia Wasikowska, Lindsay Duncan, Anson Boon– parecen sentirse cómodos en la piel de sus respectivos personajes.
5/10
(2016) | 98 min. | Drama | Thriller Tráiler
Durante la dictadura argentina, el capitán del ejército del aire Tomás Kóblic se convierte en desertor tras presenciar la ejecución de varios civiles, arrojados al mar desde el aparato que pilota. Se refugia en un pueblo de la Pampa, en casa de un amigo al que ayuda fumigando su campo con una avioneta.  Se sentirá atraído por Nancy una lugareña, tratada a patadas por su marido, al tiempo que Velarde, el comisario local, se obsesiona por descubrir qué hace un porteño por allí, preocupado porque puede poner en solfa su poder en la zona. Sebastian Borensztein reconstruyó las consecuencias de la Guerra de las Malvinas, en Un cuento chino. Ahora, recupera al mismo protagonista, Ricardo Darín, en un film sobre otro asunto de la historia reciente de Argentina, los temibles vuelos de la muerte del régimen militar. Aunque se trata de un thriller dramático, parte de una estructura clara de western, con un forastero que llega a un pueblo remoto, de pocos habitantes, donde manda el sheriff… Como cabe esperar, el protagonista de El hijo de la novia está a un buen nivel, en el rol de un hombre consumido por el arrepentimiento. Cuenta con el apoyo del veterano Óscar Martínez (Relatos salvajes), transformado porque lleva peluquín y hasta dientes postizos. Tampoco desentona la española Inma Cuesta.
6/10
(2010) | 104 min. | Biográfico | Thriller | Drama Tráiler
Una historia basada en hechos reales, que provocaron un buen revuelo en la opinión pública mundial, y más específicamente entre la estadounidense. La agente de la CIA Valerie Plame quedó literalmente “quemada”, al filtrar a la prensa un alto cargo de la administración Bush su actividad encubierta. La idea era anular al esposo de Plame, que había publicado un artículo cuestionando las razones que esgrimía la Casa Blanca para invadir Irak. Resulta curioso constatar que si Paul Greengrass pasó de filmes basados en hechos reales como Domingo sangriento a la saga de espías ficticios Bourne, Doug Liman ha seguido el proceso contrario, de El caso Bourne ha dado el salto a una historia real, Caza a la espía, que maneja con la misma trepidante emoción que supo conceder al film mentado. Su uso de la cámara en mano es efectivo, pues subraya los modos torcidos de proceder de unos y otros, o la duda de cómo acabarán discurriendo las cosas. El cineasta sabe conjugar la trama política –las famosas armas de destrucción masiva en Irak, los modos de operar la CIA y la Casa Blanca– con el drama personal que afecta a mujer y marido. Estos están interpretados con enorme talento por Naomi Watts y Sean Penn, pues saben hacer que casen los momentos de gran entereza y control de la situación, con aquellos en que se ven superados por los acontecimientos. El amor a la familia y al propio país, y la verdad como guía en el propio actuar, son los grandes temas propuestos, donde a veces se producen conflictos de intereses.
7/10
(2015) | 115 min. | Acción | Thriller Tráiler
La República Democrática del Congo. El nuevo ministro de minas podría dar al traste con los pingües beneficios que proporciona una trama de corrupción. Solución: matarlo. Lo hace un comando de francotiradores, que se ocupan supuestamente de la seguridad de una de las empresas de la zona, coordinado por Félix, un tipo que trabaja en una ONG. El ejecutor material es Terrier, que tras la operación debe desaparecer, lo que supone dejar atrás a su novia Annie, médico que realiza tareas humanitarias, y que acabará casada con Félix. Años después Terrier busca rehabilitarse trabajando en una ONG en África, pero unos tipos intentan liquidarle, y todo está ligado a su "trabajito" del pasado. Un auténtico despropósito de película, que acumula tópicos, personajes pésimamente dibujos y trucos de guión que no utilizaría el principiante menos preparado. Sorprende ver que Sean Penn, también productor y protagonista, figura además como coguionista, uno querría ser bien pensado e imaginar que ha tratado de tapar, sin éxito, los numerosos agujeros de un libreto que adapta una novela del desconocido Jean-Patrick Manchette. Y da un poco de vergüenza ajena el ejercicio de exhibicionismo muscular del actor, que muestra torso y poderosos bíceps en gran parte del metraje. El director francés Pierre Morel, que se inició con Luc Besson rodando Distrito 13, y que dio la campanada con Liam Neeson dirigiendo Venganza, se limita a rodar escenas de acción más o menos trepidante, algunas mejor resueltas que otras, como la delirante del clímax en una plaza de toros en España. Está bien que una cinta de puro entretenimiento adrenalítico trate de denunciar los abusos que se producen en África, de los que son víctimas principales los nativos. Y se agradece el enorme esfuerzo de producción donde han sumado fuerzas España, Francia y Reino Unido, incluidos actores de la talla de Penn, Javier Bardem e Idris Elba. Pero el resultado es tan inconsistente, algunas relaciones entre personajes tan absurdas –que Annie, la italiana Jasmine Trinca, aguante todo lo que aguanta a su novio y a su marido no tiene explicación posible, qué pobre retrato de mujer–, las diversas localizaciones tan caprichosas, que la película sólo puede ser calificada como tristemente fallida. 
2/10
(2019) | 109 min. | Romántico | Drama Tráiler
Drama de romanticismo sublimado, inspirado en hechos reales novelados en la obra homónima de Jessica Koch, una de los protagonistas. Sigue a Jessica, una chica atractiva que acaba de cumplir los 18 años, y mientras se plantea qué hará con su vida, trabaja en la empresa de catering de su familia. Una noche de ensueño conoce a Dany, con todos los elementos propios del chico ideal: guapísimo, atractivo, modelo de revistas, con dinero... El enamoramiento es instantáneo, pero Danny tiene un lado oscuro, un pasado traumático que le he marcado a fuego. Cuando Jessica lo conozca deberá enfrentarse al dilema de cómo continuar la relación con él. La película dirigida por el desconocido Tim Trachte tiene las virtudes y defectos de historias similares, tan empalagosas como el algodón dulce que toman Jessica y Dany en la fotografía que acompaña estas líneas. La mencionada golosina puede gustar, pero es vaporosa y sin sustancia, y nadie en sus cabales la calificaría de manjar, ni la consideraría como alimento suficiente para el cuerpo. Del mismo modo, este film aborda cuestiones de entidad como el amor y el sacrificio, las dificultades y obstáculos que pueden surgir en una relación, y los motivos por los que podría valer la pena soportar el sufrimiento y encontrar con tal actitud la felicidad. Pero se hace con superficialidad antropológica, domina un sentimentalismo epidérmico, donde no se pone en todo su valor el sentido de pelear por un amor en una situación límite como la que se describe. También, sintomático de gran parte de la sociedad occidental contemporánea, está ausente una visión trascendente de la vida, sólo la metáfora del "horizonte" del título sugiere ligeramente la cuestión. Todo gira alrededor de los protagonistas, encarnados con corrección por los jóvenes Luna Wedler y Jannik Schümann. El precio que se paga de poner el foco en sus cuitas amorosas es que el resto de personajes se encuentran muy desdibujado: Tina, la "compañera de piso" de Danny, el entrenador de kickboxing y el tutor de Danny, los padres y las amigas de Jessica... Además, cuando comienzan a exponerse las aristas del pasado de Danny, se acumulan elementos tremendos, que por muy reales que puedan tal vez ser, tienen el efecto de acercar la narración al culebrón, además de que la información se da con puro diálogo, no muy cinematográficamente por tanto. También existe una rara ambigüedad en la naturaleza de la relación de Danny con Tina, que cuando menos resulta chocante.      
4/10
(2018) | 111 min. | Biográfico | Drama Tráiler
Biopic sobre la escritora bisexual francesa Sidonie-Gabrielle Colette (1873-1954), más conocida sencillamente como Colette. Sigue su trayectoria desde su etapa en la campiña de la Borgoña, donde vive en la casa de sus padres, hasta el momento en que se independiza completamente de quien sería su primer marido, el libertino Henry Gauthier-Villars, que escribía novelas populares bajo el apodo de Willy, y que de hecho firmó con este nombre las primeras obras de Colette, la saga de Claudine, de trazos autobiográficos, a los que el cónyuge añadía un poco de picante para hacerlas más atractivas al gran público. Dirige la película Wash Westmoreland (Quinceañera, Siempre Alice), que la coescribe con quien fuera su cónyuge gay, Richard Glatzer, fallecido en 2015, y con Rebecca Lenkiewicz, coguionista de Ida. Se beneficia de un gran esfuerzo de producción propio de una obra "de amor y lujo", con un cuidado reparto donde sobresale Keira Knightley como la protagonista, y de un estilo de narración clásico, donde se procura cierta contención a la hora de mostrar la promiscuidad sexual de los personajes. El film se inscribe de lleno en el laberinto, de momento sin salida, de la postmodernidad, convirtiéndose en un heraldo más de la causa de la ideología de género y de la libertad para elegir el estilo de vida que cada uno quiera llevar, sin los corsés que vendrían a ser las convenciones sociales, las cosas tienen el sentido que los individuos quieran darles personalmente con sus elecciones, más allá del bien y del mal, procurando asumir las responsabilidades mínimas, lo que cuenta es el yo, los demás y su posible infelicidad consecuencia de las propias acciones no importan. En tal sentido, aunque el film incluye muchos hechos reales de la vida de Colette –su primer matrimonio, el compartir amante femenina con el marido, su affaire con la marquesa de Belboeuf, su andadura teatral...–, está lejos de entregar una foto completa de la escritora, pues podría extraerse la errónea conclusión de que con la marquesa encontró la estabilidad y el amor de su vida, cuando tuvo otros dos maridos y una hija.
5/10

Últimos tráilers y vídeos