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Lista de cine

Lista de películas de la distribuidora Tri Pictures

(2010) | 117 min. | Acción
Charly Matteï es un miembro retirado de la mafia de Marsella, que busca venganza después de que le dieran por muerto en un parking tras dispararle 22 balas. Matteï llevaba tres años centrado en su familia y tras el incidente regresa para castigar al responsable de su intento de asesinato, sin importarle el precio que tenga que pagar.
(2014) | 117 min. | Acción | Thriller | Drama
El galo Luc Besson (acreditado como productor en un centenar de títulos desde que se iniciara el siglo XXI, ahí es nada) continúa apadrinando a buen ritmo los proyectos de su compañía EuropaCorp, tanto es así que 3 días para matar se estrena en las carteleras españolas dos semanas después de Brick Mansions (La fortaleza), su film anterior. De nuevo se trata de un thriller de acción pensado para el mercado internacional. 3 días para matar tiene como protagonista a Ethan Runner, uno de los mejores agentes de la CIA, capaz de salvar al mundo una y otra vez de las amenazas más inverosímiles sin despeinarse, que sin embargo es un desastre a la hora de conciliar esas tareas con su vida familiar. Después de que le diagnostiquen una enfermedad mortal, se traslada a París para reconectar con su esposa y su hija, pero allí se ve obligado a verse las caras con un peligroso terrorista. Besson, también coautor del guión, parece haberlo cortado por el mismo patrón que el de Malavita, que precisamente firmó como realizador mientras se preparaba 3 días para matar. También se repite aquí la mezcla de acción y comedia, los intentos por llevar una vida normal a pesar de los tiroteos, y la figura de americanos en Francia, lo que permite rodar con estrellas de Hollywood en casa. Esta vez, el galo ha reclutado como director a McG, más contenido a nivel visual que en las dos entregas de Los ángeles de Charlie, donde jugaban en su contra las ganas de llamar la atención con un montaje videoclipero. Aquí se limita a seguir con profesionalidad las indicaciones que le debe haber dado su jefe, lo que resulta mucho más efectivo. A pesar de algún apunte sobre la importancia de la familia, el film hace gala de la ligereza habitual de Besson, autor de la máxima "el cine no salva vidas, pero sirve como aspirina haciendo la vida más fácil durante dos horas". Quizás sus 117 minutos de metraje se hacen excesivos, pues abusa de la fórmula "protagonista se enfrenta a alguien muy peligroso, pero suena el teléfono y tiene que atender rápidamente a su hija". Pero en general 3 días para matar cumple su objetivo, e incluso se eleva mínimamente sobre el nivel de otras producciones 'bessonianas' gracias al reparto. Kevin Costner está bien elegido como un James Bond enfrentado a su vida privada, y hace una buena pareja con Hailee Steinfeld, joven revelación de Valor de ley (True Grit), en el rol de su hija. Se lucen también Amber Heard, como mata-hari explosiva, y la veterana Connie Nielsen, muy creíble como abnegada mujer que ya no se cree las buenas intenciones del protagonista.
5/10
(2019) | 89 min. | Acción | Terror Tráiler
México, península de Yucatán. Mia, Sasha, Nicole y Alexa son cuatro chicas de instituto que deciden hacer una excursión a una zona selvática cercana a la playa. Una de ellas conoce una piscina natural que enlaza con unas antiguas cuevas de la civilización Maya que se encuentran sumergidas a muchos metros de profundidad. Y allá irán las cuatro jóvenes inexpertas con sus equipos de buceo para darse un garbeo. Lo que no saben es que hay tiburones. Una película angustiante. El título corresponde a la secuela de A 47 metros, en donde varias chicas lo pasaban muy mal en alta mar, encerradas en una jaula con unos tiburones al acecho. En este caso, la presencia de chicas y de escualos es el único punto de conexión, pues ni el argumento, ni los personajes, ni las localizaciones tienen que ver con la película precedente. Puede entenderse que una cueva laberíntica submarina sea tomada ahora como una especie de jaula en donde las jóvenes deberán sobrevivir, pero ahí estaría todo el nexo de unión. Y en la escabechina sangrienta que seguirá, claro. Vuelve a ponerse tras las cámaras Johannes Roberts, quien ha contado también con el mismo coguionista, Ernest Riera. Ambos llevan la trama por derroteros muy previsibles: excursión temeraria, imprudencias infantiles, histerismos, muertes inesperadas, sorpresas, etc. Pero hay que decir que se logra una correcta atmósfera de angustia a lo largo del film. La triple amenaza –tiburones carniceros, claustrofóbica cueva submarina, reducción paulatina de oxigeno– ejerce su función magníficamente y el espectador tendrá lo que se espera. Algunos momentos se ven venir y no son muy originales –esos ataques instantáneos desde no se sabe dónde–, otros apuestan más por la inquietud, la intriga, la desesperación, donde el afán de supervivencia llegará al cénit. Y funciona bien el adrenalítico desenlace. Hay que reconocer, por otra parte, la pericia a la hora de rodar bajo el agua durante la mayor parte del tiempo, en lugares estrechos, poco accesibles, jugando con la falta de luz, los haces de las linternas, el lodo marino, los equipos de buceo. En general se logra situar siempre a los personajes y dentro de lo que cabe hay coherencia en la narración. Entre el reparto destaca sin duda Sophie Nélisse, siempre creíble, bien acompañada por John Corbett y por las jovencitas Corinne Foxx y Sistine Rose Stallone, ésta última hija de Sylvester Stallone, que debuta en el cine con bastante personalidad.
5/10
(2008) | 148 min. | Acción | Bélico | Drama | Histórico Tráiler
China, año 208 antes de Cristo. Han Xiandi es un emperador débil, dominado por su ambicioso primer ministro Zhao Zhao, que tras controlar el norte del país, ha decidido dirigir sus esfuerzos bélicos contra los señores de la guerra del sur. Éstos, a pesar de su debilidad numérica, con el liderazgo de Zhou Yu, aunarán esfuerzos para enfrentarse a su enemigo en el estratégico punto del Acantilado Rojo, junto al río Yangtsé. Lujosa superproducción china de corte épico, a cargo del hongkonés John Woo, que también ejerce de productor. Para el público chino se montó una versión con dos entregas, mientras que la que nos ocupa, de dos horas y media, se ha concebido pensando en el público no chino. Adapta la novela “El romance de los tres reinos”, del escritor Luo Guanzhong, muy reverenciada en China. El arranque despierta el temor de perderse en la trama, por la dificultad que tiene el espectador occidental de retener nombres y rostros orientales con los que no está familiarizado. Pero superado este escollo, al final el hilo argumental es relativamente sencillo, y de lo que se trata es de disfrutar de un gran espectáculo, con vistosísimas escenas de batalla. Hay planos sencillamente deslumbrantes, como el de la paloma mensajera que sobrevuela toda la flota naval de Zhao Zhao. De modo que se combinan unos efectos visuales apañados, con la ventaja de contar con una gran dirección artística de la que se benefician, con su vestuario, los numerosísimos figurantes. Acierta Woo en no abusar del efectismo típico de sus títulos gangsteriles, aquí las secuencias bélicas rebosan clasicismo, pueden recordar a filmes como Braveheart. Introduce alguna subtrama interesante –como la propiciada por la bella esposa de Zhou Yu, a quien desea Zhao Zhao, o la de la espía infiltrada, ambas concebidas para ganarse al público femenino–, y maneja bien los elementos de estrategia militar, donde a la habilidad de los mandos y su valor, se suma también el hecho de defender una causa justa, frente a las artimañas de un enemigo que no juega limpio. No se trata de una película pensada para lograr grandes interpretaciones, pero disponer de actores solventes, como Tony Leung, es garantía de poderosas presencias en la pantalla.
6/10
(2012) | 110 min. | Acción | Bélico
Una agente de la CIA es capturada en Centroamérica, mientras investiga acerca de la supuesta colaboración entre un contrabandista y el jefe de un grupo de terroristas islámicos. Todo apunta a que planean un atentado a gran escala en Estados Unidos. Un comando de los Navy SEALS recibirá la misión de rescatar a la prisionera. Acto de Valor hace apología de las fuerzas especiales del ejército de Estados Unidos, y más exactamente de los Navy SEALS, que por lo visto pasan por ser uno de los grupos mejor preparados del mundo. Acto de valor narra los aconteceres de una misión bélica de alto riesgo. Está bien rodada y contiene espectaculares secuencias de acción. Sin embargo, los personajes son meros clichés, desde los malos de pacotilla hasta los supuestos protagonistas, de los cuales sabemos bien poco. Además, su linealidad de planteamientos y su guión epidérmico resta épica al conjunto, de manera que éste adquiere un innegable toque de simple episodio televisivo. Está claro que Acto de Valor está concebida para tocar el corazón patriótico de los estadounidenses, como si quisiera empujar a los jóvenes a alistarse para dar la vida por su país. Una voz en off narra cómo es un soldado del grupo, cómo es su honor, su valentía, la unidad con sus compañeros, etc., mientras va escribiendo una carta dirigida a su hijo... Todo bastante yanqui. Y para vender más aún el producto, los personajes de Acto de valor son verdaderos Navy SEALS en activo, lo que por un lado aporta sin duda verosimilitud a sus maniobras y acciones reales, pero por otro resta capacidad interpretativa.
4/10
(2010) | 105 min. | Aventuras | Fantástico Tráiler
Principios del siglo XX. Adèle Blanc-Sec es una intrépida periodista, aventurera parisina que se diría una especie de Indiana Jones con faldas. Pero tiene una gran pena: su hermana Agathe está en estado catatónico debido a un objeto punzante que atraviesa su cabeza de detrás adelante. Para ayudarla, se le ocurre un plan bastante audaz. La joven marcha a Egipto para hacerse con la momia de un afamado médico de Ramsés II, que podría hacer revivir un amigo suyo, el doctor Esperandieu. De hecho, su primer experimento resucita un huevo de pterodáctilo, aunque el animal, una vez roto el cascarón, provoca el pánico en París, matando a un conocido hombre público. Esto provoca la condena a muerte de Esperandieu, lo que podría dar al traste con las esperanzas de Adèle de que la momia, una vez resucitada, cure a su hermana. Adaptación al cine del conocido cómic del francés Jacques Tardi. La ejecuta un amante de los cómics, su compatriota Luc Besson, que ya reconoció la influencia que ejercieron en El quinto elemento dos pesos pesados del ramo como son Jean Giraud, alias Moebius, y Jean-Claude Mézières. El resultado es un entretenido film de intriga y aventuras, visualmente imaginativo –aunque evidentemente, no es lo mismo la línea clara del cómic que la película–, que utiliza bien las técnicas de integración de personajes generados por ordenador –el pterodáctilo, las momias– con personajes reales y con un París que, merced también a la tecnología digital, parece el del recién nacido siglo XX. El film hace además alarde de un feminismo inteligente, donde el personaje fuerte de la película es Adèle, los otros, con absoluto predominio masculino, son en cierto modo comparsas, como los ridículos policías, un afamado cazador, el enamorado científico Andrej –con ‘j’ de ‘jardín’–, el mismísimo presidente de la República... Los actores cumplen, aunque tampoco se les exigen grandísimas interpretaciones. Domina en general un sano sentido del humor, aunque no se evita algún detalle zafio, también presente en Tardi, quizá para merecer esa etiqueta de antaño de “cómic para adultos”.
5/10
(2012) | 0 min. | Ciencia ficción | Cómic
Un futuro postapocalíptico, en que la mitad del planeta ha quedado inhabitable por una llamarada solar. En este mundo surge un grupo de buscadores de tesoros que se dedica a rescatar obras de arte y otros objetos importantes de la mitad abandonada del planeta a cambio de un precio. Durantes estas cacerías de tesoros deben enfrentarse con buscadores rivales y supervivientes de la radiación, quienes han mutado extrañamente.
(2015) | 96 min. | Acción | Comedia Tráiler
En un pequeño pueblo viven dos jovenzuelos enamorados, Mike y Phoebe. Pero algo no anda bien en sus vidas, porretas empedernidos se sienten un poco atrapados en ese lugar debido a los ataques de pánico que sufre Mike, que busca el momento oportuno para pedirle matrimonio a Phoebe. Una noche mientras dibuja un tebeo de su invención en la solitaria tienda de carretera que regenta, Mike observa cómo dos tipos están manipulando su coche. Cuando se acerca y éstos se preparan para atacarle, Mike reacciona como una auténtico experto en la lucha cuerpo a cuerpo. Para su segunda película como director el londinense Nima Nourizadeh ha partido de un guión de Max Landis, responsable del libreto de Chronicle, film de bajo presupuesto con el que se dio a conocer. Entre los dos entregan una película que, por su concepción, tiene mucho de gamberrada, pese que cuenta una historia bastante sencilla que se desarrolla muy linealmente, por terrenos previsibles. El argumento central parece una mezcla entre las películas de Jason Bourne (experimento con agente desmemoriado de la CIA que hay que eliminar) y las escenas de acción y la puesta en escena de filmes friquis al estilo Kick-Ass. Listos para machacar. El resultado es medianamente entretenido, de humorada desfasada, aunque también excesivamente simple, paródico, leve. Hay que reconocer que el arranque tiene cierta gracia. Esa pareja de colgados fumetas, tan unidos, que parecen un cero a la izquierda y cuya vida cambia de la noche a la mañana en cuanto una mujer se acerca a Mike y le susurra una ristra de palabras, mantra mágico que despertará al superagente dormido en el interior del porrero. Pero a partir de ese punto la linealidad y el buscado aire comiquero y estrafalario rebajan la factura a volátil producto de consumo. Jesse Eisenberg y Kristen Stewart vuelven a compartir film tras Adventureland y las cosas no han cambiado demasiado: él sigue pareciendo un eterno adolescente, aunque justo es reconocer que es la mar de adecuado para el rayante papel protagonista, mientras que el rol de ella es mucho más soso y convencional, poco relevante.
5/10
(2011) | 89 min. | Comedia Tráiler
Borja Manso (responsable de Real, la película y hermano menor de Luis Manso, productor ejecutivo de la cinta) y el debutante Marcos Cabotá son los responsables de esta comedia que ganó el Premio del Público en el Festival de Málaga. Recupera un viejo esquema que ha funcionado en películas como El legado tenebroso, Siete ocasiones, Risa en el paraíso y El último regalo, que tienen en común que los protagonistas tienen que superar pruebas para poder heredar. Desde que era un niño, Nacho realizaba todo tipo de apuestas con sus amigos Santi, Diego y Víctor. Pero una de ellas, consistente en provocar a unos hinchas de fútbol, acaba de forma desastrosa, y a partir de entonces Nacho se distanció de los otros tres. Cuando muere, tras haber sido un exitoso y millonario presentador televisivo, ha preparado un reto para sus antiguos compañeros: legará su fortuna al que logre una mayor audiencia en televisión, antes de que acabe el año. Los tres pondrán en marcha diferentes planes para convertirse en ganadores. Estamos ante una cinta bienintencionada, que en lugar de recurrir al humor grueso –como es habitual en las comedias españolas– mantiene la elegancia. Pretende también criticar la telebasura y los programas tipo Gran Hermano o que explotan el morbo. Tiene también algún momento gracioso con la firma del coguionista Borja Cobeaga (Pagafantas), como el intento de ligoteo en el que uno de los personajes cuenta con la ayuda del tenista Carlos Moyá, interpretándose a sí mismo, y que es sin duda la secuencia más inspirada. Sin embargo, esto no es suficiente, y Manso y Cabotá fracasan por completo sobre todo por el bajo nivel del reparto, en el que sólo se salva Diego Martín, el único que parece natural. Otros están fuera de lugar como Goya Toledo (muy lejos de su convincente trabajo en Amores Perros) o Ernesto Alterio (que habla con un acento argentino muy extraño) y algunos son insufribles, como Alberto Lozano (Los novios búlgaros). Algunas secuencias son repetitivas o de muy bajo nivel y sacan al espectador del film. Además, incluir en la banda sonora temas muy conocidos como "Don't Stop Me Now", de Queen, es un error cuando las imágenes no tienen la fuerza de una película de Quentin Tarantino.
3/10
(2014) | 94 min. | Romántico | Comedia | Drama
Oren Little es un tipo odioso, agente inmobiliario, vendedor nato, viudo, egoísta maleducado y solitario sin remedio. Un cascarrabias a quien apenas soportan sus vecinos y conocidos. Sin embargo, la noticia de que tiene una nieta de nueve años de la que él ignoraba su existencia, y de que ha de ocuparse de ella debido a que su padre (hijo de Oren) va a ingresar en prisión, trastoca todos sus planes de independencia. La pequeña se encariñará pronto con la vecina de su abuelo, la dulce Leah, al tiempo que Oren irá acercándose cada vez más a ellas. Comedia amable, en la línea habitual del director Rob Reiner (Historia de lo nuestro), quien lucha por mantener el nivel con el paso de los años, y poco a poco se apunta cada vez más a los romances crepusculares y personajes maduros, como en Ahora o nunca o El verano de sus vidas. Aquí basa toda la función en un tipo singular, un soberano egoísta, simpático a su modo, que harto de los golpes que le ha dado la vida reparte improperios y ofensas a todo el mundo que se cruza en su camino. Pero, claro, la llegada de una niña de nueve años pondrá todo su mundo patas arriba, y el tipo irá menguando poco a poco su cinismo egocéntrico e irá ofreciendo otra cara de sí mismo. El guión de Mark Andrus (Mejor… imposible) es previsible aunque más o menos entretenido, y acaba acomodándose al género de las buenas intenciones y los finales de cuento, tan habituales en Reiner. Lo mejor de la película es Michael Douglas, quien borda a su personaje, en la línea de otros papeles otoñales con problemas de convivencia, como el que encarnó en Un hombre solitario. Aquí ofrece algunas réplicas muy divertidas (genial la relación con su veterana compañera de trabajo) y en general se las apaña para que su declaración de guerra contra el mundo caiga bien al espectador. Le secunda eficazmente Diane Keaton, aunque su personaje resulte mucho más tópico.
5/10
(2012) | 110 min. | Aventuras | Cómic
Cuarta entrega en imagen real de las aventuras de los inmortales personajes creados por René Goscinny y Albert Uderzo, tras Astérix y Obélix contra César, Astérix y Obélix: Misión Cleopatra y Astérix en los Juegos Olímpicos. Se encarga de la realización Laurent Tirard, cuyo trabajo más destacado hasta la fecha ha sido El pequeño Nicolás, esforzada adaptación de otra obra de Goscinny, en aquel caso un libro infantil. La trama de Astérix y Obélix al servicio de su majestad mezcla dos de los mejores álbumes originales de los personajes, "Astérix en Bretaña" y "Astérix y los normandos". Ante la invasión romana, la reina Cordelia de los bretones envía a su leal Buentórax en busca de ayuda a la irreductible aldea gala. Allí, Astérix le presta ayuda a Obélix, que debe lidiar con Gudúrix, su moderno sobrino de Lutecia. Mientras, los normandos deciden emprender un viaje para conocer el miedo, pues han escuchado que da alas a quien lo siente. En la línea de sus predecesoras, Astérix y Obélix al servicio de su majestad ofrece razonable diversión, sobre todo para un público muy joven. Algunos gags tienen gracia, especialmente la conversación de Astérix con Julio César. Pero todo resulta excesivamente irreal y grotesco. A los apasionados del material original les dolerán los abundantes cambios a peor con respecto a los comics. El incombustible Gérard Depardieu repite una vez más como Obélix, mientras que Edouard Baer (Pollo con ciruelas) debuta como Astérix, al que interpreta con menos gracia que sus predecesores, Christian Clavier y Clovis Cornillac. Les arropan grandes del cine francés, en papeles casi siempre pequeños. Destacan Catherine Deneuve (la reina Cordelia) y Fabrice Luchini (Julio César), aunque por la pantalla también desfilan figuras como Dany Boon, Jean Rochefort, Gérard Jugnot y los españoles Tristán Ulloa y Javivi.
4/10
(2009) | 150 min. | Comedia | Drama Tráiler
Potente superproducción con la marca de la casa de su director Giuseppe Tornatore, o sea, nostalgia, nostalgia y más nostalgia. Traza un amplio lienzo de los setenta últimos años de la historia de Italia, vista desde la pequeña localidad siciliana de Bagheria, también conocida coloquialmente como Baaría, sobre todo a través de la trayectoria de Peppino Torrenuova. Nacido en el seno de una familia trabajadora, Peppino desarrollará una importante conciencia social a pesar de ser pastor de cabras semianalfabeto cuando es niño. A través de él y luego sus hijos vemos un lugar en el que en cierta manera parece haberse detenido el tiempo, en lo que a costumbres y modos de ser de las personas se refiere, a pesar de que los vientos de la historia soplan, primero con el fascismo de Mussolini, luego con el final de la guerra, la república, la democracia, el movimiento comunista y su tradicional enfrentamiento con la democracia cristiana, la reforma agraria, etc. Y por supuesto, con la omnipresente mafia. Quizá el mayor defecto que puede sacarse a esta película de proporciones épicas de Tornatore es su levedad, una asumida ligereza. Domina el tono amable, cosa que es de agradecer, no se cae en el maniqueísmo tramposo y facilón, pero el precio que se paga es la ausencia de verdadero dramatismo, no vibramos con los avatares de los personajes, o al menos no demasiado. Y es que en el fondo, tampoco están demasiado perfilados, apenas unos rasgos elementales de tipo impresionista, que permiten sacar adelante pasajes con cierto tono de sainete, peligrosamente cercanos al estereotipo, o cansinos por lo repetitivo -el tipo que cambia dólares, el chalado que alaba todo el tiempo la belleza de la novia. Eso sí, no faltan escenas de gran elegancia, la metáfora de la peonza, los niños corriendo de un lado para otro, el pendiente perdido, los campesinos desplegándose para ocupar las tierras, bien acompañadas por la partitura de Ennio Morricone. Ha optado el director por actores jóvenes y desconocidos en los papeles principales, el correcto Francesco Scianna, la hermosa Margareth Madè, aunque no faltan los veteranos como Enrico Lo Verso y Ángela Molina.
5/10
(2012) | 106 min. | Aventuras
Continúa la moda de revitalizar los cuentos tradicionales, renovando más o menos su argumento, en la línea de Por siempre jamás, Shrek y Alicia en el País de las Maravillas. Dos Blancanieves llegan a las carteleras casi simultáneamente, pues ésta se estrena poco antes que Blancanieves y la leyenda del cazador, con Kristen Stewart y Charlize Theron. En esta ocasión, la madrastra rememora su historia. Se trata de una hechicera que se mantiene joven y guapa gracias a tratamientos de belleza extremos, se casó con el monarca de un lugar próspero donde la gente era bastante feliz, le hizo desaparecer, y mandó asesinar a Blancanieves, la heredera del reino. Pero a ésta le deja escapar su verdugo –agradecido porque tiene un buen recuerdo de su padre–, por lo que se refugia en la casa de siete enanos ladrones. Se ha enamorado del Príncipe de Valencia, un joven un tanto arrogante, pero guapo y refinado. Aunque el planteamientopromete dar la otra versión del famoso relato, en algún momento de la preproducción se ha optado por olvidarse por completo de la idea. Desde luego no apuesta por tratar de entender más a la villana en la línea de King Kong, de Peter Jackson, por poner un ejemplo. Las novedades van por otro lado, pues ofrece bastante humor sencillo, duelos a espada y acción, y una protagonista muy ajustada al siglo XXI, muy lejos de ser aquella joven a la que se engaña fácilmente con una manzana, o que necesita ser salvada con un beso del príncipe. En esta ocasión, ella lleva la batuta por completo. Blancanieves (Mirror, Mirror) mantiene el tono familiar, aunque incluye algún guiño para mayores un poco más atrevido. Tarsem Singh –que cuando tiene un guión sugestivo rueda la potente The Fall. El sueño de Alexandria– ha entregado ésta muy poco después de Immortals. Aporta un enorme esfuerzo por crear imágenes visualmente rompedoras, y un aire de irrealidad que cuadra muy bien con la historia. El cineasta indio llega al extremo de cerrar el film con un número musical a lo Bollywood. Sus actores resisten el envite más o menos, sobre todo Julia Roberts, que expresa una gran comicidad. El galán Armie Hammer, que no para de trabajar desde su doble papel en La red social, da el tipo. No deslumbra, pero tampoco desentona Lily Collins, que fuera la hija de Sandra Bullock, en The Blind Side (Un sueño posible).
6/10
(2010) | 124 min. | Acción
Guy Moshe debutó en 2006 con Holly, poco conocido drama sobre una niña camboyana vendida como prostituta. Ahora cambia por completo de registro con una cinta de acción y ciencia ficción. El título proviene de los espectáculos clásicos japoneses de marionetas, que se pueden ver en la secuencia inicial del film. Un lacónico tipo, vestido como un cowboy, llega a una ciudad cuyos habitantes viven tiranizados por Nicola, un despiadado dictador. Tratará de acabar con su despótico régimen, con ayuda del barman de un local de moda y de un joven samurái que trata de recuperar el honor de su familia. Moshe tiene ciertas pretensiones estéticas, y compone personalísimas imágenes que homenajean al spaghetti-western, al manga y sobre todo a los videojuegos. Abundan las secuencias de artes marciales y acción, más o menos espectaculares, y los efectos especiales. El tono es irreal y se diría que ha intentado rodar al estilo de Quentin Tarantino, experto en mezclas explosivas de este tipo. Algunos personajes, como un asesino que se mueve con pasos que parecen sacados de películas de Fred Astaire, cuadrarían en el universo del autor de Pulp Fiction. A pesar del esfuerzo, Moshe carece del talento de su modelo. Parte de un guión tan pueril como predecible, que agota muy pronto, y además se repite y se alarga innecesariamente. Cuenta con un reparto de caras conocidas, encabezado por Josh Harnett, Woody Harrelson, Ron Perlman y Demi Morore, que poco pueden hacer para salvar unos diálogos grandilocuentes y tópicos a más no poder, y unos personajes llamativamente planos.
3/10
(2010) | 105 min. | Romántico Tráiler
Sophie y Victor están prometidos y viven en Nueva York, donde él piensa abrir un restaurante italiano y ella trabaja en The New Yorker y sueña con ser escritora. Antes de casarse realizan un viaje a Verona (en donde se ubica la tragedia romántica por excelencia: “Romeo y Julieta”), donde entre otras cosas Victor podrá conocer de cerca de sus proveedores. Una vez allí, mientras él se ocupa de catar sus productos en diversos lugares, Sophie presencia una curiosa tradición: decenas de mujeres escriben cartas cada día frente al balcón de Julieta, donde le confían sus dudas y búsquedas amorosas. Como esas cartas requieren respuesta hay un grupo de mujeres que trabajan como “secretarias” de Julieta y responden a las misivas. Sophie se hará amiga de ellas y un día por casualidad encontrará escondida en el muro una carta escrita hace cincuenta años por una inglesa llamada Claire. Animada por las demás decide contestar ella misma a la remitente. ¿Y si la carta removiera una historia de amor que comenzó hace medio siglo? El director Gary Winick (La telaraña de Carlota) ofrece una amable y tierna historia que saca todo el partido imaginable al romanticismo propio de las tierras italianas. Imposible no encontrar allí al verdadero amor, entre las piedras milenarias, los pueblos idílicos, la luz mediterránea y los viñedos de los campos de la Toscana, y tal y tal. El desarrollo argumental es demasiado previsible, además de altamente acaramelado, tópico y tan idealista que peca de rocambolesco... Y aun así, sencillamente, el conjunto resulta agradablemente optimista, tan grato y risueño que merece el aprobado. Gran parte del mérito de que se evite el descalabro es obra de la actriz Amanda Seyfried, que expresa sus sentimientos con fuerza poderosa, no así el sosito Christopher Egan. Y por supuesto destaca la gran elegancia de la veterana Vanessa Redgrave. Hay que ver lo bien que ha envejecido esta mujer.
5/10
(2013) | 96 min. | Acción | Thriller
Claudia y Martin, abogados prestigiosos y antiguos amantes, se van a encontrar en los tribunales para defender al máximo sospechoso de uno de los atentados terroristas más sangrientos de la historia de Inglaterra. El caso es tan importante para la seguridad nacional, que el acusado tendrá un abogado especial (Claudia, que conocerá informaciones confidenciales que no pueden salir a la luz) y otro de oficio (Martin, nombrado tras el sorprendente suicidio del abogado anterior). Interesante thriller británico dirigido por John Crowley (Intermission), que cuenta con un sólido e intrigante guión de Steven Knight (Locke), muy bien dosificado a la hora de ofrecer tensión. La historia pone en solfa a los sistemas democráticos y al modo en que los Estados manejan sus intereses (a menudo ilegales y criminales) al margen de los ciudadanos. Quien se entera sólo parece tener dos caminos, callarse o morir. La pareja formada por Eric Bana y Rebecca Hall hace un buen trabajo y resultan convincentes sus pesquisas acerca del caso y las decisiones que toman. Quizá le falte algo de intensidad al conjunto, pero en general el resultado es más que notorio.
6/10
(2012) | 0 min. | Thriller | Drama
Tres historias relacionadas con el mundo financiero. En la primera encontramos a un gestor de fondos de alto riesgo de Nueva York que, a pesar de tener todo lo que podía desear en la vida -dinero, sexo y poder-, aún quiere más. La segunda se centra en una joven pareja a la que le gustaría comprar una casa, un sueño que dadas las circunstancias parece difícil de alcanzar. En la última, un policía de Bombay lucha contra la corrupción y la connivencia que existe entre unos especuladores inmobiliarios y varios de sus colegas del cuerpo.
(2019) | 92 min. | Aventuras | Animación | Comedia Tráiler
En su cumpleaños la reina Isabel II recibe un regalo inesperado de su marido Felipe: un perrito corgi llamado Rex. Desde ese momento la mascota se convierte en la favorita de la reina, algo él asume con arrogancia, lo cual no es visto con muy buenos ojos por sus otros compañeros perrunos, que llevan ya tiempo viviendo en palacio. Uno de ellos querrá por eso usurpar el lugar de Rex y planeará deshacerse de él. De la noche a la mañana el hogar del pequeño corgi pasará de ser un palacio para convertirse en una perrera. Los corgi (en galés “cor-gi”, perro enano) son una raza de perros originarios de Gran Bretaña, de talla pequeña y pelaje pardo y blanco. Durante muchos años estos perros han acompañado a la reina Isabel II de Inglaterra desde que su padre le regalara tres de ellos cuando tenía seis años, aunque ya ninguno habita en el Palacio de Buckingham. Este film animado de producción belga se apoya en tales hechos verídicos para narrar una simpática aventura de trazas en general bastante clásicas, con una gran calidad de dibujos, bastante coloridos, y un ritmo ágil muy adecuado para no perder el interés. Pero el resultado no es memorable. Aunque la película de Ben Stassen está claramente dirigida a un público infantil, llama un poco la atención que el guión de Rob Sprackling y Johnny Smith incluya algunos gags un tanto chuscos o cuando menos no demasiado finos si tenemos en cuenta a quién va destinado. Ese tono moderno y desenfadado de Corgi. Las mascotas de la reina sí funciona en cambio en otros momentos. Para los espectadores más adultos lo mejor serán sin duda las apariciones norteamericanas del presidente Trump y Melania, así como los refunfuños de Felipe de Edimburgo. Para los niños, sin embargo, se llevarán la palma las escenas en la perrera –las peleas, la historia de amor– y las trastadas perrunas en el palacio. De fondo quedan los mensajes acerca del error de creerse por encima de los demás y la convicción de que el verdadero regalo es tener buenos amigos.
4/10
(2016) | 113 min. | Acción | Thriller Tráiler
Bill Hope, agente de la CIA en Londres, es asesinado por Xavier Heimdahl, un terrorista español que pretende acabar con todos los gobiernos del planeta. Resulta que la información que Bill poseía sobre el paradero de “El holandés”, quien tiene la llave para llevar a cabo tal catástrofe, ha quedado enterrada en su cerebro. La CIA decide entonces llevar a cabo un experimento: trasladar la información cerebral de Bill a un tal Jericho, presidiario carente de emociones, para poder así encontrar al holandés antes de que lo haga Heimdhal y lleve a cabo sus planes asesinos. Película de acción del director Ariel Vromen, responsable de algunos filmes medianamente estimables aunque poco conocidos, como Danika o The Iceman. Llama la atención el extraordinario elenco de actores que ha conseguido reunir Vromen, más si cabe cuando se trata de una película muy de género, donde el dibujo de los personajes no importa demasiado. Consigue el director imprimir mucho ritmo a la historia, de modo que en el movidito juego del gato y el ratón es complicado aburrirse. Sin embargo, hay una cuestión que limita demasiado el resultado desde el inicio, y es que su premisa de la doble personalidad resulta excesivamente inverosímil, de modo que todo el realismo que se pretende transmitir con la persecución a la que se ve sometido el protagonista y su arco de transformación no acaban de colar. Tampoco el tándem de guionistas formado por Douglas Cook y David Weisberg –que vuelven al cine tras casi veinte años en el dique seco– raya a gran altura. Los diálogos y las reacciones de los personajes son a menudo simplonas y contradictorias, mientras que el desarrollo de la acción incluye simplificaciones bastante tramposillas; tanto rizar el rizo hace escaso favor a la credibilidad. También es una pena contemplar a un desubicado Gary Oldman en esta situación embarazosa, o ver a Tommy Lee Jones de triste comparsa, mientras que lo de Jordi Mollà haciendo de villano de tebeo empieza a rozar el ridículo. Al final, el trabajo más convincente resulta ser el de Kevin Costner, y no precisamente por lo empático de su personaje.
5/10
(2012) | 140 min. | Drama | Thriller Tráiler
Luke es un experto motorista. Dejará su vida errante como empleado de un circo tras recibir la noticia de que tiene un hijo de un año. Para demostrar a la madre del crío –que mantiene una relación estable con otro hombre– que puede hacerse cargo de ellos, el desesperado Luke decide atracar bancos. Así se cruzará en su camino el policía novato Avery Cross, un hombre corriente que comprobará cómo su futuro da un vuelco debido a Luke y que verá que todo su mundo cambia alrededor cuando la corrupción policial le toque de lleno. Tras el drama Blue Valentine, el actor Ryan Gosling vuelve a confiar en la dirección de Derek Cianfrance para su siguiente película, Cruce de caminos (The Place Beyond the Pines), otro drama, aunque esta vez mejor armado, en donde el propio Cianfrance ejerce de coguionista junto a Ben Coccio y Darius Marder. La historia habla de dos hombres, situados a ambos lados de la ley, pero cuyas vidas, pecados y errores, tendrán claros paralelismos y acabarán por arrastrar a sus descendientes. Dentro de una historia dura, con terribles consecuencias, se esfuerzan los responsables por no demonizar a nadie. Un instante, una decisión, una casualidad…, pueden definir tu futuro. Nadie es totalmente responsable, nadie es malvado del todo, aunque sí que cada uno aportamos nuestro granito de libertad para decidir el siguiente paso. La estructura narrativa desconcierta un poco, pues hacia la mitad de la película ésta da un giro de 180 grados, como si empezara otra historia distinta. Cada mitad se centra en uno de los dos personajes, el delincuente Luke y el policía Avery, para después redondear el film con la inclusión de sendos vástagos. Las relaciones paternofiliales se revelan así esenciales y queda muy bien reflejada la necesidad de un modelo masculino adulto en quien apoyarse, un padre que ayude a configurar el propio carácter. Por otro lado, en la línea antimaniquea del f¡lm se muestran los comportamientos corruptos del poder, un entramado pegajoso del que resulta difícil salir, pues igual que nadie es un pecador absoluto, tampoco nadie es un santo. Son temas peliagudos, pero Cianfrance sale airoso, además de eludir el fatalismo que siempre planea sobre el horizonte. El drama funciona gracias a la concepción de unos personajes atractivos, reales, con personalidades bien trazadas y reacciones verosímiles, tanto de padres como de hijos. Sin duda alguna mucho tienen que ver las intensísimas interpretaciones, entre las cuales destaca la de Ryan Gosling, quien sabe como nadie encarnar a tipos lacónicos con una violencia latente a punto de explotar. También triunfa el más “humano” Bradley Cooper, que logra transmitir una gran vulnerabilidad detrás de esa fachada de hombre triunfador. Por su parte, los jóvenes Dane DeHaan y Emory Cohen están espléndidos.
6/10

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