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Lista de cine

Las mejores películas de casas encantadas

El cine de terror encierra un subgénero, que es el de las casas encantadas. Se trata generalmente de lugares aislados con grandes dependencias, donde maldiciones y fantasmas invitan a no habitar entre sus paredes. Pero siempre hay algún despistado que decide alojarse en una de esas "tranquilas" mansiones.

Recogemos aquí los títulos principales de casas encantadas, pero si nos hemos olvidado de visitar alguna, no dejes de indicarlo escribiendo a decine21@decine21.com.

Las mejores películas de casas encantadas
(1980) | 115 min. | Terror
Jack Torrance, un escritor de medio pelo con problemas con el alcohol, acepta un trabajo como vigilante de un remoto hotel, que permanece cerrado durante los meses de invierno, debido a las bajas temperaturas. Cuando llega al lugar, acompañado por Wendy, su mujer, y Danny, su hijo, Jack conversa con el director del hotel, que le advierte de que el anterior vigilante perdió la cabeza, y acabó asesinando a su mujer y a su hijo. Interesado en filmar obras maestras de los géneros más diversos, como la comedia (Teléfono rojo volamos hacia Moscú), el cine bélico (Senderos de gloria), y la ciencia ficción (2001: una odisea del espacio), Stanley Kubrick rodó una de las cumbres del cine de terror. Para ello, partió de una novela de Stephen King. Jack Nicholson era el intérprete ideal para encarnar a Jack Torrance, un hombre que progresivamente sucumbe a la locura, llegando a resultar absolutamente terrorífico en las secuencias en las que persigue a su mujer y a su hijo con un hacha. El siempre innovador Kubrick usó por primera vez la llamada steady-cam, un tipo de cámara que permite seguir a los personajes, en secuencias como la del niño montando en triciclo por los pasillos.
8/10
(2020) | 104 min. | Terror Tráiler
1976. Manolo y Candela abandonan su pueblo para instalarse en un piso del barrio de Malasaña en Madrid, donde él trabajará en una fábrica de camiones y ella en unos grandes almacenes. Les acompaña el abuelo, Fermín, que empieza a mostrar síntomas de Alzheimer, y tres hijos, el mayor tartamudo por culpa de varios traumas, la responsable chica mediana, Amparo, y el benjamín de la casa. Después de que este último esté a punto de caer por la ventana, la familia empieza a darse cuenta de que en su nuevo hogar ocurren sucesos sin ninguna explicación. Tras numerosos cortos y el largometraje prometedor (pero no del todo eficaz) Matar a Dios, el barcelonés Albert Pintó se consagra con este relato de terror a medio camino entre Poltergeist y las películas de terror de James Wan, pues aunque se deben salvar todas las distancias, por ejemplo le da mucho protagonismo a los objetos, en la línea de Expediente Warren. El realizador español demuestra conocer al dedillo los mecanismos del suspense, y cómo asustar al respetable con secuencias bien construidas, sin necesidad de recurrir a los excesos de casquería. Pero además, sin estropear la lograda atmósfera fantaterrorífica, se saca mucho juego a los elementos nostálgicos de la historia, desde el típico televisor en blanco y negro al telesketch, y otros componentes del atrezzo que avivarán los recuerdos de quienes hayan vivido aquella época; lo mismo ocurre con canciones de la banda sonora, interpretadas por Raphael o Julio Iglesias. Se nota que firman como guionistas Ramón Campos y Gema R. Neira, artífices de historias sobre otras épocas, como Gran Hotel o Las chicas del cable, que también ejercen como productores a través de Bambú, su compañía. No reconstruye ninguna historia real (la calle Malasaña no llega al número 32), pero se inspira en varios acontecimientos extraños de la zona. Pese a que hace añorar el momento histórico, éste se presenta de forma un poco tópica, como una era de oscuridad, donde España empezaba a despertar; se denuncia con mucho énfasis la represión de entonces, pero se apunta a que la Transición conducirá a décadas más felices. A Pintó se le tiene que reconocer por encima de todo que ha dirigido muy bien al reparto. Tiene mayor peso la relativamente desconocida pero con un futuro más que prometedor Begoña Vargas (Alta mar), como Amparo, pero no desentonan su progenitor (Iván Marcos, conocido por Fariña), Bea Segura (Candela), o los jóvenes Sergio Castellanos (La Peste) e Iván Renedo. El icono del actual cine de terror español Javier Botet (la niña Medeiros en [Rec]) tiene dos papeles, pues se convierte en estrambótico vendedor de pisos, y en un personaje más acorde con su currículum. Y hay sorpresa en el reparto, una veterana no anunciada en los títulos de crédito, que realiza un buen trabajo, pero cuya presencia no descolocará del todo a quienes conozcan las producciones de Bambú.
6/10
(1982) | 114 min. | Terror
En la casa de la familia Freeling empiezan a suceder fenómenos paranormales y los intrusos, que parecen ser de otro mundo, se introducen en su hogar convirtiéndolo todo en una horrible pesadilla de la que no sabrán como escapar. El matrimonio luchará con todas sus fuerzas para proteger a sus hijos, pero no podrán evitar que su casa tome el control, incluso que su hija más pequeña sea succionada por la televisión. Cinta de terror que se ha convertido en una obra de culto y en un clásico de este género. Con guión de Steven Spielberg, la cinta supuso un gran éxito y la tensión y el miedo se respira en cada fotograma. Buenos efectos especiales y lograda interpretación, incluso de los niños. La frase de la pequeña: 'ya están aquí...' sigue dando escalofríos.
7/10
(2015) | 93 min. | Terror Tráiler
La familia Bowen acaba de mudarse de casa. Y aunque el padre, Eric, se encuentra en paro, todos están ilusionados con estrenar su nuevo hogar, una casa amplia, con varias alturas, muy luminosa, grandes habitaciones, en una zona residencial. Y sin embargo, una presencia siniestra se esconde ahí. Lo nota primero el pequeño Griffin, con el descubrimiento de una extraña colección de muñecos payasos, y luego está el encendido espontáneo de la televisión, extraños ruidos. Todas estas señales de que el lugar está encantado tienen que ver con que la casa se construyó encima de un antiguo cementerio, y los muertos no descansan en paz. Hasta el punto de que se llevan a la pequeña de la familia, Amy, con la esperanza de que les guíe hacia la luz. Remake de Poltergeist, el clásico producido por Steven Spielberg y dirigido por Tobe Hooper, en esta ocasión esos roles son asumidos por Sam Raimi y Gil Kenan, éste muy acertado en la animada Monster House –con la que Poltergeist tiene alguna clara conexión– y la fallida City of Ember, ambos títulos familiares. El que nos ocupa también lo sería en cierta medida por su tono amable, aunque por los abundantes sustos y temas paranormales no sea indicado para los espectadores más jóvenes y/o impresionables, que puede que no se atrevan a coger una taladradora en su vida. A diferencia de otras revisitaciones anodinas, la que nos ocupa está llena de energía y la disfrutarán sobre todo los que desconozcan el original, pues en tal sentido, la película no aporta muchísimas novedades, más allá de unos efectos visuales corregidos y aumentados. Quizá la principal sea mostrar de un modo gráfico, pero a la vez sugerido, el submundo de los muertos. Aunque también se podría mencionar la introducción argumental de un dron de juguete, los tiempos adelantan que es una barbaridad, piénsese que las televisiones son de plasma y existen los iPhone, incluso de color rosa para la adolescente hija mayor. Hay un gran acierto en el reparto, brillando especialmente los niños pequeños, grandes y encantadores Kyle Catlett y Kennedi Clements. También tiene su punto de gracia el "cazafantasmas" interpretado por Jared Harris, que aporta un contrapunto humorístico que se agradece.
6/10
(2013) | 112 min. | Terror Tráiler
Producción fantaterrorífica basada en la historia real del matrimonio formado por Ed y Lorraine Warren. Ed Warren (fallecido en 2006) llegó a ser autorizado por el Vaticano para llevar a cabo exorcismos sin ser sacerdote a pesar de la peligrosidad del ritual. Su esposa, Lorraine (aún viva cuando se rodó el film) está dotada de poderes de clarividencia. Juntos investigaron una enorme cantidad de sucesos paranormales, entre ellos el que dio lugar al conocido film Terror en Amityville. Al principio se explica que los experimentados parapsicólogos, que se habían enfrentado a todos los peligros imaginables, y guardaban en su casa todo un archivo de objetos demoníacos, participaron en un caso tan terrorífico que se negaban a hablar de él. Expediente Warren (The Conjuring) reconstruye precisamente este suceso. La acción transcurre en los 70, cuando los Warren son abordados por Carolyn Perron, madre de familia que vive con su marido, Roger, y sus cinco hijas en una granja de Harrisville, donde una oscura presencia les tiene aterrorizados... Por supuesto, los investigadores aceptan echar una mano con sus dos colaboradores más estrechos... James Wan, conocido por dirigir la primera entrega de Saw, coloca como protagonistas a los expresivos Patrick Wilson y Vera Farmiga. Ambos realizan un gran trabajo, así como el resto del reparto, en el que destacan las jóvenes actrices y la veterana Lili Taylor (Rescate, Enemigos públicos) en el papel de madre. Como en Insidious (donde también contó con Wilson en el papel principal), Wan se aparta por completo de la violencia y el carácter de thriller extremo de la franquicia del psicótico Jigsaw, y acierta al buscar un tipo de terror más clásico, basado en la ambientación y una utilización inteligente del suspense. El cineasta nacido en Malasia parece haber desarrollado cierta maestría para el cine de terror con el paso del tiempo, y logra sacarle un enorme partido al elaborado guión de los hermanos gemelos Chad Hayes y Carey Hayes (La cosecha, La casa de cera). En concreto, Wan se luce en algunos momentos de gran tensión, sobre todo en una secuencia con una caja de música y una especie de juego del escondite, donde la que busca lleva los ojos vendados. El género está tan maltratado que pocas veces se ha conseguido en los últimos años atemorizar al espectador con tanta habilidad. Expediente Warren (The Conjuring) mantiene el ritmo hasta el final, y describe lo suficientemente bien a los personajes como para que el espectador esté con ellos en todo momento. Además, tiene cierto fondo positivo en torno a la familia como motor para hacer frente a las dificultades de la vida. Sorprende en cierto modo una especie de crítica final y un tanto forzada a la lentitud institucional del Vaticano, equivalente a la de la policía que llega siempre tarde en todas las películas.
6/10
(2015) | 119 min. | Terror Tráiler
Siglo XIX. Edith Cushing, rica heredera americana aspirante a escritora, se inspira para sus relatos en el recuerdo de los espectros que la acosaban de niña. Acaba enamorada de Thomas Sharp, aristócrata británico venido a menos que ha acudido a la ciudad en busca de financiación para una máquina excavadora de su invención, por lo que se reúne con el padre de la muchacha. Cuando éste último muere en extrañas circunstancias, Edith se casa con él, y le acompaña a la inquietante mansión familiar de Inglaterra, donde reside con su hermana. Guillermo del Toro llevaba una década intentando sacar adelante La cumbre escarlata, pero diversos proyectos le habían ido retrasando. Al final, él mismo ha coescrito el guión con Matthew Robbins, veterano ex colaborador de Steven Spielberg, pues le escribió el libreto de Loca evasión y dirigió Nuestros maravillosos aliados, producido por el Rey Midas. Ya había trabajado con el mexicano en Mimic. Existen algunos puntos poco creíbles en la trama, acaba resultando un tanto ligera, y sin duda le falta originalidad. Pero supone un homenaje a las viejas historias de fantasmas, pues evoca los relatos de autores como Edgar Allan Poe, y al cine clásico de terror. Quizás desentonan algunos toques demasiado truculentos, pero en general mantiene la regla de sugerir –más que mostrar– los elementos más retorcidos de la oscura trama. Por su tono romántico, y ciertas reflexiones sobre el poder redentor del amor, funcionan mejor que nunca las poderosas imágenes, el punto fuerte del realizador. Compone una ambientación barroca en la que destacan detalles como la vieja mansión en Inglaterra, los paisajes en los que la nieve recubre la arcilla roja o los fantasmas, muy originales aunque en cierta manera remiten al film gótico de época Sleepy Hollow, de Tim Burton. Pero también tiene a su favor un reparto impecable, sus personajes, en otras manos, habrían resultado bastante tópicos. Así, mientras que Mia Wasikowska y Charlie Hunnam cumplen, asombran sobre todo el sobresaliente Tom Hiddleston, que brilla como un tipo que a ratos parece un enamorado apasionado y otras veces un charlatán, y la todoterreno Jessica Chastain, que en su esfuerzo por buscar registros diferentes, sorprende como mujer despojada de humanidad.
6/10
(2001) | 100 min. | Terror Tráiler
Un apartado caserón victoriano en la isla de Jersey. Es el año 1945, y la Segunda Guerra Mundial acaba de concluir. Grace vive con sus dos hijos en forzada reclusión. El marido fue a combatir, y no ha vuelto. Los chicos sufren una rara enfermedad: no puede exponerse a la luz del día, y deben vivir en perpetua penumbra. Su madre, sobreprotectora, pone todos los medios para que estén a gusto. Abre y cierra puertas para evitar los rayos de luz fatal. Y los educa lo mejor que puede, dentro de unos estrictos principios religiosos, a veces poco meditados. La llegada de tres nuevos sirvientes va a alterar la vida de tan peculiar familia. ¿Están tramando algo? ¿Tienen algo que ver con los extraños ruidos que se oyen en la casa, producidos por “los otros”? Inquietante y terrorífico film de Alejandro Amenábar, que sabe asustar sin acudir a las sanguinolencias al uso. El joven director (y guionista, y autor de la banda sonora) demuestra una vez más ser un maestro en la creación de atmósferas. Sabe agarrar al espectador y encerrarlo con Nicole Kidman y sus retoños en el siniestro caserón donde transcurre la película, para erizarnos el cabello a su antojo. Amenábar reconoce que de niño le gustaba imaginar historias de casas encantadas y extraños fantasmas. Y que las pelis de miedo como La semilla del diablo, Alien, el octavo pasajero, La noche del cazador, Seven y El silencio de los corderos le chiflan. Así las cosas, se ha despachado a gusto en este film. Quizá otra referencia inevitable es Alfred Hitchcock, el mago del suspense. Hasta el hecho de convertir a Nicole Kidman en una mujer rubia asustada, un poco a lo Grace Kelly, nos remite a las célebres rubias que poblaron las películas del mago del suspense.   Los otros es la película española que más éxito ha tenido en Estados Unidos hasta la fecha. Su recaudación en ese país ha rozado los 100 millones de dólares, y logró mantenerse con gran mérito entre las diez más vistas durante varias semanas. Lo suyo no fue el clásico arrase el primer fin de semana, para luego caer en picado, cuando se corre la voz de que el film no es bueno. Todo lo contrario: mantuvo una recaudación constante durante varias semanas, señal inequívoca de que funcionó bien el “boca-a-oreja” de que se trataba una estupenda película. Amenábar volvió a repetir el éxito de los Goya que ya tuvo con Tesis: ocho premios, incluidos el de mejor película, director y guión.
7/10
(2007) | 86 min. | Terror Tráiler
Uno de esos sucesos paranormales que pocas veces ocurren en la industria cinematográfica. A pesar de su reducidísimo presupuesto –entre 7.000  y 10.000 euros, según diversas estimaciones– ha liderado la taquilla estadounidense y se ha convertido en un auténtico fenómeno sobrenatural. El responsable del film es el programador de videojuegos israelí, Oren Peli, sin ningún tipo de experiencia en el cine, que rodó la cinta con dos actores desconocidos, Katie Featherston y Micah Sloat, en su propia casa, y sólo con una cámara digital. El asunto recuerda muchísimo a El proyecto de la bruja de Blair, también encuadrada en el género fantaterrorífico. Katie –estudiante– y Micah –operador de bolsa– sospechan que algo extraño sucede en su casa. Es posible que un espíritu les esté molestando, especialmente a Katie. Deciden dejar una cámara de alta definición que les grabe, sobre todo mientras duermen, para observar cualquier anomalía. Desde que colocan la cámara, la actividad paranormal se va intensificando, hasta el punto de que llegan a ver acontecimientos inexplicables, como la puerta moviéndose sola. Deciden pedir ayuda a un experto. Paranormal Activity es premeditadamente sencilla, y no da mucho de sí. No inventa la pólvora, ya que se han hecho películas parecidas antes, ni tiene un guión elaborado –más bien es mínimo–, ni pretende alcanzar ninguna profundidad. A pesar de todo, la cosa tiene su mérito, ya que entretiene, intriga, e incluso crea una atmósfera terrorífica ‘in crescendo’. Los actores son tan espontáneos que transmiten una gran sensación de realismo, acrecentada por la factura amateur del film. Funcionan mejor los planos con la cámara fija, que aquellos en los que está en movimiento, porque el protagonista se la lleva consigo. Éstos resultan, sin duda, un poco mareantes.
5/10
(1960) | 100 min. | Fantástico | Terror
Terrorífica adaptación de la novela corta de Henry James "Otra vuelta de tuerca", que habla del mal en estado puro, disfrazado bajo la piel de dos inocentes niños. El film cuenta cómo una institutriz queda al cargo de dos niños, Miles y Flora, en un solitario caserón, donde personajes como el ama de llaves no son lo que se dice acogedores. Además, hay algún oscuro secreto en el lugar en torno a una antigua institutriz y el jardinero, lo que no contribuye a tranquilizar a la recién llegada. Con tan sugerente punto de partida, James logró crear una historia de fantasmas realmente inquietante. La adaptación en la que intervino Truman Capote; el gran trabajo de Deborah Kerr y el resto del reparto, incluidos los niños; la excelente fotografía de Freddie Francis; la partitura de Georges Auric; el no siempre suficientemente valorado Jack Clayton sabe jugar con todos estos elementos para entregar una pieza maestra del misterio, donde hay suficiente ambigüedad para permitir varias lecturas –locura o fantasmas de verdad, he ahí el dilema–, aunque Capote sintiera que una bella escena hiciera demasiado vívido lo que ocurre, rompiendo parte del encantamiento. Exageraba, pues el film es sencillamente soberbio.
9/10
(2010) | 103 min. | Terror
James Wan, director del primer Saw, ha rodado la que se anuncia como la película más rentable de la temporada. Al parecer tuvo un presupuesto mínimo de 1,5 millones de dólares y ha obtenido en taquilla 90 millones, o sea que según este dato ha recaudado 60 veces lo que costó. Quizás ha tenido que ver en esto la mano de Oren Peli, el director de la también extremadamente rentable Paranormal Activity, que en esta ocasión ejerce como productor. Josh y Renai son un matrimonio que vive felizmente con sus tres hijos, hasta que en su casa comienzan a ocurrir fenómenos paranormales. Una mañana uno de los pequeños amanece en estado de coma... Ante esta situación, la madre de Josh recurre a una médium que relaciona el asunto con viajes astrales y espectros sobrenaturales. También revela que todo tiene relación con un viejo episodio del pasado que le ocurrió a Josh y que éste no recuerda. Acierta Wan al recuperar la esencia de las viejas películas de casas encantadas y fantasmas, desde ¡Suspense! a Poltergeist, y al concebir la antítesis de la sangrienta cinta que inició la saga del psicópata Jigsaw. El realizador nacido en Malasia se ha empeñado en demostrar que es capaz de rodar un film de género muy distinto, y además de prescindir de la truculencia innecesaria, se toma su tiempo en describir a la familia protagonista, por lo que posteriormente el espectador se interesa por lo que les ocurre. Visualmente muy original –destaca el reino de los fantasmas conocido en inglés como 'Further' compuesto por habitaciones inquietantes–, quizás no estemos ante una película perfecta, y se alarga innecesariamente, pero consigue de lejos su objetivo de asustar. Wan aprovecha que cuenta con un buen reparto encabezado por el competente Patrick Wilson, acompañado de la veterana Barbara Hershey, un valor seguro, y de Leigh Whannell, coguionista y actor del primer Saw. La médium "friqui" y sus ayudantes aún más "friquis" homenajean a la recordada Zelda Rubinstein, y aportan un poco de humor.
5/10
(1999) | 107 min. | Terror
El doctor Jeffrey Marrow está realizando un concienzudo estudio sobre el miedo en los seres humanos. Para probar sus teorías sobre el terror y los fantasmas selecciona a tres personas, a las que cita para pasar una noche en Hill House. Luke es un tipo algo cínico; Theo se las da de mujer de mundo y desinhibida; y Nell quiere empezar a vivir, después de haber consagrado su vida a cuidar a su madre enferma. Los tres tienen en común sus problemas de insomnio, y creen sinceramente que el doctor les ha convocado para solucionar los problemas con el sueño. Lo que no pueden imaginar es que esa noche van a tener la peor de las pesadillas. En efecto, Hill House es una casa encantada, que esconde tras sus muros secretos terribles. El antiguo dueño de la mansión, el hace tiempo fallecido Hugh Crain, era en 1870 un magnate de la industria textil, que hizo construir la casa para satisfacer su enorme ego. Hill House debía ser un hogar para él y su familia, pero algo perverso ocurrió, porque los hijos no le sobrevivían. Desde ese momento, cada ladrillo de la casa parece impregnado de los efectos de una maldición. Aunque no falten los espectaculares efectos especiales, estamos ante un film de terror psicológico. El director, Jan De Bont, lo tenía claro: "A diferencia de la mayoría de las películas de terror actuales, The Haunting (La guarida) no es una película sangrienta. Tiene un guión verdaderamente inteligente, que desarrolla los personajes, y que es verdaderamente terrorífico".
6/10
(1963) | 112 min. | Terror
John Markway es un profesor que estudia fenómenos paranormales y todo aquello que afecta a la mente humana. Para llevar a cabo su investigación reúne a un grupo de personas desconocidas entre ellas, y las invita a pasar unos días en una mansión, pero en la casa pronto empezarán a ocurrir cosas extrañas que aterrorizarán a sus habitantes. Considerada una de las mejores películas de terror y se podría decir, pionera del miedo psicológico que tuvo un remake en 1999 con The Haunting (La guarida). Protagoniza Julie Harris y está dirigida por Robert Wise (Ultimátum a la Tierra, West Side Story), que fue nominado a los Globos de Oro. La película adapta la novela de Shirley Jackson, un clásico del género de terror, y aprovecha magníficos escenarios como el de la escalera de caracol que preside la biblioteca, y un gran reparto donde destacan también Claire Bloom, Fay Compton o Lois Maxwell.
6/10
(2007) | 100 min. | Terror Tráiler
Laura y Carlos, un matrimonio con un hijo pequeño, Simón, se dispone a inaugurar una minirresidencia para niños discapacitados, situada a las afueras de una localidad costera. El antiguo caserón, reacondicionado para su nueva función, fue la sede años atrás un orfanato, entre cuyas paredes creció Laura, antes de que fuera finalmente adoptada. Recién instalados con la ilusión de ayudar a los futuros huéspedes de la residencia, y en vísperas de ponerla en marcha, se acentúa la costumbre del pequeño de jugar con sus “amigos invisibles”. Lo que sus padres consideran una afición más o menos inofensiva, pero que debería ser erradicada, crece de grado cuando el chaval asegura tener como compañeros de sus juegos a antiguos habitantes del lugar. El extremo de conducta tan poco convencional se alcanza en la jornada de la inauguración: entre los niños que van a ser internados y sus familiares, se deja ver un pequeño con uniforme de otra época y la cabeza cubierta con un capuchón; tal hecho coincide con una discusión entre Laura y su hijo, que termina con la inexplicable desaparición de este último. Los esfuerzos de la policía para dar con su paradero se revelan inútiles, y la madre, convencida de que para explicar los hechos no bastan las explicaciones puramente racionales, confía en la ayuda de un equipo de espiritistas. Notable muestra del género de terror, supone el debut en la dirección de Juan Antonio Bayona. El cineasta, respaldado en la producción por Guillermo del Toro –que se apuntó un tanto notable en 2006 con El laberinto del fauno, film también fantástico de producción española, y ganador de 3 Oscar–, consigue producir auténtico miedo; y lo hace con sutileza, sin recursos facilones: incluso los golpes de efecto –el atropello, las carreras por la playa, los hallazgos macabros, el recurso a los juegos infantiles...– tienen un agradecible punto de contención. Ciertamente en El orfanato están presentes muchas de las convenciones del género –aunque Geraldine Chaplin está estupenda, su personaje, sensible a las manifestaciones de los espíritus, o el siniestro caserón, remiten a títulos como Poltergeist–, pero Bayona sabe darles un toque personal, y demuestra llevar bien aprendida la imprescindible “asignatura” del género, la creación de atmósferas, de tensión y angustia crecientes; además, sabe concluir de modo sugerente –otra “asignatura” nada fácil–, sin aspavientos; todo apoyado en un concepto fuerte capaz de sostener la trama, el del amor de una madre por su hijo. Belén Rueda lleva la mayor parte del peso interpretativo de la película, y resiste bien el embate, primero en su faceta de madre de familia ilusionada con abrir la residencia, luego como mujer destrozada por la desaparición del hijo y la creciente sensación de que se está distanciando de su marido, que no ven las cosas del mismo modo, como sería deseable.
7/10
(1999) | 96 min. | Terror
Stephen Price es un multimillonario, impulsor de parque temáticos para los amantes de las emociones fuertes. Le sale el dinero por las orejas, así que para entretenerse un rato organiza una pequeña diversión: monta una fiesta de celebración de su cumpleaños en un caserón, que antaño fue el instituto psiquiátrico Vannacutt; un lugar donde se hacían salvajes y crueles experimentos pseudocientíficos con los enfermos mentales. Allí ha dispuesto todo tipo de trucos y artilugios para asustar a sus invitados, a los que propone un siniestro juego: dará un millón de dólares a cada uno de los que sobrevivan a la noche de sustos que les espera. Dos pesos pesados del cine actual han unido esfuerzos para producir este terrorífico y sangriento film: Joel Silver y Robert Zemeckis. La cámara enloquecida de William Malone y la presencia en el reparto de los interesantes Geoffrey Rush (el loco millonario) y Famke Janssen (una cínica mujer), son los principales elementos de interés que presenta esta truculenta historia.
5/10
(2000) | 129 min. | Terror | Thriller
El doctor Norman Spencer y su esposa Claire parecen el matrimonio perfecto. Pero las apariencias engañan. Norman engañó a Claire hace un año; ella no sabe nada, pero la verdad es tozuda, y el camino que va a escoger en esta ocasión para salir a la luz resultará bastante inesperado. ¿Qué son las misteriosas voces y las imágenes espectrales que cree advertir Claire? ¿Está alucinando? ¿Son consecuencia de su soledad en casa, ahora que su hija marcha a estudiar a la universidad? ¿Qué tienen que ocultar unos misteriosos vecinos? Lo que la verdad esconde es la película que Robert Zemeckis decidió rodar entre medias de la filmación de Náufrago. Mientras Tom Hanks perdía los kilitos necesarios para rodar la segunda parte del film, Zemeckis se lanzó a rodar una película de suspense con ribetes sobrenaturales, al más puro estilo Alfred Hitchcock. El director asegura: “Creo que suspense y cine están hechos el uno para el otro. Ciertamente hay libros y obras de teatro con mucho suspense, pero no creo que nada pueda manipular el tiempo, el lugar y la técnica para contar una historia, de la forma en que se puede hacer en una película.” El film bebe de muchos títulos clásicos: Crimen perfecto y Rebeca de Hitchcock, o Luz que agoniza de George Cukor, vienen enseguida a la cabeza; en esas películas hay un misterio por resolver y un matrimonio con problemas, como el que forman Harrison Ford y Michelle Pfeiffer.
6/10
(2006) | 91 min. | Animación Tráiler
Robert Zemeckis, director pionero de los efectos especiales en películas como ¿Quién engañó a Roger Rabbit? y Forrest Gump, dirigió en 2004 Polar Express, rodada con una técnica de captura de imagen real, posteriormente convertida en dibujos digitales. En esta ocasión, produce con Steven Spielberg el segundo largometraje que utiliza esta técnica, opera prima de Gil Kenan. El guión estaba previsto que se filmase en imagen real, pero sus responsables se dieron cuenta de que les costaría combinar imágenes recreadas por ordenador de una casa viviente, con planos de actores reales. La mejor solución: que toda la película estuviese elaborada mediante gráficos animados. Actores como Steve Buscemi (Nebbercracker) filmaban las escenas dotados de un traje especial y puntos reflectantes en la cara, lo que permitía registrar sus movimientos y expresiones faciales, en un técnica similar a la que usó Peter Jackson para crear a Gollum en la saga de El Señor de los Anillos.  El argumento es un sentido homenaje a las películas fantásticas producidas por el propio Spielberg, algunas dirigidas por Zemeckis, como Regreso al futuro en los 80. En esta década transcurre la acción, que no por casualidad comienza con la imagen de una niña en un triciclo que silba la conocida melodía de Cuentos asombrosos, serie producida entonces por el Rey Midas. El pequeño D.J. Walters vigila desde la ventana de su habitación la mansión del viejo Nebbercracker, vecino cascarrabias que vive al otro lado de la calle. Nebbercracker requisa los balones que se les caen a los niños en su propiedad, al igual que otros objetos, como el citado triciclo de la niña. El día antes de Halloween, D.J. y su corpulento amigo Chowder son testigos de un espeluznante suceso: la casa de Nebbercracker parece haber cobrado vida, y trata de engullir a Jenny, una niña. La pareja consigue salvar a Jenny, que se une a ellos para investigar el asunto. La ambientación recuerda a las imágenes oscuras del cine de Tim Burton. El tono guarda el equilibrio, a medio camino entre el cine de terror y el cine para todos los públicos, e incorpora muchos elementos humorísticos. El mayor hallazgo son los personajes, sobre todo los niños, que tienen reacciones y gestos que recuerdan a los de verdad. Aunque a veces usan expresiones inadecuadas, sin llegar a los tacos, o tienen comportamientos negativos, como robar en una tienda, se trata de una película recomendable para el público infantil, por su elogio de la amistad y el trabajo en equipo, y por su tratamiento de temas como la iniciación a la edad adulta, o el primer amor.
7/10
(1979) | 114 min. | Terror
Una familia se muda a una mansión, sin saber que en su interior ocurren terroríficos sucesos paranormales. Una de terror, con un guión inteligente, basado en supuestos ‘hechos reales’.
6/10
(2017) | 85 min. | Terror Tráiler
El hermano gemelo de la joven Belle está en coma, por lo que su madre necesita dinero para sufragar un costoso tratamiento. Ésta decide por motivos económicos mudarse con ambos, y con su otra hija, la pequeña de la familia, a un amplio caserón, por el que piden un bajo alquiler pese a su enorme tamaño. No pregunta el motivo. Empieza a sospecharlo Belle, cuando en el instituto le aclaran que el lugar fue el escenario de un espantoso crimen, justo al mismo tiempo en que el enfermo empieza a mostrar inexplicables signos de mejoría. El inmueble situado en el 112 de Ocean Avenue, en Amityville, villa del condado de Suffolk, está considerado una de las casas malditas más peligrosas de Estados Unidos. Los sucesos paranormales acontecidos en el lugar fueron investigados por los mismísimos Ed y Lorraine Warren, que han dado lugar a la saga fílmica Expediente Warren. Aparte de inspirar la novela de Stephen King  El resplandor, lo ocurrido entre sus muros dio lugar a Terror en Amityville, pequeño clásico del terror dirigido por Stuart Rosenberg en 1979. Su éxito propició nada menos que siete secuelas y un remake, La morada del miedo, de 2005. Ahora, el especialista en terror Franck Khalfoun, responsable de títulos como Maniac, se pone al frente de un reinicio de la franquicia donde quizás lo único que aporta cierta vitalidad son las referencias metacinematográficas a las predecesoras. Por lo demás, el realizador arriesga poco, con un desarrollo muy parecido al de cualquiera de las anteriores entregas. Parece que rige la consigna de que lo que ha funcionado anteriormente no se debe cambiar, así que el desarrollo no podía ser más convencional. Por otro lado, desaprovecha la presencia de Jennifer Jason Leigh, una gran actriz que aquí parece tener poca cancha. En todo caso se puede decir a favor de la cinta que Bella Thorne, protagonista absoluta, se esfuerza –más o menos– por alejarse de las producciones de Disney que la han hecho famosa, en un intento desesperado de que de cara al futuro la tengan en cuenta para papeles variopintos.
4/10
(2001) | 100 min. | Terror
¿De dónde sacó el director Brad Anderson un escenario tan aterrador para esta película? Da tanto miedo que sorprende incluso que los protagonistas campen a sus anchas por tan siniestro lugar. Pues bien, parece ser que el manicomio donde transcurre la acción existe de verdad, y que el cineasta citado pasaba con su coche regularmente cerca de ese sitio, el Sanatorio Mental de Danvers, erguido sobre una colina, construido hacia 1860 y que en la actualidad permanecía abandonado. La planta del edificio recuerda a un murciélago con las alas abiertas como si el arquitecto hubiera sido el mismísimo conde Drácula. “Escribimos un guión basado en historias reales que habíamos escuchado sobre ese lugar”, explica Anderson. A pesar del respeto que impone la casa, y como hay que ganarse las lentejas, un grupo de cinco trabajadores acepta limpiar hasta el último rincón del lugar de residuos tóxicos. Ataviados con trajes protectores, se aventuran por los extensos y oscuros pasillos donde encontrarán evidencias de torturas a los pacientes, posesiones demoníacas y unas cintas que se utilizaban para grabar a una paciente con personalidad múltiple. Con este trabajo, Anderson demuestra que es capaz de rodar una historia completamente diferente a su estimable Próxima parada: Wonderland, una comedia romántica que merece la pena rebuscar en el videoclub. De paso, demuestra que se puede dar miedo sin necesidad de sangre a mansalva, lo que más bien suele provocar asco, y sin sofisticados efectos especiales. Contribuyen a la causa las sobrias interpretaciones de David Caruso (Prueba de vida), Peter Mullan (El perdón) y Josh Lucas (Una mente maravillosa). El intrincado argumentado puede liar al espectador, pero contribuye a reforzar el terror a lo que no se puede explicar y más o menos se aclara al final.
4/10
(2018) | 96 min. | Fantástico | Thriller Tráiler
Kit Gordy es la típica adolescente problemática, sobre todo desde que murió su progenitor siendo niña: su madre no logra conectar con ella, y tampoco es capaz de sintonizar con su padrastro. Solución, llevarla a Blackwood, un selecto internado para señoritas rebeldes en medio de ninguna parte, que está regentado por la misteriosa madame Durat, de origen francés. Sus métodos no son nada convencionales, y se supone que es capaz de detectar y sacar a la luz las habilidades ocultas de su alumnado, apenas media docena de jovencitas. Y en efecto, en Kit aflora su talento musical, y en otras chicas su facilidad para las matemáticas, la literatura, la pintura... Pero existe algo extraño en todo este novedoso tinglado pedagógico, con un ama de llaves que parece una carcelera, o las pesadillas que acometen a unas y otras por la noche. Algo siniestro parece encerrar el solitario caserón que acoge a las muchachas. Adaptación de una novela de terror de Lois Duncan, de ésas a las que se cuelga con alegría la etiqueta de “Young Adults”, “para jóvenes adultos”, y que quiere ser una mirada a las dificultades que toca atravesar en la adolescencia. A falta de saber si la obra funciona medianamente sobre el papel, en la pantalla, y a pesar del talento visual de Rodrigo Cortés, sabe un poco a decepción. Es una lástima que un director que entregó las valiosas Concursante y, sobre todo, Buried (Enterrado), no haya avanzado fílmicamente desde entonces, aunque siempre nos quedarán sus habilidades con el lenguaje en su “Verbolario”, una suerte de greguerías a lo Ramón Fernández de la Serna, donde demuestra sobrado ingenio. En este caso crear una atmófera sugerente, o manejar el entorno misterioso de la casa de Blackwood, resultan logros insuficientes. Aquí hay una idea muy sugerente –los talentos de las chicas coinciden con los de artistas decimonónicos muertos prematuramente, lo que propicia un interesante subtexto–, pero se habría agradecido un mayor desarrollo para atrapar al espectador. En general, los personajes resultan algo planos, y casi todas las jovencitas podrían ser intercambiables, a excepción de una de ellas, no más interesante que el resto, cuyo talento es no tener talento alguno y ser como la oveja negra del grupo reunido alrededor de madame Durat. Los profesores no muestran mayor personalidad, incluido el hijo de madame Durat, que podía ser su primo, su sobrino o no guardar ningún parentesco con ella, tanto da a los efectos del film. Da pena ver a Uma Thurman en declive, sobresalen más la prometedora actriz de Un puente hacia Terabithia y Soul Surfer, AnnaSophia Robb, cuya carrera no ha despegado todo lo que debiera, e Isabelle Fuhrman, La huérfana ya crecidita.
5/10