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Lista de cine

Lista de películas distribuidas en DVD por Cameo

(2009) | 91 min. | Ciencia ficción
Extraño ejercicio de ciencia ficción, que parte del relato “La vida en un minuto humano”, del conocido autor polaco Stanislaw Lem. La trama arranca en una conocida librería de viejo, cuyos fondos desaparecen para ser reemplazados por miles de ejemplares de un libro titulado “1”. Allí se contiende, convenientemente codificada, la descripción completa de todo que hace la humanidad entera en el transcurso de un minuto. La policía, desconcertada, detiene al dueño y una empleada de la librería, más un gurú ligado al Vaticano que había acudido allí. Debut en el largometraje del realizador húngaro Pater Sparrow. Aunque de arranque intrigante y sugerente atmósfera, la suya es una obra un tanto soporífera y críptica, en la que destaca la ambientación, con un dibujo de la policía en clave "1984". Hay un desparrame de imágenes con poco sentido, donde no falta lo desagradable o lo pornográfico, que quiere abarcar las claves del famoso minuto. Y una voz en off filosofa sin demasiada coherencia sobre una humanidad desnortada.
4/10
(2016) | 80 min. | Biográfico | Documental | Musical

Retrato íntimo, profundo, de una de las artistas más talentosas y singulares de la cultura española y latina de los últimos tiempos. Un recorrido por la vida de Bebe honesto, que aborda sus momentos éxito pero también de fracaso y polémica pública.

(2014) | 98 min. | Drama Tráiler
Alex y Sergi viven juntos en Barcelona, y tras 7 años de convivencia han decidido al fin intentar tener un hijo. Pero a ella le surge la posibilidad de una estancia de un año en Los Ángeles que podría ser su último tren para convertirse en artista de la fotografía. Aunque a regañadientes, Sergi, que es profesor, acepta la marcha de Alex, y el paso del tiempo pasa factura a la relación: a las charlas diarias vía videoconferencia atravesadas de complicidad, siguen los roces, las incomprensiones y el resentimiento, de modo que lo que al partir era un estrecho contacto, ya no se mantiene con la misma intensa frecuencia. 10.000 km, debut en el largo del cortometrajista Carlos Marques-Marcet, fue multipremiada en el Festival de Malaga, lo que incluye la Biznaga de Oro a la mejor película. Saludada como la última sensación del cine español, puede ser equiparada a la reciente La herida de Fernando Franco en su condición de íntima “obra de cámara” que dibuja la perplejidad y desorientación de los jóvenes que tratan de ubicarse en el mundo y encontrar la felicidad. Todo aderezado con las nuevas posibilidades tecnológicas, que sólo aparentemente acortan las distancias. Sin duda que Alex y Sergi se quieren, y se guardan fidelidad, pero en la sociedad del “pensamiento líquido” pesan demasiado los deseos poco consistentes de autorrealización, los sentimientos demasiado epidérmicos -el sacrificio o la generosidad son puro humo, se desea vivirlos, pero sin saber cómo-, la falta de un proyecto vital sólido en lo referente a formar una familia, la excesiva importancia que se concede al sexo. La distancia es un problema, pero no es, evidentemente, todo el problema de su relación. Comenzar la película con un alarde de plano secuencia que incluye una larga escena de sexo, quizá sea una forma plástica de subrayar que de distancia cero se va a pasar a una distancia oceánica entre los protagonistas, pero no deja de ser una expresión de lo limitada que a veces es la mirada fílmica a lo que debe ser una relación de pareja. El que podríamos denominar tercer personaje de la película, el ordenador, permite algunas originales ideas de puesta en escena, estéticamente originales, pero a veces da la sensación de que el director se entretiene en ellas porque Alex y Sergi no dan más de sí, están estancados, ahogados en un malestar. La estrechez antropológica de la propuesta -la sensación es que Marques-Mercet, director y coguionista, no tiene una mirada existencial mucho más amplia que la de sus protagonistas, los correctos Natalia Tena y David Verdaguer- no impide que, al menos como “foto” sociológica, el film tenga interés. También como cuidado ejercicio de estilo, aunque pagando el precio de la reiteración excesiva, que se trata de aliviar con el humor, a veces algo tosco.
5/10
(1990) | 73 min. | Biográfico | Drama
102 Boulevard Haussman es la dirección de la espléndida casa parisina de Marcel Proust. Son años de guerra, y la naturaleza enfermiza del escritor le obliga con frecuencia a estar postrado en la cama, y a seguir horarios poco habituales. En una de sus salidas a un concierto, queda cautivado por un cuarteto de cuerda, y de modo especial por el joven Massis, que toca la viola. De modo que les convoca a su casa a horas intempestivas para que toquen para él. Sensible acercamiento al mundo proustiano, con inteligente guión de Alan Bennett. El film recrea la atmósfera de la que surge la gran creación literaria de Proust, y pinta con delicadeza la relación entre el escritor y Celeste, su devota ama de llaves. También se apuntan con sutileza los sentimientos de Proust por Massis, y los celos que afectan a varios personajes. Resulta excelente la escena de la conversación de Proust y Celeste, donde él expresa lo que debería ser un libro para el autor y para el lector. Grandísimos trabajos interpretativos de Alan Bates, Janet McTeer y Paul Rhys.
7/10
(2010) | 93 min. | Documental

Era invierno. Mi papá nos llamó urgente. Habían encontrado el cuerpo desnudo de mi tío en el suelo. Había gente agolpada frente a su esquina. La policía separaba a los curiosos. Mis parientes estaban ahí. Me pidieron que entrase y eligiese la ropa con la que se le iba a velar. Me acerqué a su ropero: estaba vacío. Cuando pregunté de qué murió me dijeron: “de tristeza”. Aquella respuesta contradecía todos mis recuerdos sobre su vida. Rodolfo fue el único hermano de mi padre que no quiso ser herrero como mi abuelo. En el Paraguay de los ochenta, bajo la dictadura de Stroessner, quería ser bailarín. Esta es la búsqueda de las huellas de su vida y el descubrimiento de que fue incluido en una de las “listas de homosexuales o 108”, arrestado y torturado por ello. Todavía hoy en Paraguay cuando te dicen “108” te están diciendo “maricón” y es una ofensa grave. Durante más de una generación, el tiempo que duró la dictadura de Stroessner, los hombres que despertaban sospecha de ser homosexuales o contrarios al régimen eran el blanco preferido de los “pyraguë” (vecinos colaboradores con el régimen).

(1933) | 86 min. | Drama | Comedia | Romántico
Vísperas de la fiesta nacional, en un popular barrio parisino. Anna, florista, y Jean, taxista, son dos jóvenes vecinos que se aman. Pero Pola, una antigua novia que se mueve entre malas compañías, visita a Jean en su habitación, y se produce el equívoco. Anna cree que Jean está con esa mujer; la muerte de su madre y los enredos de Pola, hacen que la grieta que se ha abierto en la pareja se agigante, y ambos no vuelven a saber el uno del otro, pues cambian de casa. Hasta que... Amable película de René Clair, que demuestra ser un genio a la hora de cambiar el tono de la película. Puede moverse en la comedia bufa -el rico borrachín-, la crítica social -la familia burguesa de padres bien pensantes-, el suspense -toda la tentativa de robo en el café donde Anna empieza a trabajar de camarera- y, por supuesto, el romanticismo. Del reparto destaca la siempre encantadora Annabella, y Paul Ollivier en el divertido rol del borracho, con momentos estelares como el del salón donde amenaza a la gente hasta con dos pistolas.
7/10
(2007) | 95 min. | Drama
El cordobés Gerardo Olivares, director de la prometedora La gran final, ha ganado con esta película sobre la emigración africana la Espiga de Oro del Festival de Valladolid, hazaña que hasta el momento no había logrado ningún español, a pesar de que se trataba de la edición 52. El film tiene puntos en común con In This World, el estremecedor film de Michael Winterbottom, que en un estilo realista, muy cercano al documental, seguía las penalidades sufridas por un adolescente inmigrante, en su viaje de Pakistán a Gran Bretaña. Olivares ofrece valiosas imágenes testimoniales, que ha filmado con un reducido equipo de cinco personas. Con ellos ha recorrido diversas localizaciones africanas y españolas, en compañía de los tres actores protagonistas. El único con experiencia en cine es Mahamadou Alzouma, que ya había trabajado en el anterior film del director. Los otros dos son actores no profesionales, al igual que los secundarios, reclutados casi sobre la marcha por el camino. Los catorce kilómetros del título hacen referencia a la distancia que separa África de Europa. Es el tramo final para muchas personas que por regla general han recorrido un largo trayecto desde sus países de origen. Es el caso del protagonista, Buba, una joven promesa del balón que en busca de una oportunidad en el mundo del fútbol atraviesa el desierto del Teneré, desde Níger, en compañía de su hermano. En su viaje a Marruecos, donde planean subir a una patera que les lleve a España, conocerán a Violeta, otra emigrante, que ha caído en el infierno de la prostitución. El film cuenta con una prodigiosa fotografía, que deslumbra constantemente al espectador con imaginativos encuadres o evocadoras tomas del desierto. También llama significativamente la atención la memorable banda sonora, compuesta por Santi Vega, que recrea ritmos africanos. Todo ello enriquece un film que sabe escapar de sentimentalismos facilones y discursos demagógicos a la hora de analizar el tema central. En el libro ‘Memorias de África’, Karen Blixen escribió metafóricamente que en el continente africano “Dios y el diablo son la misma persona”. Partiendo de esta frase, Olivares ha retratado la parte positiva de África, con esos inigualables parajes naturales, y la gran humanidad de sus habitantes, pero también la oscura, marcada por la miseria y la corrupción. Especialmente significativo es el encuentro de los protagonistas con un tuareg que les lanza una amistosa proclama. “Más valdría más que emplearais vuestro esfuerzo y vuestro dinero en crear un negocio. El futuro está aquí en África”. Y es que por un lado, Olivares entiende a unos personajes que empujados por la miseria parten en busca de un futuro mejor, pero por otro lado el film invita a una profunda reflexión, pues también es cierto que muchos esfuerzos que dedican estos jóvenes podrían destinarse a potenciar el desarrollo del continente. La emigración es un camino hacia la felicidad que puede derivar en que algunos logren mejorar sus horribles condiciones de vida, pero muchos son los que mueren en el intento, y también provoca un inquietante efecto colateral: África se desangra. Sus habitantes salen huyendo de forma masiva. Olivares ha sabido recoger con acierto la mezquindad de los que se aprovechan de este drama humano, los mafiosos de las pateras, los policías sin escrúpulos... También está presente en el film la solidaridad de la que, salvo en lamentables excepciones aisladas, han hecho gala el pueblo y las autoridades españolas.
6/10
(2013) | 96 min. | Drama Tráiler
Sexto largometraje de Gracia Querejeta, cinco años después de Siete mesas de billar francés, período en el que la realizadora ha estado dedicada sobre todo a episodios de series televisivas de éxito. Ella misma ha coescrito el guión con Santos Mercero, hijo del prestigioso Antonio Mercero, que ha centrado su carrera en la pequeña pantalla. En 15 años y un día, a Jon, un chico problemático, le expulsan del colegio por sus gamberradas, al tiempo que también envenena al perro del vecino. Su madre, actriz sin demasiadas perspectivas que se quedó viuda en circunstancias traumáticas, le envía a pasar una temporada con su abuelo, un rígido militar retirado que se separó de la abuela por razones no especificadas pocos años antes. Se estrena casi al mismo tiempo y coincide en la sección oficial del Festival de Málaga con Hijo de Caín, otra cinta española de joven inadaptado con la que comparte que el protagonista mata a un can al principio del film. Pero mientras que aquélla se va por los derroteros del thriller y la comercialidad en busca del suspense –opción muy respetable por supuesto–, Gracia Querejeta se esfuerza por seguir un sendero muy distinto, centrándose en las relaciones humanas, por lo que logra tocar la fibra sensible del espectador. Versa fundamentalmente sobre los adolescentes conflictivos, pero también sobre las relaciones entre miembros de familias que esconden secretos, tema omnipresente en todas las películas de la realizadora. Está claro que su cine tiene siempre interés, lo que disculpa que en 15 años y un día, como en el resto de su filmografía, se eche de menos una mayor capacidad de riesgo, y algo de la brillantez visual que sí tienen otros cineastas, como Isabel Coixet. La labor de Gracia Querejeta con los intérpretes de 15 años y un día puede calificarse como desigual. Maribel Verdú, que ya estaba presente en el anterior trabajo de la autora, realiza un gran trabajo como madre esforzada fracasada por culpa de sus errores del pasado. Frente a ella, demuestra su enorme valía Fernando Valverde, más conocido como Tito, que sólo se ha asomado episódicamente a la gran pantalla desde los años 90, centrado en la serie El comisario. Por contra, la mayoría de los jóvenes actores no acaban de resultar realistas.
6/10
(2007) | 96 min. | Comedia
Marion, francesa, y Jack, estadounidense, son una pareja estable, o eso parece. Residentes en Nueva York, han pasado las vacaciones recorriendo Italia, tras confiar a los padres de ella en París a su lindo gatito. Antes de regresar a la Gran Manzana recalan en la capital francesa los días del título. Y estallará una crisis, que empieza con las bromas en torno a una foto en que él aparece "en pelota picada" y sigue con el pasado amoroso de Marion, que sale a su encuentro. La película es claramente deudora de Antes del amanecer y Antes del atardecer, de Richard Linklater, no en vano Julie Delpy, además de coprotagonizarlas las coescribió. Lo que significa mucho diálogo y divagación de aspecto frívolo, que al final da como resultado una radiografía de cierto tipo de parejas que incapaces de ligarse por un compromiso o de lanzarse a tener hijos, se quieren (hasta cierto punto), haciendo esfuerzos ímprobos para soportar las manías y defectos del otro. El resultado logrado por Delpy directora, guionista y actriz es desigual. Hay una inteligente crítica a la cultura popular representada por un "tour" de "El código Da Vinci", o a las pretensiones pedantes de saber mucho; y algún buen pasaje humorístico. Pero en general agota, por la incontinencia verbal, y su estrecha visión del hombre, incluida la reduccionista visión de la sexualidad.
5/10
(2014) | 110 min. | Comedia Tráiler
Carlos Iglesias, popular actor, sobre todo por la serie Manos a la obra, acertó con su debut en la realización, Un franco, 14 pesetas, film inspirado en sus propios recuerdos cuando sus padres emigraron a Suiza. Reincidió en la misma temática con la decepcionante Ispansi (Españoles), en torno a niños madrileños acogidos por la Unión Soviética tras la Guerra Civil, cuya cansina voz en off se recuerda con desagrado años después de su visionado. Ahora, el director e intérprete ha rodado una secuela de su ópera prima. 2 francos, 40 pesetas recupera a Martín, y a su familia, protagonistas de aquélla, seis años después de su regreso a España, cuando la crisis energética hace estragos. El pequeño Pablo ha cumplido los 18, y viaja con un amigo a los alrededores de Uzwill, el pueblo de Suiza donde vivió con los suyos una larga temporada. Sus progenitores también acaban allí, cuando reciben la noticia de que el viejo amigo Marcos, que sigue en ese país con su antiguo trabajo, se dispone a bautizar a su segundo retoño. No logra ni de lejos la frescura de su antecesora, como si Carlos Iglesias hubiera agotado sus sugerentes y sentidas anécdotas en torno a la época y el choque de culturas. 2 francos, 40 pesetas no consigue recuperar el toque entrañable de sus personajes, y rompe constantemente el tono amable del original, por su continuo recurso al sexo. Aunque intenta centrarse en la crítica social de la época, con alusiones al blanqueo de capitales en Suiza que hoy en día sigue estando –desgraciadamente– de actualidad, lo cierto es que 2 francos, 40 pesetas fracasa por completo, al estar compuesta por situaciones alocadas carentes de inspiración, que acaban siendo una torpe imitación del cine de Luis García Berlanga. Se trata de un film muy coral cuyos intérpretes parecen esforzarse, pero aún así no logran salvarlo ni siquiera en momentos puntuales.  
3/10
(2013) | 92 min. | Comedia

Alice Lantins tiene 38 años. Es guapa, ambiciosa y da muestras de una profesionalidad impecable, hasta el punto de olvidar su vida privada. En definitiva, lo tiene todo para convertirse en la nueva redactora jefe de la revista Rebelle, todo excepto su imagen de mujer cohibida. Pero cuando el joven y encantador Balthazar, de apenas 20 años, se cruce en el camino de Alice, la imagen que sus compañeros tienen de ella va a cambiar de forma inexplicable. Al darse cuenta de que posee la clave de su ascenso, Alice fingirá un romance improbable.

Iain Forsyth y Jane Pollard filman un día en la vida del músico de rock Nick Cave (Warracknabeal, Australia, 1957). No es un documental al uso, puesto que las situaciones han sido creadas "ad hoc" para este retrato del artista, de tal manera que sin dejar de tener una estimable autenticidad puede hablarse con propiedad de falso documental o documental de ficción. Así, le vemos acudir a un psicólogo, grabar en un estudio, ir en coche de un lado a otro, conversar con su amigo y colega Warren Ellis, etc. Es más, el propio Nick Cave hace las veces de guionista, junto con los directores; y como buen compositor sabe hacerlo, escribe y habla con propiedad, utilizando un lenguaje rico y expresivo. No es la primera vez además que trabaja para el cine, y no sólo en el apartado de bandas sonoras, sino en el aspecto narrativo. Actor ocasional, ha sido sobre todo guionista de La propuesta, impactante y moderno western australiano dirigido por su compatriota y amigo John Hillcoat. En 20.000 días en la Tierra se nota además que Cave maneja bien los resortes narrativos del cine, como en esas secuencias en que imagina interlocutores en su coche –la cantante Kylie Minogue, el actor Ray Winstone, su ex compañero de banda Blixa Bargeld– mientras da rienda suelta a conversaciones sobre temas variados. Que Nick Cave es un tipo con una marcada personalidad no es descubrir nada nuevo. Ha triunfado en el mundo del rock desde muy joven, sobre todo con su banda Nick Cave & The Bad Seeds, creada en 1983. Su estilo es oscuro, melódicamente seco y contundente, incluso violento en su turbulento lirismo. Es una estrella con todas las de la ley, y sabe que lo es, de modo que en este documental hay mucho de ejercicio narcisista (ya el título se refiere a los días vividos por el artista), de introspección psicológica (en donde sale a relucir su pasado; las relaciones con su padre, fallecido cuando él tenía sólo 19 años; sus primeras experiencias amatorias, etc.). Visualmente estamos ante un producto poderoso, que se adentra en el mundo interior de una persona atrayente, misteriosa, pero que parece vivir auténticamente sólo cuando interpreta a su personaje de estrella, de músico idolatrado. Sin embargo, en el fondo, acaba faltando emoción en el conjunto y el meollo del documental está más vacío de lo que se preveía. Por eso, destacan los momentos puramente musicales, algunos logrados, como por ejemplo en las tomas del tema Higgs Boson Blues, rodado en estudio.
5/10
(2009) | 86 min. | Thriller Tráiler
Kay es una joven timadora que sobrevive robando coches con una amiga. Durante uno de sus golpes está a punto de ser detenida por un guardia civil, pero escapa gracias a la intervención de Abel, un tipo que pasaba por allí, y que resulta ser un cobrador profesional de deudas, que usa métodos violentos para ello. Kay se enamora de Abel, con el que inicia un idilio, al tiempo que ayuda a su padre a robar unos diamantes a unos policías corruptos que le han pedido que los venda. Esforzado pero fallido thriller que supone el debut como director de Patxi Amezcua, coguionista de El viaje de Arián, de Eduard Bosch. De tono violento, el director parece haber encontrado su inspiración en el Tarantino de Reservoir Dogs. En un panorama de cine español marcado por la mediocridad y la recurrencia a temas como la guerra civil, se agradece que el tal Amezcua intente hacer una película de género, pero las buenas intenciones no son suficientes. Es indudable que tiene cierto talento visual, que podría dar lugar a películas de interés. También se agradece que intente aportar algo de fondo a la narración, porque sus personajes solitarios, marginales y amorales intentan buscar apoyo en las relaciones familiares, lo que podría haber dado mucho más de sí. Kay siente necesidad de estar con su padre, aunque éste es un pobre diablo que se empeña en tirar su vida a la basura, mientras que Abel fue abandonado por su mujer, e intenta poder sacar adelante a su hijo, cuidado por los abuelos... Pero Amezcua es incapaz de sacar interpretaciones creíbles a sus actores, algunos de ellos con posibilidades, como los protagonistas, Francesc Garrido y Aida Folch. En general, el reparto intenta que parezcan espontáneas sus frases, pero suenan impostadas. Además, a pesar de que el presupuesto es mínimo, se empeña en componer un par de secuencias de acción que no funcionan, y habrían quedado mucho mejor ‘en off’.
4/10
(2001) | 91 min. | Comedia
Javi, Seba y Leche pasan los días holgazaneando. En su ‘opera prima’, los uruguayos Rebella y Stoll describen las vidas de personajes vacíos, que recuerdan a los chavales de Barrio, de Fernando León.
5/10
(2014) | 106 min. | Drama
Cuando en una ciudad de provincias pierde el tren que debía llevarle a París, el inspector de hacienda Marc conoce casualmente a Sylvie, una mujer que acaba de romper con su marido, con la que tras una larga conversación descubre que se complementa a la perfección. Como él tiene que partir de inmediato, ambos se citan en el Jardín de las Tullerías de la capital unos días después. Pero un problema de comunicación con unos chinos de Marc en su trabajo impide el reencuentro. Éste sigue con su vida habiendo perdido el contacto, y acaba conociendo a Sophie, de la que ignora... ¡que es hermana de Sylvie! Si el espectador está dispuesto a dejarse llevar por el caprichoso libreto y aceptar que "el mundo es un pañuelo", y que en plena era de las nuevas tecnologías los protagonistas no intercambien ni móviles, ni Facebook ni nada de nada, se emocionará con este drama que dirige Benoît Jacquot, conocido por Adiós a la reina. Recupera la temática típicamente francesa del 'amour fou', el amor loco que está a punto de llevar a los amantes a su perdición, pues trae consigo la tentación de dejarse llevar por los arrebatos emocionales y caer en la infidelidad. El realizador impregna un tono muy sobrio a una historia que en muchos momentos amenaza con caer en la comedia o en el melodrama, por ejemplo cuando la actriz principal se abraza a los pies de su esposo en plena calle. También logra un timing ajustado, varias metáforas en la línea del "tren perdido" y un academicismo ejemplar a la hora de mover la cámara, por lo que la historia funciona. Cuenta además con varios de los grandes del cine galo, capaces de elevar por momentos el nivel. A Benoît Poelvoorde le va al pelo un personaje de feo atractivo muy francés, Charlotte Gainsbourg vuelve a demostrar que trabaja bien incluso cuando se aleja de la mente perturbada de Lars Von Trier, y Chiara Mastroianni da el perfil como hermana en discordia. A pesar de la brevedad de su papel, la veterana Catherine Deneuve sobresale como madre de las chicas, que con su mirada lo dice todo.
6/10
(2008) | 93 min. | Drama Tráiler
Un satélite se sale de su órbita. Lluvia estelar. Un meteorito se dirige hacia la Tierra, y los científicos consideran que las probabilidades de supervivencia tras el impacto son nulas. Se desata el pánico en todas partes, incluido un pueblecito de la España profunda. Son los años 80 o así, y la trama se centra en una mujer mayor, viuda, y en su hijo Alejandro. A ambos les preocupa que los presos de una cárcel se han fugado, y que podría hacerles una visita un personaje que acabó allí por la intervención de un hermano. De modo que se dirigen a una modesta finca en medio de ninguna parte, donde están los cuatro nietos de la mujer, pues sus padres no han dado señales de vida desde que se ha desatado el miedo colectivo. Curiosa película. Muy estilizada, con cuidadísima fotografía e inspirados encuadres. Se apunta a la moda del “cine apocalíptico”, del que son muestras recientes Soy leyenda o Monstruoso. Aunque con un tono que no acaba de encontrarse a sí mismo. Al principio hay inspiradas escenas del terror de las masas. Luego se apuesta más por un mundo solitario, de polvo y cenizas, que se diría deudor del cine nórdico de tesis, o del mismísimo Tarkovsky. Abundan entonces las escenas reiterativas de los niños y su malhumorado tío. Y cuando aparece en escena el inquietante psicópata de Eduard Fernández, aquello se convierte en una peli de género, un thriller muy violento, que juega de modo algo desagradable con la violencia infligida a unos pobres niños. Da un poco de pena este esforzado film, producción de Maestranza y Green Moon, compañía de Antonio Banderas, porque es un querer y no poder. El guión de F. Javier Gutiérrez y Juan Velarde explora territorios poco transitados por el cine español, pero resulta demasiado críptica su plasmación en imágenes –nunca se entienden del todo los asuntos de familia del pasado–, y acumula personajes y situaciones que conectan poco con la trama principal –los sucesos en la torre, el amigo al que quieren rajar, la joven embarazada...–.
4/10
(2006) | 0 min. | Documental
Los aficionados al buen vino reconocerán el nombre de Jean Leon, porque corresponde a una conocida bodega del Penedés. Es el seudónimo del fundador, el santanderino Ceferino Carrión, que emigró a los 19 años, en los años de la posguerra, y acabó recalando en Los Ángeles, pues soñaba con convertirse en actor. Para ganarse la vida, pasó una temporada de taxista, después se hizo camarero y acabó creando su propio restaurante, por donde pasaban grandes estrellas como Natalie Wood, Lana Turner o James Dean. Nunca consiguió dedicarse a la interpretación, pero sí estuvo cerca de sus ídolos. El cineasta barcelonés Agustí Vila (Un banco en el parque) reconstruye exhaustivamente el periplo vital de Jean Leon, y compensa que apenas se conserven imágenes suyas con numerosos testimonios de personajes que le conocieron. Destacan las declaraciones de estrellas de Hollywood como Angie Dickinson, Dennis Hopper, Robert Wagner y hasta el mismísimo Paul Newman, que le recuerdan con cariño. Aunque se trata de un documental muy trabajado, el problema es que el personaje apenas tiene interés, más allá de la pura anécdota. Consciente de que esto es así, Agustí Vila ha intentado convertir la vida del personaje en una pequeña reivindicación de la libertad, pues el título hace referencia al número de licencia del taxi de Jean Leon, antes de hacerse rico. Al parecer, Leon recordaba aquellos años como los mejores de su vida.
4/10
(2019) | 105 min. | Aventuras | Drama Tráiler
Tocho y Jean-Pierre, ya talluditos, deciden viajar a Tombuctú, en Mali, a visitar a su amigo enfermo Joseba, una forma de recuperar el espíritu aventurero de antaño. Embarcan en la aventura a la hija de éste, Ely, que nunca le ha perdonado que la abandonara siendo una niña. Y se van en el viejo 4 Latas veterano del rally Paris-Dakar, pues pretenden llegar a su destino cruzando el desierto, donde les toca superar mil y un obstáculos. Gerardo Olivares reincide en una trama dramática en un marco de naturaleza tras títulos como Hermanos del viento y El faro de las orcas, aquí con formato de road-movie, complicidad de colegas y algunos golpes humorísticos. Desgraciadamente no da con el tono, la narración se hace muy larga, y todo es previsible y se haya atravesado de clichés buenistas, como la ayuda a un polizón clandestino subsahariano que se había escondido en el maletero del vehículo. Incluye muchos elementos, relación padre-hija, inmadurez, corrupción, inmigración, picaresca, hasta la chatarra espacial de los americanos, y bromas de pedorreta. Pero la mezcla no es armoniosa, y los personajes son planos, ni siquiera se aprecia lo que parece exigir el guión, su evolución hacia una suerte de equilibrio o redescubrimiento personal. Además se banaliza el consumo de marihuana. Sin duda son bellas las imágenes del desierto con sus dunas interminables, donde el manejo de drones ha dado el resultado apetecido.
4/10
(2007) | 113 min. | Drama
Rumanía, 1987. Otilia, una joven compañera de habitación de Gabita en una residencia universitaria, decide ayudar a ésta en la grave decisión que ha tomado de abortar. Como en el país esto es un delito hasta los cuatro meses, y a partir de ese momento tiene la consideración de asesinato, acuden a un tipo que realiza abortos clandestinos. Se citan en la habitación de un hotel, y las dos amigas serán protagonistas del alto precio que tienen que pagar por seguir con sus intenciones. Un precio más que económico, moral, y por el que nunca volverán a ser las mismas. Una película dura y terrible, que fue premiada con la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Cristian Mungiu articula una trama inteligente, donde parece haber sido su guía la idea de que ni contrarios ni partidarios del aborto pudieran reprocharle nada. Su mirada es una consciente mirada gris, como los cielos rumanos cubiertos de nubes, y ni una nota musical hace más llevadero el viaje que propone al espectador. Allí están, mostradas fríamente y de modo aséptico Otilia y Gabita, con sus inseguridades, sus miedos y sus remordimientos. Además, el director sabe combinar los mecanismos del drama, con los del suspense, creado jugando al despiste, por la ausencia de la habitación unas horas de Otilia, que ha acudido a la fiesta de cumpleaños de la madre de su novio, y las llamadas telefónicas al hotel no respondidas; también hay acierto en el uso de la cámara en mano en las escenas nocturnas, que expresan bien la confusión y el temor de Otilia; o en cierto planteamiento pudoroso, a pesar de la crudeza de lo narrado no hay regodeos innecesarios. Es formidable también el contenido trabajo de las protagonistas, Laura Vasiliu y Anamaria Marinca. Dicho todo lo anterior, parece claro que Mungiu quiere hacer una llamada de atención sobre el aborto, tan trivializado en la actualidad, o sobre el que muchas veces se corre un muy tupido velo; por ejemplo en lo que se refiere a la soledad de la mujer que se plantea la cuestión. Ya desde el título del film -que nos da la edad exacta del feto en el momento de su muerte-, como en la reveladora escena en el cuarto de baño del hotel, donde queda claro muy gráficamente lo que ha ocurrido en esa fatídica noche.
8/10
(2012) | 129 min. | Comedia | Drama
Una mirada a la ciudad de La Habana a lo largo de los siete días de una semana, servida a través de siete historias, firmadas por siete directores. El coordinador de guión Leonardo Padura concede libertad a los cineastas para desarrollar sus historias, pero procurando dar pautas que aseguren cierta unidad, desde la típica de hacer que algunos personajes se entrecrucen de un relato a otro, a la de procurar que la visión caleidoscópica sea también complementaria, una dialéctica que haga de 7 días en La Habana un cuadro rico y completo, donde se mezcla exotismo, sensualidad, música y ritmo, costumbrismo, creencias, el apunte de un régimen caduco y las ansias de libertad. De modo que vemos la experiencia foránea del turista ("El Yuma", de Benicio del Toro, que transcurre en lunes), la del cineasta premiado Emir Kusturica, atrapado por la música ("Jam Session, de Pablo Trapero, en martes), la de la nativa Cecilia a la que se le abre la puerta de dejar la isla ("La tentación de Cecilia", con mucho sexo como no podía ser de otra manera con Julio Medem, en miércoles), la surrealista del palestino Elia Suleiman que espera que termine el discurso interminable de Castro para reunirse con él ("Diario de un principiante",de Suleiman, en jueves), la agotadora de un rito pagano ("El ritual", de Gaspar Noé, en viernes), la sencillamente cómica de una doctora que completa su salario haciendo pasteles ("Dulce amargo", del cubano Juan Carlos Tabío, en sábado) y el esfuerzo colectivo de una pequeña comunidad para honrar a una imagen de la Virgen María ("La fuente", de Laurent Cantet, en domingo). Como suele ocurrir en los filmes colectivos, el resultado de 7 días en La Habana es irregular, con historias poco apasionantes como las de Trapero, Medem y Noé, y otras más atinadas, como las de Del Toro, Suleiman, Tabío y Cantet. De todos modos hay que admitir el esfuerzo por dar una imagen de La Habana diferente a la de una promo publicitaria de turismo.
5/10

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