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Lista de cine

Lista de películas distribuidas en DVD por Warner

(1973) | 112 min. | Drama
Palma de Oro en Cannes, el film narra el viaje de una improbable pareja: Max (Gene Hackman), un ex convicto, que va a poner un negocio de lavado de coches; y Lionel (Al Pacino), que quiere conocer a su hijo, nacido cuando estaba en el mar.
6/10
(2005) | 90 min. | Romántico | Comedia Tráiler
Un reparto muy apañado, encabezado por la guapa Diane Lane y el sólido John Cusack –en un papel parecido al que ya bordó en la encantadora Serendipity–, logra que esta simpática historia caiga como un cuento de hadas sobre el espectador de blando corazoncito. Los dos actores encarnan a Sarah y Jake, sendos solteros en busca del amor verdadero, y la casualidad quiere que se conozcan a través de las páginas de anuncios de citas en internet. La cosa tendrá sus obstáculos –errores, malentendidos, otros pretendientes–, pero el amor es siempre el amor, sobre todo en historias de corte clásico como ésta. Destaca por encima de cualquier otro elemento la veterana Stockard Channing, en un papel un poco tarambana, muy “ad hoc” para su perfil.
4/10
(2008) | 109 min. | Aventuras Tráiler
El alemán Roland Emmerich es uno de los reyes del blockbuster, desde que se instaló en Hollywood a principios de los 90. Algo tendrá este director cuando le bendicen, pues lo cierto es que no ha tenido ningún batacazo y alguno de sus trabajosha sidotodo un acontecimiento para las taquillas. Y lo que tiene Emmerich es una habilidad innata para vender lo que rueda, y un sentido del espectáculo que compensa bastante sus defectos narrativos y sus frecuentes momentos surrealistas, estilo presidente de los Estados Unidos al frente de sus tropas en un caza –en su mayor éxito, Independence Day–, o el movimiento de emigración de Estados Unidos a México de El día de mañana. Así debe tomarse 10.000, un cómic de lujo que irritará a quienes se lo tomen demasiado en serio, pero que ofrece momentos muy vistosos, al jugar la baza de los efectos especiales de vanguardia, que ofrecen unos mamuts que parecen de carne y colmillos. El título español resulta confuso, pues no se sabe muy bien si hace referencia a 10.000 guerreros, como en 300, pero a lo bestia. En realidad se refiere al año 10.000 antes de Cristo. Uno se pregunta si la obsesión por el laicismo en la España actual ha provocado que los distribuidores tengan miedo de que aparezca la palabra Cristo en el título, y ése es el auténtico motivo de que rebautizaran así un film que originalmente se llama 10.000 B.C. Tiene muchos puntos en común la película con la mucho más redonda Apocalypto, que debió estrenarse cuando el propio Emmerich y el hasta ahora compositor Harald Kloser, ya tenían cerrado el guión y el proyecto estaba muy avanzado. En ambos filmes, un grupo de indígenas lleva una existencia idílica, dedicados a la caza. Hasta que unos guerreros de una civilización superior asolan su aldea y capturan a varios de los habitantes. En este caso, D’Leh, joven cazador, encabeza una expedición de rescate, pues los captores se han llevado entre otros a su amada Evolet, una joven que presenta un rasgo inédito entre los suyos, pues tiene los ojos azules. La prehistoria de Emmerich, en la que caben hasta pirámides egipcias, es tan fantasiosa que se parece mucho más al mundo mágico de Conan, el bárbaro que a En busca del fuego, que junto al principio de 2001: una odisea del espacio, es hasta la fecha la mejor de las pocas incursiones cinematográficas en los albores de la humanidad. También tiene puntos en común con Stargate, del propio Emmerich, en la que unos hombres prehistóricos convivían con civilizaciones más avanzadas y donde el espectador acababa aceptando cualquier elemento fantasioso. Quizás el error de Emmerich en esta ocasión es que no muestra sus cartas desde el principio, por lo que no acaba de funcionar del todo que de repente aparezcan unas monstruosos aves, unos villanos que usan barcos y son de una era distinta a los protagonistas, e incluso elementos de brujería. Y todo eso a pesar de que sus hombres de las cavernas, de estética rastafari, no resultaban del todo convincentes. El cine se toma muchas licencias en sus películas históricas, a veces sin un mínimo de rigor histórico. Aún así, en cintas como Gladiator, el espectador pone mucho de su parte para suponer que está en la antigua Roma. No ocurre así en este caso, en el que a partir de un punto del metraje deja de ser por completo una cinta prehistórica. Se aprecia un esfuerzo del director –y coguionista– por darle cierto fondo a un relato, que gira en torno al sacrificio en aras del amor, y que acierta al plantearse que los avances técnicos mal utilizados no dan lugar a una civilización mejor necesariamente, sino que eso depende de la finalidad con la que se utilicen. En cualquier caso, que el público sepa que lo que va a ver son secuencias tan apabullantes como la cacería inicial.
4/10
(1957) | 98 min. | Drama Tráiler
12 hombres sin piedad es un extraordinario drama judicial que se apoya fundamentalmente en la interpretación de unos grandes actores, dirigidos eficazmente por Sidney Lumet (Piel de Serpiente, Veredicto final, Network. Un mundo implacable...). La acción se desarrolla durante un juicio, en la sala de deliberaciones del Jurado. Todos los miembros del mismo, menos uno (Henry Fonda), están convencidos de la culpabilidad del reo, un hombre acusado del asesinato de su padre. Fonda debe usar toda clase de argumentos para convencer a los demás jurados de la inocencia del acusado, o al menos para sembrar entre ellos una duda razonable. Lumet da a esta historia de atmósfera teatral (la acción del film se desarrolla en un único lugar) un auténtico ritmo cinematográfico, y lo hace a través de un retrato minucioso de los personajes, unos esmerados diálogos y un uso perfecto de la cámara. La película recibió tres nominaciones al Oscar, entre ellos el de mejor película. Como curiosidad hay señalar que la película sigue siendo exhibida en muchas escuelas y facultades de derecho a los estudiantes de leyes, como ejemplo de la utilización de técnicas de persuasión, razonamiento y convicción.
8/10
(1968) | 139 min. | Ciencia ficción
Los albores de la humanidad. Unos monos. Un extraño monolito. La violencia como primer acto inteligente. Y de aquí saltamos... ¡al año 2001! La imagen de un hueso arrojado al aire y dando vueltas, antecede a la elipsis más amplia abordada nunca en una pantalla de cine. Millones de años han transcurrido hasta la siguiente imagen que vemos, la de la nave espacial que conduce al doctor Floyd a la Luna. El científico debe afrontar una misión muy delicada, pues cierto descubrimiento podría demostrar que no estamos solos en el universo. Kubrick escribió el guión con el novelista de ciencia ficción Arthur C. Clarke, de quien había leído el relato 'The Sentinel', origen del film. La película era audaz, pues ofrecía una explicación del origen de la humanidad con varias lecturas: la evolución, la intervención de una inteligencia superior en los diversos pasos que atraviesa el hombre... Algunos decían que era soporífera, pero lo cierto es que el film, rico y sugerente, no dejó a nadie insensible. Kubrick arrastró riesgos considerables, como el de prescindir de una voz en off que hiciera el relato más digerible para el público poco dispuesto a esforzarse. Las imágenes y la estética del film marcaron de modo decisivo el cine de ciencia ficción. Cualquier película con naves espaciales, como Alien o La guerra de las galaxias, debía mirar necesariamente el film de Kubrick. Los compases de “El Danubio azul” o la impactante música de “Así habló Zaratustra” dejaban mella en el espectador. Como lo hacía HAL, aquella computadora de la serie 9000, que se defendía con uñas y dientes de los astronautas que pretendían desconectarla.
9/10
(1984) | 114 min. | Ciencia ficción
En el año 2010, la Tierra está viviendo un conflicto nuclear que puede acabar por destruirla. El misterio de la nave Discovery del año 2001 está aún por resolver, ya que sigue perdida por el espacio y la computadora HAL en su interior con importante información. Por ello, un equipo de científicos rusos y norteamericanos se lanzan al espacio dirección Jupiter, con el fin de encontrar respuestas relacionadas con el astronauta Bowman, autor de la última retransmisión de la que tienen constancia. Secuela del gran film de ciencia-ficción de Stanley Kubrick 2001: una odisea del espacio. Peter Hyams dirige, escribe y se encarga también de la fotografía, pero realiza un film lleno de tópicos donde inevitablemente se compara con la primera. La gran baza son los actores protagonistas, pues ahí están Roy Scheider, John Lithgow y Helen Mirren. De todas maneras, la cinta se deja ver, es entretenida y cuenta con el genial Richard Edlund que corre a cargo de los efectos especiales y que es responsable de Species, Alien 3 o El retorno del Jedi.
5/10
(2008) | 142 min. | Ciencia ficción | Cómic
En vísperas del tercer milenio, el mundo se ha convertido en un lugar bastante inhóspito. Abundan los atentados y los virus letales, y una secta de alcance global liderada por un tal Amigo cuenta con muchos adeptos que han perdido su personalidad. En este contexto Kenji, un guitarrista de rock fracasado, se reúne con sus antiguos amigos de la infancia en una reunión de su antiguo colegio. Y empiezan a caer en la cuenta de que muchos de los sucesos apocalípticos que se vienen sucediendo fueron anticipados por el Libro de las Revelaciones que formaba parte de sus juegos infantiles. Como allí se hablaba de ellos mismos como los 20th Century Boys, asumirán su responsabilidad de elegidos para salvar al mundo.Primera entrega de la ambiciosa trilogía que adapta el manga de Naoki Urasawa, creado en 1999 y desarrollado a lo largo de casi diez años. Se trata de una entretenida saga apocalíptica con muchos elementos de interés, como las nostalgia de la vida de infancia, y la importancia de descubrir y desempeñar el papel que a cada uno toca en el mundo. El director nipón Yukihiko Tsutsumi se ha empeñado en ser muy fiel al cómic de su compatriota Urusawa, y de hecho afirma haberlo tenido como referencia a modo de storyboard. El film está muy cuidado en su aspecto visual, con una estética expresionista donde abundan los grandes angulares, picados y contrapicados. No faltan los momentos solemnes, que dan un aire épico muy singular a las vicisitudes de los personajes, empeñados en su misión heroica.
6/10
(2009) | 139 min. | Cómic | Ciencia ficción
Segunda entrega de la adaptación del manga de Naoki Urusawa. Después de los terribles hechos de la Nochevieja sangrienta, en la entrada del tercer milenio, los Century Boys que lideraba Kenji parecen ser historia. Amigo se ha hecho dueño y señor de Japón, y es respetado por las autoridades del mundo mundial, desde el presidente de Estados Unidos al secretario general de la Onu, pasando por el Papa. En esta tesitura Kanna, la sobrina de Kenji, trabaja de camarera, pero podría tener que jugar un papel cara a salvar al mundo, al que los virus letales y la destrucción completa siguen amenazando en vísperas de la inauguración de la Expo de 2015. La trama futurista de Urusawa se complica, con la entrada en escena del nuevo libro de profecías, y las dudas sobre la identidad de Amigo. Lo más llamativo son las nuevas referencias apocalípticas que parecen apuntar al Anticristo, con muerte y resurrección de determinado personaje mostrado todo ello de modo solemne e inquietante. Continúa la acción trepidante, el buen acabado visual, y cierta violencia gore, aunque bastante estilizada, sobre en torno al personaje de un travesti. Llama la atención la presencia de la bonita canción “Bob Lennon”, que tendría una presencia decisiva en la siguiente entrega de la saga.
6/10
(2009) | 156 min. | Ciencia ficción | Cómic
Conclusión de la trilogía que adapta el manga de Naoki Urusawa. En el año 2017, la “milagrosa” resurrección de Amigo, y un virus que mató a la tercera parte de la población mundial, han afectado de modo definitivo a todo el planeta. Por si fuera poco, Amigo anuncia nuevas catástrofes para el próximo 20 de agosto, lo que tiene desanimada a la resistencia subterránea al tirano. Una Kanna desesperada llama a la resistencia armada, pero podría haber una forma más pacífica de salvar al mundo... si el supuestamente muerto Kenji todavía viviera y aunara a todos los hombres con su guitarra y una canción. Yukihiko Tsutsumi sabe terminar la saga con escenas espectaculares que implican a un gran robot y a unos platillos volantes, además de los efectos de un virus letal. Pero en esta ocasión lo más interesante es la necesidad de redimirse que tienen todos los personajes, y que podría acabar afectando incluso al villano amigo. De nuevo, como sobre todo en el primer film, se insiste en dibujar la infancia de los personajes, y cómo la crueldad de un niño puede marcar a otro de modo inesperadamente terrible. Además, hay una curiosa reflexión sobre por qué el siglo XX fue tan terrible, y cómo sus efectos de desprecio de la dignidad humana todavía perduran.
6/10
(2010) | 118 min. | Romántico | Drama
Adaptación de la primera novela del italiano Federico Moccia, un fenómeno de ventas, sobre todo entre el público más joven, lo que propició una segunda parte titulada “Tengo ganas de ti”. Dio lugar a una adaptación italiana, Tre metri sopra il cielo (2004), de Luca Lucini. La versión española está protagonizada por el ídolo del público más joven Mario Casas, y la dirige Fernando González Molina, que ya tiene experiencia en trabajar con el actor, pues fue el responsable de Fuga de cerebros, y de episodios de la serie que le dio a conocer, Los hombres de Paco. El argumento tiene puntos en común con Crepúsculo, pero cambiando al vampiro por un chico problemático. Babi, niña pija de buenas maneras, estudiosa y con futuro, prepara su ingreso en la universidad. Al acudir con su novio a una fiesta, se cuela, junto a su grupo de amigos brutotes, Hache, un chico macarra, motero, rudo, con antecedentes judiciales. Hache intenta que ella le haga caso, a pesar de que está acompañada, lo que deriva en que acaba arrojando a Babi a la piscina, golpes brutales al novio y destrozo del coche de su chico. Sin embargo, Babi acaba sintiéndose atraída por el joven inadaptado, con el que volverá a reencontrarse en una carrera ilegal de motos a las que Hache es aficionado. Tres metros sobre el cielo está diseñada con tiralíneas para ser un gran éxito, pues se basa en una novela conocida, el protagonista tiene tirón, y retrata a cierta juventud actual bastante reconocible. Además, cuenta con una buena factura técnica y un reparto solvente, ya que Casas es ideal para el inadaptado protagonista, le acompaña la siempre solvente María Valverde, y ambos están arropados por secundarios lo suficientemente eficaces, como Diego Martín (Pájaros de papel), Nerea Camacho (Camino), Jordi Bosch (Boca a boca), etc. Sin embargo, los personajes son arquetipos de la chica buena, y el chico ‘malote’, y la acción es predecible y sobre todo, poco creíble. El exhibicionismo de la actriz principal resulta cansino, pues resulta difícil llevar la cuenta de las veces que se queda en ropa interior, con excusa o sin ella. Aparte de todo esto, se está vendiendo a los jóvenes un elogio de la vida salvaje demasiado irreal. Una cosa es realizar un retrato simpático del ‘rebelde sin causa’ tipo James Dean, los muchachos protagonistas de Rebeldes, los mods de Quadrophenia, o el típico motero o pandillero, y otra ensalzar la figura de un delincuente como el que interpreta Mario Casas, violento, maltratador y bastante irresponsable. Las consecuencias a las que darían lugar sus acciones en la vida real no se ven en la pantalla, pues se libra ‘milagrosamente’ de un juicio por un acto tremendamente vandálico, con el testimonio de la chica que está enamorada de él, mientras que un acoso mafioso en toda regla a una profesora deriva en una pequeña riña de enamorados y ya está.
4/10
(1944) | 132 min. | Bélico | Drama
Inteligente cine de propaganda, rodado en plena Segunda Guerra Mundial. Basado en el libro de Robert Considine y el oficial del ejército Ted W. Lawson, fue convertido en guión cinematográfico por Dalton Trumbo, después defenestrado en las "listas negras" al ser acusado de comunista. El film se centra en la misión supersecreta del ejército estadounidense, que debe servir como respuesta al cobarde ataque japonés a Pearl Harbor. Durante una temporada los pilotos entrenarán con los Mitchell B-25, para poder lograr despegar en pistas de tan sólo 150 metros. Y es que, en efecto, su misión consistirá despegar de un portaviones cercano a la costa japonesa, para bombardear objetivos militares en Tokio y otras ciudades, todo un golpe al corazón de la moral nipona. Entre los protagonistas destacan Spencer Tracy, como el oficial Doolitle, y Van Johnson, cuyo personaje, el Lawson antes mencionado, llega a sufrir la amputación de una pierna. Rodeada de gran aceptación popular -es magnífico el retrato del enamorado matrimonio Lawson, que esperan un niño, una mirada a cómo afecta la guerra a los civiles-, logró un Oscar a los mejores efectos especiales (A. Arnold Gillespie, Donald Jahraus, Warren Newcombe y Douglas Shearer) y una nominación para la fotografía en blanco y negro de Robert Surtees y Harold Rosson. Y es que en efecto, las escenas de los ataques aéreos y en China son sobresalientes, y se utilizó en parte auténtico material documental.
6/10
(2007) | 117 min. | Cómic | Acción | Aventuras | Bélico
Adaptación del conocido cómic de Frank Miller, que narra el enfrentamiento de los 300 guerreros espartanos del título, comandados por el rey Leónidas, contra las numerosísimas tropas del decadente monarca persa Jerjes, en la Batalla de las Termópilas, acontecida en el 480 a.C. El film ofrece un montón de combates bestiales, con el telón de fondo del amor ardiente de la reina Gorgo, las intrigas palaciegas en Esparta alentadas por un tipo vendido, y la traición de otro personaje feo, feísimo, que se diría un cruce de Gollum y el jorobado Quasimodo. Muy vistosa... Muy, muy violenta... Y muy, muy, muy hueca. Después de tropezar en el cine que intentaba seguir la estela de Gladiator con Troya y Alejandro Magno, Warner, sin saber cómo, ha arrasado en taquilla con esta nueva incursión en el cine épico. Eso sí, escarmentada la productora, había contratado a un director desconocido y un reparto baratito, por si las moscas. No hay mucho que contar sobre el film. Mucho efecto digital y fotografía irreal, que son resultones pero empiezan a cansar; batallas con todo tipo de guerreros crueles y deformes; mucha flecha al estilo 'martirio de San Sebastián' y mucha cabeza decapitada; unos cuantos discursos supuestamente vibrantes; subtrama romántica, a ver si el público femenino entra al trapo... ¡Y hala!, a ver qué pasa. Y el 'qué pasa' es un film donde al heroísmo le falta consistencia, capacidad de conmover: no se sabe muy bien qué ideales son esos que mueven a los espartanos; pero que se ha estrenado en el momento adecuado para hacer diana en la taquilla.
4/10
(2013) | 103 min. | Acción | Bélico Tráiler
Más de lo mismo, pero con una estructura de guión menos sólida que su predecesora 300. El desconocido Noam Murro toma el relevo a Zack Snyder y se aplica a la adaptación de “Xerxes”, novela gráfica de Frank Miller, autor también del cómic que dio pie a un film muy alabado en su día por su imaginería visual, pero que siete años después puede considerarse claramente sobrevalorado. Esta vez Persia busca venganza por la muerte de su rey Darío, y es la generala Artemisia, de origen griego pero integrada en el bando persa, quien persuade a Xerxes de que lo haga, pues su padre agonizante le suplica que no busque pelea con los griegos. Artemisia le asegura que en realidad lo que Darío esperaba es que él se convirtiera en un dios, y desafiara a sus enemigos. Sea como fuere Temístokles se afana en lograr la unidad de Grecia, aunque cada ciudad-estado va a lo suyo, y la reina Gorgo de Esparta no quiere saber nada del tema Así que ahí va el héroe ateniense y unos barcos, en clara inferioridad numérica, dispuesto a desafiar a la cruel Artemisia. Acción, mucha acción, hay en 300: El origen de un imperio. También hay voz en off, mucha y agotadora voz en off. No podemos olvidar los discursos enardecedores, varias veces se repiten, a ver si el espectador vibra con las palabras previas al combate. También, y resulta bastante ridículo, hay un encuentro sexual de Temístokles y Artemisia, supuestos enemigos mortales negociando no se sabe qué, y que terminan en algo que tal vez sea una violación mutua, o tal vez no, pero que en cualquier caso es irremediablemente grotesco. Al final queda el derroche de efectos visuales, las batallas navales, con mucho ordenador, y la abundante sangre, gore suavizado con decapitaciones y otras lindezas. Poco interés tiene el film, y muy limitados son los personajes guaperas de turno, los recién llegados Sullivan Stapleton y Eva Green, o los repetidores Lena Headey y Rodrigo Santoro.
3/10
(1965) | 115 min. | Bélico | Thriller
Pocas semanas antes del día D, el mayor Pike, oficial de inteligencia americana es capturado por miembros del servicio secreto alemán en Portugal. Los agentes de inteligencia alemanes le mandan al Dr. Gerber, un médico alemán que con ayuda de una enfermera intentará sonsacar a Pike dónde va a producirse el inminente desembarco. Gerber y la enfermera harán creer a Pike que lleva en coma cinco años, y que la guerra ha terminado, con el fin de que se confíe y les cuente todo lo que sabe. Un excelente film de George Seaton relativamente desconocido, pero muy eficaz. El director filma con enorme dinamismo, y combina el género de espionaje con el suspense a lo Hitchcock. El punto de partida es lo suficientemente impactante y el cineasta mantiene la tensión hasta el final. Se lucen especialmente Rob Taylor (el doctor Gerber) y Eva Marie Saint (la enfermera), aunque James Garner resulta convincente como Pike.
7/10
(1964) | 138 min. | Comedia | Drama
El musical y los gángsters sirven para revisitar el personaje de Robin Hood con una banda que roba a los ricos y ayuda a los pobres. Repite el divertido y compenetrado trío Sinatra-Martin-Davis que hizo diabluras en La cuadrilla de los 11.
5/10
(1963) | 110 min. | Western | Comedia
Zack (Frank Sinatra) controla todos los negocios de una pequeña ciudad texana. Su monopolio pasa un momento de crisis cuando Joe (Dean Martin) roba 100.000 dólares de su banco. La fechoría de Joe no se queda ahí, ya que vuelve a ingresar el dinero en el mismo banco en una cuenta a su nombre, pues quiere hacer la competencia al todopoderoso Zack. Ligerita y apañada comedia del oeste, llena de acción y picardías, con dos de los más renombrados miembros de "Rat Pack".
5/10
(2013) | 128 min. | Deportivo | Biográfico | Drama
Recién terminada la Segunda Guerra Mundial, Jackie Robinson es un afroamericano que ha combatido con valor, y cuyas habilidades para el béisbol ha podido mostrar únicamente, y no sin dificultades, en la universidad, pues la liga profesional está dominada en exclusiva por los blancos. Hasta que Branch Rickey, en un audaz movimiento que despierta una encendida animadversión racista en determinados sectores de la opinión pública, requiere sus servicios para los Dodgers de Brooklyn. Robinson, que se hará famoso por llevar en su camiseta el número 42, hará historia como jugador, no sólo por sus asombrosas aptitudes, sino por ser el primero de muchos deportistas negros que van a descollar en el béisbol, y ello aguantando mil y una provocaciones. El guionista y director Brian Helgeland entrega una estupenda muestra del subgénero del drama deportivo, a partir de una historia real muy conocida en Estados Unidos, que aúna los aspectos del terreno de juego, servidos en emocionantes escena de los partidos, con la cuestión racial. En el valioso contenido antropológico de la trama, el film tiene más de un punto en común con The Blindside (Un sueño posible), que transcurre en el mundo del fútbol americano. Quien ha firmado libretos de corte heroico como los de Destino de caballero y Robin Hood, sabe insuflar aire épico a la gesta de Jackie Robinson, que también lo es del dueño de los Dodgers, Branch Rickey. A la hora de sobreponerse a las dificultades brilla la fe metodista compartida por ambos hombres, el apoyo de su esposa Rachel en el caso de Jackie, y la puesta en ejercicio de una serie de virtudes muy necesarias como son la paciencia y la no-respuesta a la provocación. En el aspecto actoral, a una pléyade de secundarios poco conocidos que funcionan a la perfección, y al protagonista Chadwick Boseman, hay que sumar el buen trabajo de Harrison Ford, en la mejor interpretación que ha brindado en años de penosa sequía, con papeles indignos de su carisma.
6/10
(2007) | 91 min. | Drama
Judith Colell fue una de las autoras del film colectivo El dominio de los sentidos, que aglutinaba cinco trabajos de prometedoras cineastas, como María Ripoll. En 2000 debutó en solitario en el largometraje con la desconocida Nosotras. En su segundo largo, Colell se perfila como una autora a tener en cuenta, pues ha rodado un interesante drama social compuesto por tres historias diferentes que confluyen en un punto y tienen que ver con perros, aunque es un film muy distinto a Amores perros. Los protagonistas son tres personas que coinciden en una parada de autobús. Justo al lado, un automovilista deja a su perro atado y le abandona. Recoge al animal Celso, un humilde guardia de seguridad que se lo lleva a su hijo pequeño, al que le da una gran alegría, justo antes de que su esposa embarazada le dé una noticia inesperada, pues le acaban de confirmar que espera gemelos. A Celso le entra auténtico vértigo, por sus graves problemas económicos y la falta de entereza para poner en marcha alguna solución. Otro de los personajes es Mila, una profesora de Lengua y Literatura asustada ante la perspectiva de regresar al instituto, un año después de ser agredida por un alumno violento. Mila tiene como vecina a una anciana solitaria, que acoge perros abandonados, a la que los demás inquilinos del inmueble toman por loca. Por último, Valeria es una estudiante de violoncelo, que mantiene una relación con su profesor, un hombre que le dobla la edad y que tiene pavor de contarle la verdad sobre su vida. Paradójicamente, la madre de Valeria ha sido abandonada por su marido, que también se ha ido con una chica más joven. Los actores sacan todo el partido a unos personajes bien trazados, lo que da lugar a varias secuencias de intensidad dramática. Se luce especialmente Alex Brendemühl, con el personaje que más evoluciona, y sin duda, el más interesante, con momentos de primera, como el de la cabina telefónica, y el desenlace de su historia. Como siempre, Mercedes Sampietro ofrece una lección de arte dramático, y también dan la talla a pesar de la brevedad de sus intervenciones Silvia Munt y Joaquim De Almeida. El arranque es una buena metáfora de lo que les sucede a los protagonistas, que llegan a tocar fondo, quedándose tan solos como el citado perro abandonado. Es la consecuencia más importante de su propia cobardía, pues la directora se centra sobre todo en mostrar a individuos incapaces de tomar las riendas de su propia vida, que tienen difícil superar sus problemas de incomunicación, de aceptación del paso del tiempo y de desamor.
6/10
(2015) | 95 min. | Comedia | Drama Tráiler
Daniel Guzmán, actor de series como Aquí no hay quien viva y largometrajes como Mía Sarah, ganó como director un Goya en 2003, al mejor corto, por Sueños. Debuta en la realización de un largometraje con A cambio de nada, donde también ha escrito el guión, que incluye algunos elementos autobiográficos. Darío, adolescente de un humilde barrio madrileño, no logra encajar demasiado bien la dura separación de sus padres, por lo que se está echando a perder. No sólo saca cada vez peores calificaciones, sino que empuja a su inseparable amigo y vecino Luismi por el mal camino, pues ambos roban artículos en grandes almacenes, y piezas de moto que venden al propietario de un taller de reparaciones sin muchos escrúpulos. No le faltan buenas intenciones a Guzmán, que habla de los terribles efectos de la desestructuración familiar, y de la tensa situación que se produce cuando los hijos quedan atrapados en medio de dos progenitores que se guardan rencor. Su film tiene también interés social, al hablar de chicos desfavorecidos, en un tono que trae a la mente títulos como Deprisa, deprisa, Barrio, El Bola, y en algunas secuencias los exitosos filmes del cine quinqui de los 80, como Perros callejeros, con sus delincuentes juveniles. Ha captado muy bien determinados ambientes, que Guzmán parece conocer a fondo, y personajes representativos a los que sabe encontrar aspectos positivos sin ocultar sus miserias. Le ayudan los espontáneos jóvenes Miguel Herrán y Antonio Bachiller, cuyos personajes parecen bastante naturales, sacados de la calle. Igual ocurre con Antonia Guzmán, la nonagenaria abuela del cineasta, que en un personaje que debe ser muy similar a sí misma transmite gran serenidad y resulta entrañable. Les arropan los actores de primera fila Luis Tosar, Felipe Vélez y María Miguel, con su fuerza habitual, pero a los que posiblemente por respeto, Guzmán no se ha atrevido a contener. También peca de defectos de principiante, alargándose demasiado en ocasiones, o con reiteraciones que dan al traste con algún hallazgo, por ejemplo la inexplicable pasión del dueño del taller por las canciones de Julio Iglesias, que al principio resulta hilarante, pero acaba agotando. Su principal defecto reside en que le falta sutilidad a la puesta en escena, y también cuando en la secuencia del juicio se empeña en reiterar el mensaje del film, por si alguien no lo ha captado.
5/10
(2001) Serie TV | 780 min. | Drama
Tras morir su padre, el mayor de los Fisher vuelve al hogar y se incorpora a la empresa fúnebre familiar. En la misma onda crítica y nihilista, el guionista de American Beauty, Alan Ball, creó un ade las series más celebradas de los últimos años.
5/10

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