IMG-LOGO

Lista de cine

Las mejores películas sobre las vacaciones y el veraneo

¿A quién no le gusta irse de vacaciones? Aunque no siempre es posible, el cine nos las recuerda a través de numerosas películas que han tratado el tema. La lista incluye grandes clásicos, de los años 40 y 50, y títulos más recientes. Algunas veces se aborda este asunto desde el punto de vista de la comedia y otras desde el drama, pero también hay musicales y hasta películas de terror.

No hemos ordenado la lista de mayor a menor en función de su calidad. El orden es meramente aleatorio. Si crees que algún título se ha tomado un asueto no permitido de ausentarse de la lista, háznoslo saber escribiendo a decine21@decine21.com

Las mejores películas sobre las vacaciones y el veraneo
(2019) | 82 min. | Comedia | Drama Tráiler
Veraneo en la costa con la familia. Sam, preadolescente, pasa una semana de asueto con sus padres y su hermano mayor. Este tiene un accidente en la playa, lo que propicia que Sam conozca a Tess, una despierta lugareña de su edad, que vive con su madre soltera. Enseguida se hacen amigos y pasan ratos juntos, en que ella le enreda para que reciban a una pareja, que supuestamente ha ganado en un sorteo una semana de vacaciones en una casa propiedad de la madre de Tess. En realidad se trata de una artimaña para conocer al hombre que podría ser su padre. Entretanto Sam está haciendo un experimento, consistente en pasar algunas horas del día solo, un entrenamiento para el que considera será su destino futuro, pues, ley de vida, se supone que sus padres y su hermano morirán antes que él. Interesante película holandesa sobre el despertar de los niños a la vida adulta, acontecimiento que puede ocurrir durante el período veraniego, propicio a la aventura y la novedad en su plácida languidez. Adapta una novela de Anna Woltz, al parecer muy popular en su país de origen. Se trata del debut en la dirección de largos de Steven Wouterlood, con experiencia televisiva, que maneja un guion de Laura van Dijk. Ofrece un interesante contraste entre la compacta familia de Sam, y la desestructurada de Tess, lo que lleva a la reflexión personal al primero, desde cuyo punto de vista se nos ofrece la historia. En efecto, Sam aprende a apreciar la suerte que tiene de poder conocer y querer a su padre, frente a la carencia de su nueva amiga. El film aborda además temas interesantes como el de la tentación de la soledad y el individualismo, el creer que uno debe aprender a valerse por sí mismo sin contar con los demás, cuando precisamente la convivencia con otros hace la propia existencia más rica y satisfactoria. A tal efecto resulta muy efectiva la escena en que Sam queda atrapado en un banco de arena, en un instante todas sus elucubraciones se desvanecen al cobrar conciencia de que no lo controlamos todo, y de que podemos morir en cualquier instante. Permite además la inclusión de un personaje que invita a valorar a las personas de todas la edades, también a los ancianos que algún pragmático podría considerar ya "amortizados". La narración es simpática, y sabe airear los pasajes dramáticos con apuntes de humor. Lo hace bien todo el reparto, niños y adultos desconocidos.
6/10
(2019) | 94 min. | Comedia Tráiler
El podólogo Philippe se ha enamorado de Carole, divorciada con dos hijos, Manon y Julien. Para ganarse al segundo, le promete que si aprueba el bachillerato llevará a todo el clan de vacaciones a cualquier destino que elija. Tras aprobar, el chico se decanta por Ibiza, pues meses atrás se trasladó allí la chica por la que se siente atraído, así que confía en encontrarla. Christian Clavier ha demostrado su talento para la comedia, sobre todo en la divertida Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?, realmente hilarante. Esta vez contaba a su favor con que le da la réplica Mathilde Seigner, una excelente actriz, más versátil que él, pues fue La chica de París, o la principal actriz de Harry, un amigo que os quiere, aunque también tiene en su filmografía disparatados subproductos concebidos para la risa como Camping y su secuela. El dúo se esfuerza a la hora de levantar un guión que tras el planteamiento inicial se centra en tópicos sobre la isla balear, y sus excesivas fiestas, donde se consumen todo tipo de drogas. Retrata el contraste generacional entre los veteranos y los jóvenes, lo que da lugar a escenas que hacen esbozar una sonrisa. Dirige con un estilo academicista Arnaud Lemort, cuyos dos trabajos anteriores, L'amour, c'est mieux à deux y Dépression et des potes, no habían tenido demasiada repercusión. Por desgracia, la mayor parte del metraje se limita a presentar a secundarios que no aportan demasiado. En ocasiones recurre al humor grosero o escatológico o a chistecitos fáciles, pero se trata de un film sin demasiadas pretensiones.
4/10
(2004) | 123 min. | Tragicomedia
Miles no levanta cabeza desde su reciente divorcio. Deprimido por sus desgraciadas cuitas amorosas, no ayuda demasiado el hecho de que las editoriales le estén dando largas a la hora de colocar su última novela. Para colmo de males, se ha comprometido con su amigo del alma Jack, actor de medio pelo, en una excursión enológica de varios días, planteada como despedida de soltero. Lo cierto es que, a pesar de su amor por los vinos, no le apetece nada el plan, sobre todo cuando constata que Jack pretende echar una cana al aire, acostándose con toda mujer que se le ponga a tiro. Pero allá van, a la aventura. Miles conocerá a Maya, camarera y experta en caldos, que le hace tilín. Y Jack se lía y da esperanzas a la experta en vinos Stephanie, sin dar señales en ningún momento de que es un hombre comprometido. Alexander Payne es un cineasta que combina sus dotes para la comedia con su deprimente visión de la vida. Dio buena prueba de ello al narrar las andanzas del jubilado Jack Nicholson en A propósito de Schmidt, o las de la candidata a delegada Reese Whiterspoon en Election. Aquí toma una novela tragicómica de Rex Pickett como base del film, y la adaptación, hecha con Jim Taylor, le ha valido su primer Oscar. Payne dibuja con mimo a sus personajes, sabe transformar en conmovedor su innegable patetismo. El humor y cascabeleo sempiternos de Jack son huecos y lo sabemos. Reímos con sus gansadas, pero la risa se congela en parte, sabemos que va camino del fracaso si no reacciona pronto. En cuanto a Miles, uno podría creerle una persona más entera, pero rebosa fragilidad, es inseguro, le cuesta vivir con lo que hay, pasar página. Los dos actores protagonistas, Thomas Haden Church y sobre todo Paul Giamatti, están sublimes. Mientras que sus ‘compañeras de fatigas’, Sandra Oh, pero más aún Virginia Madsen, rayan en sus composiciones a gran altura.
7/10
(2005) | 98 min. | Comedia
Secuela de Doce en casa, la película más taquillera hasta el momento del cómico Steve Martin, que repite como Tom Baker, padre de familia que siente nostalgia de la época en que todos sus hijos vivían en casa. Ahora, Nora, la mayor, se ha casado y está a punto de tener un hijo, mientras que otra anda planeando mudarse. Pero antes, Tom quiere reunirlos a todos, en unas últimas vacaciones juntos, desplazándose a la orilla del lago Winnetka, en Wisconsin, el lugar donde tradicionalmente viajaban todos los veranos. Allí pasan buenos momentos hasta que Tom descubre que Jimmy Murtaugh, su viejo rival, que también es padre de familia numerosa, está pasando unos días en la zona con los suyos. Tanto Tom como Jimmy convencen a sus respectivos hijos para presentarse a un campeonato compuesto de variopintas pruebas. A pesar del odio que existe entre los dos clanes, Sara, una de las hijas menores de Tom, está enamorada de Eliot, uno de los hijos de Jimmy. La nueva entrega de la saga aporta pocas novedades a su predecesora, y algunos golpes de humor resultan algo simples. Pero cuenta con la demostrada solvencia para la comedia de Martin, acompañado por Eugene Levy, un humorista menos conocido, que interpretaba al padre de uno de los chicos de American Pie, y que demuestra ser un estupendo contrapunto para Martin. Nuevamente se entresaca un simpático alegato en defensa de las familias numerosas y un elogio del amor verdadero por encima de viejos odios y rencores. Además, cuenta con una buena realización del artesano Adam Shankman, responsable de Planes de boda y Un paseo para recordar. Repite todo el reparto, a excepción de Ashton Kutcher.
5/10
(2003) | 79 min. | Terror
Daniel y Susan, un joven matrimonio que no parece estar atravesando una buena racha. Ambos toman un avión con rumbo a una isla indeterminada del Caribe, donde pasarán una jornada de submarinismo. Pero en el barco no cuentan bien cuánta gente se ha sumergido, y sus responsables zarpan dejándoles en medio del océano. Desesperados, y rodeados de tiburones, intentarán sobrevivir el máximo tiempo posible, en espera de que se den cuenta del error y acudan al rescate, antes de que sucumban a la fatiga, el hambre y el frío. Aunque el presupuesto con que contaba era mínimo, el debutante Chris Kentis logra transmitir una gran tensión, y consigue que el espectador sienta el miedo de los protagonistas, en esta sencilla película que se podría equiparar a El proyecto de la bruja de Blair, en versión acuática. Al igual que aquella está rodada con cámara digital en condiciones “amateur”, sin efectos digitales ni especialistas, lo que no impidió una buena acogida en su proyección en el pasado Festival de Sundance, donde se llevó el Premio del Público. El argumento exprime el viejo tema del hombre frente a la inmensidad de la naturaleza, y describe los cambios psicológicos de personas en una situación extrema.
6/10
(2003) | 96 min. | Drama
Leonor, una profesora universitaria portuguesa, hace un crucero por el Mediterráneo con su hijita María Joana. La idea es reunirse con el esposo y padre, que es piloto de una línea aérea, en Bombay. El viaje es el cumplimiento de un sueño dorado de Leonor, y al hilo de los puertos en los que recalan, ella ofrece a la niña un precioso relato histórico-cultural de las raíces grecolatinas y judeocristianas de Europa. Imprescindible película del director luso Manoel de Oliveira, que con 95 años sigue en la brecha del mundo del cine. Su film es una delicia, un canto al entendimiento entre distintas civilizaciones (la ‘mesa de Babel’, donde el capitán y sus invitadas hablan en múltiples lenguas) y a una enseñanza integral (las ‘clases’ de la madre a su hija). Debería ser obligatorio su visionado a todos los que andan construyendo la Unión Europea, sobre todo para los tibios que en la redacción de la constitución, parecen cerrar los ojos al legado de nuestros antepasados. Estupendo el reparto, y sorprendente el desenlace, que no dejará a nadie indiferente.
7/10
(1949) | 98 min. | Musical
Tres marineros pasan el día en Nueva York. En tan poco tiempo cantarán, bailarán y por supuesto, se enamorarán de tres chicas tan simpáticas como ellos. Gene Kelly y Stanley Donen crean inolvidables coreografías rodadas en auténticas localizaciones neoyorquinas, con una alegre partitura. Les acompañan Frank Sinatra, Betty Garrett y Ann Miller. Inolvidables canciones e increíbles actuaciones en los números musicales salpican esta magnífica película cuya vitalidad y optimismo termina por contagiar al espectador que, a pesar de los años transcurridos, no ha perdido un ápice de frescura. Un día en Nueva York obtuvo un Oscar en la categoría de mejor Adaptación musical. Se trata de uno de los primeros musicales cuyos exteriores se rodaron en las calles y no en los Estudios
6/10
(2003) | 113 min. | Comedia
Joven americana deprimida tras su divorcio. Su mejor amiga le hace un regalo especial: una estancia de unos días en la bella Toscana, en Italia. Tanto le gusta la cosa (la luz, el paisaje, la gente sencilla…), que toma una decisión a primera vista descabellada: comprarse una casa medio en ruinas y restaurarla. La directora Audrey Wells explora un terreno muy caro a los escritores americanos, y a veces algo manoseado: el de la gente de su país que se reeencuentra en la vieja Europa. La protagonista, encarnada por la estupenda Diane Lane, descubre de nuevo el amor, y valora más las cosas que se dan por supuestas. Especialmente le emociona ver todos los días a un ancianito que se detiene ante una imagen de la Virgen en un camino, evocando sin duda amores entrañables.
4/10
(1988) | 121 min. | Drama
Un matrimonio, en crisis tras morir su hijo. Él, escritor de guías, anda bastante desorientado. Pero una peculiar mujer le hará pisar tierra. Lawrence Kasdan repite con la pareja William Hurt-Kathleen Turner, protagonistas de Fuego en el cuerpo. La guapa Geena Davis ganó el Oscar a la mejor actriz de reparto.
6/10
(2002) | 125 min. | Comedia
Warren Schmidt. Acaba de jubilarse de un importante puesto ejecutivo en su empresa. ¿Qué puede hacer ahora? Si se le ocurre dejarse caer por su antiguo trabajo, el jovenzuelo sustituto de turno le mirará con una cara cuyo significado bascula entre “qué pesado, ¿qué querrá éste ahora?” y “este viejito me viene ahora, ¡a mí!, a dar lecciones, ¿qué se habrá creído?”. Su esposa viene con ideas “geniales” como la comprar una caravana y recorrer a lo largo y a lo ancho los Estados Unidos. A punto de hacer ese viaje, la mujer muere: entonces Schmidt se entera de que tenía una aventura con su mejor amigo. Tal revelación le hace caer en un terrible abandono: su vida carece de alicientes, los afectos que creía auténticos le han fallado. Por si fuera poco, su hija está a punto de casarse con quien considera un perfecto imbécil. Así las cosas, el único lazo que le permite estar conectado al mundo es Ndugu Umbo, un niño africano al que ha apadrinado. Si uno lee el párrafo anterior, la conclusión que saca es que el film que nos ocupa es una auténtica tragedia. Y sin duda que en parte lo es. No obstante lo que nos entrega Alexander Payne, director de la interesante y también despiadada Election (1999), es una comedia llena de humor negro, una sátira tremenda sobre lo que puede ser una vida desprovista de significado. Ante tal situación, Payne nos pone en la tesitura de reír, por no llorar. Vemos a un hombre patético (genial Jack Nicholson, que evita caer en el histrionismo), que ha “visto” discurrir su existencia, pero que no la ha “mirado”, no la ha “vivido”, en el sentido más radical de la palabra. Sobre esto el director y coguionista –usando como hilo conductor las cartas que Schmidt escribe a su ahijado– nos regala situaciones muy divertidas, a la vez que nos hace reflexionar sobre la necesidad de contar con asideros capaces de dar sentido a la vida.
6/10
(1953) | 113 min. | Romántico | Comedia
Deliciosa película dirigida por William Wyler, quintaesencia del cine romántico. La historia viene a ser una Cenicienta al revés. La princesa Ana se halla de viaje por diversos países europeos. Su último destino es Roma, donde debe atender sus deberes principescos. Lo que supone atarse a un rígido protocolo. Pero una noche, alojada en su palacio, oye la música, ve a la gente sencilla divertirse, y toma una audaz decisión: salir a la calle, convertirse en una persona normal. Su encuentro con Joe Bradley, periodista, le permite pasar un día de ensueño: tomar “gelatti”, pasear por la ciudad eterna en Vespa, acudir a una verbena… Lo que la princesa no sospecha es que Joe, en complicidad con el fotógrafo Irving, está preparando un reportaje sobre tan particular jornada de la princesa. Desde Una chica angelical, Wyler no había abordado otra comedia romántica. El guión lo firman Ian McLellan Hunter y John Dighton, pero en la historia intervino también Dalton Trumbo, entonces en la lista negra de la tristemente célebre “caza de brujas” (su crédito por el film sólo lo recibió años más tarde). El film es una delicia, con escenas memorables. La más significativa es la de la visita a “la boca de la verdad”: Joe explica a Ana, que si uno mete la mano dentro y dice una mentira, la boca se la traga. Gregory Peck en esta escena hizo algo que Audrey Hepburn no sabía que iba a hacer: al retirar la mano de la boca, se la recogió en la manga, con lo que parecía que, ciertamente, el maleficio se había cumplido. El rostro de sorpresa de Hepburn es auténtico, y el momento, verdaderamente mágico, quedó recogido para siempre en el celuloide. Otro momento importante es el encuentro con la prensa; a título anecdótico, señalar que aparecen dos periodistas españoles, corresponsales en Roma de "ABC" y "La vanguardia". Aunque Hepburn había actuado en algún film como Oro en barras. Gregory Peck le dio perfecta réplica, en un papel que habían rechazado otros actores como Cary Grant, sabedores de que la protagonista era la reina de la función. A Peck no le importó el riesgo de ser eclipsado. El tercero en discordia es un actor a quien se vio siempre en papeles secundarios, Eddie Albert, que compone al entrañable fotógrafo.
7/10
(2000) | 100 min. | Drama
Marie y Jean. Un matrimonio maduro, 25 años casados de aparente felicidad. No tienen hijos. Están de vacaciones. Temporada baja, playa desierta. El marido se va a tomar un baño. Y desaparece. ¿Se ha ahogado? ¿Se ha quitado la vida? Críptica película de François Ozon. Con secuencias oníricas poco claras, el director y guionista nos embarga del sentido de pérdida de una mujer, estupenda Charlotte Rampling.
4/10
(1962) | 99 min. | Drama | Thriller
Andrew se dispone a pasar un fin de semana en un barco con su esposa. Por el camino recogen a un joven que hace autoestop. Debut en el largometraje del controvertido Roman Polanski, rodado en su Polonia natal. El cineasta creó un modélico thriller con sólo tres personajes.
7/10
(1976) | 100 min. | Terror
Los que se enfrentan a Freddy Krueger al menos saben que tienen que huir de él nada más verle la cara. Por el contrario, en esta ocasión, la amenaza se oculta con el rostro de unos niños aparentemente encantadores. Son los habitantes de una isla mediterránea, donde tiene la desgracia de recaer un matrimonio británico. Uno de los clásicos por excelencia del terror hispano, dirigido por Narciso Ibáñez Serrador, autor de La residencia y el célebre concurso televisivo "1, 2, 3".
6/10
(1955) | 97 min. | Thriller
John Robie (Cary Grant), llamado "el gato", es un americano que vive con un gran estilo en la Riviera francesa. En el pasado fue un famoso ladrón de joyas, y por eso, cuando empizan a repetirse robos con su "estilo" la policía cree que "el gato" ha vuelto a su antiguo oficio. Robie tendrá así que intentar encontrar al culpable si no quiere acabar él mismo en la cárcel. Y para ello entra en contacto con las posibles próximas víctimas, entre ellas Jessie Stevens (Jessie Royce Landis), quien está acompañada por su bellísima hija Francie (Grace Kelly). La acción transcurre entre lujosos casinos y ambientes espectaculares. Una de las películas consideradas menores del genio Alfred Hitchcock, oscurecida por la brillantez de La ventana indiscreta (1954) o Crimen perfecto (1954) rodadas en el mismo período. Con Atrapa a un ladrón, Hitchcock se decanta más hacia la comedia romántica, dejando en un segundo plano la intriga. Cuenta con el atractivo de un excelente dueto de intérpretes. Cary Grant era el actor favorito de Hitchcock, y ya trabajaron juntos en Sospecha (1941) o Encadenados (1946). Toda la película desprende un glamour delicioso, pero la escena del beso en el umbral de la puerta es sencillamente irresistible.
8/10
(1989) | 96 min. | Thriller
John Ingram (Sam Neill) y su esposa, interpretada por Nicole Kidman, disfrutan de un crucero en el que tratan de olvidar la muerte de su hijo, debida a un trágico accidente. Sus vacaciones están resultando a la perfección, hasta que un extraño tipo se acerca en un bote. Les dice que todos sus compañeros han muerto en su goleta, intoxicados por la comida. John se muestra escéptico al principio, y se acerca en el bote a la goleta, pero la tensión aumenta cuando su barco, en el que está su mujer, navega en rumbo contrario. Emocionante thriller en el que el suspense va en aumento según avanza la película. La atmósfera en alta mar es agobiante. La magnífica interpretación de Nicole Kidman, que le lanzó al estrellato, agudiza el drama en el que se convierte la vida de un matrimonio que sólo quiere escapar de las injusticias de la vida. De una forma original, cuenta cómo las cosas se complican de la forma más extraña cuando todo parece en calma.
6/10
(1991) | 114 min. | Western | Comedia
Tres amigos, destacados profesionales en la ciudad de Nueva York están atravesando la llamada crisis de los cuarenta, por lo que deciden pasar unos días en el salvaje oeste aprendiento el duro oficio de vaquero. Allí piensan, que el contacto con la naturaleza, la vida sana, el ejercicio y la salida de la rutina diaria les permitira encontrarse con ellos mismos. A ellos se unen dos dentistas y dos hermanos magnates en la industria de los helados. Todos ellos deberán aprender a montar a caballo, usar el lazo, encender fuegos, bajo las órdenes de un brusco capataz. Divertida comedia protagonizada por Billy Crystal, Daniel Stern y Bruno Kirby, en la que a través de bromas y situaciones verdaderamente divertidas los personajes se plantean preguntas y respuestas acerca de sus vidas, relaciones de pareja, familiares y profesionales. Jack Palance obtuvo el Oscar en la categoría de mejor actor secundario al dar vida al duro capataz. El film está dirigido por el eficiente Ron Underwood.
4/10
(1986) | 87 min. | Aventuras
Adaptación de un relato de Stephen King, en que un escritor recuerda su adolescencia, y en especial el verano en que, con su pandilla, descubrieron un cadáver en el bosque. Este extraño suceso tiene lugar en un pequeño pueblo de Oregón, Estados Unidos. Y sirve para dibujar la personalidad de cuatro valientes amigos: Gordie (Wil Wheaton), Chris (River Phoenix), Teddy (Corey Feldman) y Vern (Jerry O'Connell). Entre ellos ocurren las típicas disputas para decidir quién dirige la pandilla. Los cuatro tienen caracteres muy distintos. Geordie es tierno y bonachón, Chris es atrevido y algo tosco, Teddy es bastante peculiar, y Vern es el más prudente. Juntos corren un montón de aventuras y aprenderán a llevarse bien. Una entretenida película de aventuras, bañada de nostalgia, que hace un certero retrato del difícil paso de la niñez a la adolescencia. La película ha llegado a convertirse en un clásico, tan inolvidable como el tema musical del que toma título el film, "Stand By Me", interpretado por Ben E. King.
6/10
(1996) | 89 min. | Comedia | Drama
Un joven llega a Dinard para pasar unas vacaciones. Allí se enamora de una mujer al tiempo que da largos paseos con una amiga a la que le confía sus secretos más íntimos. Sin embargo, poco después se siente atraído por otra mujer a la que invita a realizar un viaje en el que iba a ir acompañado por alguna de las otras dos. Penúltima de las entregas de "Los cuentos de las cuatro estaciones", inmediatamente posterior a Cuento de invierno. El veterano cineasta francés Eric Rohmer demuestra que, a pesar de su veteranía, es uno de los realizadores que mejor retrata el mundo de los jóvenes. El film es claro ejemplo del modo de rodar del maestro francés, extremadamente natural y desprovisto de artificios. Del reparto destaca la luminosa Amanda Langlet, a quien vimos en Pauline en la playa.
6/10
(1990) | 138 min. | Drama
Poco después de acabada la Segunda Guerra Mundial, un matrimonio neoyorquino de artistas -ella, Kit, es escritora, Port es músico–, hartos de una vida rutinaria, emprende un viaje por el Norte de África, donde les acompaña Tunner, enamorado de ella. Aunque quisieran encontrar una razón para continuar su vida en común, prueban otras cosas, él se acuesta con una nativa, ella acaba en el catre con Port tras muchas botellas de champán: pero ninguno de los dos encuentra un alivio. Ambiciosa adaptación de la novela de Paul Bowles a cargo del maestro Bernardo Bertolucci, que muestra su enorme veteranía en cada uno de los planos, llegando a una perfección técnica inimitable. La fotografía de Vittorio Storaro, de bellísimos tonos rojizos, y la composición de los planos deslumbra en muchos momentos, con las tormentas de arena, las dunas, o los oscuros túneles laberínticos de una de las poblaciones donde recalan. También juega su papel la música, que combina temas saharianos con la compuesta por el japonés Ryuichi Sakamoto. La narración se ciñe al esquema de personas vitalmente aburridas, a las que el exotismo de un país diferente, hace revivir momentáneamente, e incluso descubrir que las oportunidades que asoman en la existencia y que hacen que merezca la pena seguir adelante, surgen con cuentagotas y hay que aprovecharlas, algo que Kit y Port descubren demasiado tarde. De todos modos el discurso es ambiguo, con exagerada insistencia en lo sensual y carnal, y hay una recreación en la languidez de una burguesía que busca emociones e ignora que el amor es darse y supone sacrificio. Debra Winger y John Malkovich se revelan como actores muy adecuados para dar vida al matrimonio en crisis. Campbell Scott es el tercero en discordia, el joven capaz de despertar quizá nuevas ilusiones en Kit. Además hay un par de personajes secundarios que son una especie de triste contrapunto cómico, madre e hijo, encarnados por Jill Bennett y Timothy Spall. E incluso tiene presencia el propio autor de la novela, Bowles, como narrador, aunque su breve intervención, aunque sólo sea para reconocer su aportación, resulta algo artificiosa.
6/10