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Lista de cine

Las mejores películas de viajes por el tiempo y paradojas temporales

¿Quién no ha soñado alguna vez con darse un paseo por la época de los romanos o jugar al ajedrez con Napoleón Bonaparte? Mientras los móviles no incorporen la función de dar saltos a través de la Historia –por ahora, al menos los modelos más económicos, no lo permiten–, siempre queda la opción de soñar gracias al cine. 

Recopilamos las mejores 50 películas de viajes por el tiempo y paradojas temporales. Si pensáis que nos hemos olvidado de algún título, retrocederemos hasta el momento en el que publicamos esta lista y lo pondremos.

Las mejores películas de viajes por el tiempo y paradojas temporales
(2020) | 150 min. | Thriller | Drama Tráiler
Nuevo laberinto serpenteante escrito y dirigido por Christopher Nolan, producido por su esposa Emma. Sin el concurso de su hermano Jonathan en el guion. Visualmente deslumbrante, con la buena mano de Hoyte Van Hoytema. Apabullante en su adrenalítico ritmo, que no deja un minuto de respiro. Y mareante, la música de Ludwig Göransson cumple con su cometido, pero no tiene la belleza de la de Hans Zimmer. Intentas entender la trama. Te esfuerzas en comprender la propuesta nolaniana. Y no puedes. Quizá lo consigas en un segundo, tercer, cuarto visionado. Tal vez esta sea la forma de salvar el verano del Covid-19 en los cines. Entregar una película hipnótica y que el espectador se sienta desafiado a entenderla, de modo que vuelva a la sala una segunda, tercera, cuarta vez. Como si tuviera entre las manos un cubo de Rubik, y no se sintiera tranquilo hasta que logre resolverlo con sus manos. Incluso puede que a pesar de todo no entienda nada, pero hará mecánicamente los 40, 50 movimientos necesarios para dar con la solución. No es fácil hablar de Tenet. Título que es un palíndromo, se lee igual del derecho que del revés, y que está integrado en uno mayor, 'Sator arepo tenet opera rotas', frase latina que significa 'El sembrador Arepo mantiene las ruedas con destreza', y en efecto, uno de los juegos de la película, además de aplicar su concepto, es jugar con las palabras de esa frase, por ejemplo el personaje de Kenneth Branagh se llama Sator, o sea, es el sembrador. Pero en fin, es de suponer que esto no es importante, o sí, o quizá lo que es importante en la película es poco, y la mayor parte de lo que vemos carece de importancia. O sea, es un espectáculo circense asombroso, que se disfruta en pantalla grande, donde debería verse el cine, nos dice Nolan. El emperador quizá esté desnudo, y cueste reconocerlo, aunque cabe la otra posición, exclamar simplemente, qué cuerpazo, madre mía. Puede que el Goya de la película sea una falsificación, pero... ¡vaya falsificación! Estamos en una trama de espionaje internacional y de asaltos terroristas. El personaje protagonista sin nombre al que da vida John David Washington es un agente que se enfrenta a los villanos de turno, y que es introducido en arcanos secretos ligados a la resolución de un algoritmo que permite realizar inversiones basadas en la entropía, retroceder a partir de un punto en el tiempo. Lo que da pie a pinzas temporales, en que se acercan los que avanzan temporalmente y los que marchan hacia atrás. Tal hallazgo científico es un peligro, y más en las manos de Sator, traficante de armas ruso y terrorista millonario, que enfermo de cáncer piensa que el mundo sin él no merece existir, y quiere destruirlo. Por otro lado, quizá al final lo que cuentan son el amor que conlleva sacrificio y las personas concretas. Lo que permite entender la fijación del protagonista por evitar la muerte de Kat, la esposa de Sator, y madre de un hijo al que cuida con esmero. Quien salva un alma, salva al mundo entero. En cualquier caso, lo dicho. Obtusa argumentalmente, aunque se nos trate de ofrecer alguna explicación “científica”, probablemente en la mente de Nolan todas las piezas encajan, en las del espectador medio dan lugar a una nebulosa que pide algo así como 'relájate y disfruta de la función'. Y en efecto, las escenas de acción son asombrosas, con las paradojas de rigor y el movimiento de personajes y vehículos hacia adelante y hacia atrás. De todos modos, el conjunto es cerebral y no se logra la conexión emocional con los personajes. Aunque sí acierta Nolan en un reparto de poderosa presencia, lo que sirve para esconder las vergüenzas de los escasos trazos de casa uno, están estupendos, además de Washington, Branagh, Robert Pattinson y Elizabeth Debicki, e incluso aunque lo suyo sea casi puro cameo, Michael Caine, Martin Donovan, Aaron Taylor-Johnson, Dimple Kapadia...
6/10
(2019) | 86 min. | Aventuras | Ciencia ficción | Drama
Simpática película indie que juega con los viajes en el tiempo y las paradojas temporales, ello servido con jóvenes protagonistas afroamericanos "teen", aunque la película tenga un tono diferente a la emblemática Regreso al futuro, y eso que hay un estupendo cameo de Michael J. Fox, al que se le nota mucho el deterioro por la enfermedad de Parkinson que padece. Ha contado con la presencia en la producción de nada menos que Spike Lee, todo un espaldarazo. Sigue a CJ y Sebastian, dos geniecillos estudiantes de instituto, buenos chicos ella y él, que han inventado una máquina para viajar en el tiempo, aunque apenas permite retroceder en el tiempo un día. Tienen claro que no deben interferir en sus viajes en lo ya ocurrido, para no cambiar el curso de la historia, pero la muerte de un ser querido en un atraco, les invita a intentar alterar la tragedia. Aunque se nota que Stefon Bristol es primerizo en el largometraje, sorprende la artesanía de los efectos visuales, y la elegante puesta en escena. Los desconocidos protagonistas son muy naturales. El film sabe combinar las aventuras juveniles con cierto toque social, al denunciar los trapicheos de las barriadas, y los prejuicios y gatillo rápido de las fuerzas del orden.
6/10
(2019) | 181 min. | Cómic | Acción | Fantástico Tráiler
Vengadores: Infinity War tuvo el acierto de concluir con un álgido final que dejaba al espectador compungido y con el corazón en un puño, al observar cómo Thanos lograba reunir las seis gemas del poder, que colocadas en su guantelete y con un chasquido de dedos daba lugar a una tragedia de proporciones planetarias, la desaparición de la mitad de la población de la Tierra, entre ellos algunos de los más queridos superhéroes. El shock era comparable al que recorre de cabo a rabo la impactante serie The Leftovers: no querías creer que aquello pudiera ser verdad. Tras un arranque en que se nos aclara el destino dudoso de algunos de los Vengadores, y la inestimable nueva ayuda de la Capitana Marvel, pasan cinco años en que cada uno ha sobrellevado el gran drama a su manera. Hay quien ha logrado rehacer su vida, más o menos, otros ejercen de vigilantes superhéroes venidos a menos, y hasta uno se pasa todo el tiempo bebiendo cerveza y vegetando, viendo series en la tele (no, no se dice que sean las de Netflix, competencia de la inminente Disney+). El inesperado regreso de Ant-Man, retenido en una trampa cuántica –no era consciente del tiempo transcurrido, para él sólo han sido cinco horas–, deviene en catalizador de un plan que básicamente consiste en viajar en el tiempo, a distintos momentos en que los Vengadores puedan recuperar las seis gemas y así, cambiado el pasado, cambiará el futuro. Aunque hay que andarse con mucho ojo, para no revolver mucho el tiempo y dar pie a peligrosas paradojas temporales, y persuadir a unos y a otros para que vuelvan a formar un equipo. Los hermanos Anthony y Joe Russo vuelven a demostrar que se mueven como peces en el agua en el Universo Marvel, sus cuatro películas –dos del Capitán América, dos de los Vengadores– son de lo mejorcito que ha dado el subgénero de superhéroes. Aquí saben jugar con varias bazas de modo inteligente, sacando todo el partido a las tres horas de metraje. Funciona bien la nostalgia, el sentimiento agridulce por muertes, desapariciones, ausencias, el mantra de “pasar página” que no acaba de funcionar, ni siquiera para el optimista Capitán América; y hay acierto en el modo en que se idea cómo cada uno encara su vida tras la tragedia, y el subrayado de la importancia de trabajar en equipo, no estamos solos. El mecanismo que se idea para arreglar las cosas, viajar en el tiempo, no es el colmo de la originalidad, pero precisamente hasta se hace chanza con ello, incluso con citas de películas, la punta del iceberg de los momentos humorísticos que recorren el film, y que saben asomar cuando toca drama, heroísmo y sacrificio, sin que suenen absurdos o forzados, están perfectamente calzados. Y a partir de los viajes al pasado, se desarrollan varias subtramas, que dan cancha a los personajes, los lazos se estrechan, se sabe limar asperezas, aprender a confiar, etcétera, quizá en este film, frente a su precedente, hay menos sensación de que algunos personajes se limitan simplemente a aparecer (aunque, no nos engañemos, algún caso hay de éstos). Casi al estilo de El Señor de los Anillos, hay espacio para la épica de una gran batalla, y momentos de homenaje y reconocimiento a quien ha sabido dar la vida por el resto. Funciona bien el clímax de auténtica reunión de todos, o casi, y se dejan bien asentado que determinadas acciones y decisiones, aunque cuesten, son las que hacen que la vida valga verdaderamente la pena. El reparto multiestelar está muy bien, unas pocas pinceladas bastan para perfilar sus personales y colectivas encrucijadas, y el modo en que las afrontan; quizá sobresalen, porque tienen más espacio, Robert Downey Jr., Chris Evans, Scarlett Johansson, Liam Hemsworth, Karen Gillan, Paul Rudd y Jeremy Renner.
7/10
(2019) | 181 min. | Cómic | Acción | Fantástico Tráiler
Vengadores: Infinity War tuvo el acierto de concluir con un álgido final que dejaba al espectador compungido y con el corazón en un puño, al observar cómo Thanos lograba reunir las seis gemas del poder, que colocadas en su guantelete y con un chasquido de dedos daba lugar a una tragedia de proporciones planetarias, la desaparición de la mitad de la población de la Tierra, entre ellos algunos de los más queridos superhéroes. El shock era comparable al que recorre de cabo a rabo la impactante serie The Leftovers: no querías creer que aquello pudiera ser verdad. Tras un arranque en que se nos aclara el destino dudoso de algunos de los Vengadores, y la inestimable nueva ayuda de la Capitana Marvel, pasan cinco años en que cada uno ha sobrellevado el gran drama a su manera. Hay quien ha logrado rehacer su vida, más o menos, otros ejercen de vigilantes superhéroes venidos a menos, y hasta uno se pasa todo el tiempo bebiendo cerveza y vegetando, viendo series en la tele (no, no se dice que sean las de Netflix, competencia de la inminente Disney+). El inesperado regreso de Ant-Man, retenido en una trampa cuántica –no era consciente del tiempo transcurrido, para él sólo han sido cinco horas–, deviene en catalizador de un plan que básicamente consiste en viajar en el tiempo, a distintos momentos en que los Vengadores puedan recuperar las seis gemas y así, cambiado el pasado, cambiará el futuro. Aunque hay que andarse con mucho ojo, para no revolver mucho el tiempo y dar pie a peligrosas paradojas temporales, y persuadir a unos y a otros para que vuelvan a formar un equipo. Los hermanos Anthony y Joe Russo vuelven a demostrar que se mueven como peces en el agua en el Universo Marvel, sus cuatro películas –dos del Capitán América, dos de los Vengadores– son de lo mejorcito que ha dado el subgénero de superhéroes. Aquí saben jugar con varias bazas de modo inteligente, sacando todo el partido a las tres horas de metraje. Funciona bien la nostalgia, el sentimiento agridulce por muertes, desapariciones, ausencias, el mantra de “pasar página” que no acaba de funcionar, ni siquiera para el optimista Capitán América; y hay acierto en el modo en que se idea cómo cada uno encara su vida tras la tragedia, y el subrayado de la importancia de trabajar en equipo, no estamos solos. El mecanismo que se idea para arreglar las cosas, viajar en el tiempo, no es el colmo de la originalidad, pero precisamente hasta se hace chanza con ello, incluso con citas de películas, la punta del iceberg de los momentos humorísticos que recorren el film, y que saben asomar cuando toca drama, heroísmo y sacrificio, sin que suenen absurdos o forzados, están perfectamente calzados. Y a partir de los viajes al pasado, se desarrollan varias subtramas, que dan cancha a los personajes, los lazos se estrechan, se sabe limar asperezas, aprender a confiar, etcétera, quizá en este film, frente a su precedente, hay menos sensación de que algunos personajes se limitan simplemente a aparecer (aunque, no nos engañemos, algún caso hay de éstos). Casi al estilo de El Señor de los Anillos, hay espacio para la épica de una gran batalla, y momentos de homenaje y reconocimiento a quien ha sabido dar la vida por el resto. Funciona bien el clímax de auténtica reunión de todos, o casi, y se dejan bien asentado que determinadas acciones y decisiones, aunque cuesten, son las que hacen que la vida valga verdaderamente la pena. El reparto multiestelar está muy bien, unas pocas pinceladas bastan para perfilar sus personales y colectivas encrucijadas, y el modo en que las afrontan; quizá sobresalen, porque tienen más espacio, Robert Downey Jr., Chris Evans, Scarlett Johansson, Liam Hemsworth, Karen Gillan, Paul Rudd y Jeremy Renner.
7/10
(2018) | 119 min. | Ciencia ficción | Thriller Tráiler
Vera se ha mudado recientemente con su marido David y su hija Gloria a una nueva urbanización. Durante una noche de tormenta eléctrica Vera entrará en contacto a través del televisor con unas imágenes que parecen estar sucediendo en ese momento pero que en realidad tuvieron lugar casi treinta años atrás. En ellas se comunica con un niño llamado Nico, que Vera sabe que murió esa misma noche de 1989. La mujer le avisará del peligro. Pero alterar el pasado tiene un precio muy alto. El director barcelonés Oriol Paulo continúa engrosando con éxito su filmografía con este rocambolesco thriller, que mantiene la calidad de sus anteriores trabajos, los bien recibidos El cuerpo y sobre todo Contratiempo. Incide para ello en conservar igual tono de misterio angustiante en donde el personaje principal se ve abocado vivir situaciones desesperadas. Ese aire de pesadilla, en donde los elementos exteriores parecen haberse confabulado para confundir y asustar al protagonista, alcanza aquí cotas altísimas. Cierto que en Durante la tormenta se riza el rizo para conseguir ese estado de desesperación puesto que se parte de una premisa fantástica que exige suspender la credibilidad –la conexión entre dos puntos temporales separados por 30 años– y en donde con cierta habilidad se abre la puerta al posible desequilibrio mental de la protagonista, que de la noche a la mañana ve cómo toda su vida parece haberse esfumado. Pero una vez asumido el planteamiento hay que reconocer que la trama respeta al espectador y no le da gato por liebre. Oriol Paulo es un tipo serio y detrás de este film se constata un excelente trabajo de guión, la variada inclusión de giros bien resueltos –en referencia a los personajes del marido, del amigo, del vecino, del policía– siempre sorprende, no están añadidos a la ligera y cada uno hace que el interés en los diferentes ámbitos –el crimen, la paradoja temporal– no haga más que aumentar. Se agradece además que Oriol no juegue al despiste y que no se distraiga con enredos en los que podría haber caído. Quizá puede achacarse al conjunto que el puzzle vaya sumando piezas y más piezas, quizá demasiadas para encajarlas sobre la marcha, hasta el punto de que exige una alta concentración en el espectador, el cual puede quedar agotado ante la espera de un desenlace que parece no llegar nunca. Por lo demás, la historia se envuelve a la perfección en una atmósfera de misterio, donde resulta también muy adecuada la fotografía nublada y densa de Xavi Giménez y la ambiental banda sonora de Fernando Velázquez, colaboradores habituales del director. El reparto cumple, pero destaca sin duda Adriana Ugarte, una actriz que ha ido creciendo con los años y logra hacer creíble su peripecia.
6/10
(1960) | 103 min. | Ciencia ficción
Basada en “La máquina del tiempo” de H.G. Wells , narra el viaje hacia el futuro de un inglés victoriano y su posterior encuentro con una rara y peligrosa forma de vida. Trama muy entretenida y eficaz Rod Taylor en el papel protagonista.
6/10
(1946) | 130 min. | Drama
Víspera de Navidad. George Bailey está con el agua al cuello. Buen tipo, ha creado un banco para ayudar a la gente, pero en un momento dado no puede hacer frente a los pagos. El malvado señor Potter ser regocija de sus problemas. Desesperado, Bailey va a un puente, dispuesto a arrojarse al río. Pero viene a él Clarence, un ángel que tiene con él la oportunidad de ganarse sus alas. Lo hará mostrando a Bailey como habría sido la vida de su familia y amigos si él no hubiera existido. Film navideño por excelencia, conmueve aunque uno la haya visto varias veces. Fue el primer título de Frank Capra para Liberty Films, productora que creó con Wyler y Stevens. La historia se basaba en el breve texto de una felicitación navideña de Philip Van Doren, y contó con unos inolvidables James Stewart, Lionel Barrymore, Donna Reed y Henry Travers. Curiosamente en el momento de su estreno, y pese a las buenas expectativas (nominaciones al Oscar incluidas), no funcionó. Y ninguna explicación resulta satisfactoria para el que luego ha llegado a ser el film más popular del genial Capra.
10/10
(1962) | 28 min. | Ciencia ficción
Tras la III Guerra Mundial, la radiación se extiende por la Tierra, y los supervivientes deben refugiarse bajo la tierra. Un prisionero del bando de los perdedores del conflicto, traumado desde su infancia por haber visto morir a un hombre en el aeropuerto, es escogido para realizar un experimento de viaje temporal. Así, le envían al pasado, con el objetivo de conseguir comida y medicina. Una vez en su destino, se enamora de la mujer que estaba presente en el momento de la muerte del hombre. Mediometraje en blanco y negro considerado un film de culto por los apasionados de la ciencia ficción, dirigido por el documentalista Chris Marker, que le dio un carácter experimental. Está filmado prácticamente por completo a base de fotografías que ilustran la voz del narrador, y algún momento de imágenes en movimiento. Considerada una de las obras más influyentes del género, inspiró títulos como 12 monos, de Terry Gilliam.
8/10
(1999) | 100 min. | Comedia
Ésta es la historia de Pamela y... de Pamela. Porque hay dos Pamelas, que son la misma persona, y que se encuentran un día, misteriosamente. Una es la que dejó pasar la oportunidad de casarse con Robert y se convirtió en una periodista de éxito, pero con poca vida privada capaz de dar satisfacciones. Y la otra es la que se casó con Robert, que tiene tres hijos y muy poco tiempo para su ocio, entre las tareas domésticas y el trabajo que hace desde casa. Las dos intercambian sus papeles por una temporada. Y seguimos la pista sobre todo a la Pamela yuppie solterona, convertida por unos días en madre de familia. Original película que hace pensar. Con el clásico interrogante que todos nos hacemos alguna vez (¿qué habría pasado si en vez de elegir la opción A hubiera elegido la B?; o, como ocurre en Matrix, ¿qué pasa si toma la pastilla roja en vez de la azul?) se trata de ahondar en qué cosas son capaces de llenar la vida de una persona. La protagonista del film es Rachel Griffiths, actriz que tras despuntar en La boda de Muriel, logró una intensísima interpretación en Hilary y Jackie, donde hacía de hermana de la célebre violinista Jacqueline de Pré. Este papel le valió una merecida nominación al Oscar.
7/10
(1993) | 97 min. | Comedia
Es el famoso Día de la marmota en Punxsutawney, una pequeña ciudad de Estados Unidos. Phil Connors (Bill Murray) es un presumido periodista encargado de las noticias meteorológicas en una cadena de televisión. Como cada año, viaja para emitir su información. La misma mañana de la festividad, Phil para el despertador y se levanta malhumorado. Como es costumbre en él, se muestra antipático con cualquiera que se cruza en su camino. Todo lo contrario que su compañera Rita (Andie MacDowell), una bella y simpática periodista a quien le falta cariño. El Día de la Marmota ha pasado y cada uno regresa a la habitación de su hotel. Pero a la mañana siguiente, Phil se da cuenta de que no ha transcurrido el tiempo. El despertador vuelve a sonar a la misma hora, la radio vuelve a decir lo mismo, etc. Aturdido, se da cuenta de que está condenado a vivir siempre en el mismo día. Una película con un planteamiento muy original, que se desarrolla con agilidad. Gracias a la eficaz interpretación de Bill Murray, y a un guión audaz, esta comedia resulta muy entretenida. Uno de los papeles más atractivos de la dulce Andie MacDowell, que se dio a conocer en 1989 con Sexo, mentiras y cintas de vídeo.
8/10
(1984) | 107 min. | Acción
Uno de los mayores éxitos del año de su producción, se situó en el octavo puesto de las películas más taquilleras y recaudó 80 millones de dólares en todo el mundo. Todo comenzó con un sueño que tuvo James Cameron mientras meditaba su futuro en Roma, tras el desastre que había supuesto su primera película, Piraña II: los vampiros del mar. Con un presupuesto de seis millones y medio de dólares logró llevar a cabo el proyecto, resultando fundamental en el mismo la presencia de Arnold Schwarzenegger como el malvado cyborg a pesar que en un principio su papel iba a ser el del protagonista humano. Su trama comienza en el año 2029, en un mundo dominado por las máquinas. Sólo un reducido grupo de humanos ha logrado resistir. Un indestructible robot conocido como Terminator es enviado a 1984 para que asesine a una mujer, la famosa Sarah Connor, y evitar que su hijo se convierta en el líder de estos rebeldes. El film es muy representativo de las tramas de paradojas por viajes en el tiempo, y sorprende por sus imaginativos giros.
7/10
(1985) | 116 min. | Aventuras | Fantástico
Las aventuras de Marty McFly a través del tiempo son casi un clásico. Robert Zemeckis reinventó las travesías temporales que ya ideara H.G. Wells en su célebre novela "La máquina del tiempo", varias veces llevada al cine. Zemeckis (Forrest Gump, Lo que la verdad esconde) logra un fabuloso cóctel de acción y comedia, gracias a un guión milimétrico y a una interpretaciones meritorias de los dos actores principales: Michael J. Fox, que da vida a Marty, y Christopher Lloyd, que encarna a Doc, el loco científico amigo del protagonista. En esta primera entrega, Marty viaja a la época del Rock'n Roll para conseguir el encuentro con sus futuros padres. Inolvidable el punteo en el baile de fin de curso.
7/10
(2014) | 117 min. | Acción | Ciencia ficción Tráiler
Doug Liman, responsable de filmes estimulantes como El caso Bourne, primera entrega de la saga de espías, y de otros decepcionantes, como Jumper, dirige Al filo del mañana, superproducción futurista destinada a arrasar en las taquillas. Adapta libremente la novela "All You Need Is Kill", del japonés Hiroshi Sakurazaka. En Al filo del mañana, Cage, desertor de una guerra que enfrenta a la humanidad con una letal fuerza alienígena, queda atrapado en un bucle temporal, de tal forma que cada vez que muere vuelve a despertar a la misma hora. Con ayuda de Rita Vrataski, heroica combatiente que tiene la clave de lo que le está ocurriendo, tratará de aprovechar la ventaja que le da saber lo que va a suceder para detener al enemigo. Cumple sobradamente su objetivo, con secuencias de acción llamativas, sobre todo la que se repite constantemente, que viene a ser la alternativa al desembarco en playa de Omaha en Salvar al soldado Ryan, pero con monstruos del espacio exterior y armamento sofisticado. Los efectos especiales y los diseños de criaturas y máquinas de Al filo del mañana no revolucionarán el género pero son lo suficientemente eficaces. El guión de Al filo de la mañana –más inteligente y agudo de lo habitual en este tipo de blockbusters– aparece firmado por tres profesionales, entre ellos Christopher McQuarrie, oscarizado por Sospechosos habituales, y cuyo nombre parece en los últimos tiempos ligado a Tom Cruise (Jack Reacher, Valkiria). Este equipo le saca mucho jugo al punto de partida, que como Una cuestión de tiempo bebe claramente de Atrapado en el tiempo, de Harold Ramis, esta vez en clave de ciencia ficción. También se dan aquí repeticiones temporales que dan pie a ingeniosos recursos del protagonista para avanzar en su objetivo. Se aprecia el esfuerzo de Cruise por no repetirse a sí mismo, pues en esta ocasión da vida con bastante corrección a un cobarde forzado a convertirse en héroe, distanciado de sus personajes habituales. También Emily Blunt sorprende en cierta medida con un registro de mujer guerrera a priori fría y deshumanizada. Ambos están muy bien respaldados con secundarios de la talla de Brendan Gleeson (el general al mando de la operación) y Bill Paxton (un sargento que pone en vereda al personaje de Cruise).
6/10
(2011) | 100 min. | Romántico | Comedia
Gil e Inez son unos jóvenes prometidos, que pasan unos días de turismo en la capital del amor, París, antes de su inminente boda. Él es guionista exitoso en Hollywood, pero su ambición es convertirse en un gran escritor de novelas. Una noche en que decide volver por su cuenta al hotel, se pierde en las calles parisinas. Mientras suenan las campanadas de la medianoche, un antiguo carruaje pasa a su vera y los ocupantes le invitan a subir. Se ve de pronto inmerso en una fiesta... ¡en el París de los años 20! Y no sólo eso, sino que tiene el honor de conocer a los escritores y artistas de la época a los que tanto admira: Francis Scott Fitzgerald y su esposa Zelda, Ernest Hemingway, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Luis Buñuel... Y queda especialmente fascinado por una chica Flapper, que le hace dudar acerca de su amor por Inez. Originalísima película de un Woody Allen sembrado, con un estupendo punto de partida al que sabe sacar todo su jugo. El personaje de Gil, encarnado por Owen Wilson, es por supuesto un “alter ego” del director, el típico personaje que él habría podido interpretar en otra época; pero el actor ha sabido hacerlo suyo, y concederle la deseada aura romántica. Tiene interés la consideración de la expresión artística como forma de exorcizar la nostalgia de la belleza, de una edad de oro que se añora y que idealmente algunos colocan en el pasado. Toda una declaración de principios de Allen, que advierte del peligro de caer en el “cualquier tiempo pasado fue mejor”, pero que también supone una andanada para los que sólo creen en el futuro y el progreso, que siempre serían lo mejor. El artificio fantástico, con un recurso de medianoche a lo “Cenicienta”, conecta claramente con La rosa púrpura del Cairo. Pero gran mérito de Allen es que aceptemos la inesperada magia, y que en ese mundo alternativo sepa definirnos con unos pocos trazos a una numerosa galería de artistas, moviéndose entre el homenaje y la broma, manejando con absoluta conciencia ciertos tópicos al uso. Aunque hable de sus temas recurrentes, el amor que no acaba de encontrarse plenamente, o el arte como forma de llenar el vacío existencial, el tono de Allen es más ligero que en otras ocasiones, claramente ha optado por ofrecernos un “divertimento”, donde hay espacio para alcanzar una cierta felicidad. Acierta Allen en su reparto, donde nuevas caras que nunca habían trabajo con él se suman a la función, allí están el citado Wilson, Rachel McAdams, Michael Sheen, la muy publicitada Carla Bruni –la esposa de Nicolas Sarkozy, que sale airosa de un papel menor– y la formidable Marion Cotillard, más Adrien Brody y Kathy Bates (que hizo con él tiempo ha, Sombras y niebla). Como es natural, París está muy presente en toda la cinta. La película arranca con una especie de obertura jazzística, con cantidad de planos de todo París, que podría hacer temer que Allen había caído en la tentación de filmar un spot de promoción turística; pero no, luego Darius Khondji juega al contraste con el resto de poderosas imágenes que ofrece de la capital francesa.
8/10
(2013) | 110 min. | Ciencia ficción | Comedia | Drama Tráiler
Richard Curtis, veterano guionista de Cuatro bodas y un funeral y Notting Hill, debutó como realizador con la excelente Love Actually, pero decepcionó en cierta medida con su segundo trabajo, Radio encubierta. Ahora recupera la forma como director y guionista en Una cuestión de tiempo, mezcla de drama y comedia, con elementos fantásticos. Una cuestión de tiempo tiene como protagonista a Tim, un joven de 21 años, que el día de Año Nuevo tiene una inesperada conversación con su padre. Éste le desvela el secreto de la familia: los varones pueden viajar en el tiempo. Aunque esto no les permite ir más atrás de su nacimiento, sí que tienen la capacidad de rebobinar hasta el punto de su vida que deseen, lo que resulta muy útil para arreglar pequeños errores. Aunque en un principio no le cree, tras seguir sus instrucciones vuelve a la fiesta de Nochevieja anterior, donde no logró besar a la chica que le había deslumbrado. A los espectadores les vendrán a la mente inmediatamente títulos como Regreso al futuro y sobre todo Atrapado en el tiempo, con cuya trama tiene muchas similitudes, salvo porque aquí el protagonista puede elegir a qué punto de toda su existencia quiere regresar, y no sólo vuelve a revivir el mismo día. Paradójicamente, Una cuestión de tiempo no proporciona una sensación de déjà-vu, sino que logra cierta frescura. Quizás, algunos detractores argumentarán que Una cuestión de tiempo busca de forma demasiado evidente emocionar, o que la voz en off del protagonista a veces se alarga. Pero Curtis acierta al explotar sus puntos fuertes, una capacidad increíble para componer diálogos vitalistas e ingeniosos, y su especialidad en la creación de secundarios estrambóticos memorables. Tampoco se le da mal crear momentos 'mágicos', como aquél en el que la pareja protagonista se puede ver por primera vez, tras una larga conversación a oscuras. Rachel McAdams (To the Wonder, Sherlock Holmes), que realiza una interpretación muy espontánea, es quizá el nombre con más tirón internacional del reparto, pues tiene a su lado a Domhnall Gleeson, un actor que sorprende y logra cargar con la mayor parte del metraje, si bien hasta ahora se le conoce más bien por haber sido secundario en títulos como Anna Karenina o las dos últimas entregas de Harry Potter. Brilla especialmente Bill Nighy, actor fetiche del realizador presente en sus dos anteriores films, muy humano en su papel de progenitor. A diferencia de lo que ocurría en casi todos los trabajos anteriores de Richard Curtis, esta vez el británico no se limita a las risas o los buenos sentimientos, sino que pretende mostrarse algo más reflexivo, en torno a temas sobre el aprovechamiento del tiempo, la importancia de preocuparse por los demás y la necesidad de afrontar antes o después las grandes tragedias de la vida, por muchas triquiñuelas que se pongan en práctica para postergarlas.
6/10
(2014) | 130 min. | Cómic | Acción | Fantástico Tráiler
Nuevas aventuras de los mutantes de Marvel, con la novedad de que se combinan algunos actores que interpretan a los personajes en su versión talludita y en su versión juvenil, gracias a la coartada argumental de los viajes en el tiempo. De modo que desde un futuro desolador dominado por los Centinelas, unas criaturas creadas gracias a los avances de las industria armamentística, que aprovecha algunas de las cualidades genéticas de Mística.,Lobezno viaja al pasado, a 1973. La idea es reunirse con el profesor Xavier y Magneto, entonces unos jóvenes algo desubicados, para cambiar la historia evitando que Mística mate al creador de sus verdugos Centinelas, el doctor Trask. X-Men: Días del futuro pasado es una película que exige complicidad, la disfrutarán los espectadores que no estén ya saturados con tanta película de superhéroes, ahora con la nueva divisa de lo que Hollywood considera fórmula ideal para atraer al público visto el éxito de Marvel Los Vengadores, o sea, reunir a cuantos más personajes mejor, aunque algunos tengan presencia hipermínima, como es el caso aquí de Tormenta, Rogue y Kitty Pryde, Halle Berry, Anna Paquin y Ellen Page no hacen gran cosa en el film. Claramente hay una descompensación en el peso argumental, Lobezno se erige en hilo conductor, con el siempre resultón Hugh Jackman, mientras que a los veteranos, como Ian McKellen, les basta con su poderosa presencia en pantalla, aunque sea de escasos minutos; pero del resto, muchos se reducen a puro elemento decorativo. El guión de Simon Kinberg se esfuerza en crear conflictos interesantes, y hay algunas escenas visualmente muy vistosas, sobre todo las concernientes a la rapidez de Quicksilver. Pero también se acumulan escenas de acción agotadora, a tal respecto el arranque futurista es particularmente cansino; mientras que el presidente Nixon se convierte en una especie de caricatura de sí mismo. Entre los actores, destacan Jennifer Lawrence y Michael Fassbender.
5/10
(2012) | 81 min. | Thriller
Jeff, periodista de un periódico de Seattle, se lleva a dos jóvenes becarios, Darius y Arnau, para cubrir una potencial historia que surge por un anuncio por palabras de un tipo misterioso, Kenneth, que busca un compañero para viajar al pasado. En realidad, en el caso de Jeff se trata de una excusa para reencontrarse en el pueblo donde reside Kenneth con una antigua novia, a la que no ha visto en dos décadas. Pero Darius está cada vez más fascinada por Kenneth, pues admitida su excentricidad rayana en la locura, hay algo en la sencillez con que expone sus propósitos de viajar en el tiempo que le cautiva y le atrae. Original muestra de cine “indie”, de ritmo impecable, producida por los hermanos Mark Duplass y Jay Duplass, donde el primero se reserva además el papel de Kenneth. Los desconocidos Derek Connolly, guionista, y Colin Trevorrow, director, demuestran un talento inusual al desarrollar una historia diferente, que aúna géneros como la comedia, el drama, el romanticismo, el thriller e incluso la ciencia ficción, para de este modo ofrecer una atinada reflexión sobre el paso del tiempo y las oportunidades perdidas. El tono es ligero, pero sí pinta la perplejidad de ciertas personas con formación, entre los 20 y los 40 años, que han padecido ya algunos de los embates que suele deparar la vida, y que buscan ubicarse tratando de encontrar a quien amar. Los actores están muy bien, sin innecesarios histrionismos.
6/10
(1980) | 101 min. | Fantástico | Romántico
Richard es un escritor que encuentra una foto antigua de una bella mujer durante la estancia en un hotel. Se trata de la actriz Elisa MacKenna. A partir de ese momento, Richard se obsesionará con encontrarla, y decide asistir a unas sesiones de hipnosis con el fin de viajar en el tiempo, hasta principios de siglo XX, y dar con ella. Film fantástico con mucho romanticismo, protagonizado por el guaperas de Christopher Reeve, que aprovechaba el tirón de la celebridad conseguida por Superman. Le da la réplica una tan bella como correcta Jane Seymour (La Doctora Quinn). El guión es obra de Richard Matheson, quien adapta con acierto su propia novela. Gustará sobre todo a los más románticos.
6/10
(2000) | 118 min. | Fantástico | Thriller
John es policía. Su padre, bombero, murió años atrás en un incendio. Una noche, John saca del baúl de los recuerdos un viejo equipo de radioaficionado que perteneció a su progenitor. Y por un misterioso fenómeno metereológico... ¡consigue contactar con su padre en 1969, la víspera del fatal accidente! John quiere entonces, a toda costa, que su padre sobreviva, dándole instrucciones al respecto. Curiosa mezcla de drama, thriller y ciencia ficción. Al director, Gregory Hoblit, le fascinaron los interrogantes que planteaba: “¿Qué pasaría si yo hubiese dispuesto de una segunda oportunidad para conocer mejor a mi padre? ¿Qué pasaría si pudiese hablar nuevamente con él? ¿Qué le diría?” A esto se añade una trama con giros sorprendentes, y dos actores no superestrellas pero sí muy competentes, que es lo que importa: Dennis Quaid y Jim Caviezel.
6/10
(1994) | 98 min. | Acción | Ciencia ficción
En un hipotético 2004, los viajes en el tiempo son una realidad. Para controlar que la gente no cambie el pasado a su antojo, el gobierno ha creado una unidad especial de policías temporales. Mientras persigue a un ambicioso senador,  uno de los mejores agentes del cuerpo, Max Walker, se ve involucrado en una gigantesca conspiración criminal. Peter Hyams, especialista en filmes de ciencia ficción como Atmósfera cero, prima la acción y compone un ameno producto de serie B muy superior a la media de las películas de Van Damme.
5/10